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Nacionales - 09-09-2022 / 11:09
LAMENTABLE POSICIÓN FRENTE AL ATENTADO A CRISTINA

El sector gurka de Juntos por el Cambio se abraza a la confrontación y piden dureza

El sector gurka de Juntos por el Cambio se abraza a la confrontación y piden dureza
Hacia adentro del PRO, Patricia Bullrich es vista como una dirigenta que sólo pudo encontrar su identidad por oposición a otra cosa. De ahí la estrategia de la confrontación a como dé lugar y frente a cualquier hecho. Bullrich es el antikirchnerismo, y ese se transformó en el concepto central de su armado para el 2023.
El ala gurka dura del macrismo, lejos de retroceder sobre sus pasos, redobló la apuesta hacia adentro y hacia afuera tras el atentado contra Cristina Kirchner, que ese sector no repudió. El PRO, y a nivel general Juntos por el Cambio, se dividió claramente en dos grupos con coincidencias y puntos en común pero una diferenciación de base, el rechazo o no al intento de magnicidio.
 
Patricia Bullrich, la mayor exponente gurka de los que guardaron silencio, se abrazó a la idea de la firmeza y la coherencia anti K enarboladas como bandera para las elecciones 2023. Los más moderados, en cambio, optaron por separar la tentativa de asesinato del "uso político" oficialista.
 
Para la presidenta del PRO, tomar una decisión, una postura, no puede ser negociable y debe mantenerse bajo cualquier circunstancia. En su memoria quedaron las famosas "14 toneladas de piedras" de la brutal represión en el Congreso en 2017, en manos de la gestión Cambiemos. En ese momento, recordó varias veces la ex ministra de Seguridad, la administración de Mauricio Macri mostró debilidad y esa carencia se transformó en una piedra fundacional de la derrota electoral dos años más tarde.
 
El discurso del "carácter" fue presentado también por Macri en alguna de las tantas entrevistas que dio este año. Algunos también lo replicaron pero de un modo suavizado: al tener en claro los cambios que necesita la Argentina, mantener el rumbo pese a que sean antipopulares. Esa firmeza, entonces, sería tan imprescindible como la existencia de un plan neoliberal para manejar el país.
 
Por eso, para Bullrich es inconcebible el cambio de decisiones sobre la marcha. Actitud que algunos, dentro de la propia fuerza, catalogan como "capricho". Básicamente, por no existe el rechazo sólo por el rechazo, la oposición sólo por la oposición. Esa postura sería simplemente una especie de propaganda, de consumo del slogan propio, fundacional para la alianza, del antikirchnerismo.
 
Hacia adentro del PRO, Patricia Bullrich es vista como una dirigenta que sólo pudo encontrar su identidad por oposición a otra cosa. De ahí la estrategia de la confrontación a como dé lugar y frente a cualquier hecho. Bullrich es el antikirchnerismo, y ese se transformó en el concepto central de su armado para el 2023.
 

 
La presidenta del PRO dijo, en una conversación con el canal TN, que ella "conoce" las fórmulas del kirchnerismo y que, por lo tanto, no salió a repudiar el atentado para "esperar" las palabras del jefe de Estado.
 
Cuando Alberto Fernández dio su mensaje por cadena nacional, ella se vio habilitada a mantener el discurso de la confrontación. Como plantearon varios dirigentes, Bullrich entendió que Fernández tendría que haber hecho un llamado a la unidad social pero, por el contrario, mostró "bajeza", apuntó contra "instigadores" de la violencia y decretó un "feriado" nacional para promover una "marcha partidaria".
 
Para muchos extraviados por el atentado, la aparición de un feriado se transformó en el tubo de oxígeno necesario para alcanzar la cumbre del Everest. Fue el salvavidas. En el entorno de Bullrich, distintas figuras salieron a pronunciarse sobre el intento de magnicidio pero sin un rechazo y con el pedido de investigación. El asueto no les gustó.
 
Con el paso del tiempo, y algunas críticas internas a la posición halcona, hubo modificaciones en el tablero y el bullrichismo celebró. Juan Pablo Arenaza, legislador porteño y parte del armado chico de Patricia, reveló que hubo señalamientos en la propia alianza pero que a su jefa "no se le movió una pestaña" y "se adelantó a todos". Bajo este análisis, con el endurecimiento del discurso por parte de distintos sectores, la dirigencia se plegó a la líder de la confrontación.
 
