La Opinión Popular
                  21:42  |  Lunes 02 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 04-09-2022 / 10:09
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

El atentado a Cristina puede ser el final de la violencia política o el principio de una etapa mucho peor

El atentado a Cristina puede ser el final de la violencia política o el principio de una etapa mucho peor
Cuando llegue el momento, el fascismo que está haciendo metástasis en la sociedad occidental va a usar en contra nuestro con una efectividad y una brutalidad que no alcanzamos a sospechar. Si no se puede convencer a un tercio del país de que está mal dispararle a la vicepresidenta, el problema no se resuelve con una ley.
La Argentina tiene dos destinos ante sí y el magnicidio fallido contra Cristina Fernández de Kirchner nos sirve como recordatorio de que hay poco tiempo por delante para tomar el camino correcto. Las pericias determinarán el motivo por el cual no hubo disparo después de que Fernando Sabag Montiel gatillara un arma en perfecto estado de funcionamiento cargada con balas de plomo a pocos centímetros del rostro de la vicepresidenta.
 
Más allá del resultado, sobran los motivos para que las personas con fe hablen de un milagro. Otros, más cómodos con la idea del azar, podemos definir ese golpe de fortuna como sacar un pleno en la lotería cósmica. Le digamos como querramos decirle, lo cierto es que la impericia del tirador o un detalle nimio en el mecanismo evitaron que el país ingrese en una nueva etapa de violencia inédita cuyo final es imposible de imaginar pero siempre desastroso.
 
Los magnicidios han sido históricamente el preludio de guerras, revoluciones y períodos negrísimos; cuesta pensar en un desenlace distinto. Y acá está la Argentina, dilapidando su segunda, o enésima oportunidad. A 48 horas del ataque, pareciera que nada cambió. Y si nada cambió, lo que sucedió una vez, un hecho extremo de violencia política, puede volver a pasar. En cambio, los milagros ni los plenos de lotería suceden dos veces seguidas.
 
No existen, por ahora, elementos para considerar conspiraciones pero es incorrecto pensar en un loco suelto cuando existe un enorme dispositivo político, mediático, judicial y social que fue el caldo de cultivo en el que se gestó el impulso magnicida de Sabag Montiel.
 
Como se repitió muchas veces en estas horas, el límite no se cruzó el jueves sino que se había cruzado mucho antes: la bomba en una unidad básica de Bahía Blanca o el disparo con arma de fuego al diputado correntino Miguel Arias no tuvieron una censura unánime de la dirigencia política ni fueron resueltos de forma satisfactoria y ejemplar por el Poder Judicial al que la oposición sugiere encomendarse.
 
De la misma manera, la patética reacción opositora ante el acto de terrorismo más impactante desde el atentado a la AMIA, por lo menos, vuelve a correr esa línea un poco más allá. Por momentos parece que en la Argentina no se cruzan límites sino puntos de no retorno. 
 

 
Por eso parece irresponsable que el gobierno no haya hecho todo lo que tenía a mano para facilitar el trance a una oposición dispuesta a aferrarse a cualquier excusa con tal de no asumir su responsabilidad. Es cierto: en el '87 fue el opositor Antonio Cafiero quien se puso a disposición de Raúl Alfonsín durante el levantamiento militar. Tiene sentido: si triunfaba, a la dirigencia peronista le esperaba el exilio o algo peor.
 
Una similitud y una diferencia. Otra vez es el peronismo el que lleva las de perder si la situación se radicaliza; pero esta vez la oposición no está dispuesta a hacer lo que haya que hacer para defender la democracia y opera maliciosamente bajo la premisa de que puede sacar beneficios de una mayor inestabilidad.
 
Para el oficialismo, no hay combinación más nociva que escalar la retórica sin actuar en consecuencia, porque da pie para justificar e intensificar la violencia sin hacer nada (ni siquiera algo equivocado) para combatirla. Por deber institucional y por instinto de preservación, deberá calibrar su discurso, algo que sólo parece haber entendido, hasta ahora, la propia CFK.
 
Que las responsabilidades no sean exclusivas no quiere decir que sean simétricas, porque no lo son, de la misma manera que no es unilateral pero tampoco simétrica la violencia política en la Argentina, ni ahora ni nunca.
 
Ese argumento, que parece calcado de la teoría de los dos demonios, intenta justificar el atentado contra la vicepresidenta (¿tanto les piden?) por actos previos del propio peronismo y forma parte del discurso dominante en la oposición en estos días. No resiste un análisis, porque a lo largo de la historia, al igual que ahora, el uso de la violencia política en todas sus formas, fue desproporcionadamente en contra del peronismo y las clases populares.
 
Es decir: uno puede encontrar en el pasado un montón de ejemplos de momentos en los que el peronismo actuó de manera reñida con la convivencia democrática pero en cualquier caso empalidecen en comparación con el daño soportado: desde los bombardeos a Plaza de Mayo y los fusilamientos a la resistencia hasta el plan de exterminio de la última dictadura, no existe parangón que permita defender una comparación.
 
De la misma manera que los exabruptos y las canalladas cometidas en nombre del peronismo en los últimos años no tienen nada que ver con la persecución y el hostigamiento que recae ahora sobre Fernández de Kirchner. No es lo mismo.
 
Una vez que se llegó a este punto no existen las salidas sencillas. Hay que decirlo sencillo para que no quede lugar a la interpretación resbaladiza: a esta altura del partido la única forma de evitar un derramamiento de sangre en la Argentina es pacificar.
 
No hay forma de llegar a una solución si no se reconstruye una cosa pública en común entre dos placas tectónicas destinadas a separarse cada vez más, abriendo un abismo entre ellas. Es necesario construir un ámbito público de intercambio del que puedan participar todos los partidos políticos, los empresarios, los sindicatos, el Poder Judicial y los medios de comunicación con la sola condición de trabajar para evitar la violencia.
 
Eso suena difícil pero es la primera mitad y la más sencilla del problema. Sucede que ese ecosistema de poder ha demostrado hasta ahora una profunda incapacidad de autorregularse, por lo que no alcanza con propiciar las condiciones para el intercambio sino que el Estado debe, además, erigirse en árbitro de lo que allí se decida.
 
Y para eso necesita construir una autoridad que hoy no existe. Alguien que mira el vaso medio vacío puede reparar en la paradoja: un gobierno que necesita pacificar al país para reconstruir su autoridad y reconstruir su autoridad para pacificar al país. Alguien que ve el vaso medio lleno, o que no le queda otra, puede reparar en que la pacificación del país quizás sea ese sendero virtuoso que estaba buscando el peronismo para salir del pantano.
 
Dos condiciones necesarias para encarrilar en ese camino. La primera es un acuerdo que incluya, al menos parcialmente, a un sector de la derecha y del establishment, para romper la narrativa centrífuga imperante, que beneficia a los marginales y premia a los extremos.
 
Es lo que permitió el triunfo de Joe Biden en Estados Unidos y también la alianza que construyó Lula en Brasil para competir este año. La presencia de algunos empresarios en la reunión del viernes en la Casa Rosada puede abrir un canal de diálogo. Tienen mucho que perder si el país cae en una espiral de violencia. La interna del PRO con sus socios exhibida el sábado en el Congreso es otra rendija para entrar.
 
La segunda condición es que la sociedad empiece a percibir resultados. Si no, es muy difícil. El año que viene se cumplen cuarenta años desde 1983 y veinte años desde el 2003. No sirve de nada enojarse con los que asocian sus penurias con la democracia o con el kirchnerismo, aunque estén equivocados.
 
Tener razón no sirve para ganar elecciones ni para detener baños de sangre. A esta altura del partido, después de varios años de economía rota y crisis recurrente, la demanda es de tranquilidad y plata en el bolsillo. O, como diría Sergio Massa si no estuviera silbando bajito, "sin estabilidad macro no hay paz social y sin paz social no hay estabilidad macro".
 
No existen recetas mágicas así que nada menos que eso va a funcionar. Menos que menos el punitivismo estúpido que suele surgir como primera reacción después de una tragedia y deja siempre detrás de sí una huella de más violencia: de esto no se salva la derecha ni la izquierda.
 
Prohibir discursos y aumentar penas no sirve y solamente legitima herramientas que, cuando llegue el momento, el fascismo que está haciendo metástasis en la sociedad occidental va a usar en contra nuestro con una efectividad y una brutalidad que no alcanzamos a sospechar. Si no se puede convencer a un tercio del país de que está mal dispararle a la vicepresidenta, el problema no se resuelve con una ley.
 
La Argentina tiene dos destinos ante sí. El segundo es más difícil pero vale la pena intentarlo. Esto es lo que deberían entender políticos, empresarios, comunicadores, sindicalistas, jueces e influencers. Si el atentado contra CFK marcara el punto final de esta etapa; si la clase dirigente tuviera la capacidad de transformar ese momento en la oportunidad de renovar el pacto de que nunca más la violencia política sea una herramienta de poder en este país; si en lugar de chicanas y tibios repudios en las redes sociales hubiera un verdadero acto de constricción y un compromiso real con la democracia, el país tiene un futuro inmenso de paz y prosperidad.
 
El acuerdo histórico entre YPF y la empresa malaya Petronas, que permite proyectar un horizonte en el que se duplique en pocos años la capacidad exportadora, no solamente tiene una importancia capital en términos económicos sino que abre la puerta de una opción geopolítica que el país debe explorar ante la creciente polarización entre China y Estados Unidos: la de asociarse a otros de tamaño mediano y grande y peso relativo alto en el concierto de naciones que tengan el mismo interés que la Argentina en mantener la buenas relaciones con las dos potencias en conflicto. La reciente visita oficial del canciller de la India, Subrahmanyam Jaishankar, también corre en ese sentido.
 
En el gobierno creen que el modelo de la asociación con la gigante petrolera, que le deja a YPF, una empresa privada en manos del Estado argentino, el 51 por ciento de la titularidad de la explotación, puede replicarse para activar otros proyectos de utilización de recursos naturales estratégicos como el litio, el petróleo offshore y las energías renovables, como una vía a mitad de camino entre la nacionalización, que ha demostrado ser subóptima en términos de eficiencia, y la privatización boba que deja al país sin el commodity ni los beneficios de extracción. Si pudiera aplicarse con éxito sería la llave para dejar atrás para siempre el loop de crisis recurrentes del sector externo.
 
En los próximos años se va a determinar la arquitectura legal de esos proyectos, las condiciones en las que van a extraerse los recursos durante décadas. Se va a definir si todos los argentinos van a ser socios de esa riqueza (a través, por ejemplo, de una renta universal financiada por las regalías de la explotación) o si será un negocio para los pocos mismos de siempre. Si las comunidades van a verse beneficiada por la generación de valor agregado y los riesgos ambientales van a trabajarse con profesionalismo o si los inversores van a llevarse todo y dejar atrás la desolación. Lo primero sólo puede lograrse en paz y con consensos básicos. La otra opción es más desigualdad, más violencia.
 
 
Cuando hablamos de consensos debemos hablar de las condiciones para que el país entre en un sendero productivo y vuelva a existir la esperanza de que mañana vamos a estar mejor y que nuestros hijos van a tener una vida mejor que la nuestra. Sin eso, tampoco puede haber democracia, o mejor dicho, sin eso, ¿por qué querríamos una democracia? Ahí está la pregunta que la sociedad argentina debe exigirle a sus dirigentes que contesten. Es algo básico pero hoy, a dos días de que alguien gatilló dos veces a centímetros de la cabeza de CFK, no tiene respuesta. A los tiros no hay futuro para nadie, pero mucho menos para los peronistas. La Argentina tiene dos destinos ante sí. Hay que actuar ya.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

Agreganos como amigo a Facebook
02-03-2026 / 09:03
Javier "el Loco" Milei transformó su discurso ante la Asamblea Legislativa en un show de insultos y provocaciones contra la oposición peronista. Sin ningún anuncio para enfrentar la crítica situación nacional, dejó claro que el Gobierno anarco capitalista busca destruir la industria avanzando con la apertura y primarización de la economía. Los picos de desequilibrio mental llegaron cuando le enrostraron los escándalos de la estafa Libra o el 3% de coima para Karina. "Manga de ladrones, delincuentes", les dijo el desquiciado jefe de Estado. Una y otra vez, el mandatario interrumpió su trabada lectura para gritarles y chicanearlos con agravios y burlas.

El primer ataque llegó cuando los legisladores oficialistas cantaban a favor del Presidente, minutos después de iniciado el acto. "Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes, aunque no les guste", les dijo a los opositores el desaforado, antes de continuar: "Ustedes no pueden aplaudir porque se les escapan las manos en los bolsillos ajenos". Fue bochornoso y tribunero. Parecía una persona bajo los efectos de un brote psicótico.

Además, atacó a la ex presidenta y ex vicepresidenta, Cristina Kirchner, quien cumple su condena por la falsa causa Vialidad en prisión domiciliaria. "Sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros, por eso tienen a su líder presa. Y va a seguir presa por la causa de los cuadernos, va a seguir presa por el Memorándum con Irán, va a seguir presa por lo que hizo con Vialidad. Porque es una chorra, porque fueron los más chorros de la historia", expresó, en una clara intromisión en los procesos que lleva adelante el Poder Judicial y con la cara completamente desfigurada de tanto gritar.

El estafador Milei también desmintió el contenido de los audios en los que el ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Diego Spagnuolo, aseguraba que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, estaba involucrada en pedidos coimas a prestadores de discapacidad. "Sigan con las operetas que la gente sabe, sabe que son unos mentirosos, sabe que los audios son falsos, sabe que el que declaró ya dijo que era mentira", gritó, sin disimular su molestia.

Asimismo, y en una interpretación libre de la Historia moderna, desligó al fascismo de la violencia. "Los fascistas son socialistas que entendieron que el camino no era la violencia. Por lo menos sé menos bruto y andá a estudiar", le narró a un legislador opositor. "Primero agarrá los libros, después decime todo lo que quieras", añadió.

La violencia atravesó todo el discurso presidencial, en el que hubo un momento en el que quienes estaban en los palcos trataron de ponerle ritmo a la frase "kuka tirapiedras". "Yo les voy a avisar algo, kukas: me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar y a la gran mayoría les encanta verlos llorar", sumó Milei. Minutos más tarde, acusó a los diputados peronistas de ser "golpistas".
 
Mientras por día decenas de empresas cierran sus puertas en la Argentina, Milei aprovechó sus ataques para negar una vez más la crisis económica que su política está profundizando. "Miren los números, la tasa de desempleo cayó. Sería interesante discutir con ustedes si entendieran algo", chicaneo. Además, les agradeció al ministro de Economía, el endeudador serial Luis Caputo, a quien describió como "el mejor ministro de Economía de la historia", y al canciller Pablo Quirno y al presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
 
Un pendenciero desaforado, antes que un Presidente, produjo en la noche de este domingo uno de los episodios más vergonzosos de nuestra historia política. Todas las palabras que pudieran emplearse para reflejarlo fueron agotadas por las que usó el propio energúmeno para describirse a sí mismo, en cada reacción, en la violencia de sus gestos, en sus ejecuciones actorales perfectamente guionadas.
 
La Opinión Popular
 

 

01-03-2026 / 09:03
Los guerreristas Donald Trump y Benjamin Netanyahu lanzaron fuertes bombardeos sobre Irán con el objetivo de eliminar a sus dirigentes y forzar un cambio de régimen. Asesinaron a Alí Jamenei, su líder supremo. Irán respondió con drones y misiles sobre Israel y bases de EE.UU. y denunció el homicidio de 80 niñas en una escuela arrasada. Hay reocupación mundial por la escalada mientras el cipayo Javier "el Loco" Milei respaldó el ilegal ataque imperialista.
 
La Cancillería Argentina sentó postura respecto del ataque sorpresivo a Irán y marcó nuevamente su alineación total y explícita con Israel y Estados Unidos. De esta forma, vuelve a delegar la toma de decisiones respecto a la política internacional en detrimento de la soberanía y plegarse ciegamente al mandato del presidente norteamericano, Trump y el primer ministro israelí, Netanyahu, que bajo el nombre de operaciones de combate "masivas", atacaron objetivos civiles y militares iraníes.
 
El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, salió rápidamente con un comunicado que da cuenta que el Gobierno "valora y apoya" el reciente ataque militar conjunto de Estados Unidos e Israel contra los objetivos en Irán. Entre esos objetivos, se encontraba una escuela donde murieron más de sesenta niñas. Pero la Cancillería no condenó ese ataque, sino que condenó categóricamente las represalias iraníes contra objetivos en países como Qatar y Arabia Saudita, calificando el accionar de Irán como "ataques injustificados".
 
El gobierno de Milei insiste constantemente en el "legítimo derecho de Israel a la defensa de su soberanía" frente a lo que describe como agresiones de la República Islámica de Irán. Ante la escalada del conflicto, la Oficina del Presidente, en coordinación con las fuerzas de seguridad, elevó el nivel de alerta a "Alto" en todo el territorio nacional, reforzando fronteras y objetivos sensibles, como instituciones de la comunidad judía y sedes diplomáticas. Asimismo, la Cancillería recomendó suspender todo desplazamiento a Irán y aconsejó a los argentinos que ya se encuentran en la región extremar las precauciones.
 
Esta postura marca un quiebre definitivo con la política de neutralidad histórica de la región, y posiciona a la Argentina como uno de los pocos países que brinda un apoyo abierto a las ofensivas militares contra Irán. Gabriel Fuks, miembro del Parlasur, marcó el "peligro que significa meter a la Argentina en un conflicto dónde hay un intervencionismo unilateral que rompe con todos los mecanismos de convivencia y gestiones posibles para la paz".
 
En este sentido, cuestionó la decisión de la Cancillería que muestra "un 100 por ciento de pérdida de soberanía", y va camino a "trasformar a la Argentina en parte del campo de batalla global". Por lo que advirtió sobre las consecuencias que puede tener para el país, como ya ocurrió en los años 90. "El gobierno de Milei está metiendo a la Argentina en un agujero muy difícil de salir".
 
El diputado nacional de Fuerza Patria, Nicolas Trotta, también coincidió en que el "acompañamiento lineal" significa una pérdida de soberanía para la Argentina, y resaltó que "es mayor aún que en la época de las relaciones carnales, durante el gobierno de Carlos Menem".
 
En esta línea, el legislador peronista detalló que "la Argentina acompañó con más claridad los posicionamientos de Israel -más aún que Estados Unidos- y responde a una agenda que ni siquiera es la de Argentina, es la de Javier Milei" por lo que aseguró que "el presidente confunde su mirada con lo que debe ser el posicionamiento de un país".
 
La Opinión Popular
 

28-02-2026 / 09:02
Morituri te salutant (Los que van a morir te saludan). Así saludan los empresarios argentinos al imperator Javier "el Loco" Milei. Lo aplauden el titular de la Rural, Nicolás Pino; el de la Cámara de Comercio, Mario Grinman; el de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss, y hasta el de la UIA, Martín Rapallini.
 
En dos años del presidente cantor cerraron 23 mil empresas, 30 por día, la mayoría de la construcción, del comercio y de la industria manufacturera, pero los tipos aplauden la masacre de muchos empresarios que ellos representan porque al mismo tiempo 290 mil trabajadores quedaron en la calle. Los empresarios fanáticos aceptan el sacrificio a cambio de la reforma laboral esclavista.
 
En el Congreso, los anarcocerebrales, los del PRO, los radicales y el MID, apoyaron el despojo de los derechos a los trabajadores. Seis gobernadores, tres de ellos de origen peronista lejano (de Río Negro, Alberto Weretilnek; de Neuquén, Rolando Figueroa, y de Salta, Gustavo Sáenz), otros dos que se siguen llamando peronistas, (Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Raúl Jalil, de Catamarca) otro de origen sindical (Claudio Vidal, de Santa Cruz) y otro que compitió contra el oficialismo (Hugo Passalacqua, de Misiones) mandaron votar con el gobierno nacional.
 
En las elecciones, esos gobernadores hicieron campaña contra el oficialismo libertario. Fueron votados para hacer oposición, pero lejos de sus provincias mandaron a sus legisladores a acatar al gobierno nacional para desvalijar a los trabajadores de todo el país, incluso aquellos que los votaron en su territorio.
 
Jaldo dijo que esos gobernadores representaban la voz del interior como si eso fuera la expresión del federalismo, pero ellos se sometieron a la extorsión del gobierno central y más bien representan todo lo contrario al verdadero federalismo.
 
Hubo seis gobernadores de Unión por la Patria, Axel Kicillof, de la provincia de Buenos Aires; Sergio Ziliotto, de La Pampa; Gustavo Melella, de Tierra del Fuego; Elías Suárez, de Santiago del Estero; Gildo Insfrán, de Formosa, y Ricardo Quintela, de La Rioja, que formaron un bloque opositor a la reforma laboral. Jaldo, que es uno de los gobernadores mejor pagos por el gobierno nacional con los ATN que le corresponden a su provincia, trató de disfrazar su sumisión a Milei con un supuesto federalismo que lo diferenciaba del peronismo a nivel nacional.
 
Cuando el primer gobierno peronista decretó las grandes reivindicaciones obreras, lo hizo para los trabajadores de todas las provincias. Nada más contrario al verdadero federalismo que someterse a las políticas antiobreras del gobierno central.
 
Derrotado en las elecciones, el peronismo mantuvo su oposición a las políticas neoliberales del gobierno, lo que le valió deserciones, como la senadora Carolina Moisés, que aceptó ocupar el espacio que correspondía al principal interbloque opositor, que tiene 25 senadores, frente a los 21 del oficialismo. Más atrás están los radicales con 10 bancas y el PRO, con tres y luego hay varios bloques, algunos unipersonales.
 
Un principio democrático que nunca fue transgredido hasta la llegada del PRO y los libertarios, plantea que la conformación de las autoridades de cada Cámara se integre de manera proporcional. La vicepresidencia correspondía a Unión por la Patria, pero el oficialismo, aliado con otros bloques menores, dejó a la segunda minoría sin representación en el esquema de dirección del Senado.
 

27-02-2026 / 10:02
Un peritaje clave en el caso $LIBRA, que el fiscal Eduardo Taiano demoró más de la cuenta, complica al presidente Javier "el Loco" Milei y su hermana la coimera Karina, secretaria general de la Presidencia. La información surge de celulares y computadoras de dos de los involucrados en la estafa: el trader Mauricio Novelli, con quien Milei hacía rato que tenía negocios y fue el nexo con el creador de $LIBRA Hayden Davis; y Sergio Morales, que era funcionario de la Comisión Nacional de Valores (CNV) mientras participaba de este entramado y es, hasta ahora, el único que renunció por este escándalo.
 
Del peritaje se desprende que Milei sabía perfectamente qué estaba haciendo cuando promocionó $LIBRA el 14 de febrero de 2025 y confirma en el expediente judicial lo que ya era evidente por el trabajo periodístico sobre el caso: que tenía una relación muy estrecha con los involucrados y el mundo cripto.
 
El otro dato fundamental del peritaje es que Novelli borró muchos mensajes de su teléfono y sólo "se hallaron dos conversaciones de WhatsApp y una de Instagram" con Milei. Es inverosímil y muestra señales de ocultamiento y encubrimiento, ya que Milei y Novelli tenían un vínculo estrecho de años, con una escuela de negocios financieros en común, presencia de el joven trader en la Casa Rosada e incluso en Olivos e incluso en la exclusiva gala de asunción del libertario en el Teatro Colón.
 
Los mensajes eliminados incluyen también al grupo de Whatsapp que compartían Novelli, Morales y Manuel Terrones Godoy, otro de los involucrados en la estafa. "Todas las conversaciones individuales y las relativas a grupos de WhatsApp conformados por Novelli, Terrones Godoy y Sergio Morales se hallaron vacías o habrían sido eliminadas", dice el peritaje. Novelli también borró mensajes con su madre y su hermana, que inmediatamente después de la estafa fueron a vaciar una caja de seguridad bancaria.
 
A su vez, en otra muestra de letargo voluntario, Taiano requirió este martes al gobierno que informe "si existe un acuerdo confidencial" entre el impulsor de $LIBRA, Hayden Davis, y Milei. Más allá de que lo más probable es que ni le contesten, lo pide tardísimo. Si había una copia en los cajones de la Casa Rosada ya pasó por la trituradora de papeles hace rato.
 
El resultado del peritaje fue elaborado por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) que depende del Ministerio Público Fiscal. En gran parte es "reservado", pero lo poco que muestran ya revela que sobran elementos para que Milei, su hermana y todos los involucrados sean, al menos, llamados a indagatoria.
 
De acuerdo a los datos que surgen del estudio de la DATIP, Milei había sido "capacitador en materia de teoría monetaria respecto de criptomonedas" en la escuela "N&W Professional Traders" de Novelli, con quien el jefe de Estado mantenía una aceitada relación. Se hallaron videos e imágenes de las clases que daba Milei. Es decir, no era un ignorante en la materia, como pretende hacer creer. Pero eso no es todo: el estudio de los teléfonos da cuenta de que Milei y su hermana mantuvieron intercambios de mensajes con el lobista Novelli, que es un actor clave en el lanzamiento de $LIBRA. 
 

26-02-2026 / 11:02
En una de las marchas más convocantes del año, los jubilados volvieron a alzar la voz frente al Congreso de la Nación, como acostumbran a hacerlo cada miércoles. En esta ocasión contaron con el apoyo de organizaciones gremiales, con vistas a una nueva marcha en rechazo al proyecto de reforma laboral que debatirá el Senado el próximo viernes. Advirtieron sobre el impacto del funesto Fondo de Asistencia Laboral (FAL) en el financiamiento de las jubilaciones.
 
El gobierno de Javier "el Loco" Milei avanza con la aprobada reforma laboral y, en el centro del proyecto, aparece el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Bajo la promesa de "aliviar" a las empresas, el esquema permitirá distribuir el costo de las desvinculaciones a lo largo de la relación laboral. El Fondo de Asistencia Laboral reducirá aportes patronales y restará 0,37 por ciento del PBI a la Anses, superando lo destinado a ciencia, salud y discapacidad.
 
En los hechos, implicará un recorte anual de 2.600 millones de dólares a la Anses, equivalente al 0,37 por ciento del PBI. El mecanismo es sencillo: las empresas deberán destinar un 2,5 por ciento del salario en el caso de pymes y un 1 por ciento en grandes firmas a un fondo individual.
 
Pero esa erogación será compensada con una reducción equivalente en las cargas patronales. Resultado: el despido queda virtualmente a costo cero para el empleador y el agujero lo absorbe el sistema previsional. Según el Instituto Argentina Grande, con datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, la pérdida supera ampliamente partidas que el Ejecutivo consideró inviables por falta de recursos.
 
Este proyecto, redactado por los abogados de las grandes empresas, es nefasto si se lo compara con que el Presupuesto 2026 prevé 1.107 millones de dólares para ciencia, tecnología e innovación, apenas 0,16 por ciento del PBI. Para el Hospital Garrahan asigna 162 millones de dólares, 0,023 por ciento del producto.
 
La comparación se vuelve más áspera al recordar que el Presidente vetó el aumento del 7,2 por ciento a jubilados, la suba del bono a 110.000 pesos y la extensión de la moratoria, con impactos fiscales muy inferiores. También rechazó la Ley de Emergencia en Discapacidad, cuyo costo estimado oscilaba entre 0,25 por ciento y 0,45 por ciento del PBI.
 
La apuesta oficial sostiene la falsedad que la reforma generará más empleo formal y fortalecerá el sistema jubilatorio. Sin embargo, la economía acumula dos meses de caída según el EMAE del Indec, y no hay señales de expansión que anticipen una compensación rápida del rojo previsional.
 
¿Y cómo se detiene esta agresividad del gobierno libertario? Seguir dándole pelea, saliendo a la calle, llenando las plazas, protestando, con los partidos populares, con los movimientos sociales, que tienen que hacerles temblar el piso a los dueños del poder y del dinero. La calle a coro, plena, con las voces de la valentía civil.
 
La Opinión Popular
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar