La Opinión Popular
                  05:46  |  Jueves 09 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 23-09-2022 / 09:09
EL 23 DE SEPTIEMBRE DE 1973, PERÓN VENCIÓ CON EL 62% DE LOS VOTOS CONTRA EL CANDIDATO DE LA UCR, RICARDO BALBÍN

Juan Perón gana su tercera presidencia (1973–1974)

Juan Perón gana su tercera presidencia (1973–1974)
Juan Perón, el 23 de septiembre de 1973, reventó las urnas: a su regreso de 18 años de exilio, cosechó un triunfo arrasador con un 61,8% de los votos. Ningún presidente argentino logró superar el porcentaje que él obtuvo ese día.
Escribe: Blas García 
Juan Perón, además de ser el creador de una doctrina política trascendente y vigente, desempeño tres veces la Presidencia de la Nación, por la decisión democrática de la inmensa mayoría de los argentinos.
 
La última vez, el 23 de septiembre de 1973, reventó las urnas: a su regreso de 18 años de exilio, Perón cosechó un triunfo arrasador con un 61,8% de los votos. Ningún presidente argentino logró superar el porcentaje que él obtuvo ese día.
 
Y en su última presidencia (1973-1974), Perón elabora su formulación doctrinaria que se sintetiza en un testamento político que llamó Modelo Argentino, y que resume su experiencia de gobernante y conductor, y lo expone en el mensaje a la Asamblea Legislativa del 1º de mayo de 1974.
 
Estos conceptos, ratificados con hechos políticos inequívocos -el Pacto Social, la Ley de Contrato de Trabajo y la Convocatoria a la Unidad Nacional- dan el marco para el Proyecto Nacional, que incorpora una categórica afirmación de las instituciones democráticas, el pluralismo y el régimen de partidos, superando resabios autoritarios de algunos sectores peronistas arcaicos.

Propaganda macrista: De Goebbels a Durán Barba
Escribe: Blas García
 


En las elecciones que se celebraron el 23 de septiembre de 1973, Perón ganó con el 62% de los votos contra el candidato de la Unión Cívica Radical, Ricardo Balbín. Se convirtió en presidente por tercera vez con su esposa Isabel Martínez de Perón como vicepresidente.
 
A pesar de que el tercer gobierno de Perón estuvo signado por permanentes conflictos entre la izquierda y la derecha del peronismo; y donde grupos parapoliciales con apoyo estatal (la Alianza Anticomunista Argentina organizada por José López Rega) persiguieron y mataron a militantes de izquierda, Perón pudo desarrollar una importante accion de gobierno en su corta gestión.  
 
 
Modelo Argentino

En su última presidencia, Perón elabora su formulación doctrinaria que se sintetiza en un testamento político que llamó Modelo Argentino, y que resume su experiencia de gobernante y conductor, y lo expone en el mensaje a la Asamblea Legislativa del 1º de mayo de 1974. 

Estos conceptos, ratificados con hechos políticos inequívocos -el pacto social, la ley de contrato de trabajo y la convocatoria a la unidad nacional- dan el marco para el Proyecto Nacional, que incorpora una categórica afirmación de las instituciones democráticas, el pluralismo y el régimen de partidos, superando resabios autoritarios de algunos viejos peronistas.


La muerte de Perón

Perón falleció el 1 de julio de 1974 y fue sucedido por su esposa, María Estela Martínez quien fue derrocada el 24 de marzo de 1976 y sustituida por una dictadura militar.
 
La muerte del único estadista que tuviera nuestro país en el siglo veinte cambió la historia. Su ausencia hizo posible la larga noche de males que significó la dictadura militar. Con Perón todo era posible, pero murió, y ya nada tuvo retorno. 

Con Perón se fueron 30 años de historia, jalonada por triunfos y derrotas que hoy constituyen la experiencia política y social más importante de la clase obrera y el pueblo argentino.

La muerte de Perón desequilibró la arena política, creando un vacío de conducción que sería ocupado por la oligarquía ganadera y el gran capital trasnacional e imperialista.
 
Escribe: Blas García 

Agreganos como amigo a Facebook
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
02-03-2026 / 20:03
02-03-2026 / 19:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar