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Internacionales - 11-06-2022 / 10:06
LA DECISIÓN DE LA JUSTICIA SENTÓ UN PRECEDENTE HISTÓRICO

Jeanine Añez condenada a 10 años de prisión por el golpe a Evo Morales en Bolivia

Jeanine Añez condenada a 10 años de prisión por el golpe a Evo Morales en Bolivia
Un Gobierno de Facto como el de Añez carece de dos elementos esenciales para la democracia, la legalidad y la legitimidad, porque la cabecilla que se autoproclamó Presidenta, incumple con lo establecido en la Constitución Política del Estado (voto directo, delegado y/o sucesión constitucional); y al no contar con ningún respaldo social, utilizó la fuerza, la violencia, la persecución política, la justicia y el encarcelamiento indebido, para perpetuarse en el poder.
El 10 de noviembre de 2019, el entonces presidente Evo Morales renunció a su cargo en medio de protestas opositoras que denunciaban un supuesto fraude electoral, un motín policial y hasta una "sugerencia" de las Fuerzas Armadas para que dimitiera. Dos días después, la entonces segunda vicepresidenta del Senado asumió la jefatura del Estado en la Asamblea Legislativa sin quorum ni asistencia de la bancada mayoritaria del Movimiento Al Socialismo (MAS). Ese hecho fue un golpe de Estado neoliberal.
 
La noche de este viernes, el Tribunal Primero de Sentencia Anticorrupción de La Paz condenó a 10 años de cárcel a la ex presidenta de facto Jeanine Áñez por el caso Golpe de Estado II, en el que fue juzgada por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes.
 
El juicio oral en contra de Áñez y otros ocho involucrados comenzó el 28 de marzo y la mañana de este viernes, en su última exposición de alegatos ante el Tribunal de Sentencia, la exsenadora insistió en que es inocente y afirmó que "volvería a hacer" lo que hizo en la crisis de noviembre de 2019, cuando se proclamó mandataria en medio de un caos político y social.
 
Áñez está detenida desde marzo de 2021 e inicialmente fue capturada acusada por la comisión de los delitos de terrorismo, sedición y conspiración dentro del proceso denominado Golpe de Estado I, a instancias de la exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) Lidia Patty. Luego fue abierto otro proceso en su contra por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes, que se denomina Golpe de Estado II. Este segundo proceso es el que tuvo mayor agilidad y es en el que Áñez fue juzgada por delitos cometidos antes de que asuma sus funciones como mandataria de facto en la crisis de noviembre de 2019.
 
La Opinión Popular
 

 
GOLPE EN BOLIVIA
 
Condenan a 10 años de cárcel a Jeanine Áñez por el golpe a Bolivia
 
La expresidenta de facto recibió su condena por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes.
 
La expresidenta de facto de Bolivia Jeanine Áñez fue condenada a diez años de cárcel por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes al asumir como presidenta en 2019, conocido como el caso "Golpe de Estado II". De esta forma, se constituye la primera resolución de relevancia sobre la salida obligada del poder del entonces presidente Evo Morales y el gobierno de facto que asumió en su lugar.
 
El Gobierno de Bolivia aseguró que la condena "es un precedente histórico para que no se vuelva a repetir un golpe de Estado". La misma fue el final de un extenso proceso, con numerosas interrupciones, algunas técnicas y otras relacionadas con la salud de Áñez.
 
En sus últimas palabras, Áñez dijo que fue sometida a un "simulacro de juicio", remarcó que actuaría "de la misma manera" si se repitieran las circunstancias por las que asumió la presidencia y denunció que al Tribunal "el poder político le exigía un juicio exprés para tener una sentencia exprés".
 
En La Paz, Cochabamba y Sucre se habían instalado vigilias de víctimas de la dictadura y seguidores del oficialismo, a la espera de la sentencia, la cual tuvo resistencias por cerca de 20 expresidentes de América Latina y España, quienes calificaron de "arbitrario, abusivo, ilegal e inconstitucional" el juicio, y opinó que la ONU, la OEA y la UE lo deberían repudiar.
 
Áñez tiene pendientes otros dos juicios, uno el "caso Golpe de Estado I", por sus actos como presidenta y otros por las muertes ocurridas durante las llamadas masacres de Sacaba y Senkata, en las que se reprimió a protestas callejeras.
 
 
Por qué se la condena
  
En este caso, denominado Golpe de Estado II, en el que Áñez y exjefes policiales y militares fueron procesados por decisiones contrarias a la Constitución, se investigó a la exsenadora por las acciones que tomó cuando era segunda vicepresidenta de la Cámara alta para asumir la Presidencia del Estado de forma irregular.
 
 
Qué dijo Áñez en su defensa
  
Para la defensa de Áñez, no debió juzgarse a la exmandataria por la vía ordinaria, sino que debería haber habido un juicio de responsabilidades en el Congreso, pero los denunciantes -y la justicia- argumentaron que se juzgaron acciones previas a la gestión.
 
"En ningún momento he vulnerado la Constitución Política del Estado o he emitido normas u órdenes contrarias. Y esto se ha podido evidenciar en todas las declaraciones y en todas las pruebas. Fui sometida a estas cansadorísimas horas de juicio porque el poder político les exigía un juicio exprés para tener una sentencia exprés", señaló Áñez.
 
El tribunal debió trasladarse al penal de Miraflores para escucharla y luego hizo lo mismo al Penal de San Pedro para el turno de los excomandantes Flavio Arce y Pastor Mendieta. Áñez se quejó de que se le negó "absolutamente todo" durante el proceso, lamentó "las exquisiteces" del Tribunal, que rechazó pruebas de su defensa y atribuyó esas actitudes a la necesidad de "tener el camino expedito para tener una sentencia condenatoria".
 
Insistió en que en 2019 hubo "vacío de poder" y recalcó que no movió "ni un dedo" para asumir el Ejecutivo.
 
La exmandataria advirtió que se excluyó, entre la documentación descartada, el comunicado del Tribunal Constitucional que avalaba su Gobierno transitorio, las memorias de la Conferencia Episcopal sobre una reunión mantenida en la sede de la Universidad Católica y el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre las elecciones fallidas de 2019.
 
"Yo tuve el Gobierno, pero nunca tuve el poder. Tuve bloqueos en la Asamblea (Legislativa); era un Gobierno simplemente de transición. En un año pudieron haber hecho cualquier denuncia en la Cámara de Senadores, pero no lo hicieron; trabajamos en coordinación", remarcó.
 
Finalmente, agregó: "Bolivia sabe que esos delitos no los he cometido. Bolivia sabe que fui una consecuencia de todo lo que sucedió el 2019. Aquel que cometió incumplimiento a la Constitución, irrespetando hasta un referendo, está feliz y libre haciendo política. Para él hay impunidad. Esa es la justicia que tenemos en Bolivia".
 
Fuente: El Destape
 

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