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Nacionales - 18-01-2023 / 11:01
SE INVENTÓ UNA PERICIA PARA IMPULSAR LA HIPÓTESIS DEL ASESINATO

A 8 años de la muerte de Alberto Nisman: Versiones e hipótesis sin sustento

A 8 años de la muerte de Alberto Nisman: Versiones e hipótesis sin sustento
En un nuevo aniversario del fallecimiento del fiscal Alberto Nisman, desde la fiscalía a cargo de la causa se difunden trascendidos que supuestamente avalarían la idea del asesinato, pero sigue sin poder acusar a nadie porque las evidencias indican que fue un suicidio. El hipotético homicidio sólo sirve para seguir estirando la causa que, como se sabe, es utilizada por Juntos por el Cambio para atacar al peronismo.
A ocho años de la muerte del fiscal Alberto Nisman desde la entente mediático-político-judicial macrista se continúa agitando la tesis del homicidio cuando hay muchas pruebas que evidencian que en el departamento no hubo terceras personas. El hipotético homicidio sólo sirve para seguir estirando la causa que, como se sabe, es utilizada por Juntos por el Cambio para atacar al peronismo. El informe de la Gendarmería repleto de errores que se convirtió en una pieza clave para sostener la causa, con citaciones convenientes e inconvenientes para el juez del caso, Julián Ercolini, el invitado de Clarín a Lago Escondido.
 
Todavía se continúa agitando la tesis del asesinato cuando hay muchas pruebas que evidencian que en el departamento 2 del piso 13 del edificio Le Parc no hubo terceras personas. La última gran maniobra que hubo en la causa para impulsar la tesis de que al fiscal de la UFI AMIA lo mataron fue la instalación de una pericia repleta de errores realizada por la Gendarmería en septiembre de 2017, es decir, cuando esa fuerza de seguridad respondía a Patricia Bullrich durante el gobierno de Mauricio Macri.
 
El juez Ercolini -que fue uno de los invitados por Clarín al vergonzoso viaje a Lago Escondido- se hizo eco del trabajo de la Gendarmería y tres meses después de presentado procesó a Diego Lagomarsino y a los custodios de Nisman. Lejos de convocar a quienes realizaron el peritaje trucho de la Gendarmería para responder sobre burdas inexactitudes, en parte de 2021 y el último año el juez y el fiscal Eduardo Taiano convocaron a decenas de agentes de la exSIDE para interiorizarse sobre sus movimientos.
 
Los espías siguen declarando en un expediente que está prácticamente estancado, ya que ni el juez ni el fiscal logran encontrar datos que den cuenta de que a Nisman lo asesinaron. Por eso, ante un nuevo aniversario y en un año electoral, hacen correr nuevas operaciones falsas como la que publicó La Nación sobre la aparición de una "nueva pista terrorista internacional".
 
Ante la falta de pruebas, la fiscalía a cargo de la causa hace el tradicional remix de versiones, hipótesis, elucubraciones, por supuesto que sin poder acusar a nadie de un homicidio inexistente. El único sostén del expediente es el peritaje armado por la Gendarmería, en tiempos de la polémica Bullrich.
 
Pero el fiscal Taiano y el juez viajero Ercolini se negaron sistemáticamente a que los peritos declaren bajo juramento y, sobre todo, que confronten con los expertos del Cuerpo Médico Forense, quienes sostuvieron que "no hay rastros de accionar homicida, desde el punto de vista de la evidencia médico legal".
 
O con los peritos de la Policía Federal, que concluyeron que "no había ninguna otra persona en el baño al momento del disparo". O con los especialistas del Ministerio Público de Salta, que analizaron las manos y afirmaron que "sobre las muestras analizadas se hallaron partículas consistentes con residuos de disparo".
 
A ocho años de la muerte de Nisman, la causa sigue abierta sólo por razones políticas. Y no debería asombrar: el juez a cargo, Ercolini, ya mostró para quién juega. No sólo porque fue pasajero del vuelo privado con funcionarios del PRO y empresarios de Clarín a Lago Escondido, sino también porque en los chats posteriores propone armar facturas falsas para tapar el escándalo. Aun así, sigue en su puesto.
 
La Opinión Popular


LOS NUEVOS INVENTOS DE LA FISCALÍA Y LA REFUTACIÓN QUE SURGE DE LAS PRUEBAS
 
A 8 años de la muerte de Alberto Nisman: Versiones e hipótesis sin sustento
 
Estas son algunas de las versiones que difunde la fiscalía en los últimos días y que no tienen sustento probatorio. Sólo sirven para seguir estirando la causa que, como se sabe, es utilizada por Juntos por el Cambio contra el peronismo.
 
Un hombre de la AFI en Le Parc. Como ya reveló este diario, fue a declarar un exagente que en enero de 2015 revistaba en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Durante el gobierno de Mauricio Macri se acercó a Bullrich y se fue a trabajar con ella. En las redes hay fotos del agente y su esposa con Bullrich y su marido en un sitio de veraneo (no se revela el nombre del agente por la Ley de Inteligencia). También el individuo aparece con la bandera norteamericana. El agente P contó que en la noche del 18 de enero de 2015 fue a Puerto Madero y eso indicaría -según lo que hace trascender la fiscalía- que se sabía que Nisman estaba muerto en el baño. En verdad, el espía concurrió a medianoche: el cuerpo había sido encontrado casi dos horas antes y ya se conocía el desenlace. Por lo tanto, que P haya ido a la puerta del edificio Le Parc, una medida que la AFI toma por protocolo cuando sucede algo importante, no significa nada. También mencionan que otro agente estuvo ese fin de semana en Puerto Madero. El espía no sólo contó con quién estuvo tomando un café, sino que pagó con su tarjeta. 
 
El inexistente comando iraní. De manera asombrosa, transcurridos ocho años, fuentes de la fiscalía difunden que en aquel enero de 2015 se estaba siguiendo la presencia de un grupo iraní en Buenos Aires. Página/12 consultó a quienes estaban al frente de la AFI y señalaron que "es absolutamente falso. Siempre había alertas por hechos en otros países del mundo, pero no se seguía a ningún grupo. Es ridículo que esto aparezca ocho años después. Todo muestra que es una mentira". Efectivamente nadie se lo mencionó jamás a la fiscal que trabajó la investigación, Viviana Fein, ni tampoco en los años en que el expediente pasó después a Comodoro Py. Ni siquiera Horacio Antonio Stiuso -el exjefe de espías ferozmente enfrentado a Cristina Kirchner, que lo echó de su puesto- mencionó la existencia de esa investigación. Y Stiuso ya declaró tres veces en la causa. En total, se calcula que en 20 años, desde los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA hasta la muerte de Nisman, hubo unas 170 alertas. En enero de 2015 se produjo una alerta por el atentado contra la revista francesa Charlie Hebdo, perpetrado por franceses de origen sunita, vinculados a Irak y a Al Qaeda, sin relación alguna con los iraníes de Hezbollah.
 
Diego Lagomarsino. Como todos los 18 de enero, la fiscalía difunde que las dudas sobre el técnico informático no están disipadas. El punto de partida ya es delirante: ninguna persona en su sano juicio aporta un arma, que está registrada a su nombre, para cometer un crimen. Menos todavía un hecho que tendría enorme repercusión mundial. Pero, además, Lagomarsino declaró al día siguiente de la muerte de Nisman y todo lo que dijo se comprobó por las cámaras de los peajes, las del complejo en el que vivía, las del edificio Le Parc y las comunicaciones vía chat. Hay una duda respecto de un mensaje del sábado 17 a la mañana, pero no está claro el informe pericial. El objetivo de introducir la incógnita es instalar la idea de que Nisman no le pidió prestada el arma a Lagomarsino, sino que hubo una comunicación anterior. Frente a eso, las investigaciones demostraron que Nisman buscaba un arma. Se la pidió a Rubén Benítez, su custodio de mayor confianza. E intentó pedírsela al comisario Ricardo Bogoliuk, con quien mantenía una vieja relación, pero estaba en Mar del Plata. Está probado que ese sábado a la tarde, Lagomarsino se fue de Le Park a las 20.30 con 54 segundos. Después de esa hora, Nisman todavía chateó y habló por celular.
 
* Las cámaras no funcionaban. Los voceros de la fiscalía difunden la delirante versión de que las cámaras de Le Parc no funcionaban y por lo tanto no se vio quién entró o salió. La realidad es que la inmensa mayoría de las cámaras, 80 de 101, funcionaban y registraron los movimientos. Eso permitió saber no sólo quién llegó y se fue del complejo, sino también quién subió por el ascensor. Al punto que están registrados los movimientos de Lagomarsino, de los custodios de Nisman y, cuando el fiscal no respondía a los llamados, el ingreso de la madre de Nisman, Sara Garfunkel, de los médicos, el cerrajero, la fiscal Viviana Fein, el juez Manuel De CamposSergio Berni -quien llegó cuando el magistrado ya estaba-, los peritos y todo el resto del personal que actuó en el caso.
 
La versión de que las cámaras no funcionaban se difunde porque el punto clave es que nadie, ni la fiscalía ni el juzgado ni ningún perito, ha trazado siquiera una hipótesis sobre cómo pudo ingresar alguien -un comando dice la Gendarmería- al complejo de Le Parc, cómo subió al piso 13º, cómo ingreso a un departamento que estaba cerrado por dentro y cómo entró y salió de un baño en el que no hay una sola pisada ni una huella ni rastros de ninguna pelea. Tampoco fuera del baño se encontró una huella o una gota de sangre.
 
La Gendarmería trató de dibujar que a Nisman le suministraron una droga, ketamina, pero no pudo determinar cómo hicieron porque en el cuerpo no se encontraron pinchazos ni rastros de una inyección, ni pudieron establecer cuánto le dieron. Lo insólito es que la Gendarmería -que no hace autopsias- dictaminó que al fiscal le rompieron el tabique nasal, algo desmentido por la autopsia y por una junta de quince médicos. 
 
Por Raúl Kollmann
 
Fuente: Página 12
 

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24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
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