con el que armaba las acusaciones. El que no quería presentarse era el fiscal que obligaba a comparecer a sus acusados.
 
El motivo por el que eligieron a estos dos personajes para causas tan importantes es evidente: había que hacer un trabajo sucio. Y mientras se sustanciaban estos expedientes con total impunidad, el trabajo sucio impune se fue convirtiendo en una práctica cada vez más común, con relaciones promiscuas entre jueces con Mauricio Macri y la premiación de funcionarios leales al macrismo con designaciones o ascensos irregulares. El foco infeccioso de las primeras causas se fue expandiendo hasta pudrir el fuero federal y la Corte.
 
'/> Nadie verá una condena a Cristina como el resultado de un juicio justo que no tuvo / La Opinión Popular
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                  16:55  |  Martes 31 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
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"El peronismo es un encuadramiento de las fuerzas populares vertebrado en torno a la clase trabajadora" John William Cooke
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Nacionales - 03-12-2022 / 09:12
LAS CONSECUENCIAS EN EL PLANO SOCIAL SON IMPREVISIBLES, SERÁN LAS DE UN PAÍS SIN JUSTICIA

Nadie verá una condena a Cristina como el resultado de un juicio justo que no tuvo

Nadie verá una condena a Cristina como el resultado de un juicio justo que no tuvo
Si los jueces de la causa Vialidad proscriben el martes a Cristina Kirchner en este proceso tan turbio, estarán proscribiendo a millones de argentinos. La putrefacción en el Poder Judicial tendrá que extenderse cada vez más para sostener la presión que generarán esos millones de personas fuera del sistema.
El martes próximo el Tribunal Oral Federal 2 dará a conocer el veredicto para la Argentina, no solamente para Cristina Kirchner y los demás acusados. Lo que resuelvan estos jueces tendrá consecuencias considerables y extendidas en el tiempo como resultado de un proceso plagado de irregularidades. Así como el ciclo de golpes militares culminó con la monstruosidad que personificaron Videla, Massera y Agosti, la obstrucción del sistema democrático por la persecución judicial conocida como lawfare iniciará otro ciclo con derivaciones dramáticas.
 
Habrá apelaciones y el proceso se extenderá indefinidamente para arrinconar a la ex presidenta. Cristina no tiene derechos especiales y tiene la obligación de acatar la ley como cualquier ciudadano. Es una realidad que en su caso hay un ensañamiento especial, pero ojo, porque también habrá consecuencias especiales por ese ensañamiento.
 
La vicepresidenta ha sido varias veces senadora, dos veces presidenta de la Nación y actualmente vicepresidenta. Son cargos electivos. Una y otra vez ganó elecciones o fue votada masivamente por millones de argentinos que se sienten expresados por ella. Es una ciudadana común, pero en su persona están representados millones de argentinos que, si resulta proscripta, serán procriptos con ella.
 
No es que por ese motivo tenga impunidad ante la justicia. La vicepresidenta se presentó cada vez que fue citada por los tribunales. No buscó la protección de los fueros, estuvo dos años sin cargos mientras hizo frente a las causas judiciales absurdas que montaba el juez Claudio Bonadio, con su ladero, el fiscal Carlos Stornelli. Nadie puede acusarla de haber eludido la Justicia. Para cargar contra Cristina tuvieron que buscar a Bonadio, uno de los personajes más turbios del Poder Judicial y, por esa razón, más vulnerable para las presiones por los numerosos pedidos de juicio político que tenía en la Magistratura.
 
No eligieron la figura de un juez incorruptible, una especie de fiscal Ricardo Molinas, cuya sola presencia fuera garantía de imparcialidad y honestidad. Ningún juez con esas características hubiera aceptado convertirse en el monigote judicial del lawfare. Porque para emprender la campaña contra la ex presidenta había que usar trampas, aprietes, golpes bajos, darle credibilidad a acusaciones sin pruebas, montarse en el amarillismo de la prensa macrista, ser fiel a la estructura de los servicios de inteligencia que trabaja siempre para los poderosos, sin importar quién esté en el gobierno.
 
Y el fiscal Stornelli, la otra estrella del lawfare, ha sido una figura a la que ni pudieron presentarlo con el aura del fiscal sin miedo porque quedó entrampado en acusaciones de aprietes y extorsiones a testigos y acusado de espiar al ex esposo de su pareja. Stornelli es un fiscal que estuvo nueve meses en rebeldía porque se negaba a declarar en la causa del espía y falso abogado Marcelo D'Alessio con el que armaba las acusaciones. El que no quería presentarse era el fiscal que obligaba a comparecer a sus acusados.
 
El motivo por el que eligieron a estos dos personajes para causas tan importantes es evidente: había que hacer un trabajo sucio. Y mientras se sustanciaban estos expedientes con total impunidad, el trabajo sucio impune se fue convirtiendo en una práctica cada vez más común, con relaciones promiscuas entre jueces con Mauricio Macri y la premiación de funcionarios leales al macrismo con designaciones o ascensos irregulares. El foco infeccioso de las primeras causas se fue expandiendo hasta pudrir el fuero federal y la Corte.
 

 
La causa Vialidad, un ejemplo mundial de lo que no hay que hacer
 
La causa de Vialidad, sobre la que se tiene que expedir el tribunal este martes, ha sido un ejemplo de este funcionamiento perverso. La vicepresidenta enumeró por lo menos 20 mentiras sobre las cuales se instaló esta causa. La palabra "mentiras" expresa algo real, no es una exageración ni una metáfora: son acusaciones de la fiscalía que las defensas demostraron categóricamente que son mentiras.
 
El ex juez español Baltasar Garzón denunció a nivel internacional la persecución a Cristina Kirchner a través de la causa Vialidad y enumeró todas las irregularidades.
 
"Si tiene algún valor es el valor pedagógico --dijo el juez Daniel Erbetta, de la Corte Suprema santafesina, a quien nadie podría acusar de kirchnerista--, porque es un proceso que nos permitiría a nosotros enseñarle a los alumnos cómo no debe ser un debido proceso penal, cómo no debe actuar un fiscal y cómo no debe actuar un juez".
 
El Grupo de Puebla, denunció también la persecución judicial contra Cristina Kirchner, la OEA y la ONU presentaron quejas en su momento por la manipulación de funcionarios judiciales durante el macrismo.
 
Hay un consenso internacional sobre la existencia del lawfare, sobre todo después del proceso contra Lula, en Brasil, que debió ser liberado cuando quedaron en evidencia las movidas ilegales entre los fiscales y el juez Moro.
 
Son pruebas de la persecución orquestada por estos funcionarios y que en la Argentina han sido naturalizadas por la campaña de la corporación mediática y la cobertura que les proporcionan constitucionalistas afines como Daniel Sabsay o Roberto Gargarella. Como dijo Baltasar Garzón, la causa Vialidad "usa el derecho como arma de destrucción del oponente político".
 
Para el mundo y para los argentinos en general, peronistas o antiperonistas, no existe la justicia en la Argentina. Los peronistas saben que todo lo que hagan en ese ámbito les será adverso. Y los antiperonistas se congratulan de haber colonizado jueces y fiscales porque aunque pierdan las elecciones, tienen la capacidad de impedir gobernar a los que ganen. Por esa relación perversa, la corporación judicial reclama cada vez más poder, hasta convertirse en el Partido Judicial.
 
 
Jueces y fiscales en vez de generales
 
A partir del año '30, para hacer política en Argentina había que saber los nombres de los jefes de cada regimiento y los resortes de poder que manejaban. Al quedar anacrónicos los golpes militares porque no ofrecían seguridad jurídica al flujo de capitales que generó la globalización neoliberal, comenzaron a colonizarse el Poder Judicial y a judicializar la política. Fue un proceso ascendente, hasta la actualidad donde funciona una alianza entre el macrismo (PRO, radicales y Carrió) y el Partido Judicial.
 
Ahora, para intervenir en política hay que saber los nombres de los jueces y fiscales que funcionan en cada tribunal y a qué intereses responden. De ser una institución de la democracia, el esquema actual ha convertido a un sector importante del Poder Judicial en un obstáculo para la convivencia democrática.
 
Pero la historia demuestra que la expresión popular, sus reclamos en defensa de sus intereses, encuentra siempre la forma de hacerse escuchar y satisfacer. Con los militares, esa dinámica produjo un aumento progresivo de la violencia hasta su expresión más diabólica con el terrorismo de Estado.
 
Si los jueces de la causa Vialidad proscriben el martes a Cristina Kirchner en este proceso tan turbio, estarán proscribiendo a millones de argentinos. La putrefacción en el Poder Judicial tendrá que extenderse cada vez más para sostener la presión que generarán esos millones de personas fuera del sistema.
 
Y cuanto más profunda sea la infección, la solución --la historia demostró que siempre llega-- tendrá que ser más drástica. En el lawfare no hay próceres, hay funcionarios corruptos.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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31-01-2023 / 11:01
Los referentes sociales, gremiales y políticos que integran la séptima Marcha por la Soberanía de Lago Escondido, en la provincia de Río Negro, iniciaron este lunes por la tarde la movilización desde el paraje Foyel, sobre la Ruta 40, hacia la tranquera que habilita el acceso al espejo de agua, según contaron desde las entidades convocantes.
 
Esa expedición, en la que participará la mayor parte de los manifestantes, transitará el llamado Camino de Tacuifí, que se supone debe estar habilitado por orden judicial, pero que en un tramo de su recorrido está bloqueado por una tranquera instalada por la empresa Hidden Lake, de propiedad del millonario británico Joe Lewis, el amigo de Mauricio Macri.
 
Otro grupo de los participantes continuó su marcha hacia Lago Escondido, pero por el Camino de Montaña, más largo y de dificultad media, en una columna de la que forman parte el sacerdote Francisco "Paco" Olveira, del Grupo de Curas en Opción por los Pobres, y el médico sanitarista Jorge Rachid.
 
Para preparar el inicio de la marcha por el Camino de Tacuifí, la multisectorial que organiza todos los años la Marcha por la Soberanía mantuvo un "encuentro preparatorio y organizativo" en la localidad de El Bolsón, con la coordinación del dirigente peronista Julio Urien, ex teniente de fragata de la Armada al que Néstor Kirchner le restituyó su grado militar tras haber sido echado de la fuerza por sublevarse en apoyo al regreso de Perón, en 1972.
 
En la reunión preparatoria, que empezó a las 12, se definieron distintos aspectos de la movilización que tendrá su epicentro en las cercanías de Lago Escondido. Por otra parte, otro grupo de organizaciones -encabezado por las CTA, la CCC, ATE- que también llaman a movilizarse se concentrará este martes en Bariloche para iniciar su propia marcha hacia el espejo de agua de más de 7 kilómetros cuadrados de superficie, ubicado entre la Ruta 40 y el límite con Chile.
 
Una vez agrupados, los integrantes de esas organizaciones iniciaron su propia marcha hacia El Bolsón "para intentar llegar a Lago Escondido", según remarcaron desde el gremio ATE de la ciudad de Bariloche. Y además informaron que uno de los reclamos de la movilización será exigirle al Gobierno de Río Negro que "cumpla con los fallos judiciales que lo ordenan acondicionar las vías de acceso al espejo de agua".
 
"Tenemos que poner en jaque a Lewis y al gobierno rionegrino. También decirle a Nación que no se sigan haciéndose los distraídos", aseguró en esa línea el secretario adjunto de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, a través de un comunicado.
 
Portando banderas y pasacalles, los manifestantes arribaron pasadas las 16 a la intersección de la ruta 40, altura Paraje Foyel, justo en el ingreso al Camino del Tacuifí, que en idioma mapuche significa "camino sinuoso".
 
En el lugar, los caminantes se encontraron con un grueso portón de hierro, con candados y cadenas, como primera barrera para impedir el ingreso de manifestantes, en tanto que en el interior del Tacuifí se ubicaron más de 30 peones montados a caballo, con rebenques y gomeras, y otros tantos hombres y mujeres a las órdenes de Lewis. Todos en una posición violenta y provocativa, con la presencia pasiva de una docena de efectivos de la Policía de Río Negro, aparentemente del lado de Lewis.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2023 / 09:01
Está resultando verdaderamente ardua la batalla por la democratización del Poder Judicial a fin de superar sus vetustas tradiciones oligárquicas. Por si no bastara con la Corte Suprema de Justicia de la Nación y sus avances sobre las potestades de los otros dos poderes del Estado, ahora llegan noticias nada alentadoras de Mendoza en donde su máximo cuerpo judicial acaba de resolver a la manera de un tribunal todopoderoso de la inquisición.
 
La comuna mendocina de Guaymallén había suspendido la elección de la reina local, al argumentar que el concurso cosificaba a la mujer. Y, como contrapartida, propuso reemplazarla por una premiación "a los verdaderos hacedores/as de la cultura y la producción". Esa decisión generó un sismo en el gobierno local, con quejas del PRO y hasta un concurso paralelo de reinas. El caso llegó a la Corte local y el máximo tribunal provincial eligió mantener la arcaica premiación.
 
La decisión de los jueces supremos no solo atrasa el reloj de la historia al reinstalar un certamen de belleza anacrónico que exalta la exhibición de la corporalidad y expone a las mujeres a ser calificadas con criterios estéticos patriarcales, sino que incursiona en un terreno estrictamente político y objeta una medida que fue aprobada democráticamente por dos órganos elegidos por el voto popular: el Ejecutivo y el Legislativo municipales de Guaymallén.
 
Otra vez la misma historia: el aparato judicial, el menos democrático de los poderes del Estado, pretende erigirse en la última palabra también en el terreno de la política, con lo cual termina imponiendo en los hechos un verdadero "gobierno de los jueces". Sus señorías apelan a su amplísima y arbitraria facultad de "interpretar" la Constitución para torpedear una ordenanza.
 
El único juez que votó en disidencia -entre los siete miembros del tribunal- fue muy preciso al destacar "la legitimidad democrática de la ordenanza" y al considerar en su resolución que la norma fue sancionada sin votos en contra de ninguna de las fuerzas políticas que integran el CD. O sea: los representantes directos del pueblo al que deben rendir cuentas de su desempeño cada cuatro años, son condenados a retractarse por magistrados que no son elegidos por el voto popular, son vitalicios, evaden con extrema facilidad cualquier sistema de control, se autoeximen de pagar impuestos y perciben las remuneraciones más altas que paga el Estado.
 
La elección de las "reinas" impone a las postulantes exigencias como una determinada edad -18 a 25 años-, ser solteras, no tener hijos y el secundario completo. ¿Será el escaso apego al concepto de democracia que posee esta metodología, y el título de realeza que conlleva, el que tanto seduce a sus señorías como para que defiendan su restauración?
 
Los incuestionables avances en materia de derechos de las mujeres posibilitaron poner en cuestión estos espectáculos penosos y se empezaron a producir cambios muy alentadores como la ordenanza de Guaymallén, hoy volteada por jueces medievales. 
 
La Opinión Popular
 

30-01-2023 / 10:01
El diputado de La Libertad Avanza, Javier Milei, calificó a los dirigentes de Juntos por el Cambio (JxC) como un "rejunte de miserables" y vaticinó que la alianza opositora va camino a un "nuevo fracaso" electoral de cara a las elecciones presidenciales. Una feroz declaración de distancia que fue celebrada por el libertario Carlos Maslatón: "Una buena de Milei, después de tantos desastres que ha hecho".
 
"Con Juntos por el Cambio no puedo tener nada. Es un rejunte de miserables arrastrados por un cargo que están unidos para ver si pueden rapiñar un cargo. Van a crear un nuevo fracaso. Yo no estoy dispuesto a ser parte de una estructura que está condenada al fracaso", disparó Milei en declaraciones radiales.
 
"Nosotros ya tuvimos un rejunte de estas características: la Alianza. Se juntaron para ganarle al peronismo, pero terminó espantoso el gobierno ese. Después, hicieron Juntos por el Cambio, la misma estrategia, que terminó con un gobierno deplorable", describió Milei, que en los últimos meses había coqueteado con la idea de aliarse con JXC.
 
Respecto a la posibilidad de fusionar su espacio con JxC, Milei explicó: "Yo no puedo estar en un lugar donde está la Unión Cívica Radical (UCR), es de la Internacional Socialista, del cual su vicepresidente es Jesús Rodríguez, que fue ministro de Economía del hiperinflacionario de Alfonsín".
 
"Mucho menos puedo tener algo con la Coalición Cívica, cuando la estoy demandando a su líder [Elisa Carrió] por haberme dicho que soy peor que Hitler. Ella dice que abraza a las diferencias, pero todos los opositores que no están con ellos son enfermos", reflexionó el libertario.
 
Milei cargó contra Juntos por el Cambio y los comparó con la Alianza de De La Rúa: "Se juntaron un conjunto de arrastrados por los cargos, muchos están en Juntos por el Cargo (sic), para ganarle al peronismo", lanzó, para luego recordar que "terminó espantoso".
 
Por otra parte, también volvió a criticar al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, referente del ala blanda del PRO.  "Lo escucho cuando dice que la transformación no para, va a convertir la Pampa Húmeda en una gran playa de estacionamiento para hacer asfalto y veredas", ironizó. En ese marco, definió al gobierno de Cambiemos como "deplorable", ya que "si no tenés claro adónde vas a ir o tenés gente que quiere ir para un lado o para el otro, va a salir mal".
 
La Opinión Popular
 

29-01-2023 / 12:01
La Mesa de Juntos por el Cambio enfrenta una rebelión de los dirigentes de las provincias que no tienen primarias y en las que la UCR y el PRO no pueden definir el mecanismo para elegir candidatos. La cúpula del frente opositor es cuestionada por llegar tarde a los conflictos desatados entre la UCR y el PRO en Neuquén y Río Negro y por no definir en Mendoza, Tucumán, Salta, Chubut y Córdoba.
 
Las provincias díscolas no acatan el llamado a la unidad de Juntos y los más pesimistas en creen que si no se resuelven las internas, las provincias que creían ganadas o con serias chances de conseguir el triunfo seguirán en manos del peronismo. Tras el clima triunfalista por la victoria en 19 provincias en las elecciones legislativas de 2021, el panorama se complicó en varios distritos como Tucumán, Chubut, Salta, Córdoba y Río Negro.
 
La Mesa se reunió el miércoles recién luego de semanas del conflicto desatado en Río Negro y en Neuquén, en donde el frente opositor se rompió por acuerdos locales. En Neuquén el PRO decidió apoyar a Rolando Figueroa, ex MPN, y en Río Negro los radicales acordaron con el ex gobernador Alberto Weretilneck. Otras provincias como Córdoba, Chubut, Tucumán y Salta atraviesan situaciones críticas en las que los dos partidos principales de la alianza no se ponen de acuerdo para definir un candidato sin la herramienta de las PASO. Y en Mendoza, donde hay primarias, los radicales temen que Omar de Marchi, del PRO vaya por afuera de Juntos y sea funcional al peronismo.
 
Por eso en la reunión del miércoles amenazaron con "sancionar" a los candidatos que no compitan en internas del frente. La sanción sería la "expulsión" del frente, una medida un tanto burlesca si el candidato en cuestión ya eligió competir por fuera de Juntos y en definitiva se auto expulsó. "Parece que algunos referentes de JxC anduvieron haciendo pucherito en Bs As para que la mesa nacional saque un comunicado intrascendente e inaplicable", ironizó el radical Manuel Pagliaroni, diputado provincial de Chubut.
 
En esa provincia, por caso, un sector del radicalismo no quiere apoyar a Ignacio "Nacho" Torres, el candidato del PRO que tiene mayores chances en las encuestas. El ex senador radical Mario Cimadevilla salió a respaldar la fórmula Damián Biss-Gustavo Menna, que según el PRO nació de un acuerdo subterráneo con el gobierno del massista Mariano Arcioni.
 
En Córdoba, Luis Juez se niega a firmar un reglamento para ir a internas con Rodrigo de Loredo y complica todo el armado de Juntos. En tanto que en Tucumán los radicales están partidos en tres: algunos apoyan Germán Alfaro, el candidato de Larreta y Patricia Bullrich; otros apoyan al diputado nacional Roberto Sánchez y otros juegan para el gobernador peronista Osvaldo Jaldo, que tiene a varios radicales nombrados en el Ejecutivo.
 
En el seno de Juntos se quejan de que la Mesa llega tarde a los conflictos y se mete una vez que explotaron. "Se tomaron demasiadas vacaciones", dijeron en el frente opositor. "El problema de la Mesa es que la integran todos candidatos a presidente que terminan jugando en pos de sus intereses y no para garantizar el triunfo de Juntos por el Cambio", dicen las fuentes.
 
En conclusión: la oposición de derecha se resquebraja en disputas internas, se está dividiendo en varias provincias, por desacuerdos en candidaturas y cargos. Está en duda que Juntos pueda volver a salir primero como ocurrió en las legislativas del 2021. Ya lo había dicho el empresario Paolo Rocca: "Juntos por el Cambio no está en condiciones para gobernar en 2023".
 
La Opinión Popular
 

29-01-2023 / 09:01
La carrera hacia las elecciones de octubre parece, a esta altura del partido, una prueba de resistencia para las dos grandes coaliciones, que por estas horas exhiben en público, cada cual a su manera y con sus particularidades, las dificultades que encuentran a la hora de sostener sus pactos y acuerdos. El que se rompe, pierde, parece la consigna. El final, desde ya, está abierto.
 
En el Frente de Todos volvió a supurar la herida abierta en la semana posterior a las PASO de 2021, cuando una rebelión de funcionarios y funcionarias K, encabezados por el ministro de Interior, Wado de Pedro, amenazó con una renuncia al unísono para forzar al presidente Alberto Fernández a un cambio de gabinete que él postergaba. Ese episodio terminó con un alto el fuego pero nunca se firmó la paz.
 
De Pedro fue otra vez la correa de transmisión del mensaje cuando esta semana su entorno dejó saber el descontento que tenía por no haber sido invitado a una de las actividades que tuvo el presidente brasileño, Luiz "Lula" Da Silva, en su atareada visita a la Argentina: un encuentro con organismos de Derechos Humanos que tienen a Wado, hijo de desaparecidos, como interlocutor privilegiado en el gabinete.
 
Además de los resquemores que se arrastran desde aquella crisis hace un año y medio, prevalecen al interior del oficialismo dos interpretaciones del episodio de esta semana, que no son mutuamente excluyentes. Una tiene que ver con la inminente temporada electoral: los dos están tomándose las medidas para mandar a hacer el traje de candidato e imaginan en el otro un posible adversario.
 
El problema de que el presidente en ejercicio se someta a una primaria, idea que él mismo lanzó al ruedo en noviembre del 21, quizás como respuesta al conato de rebelión wadista de esa primavera, fue advertido por el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich. Si Fernández va por la reelección, ningún otro dirigente del Frente de Todos debería competir, dijo. ¿Mensaje para Wado o para el propio mandatario?
 
La segunda lectura es que el planteo sobre la "falta de códigos" del presidente fue una forma velada de escenificar otro reclamo, sobre otro desplante, que no puede hacerse en público. En el kirchnerismo sospechan que hubo rosca para evitar el encuentro entre Lula y CFK. Curioso: hace un mes y pico, acusaciones similares, respecto al itinerario de los campeones del mundo, volaban en sentido contrario.
 
Más allá de la trastienda de ese entuerto, la foto que no fue volvió a poner en evidencia que, en su momento de mayor necesidad, CFK se encuentra más aislada que nunca, sin respuestas en una carrera contra el tiempo que pone en juego su libertad y su vida. En pocos meses, pasó de un virtual lanzamiento presidencial, a estadio lleno y con todos los sectores del peronismo orbitando en torno suyo, a la incertidumbre actual.
 
Por supuesto: en el medio estuvieron la condena, la virtual proscripción, el intento de asesinato que no fue ni será esclarecido por el mismo Poder Judicial que la condiciona políticamente y la persigue penalmente. Una trampa a la que no parece encontrarle salida. Si no puede salir sola, ¿podrá la dirigencia y la militancia K hacer por ella lo que le prometieron tantas veces?
 

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