decidió soltarle la mano. El ministro de Justicia y Seguridad porteño anunció que se tomará licencia "temporaria" de su cargo, luego de dar explicaciones sobre los chats que no convencieron ni a los propios. La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, guarda silencio y sonríe. 

En la mesa chica de Larreta había predominado en un primer momento la idea de que era más costoso pedirle la renuncia que sostenerlo en el cargo. Y le habían pedido que diera explicaciones públicas. Uno de los problemas fue la calidad de su defensa en los medios. El otro es que no está claro cuántos chats más podrían aparecer ni qué van a decir. D'Alessandro toma licencia porque no puede mostrar su celular para demostrar su inocencia. Ni puede renunciar, porque sería confesar su culpabilidad. 

Así, finalmente, D'Alessandro deja el ministerio. Lo hace, para salvar las formas, con una licencia temporaria y con la excusa de que reunirá evidencias para desarticular las "falacias" en su contra. Horas antes, Elisa Carrió presionó a Larreta públicamente para que no echara a D'Alessandro. Luego hubo acompañamiento a la decisión de Larreta, aunque los chats que se habían filtrado evidenciaron los lazos de D'Alessandro con empresarios en millonarios "negocios" turbios en CABA, un tema que podría alcanzar a Larreta.

Pero lo más graves es que los chats mostraron vínculos de D'Alessandro con jueces y empresarios del grupo Clarín. Tanto esos vínculos como las filtraciones ilegales muestran la esencia del régimen macrista y sus coaliciones oscuras con los poderes mediáticos, judicial y empresarial. Y sobre todo, instalan con fuerza en la agenda el funcionamiento del aparato judicial. La imagen pública de este poder del Estado está por el suelo, en particular la justicia federal porteña de Comodoro Py y los propios cortesanos.
 
Esto obedece a un largo proceso de degradación que profundizó dramáticamente Mauricio Macri. La ofensiva colonizadora del Poder Judicial que llevó a cabo el macrismo no registra antecedentes en los gobiernos constitucionales argentinos. La "mesa judicial" que presidía el hoy prófugo macrista "Pepín" Rodríguez Simón; la inicial designación, sin acuerdo del Senado, de dos cortesanos que se mostraron dispuestos a asumir de tal modo; la remoción de jueces por sentencias que no gustaban al paladar macrista y su reemplazo por "mascotas" puestas a dedo; la visita furtiva de jueces y fiscales al entonces presidente en Olivos o la Rosada; la oficina de escuchas a cargo de la Corte que abastecía al periodismo amigo... Es interminable la lista de enchastres que se cometieron y terminaron de corromper un poder del Estado que, para peor, no se renueva periódicamente como los otros dos por voluntad de la ciudadanía.
 
La Corte Suprema ha profundizado en los últimos tiempos sus ofensivas contra los otros dos poderes: el Legislativo y el Ejecutivo. Las más escandalosas fueron sus incursiones contra el Consejo de la Magistratura y su arbitraria resolución beneficiando ostensiblemente a Horacio Rodríguez Larreta en la coparticipación. En ambos casos desconociendo leyes, resucitando otras que habían sido derogadas por el Congreso, imponiendo antojadizamente un criterio unitario en beneficio del Puerto, ignorando el sistema federal garantizado por la Constitución Nacional.
 
Por eso la defensa cerrada de Juntos por el Cambio en favor de la Corte macrista. La derecha está defendiendo a "su" poder, el que colonizó y el que sostiene sus privilegios de clase con diligencia de mayordomo. La derecha política y económica tiene garantizada la obediencia debida del alto tribunal, y es un factor de poder formidable que no va a ceder sin dar pelea.
 
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'/> Larreta le soltó la mano a D'Alessandro tras la crisis por los escandalosos chats / La Opinión Popular
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Nacionales - 04-01-2023 / 09:01
LA DEFENSA NO CONVENCIÓ NI A LOS PROPIOS Y SE AGUDIZÓ EL MALESTAR EN LA CÚPULA DEL PRO

Larreta le soltó la mano a D'Alessandro tras la crisis por los escandalosos chats

Larreta le soltó la mano a D'Alessandro tras la crisis por los escandalosos chats
Marcelo D’Alessandro tuvo que dar un paso al costado. Acorralado por las filtraciones de sus chats, que exhibieron los lazos de los jueces y la Corte con el PRO para operar contra el peronismo, el ministro porteño pidió una licencia para “preparar su defensa” ante las investigaciones judiciales abiertas. Tendrá que responder además por el viaje a Lago Escondido y por los sobres con dólares de coimas que también surgieron de sus chats.
Luego de sostener en su cargo no una sino dos veces a Marcelo D'Alessandro, Horacio Rodríguez Larreta decidió soltarle la mano. El ministro de Justicia y Seguridad porteño anunció que se tomará licencia "temporaria" de su cargo, luego de dar explicaciones sobre los chats que no convencieron ni a los propios. La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, guarda silencio y sonríe. 

En la mesa chica de Larreta había predominado en un primer momento la idea de que era más costoso pedirle la renuncia que sostenerlo en el cargo. Y le habían pedido que diera explicaciones públicas. Uno de los problemas fue la calidad de su defensa en los medios. El otro es que no está claro cuántos chats más podrían aparecer ni qué van a decir. D'Alessandro toma licencia porque no puede mostrar su celular para demostrar su inocencia. Ni puede renunciar, porque sería confesar su culpabilidad. 

Así, finalmente, D'Alessandro deja el ministerio. Lo hace, para salvar las formas, con una licencia temporaria y con la excusa de que reunirá evidencias para desarticular las "falacias" en su contra. Horas antes, Elisa Carrió presionó a Larreta públicamente para que no echara a D'Alessandro. Luego hubo acompañamiento a la decisión de Larreta, aunque los chats que se habían filtrado evidenciaron los lazos de D'Alessandro con empresarios en millonarios "negocios" turbios en CABA, un tema que podría alcanzar a Larreta.

Pero lo más graves es que los chats mostraron vínculos de D'Alessandro con jueces y empresarios del grupo Clarín. Tanto esos vínculos como las filtraciones ilegales muestran la esencia del régimen macrista y sus coaliciones oscuras con los poderes mediáticos, judicial y empresarial. Y sobre todo, instalan con fuerza en la agenda el funcionamiento del aparato judicial. La imagen pública de este poder del Estado está por el suelo, en particular la justicia federal porteña de Comodoro Py y los propios cortesanos.
 
Esto obedece a un largo proceso de degradación que profundizó dramáticamente Mauricio Macri. La ofensiva colonizadora del Poder Judicial que llevó a cabo el macrismo no registra antecedentes en los gobiernos constitucionales argentinos. La "mesa judicial" que presidía el hoy prófugo macrista "Pepín" Rodríguez Simón; la inicial designación, sin acuerdo del Senado, de dos cortesanos que se mostraron dispuestos a asumir de tal modo; la remoción de jueces por sentencias que no gustaban al paladar macrista y su reemplazo por "mascotas" puestas a dedo; la visita furtiva de jueces y fiscales al entonces presidente en Olivos o la Rosada; la oficina de escuchas a cargo de la Corte que abastecía al periodismo amigo... Es interminable la lista de enchastres que se cometieron y terminaron de corromper un poder del Estado que, para peor, no se renueva periódicamente como los otros dos por voluntad de la ciudadanía.
 
La Corte Suprema ha profundizado en los últimos tiempos sus ofensivas contra los otros dos poderes: el Legislativo y el Ejecutivo. Las más escandalosas fueron sus incursiones contra el Consejo de la Magistratura y su arbitraria resolución beneficiando ostensiblemente a Horacio Rodríguez Larreta en la coparticipación. En ambos casos desconociendo leyes, resucitando otras que habían sido derogadas por el Congreso, imponiendo antojadizamente un criterio unitario en beneficio del Puerto, ignorando el sistema federal garantizado por la Constitución Nacional.
 
Por eso la defensa cerrada de Juntos por el Cambio en favor de la Corte macrista. La derecha está defendiendo a "su" poder, el que colonizó y el que sostiene sus privilegios de clase con diligencia de mayordomo. La derecha política y económica tiene garantizada la obediencia debida del alto tribunal, y es un factor de poder formidable que no va a ceder sin dar pelea.
 
La Opinión Popular
 

 
PRESIONADO POR LOS CHATS, EL MINISTRO TOMA LICENCIA "TEMPORARIA"
 
Larreta le soltó la mano a D'Alessandro
 
El jefe de Gobierno corrió a su ministro de Justicia y Seguridad después de sostenerlo no una sino dos veces. La defensa de D'Alessandro no convenció ni a los propios y se agudizó el malestar en la cúpula del PRO. Patricia Bullrich sonríe. Y apareció Carrió.
 
Larreta no nombrará un reemplazante, dado que se trata de una licencia. El área quedará bajo la coordinación del jefe de Gabinete, Felipe Miguel, uno de los que respaldó la jugada, que implica un giro de 180 grados sobre la estrategia que venía sosteniendo el Gobierno porteño: bancar a D'Alessandro y mantenerlo en el cargo. Este tipo de volantazos son poco habituales en Larreta y pueden estar relacionados con los nervios que existen en un año electoral.
 
 
El giro del Gobierno porteño
  
Lo cierto es que Larreta sostuvo tres veces a D'Alessandro: primero, cuando este diario publicó que había viajado a Lago Escondido (cosa que él negó en un principio, aunque era cierto). Segundo, cuando se difundieron los chats donde D'Alessandro, el jefe de los fiscales Juan Mahiques y un grupo de jueces federales y directivos del Grupo Clarín conspiraban para tapar la información y enterrar sus consecuencias judiciales. Y tercero, cuando salió una segunda filtración de chats en los que D'Alessandro coordinaba acciones con un emisario del titular de la Corte, Horacio Rosatti, y tenía tratos non sanctos con un empresario del negocio de las grúas.
 
Lo cierto es que, después de haberlo defendido públicamente y sostener que absolutamente todo lo publicado es falso, a Larreta parecía convenirle más esperar un tiempo para este paso al costado. ¿Qué cambió para que ahora le soltaran la mano?
 
Nadie en el Gobierno porteño lo supo explicar. Sí es real que había mucho enojo de la cúpula con los "descuidos" del ministro y que sus explicaciones públicas no les habían resultado sólidas y convincentes. En las entrevistas que dio, D'Alessandro eludió respuestas concretas y pareció no tomar conciencia de la dimensión de lo que está ocurriendo.
 
Hubo una reunión Larreta-Macri. Y además, a lo largo de la semana pasada, desde otros sectores del PRO se sucedieron las operaciones de prensa para darlo por renunciado a D'Alessandro. La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, guarda silencio y sonríe. Finalmente, Larreta decidió que diera un paso al costado y le tocó a D'Alessandro anunciarlo.
 
 
Mapa de la Licencia
  
Iba a ser un anuncio sobre el mapa del delito, pero terminó siendo una conferencia sobre la salida del ministro. Sus principales argumentos son que pondrá primero a su familia y que organizará su defensa judicial en el tiempo libre que tendrá de ahora en más, en pleno período estival.
 
"Todos saben que estamos siendo objeto de una operación infame de grupos de tarea que realizan inteligencia sobre las personas y montan situaciones que no son reales, y editan situaciones. Lo que quieren crear es la posverdad y el escándalo, una crisis institucional. Estoy más firme que nunca", aseguró, flanqueado por Miguel y por el flamante funcionario larretista Waldo Wolff.
 
Larreta no estuvo, porque recién el miércoles regresa de sus vacaciones en el sur, aunque luego tuvo palabras cálidas para su ministro de licencia y dijo que espera que reúna toda la "información para desenmascarar al kirchnerismo" (lo que no dijo: que la reúna lejos de su candidatura presidencial).
 
 
Salvavidas de Carrió
  
Carrió había hecho una advertencia previa al jefe de Gobierno para que no corriera a D'Alessandro: "Si para discutir o echar a un ministro, te basás en escuchas ilegales de Milani, no podés gobernar. Este es un principio elemental".
 
Carrió intentó condicionar al jefe de Gobierno para que ni se le ocurra echar a su ministro con un tweet de redacción confusa: "No sostener a funcionarios acosados por las mismas mafias que asesinaron a Nisman, con escuchas falsas e ilegales no habla muy bien del gobernante que no sostiene al funcionario, ni enfrenta a las mafias. Ya se ha hecho la denuncia penal correspondiente". Visto en retrospectiva, fue un aviso directo a Larreta.
 
Fue mucho más clara en la conversación que tuvo con Larreta, al que llamó especialmente por este tema, según ella misma relató al diario La Nación. "Lo llamé para decirle que la situación es grave, no es una cosa menor. Macri iba a siempre a lo de Lewis y por eso no dejó de ser Presidente", dijo allí Carrió.
 
La líder de la Coalición Cívica instruyó a sus más cercanos, el diputado Juan López y Paula Olivetto, para que presentaran una denuncia penal en la que aseguró que detrás del hackeo del celular de D'Alessandro hay figuras del pasado como el militar Milani o Fernando Pocino, de la ex SIDE. No quedó claro cuál es la fuente de esas afirmaciones o si existen evidencias.
 
El interbloque de Juntos por el Cambio se lanzó con la misma versión en un pedido de informes, que ya fue respondido por la AFI: advirtieron que no existía una base en El Dorado, Misiones, ni tampoco una "mesa militar", ni participaba Milani.
 
Pese a esto, uno de los nuevos voceros de Larreta salió a asegurar lo contrario: "El gobierno reconoce agentes de inteligencia militar en la AFI y blanquea operaciones ilegales de teléfono con manipulación de información. El presidente que se presentaba como el hijo del juez termina armando grupos oficiales de tareas. Va a ser juzgado por esto, Alberto Fernández", amenazó Wolff.
 
Antes de que se anunciara la licencia de D'Alessandro, Carrió le apuntó también a la mesa chica de Larreta, donde más de uno había recomendado directamente pedirle la renuncia a D'Alessandro: "Horacio está rodeado de chicos incapaces e ineptos -dijo-. La ineptitud es la peor asesoría que puede tener un gobernante. No saben política. En la ineptitud no juego. Se lo dije a Horacio y me dijo que me iba a contestar. Nunca sacaría a alguien de un gobierno sobre la base de una escucha ilegal, al contrario, lo reconfirmo en el cargo. Porque vienen por él".
 
Según señalaron en el entorno de Carrió, la dirigente no se oponía a que D'Alessandro se tomara una licencia temporal sino que estaba intentando evitar otro tipo de conclusiones de la crisis, como que nombraran ministro a alguien a quien ella detesta.
 
Luego de los anuncios, ella volvió al tuit. Ya no hubo presiones sino un acompañamiento a la decisión de Larreta. Entre uno y otro tuit, se aseguró que nadie reemplace al ministro. "Acompaño la decisión de @horaciorlarreta --dijo Carrió--. Hay que redoblarle la apuesta a las mafias ilegales. No podemos ser víctimas del espionaje ilegal".
 
Por Werner Pertot
 
Fuente: Página 12
 

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08-02-2023 / 10:02
El Gobierno vs. el discurso económico de Juntos; ya se mueven y contrastan datos con la gestión del macrismo. Los laderos del ministro de Economía, Sergio Massa, vieron el comunicado de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio avisando que, de ganar, tendrán una herencia económica "bomba" y varios se sorprendieron.
 
Comentaron que "ellos hipotecaron el país con una deuda escandalosa, que hablen de herencia es cínico". Según se reconstruyó, fue ése el primer capítulo de algo que se volverá un método y que también tiene bajada de línea a la tropa desde Presidencia.
 
El Gobierno, desde diferentes sectores del Frente de Todos, saldrá a dar la pelea discursiva, en el marco de la campaña, sobre los resultados económicos de las gestiones de Alberto Fernández y Mauricio Macri.
 
Aún en un escenario inflacionario preocupante, hay consenso para contrastar variables con la gestión de Macri, a la que identifican como plena de cifras negativas en un escenario sin guerra, pandemia ni sequía. Y la generadora, al fin y al cabo, del mayor problema de la macroeconomía: los 45 mil millones de dólares que le pidieron al Fondo Monetario para no terminar de manera anticipada el Gobierno y ser competitivos en las elecciones del año 2019.
 
"Lo mejor que nos puede pasar es que hagan comunicados instalando el debate sobre las variables económicas", contó un ministro de alto rango que prepara números y estrategia para la contienda. El mismo dirigente asegura que "nosotros no escondemos los problemas que tenemos, pero ellos son incapaces, en el mano a mano, de reconocer los datos que muestran que vamos por el buen camino".
 
Si bien Massa sabe que está al borde de incumplir con su promesa de llegar a abril con una inflación con el 3 adelante, la concordia política sobre el rumbo y la estabilidad post salida de Martín Guzmán reformularon el escenario y hoy, por necesidad, el centro parece estar en aflojar la metralla interna hacia los temas económicos.
 
"Las diferencias se resuelven, hoy, puertas adentro, todos coincidimos en que el salario tiene que ganar más terreno, y es la premisa número uno del año", se sinceró un dirigente albertista.
 
Así las cosas, más allá de las tensiones aún reinantes y la posibilidad de que se institucionalice el Frente en la mesa política que ya convocó el Presidente, el Gobierno llegó a un punto de acuerdo en la identificación del enemigo político en los próximos comicios.
 
Será un debate directo sobre la herencia del macrismo en todos los frentes, incluido el de la inflación, que según aseguran se duplicó en relación a la que dejó Cristina Fernández en 2015. 
 

08-02-2023 / 09:02
El juicio por el crimen de Lucio Dupuy, producido el 26 de noviembre de 2021 cuando el niño tenía 5 años, llegó a su fin. Los jueces de Tribunal de Audiencias de Santa Rosa, La Pampa, declararon culpables a la madre, Magdalena Espósito Valenti, y a la novia de ella, Abigaíl Páez, de los delitos de homicidio agravado. Para los jueces Alejandra Ongaro, Andrés Olié y Daniel Sáez no hay dudas: ambas mujeres fueron las asesinas.
 
Las condenas a Espósito Valenti y Páez por el asesinato de Lucio Dupuy, aun cuando no se conoce todavía el monto de las penas, llegaron para reparar, aunque sea en parte, el dolor de la familia del niño y la conmoción de una sociedad desgarrada por un acto de crueldad inaudito.
 
Las figuras penales que utilizó el tribunal para respaldar el veredicto permiten anticipar que, el próximo 13 de febrero, cuando los magistrados den a conocer el texto completo de la sentencia con todas sus consideraciones, les caería a las dos mujeres la condena a reclusión perpetua. Las declaraciones públicas de quienes más interesados estaban en el resultado de este juicio, especialmente los abuelos y el padre del niño, el abogado querellante y los fiscales se mostraron conformes por la resolución del tribunal.
 
La trascendencia que le dieron al caso los medios de comunicación más grandes del país hizo que coincidiera su cobertura periodística con la que viene recibiendo otro juicio resonante: el que investiga el asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell por acción de un violento grupo de jóvenes.
 
La superposición temporal de ambos procesos judiciales, motivados por homicidios cometidos con derroche escalofriante de violencia -a pesar de las diferencias sustantivas entre ambos casos- generó una suerte de clima mediático propiciatorio para que se manifestaran voces desaforadas que corrieron el debate de los temas que más deberían interesar a la sociedad: la violencia doméstica, el sistema penal y carcelario, la presencia o ausencia del Estado a la hora de proteger a la niñez, las disputas paternas por la tenencia de menores, etcétera.
 
En muchos medios porteños, especialmente en la televisión, predominó el tinte sensacionalista, admonitorio y una fuerte carga de prejuicios. La orientación sexual de las entonces acusadas y hoy condenadas, o su presunta pertenencia al movimiento feminista ocupó un lugar central y, con ello, se desperdició la oportunidad de hablar en profundidad de los sucesos determinantes que rodearon al caso. El oportunista uso político de ambos crímenes fue otro condimento sobresaliente por estos días.
 
El Poder Judicial actuó con ejecutividad y resolvió el caso sin los tiempos morosos que se observaban antes de los debates orales. En el desarrollo de las audiencias supo preservar la intimidad en un proceso que sin dudas lo requería. Pero también es cierto que se filtraron elementos de prueba que alimentaron el morbo social y, asimismo, hubo accesos desmedidos a información reservada del caso en el sistema de salud pública, un tema que deberá merecer mucha atención en las autoridades del ministerio.
 
A pesar de la condena aún quedan varias asignaturas pendientes. La actuación de la jueza de Familia y el Menor de General Pico será evaluada, como todo lo indica, en un juicio político; pero también deben profundizarse las investigaciones sobre cómo fallaron en la detección precoz de la extrema violencia que sufrió Lucio el sistema de salud y el educativo, y, también, la policía provincial.
 
La Opinión Popular

07-02-2023 / 09:02
Fernando Báez Sosa fue y es la principal víctima de esta tragedia espesa, hiper mediatizada. Con él, su mamá Graciela y su padre Silvino. En charlas familiares o de café se los identifica por sus nombres de pila, que quizá mañana sirva para designar a una ley. Tradiciones de la democracia argentina, de eso se trata. Positivas en muchos sentidos aunque jamás perfectas. La solidaridad masiva con la familia de Fernando es tangible, rotunda, reconoce pocos antecedentes.  Sería necio o unidireccional atribuirlo solo al discurso predominante en los medios de difusión.
 
Fernando era un pibe de una familia tipo, pongalé. Papá y mamá paraguayos, gente de laburo, con hijo único. Tal vez de un escalón social menos empinado que el de quienes lo mataron en un acto plagado de barbarie con cuotas de machismo y racismo. En otros casos, quizá, la vocación aspiracional de los sectores medios que "hacen" opinión pública hubiera acercado a mucho público a los acusados, gente presentable, "influyente", calificó algún vecino de Zárate. No oligarcas ni aristócratas pero personas bien ranqueadas.
 
No ocurrió ante este homicidio... consecuencia de sus características, divulgadas hasta el hastío en cualquier horario de desprotección al menor. La identificación con la familia se funda en una escala de valores querible, humana.
 
El fenómeno se ha repetido, Silvino y Graciela recorren un itinerario transitado. Lo estilizo. La víctima, los familiares lo son, se planta frente a un micrófono o una cámara y cuenta el origen de su desdicha. Es una persona común, no tenía antes compromisos políticos (o si los tenía, no argumenta en su nombre), algo rompió la inercia de su existencia, algo la cambió definitivamente. Es irreparable.
 
La vida de esa víctima ya nunca será la misma y por eso se dirige a personas que se parecían a ella (las más veces) o a él antes de la privación. De privación hablamos, porque las víctimas estaban mejor, en un sentido sustantivo, antes de que ese "algo" aconteciera.
 
"Yo era como vos", le dice la víctima al espectador de la televisión o la radio. "Lo que me pasó te puede pasar porque la gente común está en riesgo, si las cosas no cambian". "Yo no quiero venganza, quiero justicia". Justicia no es sólo sanción a los culpables sino un cambio de escenario, parcial pero ineludible. Justicia es que la muerte de Fernando no haya sido en vano, que "esto no se repita".
 
Una sentencia justa, severa, forma parte de ese camino imaginario. Desprovista de detalles o de espinas en los que entraremos más abajo, es una noble utopía republicana. Las instituciones funcionan, las leyes se aplican, los culpables tienen castigo impartido por un Estado imparcial... la sociedad mejorará. Casi no hace falta agregar que este cronista enaltece esos pensamientos aunque descree de que su resultado promedio sea tan virtuoso.
 
Los familiares, larga prosapia, renuncian a la mal llamada "justicia por mano propia". O, por mejor decir: a la violencia privada, a la vendetta. Acuden a la ley y a las instituciones que deberían regular proporcionalidad en los castigos y frenar la violencia entre particulares. Deberían.
 

06-02-2023 / 12:02
Uno de los errores políticos más importantes del gobierno del presidente Alberto Fernández fue no haber impulsado cambios en la Corte Suprema heredada del macrismo en los primeros 15 días de mandato. No haber seguido el ejemplo de Néstor Kirchner, que el 5 de junio de 2003, habiendo asumido hace menos de dos semanas y con sólo el 22,25% de los votos, tomó el toro por las astas.
 
Néstor hizo ese día una cadena nacional. Leyó un discurso de 6.25 minutos. "Hemos asumido el compromiso de reconciliar a las instituciones con la sociedad", dijo, entre otras frases. Uno de los primeros efectos fue la renuncia del presidente de la Corte, el riojano Julio Nazareno, emblema de la mayoría automática del menemato. Con esa decisión, Nazareno pudo conservar la cuantiosa jubilación que reciben los jerarcas del Poder Judicial, ya que la hubiera perdido si dejaba el cargo por la vía del juicio político.
 
La mayoría de los funcionarios judiciales, por supuesto que no todos, están constituidos por una alquimia que mezcla un sentimiento de supremacía, por encima de la ley y la Constitución, con el sueño del burócrata de ser jubilado de lujo: ir todas las semanas a un palco del Colón, vacacionar en Europa.
 
En un juicio político la relación de fuerzas es clave. Néstor había sacado el 22,25%. Sin embargo, además de ser un líder político excepcional, con una enorme confianza en la fuerza de la voluntad, sabía que el anti menemismo en ese momento era mucho más que el porcentaje que él había conseguido y que esa relación de fuerzas inclinaría la balanza. La Argentina tuvo después la mejor Corte Suprema de su historia. El gobierno peronista le dio al país algunos años de una calidad institucional desconocida.
 
Alberto partió de la base de que la Corte se iba a adaptar a los nuevos vientos por instinto de supervivencia. Apostó a que los ministros que habían convalidado el lawfare dejando que se practique la violación a los derechos constitucionales iban a dar un volantazo y corregir el rumbo, similar a lo que ocurrió en Brasil. No pasó. Los procesos políticos en Brasil tienen esa tradición histórica. Argentina no es Brasil, para bien y para mal.
 
La Corte no se adaptó a los nuevos vientos que auguró el triunfo del FdT. Reaccionó de modo corporativo. Encubrió los delitos que habían realizado los tribunales inferiores: las extorsiones para conseguir las delaciones que le dieran carnadura a las acusaciones por supuesta corrupción, las violaciones al debido proceso para encarcelar y generar puestas en escena que les sirvieran a los grandes medios para construir shows y condenas mediáticas.
 
Luego, en 2021, tras la derrota electoral del peronismo a nivel nacional, el Máximo Tribunal dobló la apuesta. Los cortesanos se sintieron fortalecidos por la victoria de Juntos por el Cambio y se consolidaron como la Corte que defiende a los grandes grupos económicos que operan en la Argentina y al sector antiperonista de la política, con el respaldo de la embajada yanqui. Las causas contra Mauricio Macri no avanzan ni un centímetro. Están congeladas como Walt Disney.
 
La Corte y la Procuración General, ocupada por el interino Eduardo Casal, han sido durante estos tres años las trincheras del macrismo dentro de la estructura del Estado. Cuando Macri ganó las elecciones de 2015, su consultor Jaime Durán Barba solía decirle algo que se puede aplicar al FdT: "Tomamos el gobierno, pero todavía no el poder". El FdT ganó el gobierno, pero faltó la decisión política de desmontar la Corte macrista.
 
El juicio político impulsado ahora, disparado por el pornográfico fallo sobre coparticipación que financia la campaña de Horacio Rodríguez Larreta, se produce en un contexto de debilidad del peronismo, comparado con el inicio del mandato de Alberto. Pero en la política -y en la vida- se pelea por lo que puede pelear, aunque sea haya empezado tarde. 
 

06-02-2023 / 11:02
El presidente Alberto Fernández se ha declarado dispuesto a armar la "mesa electoral", una denominación que no dice gran cosa con relación a las tareas y el poder de decisión que el organismo asumiría.
 
La cuestión se desplaza -con algo de ingenuidad- a la creación de algo así como un foro de discusión pública en el que cada representante haría público su punto de vista sobre la "política electoral"; la indefinición es muy evidente y nada casual: se procura evitar la puesta en escena de distintos tipos y formas de cuestionamiento a la actual política gubernamental bajo la forma de "propuestas electorales".
 
Esto es lógico y muy criterioso: si la "mesa" se convierte en un coro de voces críticas desde distintas lógicas y perspectivas políticas poco podría acumular a favor de un impulso de unidad de acción a la que se supone una exigencia mínima de cualquier pretensión de triunfo electoral.
 
Además, para la elección presidencial faltan varios meses todavía. Pero es muy importante que los organizadores sean conscientes de que tarde o temprano el balance del gobierno de estos cuatro años de gobierno deberá hacerse. Y no solamente eso, sino que ese balance deberá ser estructurado en una clave política que permita que todas las voces -o la mayoría, las más influyentes, las más representativas- se expresen públicamente.
 
Es impensable que una "mesa" jerarquice los puntos de vista de unos sobre los de otros: lo mejor sería dejar todas las interpretaciones abiertas. Porque el momento decisivo de un eventual renacimiento del frente debería ser el de las primarias abiertas. Allí será donde se organicen los acuerdos y las diferencias, el balance y la proyección futura de la coalición.
 
Una mirada "ideal" aconseja ese orden: primero el balance que cada sector hace de la marcha de la experiencia de gobierno, una evaluación pública, plenamente abierta a la discusión de todo aquel que quiera sumar su punto de vista. No habría posiciones "buenas o malas", la etapa establecería los contornos de la discusión, los acuerdos y los desacuerdos.
 
Ahora bien, la "mesa" debería abstenerse de establecer jerarquías entre los puntos de vista. Este circuito tiene una enorme ventaja respecto de lo que fue práctica del FdT desde su fundación: el cierre de las primarias a un puñado de actores. Todos tendrían derecho a defender su punto de vista desde la plataforma que existe y tiene fuerza legal precisamente por esa virtud: la de someterse a la prueba de la voluntad del electorado. 
 

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