La Opinión Popular
                  19:20  |  Jueves 05 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 04-10-2022 / 11:10
TENSIÓN EN JUNTOS POR EL CAMBIO

Arde la oposición: Facundo Manes volvió a criticar a Macri en el canal ultra macrista TN

Arde la oposición: Facundo Manes volvió a criticar a Macri en el canal ultra macrista TN
El diputado nacional de la UCR, Facundo Manes, volvió a cruzar al expresidente Mauricio Macri. El domingo lo había hecho en el segundo hogar del líder del PRO: en el programa de Luis Majul en LN+. Ahora lo hizo en el canal macrista del Grupo Clarín. Lo afirmó después de haber cuestionado la gestión del expresidente, que generó furibundas reacciones en Juntos por el Cambio.
El diputado nacional de la UCR, Facundo Manes, volvió a cruzar al expresidente Mauricio Macri. El domingo lo había hecho en el segundo hogar del líder del PRO: en el programa de Luis Majul en LN+. Ahora lo hizo en el canal macrista del Grupo Clarín. Lo afirmó después de haber cuestionado la gestión del expresidente, que generó furibundas reacciones en Juntos por el Cambio.
 
"Prometió sanear la Justicia y quedó en deuda", dijo Manes sobre el gobierno de Cambiemos en TN. "El gobierno del expresidente Macri llegó con la obligación de sanear las cloacas de las servicios de inteligencia, ciertos aspectos de la influencia del poder político en la Justicia. Lamentablemente es una deuda que tenemos que reconocer", manifestó.
 
Sobre las críticas que recibió del PRO, Facundo Manes expresó: "No me imaginé que iba a hacer tanto lío. Me sorprendió todo lo que pasó porque no me pareció nada tan espectacular. No estoy tensionando Juntos por el Cambio".
 
"Hay que reflexionar sobre qué significa el populismo. En el gobierno anterior hubo un populismo institucional, es un problema crónico de la Argentina. Para mí, no hay crecimiento económico ni desarrollo si no hay una modernización institucional. Es una falla desde hace mucho tiempo", indicó el líder de un sector de la UCR.
 
En ese sentido, el diputado que ya ha mostrado varias críticas planteó: "Hablo como mente de científico. Cuando hacemos una investigación, vemos lo que se hizo antes. Si lo que hicieron los nuestros fue malo, no lo tomamos aunque sea de nuestro sector. Y si alguien de nuestros oponentes hizo algo bueno, lo tomamos. Mi mente es diferente a la de la política, donde todos son como tribus que si de este lado tenés que pensar igual".
 
"Yo creo que el gobierno de Macri tuvo una deuda con el saneamiento de la justicia y creo que sin eso la Argentina no se va a desarrollar", enfatizó Manes y remarcó: "El problema de esto es que está oculto lo que fue la deuda durante el macrismo porque el kirchnerismo es terrible. Es tan grave lo del kirchnerismo, es tan patético, triste e infinitamente peor, que frente a eso queda como algo mínimo".
 
Manes fue tajante y frontal, derecho contra Macri. El PRO lo entendió. Y le saltó a la yugular. María Eugenia Vidal escribió un tuit: "No cuenten conmigo para limarlo, ensuciarlo o agredir a Mauricio Macri". Hernán Lombardi escribió vía tuit: "El que se suma al espacio debe venir a construir y no venir a destruir. Debe venir a sumar y no a restar". Y siguió: "Manes muestra una enorme confusión de tiempo y de lugar".
 

 
TENSIÓN EN JUNTOS POR EL CAMBIO
 
Manes disputa la interna y acusó de espionaje al gobierno de Macri
 
El diputado y precandidato radical acaba de terminar la primera gira por el  país de cara a 2023, volvió y disparó que el macrismo "espió" incluso a los integrantes de su propio gobierno. Furia en el armado de la oposición. Vidal, Lombardi, Lospennato, Iglesias y hasta Dario Nieto salieron a responderle.
 
Tuvo el primer ensayo hace una semana. Lanzó un primer mensaje hacia el propio espacio que pasó bajo el radar. Facundo Manes había comparado al macrisimo con el kirchnerismo como parte de dos extremos, pero solo salió a responderle un ultrahalconizado, Fernando Iglesias.
 
Eso no alcanzó a escalar la batida con Mauricio Macri y este domingo volvió a ensayarlo. Se sentó en el mismo set televisivo en el que había estado el exPresidente dos semanas antes. Donde Macri había dicho que los copitos eran un grupo de loquitos sueltos, con subrayado que parecía atar el atentado a CFK a la lógica del cuentapropismo de la AFI amarilla, 
 
Manes habló de espionaje e introdujo el carácter sistémico. "Macri es el que tiene que reflexionar", dijo. "Hubo operadores que manejaban la Justicia, que influían en la Justicia", dijo. Y agregó: "También hubo datos de evidencia que se espió a gente, incluso de su Gobierno".
 
El diputado radical usó dos palabras diseñadas como insumo de campaña: "populismo institucionalizado", y con eso sistematizó la acusación. Cuando alguien del estudio del canal de LN+ lo paró para decir que no podía hablar de espionaje sin sentencia judicial, Manes --que había calculado cada palabra--, sacó pecho e insistió. "Yo creo que populismo institucional es tan grave como populismo económico", lanzó.
 
En un lado, ubica a Macri y en el otro a CFK, dos actores que equipara y considera tóxicos para el sistema político. Macri está dentro del espacio del que no pretende irse, por ahora. Y es al que, sin dudar, busca jubilar.
 
El neurocirujano y diputado radical ya pegó varios portazos ante Juntos por el Cambio, pero en este caso fue, adrede, más tajante y frontal derecho contra Mauricio Macri. El PRO lo entendió. Y le saltó a la yugular. Al caer la noche, María Eugenia Vidal escribió un tuit: "No cuenten conmigo para limarlo, ensuciarlo o agredir a Mauricio Macri". El extitular del Sistema de Medios, Hernán Lombardi, escribió vía tuit: "El que se suma al espacio debe venir a construir y no venir a destruir. Debe venir a sumar y no a restar". Y siguió: "Manes muestra una enorme confusión de tiempo y de lugar".
Hubo tuit del exsecretario privado de Macri, ahora legislador del PRO, Dario Nieto, imputado en la causa de espionaje y beneficiado con falta de mérito: "Manes, ¿qué te comiste?", dijo. Y antes: "Macri armó un partido de la nada y en 15 años ganó la Ciudad, la Nación, fue el único capaz de frenar al kirchnerismo y cambió la Argentina para siempre".  
  
Silvia Lospennato, diputada, lo repudió. Y Fernando Iglesias, otra vez, marcó el pulso del día cuando lo acusó de buscar romper la coalición. "El video lo dice todo --dijo--. No hay nada que agregar. Lo de Manes es inaceptable. El único objetivo posible de una declaración como esta es romper la oposición".
 
La Coalición Cívica se despachó aunque dicen que Elisa Carrió no alentó nada. "Las declaraciones demagógicas de @ManesF acusando de 'populismo institucional' a la gestión de @mauriciomacri", repudió Leonor Martínez Villada. 
 
Y, al final, apareció Javier Milei. Mientras crecen los rumores que vuelven a ponerlo como posible aliado del macrismo para ganar la Provincia de Buenos Aires, el libertario dijo que no lo culpen a él de sus males. "Después dicen que yo trabajo para que se rompan... muchachos --dijo--, no me culpen de sus profundas divisiones".

La mesa nacional de la UCR hizo silencio. Para algunos, señal de apoyo total al diputado. Para otros, señal de conflicto. El ala halconizada radical no dijo nada pero tuvo ganas. El entorno de Mario Negri anoche seguía convencido de que Manes no sólo busca escalar imagen propia sino quiere dinamitar JxC, y las alianzas cruzadas de halcones radicales y halcones del PRO. Mientras tanto, Manes volvió a hablar en otro estudio de tevé. Iglesias lo siguió de cerca.

Giro en la agenda
 
¿Por qué habla ahora? La semana pasada, el diputado terminó la primera gira de recorrida en todas las provincias por su campaña presidencial. Primera vuelta fatigosa, provincia a provincia, dicen a su lado, estuvo metódicamente en cada ciudad de más de cien mil habitantes. Esa agenda lo llevó a abandonar el foco nacional y sobre todo los medios. Terminada la gira territorial, ahora vuelve a rodar por los medios.
 
Las giras no son poca cosa. Las campañas se piensan así. Lo hace Axel Kicillof en Buenos Aires que sabe que necesita dos o tres vueltas para ganar una elección, y, después del 17 de octubre de 1945 también lo hizo Perón. Tenía dos meses de campaña hasta las elecciones de febrero de 1946. Se casó en diciembre con Evita, se subió a un tren, dio una vuelta completa en todo el país con contacto cara a cara y ganó la elección.
 
¿Qué quiere Manes? Jubilar a Macri, dicen alrededor. Y jugar en la interna de Juntos por el Cambio sin que intervenga el exmandatario. Eso es así, por ahora. Está decidido a jugar con fórmula de alto voltaje: un peronista de cepa que esté por fuera del armado de JXC para morderle los talones al PRO.
 
"Facundo sabe que no se puede ganar una elección sin una pata peronista -dicen alrededor del diputado--, pero sabe además que de otra manera no se puede gobernar y encarar las reformas de fondo que necesita la Argentina".
 
Esa pata peronista imaginada tiene nombre y apellido. Son tres gobernadores: Juan Schiaretti, Omar Perotti o Sergio Uñac con quienes imagina encabezar un binomio. Esa es la estrategia a largo plazo en un camino que, de acuerdo a como vayan los números, tendría un hito en febrero o marzo con una foto de Manes y Gerardo Morales. "Ya está todo acordado", dicen en el espacio. En ese momento, Morales respaldaría a Manes ungiéndolo como candidato radical.
 
¿Con PASO o sin PASO? Con PASO, jugarían dentro de la interna de JxC. Es decir, no se van del espacio. Sin PASO, jugarían por afuera. Y al analizar esa interna, vuelven a Macri. "Macri tiene derecho a buscar un candidato peronista como hizo Pichetto para la fórmula, ¿y resulta que si nosotros buscamos a uno, eso no vale?", despotrican.
 
"Y ojo", aclaran. "No estamos pensando en tipos como Pichetto que ahora salió a decir barrabasadas como que en estas próximas elecciones tienen que enfrentarse dos candidatos como Cristina y Macri. Para nosotros, Cristina y Macri son iguales, son tóxicos para la democracia de este país porque terminan radicalizando todo". En esa lógica tampoco quieren alianzas con el kirchnerismo, por lo menos no lo dicen. Wado de Pedro, el canciller de La Cámpora, en ese esquema, es lo mismo que CFK.
 
La interna radical
 
La mesa nacional de la UCR tiene tres candidatos con ganas de ponerse traje de presidente: Manes, Alfredo Cornejo y Gerardo Morales. El único que tiene votos, dicen los que bancan al médico, es Manes. Ese es el peso de su parada, pero no alcanza. La ancha avenida del medio radical tiene un lado ultra que no lo quiere y sospecha de todo lo que hace. "Juega para romper todo", dice alguien que trabaja con los diputados hace años. "¿No viste lo que hizo con la firma del juicio político a Alberto Fernández? Fue el único que no firmó".
 
En ese sentido, enumeran las veces que, en sus términos, jugó a la ruptura. Por eso, dicen que no sólo quiere jubilar a Macri sino que busca implosionar las llamadas "formulas cruzadas" como el caso de Cornejo con Patricia Bullrich. En esa cocina, anoche tejían versiones de todo tipo. Que busca pantalla porque cae en las encuestas o que cambió de equipo de comunicación.
 
"No cambió de equipo y no pasa nada de todo eso", retrucan cerca del médico. Y para responder a las críticas, dicen: No son radicales, son directamente hombres del PRO.
  
 
Pollo y milanesas
 
¿Qué dijo en la tele? ¿De qué está hablando? Habló de Populismo económico por CKF y populismo institucional por Mauricio Macri. ¿Qué eso? "Facundo intentó explicarlo sin mucho espacio en el programa", dicen. "Lo viene pensando hace tiempo. El populismo es, ¿viste cuando uno tiene una persona que le gusta el chocolate y le hace mal, pero, como le gusta, se lo das? Bueno, es lo mismo".
 
Y siguen: "Es pensar en el corto plazo y olvidarte del largo plazo". En esa teoría, dicen que Macri usó,  por ejemplo, el atajo del decreto de necesidad y urgencia en diciembre de 2015 para nombrar a dos integrantes de la Corte. Al final, explican, no sucedió, los candidatos eran buenos candidatos (SIC) pero Macri usó esa "vía populista" para designarlos. En esa lógica, entienden que la reforma de la Corte que impulsa el Senado --y no un DNU-- es igualita a la designación de dos jueces de la Corte por la ventana.

Sin chocolates en el programa habló de pollo y milanesas. "Lo que estamos haciendo es llamar a una nueva mayoría silenciosa, que represente a la Argentina que no quiere los extremos. El sistema hoy en día te ofrece pollo o pasta como en los aviones. Pero la realidad es que gran parte del pueblo argentino quiere milanesa", sostuvo. "Por suerte en la Argentina hay un partido que convoca a la modernidad y quiere un Estado transparente, eficiente, no corrupto y que asegure inversiones con confianza".

 
Y dijo: "¿Qué fue Cambiemos en 2015? Algo necesario para derrotar al kirchnerismo. Pero no tenía un proyecto de país y así terminaron. Necesitamos discutir ideas y aliarnos para crear un proyecto de país y no para llegar al poder simplemente".
 
Terminada la presentación, su entorno hizo llamadas, chequeó, habló con dirigentes de la Provincia de Buenos Aires y el interior. Todo positivo aunque nadie haya dicho nada públicamente. Se sabe. Es una interna que viene caldeada, con Macri y Morales como expresión. Los radicales se cansaron de ser cola del león. Hay que ver hasta dónde llegan.
 
Por Alejandra Dandan
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar