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Nacionales - 05-11-2022 / 09:11
DIFERENCIAS DENTRO DEL FRENTE DE TODOS

¿Qué se esconde detrás de la discusión por las PASO?

¿Qué se esconde detrás de la discusión por las PASO?
La discusión sobre la suspensión de las PASO dejó al descubierto las diferencias dentro del Frente de Todos. Las apariciones de Alberto Fernández y de Wado de Pedro funcionaron como emergentes de la puja respecto a las candidaturas para el año que viene. Asoma una posible solución que podría dejar a todos más o menos contentos, aunque la tensión se mantiene.
La discusión sobre la suspensión de las PASO que finalmente salió a la luz esta semana esconde, apenas, la tensión dentro del Frente de Todos respecto a cómo se organizará la oferta electoral en 2023 y la forma en que transcurrirá el último año de gestión de Alberto Fernández.
 
El Presidente intuye que junto a la suspensión de las primarias abiertas podrían irse también las pocas parcelas de poder que mantiene y así terminar el mandato como figura decorativa, haciendo campaña por un armado en el que no tuvo voz ni voto. Con las PASO vigentes, imagina estirar las definiciones mucho más allá, con la posibilidad latente de una boleta que no responda a Cristina, ya sea como cabeza -como reiteró esta semana- o como su organizador. En el kirchnerismo su figura suma día a día nuevos niveles de rechazo.
 
Es evidente que eliminar las PASO le generaría un gran problema a Juntos por el Cambio, con una interna explosiva que le costaría mucho ordenar de manera auto gestionada. En cambio, no está tan claro que en igual medida la suspensión beneficie al kirchnerismo, por más que el eje ordenador en el oficialismo vuelva a ser la opinión de Cristina.
 
Alberto, mientras pueda, insistirá con la carta de la reelección. Se lo aconsejan sus funcionarios más cercanos para no padecer una debilidad temprana que podría complicarle mucho la gestión el año que viene. Después se verá qué hace efectivamente. "Tiene que estar entero", justificaban cerca suyo.
 
La evolución de su imagen dependerá de lo que suceda en los próximos meses respecto a la inflación y la dramática pérdida del poder adquisitivo de los salarios, temas sobre los que sigue oficiando de comentarista. "A Cristina tampoco le conviene que Alberto quede nocaut. El kircherismo no puede hacer campaña contra el Gobierno, sería ridículo", analizaban en un despacho.
 
Con todo, la suerte del oficialismo, como la de Alberto, está atada a lo que suceda en la economía. Si los números mejoran un poco, si la inflación desciende a niveles de la normalidad argentina y va a la baja, entonces habrá 2023. Y si la economía se encarrila, es la impresión mayoritaria, quién mejor que Massa para representar al oficialismo. El ministro es uno de los que empuja dentro del Frente de Todos la suspensión de las PASO. No tanto por razones de política interna sino porque así tendría dos meses más de margen -desde agosto a las generales de octubre- para tranquilizar las variables.
 
En ese sentido, ya camina una posible solución que dejaría a todos contentos: trasladar las PASO a septiembre, para achicar el margen de días entre las elecciones y evitar el desgobierno que se vivió con Mauricio Macri luego de su abultada derrota en agosto de 2019. 
 

 
La total normalidad del funcionamiento actual del Frente de Todos hace posible que Alberto Fernández diga el miércoles en el estudio de El Destape Sin Fin que las PASO son un gran instrumento que hay que mantener porque la mejor forma de dirimir las diferencias es que la gente vote y que -al otro día, sentado en la misma silla- su ministro del Interior comunique que hará todo lo posible por convencerlo de lo contrario. Wado de Pedro estaba obligado a transmitir la posición del "cien por ciento" de los gobernadores, aseguró, pero principalmente la del kirchnerismo, que todavía no había sido explicitada.
 
 
 
Un dirigente que los conoce bien explicaba que Cristina y Máximo Kirchner tienen un impedimento emocional con las PASO: se trata de una idea de Néstor Kirchner aprobada durante la primera gestión cristinista. Néstor las imaginó como forma de resolver la fragmentación política que había dejado el estallido de 2001 y favorecer la formación de dos grandes realineamientos, uno que fuera del centro a la derecha y otro del centro a la izquierda, como sucede en Estados Unidos y, hasta entonces, en muchos países europeos.
 
También para que ordenara la situación electoral, evitando las jugadas de ocasión a las que el propio Kirchner había echado mano como el corrimiento de fechas y las candidaturas testimoniales, cada vez con menos resultado.
 
Así, en diciembre de 2009 se aprobó la "Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral", que incluía las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, estableciendo un piso de 1,5% a las agrupaciones para poder acceder a la elección general.
 
Algunos de los objetivos se cumplieron y hoy existen dos grandes reagrupamientos con Juntos por el Cambio a la derecha y el Frente de Todos a la izquierda, con el FIT más allá, una alianza troskista resultado directo del nuevo sistema. El problema fue que desde el vamos el peronismo hizo muy poco uso de la herramienta mientras que el PRO, la UCR y la CC la convirtieron en la base de su acuerdo electoral. Esa situación parecería potenciada en 2023.
 
Es evidente que eliminar las PASO le generaría un gran problema a Juntos por el Cambio, con una interna explosiva que le costaría mucho ordenar de manera autogestionada. En cambio, no está tan claro que en igual medida la suspensión beneficie al kirchnerismo, por más que el eje ordenador en el oficialismo vuelva a ser la opinión de Cristina.
 
Analistas políticos como Mario Riorda y Juan Courel opinaban en las redes acerca de la conveniencia del kirchnerismo de ir a una primaria contra su oposición interna para cuantificar su amplia mayoría y ratificar un liderazgo incuestionable dentro del peronismo, que amaga rebeldías como las de la CGT y el Movimiento Evita.
 
Pero la relación entre Alberto y el kirchnerismo entró en una dinámica tal que todo posicionamiento se hace en función del otro. "Buscan la forma de esmerilar a Alberto, van a tratar de tensionar con él pero cuidando el vínculo con Sergio (Massa)", comentaba un funcionario cercano al Presidente.
 
En esa línea, resultó significativo el tuit que escribió la vicepresidenta casi en simultáneo con el cierre del reportaje a Alberto Fernández en El Destape Sin Fin. No tanto por el cuestionamiento al nuevo aumento de la medicina prepaga sino porque hablara de "el Gobierno", como si ya le resultara algo ajeno.
 
En su entorno decían ver al Presidente decidido a ir para adelante en esta beligerancia interna aunque -lo conocen bien- por personalidad luego en algún momento baja la lanza y busca sentarse a conversar. Pero, hasta que llegue ese momento, lo ven decidido a no dar el brazo a torcer respecto a las PASO y a hacer más visible su presencia en una gestión que quiere que sea reinvindicada.
 
Buscará fortalecer ese protagonismo también en materia internacional, un rubro en el que le va mejor que en el promedio. Si la cosa marcha bien, es posible que viaje este domingo a San Pablo para acompañar a Lula en caso de que gane la segunda vuelta mientras que en unos días tiene en agenda una cumbre en Francia por la paz y el encuentro del G-20 en Bali.
 
Mientras pueda, también insistirá con la carta de la reelección. Se lo aconsejan sus funcionarios más cercanos para no padecer una debilidad temprana que podría complicarle mucho la gestión el año que viene. Después se verá qué hace efectivamente. "Tiene que estar entero", justificaban cerca suyo.
 
La evolución de su imagen dependerá de lo que suceda en los próximos meses respecto a la inflación y la dramática pérdida del poder adquisitivo de los salarios, temas sobre los que sigue oficiando de comentarista.
 
Fernández va a cada presentación con las filminas que muestran los índices favorables de su gestión y la posibilidad de que la economía crezca en 2023 por tres años consecutivos, algo que hacía 15 años no sucedía, pese a la pandemia y la guerra. "A Cristina tampoco le conviene que Alberto quede nocaut. El kircherismo no puede hacer campaña contra el Gobierno, sería ridículo", analizaban en un despacho.
 
Eran mayoría en el oficialismo los que suscribían la frase de Máximo "creo que Cristina no va a ser" respecto a las candidaturas de 2023. Principalmente por el nivel de desgaste que significará esa puja con una derecha cada vez más desatada.
 
El kirchnerismo salió a poner en juego la carta de Wado de Pedro, quien contribuyó a la idea sumando propuestas programáticas en sus últimas apariciones. Con todo, la suerte del oficialismo, como la de Alberto, está atada a lo que suceda en la economía. Si los números mejoran un poco, si la inflación desciende a niveles de la normalidad argentina y va a la baja, entonces habrá 2023. Y si la economía se encarrila, es la impresión mayoritaria, quién mejor que Massa para representar al oficialismo.
 
Curiosamente, el ministro es uno de los que empuja dentro del frente de Todos la suspensión de las PASO. No tanto por razones de política interna sino porque así tendría dos meses más de margen -desde agosto a las generales de octubre- para tranquilizar las variables.
 
En ese sentido, ya camina una posible solución que dejaría a todos contentos: trasladar las PASO a septiembre, para achicar el margen de días entre las elecciones y evitar el desgobierno que se vivió con Mauricio Macri luego de su abultada derrota en agosto de 2019.
 
Lo planteó Máximo, lo vio posible Alberto y hasta en Juntos por el Cambio dijeron que era algo que se podía conversar. Massa así por lo menos ganará un mes y, tal vez, más chances de quedarse con el premio mayor.
 
Por Fernando Cibeira
 
Fuente: El Destape
 

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06-02-2026 / 09:02
Con un comunicado insólito el gobierno autoritario de Javier "el Loco" Milei anunció la creación de una cuenta de X que será la Oficina de Respuesta Oficial que tendrá como objetivo "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Asociaciones como Adepa (que agrupa a más de 180 empresas periodísticas) y Fopea (que nuclea a cientos de periodistas) expresaron su rechazo. El Gobierno anarco capitalista se autopercibe como dueño de la verdad y busca atacar la libertad de expresión con fondos públicos para imponer sus dogmas y su relato libertario.
 
"La Oficina de Respuesta Oficial fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas", anunció el Gobierno al crear esta página que funcionará como el oscuro "Ministerio de la Verdad" que Orwell anunció en su novela de ciencia ficción "1984". Del odio periodístico a la patrulla digital: el cipayo Milei copia a Trump y crea quilombo anti-fake news.
 
Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá la mentira de la inflación. Milei dijo que no cambiará el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció que es necesario cambiar el sistema que usó hasta ahora porque no arrojó resultados reales. La Oficina de Respuesta Oficial deberá aclarar porqué si reconoce que el Indec mintió cada mes, igual anunció que seguirá mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual está mintiendo.
 
Hay falsedades concretas por todos lados. Que la Oficina de Respuesta Oficial desmienta entonces a su inventor. En un canal de cable, la "psiquiatra pediátrica" Lilia Lemoine diagnosticó al chico autista Ian Moche como un chico sin autismo que simulaba su condición. El pibe recorrió los medios de comunicación para defender los derechos de la discapacidad, que el Gobierno abolió. Y la "psiquiatra" Lemoine diagnosticó que eso demostraba que no era autista. Al parecer Lemoine no es pediatra ni psiquiatra y, aunque lo fuera, nunca tuvo contacto con Ian como para diagnosticarlo. Mintió la terraplanista. Pero a Ian le hizo bien defender su dignidad, porque además lo hizo de manera inteligente, a diferencia de la señora mentirosa Lemoine que cree en la Tierra plana.
 
O sea, la terraplanista estaba mintiendo con el único objetivo de hacerle daño al pibe con autismo que lucha por sus derechos, que es lo mismo que luchar por dignidad. La Justicia le dio la razón a Ian y a su madre porque obligó al gobierno que integra Lemoine a reponer los derechos de la discapacidad que intentó retirarle. O sea, la señora Lemoine, mintió para hacer daño desde un lugar de poder y contra personas especialmente vulnerables. Como si un médico se ensañara con su paciente atado a la camilla. O sea que, además de mentirosa, es cruel y poco inteligente si se tiene en cuenta que era una mentira repugnante y de patas cortas.
 
Señores de la Oficina de la Respuesta Oficial de la República Argentina, ya tienen dos grandes mentiras para desmentir: la de una inflación de mentira que le ha comido el salario y la jubilación a los argentinos y una diputada que miente para atacar a un pibe de doce años para defender las mentiras del gobierno. Pero la Oficina Tal por Cual solo desmentirá y perseguirá a la verdad. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras.
 
En ese contexto, la "Oficina de Respuesta Oficial" no parece solo una herramienta comunicacional. Es la institucionalización de una lógica: responder siempre, atacar primero y convertir cada crítica en un enemigo. Una versión local de un libreto yanqui importado, aplicada con fanatismo y sin demasiados matices. La libertad de expresión y el derecho a la información están bajo ataque autoritario.
 
La Opinión Popular
 

05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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