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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 06-11-2022 / 10:11
MIENTRAS LA ULTRADERECHA GOLPISTA AMENAZA

La hazaña de Lula y su fuerte relación con la Argentina y el peronismo

La hazaña de Lula y su fuerte relación con la Argentina y el peronismo
Luiz Lula da Silva fue elegido presidente de Brasil por tercera vez con una diferencia estrecha. Las encuestas, desde hace un par de meses o algo así, vaticinaban score más amplio. La lógica política y la correlación de fuerzas auguraban hace un año que la hazaña era imposible. Lula regresa, si se quiere, como Juan Perón en 1973: del escarnio, la persecución y la proscripción. Salvando distancias…
Luiz Lula da Silva fue elegido presidente de Brasil por tercera vez con una diferencia estrecha. Las encuestas, desde hace un par de meses o algo así, vaticinaban score más amplio. La lógica política y la correlación de fuerzas auguraban hace un año que la hazaña era imposible. Lula regresa, si se quiere, como Juan Perón en 1973: del escarnio, la persecución y la proscripción. Salvando distancias... criterio que proponemos para toda esta columna que aspira a superar la mirada inmediatista.
 
El domingo pasado se afrontaba una disyuntiva: una de dos en criollo. Venció la mejor opción, la única deseable lo que merece festejo y respeto para el gran líder brasileño. El todavía presidente Jair Messias Bolsonaro mordió el polvo aunque conserva una carrada de votos. La política, que vamos a enaltecer bastante, dominó el domingo pasado.
 
El perdedor se tildó, quedó encerrado, no impugnó el veredicto de las urnas. El PT ganó las calles, una marea humana acompañó a Lula quien leyó un discurso escrito, meditado, armonioso, de estadista. Llegaron pronto los reconocimientos de gobernantes de otros países. El yanqui Joe Biden bien rápido. El francés Emmanuel Macron, dispensando un trato amable a Lula y tuteándolo algo no tan usual para los galos. Los allegados a Lula, Celso Amorim por ejemplo, destacaban en la previa que las rápidas respuestas valdrían como antídoto a los reflejos negacionistas y antisistema de Bolsonaro. Ese elenco con larga experiencia de gestión seguramente habrá tejido lazos en la semana prelectoral.
 
Los camioneros (replicando sin saber a Chile en los 70) cortaron rutas mientras Bolsonaro guardaba silencio cómplice. Demoraron, la chapa del score estaba puesta. No controvertían el resultado, obraban como golpistas. Dejaban una amenaza para el futuro mientras empezaba la transición. Violencia para mañana, fuiste-alpiste para el presente.
 
Lula armó una coalición amplia empezando por la fórmula presidencial. "Centreó" y sumó apoyos entre las dos vueltas electorales. Bolsonaro acortó distancias, las alianzas post primera vuelta no parecen haber redituado votos al PT pero sí gobernabilidad, objetivo (o sed) para Lula. Oxígeno y alivio en su patria y en la región. Vocación de integrar, de emprender proyectos conjuntos, comprobada porque ya se hizo. Con matices y claroscuros, se recontra hizo.
 
Bolsonaro es ultraderecha, aislacionalista, racista, discriminador, pésimo gestor durante la pandemia. Conserva poder y representación. Capítulo local de la ultraderecha intratable, violenta, popular, polarizadora. Con esquemas políticos muy corridos a derecha, en casi todo el planeta.
 
Los porvenires son abiertos, se van construyendo. Hagamos memoria para dejar un final abierto. En 2003 cuando llegaron Lula y Kirchner nadie o casi nadie suponía que perdurarían, arrancando un ciclo que dejó semilla, mejoró la vida de millones de gente común. Ni que veinte años después Lula, demonizado, volvería del ostracismo y sería millones.
 

LOS ESCENARIOS QUE CREA LA POLÍTICA, AYER Y HOY
 
La relación de Lula con la Argentina y el peronismo
  
Lula consiguió el primer mandato en 2002 y asumió el primero de enero de 2003. Eduardo Duhalde gobernaba interinamente la Argentina, se llevaban bien. Lula contó años después que no tenía ni idea de quién era Néstor Kirchner, lo que lo emparejaba con millones de argentinos.
 
En el vecindario primaban las centroderechas o derechas. Evo Morales agitaba en El Alto. Rafael Correa no figuraba como potencial candidato en Ecuador. El Frente Amplio uruguayo, más etapista, acumulaba prestigio en la intendencia de Montevideo sin llegar al gobierno nacional. La secuela iría llegando, Lula y Kirchner ayudarían a sustentarla en su medida y armoniosamente.
 
Kirchner juró el 25 de mayo de 2003. De entrada imaginaba dedicarse poco a la política exterior y menos a viajar afuera. Reparar y reconstruir la patria le parecía una tarea full time. El gobernador que llegó a presidente captó muy velozmente la correlación entre las relaciones exteriores y la política doméstica. Aprendió, cambió.
 
Quizá en el entorno de Lula había al inicio desconfianzas hacia el peronismo, acentuadas por el viraje neocon del presidente Carlos Menem. En contrapeso cuadros petistas de primera valorizaban al peronismo, su matriz plebeya, la capacidad de movilizar muchedumbres: el mencionado Amorim, el añorado maestro Marco Aurelio García, entre otros.
 
El incipiente peronismo kirchnerista a su vez se dividía entre quienes entendían la magnitud de la oportunidad y quienes maliciaban que Lula era un "laborista-reformista" o aún "un pichón de Menem". Se hizo camino al andar, las suspicacias cayeron rápido en el olvido.
 
Germinaba una era de crecimiento común, paz regional, de alternativas políticas progresistas, nacional populares, bolivarianas, indigenistas... elija usted rótulo. Cada una con su color local, tiempos y raíces pero aprendiendo a re-conocerse. Gobernabilidad y gobernanza. Duró doce años o algo así.
 
La cooperación política, en cierto sentido más accesible, rayó muy alto. La económica se complicó más. Quedaron en el tintero proyectos acaso ideales y súper ambiciosos a la vez como la moneda única o el Banco Regional.
 
De cualquier modo, Lula y Kirchner metieron dos golazos económicos cuya valoración crece repasando lo que se padecería luego a manos de Bolsonaro y del expresidente Mauricio Macri.
 
 
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Pago al FMI y no al ALCA: 
  
La IV Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata es remera, cuadro, emblema. "NO al ALCA" se tramó en meses previos, se popularizó con el tren del ALBA, se cinceló en un cónclave difícil. Kirchner, Lula y el presidente venezolano Hugo Chávez dividieron funciones y papeles para forjar una minoría intensa que bastó para obturar el propósito, Zona de libre Comercio, del presidente estadounidense George W. Bush.
 
La minoría laburó duro para armar un bloque Mercosur persuadiendo al presidente uruguayo Tabaré Vázquez (ofendido con Argentina por el diferendo de las pasteras) y al presidente paraguayo Nicanor Duarte Frutos, un hombre de derechas. Los dos captaron la necesidad del momento, mérito propio y de la muñeca de los negociadores.
 
Una fiesta de la autodeterminación posible, la rosca, la unidad y las complicidades en la acción. Los tres presidentes armaron equipo, se divirtieron, aguantaron los trapos.
 
El desendeudamiento respecto del Fondo Monetario Internacional (FMI) también en 2005 queda menos vistoso porque no se conoció el backstage ni se propinó a Bush o al Fondo de cuerpo presente. Lula y Kirchner lo resolvieron en conjunto, con intervalo de días. El anecdotario instantáneo se entretuvo con minucias, eventuales desinteligencias. La mirada unidimensional y corta, flagelo del periodismo actual, empobrece o enceguece. 
 
A la distancia, predomina lo esencial: la movida de los dos principales estados sudamericanos. Desendeudar para des intervenir la economía para ampliar la autonomía nacional.
 
La entrega del macrismo revaloriza esos momentos culminantes.
 
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Es la política, compañeros: 
  
Con el transcurso del tiempo se fueron instalando otros procesos populares en países hermanos o vecinos. Productos de las respectivas luchas, de líderes diversos, de tradiciones propias. Argentina y Brasil coadyuvaron. En un inicio remoto para propiciar que Evo Morales pudiera ser candidato en Bolivia y que renunciara el cipayo presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. El Departamento de Estado yanqui siempre aborreció al campesino cocalero Evo a quien acusaba de narcotraficante. Profetizaban que desestabilizaría, que si ganaba caería en meses.
 
No pescaban un fulbo. Evo llegó a ser el presidente más sistémico de la historia boliviana, el más representativo, el que condujo el mayor crecimiento económico y la más vasta promoción social.
 
La derecha local con flagrante apoyo de la Embajada lo asedió mediante sangrientos levantamientos o golpes de Estado, años después. La flamante Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se convocó para defender la democracia en Bolivia. Democracia presidencial, los mandatarios convocados, poniendo el cuerpo. Cristina Fernández de Kirchner presidía la Argentina. Fue figura en esos cónclaves por su convicción, elocuencia y decisionismo. Lula fue reelegido, lo sucedió Dilma Rousseff.
 
Una instancia potente y simbólica se concretó en Santiago de Chile encabezada por la presidenta Michelle Bachelet. Se conmemoraba un aniversario del derrocamiento de Salvador Allende, el conjunto se pronunció y movilizó en defensa de la democracia en Bolivia que encarnaba Evo. Las consecuencias de la guerra entre Chile y Bolivia siguen ahí pero la contingencia demarcó un hito valioso.
 
En Unasur u otras instancias colegiadas se reaccionó de volea contra un intento de ataque armado de Colombia contra Ecuador y Venezuela. Contra el golpe policial en el que encarcelaron a Rafael Correa, presidente de Ecuador. La nómina se alarga, esta síntesis es incompleta.
 
La cooperación fue fruto de decisiones políticas. No fue causada por el auge de las materias primas ni derivada del precio de la soja. La dirigencia eligió el rumbo y el destino común. En igual sentido, la mayoría de la región se autoexcluyó de la cruzada belicista de Bush. Optó por la paz y la distribución.
 
Nada es perfecto ni lineal. Crecieron espinas en ese jardín. El entrevero entre Evo y Lula cuando Bolivia nacionalizó Petrobras, por caso. Cambiaron los roles, Kirchner medió para bajar la temperatura. Los intereses nacionales no siempre encastran como un rasti.
 
Esa camada de presidentas y presidentas se auto percibió como un conjunto de aliados, de compañeros. Lula lo pudo decir cuando se despidió a Néstor Kirchner.
 
En un contexto reciente y doloroso, Alberto Fernández (presidente electo) ayudó a Evo Morales a zafar del intento asesino de los golpistas bolivianos para que se asilara primero en México y luego acá. Ya en la Casa Rosada visitó a Lula en la cárcel cuando no era negocio solidarizarse.
 
Cristina siempre bancó al compañero Lula. Los tres, junto al expresidente uruguayo José "Pepe" Mujica, convergieron en un precioso acto en Plaza de Mayo.
 
Esa historia común atraviesa una nueva etapa. Nadie puede saber qué acontecerá pero la lucha continúa, no pudieron clausurarla.
 
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Ser millones: 
  
El tornero llegado a presidente explicó años atrás que, si él hubiera fracasado, hubieran debido pasar "ciento cincuenta años para que se eligiera a otro obrero". Agregó que lo mismo podría pasarle a Cristina y a Michelle Bachelet en cuanto primeras presidentas de sus naciones.
 
Los procesos regionales padecieron retrocesos, derrotas electorales, golpes blandos o duros que prosperaron. Esperables, ya se dijo, en Bolivia. Menos previsibles pero concretados en Brasil.
 
La crisis mundial de 2008 impactó en el mundo y en estas comarcas. Lula ironizó sobre los líderes del Primer Mundo al volver de un encuentro del G-20: "por primera vez en mi vida los vi humildes. Todos buscaban a otro que tuviera la solución a la crisis", sonreía.
 
El capitalismo mundial devino más feroz, excluyente y concentrador. La pandemia y la guerra en Ucrania ahondaron los males.
 
La creación democrática permitió que en América del Sud un obrero, un indígena y tres mujeres de fuerzas populares llegaran a regir sus países, un logro revolucionario que llegó por vías reformistas...
 
Lula retorna en triunfo a Brasilia... confronta con poderes tremendos, lo esperan desafíos desiguales. La derecha mundial es poderosa y resiliente, a su modo. Donald Trump, Macri y Bolsonaro no consiguieron reelecciones factibles pero conservan posibilidades de regresar. Son mucho menos estables que Menem o Ronald Reagan; su capacidad de daño es atroz. No dejan de lado la violencia ni los recursos golpistas.
  
Acechan.
 
De cualquier modo, las luchas persisten. Dejemos de lado por ahora, comparaciones o inferencias veloces. Lula ganó. Inimaginable un año atrás como lo era la victoria de Alberto Fernández en 2018.
 
Los porvenires son abiertos, se van construyendo. Hagamos memoria otra vez, para dejar un final abierto. En 2003 cuando llegaron Lula y Kirchner nadie o casi nadie suponía que perdurarían, arrancando un ciclo que dejó semilla, mejoró la vida de millones de gente común. Ni que veinte años después Lula, demonizado, volvería del ostracismo y sería millones.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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26-01-2026 / 11:01
La noticia no tuvo titulares catastróficos, ni paneles que la debatieran, ni fue motivo de charla en el café, el asado o la juntada. Como el embarazo de la nena, o el hijo con discapacidad que se ocultaba en la sociedad careta del siglo pasado, la pavorosa noticia del aumento imparable de la morosidad de las familias que volvió a crecer en noviembre, pasa como si no pasara.

La morosidad familiar, o sea, la deuda que toman las familias que antes no se endeudaban para pagar alquiler, comida, vestimenta, salud o educación se triplicó en sólo un año y pasó del 2,6% en noviembre de 2024 al 8,8% en el mismo mes del año pasado.

Desde 2010 que no se veían cifras así, con la "pequeña" diferencia que en aquel año una parte no menor de esa deuda tenía que ver con la compra de viviendas, automóviles o viajes y hoy es por atender las necesidades básicas insatisfechas en familias que venían bien cuando "estábamos mal" y había que votar un "cambio".
 
Y el voto hizo el cambio. En el mismo mes del infierno endeudador de las familias, hubo otros derrumbes de actividades que eran florecientes cuando estábamos mal: la industria manufacturera cayó -8,2%, el comercio -6,4% para no hablar de la pesca que se sumergió (valga la expresión acuática) un -25%, convirtiéndose en el sector de mayor desplome.
 
Lo único que crece es lo que está ligado al gran capital: petróleo y minería, el agro y la llamada "intermediación financiera", esto es, los hijos y nietos de los ganadores de la siniestra Argentina de Martínez de Hoz con su ley de entidades financieras prohijados por la dictadura de Videla, Massera, Agosti y sus civiles cómplices que dejaron 30 mil desaparecidos, cientos de bebés apropiados y la economía destruida.
 
¿De qué viviremos los argentinos en este país que así se destruye? Días atrás estimamos que al proyecto de país libertario le sobran 25 millones de argentinos. Con los nuevos datos, el cálculo parece optimista.
 
La receta gorila para ocultar las verdaderas causas de esta destrucción es la de siempre: reforma laboral porque la culpa la tienen los trabajadores y los derechos que el peronismo les regaló. El "costo argentino" le llaman estos atorrantes.
 
La verdad, aunque no se informe, ni se debata, ni se charle o se discuta, es que, con estos niveles de consumo en picada, a la industria, al comercio, a los servicios, le falta demanda. Con este nivel de actividad, no necesitan más empleados, ni baratos ni caros, ni con derechos o sin derechos.
 
El último índice de salarios difundido por el Indec volvió a dejar en evidencia que el poder de compra de los trabajadores no logra recuperarse frente al avance de los precios. En paralelo, la Unión Industrial Argentina advirtió una nueva caída de la actividad fabril, con impacto directo en el empleo y el consumo. Al país libertario le sobran empleados, le sobran familias y por eso tiene más de seis millones de planes AUH y Tarjetas Alimentar que son grupos familiares barridos bajo la alfombra.

El problema no son los laburantes y sus familias, es el proyecto libertario de endeudamiento para ocultar el fracaso. Su deuda en dólares se paga con más deuda y con emisión de pesos que luego se absorbe a tasas altísimas dándole ganancias a sus amigos especuladores de la patria financiera y con las que se destruye la inversión productiva. No son los trabajadores el problema... es la patria financiera... y para esa antipatria que pide reforma laboral, la única solución argentina es una reforma financiera que le corte sus garras a los buitres.

La Opinión Popular


25-01-2026 / 10:01
Una sucesión casi interminable de acusaciones judiciales de corrupción sigue lloviendo sobre funcionarios del gobierno de los Hermanos Milei: las causas abarcan desde subsidios al transporte hasta servicios de limpieza pasando por contratos de seguridad, criptomonedas y medicamentos para los discapacitados.
 
Pero, el giro más dramático es el que sacude los cimientos del gobierno anarco capitalista. Fuentes judiciales cercanas a la investigación del caso ANDIS revelan que nuevas evidencias podrían implicar directamente a Karina "la Coimera" Milei, secretaria general de la Presidencia, y a su hermano, el presidente Javier "el Loco" Milei, en una trama de corrupción que involucra coimas millonarias en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
 
Expertos legales consultados advierten que, de confirmarse las pruebas, ambos podrían enfrentar cargos que derivarían en prisión preventiva o incluso condenas efectivas, marcando un antes y un después en la administración Milei. El escándalo, que estalló en agosto de 2025 con la filtración de audios comprometedores del exdirector de ANDIS, Diego Spagnuolo, ha escalado en las últimas semanas.
 
En aquellas grabaciones, Spagnuolo -designado por Milei en 2023- aludía a un sistema de "recaudación ilegal" donde un 3% de los contratos con laboratorios farmacéuticos supuestamente iba destinado a Karina Milei, apodada "El Jefe" por su influencia en el círculo íntimo presidencial. Allanamientos realizados en esa época llevaron al secuestro de miles de dólares no declarados en propiedades vinculadas a Spagnuolo y otros funcionarios, pero hasta ahora, ni Karina ni Javier habían sido imputados formalmente.
 
Sin embargo, un informe reciente de la Justicia Federal, fechado el 5 de enero de 2026, detalla avances en la causa que incluyen testimonios de testigos protegidos y análisis de transferencias bancarias que apuntan a cuentas offshore ligadas al entorno Milei. Según el documento, estos movimientos financieros coinciden con pagos de medicamentos para discapacitados, desviados a través de un esquema que involucra a empresarios y exfuncionarios, incluyendo a Eduardo "Lule" Menem y el propio Spagnuolo.
 
"Estamos ante un sistema de coimas que opera desde hace años, pero las pruebas ahora señalan a los más altos niveles del poder actual", explicó una fuente judicial. La posible imputación de Javier Milei surge de su rol como presidente y su defensa pública de Spagnuolo durante el escándalo inicial, lo que podría interpretarse como encubrimiento o tráfico de influencias. Analistas como Eduardo Fidanza, de Poliarquía Consultores, han advertido que esto podría erosionar aún más la imagen del gobierno, ya resentida por la caída en la aprobación de Karina al 30% según encuestas de Trends.
 
El caso ANDIS se entrelaza con otra investigación paralela, la del fondo $LIBRA, donde los hermanos Milei son indagados por presunta estafa en España y EE.UU., con avances reportados en noviembre de 2025. "Libra y ANDIS representan una doble pesadilla judicial para Karina", señala un artículo de Revista Noticias, destacando que Spagnuolo deberá explicar el origen de dólares no declarados.
 
Desde el gobierno, no hubo respuestas oficiales a estas revelaciones, pero Javier Milei ha defendido repetidamente a su hermana. Opositores, como el peronismo y la UCR, exigen una investigación exhaustiva, mientras que en las calles de Buenos Aires se multiplican las protestas por la "corrupción en discapacidad". Si las pruebas prosperan, expertos estiman que Karina podría enfrentar hasta 10 años de prisión por cohecho y lavado de activos, con Javier expuesto a similar suerte por asociación ilícita. El juez a cargo podría dictar prisión preventiva. Lo que amenaza la estabilidad política y pone en jaque la promesa de transparencia que llevó a Milei al poder.
 
La Opinión Popular
 

24-01-2026 / 10:01
Davos confirmó que la ayuda de Donald Trump a Javier Milei antes de las elecciones, funcionó dentro del país, pero enterró la ilusión del libertario de ocupar un espacio respetable en el mundo. "No tienen nada, no tienen dinero, se están muriendo", dijo el estadounidense y fue el epitafio para la imagen internacional de Milei, aunque le permitió ganar las elecciones de medio término.
 
Esa doble consecuencia resulta explicable. La frase de Trump acentuó la idea de que la economía argentina explotaba con la derrota de los candidatos del Presidente. El argumento: "estamos mal gracias a Milei, pero podemos estar peor si se va", quedó muy expuesto en esa doble repercusión, aparentemente contradictoria.
 
Si se compara la repercusión del año pasado con la presentación más reciente en el foro económico realizado en Suiza, la caída de la imagen de Milei fue notable. Después que Trump explicó el motivo de su ayuda a la Argentina con esas palabras, el chiste en Wall Street era la reformulación del MAGA en MADA para Argentina. En vez de Make Argentina Great Again, fue Make Argentina Default Again.
 
Sonó patética la pretensión de dar clases de economía cuando todo el mundo sabe que fundió la de su país, como expresó Trump. En el plano internacional al presidente argentino le asignaron un papel de actor de relleno, un extra pintoresco. Es cierto que le tocó un contexto desfavorable. Era muy difícil sobresalir después de la presentación explosiva del presidente estadounidense.
 
La pantalla mostró el atril sobre el escenario donde hablaba un Milei muy apocado. Nada de gestos grandilocuentes ni de levantar el dedito acusador como hizo la primera vez. Hasta el anuncio de entrada: "Vengo a anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó sin convicción.
 
No era para menos. El inmenso salón donde se realizan los discursos estaba prácticamente vacío. A nadie le importaba lo que iba a decir Milei. Frente al atril había un puñado de asientos ocupados por su hermana Karina y el séquito que lo acompañó. Tras el discurso del estadounidense, no quedó nadie.
 
Trump revoleó el organigrama de relaciones internacionales históricas y rompió alianzas tradicionales de Washington, con Canadá, la OTAN y la Unión Europea. Al día siguiente constituyó una Junta para la Paz con los que le son más sumisos, entre los cuales se encuentra Javier Milei. La estrategia de alianzas de Trump es exhibir músculo y convencer a los demás gobiernos que les conviene estar bien con el matón del barrio.
 
Su maltrato a Canadá y a los europeos que festejaron la guerra contra Rusia en Ucrania y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, fue una demostración del riesgo que corren los que se le ponen cerca.
 
Al día siguiente, los gobiernos europeos todavía no salían de su desconcierto, pero el presidente argentino puso la cabeza en el mismo lugar donde se la cortaron a los demás. Cuando Trump lanzó su propuesta de Junta por la Paz, fue el primero que se anotó aunque todavía no está claro si lo exceptuaron de los mil millones de dólares que deben aportar los socios de esa Junta o si abultará la deuda externa suicida que acumularon con Mauricio Macri. La primera tarea será establecer el status de dominación sobre Gaza tras el genocidio palestino practicado por Israel.
 
Así, Argentina sigue acumulando papelones en el escenario internacional, aislándose cada vez más y confirmando que para Milei, la diplomacia es cosa del pasado y el ridículo es la norma.
 

23-01-2026 / 06:01
Javier "el Loco" Milei volvió a mostrarse este jueves como seguidor incondicional de Donald Trump, dando vergüenza ajena ante los ojos del mundo, al acompañarlo en el lanzamiento del llamado Consejo de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente yanqui que despertó reparos en buena parte de Occidente. El supuesto Consejo de Paz es encabezado por Trump e intenta imponer una salida imperialista siguiendo su "doctrina Donroe". Milei se suma con entusiasmo a esta farsa internacional, de una ONU paralela, combinando sumisión externa con represión interna.
 
El mandatario argentino ocupó un lugar en primera fila, rodeado de jefes de Estado y de gobierno de países no occidentales, muchos de ellos con serios cuestionamientos en materia democrática. Del continente americano solo participaron tres presidentes: Trump, Milei y el paraguayo Santiago Peña. El acto se realizó en el Davos Congress Center, en el marco del Foro Económico Mundial, y fue presentado como un espacio destinado a la cooperación internacional, aunque con un fuerte sello político del líder del Imperio.


Es un proyecto colonialista atroz, sometido a la prepotencia de Trump y su obsesión por regir el mundo a empujones, que busca colaboradores. Entre los asistentes se contaron representantes de Baréin y Marruecos, el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán, el primer ministro de Bulgaria, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania, la presidenta de Kosovo, el primer ministro de Pakistán, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y de Turquía, un delegado de Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia, entre otros. El genocida Benjamín Netanyahu, aunque no pudo viajar por la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mandó su adhesión.


Trump había invitado a cerca de 50 países y aspiraba a que al menos 35 se sumaran. Milei fue uno de los más alcahuetes que, desde el primer anuncio, celebró públicamente la iniciativa y calificó como "un honor" integrar el Consejo, incluso antes de que se conocieran los detalles de funcionamiento y financiamiento. La propuesta incluye una contribución millonaria por parte de los países miembros en los años siguientes, que manejará Trump, un punto que varios gobiernos evalúan con cautela. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, dejaron la decisión en estudio. Abrazado a Trump, Milei separa a la Argentina de todo el resto del mundo. 

El contraste fue evidente entre el discurso que Milei había pronunciado el día anterior en Davos, con fuertes referencias a la defensa de los valores de Occidente, y la postal del jueves, sentado junto a dirigentes de países con modelos políticos dictatoriales muy alejados de ese ideario. Más que coherencia ideológica, la escena dejó en claro el alineamiento estratégico del presidente libertario con Trump y su decisión de respaldar sin matices la iniciativa imperialista.
 
Milei se retiró antes del cierre para cumplir con compromisos, pero alcanzó a estampar su firma que se convirtió a la Argentina en miembro de esta Junta reaccionaria imperialista que presidirá Trump en forma vitalicia y que, según críticos en Estados Unidos, América Latina y Europa, funcionaría como un competidor director de la Organización de las Naciones Unidas, institución que tanto Trump como Milei suelen cuestionar.
 
En ese contexto, la participación del cipayo Milei en el lanzamiento del Consejo de la Paz se volvió a alimentar las críticas sobre una política exterior totalmente subordinada a los movimientos de Trump , con escaso margen propio y con decisiones que, lejos de fortalecer la posición internacional de la Argentina, la exponen a tensiones innecesarias y contradicciones difíciles de explicar.
 
Ahora, el Gobierno libertario quiere evitar que el Congreso, como establece la Constitución, apruebe o no el ingreso de la Argentina al organismo creado y dirigido por Trump para desplazar a la ONU. Por ello, el canciller Quirno ya instruyó para que se elaborara un dictamen que eluda las facultades parlamentarias. Y que la Constitución no sea un estorbo al cipayismo.
 
LaOpinión Popular
 

22-01-2026 / 10:01
Realidad paralela del Loco Milei: la actividad económica volvió a caer en noviembre y confirma el enfriamiento, un mes después de la victoria electoral. El desplome lo evitaron las actividades vinculadas a la timba financiera y los sectores extractivistas de la minería y el agro que crecieron. La industria por su parte cayó un 8,2%. Mientras en Davos, Milei dice hacer grande a Argentina, la realidad es otra: la precarización crece y ya se destruyeron 222.000 puestos de trabajo formales desde su asunción. Sin pena ni gloria, recurrió al autobombo de que su gestión es maravillosa con cifras infladas y logros dibujados.
 
En tanto el mundo se desbarranca y Donald Trump daba una perorata sobre el poder de su país y "ojo con los que no lo respetan", Milei entró con su carpetita de apego y se puso a hablar de vacas volando. Ñañaña, Maquiavelo ha muerto y ñañañasocialismo malo, cuando todavía resonaban las palabras insultantes del yanqui exigiéndole a Europa "un pedazo de hielo", que viene a ser Groenlandia, "a cambio de toda la ayuda nuestra que han recibido".
 
La mayoría de los argentinos lo ha votado y por lo tanto hay que respetarlo como presidente. Pero hay que ser lelo para no darse cuenta del público al que está hablando. Está al frente de un país que no recibe ni el vuelto de inversión extranjera y se pone a dar clase elemental de economía conservadora a empresarios que invierten.
 
Mientras Trump se encargó de apretar a medio planeta para que inviertan en Estados Unidos y dio cifras truchas y dijo "maravilloso" y "fantástico" ochocientas veces, el personaje que los argentinos tienen de presidente no habló de Argentina ni de la conveniencia de invertir en este país ni nada, cero Argentina, pero eso sí, una clase de primer año elemental de economía liberal. Puro chamuyo.
 
Es un Davos con grandes ausencias. Faltaron los mandatarios de China, Brasil, India, Irán, Mozambique, que estuvieron representados por figuras de segunda línea y, por supuesto, ni hablar de Rusia y tampoco estuvieron la delegación de Dinamarca, ni el titular de la ONU, António Guterres.
 
Trump fue muy duro con su vecino del Norte. "Canadá existe gracias a Estados Unidos, sin nosotros no existiría". El día anterior, Mark Carney, el primer ministro de ese país, que ha sido socio histórico del pillaje de Estados Unidos en Latinoamérica y el Caribe, dio por finado el orden mundial vigente: "el fin de la grata ficción y el amanecer de una realidad brutal, en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno".
 
Argentina no es Canadá y resultó más perjudicado que beneficiado con ese ordenamiento internacional que el peronismo siempre cuestionó, justamente con los argumentos que dio el canadiense. Trump rompió la alianza histórica con Canadá y su primer ministro se adelantó a proponer la confluencia de los países que calificó de "mediano desarrollo", se supone que la Europa que Trump dejó huérfana, sin las grandes potencias.
 
Trump rompió con dos alianzas históricas de Washington como Canadá y la Unión Europea y propuso una Junta para la Paz, en principio en Gaza, para reemplazar esas bajas. Dijo que invitó a más de cincuenta gobiernos. Los primeros que se anotaron fueron Milei y Victor Orban, de Hungría, los demás lo están pensando. Claro que eso fue antes de que advirtieran que cada miembro debía aportar mil millones de dólares.
 
En medio de todo eso Milei dijo: "Debo anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó a chiste marxista pero de Groucho. Una frase que desató una ola de memes y reacciones. Para los que estaban en la sala viendo dónde meterse con el nuevo reparto del mundo, el ñañañaña del hombrecito de pelo largo, sonó a cháchara hueca. Para los argentinos fue una clase de cómo se destruye la economía de un país y se empobrece a sus habitantes.
 
La Opinión Popular
 

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