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                  10:04  |  Jueves 07 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
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"El peronismo es un encuadramiento de las fuerzas populares vertebrado en torno a la clase trabajadora" John William Cooke
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Entre Ríos - 22-05-2022 / 21:05
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

¿Cómo debe enfrentar Entre Ríos la cuarta ola de covid-19?

¿Cómo debe enfrentar Entre Ríos la cuarta ola de covid-19?
La ministra de Salud, Sonia Velázquez, viene instrumentando desde diciembre de 2020 el Plan Rector de Vacunación Covid 19, y se han aplicado un total de 2.960.236 dosis, entre primeras, segundas, dosis únicas y adicionales o refuerzos. Esto representa un 89% de esquemas iniciados en la población total, y un 80% de esquemas completos. Los números muestran una buena respuesta de la población, aun así se insta a aplicarse el “pinchazo” de refuerzo porque no se han presentado a recibir el primer refuerzo 500 mil entrerrianos.
Tras meses de relativa tranquilidad, la pandemia comenzada a desplazarse lentamente del centro de la escena en una combinación de dudas y certezas pero, de repente, entramos oficialmente a la cuarta ola de coronavirus. Así lo definió la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, en una reunión con sus pares provinciales. En la última semana, los casos positivos de covid crecieron 93% y si se calcula el último mes, el incremento supera el 300%. Y eso que se modificó el criterio de testeo, y a los casos leves y menores de 50 años ya no se los testea.
 
Esto era esperable porque es imposible que, con todas las actividades habilitadas y con las fronteras abiertas, el virus deje de circular. Además, las bajas temperaturas hacen que la gente pase más tiempo en ambientes cerrados y poco ventilados. Al mismo tiempo, la sensación es que la sociedad se ha relajado pese a que los contagios se han duplicado con la subvariante de Ómicron que evade la inmunidad de las vacunas, dado que no son 100% eficaces, y también los contagios previos. Ahora bien, ¿Esta ola tendrá las mismas características que las pasadas? ¿Se espera otra vez picos abrumadores? ¿O será más parecida a una epidemia de gripe?
 
El relajamiento social se percibe en la calle. ¿Cuántos aún usan barbijo en los espacios cerrados? ¿Dónde se exige su utilización? ¿Se respeta el distanciamiento social? ¿Mantenemos los cuidados de higiene? La respuesta a todas estas preguntas es negativa. El peligro es que la curva ascendente de contagios ha regresado y a la inmunidad menguante de la población se suma a una baja percepción del riesgo y el relajamiento de los cuidados.
 

¿Qué porcentaje de vacunación tenemos en Entre Ríos? La ministra de Salud, Sonia Velázquez, viene instrumentando desde diciembre de 2020 el Plan Rector de Vacunación Covid 19, y se han aplicado un total de 2.960.236 dosis, entre primeras, segundas, dosis únicas y adicionales o refuerzos. Esto representa un 89% de esquemas iniciados en la población total, y un 80% de esquemas completos. Los números muestran una buena respuesta de la población, aun así se insta a aplicarse el "pinchazo" de refuerzo porque no se han presentado a recibir el primer refuerzo 500 mil entrerrianos.
 
Ante el aumento de contagios, Sonia Velázquez informó que, en Entre Ríos, esto no tiene impacto aun en internaciones y casos graves. Aunque han aumentado los casos, no han aumentado las internaciones, tampoco los fallecimientos. Esto se debe al nivel de inmunización que se ha alcanzado, ya sea adquirida o a través de las vacunas. Por eso es necesario que se vacunen inmediatamente a los que le faltan los refuerzos: en las próximas semanas aumentarán los contagios. Si avanza la vacunación, en Entre Ríos no debería haber una ola como las anteriores y la nueva sería con pacientes más leves.
 
¿Cómo debe enfrentar Entre Ríos la cuarta ola de covid-19? Con más vacunación porque la pandemia no terminó y las variantes híper contagiosas, como Ómicron y sus linajes, siguen circulando. La preocupación por los niños en las escuelas es fundamental en esta etapa, al igual que los mayores de 50 años, los inmunodeprimidos, las embarazadas y los obesos. Todos debemos extremar los cuidados: el barbijo y la higiene de manos son imprescindibles. La vacunación ha demostrando su efectividad, con ella y atendiendo las dos medidas anteriores, no debería haber muchos casos. Y si los tenemos, no serán severos, gracias a cada medida sanitaria que se tomó, al esfuerzo de la sociedad, de los equipos de salud y al accionar del gobierno, que posee vacunas suficientes que tal vez no nos libren a todos de un contagio, pero sí nos dan protección significativa contra la internación, la enfermedad grave y la muerte.
 
La Opinión Popular
 

¿Cómo debe enfrentar Entre Ríos la cuarta ola de covid-19?

Necesidades populares frente a los ataques de la derecha
 
La Argentina es un país muy extenso con baja densidad media de población distribuida de modo dispar, con gran concentración en centros urbanos. Cuenta con un desarrollo industrial considerable, mano de obra y profesionales calificados pero todo eso no alcanza para el crecimiento sustentable y prolongado.
 
Es exportador de productos agropecuarios que le reditúan ingresos en divisas pero "el campo" no emplea tanta mano de obra como la industria. Está alejada de los grandes centros de poder, hace décadas que no tiene conflictos bélicos con países limítrofes. Padece las crisis del capitalismo mundial que usualmente se tradujeron en dificultades económicas y zozobras institucionales. Así pasó en 1890, 1930 y 2008, por aludir a algunos casos.
 
Durante el mandato del presidente Alberto Fernández viene sufriendo dos crisis globales, que castigan a todo el planeta: pandemia y guerra en Ucrania. Las catástrofes duelen más por acá porque se asientan en el legado macrista: industricidio, economía tembleque, deuda externa record. Las desigualdades entre clases y regiones se acentuaron. Creció la concentración de la riqueza. Los padecimientos en pandemia se repartieron potenciando asimetrías preexistentes.
 
La derecha argentina es extrema como sus parientes en otras latitudes. Sus líderes reniegan de la identidad propia, la esconden: se definen como "republicanos o liberales". Los desmienten sus desempeños cuando gobernaron. Partidarios de un capitalismo salvaje sin frenos, promueven bajas de impuestos y reducción de derechos laborales y sociales. Elisa Carrió, esta semana, propuso disminuir algunas indemnizaciones por despido causado y reducir la cantidad de empresas en las que debe haber delegados de personal. No es la economía, giles, es la puja de poder entre clases.
 

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Potencial catástrofe alimentaria
 
Después de la pandemia llegó la guerra y detrás de ella viene una "catástrofe alimentaria", o al menos eso es lo que anticipa una de las publicaciones más influyentes del mundo, la revista The Economist. Para países productores de alimentos se platea una disyuntiva de hierro: aprovechar la escalada de precios para sumar dólares o limitar exportaciones en defensa del consumo interno.
 
El informe de la revista inglesa titulado "The coming food catastrophe" señala que la invasión de Rusia a Ucrania provocó drásticas reducciones en las exportaciones de alimentos, especialmente trigo, de esos países que entre ambos suministran el 12% de las calorías que se intercambian globalmente y que para proteger sus consumos internos, otros 23 países aplicaron restricciones a sus exportaciones de alimentos.
 
El caso más significativo fue el de India que anunció este mes la suspensión total de sus ventas al exterior de trigo, lo que provocó un alza instantánea de 6% en los precios internacionales, que para entonces ya venían arrastrando una suba interanual de más de 50%.
 
Semejante escalada en los precios internacionales de productos que son esenciales en las mesas de todos resulta un arma de doble filo para los países que los producen. Por un lado brindan la oportunidad de incrementar significativamente los ingresos por exportaciones, pero por otro, pueden generar un alza en los precios de esos mismos alimentos en sus mercados internos.
 
La clase trabajadora argentina es demandante, se moviliza con agilidad, reivindica derechos. Esa praxis se lleva mal con el capitalismo soñado por la derecha que cuestiona a los "populistas". "Populistas" definió toscamente el economista Javier González Fraga son los que "se creen con derecho" a consumir, a disponer de bienes típicos (no lujosos) de la etapa. Por ejemplo: alimentos.
 
Según las visiones ultra liberales la democracia es el factor que agrega irracionalidad a la gestión del sistema capitalista. Las demandas populistas resultan de un electorado que no es capaz de darse por satisfecho con lo que le proporcionan los mecanismos del mercado. La consideran una patología inherente al sistema democrático en el cual la mayoría utiliza su poder numérico en favor de medidas que parecen beneficiarla en el corto plazo pero que terminarían comprometiendo a la economía capitalista, presentada a su vez como la única base de todo el progreso social.
 
Para los defensores de esta corriente liberal, el nudo a desatar radica en cómo limitar la democracia para proteger el mercado sin poner en riesgo la legitimidad del orden social. Las catástrofes acontecidas desde 2020 repartieron mal poder, riquezas, esperanzas, perspectivas futuras. La puja política en la Argentina refleja esa disparidad en un trance difícil para las fuerzas populares.
 

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Priorizar exportaciones o la mesa propia, esa es la cuestión
 
En todo el mundo se toman medidas para evitar que la disparada del precio de los alimentos por la guerra en Ucrania termine en hambre y revueltas. En Argentina, uno de los principales países afectados por estos coletazos, la oposición ató de pies y manos al gobierno y lo dejó sin recursos para defenderse. En una guerra sería traición a la Patria.
 
Argentina es un gran productor de alimentos, pero la disparada de precios hizo que la crisis golpeara a la población local de la misma manera que en los países que no producen alimentos y muchas familias no podrán satisfacer sus necesidades alimentarias mínimas. Si no se desenganchan los precios locales de los internacionales, algunos argentinos sufrirán hambre, mientras que otros ganarán fortunas multimillonarias a costa de la desgracia de sus compatriotas.
 
El sector productor de alimentos -dominado por cuatro o cinco grandes corporaciones-- actúa con la voracidad de los buitres y ninguno de esos sectores, incluidos los del campo, tienen ni una idea aproximada del caos y la violencia que se podría provocar si mantienen esa intención de hambrear a los sectores más vulnerados de la población y restringir al máximo el consumo en las capas medias que ya han disminuido drásticamente el consumo de carne y derivados del trigo. Ni siquiera han podido reemplazar la carne por otros alimentos ya que también se disparó el precio de los pollos y de la carne de cerdo.
 
La oposición macrista actúa como si estuviera en Babia: solamente se le ocurre proponer bajar los impuestos y sacar las retenciones con lo cual la inflación y los precios de los alimentos llegarán a la luna. La oposición no toma conciencia del mundo que hay fuera de su burbuja de mentiras electorales. La oposición local, las patronales del campo y la industria alimenticia obstruyen todos los intentos para evitar una tragedia.
 
Pero la oposición y todo el conglomerado relacionado con la producción de alimentos, tampoco pueden salir indemnes de esta crisis de la que, no han tomado conciencia de su volumen y profundidad. Si mantienen una posición irreductible como hasta ahora, ya no serán responsables sólo de un aumento de precios, sino también de la hambruna de amplios sectores y de la alta conflictividad social que irá asociada con ella.
 
Para el Gobierno la disyuntiva no es menor, porque con una economía en crisis necesita imperiosamente de los dólares que pueda liquidar el campo, pero con una pobreza de más de 40% y una inflación anual arañando los 60 puntos, también debe defender la "mesa de los argentinos".
 

¿Cómo debe enfrentar Entre Ríos la cuarta ola de covid-19? 
 
Bordet confía en revertir el resultado en 2023
 
El gobernador Gustavo Bordet está enfocado en la gestión, sin peleas internas, sin pensar en candidaturas sino en resolver los temas de la gente. Esa es la fórmula que le valió el acompañamiento mayoritario en los comicios generales, cuando hay que elegir cargos ejecutivos. Sin hacer campaña ni hablar de elecciones, supera ampliamente en intención de votos al mejor de los opositores.
 
Bordet se mostró optimista y aseguró que las elecciones de medio término de 2021 "no tienen nada que ver con las que vamos a tener el año que viene". El mandatario recordó en este sentido que "en 2017 (anterior elección legislativa) perdimos por 17 puntos contra la lista que encabezaba Atilio Benedetti. Dos años después (elección de gobernador) le ganamos a Benedetti por casi 25 puntos".
 
En esta línea, el gobernador cruzó a sus adversarios: "Esto que quiere instalarse desde la oposición de que la elección está resuelta porque ganaron casi por 20 puntos, no es así. El año que viene es una elección completamente distinta, se van a valorar gestiones locales, la gestión provincial".
 
A pesar de su confianza, admitió que "no es una tarea fácil", pero cree que el peronismo entrerriano puede obtener una "muy buena performance" electoral en 2023. En su análisis, Bordet sostuvo que "a la hora de votar, el entrerriano se fija mucho en cada ciudad, en los dirigentes locales, que nosotros tenemos muy buenos".
 
Como el náufrago se aferra a un pedazo de madera, el peronismo se abraza a indicadores con la esperanza de ver el sol. Señalan mejoras sostenidas en el empleo y también se sujetan a datos del consumo y de la actividad económica. El Indec ha señalado que el empleo registrado en febrero de 2022, ha superado ya los niveles de diciembre de 2019, antes de la pandemia.
 
Sin embargo, la inflación sigue erosionando los bolsillos de los argentinos y multiplicando pobres, aun entre personas que tienen empleo registrado y ven alejarse de su alcance el costo de vida y de la canasta familiar. Pero el Gobierno confía ver tierra a partir de julio. Piensa que la ola de aumento de precios empezará a ceder; y que sobre finales de año recomenzará a esbozarse una sonrisa en el rostro de los argentinos, justo en el año electoral donde habrá que elegir nuevo gobierno.
 

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Nada cambia, pero crece la sensación de que todo puede cambiar
 
Aristóteles sostenía que el tiempo es la medida del cambio. Por lo tanto, cuando las cosas no cambian el tiempo no pasa. Así pareciera que están los que ven que en los últimos 40 días los principales actores de la política están paralizados. Esa calma chicha, como se le llama en alta mar, es la calma que precede a las tempestades.
 
Hay candidaturas provinciales con peso específico cuando la indefinida fecha electoral empieza a aproximarse a los límites del año calendario. En el anti peronismo entrerriano, no se vislumbran dudas: Rogelio Frigerio se impondría por amplio margen al resto de los interesados y las apuestas se concentran en el nombre de quien lo acompañará en la fórmula. Pero Juntos por Entre Ríos aún debe resolver entre Frigerio y la UCR como candidatos a gobernador. Y no está nada dicho.
 
Ambas fuerzas el PRO y la UCR, además, deben definir candidatos para la Intendencia de la ciudad de Paraná. Se trata de un dato estratégico, porque la votación capitalina será el mismo día que la elección provincial. En ese rubro, el peronismo correría con ventaja con Adán Bahl como candidato, siempre que este quiera ser candidato a intendente y no a gobernador.
 
El macrismo, en cambio, sigue midiendo alternativas y asume que ganar la Capital será una tarea que le corresponderá principalmente a Emanuel Gainza: porque ningún precandidato a intendente del macrismo hasta el momento mide más que la idea de la continuidad de Bahl, en una gestión que en general es bien valorada por los vecinos.
 
Enrique Cresto, Rogelio Frigerio, Pedro Galimberti, a nivel provincial en cualquier orden. Desde las elecciones legislativas del año pasado hasta hoy, la política entrerriana gira en torno de esos tres nombres cuando se piensa en el futuro. El presente, mientras tanto, continúa girando casi exclusivamente en torno del gobernador Bordet.
 
Nada cambió demasiado desde noviembre pasado, pero todo puede cambiar. Esa es la convicción de toda la política entrerriana, dependiente como pocas veces del desconcierto que hoy domina al sistema político nacional.
 
