, ministro de Justicia y Seguridad de Horacio Rodríguez Larreta. Robles aconseja a Larreta sobre el inminente fallo de la Corte sobre coparticipación que favoreció a la CABA.
 
La fuerza favorecida por la parcialidad de la Corte, tanto en la coparticipación como sobre la integración del Consejo de la Magistratura, se niega a discutir el pedido de juicio político a Rosatti. No es que el macrismo se opone al juicio político, sino que además no quiere discutirlo. Lo rechaza sin conocer los fundamentos del pedido porque teme que aparezcan más pruebas de la relación promiscua que mantiene con la cabeza del Poder Judicial que los favorece.
 
El argumento de base es que las pruebas fueron obtenidas en forma ilegal porque provienen del hackeo al celular de D'Alessandro. Supuestamente las pruebas no tienen valor si fueron obtenidas en forma ilegal. Sin embargo el macrismo, representado por el turbio juez Claudio Bonadio, ya fallecido, usó una escucha telefónica ilegal para abrir la causa del memorándum con Irán contra el excanciller Héctor Timerman. Sin hablar de las fotocopias de cuadernos inexistentes con las que abrieron la causa de los cuadernos.
 
El macrismo ejerció en forma sistemática la estrategia de no bajar al recinto para evitar los debates. Desde el primero de diciembre pasado, es la tercera vez que no baja al recinto e impide la discusión de un temario cada vez más abultado. Quedaron así en el tintero temas como la ampliación de la moratoria jubilatoria o la creación de ocho universidades en distintas provincias.
 
La estrategia previa era votar en contra de todo lo que fuera presentado por el oficialismo. De ese nivel de obstrucción pasaron a este otro que busca cerrar el Congreso como ámbito legislativo y de debate sobre temas que interesan a la sociedad. El incremento en el nivel de obstrucción está relacionado también con otra decisión de la Corte que interfirió con la integración de los bloques legislativos, pese a que se trata de una mecánica que es de competencia exclusiva de los legisladores.
 
Desde el principio del gobierno de Alberto Fernández, el macrismo mantuvo una estrategia de obstrucción. Pero en este caso es evidente la intención de que los fundamentos del pedido de juicio político a Rosatti tengan una difusión mínima. El oficialismo afirmó que tiene muchas pruebas para respaldarlo. Incluso situaciones que no provienen de los mensajes hackeados.
 
Pero para llevar adelante el juicio, el Frente de Todos necesitaría que fuera aprobado por los dos tercios de la Cámara. La defensa en bloque que realiza la alianza del PRO, el radicalismo y el partido de Elisa Carrió, más los libertarios y los diputados peronistas de Córdoba y socialistas de Santa Fe, harían imposible el juicio político. Lo que buscan con estas medidas es acotar el daño. La difusión de los mensajes tiene un efecto demoledor. 
 
'/> La interna macrista salvaje entre Milman y D'Alessandro arrastró al cortesano Rosatti / La Opinión Popular
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Nacionales - 07-01-2023 / 08:01
GERARDO MILMAN Y MARCELO D'ALESSANDRO ESTÁN RELACIONADOS CON LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA Y RESPONDEN A SECTORES ENFRENTADOS EN LA INTERNA DEL PRO

La interna macrista salvaje entre Milman y D'Alessandro arrastró al cortesano Rosatti

La interna macrista salvaje entre Milman y D'Alessandro arrastró al cortesano Rosatti
Los dos personajes que están en el centro de esta tormenta de operaciones de espionaje, Gerardo Milman y Marcelo D'Alessandro están relacionados con los servicios de inteligencia y respondían a los sectores enfrentados en la interna del PRO. Pero el enfrentamiento arrastró también al titular de la Corte, Horacio Rosatti.
Juntos por el Cambio, encabezado por el titular del bloque de diputados del PRO, el ex menemista Cristian Ritondo, anunció que no dará quórum en el recinto "si el gobierno insiste en los ataques al Poder Judicial". Ritondo fue menemista con la famosa Corte de la mayoría automática y se pasó al macrismo cuando asumió Néstor Kirchner y transformó esa Corte corrupta en otra con jueces intachables e independientes.
 
El bloque que encabeza Ritondo se opone ahora a debatir sobre el juicio político que el presidente Alberto Fernández planteó a la Corte Suprema, empezando por su titular Horacio Rosatti cuya parcialidad quedó en evidencia con el intercambio de mensajes entre Silvio Robles, principal colaborador de Rosatti y Marcelo D'Alessandro, ministro de Justicia y Seguridad de Horacio Rodríguez Larreta. Robles aconseja a Larreta sobre el inminente fallo de la Corte sobre coparticipación que favoreció a la CABA.
 
La fuerza favorecida por la parcialidad de la Corte, tanto en la coparticipación como sobre la integración del Consejo de la Magistratura, se niega a discutir el pedido de juicio político a Rosatti. No es que el macrismo se opone al juicio político, sino que además no quiere discutirlo. Lo rechaza sin conocer los fundamentos del pedido porque teme que aparezcan más pruebas de la relación promiscua que mantiene con la cabeza del Poder Judicial que los favorece.
 
El argumento de base es que las pruebas fueron obtenidas en forma ilegal porque provienen del hackeo al celular de D'Alessandro. Supuestamente las pruebas no tienen valor si fueron obtenidas en forma ilegal. Sin embargo el macrismo, representado por el turbio juez Claudio Bonadio, ya fallecido, usó una escucha telefónica ilegal para abrir la causa del memorándum con Irán contra el excanciller Héctor Timerman. Sin hablar de las fotocopias de cuadernos inexistentes con las que abrieron la causa de los cuadernos.
 
El macrismo ejerció en forma sistemática la estrategia de no bajar al recinto para evitar los debates. Desde el primero de diciembre pasado, es la tercera vez que no baja al recinto e impide la discusión de un temario cada vez más abultado. Quedaron así en el tintero temas como la ampliación de la moratoria jubilatoria o la creación de ocho universidades en distintas provincias.
 
La estrategia previa era votar en contra de todo lo que fuera presentado por el oficialismo. De ese nivel de obstrucción pasaron a este otro que busca cerrar el Congreso como ámbito legislativo y de debate sobre temas que interesan a la sociedad. El incremento en el nivel de obstrucción está relacionado también con otra decisión de la Corte que interfirió con la integración de los bloques legislativos, pese a que se trata de una mecánica que es de competencia exclusiva de los legisladores.
 
Desde el principio del gobierno de Alberto Fernández, el macrismo mantuvo una estrategia de obstrucción. Pero en este caso es evidente la intención de que los fundamentos del pedido de juicio político a Rosatti tengan una difusión mínima. El oficialismo afirmó que tiene muchas pruebas para respaldarlo. Incluso situaciones que no provienen de los mensajes hackeados.
 
Pero para llevar adelante el juicio, el Frente de Todos necesitaría que fuera aprobado por los dos tercios de la Cámara. La defensa en bloque que realiza la alianza del PRO, el radicalismo y el partido de Elisa Carrió, más los libertarios y los diputados peronistas de Córdoba y socialistas de Santa Fe, harían imposible el juicio político. Lo que buscan con estas medidas es acotar el daño. La difusión de los mensajes tiene un efecto demoledor. 
 

 
Los dos personajes involucrados en esta feroz batalla de espionajes: el diputado y ex secretario de Seguridad durante el macrismo, Gerardo Milman, y D'Alessandro, son dos personajes relacionados con los servicios de inteligencia y la planificación de este tipo de operaciones.
 
Milman, que era la mano derecha de Patricia Bullrich y con una carrera en ascenso, cayó de un hondazo cuando quedó en el centro de atención por una reunión con sus colaboradoras donde, dos días antes del intento de magnicidio, habló como si estuviera en conocimiento de lo que iba a suceder. A partir de allí saltaron, una tras otra, situaciones irregulares con ñoquis y manejos oscuros de dinero.
 
Milman acusó a D'Alessandro por esa campaña. El PRO le soltó la mano y la carrera ascendente del diputado quedó trunca. El hackeo del teléfono de D'Alessandro aparece como parte de esa guerra. Los mensajes que se conocieron hubieran acabado con la candidatura de Larreta en un país normal. Fue una estocada profunda. Es difícil que proviniera de una interna simple. Aparece más como la acción desesperada de hundir a la mayoría de los que lo hundieron. Una acción de perdido por perdido, de alguien que ya no tiene nada que ganar.
 
Los intentos de Larreta por defender a su ministro fueron infantiles. Lo planteó como otra operación del kirchnerismo, cuando estas operaciones de espionaje han sido históricamente una marca de Juntos por el Cambio. Dijo que se trataba de un hackeo de estos mensajes que luego habrían sido sometidos a un montaje.
 
Si fuera así podría haber mostrado el teléfono de su ministro para comparar los contenidos, pero no lo hizo. El diputado Waldo Wolff, reciente adquisición del larretismo, ex abanderado de Patricia Bullrich, afirmó en América TV que "una parte es real y otra montaje". Cualquiera que fuera real alcanza para hundir al macrismo.
 
En todos los mensajes se plantean detalles que sólo podían conocer los protagonistas del diálogo. No se trata de frases encimadas o intercaladas en forma forzada, como ocurre en las fotocopias de los cuadernos.
 
Además de los que se relacionan con un tema tan grave desde el punto institucional, como la parcialidad manifiesta de la Corte en un tema tan delicado como la coparticipación, hay una gran cantidad donde se plantean coimas de empresarios relacionados con el gobierno de CABA y tráfico de influencias en un nivel de corrupción que involucra a jueces, empresarios y a todo el gobierno de CABA.
 
Mientras obstaculizan este debate en el Congreso, los principales dirigentes del macrismo comenzaron sus campañas en recorridas por la costa bonaerense. El tema no existe en la gira macrista. En los medios macristas, el tema tuvo un trato corto, y a los pocos días desapareció.
 
Se hacen eco de los argumentos de Juntos por el Cambio en el Congreso, sin que este tema aparezca. Así, los macristas no bajan al recinto porque "aunque siempre están abiertos al diálogo, no están dispuestos a que el oficialismo no los consulte para plantear el temario de las sesiones".
 
Hablan como si estuvieran convencidos que no importa lo que digan porque sus seguidores deciden por identificación y no por la razón. Han creado una identidad social que no requiere propuesta ni explicaciones. Su base electoral está compartimentada en las redes y los medios que replican esos discursos identitarios y es difícil romper esa compartimentación.
 
Muchos de los que se escandalizaban por escuchas ilegales a kirchneristas ni siquiera están enterados de estos mensajes verdaderamente graves que muestran una grieta institucional que pone en riesgo la democracia.
 
A pesar de esa llegada limitada de la información, los que acepten ser cómplices de esta mafia de servicios de inteligencia, jueces, corporaciones y políticos de la derecha, serán juzgados por la historia. Son temas que tarde o temprano salen a la luz y enchastran a los protagonistas.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
La Opinión Popular
 

09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

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