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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 10-09-2022 / 10:09
EL DISCURSO DE ODIO ES LA ARENGA DE CAMPAÑA DEL MACRISMO

Odiemos y no Cambiemos: Juntos por el Cambio muestra su modo de entender la política

Odiemos y no Cambiemos: Juntos por el Cambio muestra su modo de entender la política
El discurso de odio es el discurso de campaña de Juntos por el Cambio. Ese discurso de simbolismos y exageraciones furiosas que identifica a Juntos por el Cambio abonó el atentado contra Cristina Kirchner. Es la consecuencia de ese discurso y negarlo es resistirse a cambiarlo.
"Odiaba a las judíos, nada más", dijo al describir a Sabag Montiel, el frustrado atacante de Cristina Kirchner, uno de sus amigos. "Es una persona tranquila, como cualquier otro, odiaba a los judíos, nada más". Todo el grupo de amigos del sicario es investigado por su posible participación en el atentado. Se presentaron espontáneamente para hablar en los medios y que todos vieran que son gente común, pacífica, solamente indignados por la situación económica. Claro, para ellos, odiar a los judíos o a cualquiera por motivos raciales no es violento.
 
Estos grupos de violentos y ultras pululan alrededor de Juntos por el Cambio para darle sustento al periodismo de guerra porteño que exalta esas demostraciones coléricas con guillotinas, horcas y bolsas mortuorias como si fueran expresiones populares, y al mismo tiempo esas demostraciones alimentan el clima que da sustento a la persecución judicial sobre la base de prejuicios como lo demostró el alegato sin pruebas de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola.
 
La participación de estos grupos en las manifestaciones de Juntos por el Cambio, nunca a favor de nada, todas en contra de, y poniendo el eje de su furia en Cristina Kirchner, nunca ha sido objetada ni reprimida por los dirigentes de esa fuerza, quienes, por el contrario, aparecen en fotografías abrazados a estos personajes. Juntos por el Cambio y los medios hegemónicos porteños que marcan agenda han naturalizado y amplificado expresiones de violencia política.
 
Los personajes que son investigados por su posible participación en el atentado terrorista que puso al país al borde de un baño de sangre, fueron festejados alegremente en las marchas macristas cuando llegaban con su mensaje ultraviolento. Ellos le pusieron identidad a esas marchas.
 
El discurso de odio es el discurso de campaña de Juntos por el Cambio. Ese discurso de simbolismos y exageraciones furiosas que identifica a Juntos por el Cambio abonó el atentado contra Cristina Kirchner. Es la consecuencia de ese discurso y negarlo es resistirse a cambiarlo.
 

Juntos por el Cambio muestra su modo de entender la política
 
Odiemos y no Cambiemos
 
ParadojaEl rechazo de Juntos por el Cambio para participar en una declaración conjunta con el Frente de Todos, contra el discurso de odio y contra el atentado a Cristina Kirchner, no hizo más que confirmar que efectivamente sostienen el discurso de odio.
 
Frente al atentado que puso en riesgo la paz del país, no tendría que haber nada más importante que mostrar el repudio unánime de las fuerzas políticas que participan en democracia. El único motivo para no hacerlo fue porque el odio a Cristina Kirchner se los impidió. Juntos por el Cambio confirmó así que no puede o no quiere hacer política de otra forma.
 
Patricia Bullrich, aliada de hecho de Javier Milei y la única de la "casta" política que (otra falsa paradoja) ya está en abierta campaña electoral, no puede decir "kirchnerismo" sin acompañar esa palabra con un calificativo insultante. Y profiere turbias advertencias sobre el curso de la causa Vialidad.
 
La ex ministra de Seguridad de Mauricio Macri moviliza las simpatías de los grupos más extremistas, como Juventud Republicana o Revolución Federal y algunos de sus colaboradores se fotografiaron en el local de La Plata que lleva el nombre de un supremacista racial que asesinó a dos personas en Estados Unidos. Hasta último momento Bullrich ni siquiera repudió el intento de magnicidio contra Cristina Kirchner.
 
Su más que seguro adversario en la interna del macrismo, el jefe de gobierno de CABA, Horacio Rodríguez Larreta, se encargó de hacer circular en los ámbitos de la política que, si gana, terminará con el discurso de odio y la persecución judicial a los adversarios políticos. Si ese mensaje es cierto o no, lo real es que participa con Bullrich en la competencia de los odiadores a Cristina que es un tema central en la interna de esa fuerza política.
 
 
El discurso de odio es el discurso de campaña
 
Ese discurso de simbolismos y exageraciones furiosas que identifica a Juntos por el Cambio abonó el atentado contra Cristina Kirchner. Es la consecuencia de ese discurso y negarlo es resistirse a cambiarlo. Ese mismo discurso de odio hizo circular que el atentado era un teatro creado por la víctima o que la pistola calibre 32 era una "pistolita de agua" o que se trata de un "loquito suelto".
 
Para ocultar la responsabilidad por el discurso de odio, Mauricio Macri denunció que lo habían amenazado en Twitter, donde todo el mundo se putea, se acusa y se difama. Y abrió una causa en el mismo juzgado que lleva el atentado contra Cristina Kirchner. No es equivalente y nuevamente se nota el esfuerzo por eludir la responsabilidad y no cambiar la violencia del discurso. Si no lo reconocen, no lo cambiarán. Y si no lo cambian, la situación puede repetirse y las consecuencias caerían sobre las vidas de miles de argentinos. Ya sucedió.
 
En Juntos por el Cambio han dicho también que el origen del discurso de odio se remonta a Néstor Kirchner. En una democracia tiene que haber debate, puja, disputa porque se expresan intereses e ideas diferentes. Eso no es violencia.
 
Si la derecha acusa al peronismo o al kirchnerismo de "intervencionista", "estatista", "demagogo", tampoco es un discurso de odio, son categorías de la política. Y cuando Néstor Kirchner debatía, siempre reconocía que su verdad era "relativa" y reconocía la existencia legítima de otras opiniones.
 
El discurso de odio es cuando se despolitiza al adversario y se incita al público en su contra con gritos de "chorra", "Muerte a la Cretina" o "hay que fusilar a todos los políticos" y se le acusa de todas las tragedias y maldades posibles. El discurso de odio crea prejuicios para no mostrar pruebas de sus acusaciones.
 
Al mantener el discurso de odio y confundirlo con el de Néstor Kirchner, queda expuesto un concepto autoritario de democracia, en la que todos deberían pensar lo mismo y el que piensa diferente debería ser aniquilado. Si una fuerza importante del sistema político tiene esa idea cerrada del funcionamiento en democracia, es casi imposible convivir con ella. Es el tipo de pensamiento que llevó a la espiral de violencia política que se disparó con el golpe del 55 que depuso a Perón y proscribió al peronismo.
 
 
La base social contra "los planeros, los vagos y los negros"
 
Hay una base social muy sensible a este discurso. Fernando D'Addario la describió bien en la contratapa del viernes en este diario. Son sectores de capas medias bajas arrojados a la pobreza, numerosos jóvenes de capas medias pobres que sólo encuentran trabajo en changas. Rechazan reconocerse como iguales a los otros trabajadores pobres sobre los que, en cambio, descargan su frustración y en los que ven la causa de sus problemas: "los vagos", "los planeros", "los negros". En vez de reconocer la injusticia del sistema que los explota o margina, enfocan el resentimiento hacia sus iguales.
  
El neoliberalismo hace pasar la violencia del sistema como una culpa personal y orienta esa frustración y el resentimiento hacia los otros pobres y hacia la política ("la casta", "son todos corruptos"). Se lo anula así como sujeto de cambio y se le cierra su acceso a los únicos recursos que tendría para transformar esa realidad que lo margina: la asociación solidaria con los otros pobres y la política como herramienta de sus intereses.
 
El individuo está en ese limbo hostil y aislado, en el que cada quien pelea contra todos y pierde siempre según sus méritos. Pero el neoliberalismo lo instala en ese purgatorio con la zanahoria de que si se esfuerza se convertirá en otro de los dueños del sistema. Entonces busca compartir los valores e intereses de los dueños del sistema y ya comparte sus enemigos: el pueblo organizado y la política. Y así queda a un paso de convertirse en su grupo de choque.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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27-01-2026 / 10:01
La visita del presidente Javier Milei a Mar del Plata dejó una postal muy distinta a la que solía mostrar en anteriores desembarcos en la ciudad. Lejos de las multitudes que supieron acompañarlo durante la campaña y en los primeros meses de gestión, su llegada este lunes estuvo marcada por una convocatoria reducida que apenas superó el centenar de personas, un dato que no pasó inadvertido y que refleja un notorio desgaste de su imagen pública. Milei tuvo que enfrentar una importante manifestación opositora conformada por turistas y vecinos que se autoconvocaron en el centro para repudiar su agenda "vacacional" y su participación en la fascista "La Derecha Fest".
 
Milei arribó a la ciudad en el marco de lo que su entorno denomina el "Tour de la Gratitud", una gira de carácter político-partidario destinada a reencontrarse con simpatizantes y agradecer el apoyo electoral. También formó parte de actividades vinculadas a "La Derecha Fest" y realizó una breve recorrida por la zona de Güemes, en un intento de mostrarse cercano a vecinos y turistas. Sin embargo, el impacto real de la visita fue mucho menor al esperado.
 
Según pudo observarse en el lugar, la presencia de militantes rentdis y fanáticos fue escasa, con un operativo de seguridad que contrastó con la reducida cantidad de personas que aguardaban al presidente. Las imágenes difundidas evidenciaron un acompañamiento magro, muy lejos de las convocatorias masivas que Milei lograba reunir en Mar del Plata durante 2023, cuando su figura despertaba entusiasmo y curiosidad en amplios sectores de la sociedad.
 
Este marcado descenso en la convocatoria expone un cambio de clima político. Las medidas de ajuste, el deterioro del poder adquisitivo y los conflictos sociales comienzan a pasarle factura a un presidente que basó gran parte de su capital político en la conexión directa con "la gente".
 
La postal marplatense parece confirmar que ese vínculo ya no genera el mismo fervor. Así, la visita de Milei a Mar del Plata terminó funcionando más como un termómetro de su presente político que como un gesto de fortaleza. Con un operativo de seguridad nuevamente defectuoso, el Jefe de Estado intentó de manera infructuosa una caravana como parte de su tour de agradecimiento por los resultados de las elecciones de octubre de 2025.
 
El Presidente continúa su recorrida nacional, que no incluye zonas urgentes como las incendiadas en Chubut, pero sí abre terreno propicio para abogar por la nefasta reforma laboral. La escasa recepción, comparada con sus anteriores pasos por la ciudad, deja en evidencia una caída en su nivel de popularidad y abre interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para sostener el respaldo social en un contexto cada vez más adverso.
 
La confianza en el Gobierno volvió a mostrar señales de retroceso en el arranque de 2026. En enero, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó 2,8 por ciento frente a diciembre y se ubicó en 2,40 puntos sobre un máximo de 5, de acuerdo al relevamiento mensual que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.
 
Lejos de la gestión, Milei tiene planificado seguir con los paseos y recorridas por distintas ciudades y evalúa continuar, además, con sus shows en distintas fiestas regionales que tanto criticó. Sin embargo, no tiene en los planes, por ejemplo, visitar la Patagonia que por estos momentos se consume bajo el fuego.
 
La Opinión Popular
 

26-01-2026 / 11:01
La noticia no tuvo titulares catastróficos, ni paneles que la debatieran, ni fue motivo de charla en el café, el asado o la juntada. Como el embarazo de la nena, o el hijo con discapacidad que se ocultaba en la sociedad careta del siglo pasado, la pavorosa noticia del aumento imparable de la morosidad de las familias que volvió a crecer en noviembre, pasa como si no pasara.

La morosidad familiar, o sea, la deuda que toman las familias que antes no se endeudaban para pagar alquiler, comida, vestimenta, salud o educación se triplicó en sólo un año y pasó del 2,6% en noviembre de 2024 al 8,8% en el mismo mes del año pasado.

Desde 2010 que no se veían cifras así, con la "pequeña" diferencia que en aquel año una parte no menor de esa deuda tenía que ver con la compra de viviendas, automóviles o viajes y hoy es por atender las necesidades básicas insatisfechas en familias que venían bien cuando "estábamos mal" y había que votar un "cambio".
 
Y el voto hizo el cambio. En el mismo mes del infierno endeudador de las familias, hubo otros derrumbes de actividades que eran florecientes cuando estábamos mal: la industria manufacturera cayó -8,2%, el comercio -6,4% para no hablar de la pesca que se sumergió (valga la expresión acuática) un -25%, convirtiéndose en el sector de mayor desplome.
 
Lo único que crece es lo que está ligado al gran capital: petróleo y minería, el agro y la llamada "intermediación financiera", esto es, los hijos y nietos de los ganadores de la siniestra Argentina de Martínez de Hoz con su ley de entidades financieras prohijados por la dictadura de Videla, Massera, Agosti y sus civiles cómplices que dejaron 30 mil desaparecidos, cientos de bebés apropiados y la economía destruida.
 
¿De qué viviremos los argentinos en este país que así se destruye? Días atrás estimamos que al proyecto de país libertario le sobran 25 millones de argentinos. Con los nuevos datos, el cálculo parece optimista.
 
La receta gorila para ocultar las verdaderas causas de esta destrucción es la de siempre: reforma laboral porque la culpa la tienen los trabajadores y los derechos que el peronismo les regaló. El "costo argentino" le llaman estos atorrantes.
 
La verdad, aunque no se informe, ni se debata, ni se charle o se discuta, es que, con estos niveles de consumo en picada, a la industria, al comercio, a los servicios, le falta demanda. Con este nivel de actividad, no necesitan más empleados, ni baratos ni caros, ni con derechos o sin derechos.
 
El último índice de salarios difundido por el Indec volvió a dejar en evidencia que el poder de compra de los trabajadores no logra recuperarse frente al avance de los precios. En paralelo, la Unión Industrial Argentina advirtió una nueva caída de la actividad fabril, con impacto directo en el empleo y el consumo. Al país libertario le sobran empleados, le sobran familias y por eso tiene más de seis millones de planes AUH y Tarjetas Alimentar que son grupos familiares barridos bajo la alfombra.

El problema no son los laburantes y sus familias, es el proyecto libertario de endeudamiento para ocultar el fracaso. Su deuda en dólares se paga con más deuda y con emisión de pesos que luego se absorbe a tasas altísimas dándole ganancias a sus amigos especuladores de la patria financiera y con las que se destruye la inversión productiva. No son los trabajadores el problema... es la patria financiera... y para esa antipatria que pide reforma laboral, la única solución argentina es una reforma financiera que le corte sus garras a los buitres.

La Opinión Popular


25-01-2026 / 10:01
Una sucesión casi interminable de acusaciones judiciales de corrupción sigue lloviendo sobre funcionarios del gobierno de los Hermanos Milei: las causas abarcan desde subsidios al transporte hasta servicios de limpieza pasando por contratos de seguridad, criptomonedas y medicamentos para los discapacitados.
 
Pero, el giro más dramático es el que sacude los cimientos del gobierno anarco capitalista. Fuentes judiciales cercanas a la investigación del caso ANDIS revelan que nuevas evidencias podrían implicar directamente a Karina "la Coimera" Milei, secretaria general de la Presidencia, y a su hermano, el presidente Javier "el Loco" Milei, en una trama de corrupción que involucra coimas millonarias en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
 
Expertos legales consultados advierten que, de confirmarse las pruebas, ambos podrían enfrentar cargos que derivarían en prisión preventiva o incluso condenas efectivas, marcando un antes y un después en la administración Milei. El escándalo, que estalló en agosto de 2025 con la filtración de audios comprometedores del exdirector de ANDIS, Diego Spagnuolo, ha escalado en las últimas semanas.
 
En aquellas grabaciones, Spagnuolo -designado por Milei en 2023- aludía a un sistema de "recaudación ilegal" donde un 3% de los contratos con laboratorios farmacéuticos supuestamente iba destinado a Karina Milei, apodada "El Jefe" por su influencia en el círculo íntimo presidencial. Allanamientos realizados en esa época llevaron al secuestro de miles de dólares no declarados en propiedades vinculadas a Spagnuolo y otros funcionarios, pero hasta ahora, ni Karina ni Javier habían sido imputados formalmente.
 
Sin embargo, un informe reciente de la Justicia Federal, fechado el 5 de enero de 2026, detalla avances en la causa que incluyen testimonios de testigos protegidos y análisis de transferencias bancarias que apuntan a cuentas offshore ligadas al entorno Milei. Según el documento, estos movimientos financieros coinciden con pagos de medicamentos para discapacitados, desviados a través de un esquema que involucra a empresarios y exfuncionarios, incluyendo a Eduardo "Lule" Menem y el propio Spagnuolo.
 
"Estamos ante un sistema de coimas que opera desde hace años, pero las pruebas ahora señalan a los más altos niveles del poder actual", explicó una fuente judicial. La posible imputación de Javier Milei surge de su rol como presidente y su defensa pública de Spagnuolo durante el escándalo inicial, lo que podría interpretarse como encubrimiento o tráfico de influencias. Analistas como Eduardo Fidanza, de Poliarquía Consultores, han advertido que esto podría erosionar aún más la imagen del gobierno, ya resentida por la caída en la aprobación de Karina al 30% según encuestas de Trends.
 
El caso ANDIS se entrelaza con otra investigación paralela, la del fondo $LIBRA, donde los hermanos Milei son indagados por presunta estafa en España y EE.UU., con avances reportados en noviembre de 2025. "Libra y ANDIS representan una doble pesadilla judicial para Karina", señala un artículo de Revista Noticias, destacando que Spagnuolo deberá explicar el origen de dólares no declarados.
 
Desde el gobierno, no hubo respuestas oficiales a estas revelaciones, pero Javier Milei ha defendido repetidamente a su hermana. Opositores, como el peronismo y la UCR, exigen una investigación exhaustiva, mientras que en las calles de Buenos Aires se multiplican las protestas por la "corrupción en discapacidad". Si las pruebas prosperan, expertos estiman que Karina podría enfrentar hasta 10 años de prisión por cohecho y lavado de activos, con Javier expuesto a similar suerte por asociación ilícita. El juez a cargo podría dictar prisión preventiva. Lo que amenaza la estabilidad política y pone en jaque la promesa de transparencia que llevó a Milei al poder.
 
La Opinión Popular
 

24-01-2026 / 10:01
Davos confirmó que la ayuda de Donald Trump a Javier Milei antes de las elecciones, funcionó dentro del país, pero enterró la ilusión del libertario de ocupar un espacio respetable en el mundo. "No tienen nada, no tienen dinero, se están muriendo", dijo el estadounidense y fue el epitafio para la imagen internacional de Milei, aunque le permitió ganar las elecciones de medio término.
 
Esa doble consecuencia resulta explicable. La frase de Trump acentuó la idea de que la economía argentina explotaba con la derrota de los candidatos del Presidente. El argumento: "estamos mal gracias a Milei, pero podemos estar peor si se va", quedó muy expuesto en esa doble repercusión, aparentemente contradictoria.
 
Si se compara la repercusión del año pasado con la presentación más reciente en el foro económico realizado en Suiza, la caída de la imagen de Milei fue notable. Después que Trump explicó el motivo de su ayuda a la Argentina con esas palabras, el chiste en Wall Street era la reformulación del MAGA en MADA para Argentina. En vez de Make Argentina Great Again, fue Make Argentina Default Again.
 
Sonó patética la pretensión de dar clases de economía cuando todo el mundo sabe que fundió la de su país, como expresó Trump. En el plano internacional al presidente argentino le asignaron un papel de actor de relleno, un extra pintoresco. Es cierto que le tocó un contexto desfavorable. Era muy difícil sobresalir después de la presentación explosiva del presidente estadounidense.
 
La pantalla mostró el atril sobre el escenario donde hablaba un Milei muy apocado. Nada de gestos grandilocuentes ni de levantar el dedito acusador como hizo la primera vez. Hasta el anuncio de entrada: "Vengo a anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó sin convicción.
 
No era para menos. El inmenso salón donde se realizan los discursos estaba prácticamente vacío. A nadie le importaba lo que iba a decir Milei. Frente al atril había un puñado de asientos ocupados por su hermana Karina y el séquito que lo acompañó. Tras el discurso del estadounidense, no quedó nadie.
 
Trump revoleó el organigrama de relaciones internacionales históricas y rompió alianzas tradicionales de Washington, con Canadá, la OTAN y la Unión Europea. Al día siguiente constituyó una Junta para la Paz con los que le son más sumisos, entre los cuales se encuentra Javier Milei. La estrategia de alianzas de Trump es exhibir músculo y convencer a los demás gobiernos que les conviene estar bien con el matón del barrio.
 
Su maltrato a Canadá y a los europeos que festejaron la guerra contra Rusia en Ucrania y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, fue una demostración del riesgo que corren los que se le ponen cerca.
 
Al día siguiente, los gobiernos europeos todavía no salían de su desconcierto, pero el presidente argentino puso la cabeza en el mismo lugar donde se la cortaron a los demás. Cuando Trump lanzó su propuesta de Junta por la Paz, fue el primero que se anotó aunque todavía no está claro si lo exceptuaron de los mil millones de dólares que deben aportar los socios de esa Junta o si abultará la deuda externa suicida que acumularon con Mauricio Macri. La primera tarea será establecer el status de dominación sobre Gaza tras el genocidio palestino practicado por Israel.
 
Así, Argentina sigue acumulando papelones en el escenario internacional, aislándose cada vez más y confirmando que para Milei, la diplomacia es cosa del pasado y el ridículo es la norma.
 

23-01-2026 / 06:01
Javier "el Loco" Milei volvió a mostrarse este jueves como seguidor incondicional de Donald Trump, dando vergüenza ajena ante los ojos del mundo, al acompañarlo en el lanzamiento del llamado Consejo de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente yanqui que despertó reparos en buena parte de Occidente. El supuesto Consejo de Paz es encabezado por Trump e intenta imponer una salida imperialista siguiendo su "doctrina Donroe". Milei se suma con entusiasmo a esta farsa internacional, de una ONU paralela, combinando sumisión externa con represión interna.
 
El mandatario argentino ocupó un lugar en primera fila, rodeado de jefes de Estado y de gobierno de países no occidentales, muchos de ellos con serios cuestionamientos en materia democrática. Del continente americano solo participaron tres presidentes: Trump, Milei y el paraguayo Santiago Peña. El acto se realizó en el Davos Congress Center, en el marco del Foro Económico Mundial, y fue presentado como un espacio destinado a la cooperación internacional, aunque con un fuerte sello político del líder del Imperio.


Es un proyecto colonialista atroz, sometido a la prepotencia de Trump y su obsesión por regir el mundo a empujones, que busca colaboradores. Entre los asistentes se contaron representantes de Baréin y Marruecos, el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán, el primer ministro de Bulgaria, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania, la presidenta de Kosovo, el primer ministro de Pakistán, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y de Turquía, un delegado de Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia, entre otros. El genocida Benjamín Netanyahu, aunque no pudo viajar por la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mandó su adhesión.


Trump había invitado a cerca de 50 países y aspiraba a que al menos 35 se sumaran. Milei fue uno de los más alcahuetes que, desde el primer anuncio, celebró públicamente la iniciativa y calificó como "un honor" integrar el Consejo, incluso antes de que se conocieran los detalles de funcionamiento y financiamiento. La propuesta incluye una contribución millonaria por parte de los países miembros en los años siguientes, que manejará Trump, un punto que varios gobiernos evalúan con cautela. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, dejaron la decisión en estudio. Abrazado a Trump, Milei separa a la Argentina de todo el resto del mundo. 

El contraste fue evidente entre el discurso que Milei había pronunciado el día anterior en Davos, con fuertes referencias a la defensa de los valores de Occidente, y la postal del jueves, sentado junto a dirigentes de países con modelos políticos dictatoriales muy alejados de ese ideario. Más que coherencia ideológica, la escena dejó en claro el alineamiento estratégico del presidente libertario con Trump y su decisión de respaldar sin matices la iniciativa imperialista.
 
Milei se retiró antes del cierre para cumplir con compromisos, pero alcanzó a estampar su firma que se convirtió a la Argentina en miembro de esta Junta reaccionaria imperialista que presidirá Trump en forma vitalicia y que, según críticos en Estados Unidos, América Latina y Europa, funcionaría como un competidor director de la Organización de las Naciones Unidas, institución que tanto Trump como Milei suelen cuestionar.
 
En ese contexto, la participación del cipayo Milei en el lanzamiento del Consejo de la Paz se volvió a alimentar las críticas sobre una política exterior totalmente subordinada a los movimientos de Trump , con escaso margen propio y con decisiones que, lejos de fortalecer la posición internacional de la Argentina, la exponen a tensiones innecesarias y contradicciones difíciles de explicar.
 
Ahora, el Gobierno libertario quiere evitar que el Congreso, como establece la Constitución, apruebe o no el ingreso de la Argentina al organismo creado y dirigido por Trump para desplazar a la ONU. Por ello, el canciller Quirno ya instruyó para que se elaborara un dictamen que eluda las facultades parlamentarias. Y que la Constitución no sea un estorbo al cipayismo.
 
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