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Nacionales - 14-05-2022 / 10:05
PRESIDE UNA CORTE DESPRESTIGIADA QUE NO TIENE AUTORIDAD MORAL ALGUNA PARA JUZGAR AL PODER POLÍTICO

Rosatti se auto votó en la presidencia de la Corte y en el Consejo de la Magistratura, ¿ahora piensa en la política?

Rosatti se auto votó en la presidencia de la Corte y en el Consejo de la Magistratura, ¿ahora piensa en la política?
Horacio Rosatti se auto votó en la presidencia de la Corte y en la presidencia del Consejo de la Magistratura. Ahora fue el centro en la puesta en escena de los cuatro jueces del máximo tribunal jugando a la política en ante los jueces federales de todo el país. ¿Nace una nueva estrella política?
Horacio Rosatti se auto votó en la presidencia de la Corte y en la presidencia del Consejo de la Magistratura. Ahora fue el centro en la puesta en escena de los cuatro jueces del máximo tribunal jugando a la política en ante los jueces federales de todo el país. ¿Nace una nueva estrella política?
 
En medio de un circo mediático que inflaba declaraciones del presidente Alberto Fernández sobre una presunta candidatura para el 2023 y la interna por las candidaturas en Juntos por el Cambio, si éramos muchos, parió la partera y apareció otro candidato en el horizonte. Desde que aceptó llegar a la Corte por la ventana de un decreto, Rosatti ha sumado presidencias, lo que mostró su vena esencialmente política, más que judicial.
 
Su puesta en escena en Rosario con un discurso crítico del poder político fue una forma de ratificar su liderazgo en el ámbito del que la sociedad tiene la peor imagen. Pero resulta llamativo el acento social de sus palabras, cuando ha sido el Poder Judicial, aliado a los intereses corporativos del capital concentrado, el que frenó todas las medidas que apuntaron contra la desigualdad social.
 
Rosatti se equivocó: ante la sociedad, no habla desde el estrado de su Señoría, sino desde el banquillo de los acusados. Su discurso hace ruido por esa confusión de lugar. Y no podría haber elegido una forma peor para darle protagonismo a un Poder Judicial criticado por su complicidad con el lawfare durante el macrismo y por sus facetas corporativas. Que el presidente de la Corte critique al gobierno nacional ante un público de jueces es usar la corporación para hacer política, en medio de las acusaciones de complicidad con el lawfare macrista.
 

 
UN LANZAMIENTO EN ROSARIO ANTE LA CORPORACIÓN JUDICIAL
 
¿Horacio Rosatti ya piensa en el política? El presidente autovotado
 
"La decisión política no debe limitarse a brindar las herramientas para combatir el delito (...) Debe procurar la inclusión social, la cultura del trabajo y respeto por el prójimo". Es una de las frases políticas de un discurso muy político de un funcionario que en teoría debería hablar por sus fallos y no por la política.
 
El que no habló por sus fallos, sino en este discurso fue el presidente de la Corte Suprema --autovotado-- y presidente del Consejo de  la Magistratura --ídem--, Horacio Rosatti, el jueves en Rosario, acompañado por los otros tres miembros de la Corte y ante unos cien jueces federales de todo el país.
 
Como dijo Cristina Kirchner al recibir el doctorado honoris causa de la Universidad del Chaco Austral, cada vez que el Poder Ejecutivo o el Legislativo afectan intereses corporativos, aparecen las famosas cautelares y los tribunales que les dan curso para proteger a esos intereses.
 
Pasó en la misma provincia de Santa Fe cuando un juez impidió que el Estado, como acreedor principal, interviniera en la quiebra fraudulenta de Vicentín. O el tribunal que congeló la declaración de internet y las telecomunicaciones como servicios de interés público. Pero también fue la Corte la que desmanteló la ley antimonopólica en el ámbito de la información.
 
Ni la Corte ni este sistema judicial han salido de un repollo y no tienen un solo antecedente, ni destacado ni mediano, en la lucha contra el narcotráfico. Es una Corte que no tiene autoridad moral para juzgar al poder político.
 
El ministro de Justicia, Martín Soria, les soltó que "es una caradurez mostrar ahora preocupación por lo que pasa en Santa Fe cuando en todos estos años no hicieron nada". "¿Dónde estaban estos jueces de la Corte y el procurador Eduardo Casal cuando el gobierno de Mauricio Macri suspendió la aplicación del Nuevo Código Procesal Penal?", cuestionó. Esta norma les daba poder a los fiscales de todo el país para poder combatir la droga y el narcotráfico, que fue el motivo de la convocatoria en la que habló Rosatti.
 
Resulta bochornoso y hasta insultante que el presidente de la Corte hable de un tema sobre el cual no ha hecho nada y critique a los demás porque, según su opinión, tampoco lo hicieron. Soria recordó también que el procurador Eduardo Casal -que escuchó atentamente el discurso de Rosatti- era el que debía nombrar a los fiscales para afrontar el combate al narcotráfico y nunca los nombró. Y que la Corte no hizo nada tampoco en 2017 y 2018 cuando se denunció que cada 25 horas había un muerto en la provincia de Santa Fe por las peleas entre narcos. "Se los veía muy cómodos durante la gestión de Cambiemos", remató Soria.
 
El discurso de Rosatti en Rosario fue una puesta en escena que buscó consolidar su abordaje a la Magistratura y sostener al procurador interino Casal, un hombre de confianza del macrismo. Pero también fue una forma de ubicarse en el foco de la política en el comienzo de un año electoral. De todas maneras, el sector más corporativo del Poder Judicial ve con preocupación las iniciativas para democratizarlo que se empiezan a discutir en el Congreso.
 
En el Frente de Todos, el debate que no termina de perfilarse como debate o como pelea o disputa, provocó algunas desinteligencias cuando Alberto Fernández confirmó én España que se presentará en una interna para repetir en el 2023 y dos días después, en Francia, lo negó. Dijo que estaba más abocado a gobernar que a pensar en candidaturas.
 
La corporación de medios, que tiene un alineamiento ya probado, vio primero el anuncio de la candidatura de Alberto Fernández como un desafío contra Cristina Kirchner. Después, cuando el Presidente se retractó, la explicación fue que como su declaración no había suscitado apoyos en el peronismo, había preferido dar marcha atrás. No está claro que esa pelea, disputa o debate se resuelva ya por esa vía, aunque es una de las posibles. Todavía hay camino que recorrer, gestos y contactos.
 
El Senado dio media sanción al proyecto de multar a los capitales que fugaron al exterior sin declarar, y juntar lo recaudado en un fondo para el pago de la deuda con el FMI. El proyecto era impulsado por Cristina Kirchner. Al mismo tiempo, el Gobierno adelantó la vigencia del nuevo salario mínimo, que será de 45.240 pesos y se cobrará en junio. Esta era una propuesta de Máximo Kirchner.
 
En realidad, todos los debates tienen un poco de pelea o de disputa. En todo caso, lo que Cristina Kirchner quiso decir fue que no se trataba de romper el Frente de Todos, sino de dar un debate de contenidos y propuestas.
 
Pero los debates tienen su propia deriva y a veces toman la forma de disputa y de pelea, y la corporación mediática siempre lo presenta así, lo que genera mucho desgaste. En ese transcurso quedó claro que dentro del Frente de Todos hay diferentes ideas, a veces son matices y otras tienen que ver con políticas distributivas y el manejo del poder político. Pero, en un país que sobrelleva altos niveles de inflación, se corre el riesgo de que las disputas empiecen a percibirse como algo muy ajeno y cansador.
 
Juntos por el Cambio no tiene el sobrepeso que implica la gestión y se metió de cabeza en una interna con gran cantidad de aspirantes. Patricia Bullrich, Macri, Horacio Rodríguez Larreta, Gerardo Morales y Miguel Angel Picheto juegan por la misma candidatura. Según las encuestas, la que tiene más posibilidades en la interna es Patricia Bullrich, y Larreta sale tercero, pero es el que tiene más chances en la nacional. El que más respaldo tiene en la corporación de medios es Macri, que sale segundo en la interna y es el que tiene menos posibilidades en la nacional.
 
El intendente de Lanús, Néstor Grindetti, se retiró de la dirección de la alianza y advirtió que perderán si no suman aliados. Elisa Carrió salió furiosa contra Macri por sus reuniones con Ricardo Lorenzetti. Y cuando Larreta le ofreció a Macri su teléfono para que viera que no tiene contactos con el Gobierno, alguien le dijo que no se preocupe, que Macri ya sabía todo lo que tenía el celular. Pero al que Macri acusa de estar armando con Alberto Fernández es a Gerardo Morales, que también lo niega. Y Javier Milei les muerde los flancos mientras discuten.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

10-02-2026 / 11:02
El Senado tratará el miércoles el proyecto de reforma laboral del gobierno de Javier "el Loco" Milei, cuestionado por sectores opositores por su avanzada brutal contra los derechos de los trabajadores. Pero los focos no solo estarán puestos en el Congreso: afuera, múltiples sectores, encabezados por la Confederación General del Trabajo (CGT), protestarán con el objetivo de que su voz sea escuchada.
 
La semana pasada, el Consejo Directivo de la CGT convocó a marchar contra la reforma laboral, que ya tiene dictamen desde fin del año pasado y que podría tener media sanción el miércoles. "El Gobierno nacional impulsa una reforma laboral que no moderniza: transfiere recursos del Estado a los sectores privados más concentrados, ataca el sistema de jubilaciones y recorta ingresos que corresponden a las provincias. Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja", indicó la CGT en redes sociales.
 
La principal central obrera citó a las 14.30 en Yrigoyen y Solís, frente al edificio en el que los senadores comenzarán a definir el camino legislativo de la iniciativa. "Es una reforma que se hace a costa de las y los trabajadores: menos derechos, más precarización y salarios a la baja. No es modernización: es ajuste sobre las y los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos. La CGT convoca a movilizarse para decir basta. Porque el trabajo no se negocia. Porque las jubilaciones se defienden. Porque las provincias no se entregan. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle", agregó el comunicado.
 
El plan de lucha de la CGT tuvo cuestionamientos de algunos sectores sindicales, como el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuyo secretario general, Rodolfo Aguiar, criticó que la marcha no esté acompañada de un paro general. "El miércoles todos los trabajadores tienen que parar igual. Aunque la CGT no convoque, tienen cobertura legal", advirtió Aguiar y ratificó el paro nacional de estatales para el miércoles.
 
"Todos los trabajadores del sector público y de las distintas ramas de la actividad privada están amparados porque las CTA tienen personería jurídica. Sería un error grave frente a una reforma laboral demoledora para los trabajadores privarlos de ejercer el derecho de huelga. Tenemos que paralizar todas las actividades para este miércoles impedir los sobornos en el Senado y ponerle fin a la especulación de los gobernadores".
 
Mientras crece la bronca por abajo, Patricia Bullrich negocia la reforma laboral esclavista con gobernadores y senadores "dialoguistas" que cada vez se parecen más a los libertarios. Este lunes la ex ministra se reunión con senadores y senadoras de los bloques cómplices. Buscan acordar algunos artículos mientras mantienen lo esencial de los ataques contra la clase trabajadora. Cedería con Ganancias y conformaría así a los gobernadores y a los legisladores que responden a las provincias. En proteger alguno de los derechos de los trabajadores que correrán riesgo a partir de la probable sanción, eso sí, nadie gastó saliva.
 
La Reforma laboral esclavista del gobierno para los ricos de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización sindical y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales. Son los millonarios o loe trabajadores. El miércoles 11 de febrero, sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
 
La Opinión Popular
 

09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

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