La Opinión Popular
                  15:06  |  Martes 11 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 03-11-2022 / 10:11
FUERTE BOICOT DE GRANDES EMPRESAS AL PLAN DE CONGELAMIENTO

Funes, El Codicioso: le pidieron que moderen los precios y subieron un 15 por ciento

Funes, El Codicioso: le pidieron que moderen los precios y subieron un 15 por ciento
Antes de que se ponga en marcha el plan Precios Justos, las grandes empresas desafían al Gobierno mandando listas con aumentos que hasta triplican lo sugerido por Economía. También amenazan con desabastecer a los que no acepten sus abusivas subas de precios. El propio presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, se puso al frente de la resistencia a cualquier congelamiento.
En la previa al inicio de Precios Justos, el plan de congelamiento de precios de productos de la canasta básica por 120 días, las empresas fabricantes de alimentos, bebidas y limpieza volvieron a mostrar los dientes desafiando un pedido del Gobierno: desde el Ministerio de Economía les sugirieron que no remarcaran por encima del 4 por ciento, pero en las horas siguientes los más grandes mandaron a los supermercados listas con aumentos de entre 7 y 15 por ciento.
 
Solo unos pocos aceptaron las pautas del Estado y los que no se bajaron de las remarcaciones avisaron, además, que no entregarán mercadería a aquellos comercios que no tomen las listas con aumentos. Esta situación, conocida por el ministro de Economía, Sergio Massa, redundó en una embestida más dura y en todos los frentes contra los que incumplan. Los que no colaboren, tendrá acotado el nivel de ayuda del Estado y se endurerecerán investigaciones por concentración y multas millonarias sumadas a controles férreos en las industrias que fabrican bienes esenciales.
 
Detrás de los números de los aumentos y la resistencia al congelamiento de precios hay una puja política entre el Gobierno y los organismos de lobby de las grandes empresas de la industria de los alimentos y el consumo masivo.
 
En este escenario, el ministro de Economía, Sergio Massa, decidió un abordaje integral para hacer cumplir los acuerdos. "Vamos a usar todas las herramientas del Estado", dijeron laderos del funcionario. Ese todas las herramientas supone que el Gobierno trabajará con los "antecedentes fiscales" de todos los sectores que se niegan a colaborar con precios y además requieren todo el tiempo diferentes tipos de ayuda del Estado.
 
A saber, vía diferentes funcionarios, se observarán los pedidos de importación, el nivel de créditos que se piden en bancos oficiales y, en paralelo, se hará efectivo el endurecimiento de las multas por violaciones a la Ley de Defensa del Consumidor y las investigaciones a empresas que aumentan por sobre la media.
 
La Opinión Popular
 

 
LES PIDIERON QUE SE MODEREN Y SUBIERON UN 15 POR CIENTO
 
Fuerte boicot de grandes empresas al plan de congelamiento de Sergio Massa
 
Los fabricantes enviaron listas con el triple de aumento permitido en la previa a Precios Justos. Y amenazan con no entregar mercaderias si no les toman las subas.
 
Según números del mercado a los que accedió Página I12, los que peor se portaron ante el pedido oficial fueron las alimenticias. Algunos casos: Bunge envió una suba de 15 por ciento para el arróz; Porta Hermanos (principal fabricante de alcoholes y bebidas) de entre 12 o 13 por ciento según el producto.
 
Molinos Río de la Plata pasó entre 7 y 8 por ciento en pastas y arroz. Y las papeleras que monopolizan el mercado pasaron subas muy fuertes: San Andrés de Giles, entre 6 y 9 por ciento; y Papelera del Plata un 7 esta semana, pero con un asterisco. La semana anterior pasó aumentos del 4 y avisó que después del 15 de noviembre volverá a subir otro 4, es decir, quince puntos en un mes. La empresa de cremas y productos de higiene Nivea, pasó un 7 por ciento. Y el mismo porcentaje subió Johnson y Johnson. Todas esas empresas avisaron que sólo abastecerán si les toman ese precio.
 
Luego, hubo un pelotón que mandó alzas pero volvió atrás. Algunas de ellas, Kimberly Clarck y SC Jonhson. Arcor, la empresa de la familia Pagani, aún no respondió si será parte del congelamiento, algo que sí hizo Mastellone, que produce la leche La Serenísima. Entre los duros también aparece Coca Cola, que como trabaja con dos distribuidoras (Reginald Lee y FEMSA), tiene constamente fuertes variaciones de precios según zonas.
 
