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Internacionales - 06-05-2023 / 09:05
EL 6 DE MAYO DE 1794, SE INDEPENDIZA DEL PODER COLONIAL FRANCÉS

Toussaint L'Ouverture encabeza una revolución jacobina en Haití

Toussaint L'Ouverture encabeza una revolución jacobina en Haití
François Dominique Toussaint-Louverture, líder de la revolución antiesclavista en Haití.
A mediados del siglo XVIII, el Haití colonial, ocupado por Francia bajo un férreo y cruel sistema esclavista, contaba con una población de 300.000 esclavos y apenas 12.000 personas libres, blancos y mulatos principalmente.
 
La lucha por la independencia en Haití se desarrolló en varias etapas. En la primera, los grandes terratenientes, los esclavos, los comerciantes y los blancos pobres se solidarizaron con el movimiento revolucionario que había estallado en la metrópoli y formaron una asamblea local, que reivindicaba el fin del pacto colonial.
 
En una segunda etapa, los mulatos libres comenzaron a apoyar la revolución metropolitana, creyendo que con eso obtendrían de los blancos residentes en la colonia la plena igualdad de derechos para los hombres libres, independientemente del color. En 1790 los plantadores blancos reprimieron las reivindicaciones de los libres. Y estos no tuvieron otra alternativa que aliarse a los sublevados.
 
El largo proceso emancipador tuvo por protagonista a François Dominique Toussaint-Louverture, quien entre 1793 y 1802 dirigió la revolución haitiana con sagacidad, enfrentando a españoles, ingleses y franceses, hasta su captura, destierro y muerte en Francia.
 
El 06 de mayo de 1794, los jacobinos negros de Haití, al mando  de Toussaint L'Ouverture, inician la revolución haitiana, la primera de América, que es un ejemplo que sirve para explicar muchas otras revoluciones, la soviética, o la argelina de la que nadie ya se acuerda.
 
En 1803, Jean Jacques Dessalines venció definitivamente a las tropas francesas en la batalla de Vertierres y en 1804 declaró la independencia de Haití, proclamándose emperador.
 
Después de la derrota de los franceses, Haití fue obligado a pagar una indemnización a la antigua metrópoli a cambio del reconocimiento de su independencia, que se concretó en 1838.
 
La revolución haitiana permitió la abolición de la esclavitud en 1789 y la fundación del estado haitiano en 1804. Muchas plantaciones fueron asignadas a generales negros lo que causó un gran descontento entre los antiguos esclavos, y los blancos son exterminados o expulsados del país por lo que éste queda habitado y gobernado por negros y mulatos.
 
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Un poco de historia 
 
El 5 de diciembre de 1492 Cristóbal Colón llegó a La Española, parte de las que serían luego llamadas Antillas Mayores, y la isla pasó a formar parte del Imperio español. Antes de la llegada de los españoles, estaba habitada por las etnias arawak, caribes y taínos.
 
A comienzos del siglo XVII, debido al auge que había adquirido el comercio informal de los colonos criollos de la isla y que iba en contra del monopolio que pretendía la metrópoli, el gobernador español Antonio de Osorio ordenó entre 1605 y 1606 la despoblación de las bandas septentrional y occidental de la isla con el fin de frenar esa práctica.
 
Con el tiempo, en las zonas despobladas de la parte oeste se fueron asentando los bucaneros, hombres que vivían de la caza de reses y cerdos cimarrones, el comercio de pieles y el cultivo de tabaco, así como los filibusteros, ambos de origen francés.
 
Primeramente ocuparon la Isla de la Tortuga y más tarde estos poblamientos determinaron que la parte occidental de la isla fuera reclamada por Francia. En 1697, España cedió a Francia esa parte de la isla por el Tratado de Ryswick, constituyéndose el Saint Domingue francés.
 
A mediados del siglo XVIII, el Haití colonial, ocupado por Francia bajo un férreo y cruel sistema esclavista, contaba con una población de 300.000 esclavos y apenas 12.000 personas libres, blancos y mulatos principalmente.
 
La lucha por la independencia en Haití se desarrolló en varias etapas. En la primera, los grandes terratenientes, los esclavos, los comerciantes y los blancos pobres se solidarizaron con el movimiento revolucionario que había estallado en la metrópoli y formaron una asamblea local, que reivindicaba el fin del pacto colonial.
 
En una segunda etapa, los mulatos libres comenzaron a apoyar la revolución metropolitana, creyendo que con eso obtendrían de los blancos residentes en la colonia la plena igualdad de derechos para los hombres libres, independientemente del color. En 1790 los plantadores blancos reprimieron las reivindicaciones de los libres. Y estos no tuvieron otra alternativa que aliarse a los sublevados.
 
El 14 de agosto de 1791 se habría producido en Bois-Cayman una ceremonia del sacerdote vudú Boukman, que es considerada como el punto de partida de la Revolución Haitiana. En noviembre del mismo año, decenas de miles de esclavos se sublevaron.
 
El largo proceso emancipador tuvo por protagonista a François Dominique Toussaint-Louverture, quien entre 1793 y 1802 dirigió la revolución haitiana con sagacidad, enfrentando a españoles, ingleses y franceses, hasta su captura, destierro y muerte en Francia.
 
En 1803, Jean Jacques Dessalines venció definitivamente a las tropas francesas en la batalla de Vertierres y en 1804 declaró la independencia de Haití, proclamándose emperador.
 
Después de la derrota de los franceses, Haití fue obligado a pagar una indemnización a la antigua metrópoli a cambio del reconocimiento de su independencia, que se concretó hasta 1838. El gobierno francés indujo un bloqueo contra el azúcar haitiano, de modo que la economía de la pequeña república se vio muy perjudicada.
 
Tras unas revueltas populares en la parte oriental de la isla de La Española (República Dominicana) en 1821, entonces bajo dominio colonial español, las tropas haitianas invadieron ese país en 1822, y lo ocuparon hasta que recobrase su independencia en 1844. La gran inestabilidad política del país sirvió a Estados Unidos como pretexto para invadirlo en 1915 y ejercer así un control absoluto hasta 1934.
 
Entre los costes y los beneficios de la independencia de Haití se pueden señalar los siguientes:
 
-La abolición de la esclavitud en 1789.
-La fundación del estado haitiano en 1804.
-Muchas plantaciones fueron asignadas a generales negros lo que causó un gran descontento entre los antiguos esclavos.
-Los blancos son exterminados o expulsados del país por lo que éste queda habitado y gobernado por negros y mulatos.
-La economía de las plantaciones, sin su sustento en la esclavitud, cae bruscamente siendo sustituida mayormente por una economía de subsistencia al estilo africano.
 
Haití sufrió un largo período de aislamiento internacional promovido por las potencias europeas, que no admitían la existencia de una nación gobernada por ex-esclavos lo que implicaba una amenaza para sus propios sistemas esclavistas.
 
Además la Revolución Haitiana tuvo consecuencias en toda la zona del Caribe, asestando un duro golpe al sistema esclavista predominante en la región.
 
Los sucesos siguientes reflejaron la pugna entre las élites políticas y económicas, y las masas populares empobrecidas.
 
Fuente: Wikipedia

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12-04-2026 / 19:04
La estrepitosa caída de Viktor Orbán en Hungría no es solo un traspié electoral en el Viejo Continente; es el colapso del espejo donde Javier Milei proyectaba su fantasía de un régimen de excepción y ajuste perpetuo. Al quedarse sin su principal bastión en Europa, el proyecto libertario en Argentina tiene un traspié geopolítico, desnudando que la mística de las "fuerzas del cielo" carece de sustento cuando la realidad del bolsillo y el hartazgo social desintegran el marketing del odio.

 
El desmoronamiento del régimen de Orbán se tradujo en cifras que marcaron un giro copernicano en la política húngara: el partido opositor Tisza, liderado por Péter Magyar, alcanzó un contundente 46% de los votos, superando por más de diez puntos al oficialista Fidesz, que se hundió en un 35%, su peor desempeño en casi dos décadas. Esta brecha de 11 puntos no solo despojó a Orbán de su mayoría especial en el Parlamento, sino que sepultó la imagen de invencibilidad del modelo conservador, demostrando que el descontento social acumulado fue capaz de perforar un aparato estatal diseñado para la perpetuidad.


 
Este quiebre del eje derechista internacional funciona como una sentencia anticipada para quienes pretenden gobernar contra las mayorías: la derrota de Orbán demuestra que no hay blindaje mediático ni persecución política que logre frenar la voluntad popular cuando el autoritarismo se convierte en hambre. En la Casa Rosada, el impacto se siente. Orbán es uno de los principales referentes ideologicos de las nuevas derechas del siglo XXI, uno de los primeros y mas acabados exponentes. El miedo a que el "efecto Budapest" cruce el Atlántico y se expanda a latinoamerica ha dejado de ser una especulación de la oposición para transformarse en el fantasma que hoy recorre los pasillos de un gobierno que empieza a oler su propio fin de ciclo.

03-03-2026 / 18:03
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