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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Sociedad e Interés General - 06-01-2023 / 07:01
6 DE ENERO DE 1968

Se funda el Partido Comunista Revolucionario de la Argentina

Se funda el Partido Comunista Revolucionario de la Argentina
El 06 de enero de 1918, dos meses después de la Revolución Rusa, se funda el Partido Comunista de la Argentina. Surge de una escisión del Partido Socialista, encabezada por José Penelón.
 
En 1968, el día del cincuentenario de su fundación, una fracción de tendencia maoísta rompe con el PC y funda el Partido Comunista Revolucionario. El PCR es un partido político argentino de izquierda, de ideología marxista-leninista-maoísta, que plantea la necesidad de la revolución democrática-popular, agraria y antiimperialista en marcha ininterrumpida al socialismo.
 
La teoría que guía la acción política del PCR es el marxismo-leninismo-maoismo, cuyos principales teóricos son Karl Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tse-Tung. El PCR es partidario de la revolución ininterrumpida y por etapas. En la actual etapa, su objetivo es la revolución democrática-popular, agraria y antiimperialista, en marcha ininterrumpida al socialismo.
 
La Opinión Popular


Se funda el Partido Comunista Revolucionario de la Argentina
Otto Vargas, secretario general del PCR de la Argentina.
 
El PCR considera que el proletariado es la fuerza principal y dirigente en la revolución argentina, y su aliado principal el campesinado pobre, mientras que los enemigos de la revolución son el imperialismo, los terratenientes, y la burguesía intermediaria del imperialismo.
 
Con respecto a la burguesía nacional, el PCR plantea: "La política del proletariado hacia ella, en esta etapa de la revolución, es de unidad y lucha y apunta a su neutralización como clase. Esto implica una política activa para ganar a un sector de la burguesía nacional (los sectores patrióticos y democráticos), neutralizar con concesiones a otro sector, y atacar a la capa superior, al sector que se alía con el enemigo (...) Así como, cuando traiciona, no debemos confundir a la burguesía nacional con los enemigos estratégicos de la revolución, porque muy probablemente en el futuro debamos unirnos nuevamente con ella.".
 
El PCR concibe que, debido a la composición social argentina, la revolución va de la ciudad al campo, y su forma principal es la insurrección armada.
 
Fuente: Wikipedia

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02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
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