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El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 30-03-2023 / 10:03
REUNIÓN EN EE.UU.: ¿AISLADOS DEL MUNDO?... LAS PELOTAS

Alberto Fernández se trajo de Joe Biden el apoyo que fue a buscar para negociar con el FMI

Alberto Fernández se trajo de Joe Biden el apoyo que fue a buscar para negociar con el FMI
En la reunión con Joe Biden, Alberto Fernández le planteó las restricciones que acarrea la histórica sequía y le pidió respaldo al país ante el FMI para “armar un puente” financiero hasta el año que viene. “Me dijo que contara con él”, aseguró Fernández, que agregó que su par estadounidense destacó que “nos unía haber recibido una economía destruida por las gestiones que nos precedieron”.
Alberto Fernández salió de la Casa Blanca con la convicción de haberse llevado un triunfo contundente. En una reunión de trabajo que duró una hora y media, el presidente Joe Biden prometió ayudar a la Argentina a que transite "sin dificultades" el puente de tiempo que hay entre la crisis que genera la escasez de divisas, agravada por la guerra y la sequía, hasta que pueda incrementar la producción agrícola, de energía y de minerales para generar mayor cantidad de dólares.
 
Fue Biden el primero en tomar la palabra y dar la señal más contundente para Argentina. Miró a la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, y refiriéndose a ella remarcó: "Así como arregló el problema con los bancos rápidamente, con la misma celeridad va a ayudar a que Argentina transite sin dificultades este puente entre ese futuro que vemos en materia de producción de proteínas, minerales y energía y las dificultades que la coyuntura plantea por la sequía".
 
La secretaria del Tesoro se refirió a la sequía como un hecho nuevo, posterior al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Reconoció luego los "esfuerzos" de Argentina en materia fiscal y de acumulación de reserva y ratificó que Estados Unidos está listo "para colaborar y ayudar". La palabra de Yellen resulta clave para la reunión que tendrá el directorio del FMI el próximo viernes, cuando aprobará la cuarta revisión del acuerdo con Argentina.
 
Además, la secretaria del Tesoro se comprometió a respaldar los planteos del país ante el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y a apoyar "el esquema creativo" de fortalecimiento de reservas, como la implementación del llamado "dólar soja" y otros destinados a otros sectores, como las economías regionales. Este año podría aumentarse y acelerarse el sistema de desembolsos por parte de los organismos multilaterales de crédito, destinados a transición energética, cambio climático y respaldo presupuestario.
 
Fue Biden quien preguntó luego cómo Estados Unidos podría ayudar al país en el crecimiento de la producción de alimentos para 2024, especialmente trigo, maíz y soja. El norteamericano consultó, concretamente, cuánto iba a poder producir la Argentina. En ese punto, el ministro de Economía, Sergio Massa, dio detalles del impacto de la sequía y las perspectivas productivas. En la previa, los funcionarios de la Casa Blanca habían recibido tres videos explicativos del tema armados por el Palacio de Hacienda.
 
EL concepto de la pesada herencia sobrevoló la reunión, y no sólo desde el lado argentino que suele quejarse de la brutal deuda que tomó Mauricio Macri con el FMI. "Me dijo tres veces que teníamos algo en común, que es haber heredado una economía destruida de los gobiernos que nos precedieron", reveló Fernández en conferencia de prensa el dardo de Biden a su antecesor, Donald Trump.
 
"Este es mi equipo", remarcó en varias oportunidades el yanqui, y anunció que tenía instrucción de trabajar "codo a codo" con los funcionarios argentinos. Biden también destacó el "liderazgo" de Fernández en la región y habló sobre las posibilidades de consolidar la relación bilateral. Para eso, enviará en las próximas semanas a la Argentina a Wendy Sherman, subsecretaria de Estado, que será la encargada de seguir en Buenos Aires los temas que se discutieron en la reunión.
 
Para el Gobierno fue un triunfo la decisión de Biden de sentar en la reunión a la primera línea de su Gobierno. Estamos contaminados por el clima de "aislamiento" de Argentina que pretende instalar el macrismo, pero es más que evidente que Estados Unidos le dio mucha importancia a la reunión.
 
La Opinión Popular
 

ENCUENTRO BILATERAL EN LA CASA BLANCA
 
Alberto Fernández se llevó el compromiso de Joe Biden de respaldar a la Argentina frente al FMI
 
Tras la postergada reunión del año pasado, el Presidente fue recibido por su par estadounidense. Cambio climático, sequía y situación financiera, los ejes de la agenda. La crítica a Macri y Trump.
 
Desde Washington
 
"La primavera llegó temprano en gran parte del país este año. ¿Es por el cambio climático o por la variación natural?". Es verdad: hace menos de una semana que empezó la primavera en Estados Unidos y los cerezos que rodean la Casa Blanca ya están en flor. El cambio climático ocupa gran parte de los títulos de la edición matutina del Washington Post, uno de los diarios más importantes de Estados Unidos, y también fue protagonista en la bilateral que mantuvo la tarde del miércoles el presidente Alberto Fernández junto a su par Joseph Biden, donde Fernández insistió con los costos de la sequía para la economía argentina
 
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Del encuentro, Fernández se llevó el compromiso de Estados Unidos de apoyar al país frente al FMI y otros organismos de crédito internacional. "El presidente Biden dijo que hay algo que nos une, haber recibido de los gobiernos que nos precedieron una economía destruida. Lo dijo tres veces", fue la frase que eligió el presidente argentino para destacar del encuentro unas horas más tarde en conferencia de prensa.
 
"Le expliqué al presidente Biden que la peor sequía desde 1929 le ha significado a Argentina una restricción muy fuerte en sus ingresos, tenemos que armar un puente que nos permita llegar al año entrante, donde la producción agrícola, el mayor desarrollo de Vaca Muerta, nos da una gran oportunidad", aseguró Fernández. Con la mirada puesta en Janet Yellen, la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Biden le respondió: "Así como Yellen arregló el problema con los bancos, con la misma celeridad va a permitir que el país transite sin dificultades este puente entre el futuro que le vemos a Argentina en materia de proteínas, minerales y energía y las dificultades que la coyuntura plantea por la sequía".
 
A su turno Yellen expuso lo que iba a ser uno de los principales trofeos que se trae la delegación argentina: el compromiso de Estados Unidos de respaldar al país no solo en la discusión de las metas de reservas que tratará el viernes el Directorio del FMI, sino también con otros organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el BID.
 
Fernández entró a la Casa Blanca a las 14.40 en un auto negro del gobierno estadounidense. Lo acompañaba Santiago Cafiero, con quien se separó para que Fernández entre a la oficina de Biden en el despacho Oval situado en el ala Oeste del edificio. Ambos presidentes estuvieron más de una hora y media (veinte minutos solos y el resto con la comitiva) rodeados de cuadros de George Washington y Abraham Lincoln de un lado; y de las fotos de Joe Biden con el Papa Francisco, con su esposa Jill Biden y sus hijos en el otro.
 
La foto con el Presidente de Estados Unidos era una figurita difícil para Argentina, que se entorpeció luego de que Joseph Biden suspendiera el primer encuentro programado en julio pasado porque contrajo Covid-19. Las agendas ajetreadas de los presidentes la postergaron ocho meses, y llegaron este miércoles 29 de marzo a las 15.45 de un año electoral en Argentina.
 
Entre los funcionarios que acompañaban a Biden estaban las primeras líneas de departamentos estratégicos del gobierno sajón. "Estaba el poder ahí adentro, y el presidente Joseph Biden repitió más de una vez que su equipo tiene instrucciones precisas de coordinar con Argentina para seguir con todo lo que estuvimos hablando", celebraron desde la comitiva. Como gesto de significación política, el gobierno argentino recibirá el próximo 12 de abril a la subsecretaria de Estado de los Estados Unidos, Wendy Sherman, a quien Biden se refirió como "más inteligente que yo", para avanzar en los temas que se pusieron sobre la mesa.
 
Además de los costos económicos del cambio climático, que en Argentina se materializan en la sequía que estiman que impactará en la merma de unos 20.000 millones de dólares para las reservas del Banco Centrallas comitivas hablaron de la capacidad de Argentina de abastecer al mundo de minerales críticos y estratégicos para la transición energética, como el litio.
 
El foco estuvo puesto en el avance de la ley de reducción de inflación sancionada por el Congreso estadounidense que establece beneficios para la comercialización del mineral en empresas situadas en América del Norte y/o en países con Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, condiciones que dejan afuera al país. "Si Argentina queda excluida de esos beneficios el principal perjudicado es Livent, la firma estadounidense que opera en el Salar del Hombre Muerto en Catamarca. Y el principal beneficiado es China que sigue invirtiendo en el país", aseguraron dentro de la comitiva.
 
Al contrario del imaginario que los y las argentinas pueden tener de la capital de Estados Unidos, Washington DC tiene muy poco de "gran ciudad", de cosmopolita y viva. Es una comunidad pequeña, de poco más de 700 mil habitantes con un centro de edificios antiguos y mayormente bajos, lo que le genera una amplitud que no tiene Nueva York.
 
La política se lee en las calles: en los panfletos de papel pegados en los postes de los semáforos invitando a marchas para liberar a China junto con una foto de Xi Jinping o repudiando a las guerras; hasta los carteles de bronce institucionales que consignan los principales edificios del centro: además de la Casa Blanca y el Capitolio que no necesitan subtítulos, se leen insignias que indican que un edificio es la Organización de Estados Americanos, otro es la Reserva Federal, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Fondo Monetario Internacional.
 
A unos kilómetros alejado del Centro queda la casa del embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, donde la noche anterior cenó la comitiva presidencial. Entre el cordero y el postre con peras, el ministro de Economía Sergio Massa y el Canciller Santiago Cafiero terminaron de cerrar el documento de quince puntos con posibles temas a tratar, que luego el Presidente jerarquizó durante el encuentro.
 
También discutieron sobre otros temas de intercambio comercial en una balanza que desfavorece a la Argentina, como la posibilidad de que puedan entrar cítricos dulces y carne patagónica libre de aftosa a Estados Unidos. Sobre China, Biden aseguró que ellos eran "competidores y no enemigos", aunque advirtió sobre algunos proyectos riesgosos con financiamiento chino en países de ingreso medios. Los sobrecargos del FMI no estuvieron sobre la mesa porque "no es un tema que esté dentro de la agenda próxima del Fondo".
 
De esta manera, terminó uno de los eventos internacionales más importantes de la gestión Fernández. En una ciudad diseñada para el orden y la eficiencia, con calles limpias que se identifican con letras y números. En el centro, los restaurantes ofrecen menús con la dieta de moda perfectamente envueltos para que la clase media característica de la ciudad con obsesión por el trabajo no desperdicie ni un minuto de más en el almuerzo. El objetivo es claro: es la cara institucional de los Estados Unidos y muestra el rol que quiere tener ante el mundo, una ambición por el orden y la organización en un país que carece de ambas.
 
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Por Natalí Risso
 
Fuente: Página 12
 

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01-04-2026 / 14:04
La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
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