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Nacionales - 03-11-2022 / 10:11
FUERTE BOICOT DE GRANDES EMPRESAS AL PLAN DE CONGELAMIENTO

Funes, El Codicioso: le pidieron que moderen los precios y subieron un 15 por ciento

Funes, El Codicioso: le pidieron que moderen los precios y subieron un 15 por ciento
Antes de que se ponga en marcha el plan Precios Justos, las grandes empresas desafían al Gobierno mandando listas con aumentos que hasta triplican lo sugerido por Economía. También amenazan con desabastecer a los que no acepten sus abusivas subas de precios. El propio presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, se puso al frente de la resistencia a cualquier congelamiento.
En la previa al inicio de Precios Justos, el plan de congelamiento de precios de productos de la canasta básica por 120 días, las empresas fabricantes de alimentos, bebidas y limpieza volvieron a mostrar los dientes desafiando un pedido del Gobierno: desde el Ministerio de Economía les sugirieron que no remarcaran por encima del 4 por ciento, pero en las horas siguientes los más grandes mandaron a los supermercados listas con aumentos de entre 7 y 15 por ciento.
 
Solo unos pocos aceptaron las pautas del Estado y los que no se bajaron de las remarcaciones avisaron, además, que no entregarán mercadería a aquellos comercios que no tomen las listas con aumentos. Esta situación, conocida por el ministro de Economía, Sergio Massa, redundó en una embestida más dura y en todos los frentes contra los que incumplan. Los que no colaboren, tendrá acotado el nivel de ayuda del Estado y se endurerecerán investigaciones por concentración y multas millonarias sumadas a controles férreos en las industrias que fabrican bienes esenciales.
 
Detrás de los números de los aumentos y la resistencia al congelamiento de precios hay una puja política entre el Gobierno y los organismos de lobby de las grandes empresas de la industria de los alimentos y el consumo masivo.
 
En este escenario, el ministro de Economía, Sergio Massa, decidió un abordaje integral para hacer cumplir los acuerdos. "Vamos a usar todas las herramientas del Estado", dijeron laderos del funcionario. Ese todas las herramientas supone que el Gobierno trabajará con los "antecedentes fiscales" de todos los sectores que se niegan a colaborar con precios y además requieren todo el tiempo diferentes tipos de ayuda del Estado.
 
A saber, vía diferentes funcionarios, se observarán los pedidos de importación, el nivel de créditos que se piden en bancos oficiales y, en paralelo, se hará efectivo el endurecimiento de las multas por violaciones a la Ley de Defensa del Consumidor y las investigaciones a empresas que aumentan por sobre la media.
 
La Opinión Popular
 

 
LES PIDIERON QUE SE MODEREN Y SUBIERON UN 15 POR CIENTO
 
Fuerte boicot de grandes empresas al plan de congelamiento de Sergio Massa
 
Los fabricantes enviaron listas con el triple de aumento permitido en la previa a Precios Justos. Y amenazan con no entregar mercaderias si no les toman las subas.
 
Según números del mercado a los que accedió Página I12, los que peor se portaron ante el pedido oficial fueron las alimenticias. Algunos casos: Bunge envió una suba de 15 por ciento para el arróz; Porta Hermanos (principal fabricante de alcoholes y bebidas) de entre 12 o 13 por ciento según el producto.
 
Molinos Río de la Plata pasó entre 7 y 8 por ciento en pastas y arroz. Y las papeleras que monopolizan el mercado pasaron subas muy fuertes: San Andrés de Giles, entre 6 y 9 por ciento; y Papelera del Plata un 7 esta semana, pero con un asterisco. La semana anterior pasó aumentos del 4 y avisó que después del 15 de noviembre volverá a subir otro 4, es decir, quince puntos en un mes. La empresa de cremas y productos de higiene Nivea, pasó un 7 por ciento. Y el mismo porcentaje subió Johnson y Johnson. Todas esas empresas avisaron que sólo abastecerán si les toman ese precio.
 
Luego, hubo un pelotón que mandó alzas pero volvió atrás. Algunas de ellas, Kimberly Clarck y SC Jonhson. Arcor, la empresa de la familia Pagani, aún no respondió si será parte del congelamiento, algo que sí hizo Mastellone, que produce la leche La Serenísima. Entre los duros también aparece Coca Cola, que como trabaja con dos distribuidoras (Reginald Lee y FEMSA), tiene constamente fuertes variaciones de precios según zonas.
 
 
Una resistencia que no cesa
  
Este escenario prefigura que las empresas no asumieron, en su gran mayoría, el pedido de moderación del Gobierno en la previa al congelamiento, algo básico para que cuando en diciembre entre a regir Precios Justos, haya un punto de partido lógico para congelar los valores y las empresas no compensen los meses de precios fijos con aumentos muy por encima de la inflación.
 
La resistencia a Precios Justos no es nueva. Ya este diario contó que las empresas iban a la guerra con Massa y el congelamiento, pero poniendo como excusa que era imposible cumplirle al ministro el sueño de que los 1500 productos a congelar se fabricaran con el precio impreso en el paquete. Como eso se complicaba, Economía decidió no hacerlo y, en su lugar, creó una aplicación que les permitirá a los consumidores comprobar el cumplimiento del plan y el precio fijo con un simple escaneado de código de barras que se hará con el teléfono celular. Pero aún con esta solución alternativa, siguió el boicot contra el programa oficial que aún se lanzó, mostrando que, en realidad, el malestar no era por la impresión de los paquetes sino que la idea no era apoyar ningún tipo de congelamiento.
 
La secretaría de Comercio Interior que conduce Matías Tombolini, mientras tanto, sigue negociando con las empresas porque Massa quiere que entre diciembre y marzo del 2023 haya un congelamiento efectivo. El objetivo del ministro es un torniquete a precios que pegan fuerte en el IPC para que el año actual no termine superando el 100 por ciento de inflación, una cifra que no difiere mucho en lo real con la que está por debajo del 100, pero sí es simbólica para lo que viene.
 
En paralelo, lo que el Gobierno busca es que haya un acuerdo de salida ordenada del congelamiento en marzo del año próximo, pero el antecedente del comportamiento empresario en la previa a la medida, no genera demasiadas expectativas positivas.
 
Por Leandro Renou
 
Fuente: Página12
 

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03-05-2026 / 10:05
03-05-2026 / 10:05
El idilio entre el círculo rojo y la mística libertaria ha mutado en una frialdad pragmática que ya no oculta su impaciencia. Para los sectores concentrados del poder económico —esos que hoy exhiben balances récord en minería, energía y finanzas mientras el tejido social se desgarra—, Javier Milei ha cumplido con éxito su rol de "idiota útil": el ariete necesario para demoler regulaciones y transferir ingresos de manera brutal, asumiendo él solo el costo del odio social.
 
Pero el establishment no tiene lealtades, solo intereses, y hoy el diagnóstico en las oficinas de Puerto Madero es unánime: el Presidente ha dejado de ser un activo para convertirse en un lastre cuya falta de competitividad electoral, acechada por un 60% de rechazo popular, pone en riesgo la continuidad del programa extractivo.
 
Con el campo advirtiendo que su rentabilidad es peor que en el ciclo anterior y un "plan platita" financiero que desnuda la hipocresía del dogma oficial, la elite argentina ya puso en marcha el operativo de repliegue. La consigna de "salvar el proyecto, soltar a Milei" que desarrolla el periodista Fidanza en LPO es el acta de defunción política de un líder que creyó estar refundando la historia, cuando en realidad solo estaba pavimentando el camino para que los mismos de siempre busquen un relevo más prolijo y menos volátil para 2027. La orden está dada: usarlo hasta que el descontento sea insostenible y descartarlo antes de que el incendio que él mismo inició termine por consumir las ganancias de sus verdaderos mandantes.
 
De la redacción de La Opinion Popular 

26-04-2026 / 09:04
El experimento económico de Javier Milei ha dejado de ser una promesa de libertad para convertirse en una maquinaria de demolición que está dejando a la Argentina en ruinas. No es solo la caída vertical del consumo o el cierre masivo de persianas; es la degradación deliberada de un país que se hunde en la informalidad y el desamparo. Mientras el relato oficial se jacta de un equilibrio fiscal sostenido sobre el hambre de los jubilados y la parálisis productiva, la realidad en la calle es la de un "derrape" sistémico que empuja a los trabajadores al abismo de la economía en negro y el sálvese quien pueda.
 
Lo que estamos presenciando es la mutación de una nación soberana en una colonia precarizada, donde el Estado abdica de sus funciones básicas para entregarle el territorio a los peores actores. Al destruir la industria y asfixiar al comercio formal, el gobierno no solo borra el futuro de la clase media, sino que pavimenta el camino para que el crédito narco y la marginalidad llenen el vacío estatal. La "Argentina rota" que está pariendo este modelo no es un daño colateral, es el objetivo final de un plan de miseria planificada que busca una sociedad sin derechos, sin red y sin dignidad.
 
En definitiva, la economía de Milei no solo está achicando el país, sino que lo está desarticulando, dejando tras de sí un tendal de comercios cerrados, trabajadores precarizados y una estructura productiva que, de no mediar un cambio de rumbo urgente, dejará marcas imborrables en el tejido social argentino.


De la redacción de La Opinión Popular
22-04-2026 / 21:04
22-04-2026 / 21:04
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