En la dirigencia de Juntos por Entre Ríos se ha vuelto a hablar, en los últimos días, de un posible adelantamiento de las elecciones nacionales, como consecuencia de una escalada en la crisis que golpea a la gestión de Alberto Fernández. Eso alteraría los planes de la dirigencia provincial que busca proteger la interna entrerriana de la creciente interna nacional de JxC. Y los precandidatos a gobernador de Juntos por Entre Ríos tendrían que definirse en la interna nacional y, con ello, provocar divisiones en sus propias filas.
 
Además, la figura de Javier Milei es una fuente de inquietud en Juntos por el Cambio. Esa inquietud se extiende a pleno en Entre Ríos. La UCR mantiene hasta ahora su oposición total a cualquier acercamiento al economista libertario que, en cambio, parece entusiasmar cada vez más a Mauricio Macri y a Patricia Bullrich.
 
El 27, la Convención Nacional de la UCR definirá autoridades y todo indica que "la cuestión Milei" será crítica. Hay sectores del radicalismo que amenazan abiertamente con la ruptura de la coalición en caso de que en el PRO se impongan los sectores afines a la extrema derecha. ¿Qué haría Galimberti ante esa opción? ¿Y el resto del radicalismo?
 

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Letargo político de Juntos por Entre Ríos
 
Los tiempos de ebullición parecen haber quedado atrás en Juntos por Entre Ríos, el armado opositor más numeroso. Después de las elecciones del año pasado, parece prácticamente inactivo. En estos meses, el conflicto fue protagonista entre los distintos actores y dentro de los partidos que lo componen.
 
Entre los asuntos que alimentaron esto estuvieron el vínculo distante con los "ganadores" de la contienda y el diputado Frigerio; la interna turbulenta de la Unión Cívica Radical (UCR), la tirantez entre los dirigentes boinas blancas; la indefinición si será Galimberti o será Schneider, el posible resurgimiento del debate sobre incluir o no a los libertarios entrerrianos, entre otros.
 
Hasta aquí parece que el espacio opositor no ha podido capitalizar el haber logrado números promisorios en los comicios de medio término ni en la coyuntura nacional marcada por un Gobierno nacional en crisis. Tampoco parecen sacar ventaja de la contienda pasada, que perfiló a quienes podrían liderar la oposición con la mirada en 2023.
 
La única certeza que repiten es que todos "tienen que estar unidos" para tener expectativas reales de enfrentar al oficialismo provincial. En menor o en mayor medida, sin embargo, los distintos sectores, macrismo y radicalismo, se manifiestan incómodos en relación a los otros.
 
Las líneas internas tienen miradas distintas sobre los motivos del parate político. Con distintas palabras y conclusiones, los dirigentes generalizan en que hay desconfianza, en que hay egos que están exacerbados y que los sectores esperarán hasta último momento para mostrar sus cartas. La realidad, dicen, es que todos buscan llegar lo mejor posicionados posible a un escenario en el que se pone en juego el recambio total de autoridades provinciales.
 
Parte de los dirigentes macristas creen que la mejor manera de determinar los candidatos es mediante un acuerdo, que saben que es difícil, pero no imposible. Descartan por ahora la idea de internas, porque opinan que no ordenaron las diferencias el año pasado y aseguran que los liderazgos que surgieron de las PASO, como Frigerio no reconocieron los radicales. Aliados de Horacio Rodríguez Larreta esperan que JxC nacional sea gravitante en la decisión de las candidaturas.
 
Más allá de los nombres que dominan el presente y el futuro inmediato de las expectativas políticas en Entre Ríos, son demasiadas las preguntas sin respuestas en la oposición. Y es muy alta la velocidad que el peronismo en el poder le va a imprimir a cada rubro de la gestión, en la provincia y en cada uno de los municipios que gobierna.
 
El oficialismo ya tiene en mente la fecha de los comicios y pondrá en marcha los engranajes electorales. La cuenta regresiva se acelerará en los próximos meses y, mientras más pase el tiempo, JxC se verá en más aprietos para las definiciones. Todo se activará en el gobierno provincial. Las obras, el endeudamiento y otros temas que se debe resolver lo más rápidamente posible: entre otras, las designaciones pendientes en la Justicia, la posible habilitación de la re-reelección para intendentes... Falta mucho para algunas definiciones, pero queda poco tiempo para otras.
 
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