El tercer eje que planteó fue el de un gran acuerdo político entre todas las fuerzas para renovar el pacto democrático que prevaleció hasta el surgimiento del discurso de odio contra el adversario político. El país tiene constancia de que este discurso deriva irremediablemente hacia la violencia, como fue el atentado contra su vida. Es un discurso que la derecha no usa si cree que va a ganar. Cuando siente que su adversario crece, saca a relucir el "chorra", "corruptos", y demás insultos que forman una cortina de humo para evitar el debate político, porque es el terreno donde son más débiles.
 
El cuarto eje es la transformación de un sistema de administración de justicia anacrónico, con formas feudales, para mejorar el sistema republicano y la convivencia democrática. Y es posible que en ninguno de ellos se llegue al cien por ciento de cumplimiento. Pero la sociedad tiene que empezar por incluirlo en la agenda de los pasos imprescindibles y emprender la búsqueda hacia esos objetivos.
 
A pesar de que ya explicó varias veces que fue proscripta por la persecución judicial que sufrió, muchos de los que estaban en el acto tenían la expectativa, quizás como ilusión o fantasía, de su candidatura. Esa ilusión tiene una lógica. Porque el peronismo y sus aliados, pueden mostrar que son los únicos que cuando gobernaron, entregaron el país mejor que cuando lo recibieron. No hay otra fuerza que pueda decir lo mismo. Y la que representa mejor esa experiencia es Cristina. Eso creó un vínculo de confianza y de credibilidad que se basa en hechos concretos con esa multitud de ayer, formada por sectores medios, trabajadores organizados y movimientos sociales. Y por lo que esa multitud representa, ampliada a los que no asistieron. Los que están por fuera de esa relación, no pueden entender qué hacía tanta gente mojándose bajo la lluvia para escuchar hablar a una señora. Y no anunciar las candidaturas es una decisión política. Lo que quedó claro es quién tendrá un papel protagónico en esos nombramientos.

Por Luis Bruschtein


'/> Cristina: Me quieran matar, meter presa, nunca voy a ser de ellos, yo soy del pueblo y de ahí no me muevo / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  23:04  |  Lunes 23 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 26-05-2023 / 10:05
ANTE UNA PLAZA DE MAYO DESBORDADA, MARCÓ LOS EJES DE CAMPAÑA DEL PERONISMO Y CONVOCÓ A LA INMENSA MULTITUD A PROTAGONIZARLA

Cristina: Me quieran matar, meter presa, nunca voy a ser de ellos, yo soy del pueblo y de ahí no me muevo

Cristina: Me quieran matar, meter presa, nunca voy a ser de ellos, yo soy del pueblo y de ahí no me muevo
Ante una Plaza de Mayo desbordada, Cristina marcó los ejes de campaña del peronismo y convocó a la inmensa multitud a protagonizarla. “Esto no es tarea de una persona”, aseguró. Defendió “una alianza entre lo público y lo privado” para mejorar la distribución del ingreso, y la contrapuso a las ya fracasadas alternativas que ofrecen el macrismo y Milei. La Vicepresidenta no eludió confrontar verbalmente con los poderes de la Argentina y señaló a la Corte Suprema y los medios hegemónicos como una suerte de ''rémora de la realeza'', y volvió a repetirles que su posición es irreductible.
La masividad del acto que convocó Cristina Kirchner al cumplirse 20 años de la asunción de Néstor Kirchner a la Presidencia confirmó la vigencia de un liderazgo que potencia su ascendiente en el peronismo y sus aliados y en el país. Además de temas puntuales relacionados con soberanía y distribución de la riqueza, propuso cuatro ejes que precisan de un acuerdo incluso con sus adversarios. Los presentó como ineludibles. Son problemas críticos, de mucha gravedad, que abren o cierran caminos.
 
La deuda tomada por el macrismo estuvo en el centro. "La deuda se otorgó por consideraciones políticas y por lo tanto, debe tener una solución política". Los acuerdos que se negocian y renegocian sofocan y obstaculizan el crecimiento. Tiene que ser la propia Argentina la que proponga la forma en que podrá pagar. Para llevar esta posición al FMI, se necesita consolidar unidad interna sobre este punto. De lo contrario es muy difícil sostenerlo. De la misma manera que es muy difícil hacer un acuerdo sobre este punto con los responsables internos del desastre. El macrismo no hizo autocrítica. Es un enfoque para ser llevado al Congreso y sacarlo por mayoría y para eso necesita una elección importante que le garantice un fuerte bloque de legisladores.
 
La otra tesis se basó en la experiencia de la mayoría de los países que han logrado un desarrollo significativo de su economía a través de una alianza entre lo público con lo privado. Es difícil que el capital concentrado, el dispositivo sojero y los ultra reaccionarios de las tecnológicas acepten en principio esta idea. Pero hay miles de medianos y pequeños productores y empresarios que pueden ser convocados. Fue lo que hizo Juan Perón con la CGE en los '70.
 
El tercer eje que planteó fue el de un gran acuerdo político entre todas las fuerzas para renovar el pacto democrático que prevaleció hasta el surgimiento del discurso de odio contra el adversario político. El país tiene constancia de que este discurso deriva irremediablemente hacia la violencia, como fue el atentado contra su vida. Es un discurso que la derecha no usa si cree que va a ganar. Cuando siente que su adversario crece, saca a relucir el "chorra", "corruptos", y demás insultos que forman una cortina de humo para evitar el debate político, porque es el terreno donde son más débiles.
 
El cuarto eje es la transformación de un sistema de administración de justicia anacrónico, con formas feudales, para mejorar el sistema republicano y la convivencia democrática. Y es posible que en ninguno de ellos se llegue al cien por ciento de cumplimiento. Pero la sociedad tiene que empezar por incluirlo en la agenda de los pasos imprescindibles y emprender la búsqueda hacia esos objetivos.
 
A pesar de que ya explicó varias veces que fue proscripta por la persecución judicial que sufrió, muchos de los que estaban en el acto tenían la expectativa, quizás como ilusión o fantasía, de su candidatura. Esa ilusión tiene una lógica. Porque el peronismo y sus aliados, pueden mostrar que son los únicos que cuando gobernaron, entregaron el país mejor que cuando lo recibieron. No hay otra fuerza que pueda decir lo mismo. Y la que representa mejor esa experiencia es Cristina. Eso creó un vínculo de confianza y de credibilidad que se basa en hechos concretos con esa multitud de ayer, formada por sectores medios, trabajadores organizados y movimientos sociales. Y por lo que esa multitud representa, ampliada a los que no asistieron. Los que están por fuera de esa relación, no pueden entender qué hacía tanta gente mojándose bajo la lluvia para escuchar hablar a una señora. Y no anunciar las candidaturas es una decisión política. Lo que quedó claro es quién tendrá un papel protagónico en esos nombramientos.

Por Luis Bruschtein


 
DE LOS CUATRO PUNTOS PROGRAMÁTICOS A LA PREVIA EN LA PLAZA DE MAYO
 
El discurso, el escenario y lo que no se vio del acto de Cristina Kirchner
 
Volvió a la Plaza y sobre el escenario volvió a establecer un diálogo de cara con los miles que se congregaron bajo el agua. Arrancó media hora antes y escuchó cuando le respondieron "¡Patria si, Colonia no!" al hablar de litio, soberanía y recursos naturales. Les pidió que vuelvan a saludarla más fuerte en el comienzo y esta vez hizo silencio cada vez que le cantaron el "¡Cristina Presidenta!" en una Plaza que por primera vez trasladó a la calle el último hit de las redes: "Una más y no jodemos más"
 
Como en 2015, Cristina Fernández de Kirchner volvió a poner el futuro en manos de la militancia. En bondi, en subte, en bici. "Basta de pedirle al otro que haga cosas que nosotros no estamos dispuestos a hacer --dijo--. Hay que romperse lo que hay que romperse y lo tienen que hacer todos y todas".
 
A 20 años de la asunción de Néstor Kirchner, CFK homenajeó a su compañero y exPresidente. Dio un mensaje de unidad; estableció los cuatro ejes que debe tener un programa de gobierno peronista, subrayó la necesidad de revisar el acuerdo con el FMI, le apuntó al Poder Judicial y convocó a la Plaza para lo que viene. Miles y miles la escuchaban bajo la lluvia a tan solo un mes del cierre de listas en un escenario que dejó planteado políticamente su centralidad y escenificó que ella será eje del armado electoral. A su lado, estuvieron dirigentes de todos los sectores del oficialismo. 
 
Y aunque la vicepresidenta no habló de candidaturas, ubicó detrás suyo en primera línea, a izquierda y derecha, a los que suenan presidenciables: Sergio Massa, Eduardo "Wado" de Pedro y Axel Kicillof.
 
En el escenario estuvo su hijo y líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, con sus hijos --nietos de Cristina--; su cuñada y gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner. Hubo miembros del gabinete de Néstor Kirchner: Nilda Garré, Carlos Zannini, Daniel Filmus y Oscar Parrilli. Intendentes bonaerenses, sindicalistas como Hugo Yasky de la CTA y Pablo Moyano de la CGT; Juan Grabois, Estela de Carlotto y Taty Almeida, entre otros. Sólo un gobernador, además de Alicia Kirchner: Ricardo Quintela de La Rioja.
 
Sorprendió la presencia de parte de la "mesa chica" del Presidente, entre ellos Juan Manuel Olmos, Gabriela Cerruti y Victoria Tolosa Paz. Alberto Fernández viajó a Chapadmalal después del Tedeum, y no asistió a la Plaza. El jefe de Gabinete Agustín Rossi, también anotado en carrera presidencial, estuvo en la Plaza pero evitó subir al escenario.
 
Cuando todo concluyó varios sostenían que se trató de un discurso para cerrar filas, mostrar la centralidad de CFK y hacer tiempo para tomar una definición lo más cerca posible del cierre de listas. Antes y después del acto, la vice permaneció en un espacio montado especialmente detrás del escenario. Se reunió con su hijo y sus nietos, también con Kicillof, Massa, De Pedro, Zannini, Parrilli, Alicia Kirchner y el "Cuervo" Larroque.
 
"La oposición está en crisis y todos peleados y ella junta a todo el peronismo sin importar el sector. Es la única que puede hacer esto", decía uno de los congregados mientras observaba la desconcetración. "Macri se bajó de una posible candidatura y fue una fiesta --dijo--. Ella se bajó tres veces y la gente está triste y viene a pedirle que por favor sea ella". Otros decían que "CFK pidió que el sistema político ponga la cara", y que, aunque no habló de candidaturas, "los candidatos que estaban en el escenario juegan en tándem y están ordenados".

En esa línea, también subrayaron como gesto el viaje que este domingo emprende Sergio Massa a China y en compañía de Máximo K y de Olmos. "Es todo un dato", dijeron unos. Y otros leyeron un gesto de CFK hacia Kicillof porque en su intervención "elogió la gestión económica de 2012 a 2019". Larroque, en diálogo con Página12, resumió la jornada: "El peronismo está unido, tiene conducción y la militancia se fue contenta a la espera de una definición".

  
 
El discurso y el programa


En el primer tramo, CFK habló del gobierno de Néstor Kirchner. "Fuimos los kukas los que pagamos los depósitos a plazo fijo con el Boden 12. ¡Anoten! --dijo-- ¡Genios de la economía! Garparon la de ustedes, los perucas". Luego, puntualizó: NK "decidió, junto al compañero Lula Da Silva, pagar al contado la deuda con el FMI". Cuestionó a la oposición, remarcó que Mauricio Macri "entregó un país endeudado con dos dígitos de desocupación" y defendió su segundo mandato.
 
En ese momento hizo una defensa, también, del gobierno de Fernández. "A pesar de los errores, equivocaciones o diferencias --remarcó--, este gobierno es infinitamente mejor de lo que hubiera sido otro de Macri". Antes, había cuestionado que en el país hay crecimiento "pero se lo llevan cuatro vivos".
 
"Para distribuir el ingreso muchas veces hay que ponerle carita fea a los que tienen mucho. ¿O por qué se creen que en mi segundo gobierno pudimos llegar al 51 por ciento? ¿O por qué creen que me odian, me persiguen y me proscriben? Porque nunca fui de ellos ni lo voy a ser hagan lo que hagan: me quieran matar, meter presa, nunca voy a ser de ellos. Yo soy del pueblo", lanzó.
 
Entre tanto, volvían los cantos. ¡Cristina Presidenta!, decía la Plaza. "Una más", repetían. Y ella dijo que la tarea es otra: "Es necesario construir organización, profundidad sectorial en los sindicatos, en las fábricas. Una sola persona no puede. Tiene que haber cuadros que tomen la posta y lleven adelante el programa de gobierno que necesita la Argentina". Y planteó los cuatro ejes del programa a desarrollar.
 
Primero, dijo, dejar de lado el acuerdo con el FMI. "Si no logramos que ese programa que el FMI impone a todos sus deudores sea dejado de lado y nos permita elaborar un programa propio de crecimiento, de industrialización, de innovación tecnológica, va a ser imposible pagarlo", indicó.
 
En esa línea, sostuvo que debe haber unidad en el conjunto de la sociedad para plantear que "fue un préstamo político y política también tiene que ser la solución". Allí retomó algo de La Plata: "En todo caso que lo aten a un porcentaje de exportaciones pero, que dejen de querer dirigir la política y clausurarnos la industrialización del país y convertirnos únicamente en proveedores de materia prima".
 
Segundo, "una alianza entre lo público y lo privado" para regular recursos estratégicos como el gas de Vaca Muerta y el litio sin perder soberanía. A los que critican la posibilidad de repetir en el país la experiencia de Bolivia y de Chile que declararon el litio como recurso estratégico, les dijo: "¡Pero qué vocación de colonia, hermano! ¡Qué vocación de volver a ser Potosí, ponete en la cabeza ser Malasia, ser Corea pero, no volver a ser Potosí por favor!". La Plaza respondió.

Cristina Kirchner siguió con el tercer punto, el pacto democrático quebrado desde el intento de magnicidio: evitar la violencia política. "Cuando escucho y dicen: hay que acabar con el peronismo o el kirchnerismo, por favor, ¿por qué tenemos que llegar al exterminio del otro si con ganarle alcanza? Se los digo como parte de una generación que fue devorada en la vorágine de la violencia política", apuntó.

 
Cuarto, el Poder Judicial. "Hay que volver a darle al país un Poder Judicial porque este se ha evaporado entre las tramoyas de una camarilla indigna para la historia de la Argentina", lanzó CFK. Describió a la Corte como peor que la menemista, "un mamarracho", dijo, y volvió a sostener que es único poder que no es elegido por el voto popular. "Tenemos que repensar el diseño institucional, no podemos seguir con la rémora monárquica de personas designadas de por vida que nunca rinden cuentas a nadie".
 
La vicepresidenta, supo este diario, ya le habría encargado a Wado de Pedro la tarea de comenzar a elaborar un programa en el que él estaría trabajando con distintos sectores sociales.
 
"Empecemos a cumplir la Constitución, investiguemos la deuda, investiguemos a sus responsables. Es hora de que las instituciones no estén para cuidar los intereses de las corporaciones sino la de todos los argentinos", pidió.
 
Por último, con la tormenta y truenos intensos sobre la Plaza, envió un mensaje directo a la militancia: "Quiero convocarlos para que cada uno y una, en su lugar de estudio, en el trabajo, en la calle, en el bondi o en el subte, cuente quiénes son los verdaderos responsables de la situación que vive la Argentina en materia de endeudamiento, de falta de dólares, de corridas, para que esta vez la gente pueda decidir con claridad pero, sobre todo, con información".
 
Así dejó la quinta pata del programa.
 
Por Luis Bruschtein
Por Melisa Molina
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar