La Opinión Popular
                  16:32  |  Miércoles 05 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"El peronismo es un encuadramiento de las fuerzas populares vertebrado en torno a la clase trabajadora" John William Cooke
Recomendar Imprimir
Internacionales - 16-08-2022 / 08:08
REALIZADA LOS DÍAS 16 Y 17 DE AGOSTO DE 1949

Rebelión de la Chaucha en Chile

Rebelión de la Chaucha en Chile
La muchedumbre incendió automóviles, derribó los postes del tendido eléctrico y volcaron buses.
Rebelión de la Chaucha en Chile

 
La Revolución de la Chaucha o Revuelta de la Chaucha fue una violenta manifestación realizada los días 16 y 17 de agosto de 1949, en Santiago de Chile, con motivo del alza del valor del transporte colectivo en 20 centavos de peso (una "chaucha" en el lenguaje popular chileno).
 
El gobierno decidió aumentar en 20 centavos (una moneda de bajo valor denominada por el mundo popular "una chaucha") la tarifa del transporte público. En la noche del 16 de agosto los estudiantes salieron a protestar en las calles apoyados por empleados y obreros.
 
La muchedumbre incendió automóviles, derribó los postes del tendido eléctrico y volcaron buses. Por orden del Gobierno, el cuerpo de Carabineros los atacó de manera desproporcionada para una causa tan insignificante, dejando un saldo de decenas de heridos y varios muertos. Al no tener alcances políticos de mayor envergadura que una protesta puntual, la revuelta se disolvió.
 
Las consecuencias fueron: la creación del Comité Unido de Obreros, el cual será un antecedente para la creación de la CUT (Central Única de Trabajadores); el logro del pasaje de menor costo para los estudiantes y la derogación de poderes que el poder ejecutivo disponía.
 
La Opinión Popular  

Agreganos como amigo a Facebook
Rebelión de la Chaucha en Chile
La rebelión contra las alzas de tarifas.
Rebelión de la Chaucha en Chile
Aprehensión de manifestantes.
05-10-2022 / 08:10
05-10-2022 / 07:10
05-10-2022 / 07:10
04-10-2022 / 12:10
En el Frente de Todos existe coincidencia en marcar la gran elección que hizo Lula da Silva, al llegar en primera vuelta al 48,5%. Pero también admitían la preocupación por la consolidación de un espacio de ultraderecha, una novedad en la política de la región. Para explorar las posibles consecuencias en la campaña argentina, aconsejaban esperar ver lo que quedaba de campaña y el resultado del segundo turno del 30 de octubre.
 
El triunfo de Lula sobre Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas dejó un sabor agridulce en quienes se identifican con una visión progresista de la sociedad y miran con preocupación el avance de las ultraderechas en la región y en el mundo. Las fallas groseras de la mayoría de las encuestas previas a los comicios fueron el principal alimento de esos sentimientos encontrados, ya que habían despertado grandes expectativas sobre un triunfo holgado del líder del Partido de los Trabajadores que, luego, las urnas no ratificaron.
 
En verdad, los sondeos previos acertaron, con buen grado de precisión, los votos que obtuvo Lula, pero subestimaron en por lo menos diez puntos los que cosechó Bolsonaro. De ahí que los cinco puntos de diferencia que finalmente sacó el expresidente tuvieron sabor a poco entre sus simpatizantes.
 
No deja de ser llamativo que ese resultado (48,4% de Lula contra 43,2% de Bolsonaro) se aproxima bastante al que se dio en Argentina el año 2019 (48,2% de Alberto Fernández contra 40,2% de Mauricio Macri). En ambos casos los oficialismos de derecha fueron vencidos por espacios populares que no alcanzaron, por poco margen, la mitad de los sufragios.
 
Pero en su favor debe reconocerse que superaron el 40% de los votos a pesar del sesgo antipopular de sus gestiones; un nivel muy alto que denota la consolidación del voto de derecha en la región y en el mundo. Esta realidad se ve reflejada muy bien en la frase -de una amarga ironía- que dice: "El producto más acabado del capitalismo es el pobre de derecha". Para lograr tan altos guarismos los representantes de la derecha neo (neoliberal con cuotas variables de neofascismo) recogen votos del electorado de origen popular que parece expresar así niveles crecientes de insatisfacción y desilusión, exacerbados por los grandes medios de la derecha.
 
Algunos datos de la realidad brasileña, especialmente los referidos a la brutal desigualdad social, quizás ayuden a entender algo mejor tan complejos procesos. Según la organización Oxfam el 5% más rico de la población de Brasil tiene los mismos ingresos que recibe el 95% restante; por otra parte es el tercer país más desigual de América Latina detrás de Colombia y Honduras, y el décimo más desigual del mundo.
 
El proceso de inclusión social que había iniciado Lula da Silva bajo su primera presidencia fue rápidamente neutralizado por el conservadurismo bolsonarista. Además el líder del PT había logrado ubicar a Brasil como la sexta economía mundial, logro que también arruinara la derecha al hacerla retroceder al décimo tercer lugar. Todo indica que la degradación social operó como tierra fértil para que germinen las semillas del autoritarismo más violento y retrógrado. Y en ese suelo debe sembrar hoy Lula da Silva su proyecto reparador.
 
El triunfo no parece lejano para el PT pues está a solo 1,6 puntos de la meta. Pero tendrá que resistir los embates del bolsonarismo que no reconoce límites a la hora de agredir con la violencia y la mentira. Son horas decisivas no solo para los brasileños sino también para toda Latinoamérica.
 
La Opinión Popular
 

04-10-2022 / 09:10
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar