La Opinión Popular
                  21:46  |  Miércoles 30 de Noviembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"El peronismo es un encuadramiento de las fuerzas populares vertebrado en torno a la clase trabajadora" John William Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 23-11-2022 / 09:11
LA VICEPRESIDENTA SOLICITÓ QUE SE LO PROCESE COMO COAUTOR DEL INTENTO DE MAGNICIDIO

Recién intentamos matar a Cristina: Mensaje de Nicolás Carrizo que lo compromete aún más en el atentado

Recién intentamos matar a Cristina: Mensaje de Nicolás Carrizo que lo compromete aún más en el atentado
El descubrimiento de mensajes que Carrizo envió apenas dos horas después del intento de asesinato compromete aún más a los ejecutores directos, ofrece nuevas pistas para descubrir sus conexiones políticas y deja al desnudo la forma en que la jueza Capuchetti frena la investigación. En este sentido CFK le reclamó que “haga lo que la ley le indica que debe hacer: averiguar la verdad”.
"Recién intentamos matar a Cristina", le escribió Nicolás Carrizo a un tal "Kevin Bargas 2" a las 23.17 del 1 de septiembre, es decir, dos horas después del intento de magnicidio. "Mi empleado. Le quiso disparar. Va a ir preso", siguió el dueño de la máquina de hacer copos de azúcar, en alusión a Fernando Sabag Montiel. "El arma es mía amigo. Te lo juro por dios. Estamos con el grupo. Todos juntos", agregó. Y redobló envalentonado: "Para que el gobierno sepa con quienes se están metiendo. Bueno amigo el que la va a matar seguro va a ser un amigo o voy a ser yo. Recordá esta fecha. Esta hdp ya está muerta".
 
Las impactantes frases aparecieron en un análisis del celular de Carrizo que hizo la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), órgano del Ministerio Público Fiscal. Las detectó la querella de CFK, pero parece que al juzgado de María Eugenia Capuchetti hasta ahora se le habían pasado por alto pese a que el informe está en la causa hace un mes. Para los abogados de la vicepresidenta, José Manuel Ubeira y Marcos Alzazabal, el hallazgo muestra que Carrizo lejos de estar haciendo bromas --como quiso argumentar en su indagatoria-- tuvo un papel de "líder en la planificación del ataque" y que operó una "asociación ilícita", figura que piden por primera vez que se aplique. Apuntan a que se deje de tratar este tema como un delito cualquiera y se lo investigue en su dimensión institucional. Le requirieron al juzgado que vuelva a indagar a Carrizo como coautor del intento de homicidio (en lugar de cómplice) así como a Sabag Montiel y Brenda Uliarte, ya que esas y otras conversaciones no habían sido incorporadas a los interrogatorios previos.
 
La propia Cristina Fernández de Kirchner compartió la presentación judicial en su cuenta de Twitter. "El mensaje que estás viendo ("Recién intentamos matar a Cristina") surge del celular de Nicolás Carrizo, el tercer detenido por el intento de asesinato en la puerta de mi casa. Las conversaciones que mantuvo esa misma noche con sus contactos prueban su rol como coautor", escribió CFK. El escrito vuelve a advertir que Capuchetti no investiga las pistas sobre "Nueva Centro Derecha", la agrupación de Hernán Carrol, y sobre Gerardo Milman, pero que incluso "mientras tomaba decisiones que frustraban las investigaciones" contra ambos su "juzgado se había convertido en escenario" de un desfile de testigos de la defensa de Carrizo que "habían estudiado sus guiones" y no profundizaba nada respecto del trío que componía con Sabag Montiel y Uliarte. El escrito el pide Capuchetti que "deje de descartar líneas de investigación y haga lo que la ley le indica que debe hacer: precisamente averiguar la verdad".
 

LA VICEPRESIDENTA SOLICITÓ QUE SE LO PROCESE COMO COAUTOR DEL INTENTO DE MAGNICIDIO
 
Los mensajes de Nicolás Carrizo que lo comprometen aún más en el atentado contra Cristina Kirchner
 
"Recién intentamos matar a Cristina"; "el arma es mía" y "mi empleado le quiso disparar", son algunos de los mensajes que envió Nicolás Carrizo la noche en la que Fernando Sabag Montiel le gatilló dos veces a la presidenta del Senado. Los abogados de CFK solicitaron que a los integrantes de Los Copitos también se los procese con la figura de asociación ilícita y que se ordene un peritaje caligráfico del manuscrito sobre la Regla Tueller, hallado en la casa de Brenda Uliarte.
 
 
Los chats de Carrizo
 
En el intercambio con "Kevin Bargas 2", Carrizo le reenvía un chat con Uliarte, que ya se conocía, donde él le dice "estamos todos juntos, a la mierda Cristina" y la mujer le responde que la próxima vez dispararía ella. Después el hombre del negocio de los copos de azúcar el dice a su interlocutor --que aún no está identificado--: "No sabés que hicimos con esto. Generar miedo". Es un discurso idéntico al que se escuchaba en boca de los integrantes de Revolución Federal, en sus "vivos" de Twitter Spaces, un asunto que sigue tramitando en una causa aparte. También en sintonía con esa organización de ultraderecha a las intenciones de matar le suma un plan destituyente: "Estamos pensando matar al jefe de la Cámpora y al jefe de la movilización de la izquierda. Matar a Cristina. Para obligar al señor presidente a que renuncie. El y toda sus movilización"
 
Estos mensajes se complementan como un rompecabezas con otros que estaban incorporados al expediente, en informes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) pero permiten confirmar hipótesis y agregan personajes. Carrizo le había hablado del  arma a su hermanastra, Andrea Posadas. En comienzo le dijo que el arma era suya, pero horas más tarde le informó con cierto alivió que era otra. El, dijo, les había entregado "un 22 corto" y la pistola que llevaba Sabag Montiel era una Bersa. También le había dicho a su otro hermanastro, que figuraba como Jony White (es Jonathan Posadas) que querían "matar al jefe de la Cámpora". En mensajes que recién se conocen ahora le dice: "Jona, estoy jodido de verdad. Mi empleado intentó matar a Cristina. Le apuntó con un arma. Y van a abrir una investigación. Me tengo que tomar el palo. Estamos jodidos". Le reenvía la misma conversación con Uliarte que le había mandado a "Kevin" y le dice, a las 22.42: "El arma es mía por eso. Espero que no salte nada". 
 
A una usuaria que figura como "Sol vecina", Carrizo le dice que había armado un grupo de "ideología liberal" y que por eso era sospechoso. Su defensa había insistido en que el grupo de whatspp, llamado "Girosos", era para salidas nocturnas. El 31 de agosto, el día previo al ataque, Sabag Montiel dijo ahí: "A Cristina quiero matar..." . Otro integrante del grupo de los llamados "copitos", que se había presentado a declarar como testigo, Miguel Angel Castro Riglos, se regodeó en el diálogo interno: "Listo giroso al final puso inestable a la política argentina". "Literalmente logramos lo imposible, pusimos inestabilidad al país", agregaba. Aun así, Capuchetti había descartado su participación. 
 
--Sinceramente, si bajan a Cristina, bajan a la Cámpora; y con esto le damos un golpe terrible al gobierno, ya fue avisada--, se cebaba Carrizo. 
 
También habla con una persona que aparece como "Lia", pocas horas después del atentado, cerca de la medianoche. Le cuenta que Sabag es empleado suyo, ella le manda tres mensajes que están borrados y Carrizo le manda fotos de Sabag Montiel. Se jacta: "No tenés idea del grupo que formé. Si se dan las cosas bien el trabajo lo voy a terminar yo". Lo dice luego de criticar a Sabag porque "no le dio recarga" (la bala no estaba en la recámara de la Bersa que fue secuestrada). "Es un boludo", dijo. Al contacto que figura como "Prima Vero", también Carrizo le decía: "es un golpe que le dimos al gobierno" y "se va a poner peor". 
 
La querella pidió como medida que se identifique a todas las personas con las que carrizo intercambió mensajes y las cite a dar testimonio. Planteó que no hay dudas, con todo el nuevo material, que Carrizo participó de la planificación del atentado. Hasta ahora se le imputaba haber entregado un arma pese a que a su hermanastra le había dicho "esto estaba planificado para dentro de una semana, hizo todo mal, es un pelotudo (por Sabag) (...) estamos decididos a matarla a la puta esa, Cristina tiene miedo, salió mal pero tiene miedo".  Los mensajes revelados, donde a otras personas les dice algo similar, confirman su función central. Por eso insisten en que se lo impute como coautor. Analizan que el objetivo iba todavía más allá de asesinar a CFK, querían desestabilizar. Sabag Montiel buscó trabajo en Recoleta, además de un departamento, y también en Santa Cruz, dice el texto. "La asociación ilícita tenía un funcionamiento más aceitado y complejo del que se conoció hasta el momento", dice la querella. 
 
Los abogados sostienen que en este caso es pertinente aplicar la figura de asociación ilícita --aunque la justicia federal porteña suele usarla "para perseguir a personas que no le agradan"-- porque, según la Corte, se utiliza para situaciones en las que un grupo de personas se organiza para afectar el orden público. 
 
 
Testigos dudosos
 
La querella llama la atención sobre cómo se admitió una seguidilla de testigos de Carrizo que incurrieron en contradicciones y pasó todo sin pena ni gloria. Andrea, la hermanastra de Carrizo, dijo que se enteró del atentado por la tele, pero el otro hermanastro, Jonathan, dijo que se enteró por un llamado de Carrizo y le contó a su hermana. Los registros telefónicos muestran que el que llamó a hombre de los copos fue Jonathan. En los chats Andrea le dice a Carrizo que no se preocupara porque el arma no tenía sus huellas: su explicación fue que quería que la dejara "de joder porque me tenía que levantar temprano y era tarde". En los mensajes  la mujer le decía: "Mamá dijo que vengas, te va a ayudar" y luego declaró que estaba sola en la casa. Jonathan y otros testigos allegados Carrizo insistieron en la teoría de su supuestos humor negro para tratar de ayudarlo. Pero además, entre los testigos se repetían frases casi idénticas para decir que "Carrizo era buena persona" o "no tiene maldad" o "no una persona violenta". Un testigo dijo que vendía copos con Carrizo a la salida de los colegios, de jueves a domingo, lo que no tiene mucha lógica, y que éste tenía plata como para "pasarle a las madres (de sus hijos) y salir con nosotros", en contradicción con una de las exparejas, Yaquelin Riga Murga Mamani, que dijo que incumplía sus obligaciones alimentarias. 
 
 
La pista Carrol 
 
Hernán Carrol es el nombre de un dirigente de la agrupación "Nueva Centro Derecha" --con relación con Patricia Bullrich y Javier Milei entre otros--  que apareció en la causa cuando Sabag Montiel pidió en una nota manuscrita que él se ocupara de conseguirle y pagarle un abogado privado. Carrol había hecho un "vivo" en Instagram con Brenda Uliarte y luego la invitó al cumpleaños de su amigo Martín Almeida donde fue con Sabag, el 20 de agosto.
 
El juzgado tomó esta pista con un mes de demora. Cuando citó a Carrol como testigo, le secuestró un celular y le dejó otro. El aparato que entregó tenía el contenido borrado del día anterior. Ahora un informe de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO) del 8 de noviembre que analizó la geolocalización del celular de Carrol muestra una llamativa coincidencia con la de Brenda Uliarte, su primo Martín y Sabag Montiel los días 1, 6 y 22 de agosto (además del 20). Martín Uliarte es policía bonaerense y a sus superiores le habría dicho que no hablaba con Brenda, pero no es cierto. El 4 de agosto Carrol recibe una comunicación que impacta en lazona donde tenía domicilio declarado Carrizo en Morón.  
 
La querella pide que el juzgado revea su postura respecto de Carrol, allane su domicilio y secuestre todos sus dispostivos. También pedie que se investigue la posible participación de Uliarte en una marcha de Nueva Centro Derecha. 
 
 
La regla de Tueller 
 
En el allanamiento en la casa de Uliarte se había hallado un manuscrito que hablaba sobrel a Regla de Tueller, un protocolo que se enseña en las escuelas de policía de Estados Unidos, que establece que 6,4 metros es la distancia mínima para poder defenderse de manera efectiva con un arma de fuego, y que intentaron instalar en el país Patricia Bullirch y Gerardo Milman. La querella pide establecer quién escribió el texto, cuál es su origen y vinculaciones con páginas que lo replican. 
 
 
La pista Milman
 
La querella de CFK vuelve a pedir que se secuestren los celulares de las dos colaboradoras del diputado Gerardo Milman que estaban con él en la confitería Casablanca cuando un testigo lo escuchó decir: "cuando la maten voy a estar camino a la costa". Una de ellas, Carolina Gómez Mónaco, es la exmiss Argentina 2012 que dirigió la escuela de Inteligencia de la cartera de Seguridad.
 
Resulta que tenían un emprendimiento, Top Studios, con María Alejandra Mroue, panelista en primer programa de Crónica TV donde entrevistaron a Uliarte y Sabag Montiel. Ubeira y Aldazabal piden secuestrar también el celular de Mroue. Es claro que una de las asesoras de Milman --el diputado que anunció en un proyecto de resolución el atentado a CFK, diciendo que sería un autoatentado y que pedía información sobre su custodia-- tendría relación con una persona que trataba a Uliarte. Sin embargo no se exploró nada al respecto hasta ahora. 
 
El escrito agrega otro asunto: "Hemos tomado conocimiento de que, una vez que se hizo público su posible involucramiento en el atentado, Gerardo MIlman solicitó al personal de recursos humanos de la Cámara de Diputados que diese de baja contratos de algunos de sus asesores. Esto fue revelado por el canal C5N el 7 de noviembre. Esto es, otra vez, altamente sospechoso. ¿Por qué Milman no quería que se sepa quiénes trabajaban para él? Nos resulta especialmente preocupante el caso de Fernando Daga, que sería el socio de Gómez Mónaco en su empresa, un centro de estética y belleza corporal en el habrían invertido millones. ¿Por qué Milman no quiere que se sepa quién es esa persona? ¿Por qué, si manejaba las sumas de dinero que parece manejar tenía un contrato de asesor en el Congreso? ", plantean. Requieren a la dirección de Recursos Humanos de Diputados que informe toda la nómina de asesores de Milman y el tipo de contratación.
 
Por Irina Hauser y Raúl Kollmann
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
30-11-2022 / 08:11
"Este no es un tribunal, sino un pelotón de fusilamiento". "Como lo dije el 2 de diciembre de 2019, al comienzo de este juicio, la sentencia está escrita. Lo que no sabía es que está tan mal escrita y que la acusación fue una serie de mentiras e incluso de hechos que no existieron". "La mujer que acompañaba a quien quiso matarme, Brenda Uliarte, seguía al fiscal Diego Luciani en las redes sociales. Eso muestra la ligazón entre este fusilamiento y el intento de fusilarme del 1 de septiembre". Estos fueron los conceptos esenciales de Cristina Fernández al hacer uso de lo que llaman "las últimas palabras" en el juicio por las rutas de Santa Cruz.

En una causa sin ninguna prueba más que las tapas de Clarín, la vicepresidenta eligió este enfoque global, político, porque las defensas ya habían contestado todas las acusaciones. Aun así, Cristina, instantes después, dio a conocer Las 20 mentiras de la causa Vialidad que fueron expuestas con tanta solidez por las defensas que los fiscales Luciani y Sergio Mola ni siquiera se atrevieron a responder. El Tribunal Oral Federal número dos fijó audiencias para el lunes y martes que viene. En este último día, el martes 6 de diciembre, se dará a conocer el veredicto.

Más allá del enfoque político, Cristina afrontó sorpresivamente y de manera directa uno de los estigmas que la alianza judicial-mediática-política viene instalando desde hace años en su contra: "el 10 de diciembre de 2015 me fui del gobierno exactamente con los mismos bienes con los que había llegado y que ahora quedaron para mis hijos. Tres jueces (Rodolfo Canicoba Corral, Norberto Oyarbide y Julián Ercolini) me investigaron por enriquecimiento ilícito y no encontraron nada. Vivo en el mismo departamento que cuando nos fuimos con Néstor a vivir a Olivos. En cambio, alguna otra dirigente importante de la oposición (en referencia a María Eugenia Vidal), vecina del barrio, un poco más para allá, en un lugar más selecto, La Isla, compró un departamento a mitad de precio, que además se lo vendió la hija de su contador y que además se lo vendió prestándole la plata. Pero la ladrona y la chorra soy yo. Esto es lo que se está viviendo en la República Argentina".
 
En el juicio, ambas acusaciones sufrieron una auténtica paliza. Empezando por el hecho incontrovertible de que todas las obras se hicieron, era falso que hubiera alguna ruta que no conducía a ningún lado y que no se pagó nada que no se hubiera construido. Eso fue certificado por dos auditorías, ambas encargadas por el macrismo. O sea, no pudieron acreditar ningún perjuicio para el Estado.
 
Respecto de la asociación ilícita, además de que el delito fue plantado para agrandar la pena, no hubo un solo testigo en tres años y medio que dijera que recibió un llamado, que le dieron una instrucción o cualquier maniobra para favorecer a Lázaro Báez. Las licitaciones se hicieron en Santa Cruz, igual que las adjudicaciones y el control de las obras, de manera que las autoridades nacionales -entre ellas Cristina- no tuvieron participación directa. Al haber comunicaciones sólo atribuibles a las funciones de gobierno, CFK señaló: "quieren calificar de asociación ilícita a un gobierno votado por los argentinos".
 
Cristina insistió -como lo viene afirmando desde el inicio del juicio- que la condena ya está firmada. Pero en sus últimas palabras, se concentró en los fiscales Luciani y Mola: "la increíble diatriba, porque no se le puede llamar alegato a los 20 días que los fiscales Luciani y Mola dedicaron a injuriar, agraviar, denostar y actuar, no conforme a derecho, sino tal cual un editorial de Clarín o La Nación. Durante 20 días inventaron hechos, ocultaron otros hechos, tergiversaron, mintieron. Y ese 22 de agosto termina el alegato y empieza a agolparse gente frente a mi casa que, finalmente, el 1 de septiembre, aparece una persona, acompañado por una mujer, dispara o intenta disparar. Disparó, lo que pasa que el tiro no salió. Doce días después, Clarín tituló "la bala que no salió y el fallo que sí saldrá". Miren la identificación con fusilamiento y esta causa".
 
La Opinión Popular

29-11-2022 / 09:11
Es excandidato del PRO, furibundo vocero de Cambiemos y expresidente del Consejo Administrativo del Hospital Garrahan, el médico macrista Carlos Kambourian, fue procesado por el juez federal Luis Rodríguez por usar fondos del hospital pediátrico para millonarios gastos personales y por violación de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. Kambourian había hecho uso y abuso de las tarjetas corporativas del hospital pediátrico para gastos personales que abarcaron desde cumpleaños de sus hijos y Cabifys domésticos diarios, hasta viajes al exterior, con transporte, estadía y comidas en lugares exclusivos.
 
En un documento presentado en tv, se explica la situación de Kambourian y Alan Norton, ex director Administrativo del Garrahan: "Fueron especialmente notificados de que la implementación de las tarjetas cuestionadas resultaba ser una forma gradual de sustituir el uso de efectivo y cheque, y que de ninguna manera ello implicaba una autorización para realizar gastos de manera arbitraria, sino que se debían observar, en cada caso concreto, las normas y reglamentaciones correspondientes".
 
En la misma línea, la investigación de la fiscal María Mángano detectó gastos reiterados en restaurantes: "En varias oportunidades los imputados aludieron a que los gastos realizados en restaurantes como Kansas Pilar, Alvear Palace Hotel, PF Chang San Isidro, Oporto Almacén, Roldán, Steak an Horses, Top of the Hub Boston, Fortnum & Maison United Kingdom, Hard Rock Piccandilly Circus London, TGI Fridays, El Burladero, entre muchos otros, fueron efectuados en el marco de reuniones institucionales".
 
Por otra parte, también se habrían efectuado diferentes consumos fuera de la Argentina. "Se detectaron gastos en el exterior: 400 dólares en el local de te Fortum & Mason de Londres, 700 dólares en un hotel, y 800 dólares por activación de licencias informáticas", informá el periodista Juan Amorín sobre el contenido de la causa que investigó el uso entre mayo de 2018 y enero de 2020.
 
En el acta de la causa se aclaró que "las autoridades del Hospital a través de los actos administrativos correspondientes ya se han expedido al respecto, y han indicado que esa no era una práctica habitual, que dichos gastos no estaban autorizados, que no se respetaron los procedimientos correspondientes y que todas las reuniones se realizaban en las oficinas públicas". Tras saltar a la fama como crítico de la campaña de vacunación en tiempos de pandemia ahora deberá responder en la Justicia.
 
La Opinión Popular
 

29-11-2022 / 08:11
Fiel a su costumbre, Luis Juez sigue paseando su gorilismo por los canales porteños de televisión y dejando frases para el archivo, mostrando abiertamente cuál es su pensamiento. Semanas después de asegurar en el programa de Mirtha Legrand que "ningún argentino puede decir que la democracia le cambió la vida", ahora el senador de Juntos por el Cambio totalmente sacado apuntó contra el pueblo argentino.
 
Entrevistado por Luis Majul en el canal ultra macrista LN+, el exembajador en Ecuador durante el gobierno de Macri se mostró enojado por la disputa interminable que mantiene con el Frente de Todos para ocupar un lugar en el Consejo de la Magistratura. Pero lejos de limitarse a analizar la situación, Juez sorprendió responsabilizando a la sociedad por no salir a reclamar en apoyo a su postura. El argumento, insólito, se completó con un ataque de sinceridad brutal: "Tenemos preparado el quilombo en la puerta si nos deja afuera Polonia, si no clasificamos a los octavos, pero te aparece un chanta y no nos movemos de casa... Somos jodidos los argentinos, qué pueblo de mierda, le exigimos más a un jugador de fútbol que a nuestros propios dirigentes". Cosa que tal vez hace él y considera que lo hacemos todos.

El halcón Luis Juez 
mostró la hilacha y no sorprende con este tipo de comentarios. El senador macrista hace tiempo que viene intentando levantar su perfil y como no puede decir lo que haría si llega al gobierno emite frases picantes y declaraciones "sin filtro", buscando entrar en la misma sintonía que el ala dura del PRO. Hace algunas semanas, en el programa de Mirtha Legrand, Luis Juez debatió con la analista española Pilar Rahola sobre su disputa para ingresar al Consejo de la Magistratura. El senador afirmó: "Vamos a cumplir el año que viene 40 años de democracia. Yo le puedo garantizar que ningún argentino puede decir que le cambió la vida". Y lejos de dejarlo ahí reivindicó el "estándar de vida que teníamos hace 40 años".


Juez fue integrante del gobierno de Mauricio Macri. Cumplió funciones primero como embajador en Ecuador, desde enero de 2016 hasta noviembre de 2017, donde protagonizó un hecho lamentable cuando durante una entrevista declaró que se cambió la camisa "para que no digan que este mugriento agarró hábitos ecuatorianos". La frase fue repudiada por la Cancillería ecuatoriana y el gobierno de Ecuador reclamó enérgicamente su salida del cargo, cosa que terminó ocurriendo. A su regreso al país, Macri le inventó un cargo a su medida al frente de la dirección del "Instituto de Capacitación Política".
 
Fiel defensor del ajuste neoliberal macrista, ahora despotrica en la televisión con su clásica demagogia hablando en contra "de la dirigencia política" de la que él forma parte desde el año 2003, cuando asumió la intendencia municipal de Córdoba. Como si no fuera suficiente, pretende cargar la responsabilidad en quienes han tenido que lidiar con el ajuste de su gobierno y, con el desprecio que lo caracteriza, para Juez la culpa la tiene este "pueblo de mierda". Lo del senador cordobés es cada vez más impresentable y confirma eso de que el macrismo quiere gobernar un pueblo al que detesta.
 
La Opinión Popular



27-11-2022 / 08:11
Los cien días que había planteado en su llegada al Palacio de Hacienda, a principios de agosto, tuvieron su propia inflación y ahora son doscientos. Sergio Massa apunta a marzo como punto de partida para una recuperación económica que se sienta en los bolsillos de forma contundente y sostenida, justo a tiempo para llegar a la temporada electoral en el momento de aceleración del despegue.
 
A partir del segundo trimestre del año que viene la inercia acompañará al oficialismo, según la hipótesis sobre la que trabajan sus equipos, proyectando tres años consecutivos de crecimiento de la economía, elemento clave para que el Frente de Todos llegue a las urnas con una propuesta competitiva.
 
Antes, hay que pasar el verano. Una temporada difícil para las cuentas argentinas, en particular cuando hay pocos dólares en caja, como ahora. La ecuación es fácil de entender y difícil de resolver. Para ganar la elección debe recuperarse, fuerte, el poder adquisitivo. Para que los salarios pasen a valer más, es imprescindible reducir la inflación.
 
Para que la inflación se calme, además de hacer la tarea con las cuentas públicas, como está haciendo el ministro de Economía, es necesario que las cotizaciones del dólar no sufran sobresaltos. Para eso, hacen falta reservas, sobre todo en estos meses de alta demanda y poca oferta de divisas. Un puente que permita llegar sin sustos a la próxima cosecha.
 
Los primeros escalones ya se colocaron. El swap ampliado con China, confirmado en el G20 de Bali, permitió sumar cinco mil millones de dólares a las reservas de libre disponibilidad, que ya duplican esa cifra. La segunda versión del plan soja, anunciada el viernes, aportará otros tres mil millones a las arcas del Estado antes de fin de año, estiman en el equipo económico.
 
Son parches con los que esperan calmar un mercado cambiario que se recalentó esta semana, llevando la brecha nuevamente a la zona del cien por ciento. Es importante frenar estos movimientos cuando todavía son incipientes, no impactaron en los precios ni determinaron un nuevo piso para la cotización.
 

27-11-2022 / 07:11
Mauricio Macri le pidió a Patricia Bullrich que tome distancia de su mano derecha, Gerardo Milman. El diputado que hasta hace muy poco era presentado por la presidenta del PRO como su jefe de Gabinete si llegaba a la Casa Rosada, desapareció de los actos y conferencias de Bullrich. "Lo borró", sintetizó una fuente del PRO. El cúmulo de indicios que de alguna manera lo ponen en contacto con el intento de asesinato de Cristina y el mundo marginal que lo instrumentó, llevó a Macri a recomendarle a Bullrich que lo margine, al menos hasta que se aclare la situación.
 
El impacto de las acusaciones es tan evidente que Milman incluso dejó de cumplir sus obligaciones como diputado. En la sesión de este jueves no se lo vio en la cámara baja. Este diputado fue mano derecha de Bullrich durante su gestión en el Ministerio de Seguridad, donde afianzó su relación con el mundo de la inteligencia y las fuerzas de seguridad. Un rol clave que se mantuvo ya en el llano, cuando Patricia asumió como presidenta del PRO.
 
El diputado quedó en el ojo de la tormenta cuando un asesor del diputado Marcos Cleri, reveló que lo escuchó anticipar en el bar Casablanca el atentado a la vicepresidenta. "Cuando la maten yo voy a estar camino a la costa", afirmó el testigo que le escucho decir a dos de sus asesoras, una de ellas una ex miss argentina que durante la gestión de Macri colocó al frente de la Escuela Nacional de Inteligencia.
 
Las cámaras de la zona confirmaron que a esa hora y ese día estuvo en el bar con sus asesoras, pero ellas negaron la frase. Sin embargo, alimentó las sospechas que semanas previas al atentado, Milman exhibió una extraña obsesión por conocer en detalle cómo se conformaba la custodia de Cristina. Esto llevó a la vicepresidenta a recusar a la jueza María Eugenia Capuchetti, por no citarlo a declarar ni profundizar la investigación de la "pista Milman".
 
Este viernes la Cámara Federal Porteña rechazó la recusación de la magistrada, pero le ordenó que profundice la investigación del vínculo del diputado con el atentado. Capuchetti es una de las pocas juezas federales de Comodoro Py que logró nombrar el macrismo y siempre se la vinculó estrechamente a Daniel "El tano" Angelici.
 
Si bien al inicio de las acusaciones, Milman recibió un comunicado de respaldo del bloque de Diputados PRO, cuando Cristina hizo propia las denuncias, no se lo vio más por el Congreso. Bullrich reaccionó con virulencia al video de Cristina contra su mano derecha y calificó las acusaciones de "bullshit", pero dejó de mostrarse junto a él.
 
En el bloque del PRO ahora temen que la lupa se pose sobre una gran cantidad de contratos que recibió el diputado apenas asumió, de una envergadura similar a las de un jefe de bloque, al parecer como parte del acuerdo alcanzado en su momento para bajarse de la pelea por la conducción de la bancada. Como parte de ese despliegue trascendió que habría contratado a la ex titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, "la enamorada de Mauricio", como asesora con un sueldo de 400 mil pesos.
 
Frente a esta suma de escándalos de ñoquis de alto rango a la prostitución VIP, y la inquietud que genera lo que puede detectar la justicia en la investigación del atentado a Cristina, es que finalmente Bullrich aceptó, al menos por ahora, dejar de mostrarse con quien hasta hace poco era su mano derecha y principal armador político.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar