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Sociedad e Interés General - 16-03-2023 / 09:03
MUERE EL 16 DE MARZO DE 2013, MIENTRAS CUMPLÍA PRISIÓN DOMICILIARIA

José Alfredo Martínez de Hoz: Un reverendo neoliberal hijo de perra

José Alfredo Martínez de Hoz: Un reverendo neoliberal hijo de perra
José Alfredo Martínez de Hoz fallece a los 87 años. Cumplía prisión domiciliaria por el caso Gutheim. Fue el ministro de Economía de la dictadura entre 1976 y 1981, mientras el país era gobernado por Jorge Rafael Videla. Su gestión, al calor del terrorismo de Estado, reconfiguró la Argentina: la economía fue reprimarizada y se acentuó un fuertísimo proceso de desindustrialización. La especulación financiera reemplazó a la producción y la deuda externa creció de 6 mil a 45 mil millones de dólares.
El 16 de marzo de 2013, mientras cumplía prisión domiciliaria, muere José Alfredo Martínez de Hoz (h), apodado Joe. Fue un político y economista que participó como ministro de Economía de la dictadura cívico-militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional entre 1976 y 1981. Se lo considera un representante del neoliberalismo a ultranza y estas ideas intentó imponerlas a sangre y fuego con la dictadura genocida.
 
Su gestión, al calor del terrorismo de Estado, reconfiguró la Argentina: la economía fue reprimarizada y se acentuó un fuertísimo proceso de desindustrialización. La especulación financiera reemplazó a la producción y la deuda externa creció de 6 mil a 45 mil millones de dólares. Fue indultado por Carlos Menem, otro neoliberal, y en sus últimos años afrontó su responsabilidad en los secuestros extorsivos del caso Gutheim, caratulado de lesa humanidad.

Cuarenta años después, y con votos conseguidos en democracia, el presidente, Mauricio Macri, otro neoliberal, siguió sus pasos y endeudó al país como Martínez de Hoz. Los ganadores, en todos los casos, fueron el capital extranjero, los bancos y los exportadores. Los perdedores: el conjunto de los sectores populares. Cualquier similitud entre la política económica del gobierno de Macri y la de Martínez de Hoz no es pura coincidencia.
 
Por Blas García para La Opinión Popular


 
En 1984, José Alfredo Martínez de Hoz (h) fue acusado del secuestro de los empresarios Federico Gutheim y su hijo Miguel Ernesto y llegó a cumplir 77 días de arresto por este delito, pero finalmente fue sobreseído. La Cámara Federal Penal, durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín, resolvió que Martínez de Hoz era ajeno a los hechos que se investigaban y revocó su prisión preventiva, en 1988. El decreto que disponía la detención de los Gutheim estaba firmado por el presidente Videla, no por Martínez de Hoz.
 
En 1989 fue indultado mediante el decreto 2745/1990 del presidente Carlos Saúl Menem, quedando cerrada la causa. En septiembre del 2006 su indulto fue declarado nulo por la Cámara Federal en abril de 2008, al considerar el secuestro parte de los delitos de lesa humanidad perpetrados como parte del terrorismo de Estado del gobierno de facto. En la misma causa están acusados Videla y el ex ministro del Interior, Albano Harguindeguy.
 
En los años 2000 se le quitó su jubilación de privilegio de 3780 pesos (1410 dólares) mensuales debido a su colaboración con la sangrienta dictadura cívico-militar argentina (1976-1983).
 
El 4 de mayo de 2010 se dictó la prisión preventiva de Martínez de Hoz por su presunta vinculación con el secuestro de los empresarios Gutheim. Al momento de su muerte estaba cumpliendo prisión en su domicilio.
 
Fuente: Wikipedia 

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
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