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Sociedad e Interés General - 17-08-2022 / 08:08
ADHIRIÓ FERVOROSAMENTE AL PERONISMO

El Legendario Compañero Oscar Gálvez

El Legendario Compañero Oscar Gálvez
Oscar Alfredo Gálvez, icono de ese deporte en Argentina. Ganó cinco títulos de Turismo Carretera y 43 victorias en esa especialidad. El Autódromo Oscar Gálvez del barrio porteño de Villa Riachuelo fue sede en 20 ocasiones del Gran Premio de la Argentina de Fórmula 1.
Oscar Alfredo Gálvez nació en Caballito el 17 de agosto de 1913. Fue Campeón en Turismo de Carretera y en Pista (en 1947 y 1948); y en TC en 1953, 1954 y 1961. Adhirió fervorosamente al peronismo.
 
Escribió parte de la historia del automovilismo argentino, junto con su hermano Juan, y el menor Roberto, aunque éste último sólo asomó a este deporte. Hijos de una familia porteña, en que el padre era mecánico, desde chicos sintieron su pasión por los fierros, lo que hizo que Oscar se sintiera "mecánico", y dejara la escuela primaria, después de intentar tres veces cursar el 4º grado.
 
Los hermanos Gálvez fabricaban sus propios autos, rígidos, duros, cuadrados, pesados, prepararon el auto para que Oscar corriera en 1937 las Mil Millas Argentinas, y Juan logró acompañarlo, modificando su documento, pues era todavía menor de edad, y el anecdotario señala que perdieron el segundo puesto por perder tiempo en cambiar la correa que ataba el capot (que se cortaba por ser un cinturón común de pantalones).
 
En 1939 participaron en el Gran Premio Getulio Vargas, en que los Gálvez rompieron el diferencial, lo ataron con alambre y continuaron, pero sobre el final volcaron, se reacomodaron y llegaron segundos, atrás de Juan Manuel Fangio.
 
En 1940 tuvieron un tremendo vuelco al caer a un precipicio, y decidieron comenzar a usar casco. Oscar -lo que son las épocas- consiguió uno de paracaidista y Juan otro de los que usan en los tanques de guerra.  Esos eran los tiempos con anécdotas pintorescas de los pioneros de esta actividad.
 
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Y fueron muy buenos mecánicos, inventores y técnicos que fabricaban nuevas piezas y probaban ingeniosas soluciones. Juan era menor, silencioso e introvertido, Oscar expresivo y extravertido.
 
Era inconfundible el auto de Oscar, un Ford negro y blanco de la escudería de Armando (quien fuera presidente de Boca Juniors).  Corrió cerca de 309 carreras, ganó 7 Campeonatos, 90 victorias en total. Fue Campeón en Turismo de Carretera y en Pista ( en 1947 y 1948); y en TC en en 1953, 1954 y 1961.
 
El 6 de febrero de 1949, corrió en Palermo bajo la lluvia, con un Alfa Romeo 3.800 y logró el primer triunfo de Argentina sobre los experimentados conductores europeos, en lo que fue posteriormente la fórmula 1. En 1948 logró el Gran Premio de la América del Sur, que fue considerada una carrera épica por el estado de los caminos de esa época.
 
Y la gente se volcaba a la calle para saludar al "Aguilucho" que volvía triunfador. En 1952 ganó seis veces en un año. Su desempeño como corredor duró 25 años y un mes, y logró en su trayectoria un 28,8% de efectividad, siendo superado en esto por su hermano Juan (quien encontró en su pasión un trágico final).
 
Falleció el 16 de diciembre de 1989 y al Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires se le puso su nombre en su homenaje.
 
Fuente: Nac y Pop 

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El Legendario Compañero Oscar Gálvez
Oscar Gálvez y Juan Manuel Fangio.
El Legendario Compañero Oscar Gálvez
"La Caracas", la legendaria carrera Buenos Aires-Caracas, en 1948. Auto de Oscar Gálvez en la llegada a Bogotá.
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
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