La Opinión Popular
                  03:44  |  Miercoles 06 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 16-09-2022 / 11:09
“NO EXISTE DUDA SOBRE SU APTITUD PARA PROVOCAR LA MUERTE”

Procesaron a Sabag Montiel y a Brenda Uliarte por el intento de asesinato de Cristina

Procesaron a Sabag Montiel y a Brenda Uliarte por el intento de asesinato de Cristina
La jueza María Eugenia Capuchetti procesó este jueves a los terroristas Fernando Sabag y Brenda Uliarte por el delito de tentativa de homicidio calificado, agravado por el empleo de armas de fuego, alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas, además de la portación ilegal de arma de guerra, proveniente de un robo, y acopio de municiones sin autorización legal.
En la causa por el brutal atentado a la vice presidenta Cristina Fernández, la jueza María Eugenia Capuchetti procesó este jueves a los terroristas Fernando Sabag y Brenda Uliarte por el delito de tentativa de homicidio calificado, agravado por el empleo de armas de fuego, alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas, además de la portación ilegal de arma de guerra, proveniente de un robo, y acopio de municiones sin autorización legal. La magistrada menciona que también Agustina Díaz participó de la planificación del atentado, pero todavía no fue procesada porque su detención fue más reciente.
 
La jueza dedicó la parte final del texto del procesamiento a la calificación:
 
Tentativa de homicidio agravado.
* Por el uso de arma de fuego.
* Por premeditación, debido al planeamiento previo y a las operaciones de inteligencia de los días anteriores.
Alevosía, porque la vicepresidenta estaba indefensa en el medio de los militantes y ante una persona que le quería disparar a 35 centímetros.
* La portación ilegal de un arma de fuego de guerra, obtenida a partir de un robo. Aunque no lo detalla, se supone que le sustrajeron la pistola a la familia de un vecino, fallecido, de Sabag.
Acopio ilegal de proyectiles.
Tenencia ilegal de un DNI de otra persona que denunció su pérdida en un recital.
 
Los abogados consultados calculan que los acusados afrontan una pena de alrededor de 15 años de prisión. 
 

 
PORMENORES DE LA RESOLUCIÓN DE LA JUEZA MARÍA EUGENIA CAPUCHETTI
 
Las claves del procesamiento a Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte por el atentado contra Cristina Kirchner
 
La magistrada señaló que ambos tuvieron activa participación en la ejecución del hecho y les imputó tentativa de homicidio calificado agravado y otros delitos. Por esos cargos podrían darles unos 15 años de prisión. Su resolución describe cómo llevaron adelante el plan para asesinar a la vicepresidenta.
 
Por Raúl Kollmann y Irina Hauser
 
En principio, los cargos contra Sabag y Uliarte podrían llevarlos a unos 15 años de prisión. La jueza dispuso un embargo para ambos de 100 millones de pesos. Para Capuchetti, el plan se puso en marcha el 22 de abril cuando Uliarte compró el arma de manera ilegal, ya el 4 de julio habló de matar a la vicepresidenta "porque tengo ovarios" y la idea era que Sabag dispare, se produzca una estampida de los militantes y él pudiera darse a la fuga. Igual, también barajaron la posibilidad de que tras el disparo hubiera un linchamiento.
 
De las 94 páginas del procesamiento surgen algunos elementos novedosos. Por de pronto, por primera vez se habla de la fecha del 22 de abril como puntapié inicial, cuando Uliarte compró el arma. Lo dice la chica en sus mensajes de texto a dos amigos, Serena y Fran. "Ya tengo el fierro. Lo compré porque mi jefe se puso jede". Es un dato extraño porque en realidad la Bersa era de César Bruno Herrera, un vecino de la calle Terrada, donde vivía Sabag. Aún así, para Capuchetti fue Brenda Uliarte la que consiguió la pistola. Y la voluntad de matar a CFK aparece por primera vez en un mensaje -ya conocido- del 4 de julio: "Ya tengo el fierro y tengo los ovarios para pegarle un corchazo a Cristina". Todo siempre adornado con insultos.
 
 
Los mensajes, claves para el procesamiento
 
La idea de atentar contra la vicepresidenta se reitera en los mensajes a lo largo de agosto, según enumera la magistrada. El texto del procesamiento detalla la secuencia de mensajes.
 
El 23 de agosto hablan de alquilar un departamento en Recoleta. "Hay que poner una seña para alquilarlo. No me gusta el departamento pero Cristina está para pegarle un corchazo. Hace falta un francotirador. Viste que la mina se pone en el balcón, pimba, un tiro en la cabeza, hacerla mierda". Queda el enorme interrogante: ¿de dónde iba a salir el dinero para el alquiler de un departamento en Recoleta? Una movida de ese tipo requiere de 500 mil pesos, entre alquiler, anticipo y gastos de inmobiliaria. La jueza no lo menciona.
 
Ell 27 de agosto, el día que se decía que hubo una primera tentativa de homicidio, para la jueza en la esquina estaba sólo Sabag, mientras que Uliarte se encontraba "en casa" dispuesta a ir a Recoleta. Ahí es cuando Sabag le escribe que no era necesario que fuera, que "Cristina ya se metió adentro" y por lo tanto le indica a Brenda que no vaya para Juncal y Uruguay y, presuntamente, que no lleve el arma. "No traigas nada", le escribe.
 
Es ese día que Brenda Uliarte tiene el diálogo con Agustina Díaz diciéndole: "Hoy me convierto en San Martín. Mandé a matar a la vice Cristina pero se metió adentro. No salió porque se metió adentro....". En ese marco, como se sabe, Díaz le cuestiona: "¿Por qué mandaste a ese tarado?". Y le pregunta: "¿Cuánto te cobró?". Todo está transcripto por Capuchetti de manera ordenada y cobra más sentido que lo que se conocía hasta ahora. En ese chat, Uliarte le habla al "amor de mi vida", Agustina Díaz, de matar e irse a vivir a otro país. Y Díaz le dice, entre reiterados "te amo", que lo de irse a otro lado no es sencillo y se requiere de plata. "Yo tengo algo de money", le contestó Brenda.
 
De todas maneras, ese día 27 se delinea una parte del plan que no se conocía. "Estos putitos peronistas salen disparando si yo tiro un tiro", dice Sabag. Y ella le contesta: "La onda es que metas el corchazo y dispares". O sea que el plan consistía en asesinar y huir, aunque también, en aquella conversación, barajan la posibilidad de que lo agarren y lo linchen.
 
Finalmente, la jueza describe el mismo 1 de septiembre. Afirma que Fernando Sabag y Brenda Uliarte estuvieron todo el día juntos, primero fueron a cobrar un alquiler, luego a Quilmes y al final a la esquina de Juncal y Uruguay. Allí Sabag aprovechó la situación de indefensión de la vicepresidenta, producto de la cantidad de gente que había, se acercó y accionó el arma. Capuchetti no concluye por qué no salió el proyectil, pero transcribe los peritajes que indican que el arma y los proyectiles eran aptos para matar, aunque la corredera no funcionaba del todo bien.
 
 
El rol de los imputados
 
La juez Capuchetti concluye: "No puedo dejar de señalar que el modo en que se ejecutó la maniobra investigada refleja la existencia de una cogobernabilidad del hecho por parte de ambos imputados, en tanto la determinación del modo, tiempo y lugar de su ejecución estaba previamente establecida por ellos. Asimismo, si bien fue Sabag Montiel quien utilizó el arma de fuego contra la víctima, lo cierto es que Uliarte también tuvo activa participación en la ejecución del hecho, en el cual estaba presente a escasos metros de lo ocurrido, brindando el apoyo logístico y moral para su realización. En virtud de ello, ambos habrán de responder en calidad de coautores del delito de homicidio, agravado por el uso de armas de fuego y con alevosía y premeditación de dos o más personas, en grado tentativa, toda vez que, a partir de los numerables informes recepcionados, se constató la idoneidad del medio empleado a tales efectos, cuya concreción no ocurrió por razones ajenas a la voluntad de sus autores".
 
Fuente: Página/12 
 

Agreganos como amigo a Facebook
05-05-2026 / 15:05
03-05-2026 / 10:05
03-05-2026 / 10:05
El idilio entre el círculo rojo y la mística libertaria ha mutado en una frialdad pragmática que ya no oculta su impaciencia. Para los sectores concentrados del poder económico —esos que hoy exhiben balances récord en minería, energía y finanzas mientras el tejido social se desgarra—, Javier Milei ha cumplido con éxito su rol de "idiota útil": el ariete necesario para demoler regulaciones y transferir ingresos de manera brutal, asumiendo él solo el costo del odio social.
 
Pero el establishment no tiene lealtades, solo intereses, y hoy el diagnóstico en las oficinas de Puerto Madero es unánime: el Presidente ha dejado de ser un activo para convertirse en un lastre cuya falta de competitividad electoral, acechada por un 60% de rechazo popular, pone en riesgo la continuidad del programa extractivo.
 
Con el campo advirtiendo que su rentabilidad es peor que en el ciclo anterior y un "plan platita" financiero que desnuda la hipocresía del dogma oficial, la elite argentina ya puso en marcha el operativo de repliegue. La consigna de "salvar el proyecto, soltar a Milei" que desarrolla el periodista Fidanza en LPO es el acta de defunción política de un líder que creyó estar refundando la historia, cuando en realidad solo estaba pavimentando el camino para que los mismos de siempre busquen un relevo más prolijo y menos volátil para 2027. La orden está dada: usarlo hasta que el descontento sea insostenible y descartarlo antes de que el incendio que él mismo inició termine por consumir las ganancias de sus verdaderos mandantes.
 
De la redacción de La Opinion Popular 

26-04-2026 / 09:04
El experimento económico de Javier Milei ha dejado de ser una promesa de libertad para convertirse en una maquinaria de demolición que está dejando a la Argentina en ruinas. No es solo la caída vertical del consumo o el cierre masivo de persianas; es la degradación deliberada de un país que se hunde en la informalidad y el desamparo. Mientras el relato oficial se jacta de un equilibrio fiscal sostenido sobre el hambre de los jubilados y la parálisis productiva, la realidad en la calle es la de un "derrape" sistémico que empuja a los trabajadores al abismo de la economía en negro y el sálvese quien pueda.
 
Lo que estamos presenciando es la mutación de una nación soberana en una colonia precarizada, donde el Estado abdica de sus funciones básicas para entregarle el territorio a los peores actores. Al destruir la industria y asfixiar al comercio formal, el gobierno no solo borra el futuro de la clase media, sino que pavimenta el camino para que el crédito narco y la marginalidad llenen el vacío estatal. La "Argentina rota" que está pariendo este modelo no es un daño colateral, es el objetivo final de un plan de miseria planificada que busca una sociedad sin derechos, sin red y sin dignidad.
 
En definitiva, la economía de Milei no solo está achicando el país, sino que lo está desarticulando, dejando tras de sí un tendal de comercios cerrados, trabajadores precarizados y una estructura productiva que, de no mediar un cambio de rumbo urgente, dejará marcas imborrables en el tejido social argentino.


De la redacción de La Opinión Popular
22-04-2026 / 21:04
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar