La Opinión Popular
                  02:56  |  Jueves 26 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"El peronismo es un encuadramiento de las fuerzas populares vertebrado en torno a la clase trabajadora" John William Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 14-05-2022 / 10:05
PRESIDE UNA CORTE DESPRESTIGIADA QUE NO TIENE AUTORIDAD MORAL ALGUNA PARA JUZGAR AL PODER POLÍTICO

Rosatti se auto votó en la presidencia de la Corte y en el Consejo de la Magistratura, ¿ahora piensa en la política?

Rosatti se auto votó en la presidencia de la Corte y en el Consejo de la Magistratura, ¿ahora piensa en la política?
Horacio Rosatti se auto votó en la presidencia de la Corte y en la presidencia del Consejo de la Magistratura. Ahora fue el centro en la puesta en escena de los cuatro jueces del máximo tribunal jugando a la política en ante los jueces federales de todo el país. ¿Nace una nueva estrella política?
Horacio Rosatti se auto votó en la presidencia de la Corte y en la presidencia del Consejo de la Magistratura. Ahora fue el centro en la puesta en escena de los cuatro jueces del máximo tribunal jugando a la política en ante los jueces federales de todo el país. ¿Nace una nueva estrella política?
 
En medio de un circo mediático que inflaba declaraciones del presidente Alberto Fernández sobre una presunta candidatura para el 2023 y la interna por las candidaturas en Juntos por el Cambio, si éramos muchos, parió la partera y apareció otro candidato en el horizonte. Desde que aceptó llegar a la Corte por la ventana de un decreto, Rosatti ha sumado presidencias, lo que mostró su vena esencialmente política, más que judicial.
 
Su puesta en escena en Rosario con un discurso crítico del poder político fue una forma de ratificar su liderazgo en el ámbito del que la sociedad tiene la peor imagen. Pero resulta llamativo el acento social de sus palabras, cuando ha sido el Poder Judicial, aliado a los intereses corporativos del capital concentrado, el que frenó todas las medidas que apuntaron contra la desigualdad social.
 
Rosatti se equivocó: ante la sociedad, no habla desde el estrado de su Señoría, sino desde el banquillo de los acusados. Su discurso hace ruido por esa confusión de lugar. Y no podría haber elegido una forma peor para darle protagonismo a un Poder Judicial criticado por su complicidad con el lawfare durante el macrismo y por sus facetas corporativas. Que el presidente de la Corte critique al gobierno nacional ante un público de jueces es usar la corporación para hacer política, en medio de las acusaciones de complicidad con el lawfare macrista.
 

 
UN LANZAMIENTO EN ROSARIO ANTE LA CORPORACIÓN JUDICIAL
 
¿Horacio Rosatti ya piensa en el política? El presidente autovotado
 
"La decisión política no debe limitarse a brindar las herramientas para combatir el delito (...) Debe procurar la inclusión social, la cultura del trabajo y respeto por el prójimo". Es una de las frases políticas de un discurso muy político de un funcionario que en teoría debería hablar por sus fallos y no por la política.
 
El que no habló por sus fallos, sino en este discurso fue el presidente de la Corte Suprema --autovotado-- y presidente del Consejo de  la Magistratura --ídem--, Horacio Rosatti, el jueves en Rosario, acompañado por los otros tres miembros de la Corte y ante unos cien jueces federales de todo el país.
 
Como dijo Cristina Kirchner al recibir el doctorado honoris causa de la Universidad del Chaco Austral, cada vez que el Poder Ejecutivo o el Legislativo afectan intereses corporativos, aparecen las famosas cautelares y los tribunales que les dan curso para proteger a esos intereses.
 
Pasó en la misma provincia de Santa Fe cuando un juez impidió que el Estado, como acreedor principal, interviniera en la quiebra fraudulenta de Vicentín. O el tribunal que congeló la declaración de internet y las telecomunicaciones como servicios de interés público. Pero también fue la Corte la que desmanteló la ley antimonopólica en el ámbito de la información.
 
Ni la Corte ni este sistema judicial han salido de un repollo y no tienen un solo antecedente, ni destacado ni mediano, en la lucha contra el narcotráfico. Es una Corte que no tiene autoridad moral para juzgar al poder político.
 
El ministro de Justicia, Martín Soria, les soltó que "es una caradurez mostrar ahora preocupación por lo que pasa en Santa Fe cuando en todos estos años no hicieron nada". "¿Dónde estaban estos jueces de la Corte y el procurador Eduardo Casal cuando el gobierno de Mauricio Macri suspendió la aplicación del Nuevo Código Procesal Penal?", cuestionó. Esta norma les daba poder a los fiscales de todo el país para poder combatir la droga y el narcotráfico, que fue el motivo de la convocatoria en la que habló Rosatti.
 
Resulta bochornoso y hasta insultante que el presidente de la Corte hable de un tema sobre el cual no ha hecho nada y critique a los demás porque, según su opinión, tampoco lo hicieron. Soria recordó también que el procurador Eduardo Casal -que escuchó atentamente el discurso de Rosatti- era el que debía nombrar a los fiscales para afrontar el combate al narcotráfico y nunca los nombró. Y que la Corte no hizo nada tampoco en 2017 y 2018 cuando se denunció que cada 25 horas había un muerto en la provincia de Santa Fe por las peleas entre narcos. "Se los veía muy cómodos durante la gestión de Cambiemos", remató Soria.
 
El discurso de Rosatti en Rosario fue una puesta en escena que buscó consolidar su abordaje a la Magistratura y sostener al procurador interino Casal, un hombre de confianza del macrismo. Pero también fue una forma de ubicarse en el foco de la política en el comienzo de un año electoral. De todas maneras, el sector más corporativo del Poder Judicial ve con preocupación las iniciativas para democratizarlo que se empiezan a discutir en el Congreso.
 
En el Frente de Todos, el debate que no termina de perfilarse como debate o como pelea o disputa, provocó algunas desinteligencias cuando Alberto Fernández confirmó én España que se presentará en una interna para repetir en el 2023 y dos días después, en Francia, lo negó. Dijo que estaba más abocado a gobernar que a pensar en candidaturas.
 
La corporación de medios, que tiene un alineamiento ya probado, vio primero el anuncio de la candidatura de Alberto Fernández como un desafío contra Cristina Kirchner. Después, cuando el Presidente se retractó, la explicación fue que como su declaración no había suscitado apoyos en el peronismo, había preferido dar marcha atrás. No está claro que esa pelea, disputa o debate se resuelva ya por esa vía, aunque es una de las posibles. Todavía hay camino que recorrer, gestos y contactos.
 
El Senado dio media sanción al proyecto de multar a los capitales que fugaron al exterior sin declarar, y juntar lo recaudado en un fondo para el pago de la deuda con el FMI. El proyecto era impulsado por Cristina Kirchner. Al mismo tiempo, el Gobierno adelantó la vigencia del nuevo salario mínimo, que será de 45.240 pesos y se cobrará en junio. Esta era una propuesta de Máximo Kirchner.
 
En realidad, todos los debates tienen un poco de pelea o de disputa. En todo caso, lo que Cristina Kirchner quiso decir fue que no se trataba de romper el Frente de Todos, sino de dar un debate de contenidos y propuestas.
 
Pero los debates tienen su propia deriva y a veces toman la forma de disputa y de pelea, y la corporación mediática siempre lo presenta así, lo que genera mucho desgaste. En ese transcurso quedó claro que dentro del Frente de Todos hay diferentes ideas, a veces son matices y otras tienen que ver con políticas distributivas y el manejo del poder político. Pero, en un país que sobrelleva altos niveles de inflación, se corre el riesgo de que las disputas empiecen a percibirse como algo muy ajeno y cansador.
 
Juntos por el Cambio no tiene el sobrepeso que implica la gestión y se metió de cabeza en una interna con gran cantidad de aspirantes. Patricia Bullrich, Macri, Horacio Rodríguez Larreta, Gerardo Morales y Miguel Angel Picheto juegan por la misma candidatura. Según las encuestas, la que tiene más posibilidades en la interna es Patricia Bullrich, y Larreta sale tercero, pero es el que tiene más chances en la nacional. El que más respaldo tiene en la corporación de medios es Macri, que sale segundo en la interna y es el que tiene menos posibilidades en la nacional.
 
El intendente de Lanús, Néstor Grindetti, se retiró de la dirección de la alianza y advirtió que perderán si no suman aliados. Elisa Carrió salió furiosa contra Macri por sus reuniones con Ricardo Lorenzetti. Y cuando Larreta le ofreció a Macri su teléfono para que viera que no tiene contactos con el Gobierno, alguien le dijo que no se preocupe, que Macri ya sabía todo lo que tenía el celular. Pero al que Macri acusa de estar armando con Alberto Fernández es a Gerardo Morales, que también lo niega. Y Javier Milei les muerde los flancos mientras discuten.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
25-05-2022 / 11:05
25-05-2022 / 11:05
24-05-2022 / 11:05
El Jefe de Gobierno porteño hace su campaña presidencial, paso a paso. Horacio Rodríguez Larreta no pierde oportunidad para difundir su programa, si llegara al cargo. Con sus latiguillos de siempre, insistió en que "hay que replantear el sistema laboral. Hay gente que trabaja desde su casa, a la noche, horarios más flexibles... Esto requiere cambiar la legislación, así como estamos no se genera trabajo, no hay laburo estable, privado, en la Argentina". Aunque no usó la palabra "reforma", que puede sonar impopular, medios como La Nación aprovecharon para titular y llevar agua a su molino con la flexibilización y precarización laboral para perjudicar a los trabajadores.
 
Además, señaló que "para que el equilibrio fiscal sea sostenible en el tiempo hay que replantear el sistema jubilatorio" buscando el recorte regresivo de las jubilaciones. Y para completar se necesita un sistema impositivo que "promueva el empleo", después de quejarse porque "tomar un trabajador cuesta una fortuna". Aunque intente diferenciarse de Mauricio Macri, la arenga de Larreta no es más que un revival de lo que intentó el ingeniero tras su triunfo de 2017. Una tarea tan reaccionaria como incompleta.
 
Por eso Rodríguez Larreta, señalado como parte de las supuestas "palomas" de Juntos por el Cambio, intenta dar un mensaje de que está dispuesto a retomar las tareas inconclusas del desastre macrista si le toca gobernar en 2023. Por eso también apeló a los otros berretines de la coalición de derecha. Atacó a Aerolíneas Argentinas y propuso privatizar totalmente YPF. Y dijo que no apoyarán ninguna suba de retenciones. Horacio muestra que, sonriendo, siempre se puede correr un poco más a la derecha.
 
Un párrafo espacial merecieron las organizaciones de trabajadores desocupados e informales. "Hay que terminar con la intermediación, terminar con las organizaciones. Si alguien dice que va a terminar con los planes sociales no es serio, con 40% de pobreza. Pero no puede ser que una organización defina si necesitás o no un plan". También solicitó que se hagan cumplir las condicionalidades que tiene cada prestación del Estado.
 
La afirmación contiene dos ataques a las organizaciones sociales. La primera es que busca "terminar" con quienes hoy expresan la pelea contra el hambre y la miseria de la asistencia social estatal, aunque no aclaró con qué métodos lo haría. La frase igual es preocupante. Pero además, tomando el ejemplo del Gobierno de la Ciudad, eso significaría que en realidad lo manejen los punteros del PRO. El otro es que reafirma que quiere precarizar aún más a los beneficiarios de los planes. Las "condicionalidades" son, para Larreta, que quienes cobran 19.500 pesos trabajen de manera precaria para el Estado. Trabajo semiesclavo para, además, seguir flexibilizando a la planta municipal.
 
La Opinión Popular
 

24-05-2022 / 10:05
23-05-2022 / 11:05
El Censo era una oportunidad de bajar un cambio y aceptar que está bueno. Que solamente a un trastornado se le ocurriría cuestionarlo de base. Saber qué cantidad somos, de qué manera estamos repartidos según distritos representados de cuál modo; precisar bajo qué condiciones se vive; indagar sobre acceso a servicios básicos, etc.
 
Hay comprobaciones censales desde antes de Cristo (primera dinastía egipcia), se efectúan en todo el mundo y, con diferentes modalidades, países como Francia redujeron de diez a cinco años el período entre un relevamiento y otro. Naturalmente, habría lugar para señalamientos negativos en torno de cantidad y calidad de preguntas que pudieron faltar. Pero, sólo a desencajados y alborotadores de baja fusta se les prendería la lamparita de impugnar la herramienta en sí.
 
Hasta el Censo cayó bajo la grieta promovida por los odiadores seriales. Las cosas que se vieron y escucharon en la agenda publicada son de un nivel a prueba de todo estómago e (in)sensatez. Una minoría insignificante de gente que no fue censada se transformó, mediáticamente, en la demostración de que se acabó en desastre.
 
Referentes comunicacionales se preguntaron "cuánta plata nos salió esto". Y otros, que al cabo son los mismos, llamaron a comprender que el Censo fue para sumar otro día sin laburar. ¿Qué clase de ignorantes pueden formular asertos de este tipo? ¿Cómo es posible que haya lugar para decir barbaridades como ésas con total arbitrariedad, sin temor a la sanción social?
 
¿Hasta dónde puede llegar el extravío de quienes necesitan retroalimentar el odio como motor de sus intereses políticos? ¿O acaso el odio es un elemento constitutivo de la política frente al que, ya, cuando se desata con impunidad no parece haber barreras efectivas?
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar