La Opinión Popular
                  19:39  |  Martes 31 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 16-09-2022 / 11:09
“NO EXISTE DUDA SOBRE SU APTITUD PARA PROVOCAR LA MUERTE”

Procesaron a Sabag Montiel y a Brenda Uliarte por el intento de asesinato de Cristina

Procesaron a Sabag Montiel y a Brenda Uliarte por el intento de asesinato de Cristina
La jueza María Eugenia Capuchetti procesó este jueves a los terroristas Fernando Sabag y Brenda Uliarte por el delito de tentativa de homicidio calificado, agravado por el empleo de armas de fuego, alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas, además de la portación ilegal de arma de guerra, proveniente de un robo, y acopio de municiones sin autorización legal.
En la causa por el brutal atentado a la vice presidenta Cristina Fernández, la jueza María Eugenia Capuchetti procesó este jueves a los terroristas Fernando Sabag y Brenda Uliarte por el delito de tentativa de homicidio calificado, agravado por el empleo de armas de fuego, alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas, además de la portación ilegal de arma de guerra, proveniente de un robo, y acopio de municiones sin autorización legal. La magistrada menciona que también Agustina Díaz participó de la planificación del atentado, pero todavía no fue procesada porque su detención fue más reciente.
 
La jueza dedicó la parte final del texto del procesamiento a la calificación:
 
Tentativa de homicidio agravado.
* Por el uso de arma de fuego.
* Por premeditación, debido al planeamiento previo y a las operaciones de inteligencia de los días anteriores.
Alevosía, porque la vicepresidenta estaba indefensa en el medio de los militantes y ante una persona que le quería disparar a 35 centímetros.
* La portación ilegal de un arma de fuego de guerra, obtenida a partir de un robo. Aunque no lo detalla, se supone que le sustrajeron la pistola a la familia de un vecino, fallecido, de Sabag.
Acopio ilegal de proyectiles.
Tenencia ilegal de un DNI de otra persona que denunció su pérdida en un recital.
 
Los abogados consultados calculan que los acusados afrontan una pena de alrededor de 15 años de prisión. 
 

 
PORMENORES DE LA RESOLUCIÓN DE LA JUEZA MARÍA EUGENIA CAPUCHETTI
 
Las claves del procesamiento a Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte por el atentado contra Cristina Kirchner
 
La magistrada señaló que ambos tuvieron activa participación en la ejecución del hecho y les imputó tentativa de homicidio calificado agravado y otros delitos. Por esos cargos podrían darles unos 15 años de prisión. Su resolución describe cómo llevaron adelante el plan para asesinar a la vicepresidenta.
 
Por Raúl Kollmann y Irina Hauser
 
En principio, los cargos contra Sabag y Uliarte podrían llevarlos a unos 15 años de prisión. La jueza dispuso un embargo para ambos de 100 millones de pesos. Para Capuchetti, el plan se puso en marcha el 22 de abril cuando Uliarte compró el arma de manera ilegal, ya el 4 de julio habló de matar a la vicepresidenta "porque tengo ovarios" y la idea era que Sabag dispare, se produzca una estampida de los militantes y él pudiera darse a la fuga. Igual, también barajaron la posibilidad de que tras el disparo hubiera un linchamiento.
 
De las 94 páginas del procesamiento surgen algunos elementos novedosos. Por de pronto, por primera vez se habla de la fecha del 22 de abril como puntapié inicial, cuando Uliarte compró el arma. Lo dice la chica en sus mensajes de texto a dos amigos, Serena y Fran. "Ya tengo el fierro. Lo compré porque mi jefe se puso jede". Es un dato extraño porque en realidad la Bersa era de César Bruno Herrera, un vecino de la calle Terrada, donde vivía Sabag. Aún así, para Capuchetti fue Brenda Uliarte la que consiguió la pistola. Y la voluntad de matar a CFK aparece por primera vez en un mensaje -ya conocido- del 4 de julio: "Ya tengo el fierro y tengo los ovarios para pegarle un corchazo a Cristina". Todo siempre adornado con insultos.
 
 
Los mensajes, claves para el procesamiento
 
La idea de atentar contra la vicepresidenta se reitera en los mensajes a lo largo de agosto, según enumera la magistrada. El texto del procesamiento detalla la secuencia de mensajes.
 
El 23 de agosto hablan de alquilar un departamento en Recoleta. "Hay que poner una seña para alquilarlo. No me gusta el departamento pero Cristina está para pegarle un corchazo. Hace falta un francotirador. Viste que la mina se pone en el balcón, pimba, un tiro en la cabeza, hacerla mierda". Queda el enorme interrogante: ¿de dónde iba a salir el dinero para el alquiler de un departamento en Recoleta? Una movida de ese tipo requiere de 500 mil pesos, entre alquiler, anticipo y gastos de inmobiliaria. La jueza no lo menciona.
 
Ell 27 de agosto, el día que se decía que hubo una primera tentativa de homicidio, para la jueza en la esquina estaba sólo Sabag, mientras que Uliarte se encontraba "en casa" dispuesta a ir a Recoleta. Ahí es cuando Sabag le escribe que no era necesario que fuera, que "Cristina ya se metió adentro" y por lo tanto le indica a Brenda que no vaya para Juncal y Uruguay y, presuntamente, que no lleve el arma. "No traigas nada", le escribe.
 
Es ese día que Brenda Uliarte tiene el diálogo con Agustina Díaz diciéndole: "Hoy me convierto en San Martín. Mandé a matar a la vice Cristina pero se metió adentro. No salió porque se metió adentro....". En ese marco, como se sabe, Díaz le cuestiona: "¿Por qué mandaste a ese tarado?". Y le pregunta: "¿Cuánto te cobró?". Todo está transcripto por Capuchetti de manera ordenada y cobra más sentido que lo que se conocía hasta ahora. En ese chat, Uliarte le habla al "amor de mi vida", Agustina Díaz, de matar e irse a vivir a otro país. Y Díaz le dice, entre reiterados "te amo", que lo de irse a otro lado no es sencillo y se requiere de plata. "Yo tengo algo de money", le contestó Brenda.
 
De todas maneras, ese día 27 se delinea una parte del plan que no se conocía. "Estos putitos peronistas salen disparando si yo tiro un tiro", dice Sabag. Y ella le contesta: "La onda es que metas el corchazo y dispares". O sea que el plan consistía en asesinar y huir, aunque también, en aquella conversación, barajan la posibilidad de que lo agarren y lo linchen.
 
Finalmente, la jueza describe el mismo 1 de septiembre. Afirma que Fernando Sabag y Brenda Uliarte estuvieron todo el día juntos, primero fueron a cobrar un alquiler, luego a Quilmes y al final a la esquina de Juncal y Uruguay. Allí Sabag aprovechó la situación de indefensión de la vicepresidenta, producto de la cantidad de gente que había, se acercó y accionó el arma. Capuchetti no concluye por qué no salió el proyectil, pero transcribe los peritajes que indican que el arma y los proyectiles eran aptos para matar, aunque la corredera no funcionaba del todo bien.
 
 
El rol de los imputados
 
La juez Capuchetti concluye: "No puedo dejar de señalar que el modo en que se ejecutó la maniobra investigada refleja la existencia de una cogobernabilidad del hecho por parte de ambos imputados, en tanto la determinación del modo, tiempo y lugar de su ejecución estaba previamente establecida por ellos. Asimismo, si bien fue Sabag Montiel quien utilizó el arma de fuego contra la víctima, lo cierto es que Uliarte también tuvo activa participación en la ejecución del hecho, en el cual estaba presente a escasos metros de lo ocurrido, brindando el apoyo logístico y moral para su realización. En virtud de ello, ambos habrán de responder en calidad de coautores del delito de homicidio, agravado por el uso de armas de fuego y con alevosía y premeditación de dos o más personas, en grado tentativa, toda vez que, a partir de los numerables informes recepcionados, se constató la idoneidad del medio empleado a tales efectos, cuya concreción no ocurrió por razones ajenas a la voluntad de sus autores".
 
Fuente: Página/12 
 

Agreganos como amigo a Facebook
31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
24-03-2026 / 13:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar