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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 25-01-2023 / 10:01
FRACASÓ EL BOICOT DE LA DERECHA CONTINENTAL ENCABEZADA POR EL BOLSONARISMO Y EL PRO

La vuelta de Lula reavivó el debate sobre la integración en Celac, Unasur y Mercosur

La vuelta de Lula reavivó el debate sobre la integración en Celac, Unasur y Mercosur
La histórica Cumbre de la Celac relanzó un nuevo proceso de integración regional, impulsado por el regreso de Brasil y el fracaso de los intentos de boicot por parte de la derecha continental encabezada por el bolsonarismo y el PRO. Se acordó condenar el bloqueo a Cuba, respaldar el proceso de diálogo en Venezuela y proponer caminos para terminar con la represión violenta en Perú
La histórica Cumbre de la Celac relanzó un nuevo proceso de integración regional, impulsado por el regreso de Brasil y el fracaso de los intentos de boicot por parte de la derecha continental encabezada por el bolsonarismo y el PRO. Se acordó condenar el bloqueo a Cuba, respaldar el proceso de diálogo en Venezuela y proponer caminos para terminar con la represión violenta en Perú
 
Los países de América Latina y el Caribe nucleados en la CELAC llevaron adelante un encuentro histórico en Buenos Aires en el que firmaron una declaración conjunta con cien puntos de consenso vinculados a un nuevo proceso de integración en la región, que pretende "promover la unidad y la diversidad política, económica, social y cultural de los pueblos".
 
La presencia del presidente de Brasil, Inácio Lula da Silva, en la séptima cumbre de jefes de Estado, fue uno de los acontecimientos más importantes del evento ya que su triunfo significa un giro en la dinámica de la región.
 
El documento rubricado por los jefes de Estado hace hincapié en la defensa de los recursos naturales y estratégicos; exige de manera reiterada el levantamiento del bloqueo a Cuba; resalta la importancia de fomento del diálogo con Venezuela y el principio de no intervención e injerencia en las democracias de sus pueblos.
 
Hubo respaldo explícito al reclamo argentino por Malvinas, divergencias con Luis Lacalle Pou y tensa situación por Perú, todos ejes del encuentro que mantuvieron los mandatarios a puertas cerradas.
 
A partir de ahora se abre un nuevo tiempo. El gobierno y Brasil buscarán potenciar de ahora en más el Mercosur, cuya presidencia tendrán ambos países de forma continua y también reflotar la Unasur, un espacio cuyo primer secretario general fue el expresidente argentino, Néstor Kirchner, y que fue clave en el proceso de integración del que también fue protagonista Lula da Silva
 

 
HISTÓRICA DECLARACIÓN DE CONSENSO
 
Celac: Un acuerdo programático de cien puntos para la región
 
Marcada por la presencia de Lula da Silva y la crisis democrática, los mandatarios sellaron un documento en defensa de los recursos naturales y estratégicos, exigieron el levantamiento del bloqueo a Cuba y el fomento del diálogo con Venezuela. Malvinas, Lacalle Pou y la situación en Perú como ejes de la reunión a puertas cerradas.
 
En el plenario de la Celac, además, se eligió a un nuevo presidente protémpore en reemplazo del argentino Alberto Fernández. El organismo pasó a manos de Ralph Gonsalves de las islas de San Vicente y Granadinas.
 
 
El documento final
  
El documento final consignó a la región como una "zona de Paz" y destacó su importancia a nivel mundial en materia de seguridad alimentaria y nutricional como principal exportadora neta de alimentos. También hubo apartados para el cambio climático; la estrategia sanitaria; la cooperación en materia ambiental; la ciencia tecnología e innovación; infraestructura para la integración; género; juventudes; migraciones; discapacidad; educación; cultura; cooperación en materia espacial y nuclear; y hubo secciones especiales para describir la situación de Haití, Cuba, Venezuela, Puerto Rico y Malvinas.
 
Con respecto de Cuba, los presidentes de la región exigieron el cese del bloqueo: "reiteramos el llamado de la Asamblea General de las Naciones Unidas a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, que además de ser contrario al derecho internacional, causa graves daños al bienestar del pueblo cubano", expresaron. En el caso de Venezuela saludaron los acuerdos alcanzados el 26 de noviembre de 2022 en el marco del proceso de diálogo y negociación entre el Gobierno de Venezuela y la Plataforma Unitaria de Venezuela, fomentado por los gobiernos de México y Noruega.
 
Aseguraron que los Corredores Bioceánicos son proyectos concretos muy relevantes para la región; que hay preocupación por la persistencia de brechas entre hombres y mujeres en el mercado laboral; se comprometieron a trabajar contra la precarización laboral que viven los jóvenes; puntualizaron el compromiso con una migración segura, ordenada y regular y rechazaron toda forma de racismo, discriminación racial, xenofobia, discursos de odio.
 
Subrayaron la importancia para que "la educación cuente con financiamiento adecuado y ocupe un lugar preponderante en la agenda pública de nuestros Estados". Celebraron la reincorporación de Brasil a la CELAC y saludaron la Presidencia Pro Tempore entrante de San Vicente y las Granadinas. Por último, reiteraron "el más firme respaldo regional a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía por las Islas Malvinas".
 
 
Puertas adentro de los plenarios
  
En los plenarios que se sucedieron durante toda la tarde, uno a uno los presidentes fueron haciendo intervenciones de siete y diez minutos. Cada uno con postura y matices ideológicos abordaron distintos temas. Uno de los ejes centrales de la discusión estuvo puesto en la situación que transita Perú luego de la destitución y detención de su presidente electo, Pedro Castillo. Sobre ese tema varios países estuvieron de acuerdo en pedir, además del repudio de lo ocurrido, la liberación del presidente peruano. Pero la postura no fue unánime y hubo cruces.
 
Por la liberación de Castillo se pronunciaron Gustavo Petro, Nicolás Maduro y Andrés Manuel López Obrador, de forma insistente. Gabriel Boric pidió que el repudio a lo que sucede en Nicaragua, pero no pidió por la liberación de Castillo. Otros, como Fernández y Lula da Silva le bajaron el tono a la discusión, no pidieron por la liberación, sino por el fin de la violencia y dijeron que era necesario llamar a elecciones. Fernández expresó que a la Argentina le preocupa lo que está pasando en Perú, y añadió: "La muerte de más de medio centenar de personas no puede pasar desapercibida para nosotros". Y dijo que la región quiere ayudar al pueblo de Perú para que rápidamente recupere la institucionalidad plena.
 
Luego, en conferencia de prensa, el clima volvió a tensarse en este punto cuando el presidente de Colombia, Petro, aseguró: "Castillo perdió los derechos políticos", y se preguntó "¿cómo puede haber un presidente preso sin que haya sentencia, que haya perdido sus funciones constitucionales?".
 
Lacalle Pou tuvo el discurso más disonante. Pidió por el libre comercio y dijo que uno de los puntos del documento final proclama que la región defiende los derechos humanos y eso "no sucede en muchos países miembro". Luego, en la conferencia de prensa posterior, sostuvo que los discursos dentro del plenario tuvieron un profundo sentido ideológico, y que para él cualquier organismo o espacio no puede estar unido por la ideología porque significaría que es corta vida y no genera confianza.
 
"Son un club de amigos ideológicos", fustigó aunque luego aclaró que la Argentina "no hizo un discurso ideológico hoy", y que ambos países tienen muchas cosas para hacer juntos. Incluso habló de eso durante la cumbre privada con el canciller Cafiero y hasta con el presidente Fernández en una conversación de pasillo.
 
Para cerrar la sesión, Fernández volvió a tomar la palabra, esta vez, a diferencia del mensaje inicial, no fue público. En esa ocasión había dicho que "el mundo está necesitando hoy energía y alimentos y América Latina y el Caribe puede ser proveedora de ambas cosas". Mencionó el gas y el litio y dijo que "debemos unir esfuerzos para lograr esa integración energética".
 
También aprovechó la ocasión para responderle en tono conciliador a Lacalle Pou: "Días atrás, escuchando con atención las palabras del querido Luis Lacalle Pou, releía un libro, que a los argentinos se los recomiendo que se llama 'Conocer a Perón' y hablaba de la necesidad de que las fuerzas progresistas y populares pudieran unirse, más allá de las diferencias que pudiéramos tener porque teníamos un común denominador que nos obligaba a estar unidos, que es hacer de nuestros pueblos, pueblos prójimos, pueblos que crezcan".
 
Sobre la situación de Venezuela y otros países que fueron cuestionados durante las semanas anteriores por la oposición, aclaró: "No debemos inmiscuirnos en las cuestiones internas de otros países y lo que siempre hacemos, es que cuando existen desacuerdos en esos países, promover el diálogo para que sean los mismos países los que encuentren la solución adecuada".
 
Además de los videos que enviaron Maduro y AMLO también mandaron los suyos los invitados especiales, entre otros, el presidente chino, Xi Jinping y el enviado de Biden, Chirs Dodd. Xi destacó que la CELAC "ya se ha convertido en una fuerza propulsora indispensable para la cooperación global Sur-Sur y que están dispuestos a seguir solidarizándose con los países de la región y avanzando con manos unidas. Dodd, en tanto, dijo que Biden lamentaba no poder estar, que mandaba su más alta estima, y que Estados Unidos "ha sido y seguirá siendo un socio en los desafíos", y que había que permanecer unidos para renovar las democracias. Además, condenó los ataques antidemocráticos en Brasil.
 
Desde el departamento de Estado temprano habían publicado un documento en el que expresaron que enviaban a Dodd por "el compromiso de la Administración Biden-Harris de comprometerse con nuestros vecinos", pero aclarando que "el gobierno de EE.UU. reafirma el valor de fortalecer la colaboración regional a través de la Organización de los Estados Americanos, el principal foro multilateral en el Hemisferio Occidental".
 
Es decir, marcó la tensión que existe entre la OEA y otros espacios que están creciendo en la región como la CELAC, en el que no hay participación de Estados Unidos y Canadá. Algunos presidentes como AMLO creen que es fundamental que esos dos países, en especial Estados Unidos, formen parte de los debates de la región y otros como Lula, les parece clave que haya espacios como la CELAC y la Unasur donde esos países no tienen intervención.
 
 
La copa del mundo
  
El mundial también fue parte del menú entre los líderes de la región. Todos, lo primero que hicieron al ver al Presidente fue felicitarlo por el triunfo y por ganar la tercera copa mundial. Arce le regaló un ekeko de la abundancia que en una de sus manos tenía una mini copa del mundo y en la otra un mate y en su pequeño cuerpito billetes de mil pesos intervenidos con la cara de Messi.
 
Otro que no perdió la oportunidad de mencionarlo fue Lula en la conferencia de prensa que dio en Casa Rosada el lunes, aunque aclaró "que la próxima tiene que ser de ellos", y hasta Xi Jinping que en el video que envió grabado expresó que "me gustaría felicitar a la selección nacional de Argentina, Presidencia Pro Tempore de la CELAC, por haber ganado la Copa Mundial de la FIFA de Qatar".
 
Fernández les respondió diciendo que les agradecía a todos, pero que "no ha sido el gobierno argentino quien ha ganado la Copa del Mundo, ha sido un magnífico equipo de fútbol que es una gran enseñanza para toda la gente porque estuvo dirigido por un hombre joven que nunca había sido técnico de ningún equipo y tuvieron un líder que se llamó Lionel Messi que como bien decía ayer mi querido Lula, todos queríamos que Messi gane porque Messi lo merecía".
 
Por Melisa Molina
 
Fuente: Página 12
 

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05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
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