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Nacionales - 05-11-2022 / 09:11
DIFERENCIAS DENTRO DEL FRENTE DE TODOS

¿Qué se esconde detrás de la discusión por las PASO?

¿Qué se esconde detrás de la discusión por las PASO?
La discusión sobre la suspensión de las PASO dejó al descubierto las diferencias dentro del Frente de Todos. Las apariciones de Alberto Fernández y de Wado de Pedro funcionaron como emergentes de la puja respecto a las candidaturas para el año que viene. Asoma una posible solución que podría dejar a todos más o menos contentos, aunque la tensión se mantiene.
La discusión sobre la suspensión de las PASO que finalmente salió a la luz esta semana esconde, apenas, la tensión dentro del Frente de Todos respecto a cómo se organizará la oferta electoral en 2023 y la forma en que transcurrirá el último año de gestión de Alberto Fernández.
 
El Presidente intuye que junto a la suspensión de las primarias abiertas podrían irse también las pocas parcelas de poder que mantiene y así terminar el mandato como figura decorativa, haciendo campaña por un armado en el que no tuvo voz ni voto. Con las PASO vigentes, imagina estirar las definiciones mucho más allá, con la posibilidad latente de una boleta que no responda a Cristina, ya sea como cabeza -como reiteró esta semana- o como su organizador. En el kirchnerismo su figura suma día a día nuevos niveles de rechazo.
 
Es evidente que eliminar las PASO le generaría un gran problema a Juntos por el Cambio, con una interna explosiva que le costaría mucho ordenar de manera auto gestionada. En cambio, no está tan claro que en igual medida la suspensión beneficie al kirchnerismo, por más que el eje ordenador en el oficialismo vuelva a ser la opinión de Cristina.
 
Alberto, mientras pueda, insistirá con la carta de la reelección. Se lo aconsejan sus funcionarios más cercanos para no padecer una debilidad temprana que podría complicarle mucho la gestión el año que viene. Después se verá qué hace efectivamente. "Tiene que estar entero", justificaban cerca suyo.
 
La evolución de su imagen dependerá de lo que suceda en los próximos meses respecto a la inflación y la dramática pérdida del poder adquisitivo de los salarios, temas sobre los que sigue oficiando de comentarista. "A Cristina tampoco le conviene que Alberto quede nocaut. El kircherismo no puede hacer campaña contra el Gobierno, sería ridículo", analizaban en un despacho.
 
Con todo, la suerte del oficialismo, como la de Alberto, está atada a lo que suceda en la economía. Si los números mejoran un poco, si la inflación desciende a niveles de la normalidad argentina y va a la baja, entonces habrá 2023. Y si la economía se encarrila, es la impresión mayoritaria, quién mejor que Massa para representar al oficialismo. El ministro es uno de los que empuja dentro del Frente de Todos la suspensión de las PASO. No tanto por razones de política interna sino porque así tendría dos meses más de margen -desde agosto a las generales de octubre- para tranquilizar las variables.
 
En ese sentido, ya camina una posible solución que dejaría a todos contentos: trasladar las PASO a septiembre, para achicar el margen de días entre las elecciones y evitar el desgobierno que se vivió con Mauricio Macri luego de su abultada derrota en agosto de 2019. 
 

 
La total normalidad del funcionamiento actual del Frente de Todos hace posible que Alberto Fernández diga el miércoles en el estudio de El Destape Sin Fin que las PASO son un gran instrumento que hay que mantener porque la mejor forma de dirimir las diferencias es que la gente vote y que -al otro día, sentado en la misma silla- su ministro del Interior comunique que hará todo lo posible por convencerlo de lo contrario. Wado de Pedro estaba obligado a transmitir la posición del "cien por ciento" de los gobernadores, aseguró, pero principalmente la del kirchnerismo, que todavía no había sido explicitada.
 
 
 
Un dirigente que los conoce bien explicaba que Cristina y Máximo Kirchner tienen un impedimento emocional con las PASO: se trata de una idea de Néstor Kirchner aprobada durante la primera gestión cristinista. Néstor las imaginó como forma de resolver la fragmentación política que había dejado el estallido de 2001 y favorecer la formación de dos grandes realineamientos, uno que fuera del centro a la derecha y otro del centro a la izquierda, como sucede en Estados Unidos y, hasta entonces, en muchos países europeos.
 
También para que ordenara la situación electoral, evitando las jugadas de ocasión a las que el propio Kirchner había echado mano como el corrimiento de fechas y las candidaturas testimoniales, cada vez con menos resultado.
 
Así, en diciembre de 2009 se aprobó la "Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral", que incluía las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, estableciendo un piso de 1,5% a las agrupaciones para poder acceder a la elección general.
 
Algunos de los objetivos se cumplieron y hoy existen dos grandes reagrupamientos con Juntos por el Cambio a la derecha y el Frente de Todos a la izquierda, con el FIT más allá, una alianza troskista resultado directo del nuevo sistema. El problema fue que desde el vamos el peronismo hizo muy poco uso de la herramienta mientras que el PRO, la UCR y la CC la convirtieron en la base de su acuerdo electoral. Esa situación parecería potenciada en 2023.
 
Es evidente que eliminar las PASO le generaría un gran problema a Juntos por el Cambio, con una interna explosiva que le costaría mucho ordenar de manera autogestionada. En cambio, no está tan claro que en igual medida la suspensión beneficie al kirchnerismo, por más que el eje ordenador en el oficialismo vuelva a ser la opinión de Cristina.
 
Analistas políticos como Mario Riorda y Juan Courel opinaban en las redes acerca de la conveniencia del kirchnerismo de ir a una primaria contra su oposición interna para cuantificar su amplia mayoría y ratificar un liderazgo incuestionable dentro del peronismo, que amaga rebeldías como las de la CGT y el Movimiento Evita.
 
Pero la relación entre Alberto y el kirchnerismo entró en una dinámica tal que todo posicionamiento se hace en función del otro. "Buscan la forma de esmerilar a Alberto, van a tratar de tensionar con él pero cuidando el vínculo con Sergio (Massa)", comentaba un funcionario cercano al Presidente.
 
En esa línea, resultó significativo el tuit que escribió la vicepresidenta casi en simultáneo con el cierre del reportaje a Alberto Fernández en El Destape Sin Fin. No tanto por el cuestionamiento al nuevo aumento de la medicina prepaga sino porque hablara de "el Gobierno", como si ya le resultara algo ajeno.
 
En su entorno decían ver al Presidente decidido a ir para adelante en esta beligerancia interna aunque -lo conocen bien- por personalidad luego en algún momento baja la lanza y busca sentarse a conversar. Pero, hasta que llegue ese momento, lo ven decidido a no dar el brazo a torcer respecto a las PASO y a hacer más visible su presencia en una gestión que quiere que sea reinvindicada.
 
Buscará fortalecer ese protagonismo también en materia internacional, un rubro en el que le va mejor que en el promedio. Si la cosa marcha bien, es posible que viaje este domingo a San Pablo para acompañar a Lula en caso de que gane la segunda vuelta mientras que en unos días tiene en agenda una cumbre en Francia por la paz y el encuentro del G-20 en Bali.
 
Mientras pueda, también insistirá con la carta de la reelección. Se lo aconsejan sus funcionarios más cercanos para no padecer una debilidad temprana que podría complicarle mucho la gestión el año que viene. Después se verá qué hace efectivamente. "Tiene que estar entero", justificaban cerca suyo.
 
La evolución de su imagen dependerá de lo que suceda en los próximos meses respecto a la inflación y la dramática pérdida del poder adquisitivo de los salarios, temas sobre los que sigue oficiando de comentarista.
 
Fernández va a cada presentación con las filminas que muestran los índices favorables de su gestión y la posibilidad de que la economía crezca en 2023 por tres años consecutivos, algo que hacía 15 años no sucedía, pese a la pandemia y la guerra. "A Cristina tampoco le conviene que Alberto quede nocaut. El kircherismo no puede hacer campaña contra el Gobierno, sería ridículo", analizaban en un despacho.
 
Eran mayoría en el oficialismo los que suscribían la frase de Máximo "creo que Cristina no va a ser" respecto a las candidaturas de 2023. Principalmente por el nivel de desgaste que significará esa puja con una derecha cada vez más desatada.
 
El kirchnerismo salió a poner en juego la carta de Wado de Pedro, quien contribuyó a la idea sumando propuestas programáticas en sus últimas apariciones. Con todo, la suerte del oficialismo, como la de Alberto, está atada a lo que suceda en la economía. Si los números mejoran un poco, si la inflación desciende a niveles de la normalidad argentina y va a la baja, entonces habrá 2023. Y si la economía se encarrila, es la impresión mayoritaria, quién mejor que Massa para representar al oficialismo.
 
Curiosamente, el ministro es uno de los que empuja dentro del frente de Todos la suspensión de las PASO. No tanto por razones de política interna sino porque así tendría dos meses más de margen -desde agosto a las generales de octubre- para tranquilizar las variables.
 
En ese sentido, ya camina una posible solución que dejaría a todos contentos: trasladar las PASO a septiembre, para achicar el margen de días entre las elecciones y evitar el desgobierno que se vivió con Mauricio Macri luego de su abultada derrota en agosto de 2019.
 
Lo planteó Máximo, lo vio posible Alberto y hasta en Juntos por el Cambio dijeron que era algo que se podía conversar. Massa así por lo menos ganará un mes y, tal vez, más chances de quedarse con el premio mayor.
 
Por Fernando Cibeira
 
Fuente: El Destape
 

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30-11-2022 / 08:11
"Este no es un tribunal, sino un pelotón de fusilamiento". "Como lo dije el 2 de diciembre de 2019, al comienzo de este juicio, la sentencia está escrita. Lo que no sabía es que está tan mal escrita y que la acusación fue una serie de mentiras e incluso de hechos que no existieron". "La mujer que acompañaba a quien quiso matarme, Brenda Uliarte, seguía al fiscal Diego Luciani en las redes sociales. Eso muestra la ligazón entre este fusilamiento y el intento de fusilarme del 1 de septiembre". Estos fueron los conceptos esenciales de Cristina Fernández al hacer uso de lo que llaman "las últimas palabras" en el juicio por las rutas de Santa Cruz.

En una causa sin ninguna prueba más que las tapas de Clarín, la vicepresidenta eligió este enfoque global, político, porque las defensas ya habían contestado todas las acusaciones. Aun así, Cristina, instantes después, dio a conocer Las 20 mentiras de la causa Vialidad que fueron expuestas con tanta solidez por las defensas que los fiscales Luciani y Sergio Mola ni siquiera se atrevieron a responder. El Tribunal Oral Federal número dos fijó audiencias para el lunes y martes que viene. En este último día, el martes 6 de diciembre, se dará a conocer el veredicto.

Más allá del enfoque político, Cristina afrontó sorpresivamente y de manera directa uno de los estigmas que la alianza judicial-mediática-política viene instalando desde hace años en su contra: "el 10 de diciembre de 2015 me fui del gobierno exactamente con los mismos bienes con los que había llegado y que ahora quedaron para mis hijos. Tres jueces (Rodolfo Canicoba Corral, Norberto Oyarbide y Julián Ercolini) me investigaron por enriquecimiento ilícito y no encontraron nada. Vivo en el mismo departamento que cuando nos fuimos con Néstor a vivir a Olivos. En cambio, alguna otra dirigente importante de la oposición (en referencia a María Eugenia Vidal), vecina del barrio, un poco más para allá, en un lugar más selecto, La Isla, compró un departamento a mitad de precio, que además se lo vendió la hija de su contador y que además se lo vendió prestándole la plata. Pero la ladrona y la chorra soy yo. Esto es lo que se está viviendo en la República Argentina".
 
En el juicio, ambas acusaciones sufrieron una auténtica paliza. Empezando por el hecho incontrovertible de que todas las obras se hicieron, era falso que hubiera alguna ruta que no conducía a ningún lado y que no se pagó nada que no se hubiera construido. Eso fue certificado por dos auditorías, ambas encargadas por el macrismo. O sea, no pudieron acreditar ningún perjuicio para el Estado.
 
Respecto de la asociación ilícita, además de que el delito fue plantado para agrandar la pena, no hubo un solo testigo en tres años y medio que dijera que recibió un llamado, que le dieron una instrucción o cualquier maniobra para favorecer a Lázaro Báez. Las licitaciones se hicieron en Santa Cruz, igual que las adjudicaciones y el control de las obras, de manera que las autoridades nacionales -entre ellas Cristina- no tuvieron participación directa. Al haber comunicaciones sólo atribuibles a las funciones de gobierno, CFK señaló: "quieren calificar de asociación ilícita a un gobierno votado por los argentinos".
 
Cristina insistió -como lo viene afirmando desde el inicio del juicio- que la condena ya está firmada. Pero en sus últimas palabras, se concentró en los fiscales Luciani y Mola: "la increíble diatriba, porque no se le puede llamar alegato a los 20 días que los fiscales Luciani y Mola dedicaron a injuriar, agraviar, denostar y actuar, no conforme a derecho, sino tal cual un editorial de Clarín o La Nación. Durante 20 días inventaron hechos, ocultaron otros hechos, tergiversaron, mintieron. Y ese 22 de agosto termina el alegato y empieza a agolparse gente frente a mi casa que, finalmente, el 1 de septiembre, aparece una persona, acompañado por una mujer, dispara o intenta disparar. Disparó, lo que pasa que el tiro no salió. Doce días después, Clarín tituló "la bala que no salió y el fallo que sí saldrá". Miren la identificación con fusilamiento y esta causa".
 
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29-11-2022 / 09:11
Es excandidato del PRO, furibundo vocero de Cambiemos y expresidente del Consejo Administrativo del Hospital Garrahan, el médico macrista Carlos Kambourian, fue procesado por el juez federal Luis Rodríguez por usar fondos del hospital pediátrico para millonarios gastos personales y por violación de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. Kambourian había hecho uso y abuso de las tarjetas corporativas del hospital pediátrico para gastos personales que abarcaron desde cumpleaños de sus hijos y Cabifys domésticos diarios, hasta viajes al exterior, con transporte, estadía y comidas en lugares exclusivos.
 
En un documento presentado en tv, se explica la situación de Kambourian y Alan Norton, ex director Administrativo del Garrahan: "Fueron especialmente notificados de que la implementación de las tarjetas cuestionadas resultaba ser una forma gradual de sustituir el uso de efectivo y cheque, y que de ninguna manera ello implicaba una autorización para realizar gastos de manera arbitraria, sino que se debían observar, en cada caso concreto, las normas y reglamentaciones correspondientes".
 
En la misma línea, la investigación de la fiscal María Mángano detectó gastos reiterados en restaurantes: "En varias oportunidades los imputados aludieron a que los gastos realizados en restaurantes como Kansas Pilar, Alvear Palace Hotel, PF Chang San Isidro, Oporto Almacén, Roldán, Steak an Horses, Top of the Hub Boston, Fortnum & Maison United Kingdom, Hard Rock Piccandilly Circus London, TGI Fridays, El Burladero, entre muchos otros, fueron efectuados en el marco de reuniones institucionales".
 
Por otra parte, también se habrían efectuado diferentes consumos fuera de la Argentina. "Se detectaron gastos en el exterior: 400 dólares en el local de te Fortum & Mason de Londres, 700 dólares en un hotel, y 800 dólares por activación de licencias informáticas", informá el periodista Juan Amorín sobre el contenido de la causa que investigó el uso entre mayo de 2018 y enero de 2020.
 
En el acta de la causa se aclaró que "las autoridades del Hospital a través de los actos administrativos correspondientes ya se han expedido al respecto, y han indicado que esa no era una práctica habitual, que dichos gastos no estaban autorizados, que no se respetaron los procedimientos correspondientes y que todas las reuniones se realizaban en las oficinas públicas". Tras saltar a la fama como crítico de la campaña de vacunación en tiempos de pandemia ahora deberá responder en la Justicia.
 
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29-11-2022 / 08:11
Fiel a su costumbre, Luis Juez sigue paseando su gorilismo por los canales porteños de televisión y dejando frases para el archivo, mostrando abiertamente cuál es su pensamiento. Semanas después de asegurar en el programa de Mirtha Legrand que "ningún argentino puede decir que la democracia le cambió la vida", ahora el senador de Juntos por el Cambio totalmente sacado apuntó contra el pueblo argentino.
 
Entrevistado por Luis Majul en el canal ultra macrista LN+, el exembajador en Ecuador durante el gobierno de Macri se mostró enojado por la disputa interminable que mantiene con el Frente de Todos para ocupar un lugar en el Consejo de la Magistratura. Pero lejos de limitarse a analizar la situación, Juez sorprendió responsabilizando a la sociedad por no salir a reclamar en apoyo a su postura. El argumento, insólito, se completó con un ataque de sinceridad brutal: "Tenemos preparado el quilombo en la puerta si nos deja afuera Polonia, si no clasificamos a los octavos, pero te aparece un chanta y no nos movemos de casa... Somos jodidos los argentinos, qué pueblo de mierda, le exigimos más a un jugador de fútbol que a nuestros propios dirigentes". Cosa que tal vez hace él y considera que lo hacemos todos.

El halcón Luis Juez 
mostró la hilacha y no sorprende con este tipo de comentarios. El senador macrista hace tiempo que viene intentando levantar su perfil y como no puede decir lo que haría si llega al gobierno emite frases picantes y declaraciones "sin filtro", buscando entrar en la misma sintonía que el ala dura del PRO. Hace algunas semanas, en el programa de Mirtha Legrand, Luis Juez debatió con la analista española Pilar Rahola sobre su disputa para ingresar al Consejo de la Magistratura. El senador afirmó: "Vamos a cumplir el año que viene 40 años de democracia. Yo le puedo garantizar que ningún argentino puede decir que le cambió la vida". Y lejos de dejarlo ahí reivindicó el "estándar de vida que teníamos hace 40 años".


Juez fue integrante del gobierno de Mauricio Macri. Cumplió funciones primero como embajador en Ecuador, desde enero de 2016 hasta noviembre de 2017, donde protagonizó un hecho lamentable cuando durante una entrevista declaró que se cambió la camisa "para que no digan que este mugriento agarró hábitos ecuatorianos". La frase fue repudiada por la Cancillería ecuatoriana y el gobierno de Ecuador reclamó enérgicamente su salida del cargo, cosa que terminó ocurriendo. A su regreso al país, Macri le inventó un cargo a su medida al frente de la dirección del "Instituto de Capacitación Política".
 
Fiel defensor del ajuste neoliberal macrista, ahora despotrica en la televisión con su clásica demagogia hablando en contra "de la dirigencia política" de la que él forma parte desde el año 2003, cuando asumió la intendencia municipal de Córdoba. Como si no fuera suficiente, pretende cargar la responsabilidad en quienes han tenido que lidiar con el ajuste de su gobierno y, con el desprecio que lo caracteriza, para Juez la culpa la tiene este "pueblo de mierda". Lo del senador cordobés es cada vez más impresentable y confirma eso de que el macrismo quiere gobernar un pueblo al que detesta.
 
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27-11-2022 / 08:11
Los cien días que había planteado en su llegada al Palacio de Hacienda, a principios de agosto, tuvieron su propia inflación y ahora son doscientos. Sergio Massa apunta a marzo como punto de partida para una recuperación económica que se sienta en los bolsillos de forma contundente y sostenida, justo a tiempo para llegar a la temporada electoral en el momento de aceleración del despegue.
 
A partir del segundo trimestre del año que viene la inercia acompañará al oficialismo, según la hipótesis sobre la que trabajan sus equipos, proyectando tres años consecutivos de crecimiento de la economía, elemento clave para que el Frente de Todos llegue a las urnas con una propuesta competitiva.
 
Antes, hay que pasar el verano. Una temporada difícil para las cuentas argentinas, en particular cuando hay pocos dólares en caja, como ahora. La ecuación es fácil de entender y difícil de resolver. Para ganar la elección debe recuperarse, fuerte, el poder adquisitivo. Para que los salarios pasen a valer más, es imprescindible reducir la inflación.
 
Para que la inflación se calme, además de hacer la tarea con las cuentas públicas, como está haciendo el ministro de Economía, es necesario que las cotizaciones del dólar no sufran sobresaltos. Para eso, hacen falta reservas, sobre todo en estos meses de alta demanda y poca oferta de divisas. Un puente que permita llegar sin sustos a la próxima cosecha.
 
Los primeros escalones ya se colocaron. El swap ampliado con China, confirmado en el G20 de Bali, permitió sumar cinco mil millones de dólares a las reservas de libre disponibilidad, que ya duplican esa cifra. La segunda versión del plan soja, anunciada el viernes, aportará otros tres mil millones a las arcas del Estado antes de fin de año, estiman en el equipo económico.
 
Son parches con los que esperan calmar un mercado cambiario que se recalentó esta semana, llevando la brecha nuevamente a la zona del cien por ciento. Es importante frenar estos movimientos cuando todavía son incipientes, no impactaron en los precios ni determinaron un nuevo piso para la cotización.
 

27-11-2022 / 07:11
Mauricio Macri le pidió a Patricia Bullrich que tome distancia de su mano derecha, Gerardo Milman. El diputado que hasta hace muy poco era presentado por la presidenta del PRO como su jefe de Gabinete si llegaba a la Casa Rosada, desapareció de los actos y conferencias de Bullrich. "Lo borró", sintetizó una fuente del PRO. El cúmulo de indicios que de alguna manera lo ponen en contacto con el intento de asesinato de Cristina y el mundo marginal que lo instrumentó, llevó a Macri a recomendarle a Bullrich que lo margine, al menos hasta que se aclare la situación.
 
El impacto de las acusaciones es tan evidente que Milman incluso dejó de cumplir sus obligaciones como diputado. En la sesión de este jueves no se lo vio en la cámara baja. Este diputado fue mano derecha de Bullrich durante su gestión en el Ministerio de Seguridad, donde afianzó su relación con el mundo de la inteligencia y las fuerzas de seguridad. Un rol clave que se mantuvo ya en el llano, cuando Patricia asumió como presidenta del PRO.
 
El diputado quedó en el ojo de la tormenta cuando un asesor del diputado Marcos Cleri, reveló que lo escuchó anticipar en el bar Casablanca el atentado a la vicepresidenta. "Cuando la maten yo voy a estar camino a la costa", afirmó el testigo que le escucho decir a dos de sus asesoras, una de ellas una ex miss argentina que durante la gestión de Macri colocó al frente de la Escuela Nacional de Inteligencia.
 
Las cámaras de la zona confirmaron que a esa hora y ese día estuvo en el bar con sus asesoras, pero ellas negaron la frase. Sin embargo, alimentó las sospechas que semanas previas al atentado, Milman exhibió una extraña obsesión por conocer en detalle cómo se conformaba la custodia de Cristina. Esto llevó a la vicepresidenta a recusar a la jueza María Eugenia Capuchetti, por no citarlo a declarar ni profundizar la investigación de la "pista Milman".
 
Este viernes la Cámara Federal Porteña rechazó la recusación de la magistrada, pero le ordenó que profundice la investigación del vínculo del diputado con el atentado. Capuchetti es una de las pocas juezas federales de Comodoro Py que logró nombrar el macrismo y siempre se la vinculó estrechamente a Daniel "El tano" Angelici.
 
Si bien al inicio de las acusaciones, Milman recibió un comunicado de respaldo del bloque de Diputados PRO, cuando Cristina hizo propia las denuncias, no se lo vio más por el Congreso. Bullrich reaccionó con virulencia al video de Cristina contra su mano derecha y calificó las acusaciones de "bullshit", pero dejó de mostrarse junto a él.
 
En el bloque del PRO ahora temen que la lupa se pose sobre una gran cantidad de contratos que recibió el diputado apenas asumió, de una envergadura similar a las de un jefe de bloque, al parecer como parte del acuerdo alcanzado en su momento para bajarse de la pelea por la conducción de la bancada. Como parte de ese despliegue trascendió que habría contratado a la ex titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, "la enamorada de Mauricio", como asesora con un sueldo de 400 mil pesos.
 
Frente a esta suma de escándalos de ñoquis de alto rango a la prostitución VIP, y la inquietud que genera lo que puede detectar la justicia en la investigación del atentado a Cristina, es que finalmente Bullrich aceptó, al menos por ahora, dejar de mostrarse con quien hasta hace poco era su mano derecha y principal armador político.
 
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