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Nacionales - 09-09-2022 / 11:09
IDENTIFICAN A UN TERCER INTEGRANTE DEL GRUPO EL DÍA DEL ATAQUE A CFK

Los detenidos rondaban a Cristina desde un mes antes del intento de homicidio

Los detenidos rondaban a Cristina desde un mes antes del intento de homicidio
La justicia ubicó a Gabriel Carrizo en la escena de Recoleta y cuatro días antes en otro video con Sabag Montiel y Uliarte. Aparece con gorro y camuflado. Además de inteligencia, creen que participó de la planificación. La investigación busca la presencia del grupo entre "haters" u odiadores, grupos antigobierno, antikirchnerista y neonazi.
Un video del 28 de agosto, cuatro días antes del intento de asesinato, con premeditación porque hay indicios de una preparación previa, de Cristina Fernández de Kirchner, y un nuevo hallazgo en las imágenes del día del atentado, confirman que el neonazi Fernando Sabag Montiel y la libertaria Brenda Uliarte no actuaron en soledad. No sólo la pareja estaba ahí, haciendo inteligencia previa como es ostensible, sino que también habría estado presente en las inmediaciones de la vivienda de la vicepresidenta Gabriel Carrizo, integrante del grupo, que tiene todavía más componentes, y en el que ahora está puesto el foco de la causa judicial.

Los investigadores rastrean imágenes de todos en busca de reconstruir la actividad anterior y qué hicieron el mismo día del ataque. Carrizo es, según él mismo se presentó en una nota televisiva, el que maneja el supuesto negocio de copos de azúcar con los que la chica aparece en diversas situaciones, tanto las movilizaciones a favor de CFK como en algunas anti-gobierno, otra arista que se estudia en detalle. Todos estos nuevos elementos que aparecen refuerzan la hipótesis de que hubo una planificación y pacto previo, como ya sostuvieron la jueza María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo. Los últimos allanamientos sumaron información útil.

La pesquisa ya constató que son varios los días previos al intento de magnicidio en los que apareció el carrito de copos de azúcar en la esquina de la casa de CFK, en Juncal y Uruguay, de acuerdo a los videos bajo análisis. Está allí el 23 y 27 de agosto, cuando había movilizaciones en favor de la vicepresidenta. El 28 de agosto se ve apoyado en la pared de un edificio y mirando en dirección a la vicepresidenta al propio Sabag. Su pareja y el amigo estarían con barbijo, que era en realidad un recurso que usaban para ocultarse, también observando, al fondo. Todo esto vuelve evidente que estaban estudiando el lugar, seguramente los movimientos de la custodia y de la vicepresidenta, así como de las y los manifestantes.
 
Carrizo, todo indica, tenía y un papel relevante y su presencia fue detectada también el mismo día del ataque, camuflado con gorro y barbijo. Los otros amigos en la mira son: Sergio Orozco, Leonardo Volpintesta, Miguel Angel Castro Riglos y Lucas Acevedo.
 

 

 
GABRIEL CARRIZO APARECE CON GORRO Y CAMUFLADO
 
Atentado a Cristina Kirchner: Identifican a un tercer integrante de la banda de los copitos el día del ataque
 
Fueron días muy calientes, tras el pedido de 12 años de prisión del fiscal Diego Luciani contra ella en la causa sobre la obra pública en Santa Cruz, con la posterior represión de la policía de Horacio Rodríguez Larreta. El grupo investigado intentó usar ese contexto para comenter un magnicidio pero les salió mal. En los días posteriores incluso sus reacciones y apariciones públicas muestran cierta torpeza.
 
El grupo radicalizado
Carrizo es la misma persona que publicó en su estado de Whatsapp poco después del atentado y la detención de Sabag: "Seguro el próximo sos vos Alberto! Tené cuidado!". "Gobierno es vulnerable, y espero que les quede claro... Nosotros somos los que mantenemos a estos parásitos ahí arriba", agregaba. Como remate decía: "Van a juzgar a una persona que le estaría haciendo un gran favor a toda la Nación Argentina", en alusión a Sabag Montiel.
 
Los cinco amigos bajo sospecha aparecieron en Telefé, junto con Brenda, el día posterior al ataque, diciendo que estaban amenazados y que tenían miedo. Carrizo --que se presenta como "Nico"-- y Brenda llevaban la voz cantante. La chica misma parecía anticiparse y decía: "Nos culpan de algo que no hicimos, dicen que somos un grupo terrorista". Después de su detención el domingo 4 de septiembre, tras haber sido identificada en el lugar del atentado, los demás fueron a declarar como testigos, con el mismo discurso de aparente temor.
 
Tuvieron que aceptar dejar sus celulares para la pesquisa. De allí se comenzó a rescatar información valiosa y un denominador que parece unirlos: la pertenencia a grupos (incluso en whatsapp) de "haters" (odiadores) con un fuerte discurso antigobierno, antikirchnerista y neonazi. Algunos cambiaban con frecuencia de aspecto físico y sus nombres en las redes sociales. Son todos elementos que suman dudas en su contra pese a que trataron de desligarse mostrando en el juzgado, por ejemplo, como en el caso de Carrizo, un mensaje que reflejaba que Brenda decía que estaba "orgullosa" de lo que había hecho su pareja.
 
Otra arista es la posible relación del grupito con manifestaciones violentas contra el gobierno y sus aparición en entrevistas televisivas donde justo aparecían para criticar al oficialismo. Orozco apareció en una nota en Crónica TV en Tigre junto con Brenda el 28 de julio, el día que se conoció la designación de Sergio Massa al frente del ministerio de Economía, con la que se mostraban críticos. El joven se mostraba muy informado y mencionó a Silvina Batakis. Tenían un palo consigo, que parecía el de los famosos algodones de azúcar. Hay otra nota en el mismo canal, ya en agosto, donde justo están Sabag Montiel y Brenda y hablan en contra de los planes sociales y dicen que viven de vender los copitos, que ella exhibe a la cámara.
 
Brenda --que utilizaba otro nombre, Ambar, incluso en las redes-- participó de una agresiva marcha de antorchas en la que hasta tiraron fuego en la puerta de la Casa Rosada, que organizaba la agrupación Revolución Federal. Lo puso en su propia cuenta de Instagram, aunque luego lo borró. Hubo otros hechos de similar tenor investigados donde los autodenominados republicanos pusieron una guillotina en Plaza de Mayo, se pararon a insultar en la puerta del Instituto Patria y fueron a maldecir al Palacio de Hacienda.
 
Uno de los cinco del grupo, Miguel Angel, dio una entrevista a TN este miércoles en la que relató que Brenda había comentado en charlas entre ellos que "quería matar a Cristina". Según el joven, también supuesto vendedor de copos, ella le dijo al resto lo mismo que afirmó en la televisión y que se demostró que era falso: que no había estado con "Nando" --como lo nombra a Sabag-- el día que intentó matar a la vicepresidenta. Como era esperable, Miguel Angel alegó perplejidad por el papel de su amigo.
 
Dos allanamientos importantes
Hubo dos allanamientos, entre el miércoles y el jueves, que sumaron información relevante para los investigadores. Uno fue en el monoambiente donde vivían juntos Sabag Montiel y Uliarte, en la calle Uriburu al 700, en el partido de San Martín. Ya había sido allanado, pero a partir de la aparición de las fotos de ambos exhibiendo la pistola Bersa calibre 32 utilizada en el atentado y del aviso del dueño del inmueble, se hizo un nuevo procedimiento donde la Policía de Seguridad Aeroportuaria se llevó un disco rígido y varios dispositivos. Se investiga, entre otras cosas, si Sabag cambiaba de celular con frecuencia.
 
Otro allanamiento se hizo en la casa de un exnovio de Brenda, Lucas Ocampo. El mismo llamó al juzgado porque la noche del intento de asesinato ella apareció en su domicilio pidiéndole ayuda después que Sabag quedara detenido, se quedó a dormir allí y dejó una bolsa blanca. Es la misma bolsa que se ve en las imágenes que la toman en el escenario del ataque, cerca de su pareja. Es más, cuando él es atrapado por militantes tras intentar disparar en la cabeza de CFK, ella se va de ahí sin decir nada, sin siquiera pedir por su novio. Se retira como quien se hace la distraída: se la ve vestida de negro, con zapatillas blancas y la bolsa en cuestión en la mano.
 
Una teoría es que en esa bolsa, que será peritada, pudo haber estado el arma. Se intentará detectar si tiene rastros de pólvora. También tenía un paraguas. La reconstrucción de los pasos de la pareja aquel día, el 1 de septiembre, dio cuenta también de que en Quilmes, donde estuvieron juntos en el local de un tatuador, también pasaron por un McDonald's donde las cámaras captaron algo extraño: levantaron un papelito que tiró otra pareja al piso y se lo llevaron. Como ya es conocido, viajaron a Constitución, luego al Obelisco y de ahí caminaron hasta Juncal y Uruguay, donde llegaron cerca de las 20 horas.
 
Todavía está pendiente el análisis de muchísima información, en especial la ubicación de celulares, las llamadas, los mensajes. En el caso de Brenda, como reveló este diario, tenía una "carpeta segura", con una clave aparte, en el celular, que recién pudo ser abierta a última hora de este jueves para cotejar si allí guardaba alguna información.
 
Preguntas que aún no tienen respuesta
¿Hay un mandante del grupo o alguien detrás? Es un interrogante que todavía se debe despejar. A favor de esa hipótesis está el hecho de que parece tratarse de un grupo precario si se piensa en lo que sucedió: el intento de asesinato planificado de la vicepresidenta que no se consumó. Sabag no parece ser alguien experimentado y la bala no entró en la recámara o se puso nervioso al mover la corredera.
 
Tanto Sabag como la chica parecen personas algo vulnerables e influenciables, en este caso por el odio. En contra se puede pensar que una hipótesis les hubiera proveído mayor logística, estructura y otra arma ya que la utilizada es muy vieja. Pero hay preguntas muy evidentes que quedan abiertas: ¿De qué vivían? ¿De vender copos de azúcar y algún alquiler? ¿Es era una actividad pantalla? ¿Si alguien los financiaba, habrían actuado de manera tan precaria?
 
Por Irina Hauser y Raúl Kollmann
 
Fuente: Página12
 

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04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

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