 
Una resistencia que no cesa
  
Este escenario prefigura que las empresas no asumieron, en su gran mayoría, el pedido de moderación del Gobierno en la previa al congelamiento, algo básico para que cuando en diciembre entre a regir Precios Justos, haya un punto de partido lógico para congelar los valores y las empresas no compensen los meses de precios fijos con aumentos muy por encima de la inflación.
 
La resistencia a Precios Justos no es nueva. Ya este diario contó que las empresas iban a la guerra con Massa y el congelamiento, pero poniendo como excusa que era imposible cumplirle al ministro el sueño de que los 1500 productos a congelar se fabricaran con el precio impreso en el paquete. Como eso se complicaba, Economía decidió no hacerlo y, en su lugar, creó una aplicación que les permitirá a los consumidores comprobar el cumplimiento del plan y el precio fijo con un simple escaneado de código de barras que se hará con el teléfono celular. Pero aún con esta solución alternativa, siguió el boicot contra el programa oficial que aún se lanzó, mostrando que, en realidad, el malestar no era por la impresión de los paquetes sino que la idea no era apoyar ningún tipo de congelamiento.
 
La secretaría de Comercio Interior que conduce Matías Tombolini, mientras tanto, sigue negociando con las empresas porque Massa quiere que entre diciembre y marzo del 2023 haya un congelamiento efectivo. El objetivo del ministro es un torniquete a precios que pegan fuerte en el IPC para que el año actual no termine superando el 100 por ciento de inflación, una cifra que no difiere mucho en lo real con la que está por debajo del 100, pero sí es simbólica para lo que viene.
 
En paralelo, lo que el Gobierno busca es que haya un acuerdo de salida ordenada del congelamiento en marzo del año próximo, pero el antecedente del comportamiento empresario en la previa a la medida, no genera demasiadas expectativas positivas.
 
Por Leandro Renou
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
09-08-2026 / 17:08
08-08-2026 / 09:08
El naufragio de la ley de propiedad privada dejó al descubierto la incompetencia política oficialista, las internas feroces en la Casa Rosada y un estruendoso choque contra el límite de sus propios aliados, en medio de una profunda crisis económica y un acelerado desencanto de la sociedad y de sus propios votantes. Un escenario agravado luego de que la cuestión Malvinas alrededor de la selección de fútbol generara un clima nacionalista que colisionó de frente contra el cipayismo libertario y expuso su escaso arraigo popular.
 
El bochornoso traspié de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado representa el síntoma terminal de un oficialismo cegado por el dogmatismo y desprovisto de oficio político. Lo que el Ejecutivo pretendía vender como un triunfo terminó convertido en un cascarón vaciado: acorralada por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas, la Casa Rosada debió capitular y retirar apresuradamente los capítulos centrales de extranjerización de tierras y la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego. El dictamen final fue aprobado desflecado y reducido a menos de un tercio de sus ambiciones originales, dejando al desnudo que las mayorías parlamentarias no se edifican con bravuconadas de redes sociales ni con intervenciones torpes como las del senador Joaquín Benegas Lynch, cuyos insultos a los senadores aliados terminaron de dinamitar los puentes de negociación.
 
Fiel a su matriz refractaria a la autocrítica, la reacción de la conducción libertaria ante semejante derrumbe consistió en desatar una inmediata cacería interna de chivos expiatorios. En lugar de asumir los errores de cálculo de la gestión, la Casa Rosada liderada por Javier y Karina Milei optó por aislar y "freezar" al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, amagando con congelar el resto de sus proyectos en carpeta tras convertirlo en un yunque político. Al mismo tiempo, el enojo oficialista apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por fallar en la contabilidad de los votos y perder el control de la sesión. Este pase de facturas expone un gabinete frágil y fracturado, donde los propios arquitectos del programa gubernamental son arrojados a los leones ante la primera turbulencia institucional.
 
 
En última instancia, la mutilación de este proyecto emblemático expone el techo del modelo libertario: una administración que chocó de frente contra el límite de sus aliados e incapaz de sostener consensos duraderos. La incapacidad para articular mayorías y la constante tendencia a refugiarse en la intransigencia demuestran que el dogmatismo autoritario se vuelve impotente ante la dinámica republicana. Con Sturzenegger desautorizado y Bullrich golpeada políticamente, el gobierno ingresa en una peligrosa fase de insularidad y parálisis parlamentaria, donde la falta de muñeca política condena al oficialismo a multiplicar derrotas mientras la gestión cotidiana se consume entre internas feroces e improvisación.
 
De la redacción de La Opinión Popular

06-08-2026 / 14:08
31-07-2026 / 21:07
31-07-2026 / 20:07
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar