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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 17-09-2022 / 09:09
FUE UN ATAQUE CONTRA LA CONVIVENCIA DEMOCRÁTICA Y LA PAZ

No repudiar el atentado a Cristina significa consentir una tragedia que afecta al país

No repudiar el atentado a Cristina significa consentir una tragedia que afecta al país
La pistola a centímetros de la cabeza de Cristina Kirchner impactó en todos los argentinos sin importar sus ideologías. Fue un ataque contra la convivencia democrática y en paz. No repudiarlo significó consentir una tragedia que afecta a todo el país.
Cuando Cristina dijo que lo más grave fue que con el atentado se rompió el pacto de convivencia democrática, se podía colegir también que, al no repudiar el ataque, la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, o cualquier otro político, convalidaba que todos los políticos afrontaran a partir de allí el peligro de perder sus vidas.
 
El no repudio convalida un país con ejércitos de guardaespaldas donde, en vez de dirimir sus diferencias, los partidos políticos se agredan con campañas de difamación y persecución judicial. No repudiar es convalidar un país de odio, con discursos de odio y grupos de odio como los que pululan alrededor del macrismo, alentados por los mensajes violentos de los medios porteños.
 
"Lo más grave no es lo que me pudo haber pasado a mí -fueron sus palabras exactas-. Lo más grave fue haber roto un acuerdo social que había desde 1983. La recuperación de la democracia no fue solamente que podamos volver a votar y elegir autoridades, fue recuperar la vida y la racionalidad de que podamos discutir en política, peronistas, alfonsinistas, peronistas renovadores, peronistas tradicionales."
 
No está mencionada la jefa del PRO, pero no hace falta. Haberse negado a repudiar el atentado, como fue su caso significó un acto de irresponsabilidad que descalificaría a cualquiera que quiera aspirar a conducir el país. Seguramente hubo un cálculo político sobre la capitalización que podría hacer el Frente de Todo. Y aunque fuera así el deber moral de un dirigente político en democracia era repudiarlo y después hacer los cálculos.
 
Y lo mismo vale para los que se pusieron a pavear con especulaciones semánticas y tecnicistas sobre si era un atentado político o un acto delictivo común, como hizo el diputado radical Martín Tetaz, respaldado por el inefable Mauricio Macri. Es difícil que con una pistola apuntando a su cabeza alguien se ponga a filosofar sobre la cuadratura del atentado como propone Tetaz.
 
Es una vicepresidenta, la atacan por su condición política, y los agresores son opositores a esas políticas. Es un atentado político y los primeros que tienen que salir a repudiarlo son los opositores y no ponerse a discutir pavadas. Si es que tienen alguna calidad democrática.
 

 
EL VERDADERO ALCANCE DEL ATENTADO CONTRA CRISTINA KIRCHNER
 
Argentinos bajo ataque
 
La pistola a centímetros de la cabeza de Cristina Kirchner impactó en todos los argentinos sin importar sus ideologías. Fue un ataque contra la convivencia democrática y la paz. No repudiarlo significó consentir una tragedia que afecta a todo el país.
 
Se trata de la persona concreta que fue víctima de un atentado por sus posiciones políticas. Hubo un ser humano que fue víctima de un ataque. El repudio al atentado es también por ella, pero ella fue muy clara al afirmar que aún más grave es que se trata de todos los argentinos. Porque lo que rompieron los atacantes fue la posibilidad de convivencia entre todos los argentinos en paz y en democracia. El ataque fue a todos los argentinos. Todos los argentinos sufrimos las consecuencias del atentado que hubieran sido mucho peores si la pistola se hubiera disparado.
 
Esa es la parte que no entendieron Bullrich ni Tetaz. Es imposible que alguien que se dedica a la política no pueda entender la resonancia que tienen sus decisiones en momentos críticos del país. Aparte de la enorme mezquindad que es poner por delante la especulación y el cálculo, la decisión de no repudiar el atentado o ponerse a discutir el sexo de los ángeles -como hizo Tetaz- demuestra poca calidad democrática, pero fundamentalmente ignorancia. Un político no puede ignorar las derivaciones desastrosas que tiene un atentado de este tipo contra Cristina Kirchner, para ellos mismos, para sus votantes y para todo el país.
  
Quedarse pensando que repudiar un atentado contra Cristina Kirchner no le caería bien a la gente que los vota es reconocer parte de responsabilidad en ese atentado porque esa gente navega sobre el mensaje que recibe de ellos y por eso los vota.
 
 
El archipiélago ultraderechista
 
El discurso agresivo y retrógrado de Donald Trump y el Tea Party en Estados Unidos convocó a su alrededor a grupos de fanáticos ultraderechistas y a mucha gente con problemas siquiátricos como los Proud Boys, los Neoconfederados, los QAnor, los Boogalloo, los Tree Percenters, los Oath Keepers y otras excrecencias de una sociedad de por sí infectada por supremacistas blancos, antisemitas, armamentistas y otros extremismos violentos.
 
En Argentina son Revolución FederalNación de DespojadosEquipo Republicano, Jóvenes Republicanos, el Centro Cultural Kyle Rittenhouse y hasta el Escuadrón Espartano. Seguramente hay más. Son ultraliberales en economía, antiderechos y antifeministas, anticomunistas y más de uno también antisemita. Pero los hay también pronazis que confluyen con los otros en el odio al movimiento de derechos humanos, al peronismo y al kirchnerismo, encarnado en la expresidenta.
 
El atentado contra Cristina Kirchner puso al descubierto la proliferación de grupos o grupúsculos de cuarenta o cincuenta personas que se foguearon y armaron en las marchas antivacuna y anticuarentena así como en los cacerolazos antikirchneristas que fomentó y convocó el macrismo y en los que participaron varios de sus dirigentes, entre ellos, la misma Patricia Bullrich.
 
La Libertad Avanza, el partido de Javier Milei, también interviene con mucha influencia en esa cultura bizarra que empuja el retorno de la violencia. Algunos de los dirigentes de estos grupúsculos han declarado que coinciden con Milei, pero que no lo consideran un dirigente serio.
 
Aunque ahora quieran restarle importancia al atentado y tomar distancia de estos grupos, lo real es que en los actos y cacerolazos eran justamente estos militantes ultraderechistas los que les daban contenido con sus acciones violentas y sus carteleras criminales.
 
Hubo siempre interacción y hasta correspondencia entre estos grupúsculos de acción y muchos de los que participaban en estas manifestaciones. Las declaraciones de los manifestantes, muchos de ellos gente mayor y acomodada, viejos simpatizantes de la dictadura, coincidían en las consignas y hasta festejaban las ocurrencias de las horcas, las bolsas mortuorias y la guillotina.
 
 
La fuerza de choque gorila
 
Algunos de los miembros de estos grupos son marginales que frecuentaban la casa de Ximena de Tezanos Pintos, la vecina del piso de arriba de la vicepresidenta. Esa simbiosis representada en las reuniones de ese piso en Recoleta ilustra la relación entre una forma de pensar violenta, discriminatoria y gorila y los grupos de acción que se convierten en la fuerza de choque de esa ideología que en un plano micro contribuye a generar un clima que proyecta una sensación de masividad.
 
Los macristas y los opinadores de los medios hegemónicos consideraban a los escraches violentos como acciones populares espontáneas cuando eran acciones planificadas por grupúsculos. Los contactos y vinculaciones, los cruces de teléfonos y las fotografías del grupo que se investiga por el atentado a Cristina Kirchner muestran sus simpatías por el macrismo. Milei aparece como una referencia menos importante.
 
Cristina Kirchner se ha convertido en el blanco de esa sociedad de la cólera, como la bautizó Mario Goloboff. La matriz de esos grupos es el discurso de odio que difunden los medios hegemónicos y que institucionalizó Juntos por el Cambio como estrategia para combatir al movimiento popular.
 
Con este atentado, la democracia argentina está en una nueva encrucijada. O se deja el discurso de odio, el periodismo de guerra y la persecución judicial y se avanza en democracia; o se retrocede al resurgimiento de la violencia política. Como dijo el Papa Francisco con relación al atentado: la violencia de las palabras antecede a la violencia de los actos.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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24-01-2026 / 10:01
Davos confirmó que la ayuda de Donald Trump a Javier Milei antes de las elecciones, funcionó dentro del país, pero enterró la ilusión del libertario de ocupar un espacio respetable en el mundo. "No tienen nada, no tienen dinero, se están muriendo", dijo el estadounidense y fue el epitafio para la imagen internacional de Milei, aunque le permitió ganar las elecciones de medio término.
 
Esa doble consecuencia resulta explicable. La frase de Trump acentuó la idea de que la economía argentina explotaba con la derrota de los candidatos del Presidente. El argumento: "estamos mal gracias a Milei, pero podemos estar peor si se va", quedó muy expuesto en esa doble repercusión, aparentemente contradictoria.
 
Si se compara la repercusión del año pasado con la presentación más reciente en el foro económico realizado en Suiza, la caída de la imagen de Milei fue notable. Después que Trump explicó el motivo de su ayuda a la Argentina con esas palabras, el chiste en Wall Street era la reformulación del MAGA en MADA para Argentina. En vez de Make Argentina Great Again, fue Make Argentina Default Again.
 
Sonó patética la pretensión de dar clases de economía cuando todo el mundo sabe que fundió la de su país, como expresó Trump. En el plano internacional al presidente argentino le asignaron un papel de actor de relleno, un extra pintoresco. Es cierto que le tocó un contexto desfavorable. Era muy difícil sobresalir después de la presentación explosiva del presidente estadounidense.
 
La pantalla mostró el atril sobre el escenario donde hablaba un Milei muy apocado. Nada de gestos grandilocuentes ni de levantar el dedito acusador como hizo la primera vez. Hasta el anuncio de entrada: "Vengo a anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó sin convicción.
 
No era para menos. El inmenso salón donde se realizan los discursos estaba prácticamente vacío. A nadie le importaba lo que iba a decir Milei. Frente al atril había un puñado de asientos ocupados por su hermana Karina y el séquito que lo acompañó. Tras el discurso del estadounidense, no quedó nadie.
 
Trump revoleó el organigrama de relaciones internacionales históricas y rompió alianzas tradicionales de Washington, con Canadá, la OTAN y la Unión Europea. Al día siguiente constituyó una Junta para la Paz con los que le son más sumisos, entre los cuales se encuentra Javier Milei. La estrategia de alianzas de Trump es exhibir músculo y convencer a los demás gobiernos que les conviene estar bien con el matón del barrio.
 
Su maltrato a Canadá y a los europeos que festejaron la guerra contra Rusia en Ucrania y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, fue una demostración del riesgo que corren los que se le ponen cerca.
 
Al día siguiente, los gobiernos europeos todavía no salían de su desconcierto, pero el presidente argentino puso la cabeza en el mismo lugar donde se la cortaron a los demás. Cuando Trump lanzó su propuesta de Junta por la Paz, fue el primero que se anotó aunque todavía no está claro si lo exceptuaron de los mil millones de dólares que deben aportar los socios de esa Junta o si abultará la deuda externa suicida que acumularon con Mauricio Macri. La primera tarea será establecer el status de dominación sobre Gaza tras el genocidio palestino practicado por Israel.
 
Así, Argentina sigue acumulando papelones en el escenario internacional, aislándose cada vez más y confirmando que para Milei, la diplomacia es cosa del pasado y el ridículo es la norma.
 

23-01-2026 / 06:01
Javier "el Loco" Milei volvió a mostrarse este jueves como seguidor incondicional de Donald Trump, dando vergüenza ajena ante los ojos del mundo, al acompañarlo en el lanzamiento del llamado Consejo de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente yanqui que despertó reparos en buena parte de Occidente. El supuesto Consejo de Paz es encabezado por Trump e intenta imponer una salida imperialista siguiendo su "doctrina Donroe". Milei se suma con entusiasmo a esta farsa internacional, de una ONU paralela, combinando sumisión externa con represión interna.
 
El mandatario argentino ocupó un lugar en primera fila, rodeado de jefes de Estado y de gobierno de países no occidentales, muchos de ellos con serios cuestionamientos en materia democrática. Del continente americano solo participaron tres presidentes: Trump, Milei y el paraguayo Santiago Peña. El acto se realizó en el Davos Congress Center, en el marco del Foro Económico Mundial, y fue presentado como un espacio destinado a la cooperación internacional, aunque con un fuerte sello político del líder del Imperio.


Es un proyecto colonialista atroz, sometido a la prepotencia de Trump y su obsesión por regir el mundo a empujones, que busca colaboradores. Entre los asistentes se contaron representantes de Baréin y Marruecos, el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán, el primer ministro de Bulgaria, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania, la presidenta de Kosovo, el primer ministro de Pakistán, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y de Turquía, un delegado de Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia, entre otros. El genocida Benjamín Netanyahu, aunque no pudo viajar por la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mandó su adhesión.


Trump había invitado a cerca de 50 países y aspiraba a que al menos 35 se sumaran. Milei fue uno de los más alcahuetes que, desde el primer anuncio, celebró públicamente la iniciativa y calificó como "un honor" integrar el Consejo, incluso antes de que se conocieran los detalles de funcionamiento y financiamiento. La propuesta incluye una contribución millonaria por parte de los países miembros en los años siguientes, que manejará Trump, un punto que varios gobiernos evalúan con cautela. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, dejaron la decisión en estudio. Abrazado a Trump, Milei separa a la Argentina de todo el resto del mundo. 

El contraste fue evidente entre el discurso que Milei había pronunciado el día anterior en Davos, con fuertes referencias a la defensa de los valores de Occidente, y la postal del jueves, sentado junto a dirigentes de países con modelos políticos dictatoriales muy alejados de ese ideario. Más que coherencia ideológica, la escena dejó en claro el alineamiento estratégico del presidente libertario con Trump y su decisión de respaldar sin matices la iniciativa imperialista.
 
Milei se retiró antes del cierre para cumplir con compromisos, pero alcanzó a estampar su firma que se convirtió a la Argentina en miembro de esta Junta reaccionaria imperialista que presidirá Trump en forma vitalicia y que, según críticos en Estados Unidos, América Latina y Europa, funcionaría como un competidor director de la Organización de las Naciones Unidas, institución que tanto Trump como Milei suelen cuestionar.
 
En ese contexto, la participación del cipayo Milei en el lanzamiento del Consejo de la Paz se volvió a alimentar las críticas sobre una política exterior totalmente subordinada a los movimientos de Trump , con escaso margen propio y con decisiones que, lejos de fortalecer la posición internacional de la Argentina, la exponen a tensiones innecesarias y contradicciones difíciles de explicar.
 
Ahora, el Gobierno libertario quiere evitar que el Congreso, como establece la Constitución, apruebe o no el ingreso de la Argentina al organismo creado y dirigido por Trump para desplazar a la ONU. Por ello, el canciller Quirno ya instruyó para que se elaborara un dictamen que eluda las facultades parlamentarias. Y que la Constitución no sea un estorbo al cipayismo.
 
LaOpinión Popular
 

22-01-2026 / 10:01
Realidad paralela del Loco Milei: la actividad económica volvió a caer en noviembre y confirma el enfriamiento, un mes después de la victoria electoral. El desplome lo evitaron las actividades vinculadas a la timba financiera y los sectores extractivistas de la minería y el agro que crecieron. La industria por su parte cayó un 8,2%. Mientras en Davos, Milei dice hacer grande a Argentina, la realidad es otra: la precarización crece y ya se destruyeron 222.000 puestos de trabajo formales desde su asunción. Sin pena ni gloria, recurrió al autobombo de que su gestión es maravillosa con cifras infladas y logros dibujados.
 
En tanto el mundo se desbarranca y Donald Trump daba una perorata sobre el poder de su país y "ojo con los que no lo respetan", Milei entró con su carpetita de apego y se puso a hablar de vacas volando. Ñañaña, Maquiavelo ha muerto y ñañañasocialismo malo, cuando todavía resonaban las palabras insultantes del yanqui exigiéndole a Europa "un pedazo de hielo", que viene a ser Groenlandia, "a cambio de toda la ayuda nuestra que han recibido".
 
La mayoría de los argentinos lo ha votado y por lo tanto hay que respetarlo como presidente. Pero hay que ser lelo para no darse cuenta del público al que está hablando. Está al frente de un país que no recibe ni el vuelto de inversión extranjera y se pone a dar clase elemental de economía conservadora a empresarios que invierten.
 
Mientras Trump se encargó de apretar a medio planeta para que inviertan en Estados Unidos y dio cifras truchas y dijo "maravilloso" y "fantástico" ochocientas veces, el personaje que los argentinos tienen de presidente no habló de Argentina ni de la conveniencia de invertir en este país ni nada, cero Argentina, pero eso sí, una clase de primer año elemental de economía liberal. Puro chamuyo.
 
Es un Davos con grandes ausencias. Faltaron los mandatarios de China, Brasil, India, Irán, Mozambique, que estuvieron representados por figuras de segunda línea y, por supuesto, ni hablar de Rusia y tampoco estuvieron la delegación de Dinamarca, ni el titular de la ONU, António Guterres.
 
Trump fue muy duro con su vecino del Norte. "Canadá existe gracias a Estados Unidos, sin nosotros no existiría". El día anterior, Mark Carney, el primer ministro de ese país, que ha sido socio histórico del pillaje de Estados Unidos en Latinoamérica y el Caribe, dio por finado el orden mundial vigente: "el fin de la grata ficción y el amanecer de una realidad brutal, en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno".
 
Argentina no es Canadá y resultó más perjudicado que beneficiado con ese ordenamiento internacional que el peronismo siempre cuestionó, justamente con los argumentos que dio el canadiense. Trump rompió la alianza histórica con Canadá y su primer ministro se adelantó a proponer la confluencia de los países que calificó de "mediano desarrollo", se supone que la Europa que Trump dejó huérfana, sin las grandes potencias.
 
Trump rompió con dos alianzas históricas de Washington como Canadá y la Unión Europea y propuso una Junta para la Paz, en principio en Gaza, para reemplazar esas bajas. Dijo que invitó a más de cincuenta gobiernos. Los primeros que se anotaron fueron Milei y Victor Orban, de Hungría, los demás lo están pensando. Claro que eso fue antes de que advirtieran que cada miembro debía aportar mil millones de dólares.
 
En medio de todo eso Milei dijo: "Debo anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó a chiste marxista pero de Groucho. Una frase que desató una ola de memes y reacciones. Para los que estaban en la sala viendo dónde meterse con el nuevo reparto del mundo, el ñañañaña del hombrecito de pelo largo, sonó a cháchara hueca. Para los argentinos fue una clase de cómo se destruye la economía de un país y se empobrece a sus habitantes.
 
La Opinión Popular
 

21-01-2026 / 08:01
A pesar de la cerrada negativa oficial, la Justicia ordenó que el Gobierno de Javier "el Loco" Milei deberá poner en plena vigencia la Ley de Emergencia en Discapacidad. Si el 4 de febrero no está implementada toda la normativa aprobada por el Congreso Nacional, que hasta rechazó el veto de Milei, "comienzan a regir las multas diarias a funcionarios". Si en diez días hábiles no está implementada toda la normativa comenzaran a regir multas diarias a funcionarios como Manuel Adorni y Sandra Pettovello.
 
El Gobierno libertario había promulgado la ley, pero la había suspendido al mismo tiempo con la excusa de no tener fondos. Una mentira escandalosa. Este fallo de la Justicia le da la razón a quienes pelearon por su sanción. Milei, fiel a su política de motosierra y recorte sobre los sectores más vulnerables, la había suspendido mediante veto con la excusa de no tener fondos, dejando a miles de personas a la intemperie y a cientos de instituciones al borde del cierre. Aun así, con la movilización popular, el Congreso había rechazado el veto a la ley.
 
En plena feria judicial, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, hizo ejecutar una sentencia que había dictado a fines de diciembre e intimó al Poder Ejecutivo a poner la ley en funcionamiento dentro de las próximas dos semanas. En la misma resolución, además, ordenó al Ministerio de Salud y a la Agencia Nacional de Discapacidad que, en un plazo de cinco días, "informen y acrediten con la documentación correspondiente el avance de los trámites destinados al cumplimiento de la sentencia, todo ello bajo apercibimiento de sanciones". De no cumplirse, tanto el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, podrían enfrentar multas económicas y represalias judiciales.
 
"La Justicia le puso un ultimátum al Gobierno: el 4 de febrero la ley tiene que estar funcionando sí o sí, al cien por ciento. Ya llevamos más de 130 días desde que está vigente y no se cumple", manifestó la actriz Lola Berthet, referente del colectivo, y exigió al Ejecutivo que ponga fin a las "dilaciones y las excusas". "Ya no se aceptan más informes técnicos, como los que venían presentando hasta ahora. Esta es una intimación final", celebró la actriz Valentina Bassi, madre de un adolescente con trastorno del espectro autista.
 
El argumento de Milei, de la "sostenibilidad fiscal" es una excusa escandalosa. Mientras recortan a quienes más lo necesitan, el Gobierno sigue garantizando ganancias a los sectores empresarios, la fuga de capitales y los negocios de las patronales del campo. Como señala el fallo, el Gobierno realizó más de 19 modificaciones presupuestarias desde diciembre de 2023, demostrando que cuando se trata de beneficiar a los ricos siempre hay fondos. Pero para la discapacidad, la motosierra.
 
Desde las organizaciones, sin embargo, ponen en duda que Milei vaya a respetar los fallos judiciales. "Va a dilatar su implementación todo lo que pueda", advierte Lorena Aguirre, abogada y referente de la Asamblea Discas en Lucha, y anticipa que están evaluando presentar amparos colectivos en cada jurisdicción del país. "Necesitamos que todos los jueces federales cumplan con sus funciones, se expidan y sancionen al Gobierno, porque no se están respetando los compromisos internacionales. Existe un principio de no regresividad y de no discriminación que está siendo tolerado", añade Aguirre y solicita una mayor participación de la dirigencia opositora.
 
La experiencia de estos meses demuestra que no hay salida individual ni respuesta estatal si no es con la organización y la movilización popular.
 
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20-01-2026 / 09:01
"El proyecto de reforma laboral del Ejecutivo es extremadamente regresivo y nuestra oposición es total", declaró la diputada nacional de Fuerza Patria Kelly Olmos, en relación a una de las leyes que el Gobierno tratará de impulsar en las sesiones extraordinarias de febrero. Ante esto, el peronismo prepara una serie de propuestas para presentar una reforma laboral alternativa, que amplíe los derechos de las y los trabajadores. "Nosotros queremos alimentar el debate público y mostrar que lo que el Gobierno hace no moderniza sino que, por el contrario, precariza", sostuvo Olmos.
 
Por su parte, el senador Mariano Recalde aseguró que avanzaron en varios sentidos. "Trabajamos en ocho ideas fuerza que están plasmadas en muchos y diversos proyectos ya presentados en el congreso durante años". Por su parte, Olmos destacó que: "La modernización se asienta en otras regulaciones como las que nosotros promovemos", dijo la diputada.
 
El Peronismo avanza con una propuesta laboral diferente a la del oficialismo. Apunta a promover una recomposición salarial para que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo. También marca que los salarios deberán ser abonados íntegramente en dinero, a diferencia de la Reforma Laboral mileísta que abre la posibilidad de otorgar pagos en especie (bienes o servicios). "Lo que hace el Gobierno en su propuesta es congelar la situación actual, que es una de mucha precariedad y falta de derechos", dijo la diputada, y afirmó que la sociedad necesita de regulaciones para que todos sus actores puedan de verdad ejercer sus derechos, porque sin regulación no hay más libertad, como pregonan los libertarios, sino que hay más injusticia y concentración de poder.
 
La propuesta peronista podría incluir una reducción de la jornada laboral, con un máximo de 7 horas por día y 42 horas semanales, en contraste con la Reforma de Milei que busca conseguir jornadas de hasta 12 horas diarias. La reforma libertaria no busca modernizar sino flexibilizar y destruir derechos de los trabajadores. Olmos sostuvo que buscan una concepción más moderna para encarar las regulaciones laborales de los argentinos. "Para nosotros una concepción moderna es la que amplía derechos", aseguró.
 
Para el peronismo, la Ley de "Modernización Laboral" con la que insiste el Gobierno comprende dos grandes mentiras. La primera es la pretendida modernización que no es tal, ya que la ley propone aumentar la jornada laboral mientras el mundo busca reducirla, no protege a los trabajadores de las nuevas plataformas, la licencia por paternidad se mantiene en 2 días, y pretende derogar normas modernas como la ley de teletrabajo y restablecer artículos que tienen un siglo de antigüedad. La segunda mentira es que creará empleo, cuando en realidad desde que asumió Milei se destruyen puestos de trabajo todos los días, y esta ley no promueve la creación de empleo sino la reducción de indemnizaciones por despido.
 
Entre las propuestas del Partido Justicialista también resaltan las licencias parentales igualitarias, con licencias por maternidad de 120 días, por paternidad de 90 días, y también por adopción, lo que distribuye de manera más equitativa las tareas de cuidado y protege las oportunidades laborales de ambas partes. También contemplan un resguardo digital, para proteger los límites de la jornada laboral al garantizar el derecho de no contestar comunicaciones fuera de horario y, de ser así, compensar con tiempo y dinero.
 
En términos generales, el peronismo apunta al fortalecimiento de la negociación colectiva, para que el empleador y los empleados puedan dialogar de forma equilibrada. Olmos afirmó que la idea es "emparejar la cancha, donde los empleadores van de un modo organizado pero los trabajadores también, porque si el trabajador va sólo el desequilibrio hace que no haya negociación sino solo la posibilidad de adherir a la imposición del empleador". El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
 
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