Los más moderados, lejos de esa interpretación, se vieron mejor posicionados frente a lo ocurrido porque "repudiar un intento de asesinato a una persona, que encima es Vicepresidenta en ejercicio, no puede entrar en discusión".
 
Lo que no quita que, luego, se le haya abierto la puerta a la oleada crítica por un posterior "aprovechamiento político" por parte del gobierno que merecía remarcarse. Dos momentos distintos, dos sucesos separados. Esa es la distinción que los halcones no hicieron.
 
Con esta construcción, para los más combativos, los blandos cambiaron el discurso y volaron, cual hoja, en la dirección de la ráfaga de turno. Lejos de la coherencia, la firmeza y el carácter de quienes se atrevieron a criticar aún en el momento más dramático. Sostener una posición incluso cuando todo marca que no debería explicitarse.
 
El debate ya había sido planteado la semana pasada, después de la represión porteña en la puerta de la casa de Cristina Kirchner. Bullrich le remarcó a Horacio Rodríguez Larreta su falta de coraje y le cuestionó haber cambiado la decisión sobre la marcha.
 
Eso fue conversado en un almuerzo del PRO y la conclusión fue que, sin firmeza, la Ciudad está sola. "Pararse y conducir el poder con carácter. La falta de carácter nos lleva a ser débiles y no tener la suficiente potencia para ponernos al frente de los cambios y bancar los cambios", dijo la titular del PRO sobre esa "discusión" amarilla. Es que, para ella, la ciudadanía buscará "firmeza y carácter" en Juntos por el Cambio, frente a los zigzagueos en el Frente de Todos.
 
Si bien Federico Pinedo o Mauricio Macri se pronunciaron en contra del atentado, el equipo más próximo a Bullrich mantuvo su distancia con la palabra "rechazo". "Imposible acordar nada con gente que nos odia y que ahora se hacen los buenitos", dijo Arenaza en redes sociales sobre la convocatoria al diálogo. Cuando Fernández decretó el feriado, también lanzó que "en CABA como en Mendoza y Jujuy no debería existir ningún feriado", en un claro mensaje a Larreta y una omisión a Corrientes, que se plegó al asueto.
 
En la Ciudad, los servicios funcionaron con cronograma de feriado pero, tres días más tarde, el jefe de Gobierno anunció el "recupero" de un día de clases "perdido" por un asueto producto de un intento de magnicidio. Lo hizo acompañado por una figura dura de su armado, Soledad Acuña.
 
El discurso de los duros se mantuvo. Incluso se cuestionó a quienes salieron a criticarlo, como fue el caso del lilito Juan Manuel López, que señaló a Bullrich como parte "de una generación para la que la violencia era una opción, lo lamento por ella". Desde el entorno de Patricia lo cruzaron en redes sociales, incluso con descalificativos, y el diputado tuvo que disculparse.
 
Otro que refrendó la postura anti repudio fue el diputado Francisco Sánchez, que pidió la pena de muerte para Cristina. En una entrevista, refrendó su proyecto de ley para que esa sentencia alcance a los delitos de corrupción agravada. "Son cosas que se pueden legislar, se pueden discutir, y si hay un ámbito para hacerlo es el Congreso de la Nación".
 
Ricardo López Murphy, con una ideología más cercana a Patricia Bullrich, volvió sobre el "ellos o nosotros" luego de haber repudiado el atentado y tener que salir, más tarde, a justificar ese posicionamiento frente a las críticas de sus seguidores. Ahora, le puso condicionamientos a una convocatoria al diálogo que pareció quedar un poco floja.
 
Por Carla Pelliza
 
Fuente: El Destape
 

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05-10-2022 / 09:10
La exministra de Seguridad de Mauricio Macri y actual presidenta del PRO fue denunciada por direccionar la compra de sistemas de seguridad para pasos fronterizos a una firma a la que le pagó 35 millones de dólares, 5 millones más de lo que ofrecían sus competidoras en la licitación, y a la que el Estado le pagó también el impuesto a las ganancias por 600 mil dólares a través de un ente cooperador.
 
La voluntad en los tribunales de Comodoro Py para investigar los negociados del macrismo con empresas amigas estará a prueba a partir de una denuncia que presentó la Oficina Anticorrupción, que le adjudica a la exministra y jefa del PRO, la bolsonarista Patricia Bullrich, el direccionamiento de la compra de sistemas de seguridad para pasos fronterizos en 2016 a una firma a la que se le pagó 35 millones de dólares, que eran 5 millones de dólares más que lo que ofrecían sus competidoras en la licitación, y a la que el Estado le terminó abonando también el impuesto a las ganancias (entre otros) por 600 mil dólares a través de un ente cooperador.
 
La denuncia por estafa, violación de los deberes de funcionario público y malversación de fondos no sólo está dirigida contra la polémica Bullrich, sino que también abarca al exsecretario de Seguridad Interior y actual diputado de Juntos por el Cambio, Gerardo Milman y al exsecretario de coordinación de la cartera Alberto Föhrig y al exjefe de gabinete, Marcos Peña.
 
"El monto finalmente pactado" con el consorcio Israel Aerospace Industries-Rafael SA "ascendió a USD 35.000.000, el que resultaba muy superior a los USD 28.901.000 ofertados originariamente, y superaba en USD 5.049.445 la propuesta de su competidora Aeronautics Ltd", dice la denuncia de la OA, que dirige Félix Crous.
 
La adquisición consistía básicamente en unas torres con cámaras y otras con sistemas de comunicación para captar llamadas. En un caso incluso las torres no funcionaban en Argentina porque estaban pensadas para territorio israelí y tuvieron que elevarlas. Fueron presentadas como sistemas integrales de seguridad para los pasos fronterizos de Foz de Iguazú, La Quiaca - Villazón, Aguas Blancas - Bermejo y Salvador Mazza.
 

04-10-2022 / 11:10
El diputado nacional de la UCR, Facundo Manes, volvió a cruzar al expresidente Mauricio Macri. El domingo lo había hecho en el segundo hogar del líder del PRO: en el programa de Luis Majul en LN+. Ahora lo hizo en el canal macrista del Grupo Clarín. Lo afirmó después de haber cuestionado la gestión del expresidente, que generó furibundas reacciones en Juntos por el Cambio.
 
"Prometió sanear la Justicia y quedó en deuda", dijo Manes sobre el gobierno de Cambiemos en TN. "El gobierno del expresidente Macri llegó con la obligación de sanear las cloacas de las servicios de inteligencia, ciertos aspectos de la influencia del poder político en la Justicia. Lamentablemente es una deuda que tenemos que reconocer", manifestó.
 
Sobre las críticas que recibió del PRO, Facundo Manes expresó: "No me imaginé que iba a hacer tanto lío. Me sorprendió todo lo que pasó porque no me pareció nada tan espectacular. No estoy tensionando Juntos por el Cambio".
 
"Hay que reflexionar sobre qué significa el populismo. En el gobierno anterior hubo un populismo institucional, es un problema crónico de la Argentina. Para mí, no hay crecimiento económico ni desarrollo si no hay una modernización institucional. Es una falla desde hace mucho tiempo", indicó el líder de un sector de la UCR.
 
En ese sentido, el diputado que ya ha mostrado varias críticas planteó: "Hablo como mente de científico. Cuando hacemos una investigación, vemos lo que se hizo antes. Si lo que hicieron los nuestros fue malo, no lo tomamos aunque sea de nuestro sector. Y si alguien de nuestros oponentes hizo algo bueno, lo tomamos. Mi mente es diferente a la de la política, donde todos son como tribus que si de este lado tenés que pensar igual".
 
"Yo creo que el gobierno de Macri tuvo una deuda con el saneamiento de la justicia y creo que sin eso la Argentina no se va a desarrollar", enfatizó Manes y remarcó: "El problema de esto es que está oculto lo que fue la deuda durante el macrismo porque el kirchnerismo es terrible. Es tan grave lo del kirchnerismo, es tan patético, triste e infinitamente peor, que frente a eso queda como algo mínimo".
 
Manes fue tajante y frontal, derecho contra Macri. El PRO lo entendió. Y le saltó a la yugular. María Eugenia Vidal escribió un tuit: "No cuenten conmigo para limarlo, ensuciarlo o agredir a Mauricio Macri". Hernán Lombardi escribió vía tuit: "El que se suma al espacio debe venir a construir y no venir a destruir. Debe venir a sumar y no a restar". Y siguió: "Manes muestra una enorme confusión de tiempo y de lugar".
 

03-10-2022 / 17:10
Una declaración del diputado nacional por la UCR, Facundo Manes, volvió a encender la interna dentro de Juntos por el Cambio. El legislador, y uno de los nombres que suenan más fuerte para encabezar una fórmula presidencial, apuntó contra el ex presidente Mauricio Macri: "Tuvo operadores que manejaban la Justicia. Hubo evidencia de que espió a gente de su gobierno".
 
Manes hizo estas declaraciones nada más y nada menos que en La Nación Más, donde fue entrevistado por Luis Majul. El periodista le planteó que "algunos creen que el radicalismo es 'neopopulista'". "Macri es uno de ellos", agregó Majul luego de que Manes le preguntara "quién cree eso".
 
De este modo, el conductor hizo referencia a cuando, en junio pasado, Macri afirmó durante una conferencia en Brasil que "el populismo se originó en Latinoamérica y tal vez en Argentina es donde arrancó, primero con Yrigoyen y después con Perón y Evita". Ante esto, Manes disparó: "Macri debería reflexionar, porque en su gobierno tuvo populismo constitucional (sic). Tuvo operadores que manejaban la Justicia. Eso es populismo institucional. Hubo evidencia de que espió a gente de su gobierno".
 
"Así, trajo a cuentas el escándalo por el espionaje ilegal contra dirigentes tanto peronistas como de Juntos por el Cambio durante el propio gobierno de Macri, por el cual fue acusado su secretario personal, Darío Nieto, y su exsecretaria de Documentación presidencial, Susana Martinengo. El propio Macri, además, fue procesado por el espionaje ilegal a familiares de víctimas del hundimiento del ARA San Juan, aunque finalmente fue sobreseído", recordó.
 
Luego, el neurólogo y primer candidato radical bonaerense en las elecciones del año pasado profundizó en su definición de Macri. "El populismo institucional lleva al fracaso de las naciones. Hay populismo económico, que representa el kirchnerismo, y hay populismo institucional", diferenció, ubicando al expresidente en esta última categoría.
 
"Yo creo que Macri, con Cristina Kirchner, no nos permiten pensar un país", agregó ante la pregunta de Majul de si quiere "jubilar" al líder del PRO. "Hoy hay dos liderazgos. Uno es Cristina Kirchner, donde está Alberto Fernández, donde está Sergio Massa. Y hay otro liderazgo que es Macri donde está Larreta, donde está Bullrich. Creo que esa antinomia nos impide pensar un país", desarrolló.
 
Macri todavía tiene que resolver la interna del partido que fundó, el PRO, donde compite con el Jefe de Gobierno de la CABA, Horacio Rodríguez Larreta, que ya está metido en la disputa con el radicalismo para comandar Juntos por el Cambio. La UCR tuvo un subidón de autoestima con la llegada de Facundo Manes y pretende dejar de ser el furgón de cola de la alianza de derecha para pasar a ser la locomotora. Inmediatamente, los intolerantes "halcones" del macrismo contraatacaron: El Pro, la Coalición Cívica y hasta Javier Milei lo tildaron de "demagogo" y dijeron que si no le gusta JxC 2023, lo mejor es que "siga su rumbo".
 
La Opinión Popular

02-10-2022 / 09:10
El último 27 de septiembre el diario La Nación publicó una suerte de "editorial", atribuida su redacción a "destacados periodistas" del medio. La primera palabra del título ya adelanta su contenido y su objetivo político: ¿Atentado? es esa palabra inicial. Ya sabemos que estamos frente a una mirada negacionista, que reduce -sin ningún disimulo- el fallido intento de asesinato de Cristina a una maniobra de la propia víctima con vistas a una auto victimización para obtener ventajas en su situación procesal. Es decir, no se trataría de un intento de matarla sino de un "relato" K; más o menos -sugieren- como el que demostró el suicidio de Nisman.
 
Frente a tamaña interpretación conspiración, podrían esperarse argumentos y pruebas que la fundamenten. Nada de eso: la "prueba" es que en "las encuestas" posteriores hay una mayoría de "encuestados" que opinan de esa manera. De modo que las más mínimas reglas del oficio periodístico (investigación, testimonios, hechos objetivos...) son suplantadas por la "opinión de la gente", representada en este caso por algunas empresas que investigan la "opinión" pública.
 
Toda una novedad para la ciencia jurídica: una encuesta en el lugar principal del juicio sobre un magnicidio. Es la consagración de algo que viene sucediendo en los últimos años en el país: una denuncia de corrupción contra un funcionario (kirchnerista, claro) se convierte en una certeza mediática que demanda el castigo aún en la carencia de cualquier procedimiento jurídico. Es la dictadura de la opinión pública.
 
Pero resulta, además, que esa opinión no tiene nada de espontánea, tampoco de objetiva. Está alimentada por una maquinaria mediática que bombardea incansablemente las conciencias. Que tiene el semáforo rojo para diferenciar a los "justos" de los "réprobos". Este poder no democrático de los grandes complejos mediáticos no sería, sin embargo, tan grave si sus libres creaciones de culpabilidades enemigas tuvieran el obstáculo de un poder judicial independiente que juzgara los hechos con la ley y la constitución en las manos.
 
El sistema judicial acaba de desprocesar a D'Alesio y su banda después de que las constancias probatorias de sus delitos fueran ampliamente conocidas por todos los que tuvieron algún interés en el asunto.  ¡En cualquier momento La Nación puede titular algún otro de sus libelos "la sociedad cree en la inocencia de D'Alesio"!
 
El actual peso de los poderes fácticos, no reglados por ninguna ley, es tendencialmente mortal para la subsistencia del régimen democrático en nuestro país. Son poderes sustentados en las creencias sociales, como si estas creencias nacieran y se desarrollaran en un vacío de poder y de política. 
 

02-10-2022 / 08:10
Los conflictos de cualquier tipo (laborales, educativos, sociales, económicos siguen las firmas) pueden subestimarse o negarse; jamás evitarse. Una sociedad democrática se mueve a su ritmo. Por lo general son complejos, suceden dentro de un contexto histórico, arraigan en tradiciones, tienen precedentes.
 
En ningún país del mundo hay unanimidad; tampoco en la Argentina federal, diversa y pluralista. La infatuada derecha autóctona piensa distinto y viene acuñando "la teoría de un solo demonio". El populismo, la izquierda, los pibes que ocupan escuelas, los planeros son culpables de todo disenso, carecen de legitimidad para reivindicar sus derechos. Extorsionadores, delincuentes, quedan excluidos del diálogo democrático aún de las tratativas usuales en toda pulseada por intereses.
 
El diputado Javier Milei se esmera para quedar a la derecha de Juntos por el Cambio pero la principal oposición le deja poco margen. El Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se halconiza a diario en desesperada carrera para empardar a otros presidenciables.
 
Tal vez no lo consiga, tal vez esté destiñendo el perfil que quiso armar hace tres años... pero criminaliza a los estudiantes que formulan demandas del sector, tomando colegios. Un clásico de las luchas populares que se concreta cerca del aniversario de la Noche de los lápices.
 
La ministra Soledad Acuña ni se imagina armar una instancia de negociación, habla de denuncias penales. Miente porque no hay delito. El larretismo pijotea consigo mismo: denuncia contravenciones, manda policías de noche a los hogares de los chicos ocupantes.
 
Manifestarse es un derecho cívico, las normas argentinas estipulan priorizar el interés superior del menor. Acuña y Larreta se ne fregan. Comisionan policías que ingresan al Colegio Nacional Buenos Aires, la autonomía universitaria te la debo aunque ningún aliado radical cambiemita diga "esta boca es mía" o conmemore la Reforma universitaria.
 
Enviados de Larreta consultan a los jueces de su feudo, aquellos que son tropa propia. Le responden que no hay delito ni perspectiva de trasladar la responsabilidad penal o contravencional de los hijos a los padres. A "Horacio" no le importa ya que su afán es amedrentar.
 

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