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Nacionales - 12-11-2022 / 11:11
CUALQUIERA QUE SE INTERPONGA SERÁ BLANCO DE CAMPAÑAS DE DIFAMACIÓN Y PERSECUCIÓN JUDICIAL

El macrismo, sus jueces amigos y las corporaciones buscan llevar el país a una falsa democracia autoritaria

El macrismo, sus jueces amigos y las corporaciones buscan llevar el país a una falsa democracia autoritaria
El bloque de partidos que conforman el macrismo, más jueces de Comodoro Py, corporaciones y servicios de inteligencia buscan llevar el país a una falsa democracia autoritaria. Como sucede con Cristina, cualquiera que se interponga será blanco de campañas de difamación y persecución judicial.
Un sector importante del Poder Judicial encabezado por la Corte reafirmó su alianza con el macrismo y la corporación de medios contra el Gobierno, contra Cristina y contra cualquiera que pueda cuestionar el sistema de privilegios y desigualdad del que se benefician. Es un bloque de poder donde corporaciones de medios, servicios de inteligencia, funcionarios judiciales y el macrismo confluyen en defensa de intereses y privilegios corporativos o mafiosos, que buscan decidir la suerte de millones de argentinos.
 
Pocos días antes, habían reabierto causas en las que Cristina ya había sido sobreseída, desde Hotesur-Los Sauces, hasta la del memorándum con Irán y la fantásticamente inversa del dólar a futuro, donde los que se enriquecieron con la devaluación que ellos hicieron son los que denuncian a los que impidieron esa devaluación cuando fueron gobierno.
 
La presión por reabrir estas causas, que ya fueron juzgadas, coincide con la inminente reanudación de los alegatos fiscales en la causa de Vialidad. Las defensas de todos los acusados destruyeron cada milímetro de la acusación con informes técnicos, testigos y documentos. Pero los medios porteños, que difundieron con grandes titulares el alegato de los fiscales, mantuvieron silencio sobre la intervención de las defensas.
 
Resulta sorprendente que este renovado interés sobre causas que sólo sirven para campaña sucia mediática haya sido retomado poco después del atentado que sufrió Cristina. El intento de asesinato hubiera desatado un baño de sangre en el país si se hubiera concretado. Pero el atentado falló y además funcionó en sentido contrario al que buscaban. Podrían haber atemorizado a CFK o haber limitado su actividad para evitar riesgos. Provocó todo lo contrario.
 
El protagonismo que retomó Cristina la confirmó en el podio de los posibles candidatos para el 2023 y le devolvió un centralismo protagónico que impactó seguramente en las innumerables encuestas que ya se realizan para medir el día a día, para definir candidatos, discursos y formas de la campaña.
 
Esto se ve en la inmediata reacción de la maquinaria judicial de persecución contra la vicepresidenta, con recursos sacados de la manga, porque ni siquiera se dieron tiempo para inventar nuevas causas y tuvieron que acudir a las que ya habían sido descartadas, habría que inferir que empezó a romper el famoso techo bajo que daban las encuestas a su imagen positiva. Piso alto y techo bajo, decían. La imagen de esa avalancha de causas en chancleta es de temor. Como si buscaran cortar de raíz cualquier posible crecimiento.
 
La investigación del atentado demostró el vínculo de estos delincuentes con sectores del macrismo, hay fotos con Patricia Bullrich, con el diputado Waldo Wolf y con otros macristas. Además, comparten el mismo discurso de odio, embustero y violento. Y es cada vez más evidente que el grupo Revolución Federal, al que estaban ligados los autores del atentado, es financiado por empresas de la familia de Luis Caputo, el exministro de Finanzas de Macri.
 
Está demostrado el vínculo ideológico, el vínculo físico y el vínculo financiero de los autores del atentado con el macrismo. Esos vínculos no establecen culpabilidad, pero obligan a investigarlos. Los asesinos frustrados hablaban de "matar a Cristina" entre ellos y con todos. La idea del atentado estaba presente en esas vinculaciones. Los que no los denunciaron son cómplices. Y la jueza Capuchetti quiere cerrar la investigación del atentado terrorista más grave desde la recuperación de la democracia, en los "tres loquitos", como quiere Macri.
 

MÁS ALLÁ DEL ATENTADO  
 
El bloque de poder detrás de la persecución a Cristina Kirchner
 
Scaloni anunció el equipo y el país entero empezó a sumergirse en el reality absoluto y excluyente del mundial, al tiempo que el ministro Sergio Massa afilaba su estrategia contra una inflación hasta ahora inmanejable, y que un sector importante del Poder Judicial encabezado por la Corte reafirmaba su alianza con el macrismo y la corporación de medios contra el Gobierno, contra Cristina Kirchner y contra cualquiera que pueda cuestionar el sistema de privilegios y desigualdad del que se benefician.
 
 
El caso Nadia Schujman
 
Un ejemplo es la persecución inmoral y despiadada en Rosario contra la abogada de HIJOS, Nadia Schujman, reconocida defensora de los derechos humanos. Todos dicen que es cierto que la mafia de la droga tiene conexiones en la política, en la policía y hasta en bancos y empresas. Que Rosario es el principal campo de batalla de los narcos en el país lo aceptan y lo sufren todos los rosarinos. Hasta allí todos parecen coincidir, hasta que se pasa a los hechos como hizo Nadia Schujman como responsable de investigar complicidades policiales.
 
Schujman, conocida en Rosario por su trayectoria en los organismos de derechos humanos, se convirtió en blanco de una campaña feroz del multimedio local, propiedad del empresario Gustavo Scaglione, quien a su vez es querellante en una de las causas que abrieron contra ella desde que comenzó a investigar a la policía provincial y los entramados narcos. Por motivos políticos, en el mejor de los casos, el macrismo, los radicales y los socialistas y una parte del peronismo se sumaron a los ataques contra la exfuncionaria.
 
Estas fuerzas, que han sido cómplices del espionaje realizado durante el gobierno macrista a familiares de víctimas del ARA San Juan, al Instituto Patria, a Cristina Kirchner y a dirigentes políticos, se han colgado ahora de las denuncias sin pruebas sobre espionaje ilegal. No hay informes, documentos ni videos como los que existen en las causas contra el gobierno macrista que ninguno de esos sectores repudió.
 
Es un bloque de poder donde corporaciones de medios, servicios de inteligencia, funcionarios judiciales y el universo político del macrismo confluyen en defensa de intereses y privilegios corporativos o mafiosos. La urgencia dramática que adquiere esta situación en Rosario por el azote de las mafias de la droga, tiene su equivalencia a nivel nacional donde se repite este bloque de poder que busca decidir la suerte de millones de argentinos.
 
 
El papel de la Corte Suprema
 
La decisión de la Corte Suprema de rechazar la designación de un representante frentetodista del Senado en la Magistratura fue el anuncio abierto de cómo roncará esta alianza durante la campaña electoral.
 
Pocos días antes, habían reabierto causas en las que Cristina Kirchner ya había sido sobreseída, desde Hotesur-Los Sauces, hasta la del memorándum con Irán y la fantásticamente inversa del dólar a futuro, donde los que se enriquecieron con la devaluación que ellos hicieron son los que denuncian a los que impidieron esa devaluación cuando fueron gobierno.
 
La presión por reabrir estas causas que ya fueron juzgadas coincide con la inminente reanudación de los alegatos fiscales en la causa de Vialidad. Las defensas de todos los acusados, incluyendo la de Lázaro Báez, destruyó cada milímetro de la acusación con informes técnicos, testigos y documentos. Pero los medios corporativos, que difundieron con grandes titulares el alegato inicial de los fiscales, mantuvieron silencio o apenas cubrieron la intervención de las defensas. Y ahora renovarán el circo o provocarán alguna decisión judicial turbia aprovechando el preludio del Mundial.
 
Resulta sorprendente que este renovado interés sobre causas que sólo sirven para campaña sucia mediática hayan sido retomadas poco después del atentado que sufrió Cristina Kirchner. El intento de asesinato hubiera desatado un baño de sangre en el país si se hubiera concretado.
 
 
Un atentado por la culata
 
El atentado falló y además funcionó en sentido contrario al que buscaban. Podrían haber atemorizado a la vicepresidenta o haber limitado su actividad para evitar riesgos. Provocó todo lo contrario. Cristina Kirchner reapareció en un acto histórico para el peronismo en pleno congreso de cinco mil delegados de la UOM. Y hará otra presentación multitudinaria para el día de la militancia, el próximo jueves.
 
El protagonismo que retomó Cristina Kirchner la confirmó en el podio de los posibles candidatos para el 2023 y le devolvió un centralismo protagónico que impactó seguramente en las innumerables encuestas que ya se realizan para medir el día a día, para definir candidatos, discursos y formas de la campaña.
 
Si se fuera a juzgar por la inmediata reacción de la maquinaria judicial de persecución contra la vicepresidenta, con recursos sacados de la manga, porque ni siquiera se dieron tiempo para inventar nuevas causas y tuvieron que acudir a las que ya habían sido descartadas, habría que inferir que empezó a romper el famoso techo bajo que daban las encuestas a su imagen positiva. Piso alto y techo bajo, decían. La imagen de esa avalancha de causas en chancleta es de temor. Como si buscaran cortar de raíz cualquier posible crecimiento.
 
En vez de repudiar en bloque, el macrismo habla como si hubieran realizado el atentado "tres loquitos sueltos". Tienen comentarios despectivos, como el diputado Gerardo Milman. "Cómo van a sospechar de mí -da por sobreentendido-que soy un hombre de la democracia". Pero este personaje fue jefe de la inteligencia policial cuando Patricia Bullrich era Ministra. El personaje se ríe de que sospechen, pero es sospechoso que unos días antes presentara un proyecto que hablaba de una especie de autoatentado de Cristina Kirchner. Y es sospechoso que dos días antes, un testigo lo escuchara decir que "cuando la maten yo estoy camino a la Costa".
 
 
Los vínculos del macrismo que nadie quiere investigar
 
La vicepresidenta hizo circular un video sobre las deficiencias en la investigación cometidas por la jueza María Capuchetti, que proviene de la familia policial. Los abogados que representan a Cristina Kirchner pidieron que profundice la investigación de los vínculos políticos de los acusados directos para buscar a los autores intelectuales.
 
La investigación demostró el vínculo de estos delincuentes con sectores del macrismo, hay fotos con Patricia Bullrich, con el diputado Waldo Wolf y con otros macristas. Además, comparten el mismo discurso de odio, embustero y violento. Y resulta cada vez más evidente que el grupo Revolución Federal, al que estaban ligados los autores del atentado, es financiado por empresas de la familia de Luis Caputo, el exministro de Finanzas de Mauricio Macri.
 
Está demostrado el vínculo ideológico, el vínculo físico y el vínculo financiero de los autores del atentado con el macrismo. Esos vínculos no establecen culpabilidad, pero obligan a investigarlos. Los asesinos frustrados hablaban de "matar a Cristina" entre ellos y con todos. La idea del atentado estaba presente en esas vinculaciones. Los que hubieran hecho bromas o sospecharon y no los denunciaron son cómplices.
 
Capuchetti ni siquiera convocó a declarar a Milman y circunscribió la pesquisa a tres personas, dos acusados de ser los autores y otro de ser cómplice. La jueza quiere cerrar la investigación del atentado terrorista más grave desde la recuperación de la democracia, en los "tres loquitos", como quiere Mauricio Macri. La recusación de la jueza es un pedido razonable, la jueza no cumplió su función y actuó en función de la política y no de la administración de justicia.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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30-11-2022 / 08:11
"Este no es un tribunal, sino un pelotón de fusilamiento". "Como lo dije el 2 de diciembre de 2019, al comienzo de este juicio, la sentencia está escrita. Lo que no sabía es que está tan mal escrita y que la acusación fue una serie de mentiras e incluso de hechos que no existieron". "La mujer que acompañaba a quien quiso matarme, Brenda Uliarte, seguía al fiscal Diego Luciani en las redes sociales. Eso muestra la ligazón entre este fusilamiento y el intento de fusilarme del 1 de septiembre". Estos fueron los conceptos esenciales de Cristina Fernández al hacer uso de lo que llaman "las últimas palabras" en el juicio por las rutas de Santa Cruz.

En una causa sin ninguna prueba más que las tapas de Clarín, la vicepresidenta eligió este enfoque global, político, porque las defensas ya habían contestado todas las acusaciones. Aun así, Cristina, instantes después, dio a conocer Las 20 mentiras de la causa Vialidad que fueron expuestas con tanta solidez por las defensas que los fiscales Luciani y Sergio Mola ni siquiera se atrevieron a responder. El Tribunal Oral Federal número dos fijó audiencias para el lunes y martes que viene. En este último día, el martes 6 de diciembre, se dará a conocer el veredicto.

Más allá del enfoque político, Cristina afrontó sorpresivamente y de manera directa uno de los estigmas que la alianza judicial-mediática-política viene instalando desde hace años en su contra: "el 10 de diciembre de 2015 me fui del gobierno exactamente con los mismos bienes con los que había llegado y que ahora quedaron para mis hijos. Tres jueces (Rodolfo Canicoba Corral, Norberto Oyarbide y Julián Ercolini) me investigaron por enriquecimiento ilícito y no encontraron nada. Vivo en el mismo departamento que cuando nos fuimos con Néstor a vivir a Olivos. En cambio, alguna otra dirigente importante de la oposición (en referencia a María Eugenia Vidal), vecina del barrio, un poco más para allá, en un lugar más selecto, La Isla, compró un departamento a mitad de precio, que además se lo vendió la hija de su contador y que además se lo vendió prestándole la plata. Pero la ladrona y la chorra soy yo. Esto es lo que se está viviendo en la República Argentina".
 
En el juicio, ambas acusaciones sufrieron una auténtica paliza. Empezando por el hecho incontrovertible de que todas las obras se hicieron, era falso que hubiera alguna ruta que no conducía a ningún lado y que no se pagó nada que no se hubiera construido. Eso fue certificado por dos auditorías, ambas encargadas por el macrismo. O sea, no pudieron acreditar ningún perjuicio para el Estado.
 
Respecto de la asociación ilícita, además de que el delito fue plantado para agrandar la pena, no hubo un solo testigo en tres años y medio que dijera que recibió un llamado, que le dieron una instrucción o cualquier maniobra para favorecer a Lázaro Báez. Las licitaciones se hicieron en Santa Cruz, igual que las adjudicaciones y el control de las obras, de manera que las autoridades nacionales -entre ellas Cristina- no tuvieron participación directa. Al haber comunicaciones sólo atribuibles a las funciones de gobierno, CFK señaló: "quieren calificar de asociación ilícita a un gobierno votado por los argentinos".
 
Cristina insistió -como lo viene afirmando desde el inicio del juicio- que la condena ya está firmada. Pero en sus últimas palabras, se concentró en los fiscales Luciani y Mola: "la increíble diatriba, porque no se le puede llamar alegato a los 20 días que los fiscales Luciani y Mola dedicaron a injuriar, agraviar, denostar y actuar, no conforme a derecho, sino tal cual un editorial de Clarín o La Nación. Durante 20 días inventaron hechos, ocultaron otros hechos, tergiversaron, mintieron. Y ese 22 de agosto termina el alegato y empieza a agolparse gente frente a mi casa que, finalmente, el 1 de septiembre, aparece una persona, acompañado por una mujer, dispara o intenta disparar. Disparó, lo que pasa que el tiro no salió. Doce días después, Clarín tituló "la bala que no salió y el fallo que sí saldrá". Miren la identificación con fusilamiento y esta causa".
 
La Opinión Popular

29-11-2022 / 09:11
Es excandidato del PRO, furibundo vocero de Cambiemos y expresidente del Consejo Administrativo del Hospital Garrahan, el médico macrista Carlos Kambourian, fue procesado por el juez federal Luis Rodríguez por usar fondos del hospital pediátrico para millonarios gastos personales y por violación de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. Kambourian había hecho uso y abuso de las tarjetas corporativas del hospital pediátrico para gastos personales que abarcaron desde cumpleaños de sus hijos y Cabifys domésticos diarios, hasta viajes al exterior, con transporte, estadía y comidas en lugares exclusivos.
 
En un documento presentado en tv, se explica la situación de Kambourian y Alan Norton, ex director Administrativo del Garrahan: "Fueron especialmente notificados de que la implementación de las tarjetas cuestionadas resultaba ser una forma gradual de sustituir el uso de efectivo y cheque, y que de ninguna manera ello implicaba una autorización para realizar gastos de manera arbitraria, sino que se debían observar, en cada caso concreto, las normas y reglamentaciones correspondientes".
 
En la misma línea, la investigación de la fiscal María Mángano detectó gastos reiterados en restaurantes: "En varias oportunidades los imputados aludieron a que los gastos realizados en restaurantes como Kansas Pilar, Alvear Palace Hotel, PF Chang San Isidro, Oporto Almacén, Roldán, Steak an Horses, Top of the Hub Boston, Fortnum & Maison United Kingdom, Hard Rock Piccandilly Circus London, TGI Fridays, El Burladero, entre muchos otros, fueron efectuados en el marco de reuniones institucionales".
 
Por otra parte, también se habrían efectuado diferentes consumos fuera de la Argentina. "Se detectaron gastos en el exterior: 400 dólares en el local de te Fortum & Mason de Londres, 700 dólares en un hotel, y 800 dólares por activación de licencias informáticas", informá el periodista Juan Amorín sobre el contenido de la causa que investigó el uso entre mayo de 2018 y enero de 2020.
 
En el acta de la causa se aclaró que "las autoridades del Hospital a través de los actos administrativos correspondientes ya se han expedido al respecto, y han indicado que esa no era una práctica habitual, que dichos gastos no estaban autorizados, que no se respetaron los procedimientos correspondientes y que todas las reuniones se realizaban en las oficinas públicas". Tras saltar a la fama como crítico de la campaña de vacunación en tiempos de pandemia ahora deberá responder en la Justicia.
 
La Opinión Popular
 

29-11-2022 / 08:11
Fiel a su costumbre, Luis Juez sigue paseando su gorilismo por los canales porteños de televisión y dejando frases para el archivo, mostrando abiertamente cuál es su pensamiento. Semanas después de asegurar en el programa de Mirtha Legrand que "ningún argentino puede decir que la democracia le cambió la vida", ahora el senador de Juntos por el Cambio totalmente sacado apuntó contra el pueblo argentino.
 
Entrevistado por Luis Majul en el canal ultra macrista LN+, el exembajador en Ecuador durante el gobierno de Macri se mostró enojado por la disputa interminable que mantiene con el Frente de Todos para ocupar un lugar en el Consejo de la Magistratura. Pero lejos de limitarse a analizar la situación, Juez sorprendió responsabilizando a la sociedad por no salir a reclamar en apoyo a su postura. El argumento, insólito, se completó con un ataque de sinceridad brutal: "Tenemos preparado el quilombo en la puerta si nos deja afuera Polonia, si no clasificamos a los octavos, pero te aparece un chanta y no nos movemos de casa... Somos jodidos los argentinos, qué pueblo de mierda, le exigimos más a un jugador de fútbol que a nuestros propios dirigentes". Cosa que tal vez hace él y considera que lo hacemos todos.

El halcón Luis Juez 
mostró la hilacha y no sorprende con este tipo de comentarios. El senador macrista hace tiempo que viene intentando levantar su perfil y como no puede decir lo que haría si llega al gobierno emite frases picantes y declaraciones "sin filtro", buscando entrar en la misma sintonía que el ala dura del PRO. Hace algunas semanas, en el programa de Mirtha Legrand, Luis Juez debatió con la analista española Pilar Rahola sobre su disputa para ingresar al Consejo de la Magistratura. El senador afirmó: "Vamos a cumplir el año que viene 40 años de democracia. Yo le puedo garantizar que ningún argentino puede decir que le cambió la vida". Y lejos de dejarlo ahí reivindicó el "estándar de vida que teníamos hace 40 años".


Juez fue integrante del gobierno de Mauricio Macri. Cumplió funciones primero como embajador en Ecuador, desde enero de 2016 hasta noviembre de 2017, donde protagonizó un hecho lamentable cuando durante una entrevista declaró que se cambió la camisa "para que no digan que este mugriento agarró hábitos ecuatorianos". La frase fue repudiada por la Cancillería ecuatoriana y el gobierno de Ecuador reclamó enérgicamente su salida del cargo, cosa que terminó ocurriendo. A su regreso al país, Macri le inventó un cargo a su medida al frente de la dirección del "Instituto de Capacitación Política".
 
Fiel defensor del ajuste neoliberal macrista, ahora despotrica en la televisión con su clásica demagogia hablando en contra "de la dirigencia política" de la que él forma parte desde el año 2003, cuando asumió la intendencia municipal de Córdoba. Como si no fuera suficiente, pretende cargar la responsabilidad en quienes han tenido que lidiar con el ajuste de su gobierno y, con el desprecio que lo caracteriza, para Juez la culpa la tiene este "pueblo de mierda". Lo del senador cordobés es cada vez más impresentable y confirma eso de que el macrismo quiere gobernar un pueblo al que detesta.
 
La Opinión Popular



27-11-2022 / 08:11
Los cien días que había planteado en su llegada al Palacio de Hacienda, a principios de agosto, tuvieron su propia inflación y ahora son doscientos. Sergio Massa apunta a marzo como punto de partida para una recuperación económica que se sienta en los bolsillos de forma contundente y sostenida, justo a tiempo para llegar a la temporada electoral en el momento de aceleración del despegue.
 
A partir del segundo trimestre del año que viene la inercia acompañará al oficialismo, según la hipótesis sobre la que trabajan sus equipos, proyectando tres años consecutivos de crecimiento de la economía, elemento clave para que el Frente de Todos llegue a las urnas con una propuesta competitiva.
 
Antes, hay que pasar el verano. Una temporada difícil para las cuentas argentinas, en particular cuando hay pocos dólares en caja, como ahora. La ecuación es fácil de entender y difícil de resolver. Para ganar la elección debe recuperarse, fuerte, el poder adquisitivo. Para que los salarios pasen a valer más, es imprescindible reducir la inflación.
 
Para que la inflación se calme, además de hacer la tarea con las cuentas públicas, como está haciendo el ministro de Economía, es necesario que las cotizaciones del dólar no sufran sobresaltos. Para eso, hacen falta reservas, sobre todo en estos meses de alta demanda y poca oferta de divisas. Un puente que permita llegar sin sustos a la próxima cosecha.
 
Los primeros escalones ya se colocaron. El swap ampliado con China, confirmado en el G20 de Bali, permitió sumar cinco mil millones de dólares a las reservas de libre disponibilidad, que ya duplican esa cifra. La segunda versión del plan soja, anunciada el viernes, aportará otros tres mil millones a las arcas del Estado antes de fin de año, estiman en el equipo económico.
 
Son parches con los que esperan calmar un mercado cambiario que se recalentó esta semana, llevando la brecha nuevamente a la zona del cien por ciento. Es importante frenar estos movimientos cuando todavía son incipientes, no impactaron en los precios ni determinaron un nuevo piso para la cotización.
 

27-11-2022 / 07:11
Mauricio Macri le pidió a Patricia Bullrich que tome distancia de su mano derecha, Gerardo Milman. El diputado que hasta hace muy poco era presentado por la presidenta del PRO como su jefe de Gabinete si llegaba a la Casa Rosada, desapareció de los actos y conferencias de Bullrich. "Lo borró", sintetizó una fuente del PRO. El cúmulo de indicios que de alguna manera lo ponen en contacto con el intento de asesinato de Cristina y el mundo marginal que lo instrumentó, llevó a Macri a recomendarle a Bullrich que lo margine, al menos hasta que se aclare la situación.
 
El impacto de las acusaciones es tan evidente que Milman incluso dejó de cumplir sus obligaciones como diputado. En la sesión de este jueves no se lo vio en la cámara baja. Este diputado fue mano derecha de Bullrich durante su gestión en el Ministerio de Seguridad, donde afianzó su relación con el mundo de la inteligencia y las fuerzas de seguridad. Un rol clave que se mantuvo ya en el llano, cuando Patricia asumió como presidenta del PRO.
 
El diputado quedó en el ojo de la tormenta cuando un asesor del diputado Marcos Cleri, reveló que lo escuchó anticipar en el bar Casablanca el atentado a la vicepresidenta. "Cuando la maten yo voy a estar camino a la costa", afirmó el testigo que le escucho decir a dos de sus asesoras, una de ellas una ex miss argentina que durante la gestión de Macri colocó al frente de la Escuela Nacional de Inteligencia.
 
Las cámaras de la zona confirmaron que a esa hora y ese día estuvo en el bar con sus asesoras, pero ellas negaron la frase. Sin embargo, alimentó las sospechas que semanas previas al atentado, Milman exhibió una extraña obsesión por conocer en detalle cómo se conformaba la custodia de Cristina. Esto llevó a la vicepresidenta a recusar a la jueza María Eugenia Capuchetti, por no citarlo a declarar ni profundizar la investigación de la "pista Milman".
 
Este viernes la Cámara Federal Porteña rechazó la recusación de la magistrada, pero le ordenó que profundice la investigación del vínculo del diputado con el atentado. Capuchetti es una de las pocas juezas federales de Comodoro Py que logró nombrar el macrismo y siempre se la vinculó estrechamente a Daniel "El tano" Angelici.
 
Si bien al inicio de las acusaciones, Milman recibió un comunicado de respaldo del bloque de Diputados PRO, cuando Cristina hizo propia las denuncias, no se lo vio más por el Congreso. Bullrich reaccionó con virulencia al video de Cristina contra su mano derecha y calificó las acusaciones de "bullshit", pero dejó de mostrarse junto a él.
 
En el bloque del PRO ahora temen que la lupa se pose sobre una gran cantidad de contratos que recibió el diputado apenas asumió, de una envergadura similar a las de un jefe de bloque, al parecer como parte del acuerdo alcanzado en su momento para bajarse de la pelea por la conducción de la bancada. Como parte de ese despliegue trascendió que habría contratado a la ex titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, "la enamorada de Mauricio", como asesora con un sueldo de 400 mil pesos.
 
Frente a esta suma de escándalos de ñoquis de alto rango a la prostitución VIP, y la inquietud que genera lo que puede detectar la justicia en la investigación del atentado a Cristina, es que finalmente Bullrich aceptó, al menos por ahora, dejar de mostrarse con quien hasta hace poco era su mano derecha y principal armador político.
 
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