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Nacionales - 08-05-2022 / 11:05
CRÍTICAS Y RECLAMOS A ALBERTO Y AL EQUIPO ECONÓMICO

El debate en el Gobierno tras el discurso de Cristina

El debate en el Gobierno tras el discurso de Cristina
Cristina elevó el nivel del debate, su narrativa golea a la de cualquier dirigente político nacional. Dejó abierta la puerta para que la controversia interna se acentúe en las próximas semanas. No insinuó ruptura, destacó que asumirá en estos días cuando AF se vaya de gira por Europa.
La vicepresidenta Cristina Fernández en su discurso en Resistencia, el viernes, enmarca, historiza. Disecciona diferencias entre el off the record y lo enunciado "on the record". Cuenta "infidencias" de Palacio que dejan malparado a Alberto Fernández, elogia al diputado Máximo Kirchner. Resitúa al ministro de Desarrollo Productivo bonaerense, Andrés Larroque, el más agresivo ariete contra el ministro Martín Guzmán, su equipo y al propio presidente. AF quería en 2021 al "Cuervo" Larroque como ministro de Desarrollo Social, confidencia Cristina.
 
Queda para las tertulias de café, las mesas de arena o las charlas de quincho interpretar si fueron críticas o neutras las alusiones a los ministros de Desarrollo Social Juan Zabaleta (cuyo segundo nombre de pila modificó, por errata o por picardía) y al ministro del Interior Eduardo "Wado" de Pedro.
 
Cristina elevó el nivel del debate, su narrativa golea a la de cualquier dirigente político nacional. Dejó abierta la puerta para que la controversia interna se acentúe en las próximas semanas. No insinuó ruptura, destacó que asumirá en estos días cuando AF se vaya de gira por Europa.
 

CRÍTICAS Y RECLAMOS A ALBERTO Y AL EQUIPO ECONÓMICO
 
El debate en el Gobierno tras el discurso de Cristina: qué prepara la vice y los escenarios que se abren
 
"Tenemos la obligación de debatir y discutir, no la boleta única: cómo hacemos para devolverle a la gente la esperanza y los anhelos. Porque esta es mi mayor preocupación y también mi mayor sensación de amargura: la confianza que nos depositaron. Los anhelos, las esperanzas... y la verdad que creo que no le estamos haciendo honor a tanta confianza, tanto amor y tanta esperanza que depositaron". Así cerró la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner su discurso en Resistencia, el viernes.  
  
Una cadena nacional de canales de cable, espontánea y transversal, cubrió la exposición que duró onda una hora y media. El uso de la primera persona del plural encuadra sus planteos, habla "desde adentro". El resto distingue responsabilidades y hasta culpas: recaen en el presidente Alberto Fernández (jamás designado con nombre y apellido) y su equipo, en particular el gabinete económico.
 
Con punto de partida en la insatisfacción democrática, un fenómeno global que padecemos con color local en estas pampas, Cristina desplegó su elocuencia, con toques irónicos y hasta elegantes. El tono escogido, clásico en la oradora, se distingue de los rústicos intercambios diarios entre tirios y troyanos, incluso en la interna del Frente de Todos (FdT). El contenido de la pieza sostiene, en sus palabras, "el debate".
 
Las alusiones a tópicos del periodismo hegemónico dan en el blanco: el uso de palabras-ícono ("metáforas congeladas", diría Jorge Luis Borges) para disimular la ausencia de saberes y hasta de contenido. Por ejemplo, "la caja" y "el poder" simplismos que evaden abordar en serio temas complejos. O a la obsesión por encasillar todo en la psiquis de los protagonistas, tan nelsoncastrista, pongalé.
 
La divulgación del Índice de Precios al Consumidor el jueves que viene, las audiencias públicas por reajustes de tarifas, pueden servir de caldo de cultivo. El clima imperante sugiere que la cobertura informativa en radios y tevé de la aparición de CFK calentará desde mañana el clima previo a esos dos trances difíciles. El periplo europeo del presidente, todo lo indica, quedará en segundo plano para la opinión pública.
 
En torno de Cristina y en la Casa Rosada se adelanta o supone que, tras el regreso del primer mandatario, serán más frecuentes actos como el de Chaco. Exposiciones cuidadas, con asistencia numerosa en auditorios provinciales. Militantes y adherentes en la calle, recuperando el formato de las presentaciones y "los patios" de la Casa de Gobierno. La liturgia, la escenografía, el papel del público son parte del mensaje.
 
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Desde el vamos: 
  
La expresidenta se autorretrata como racional ("neuronal" en su verbo) y generosa. Enfatiza que las primeras indicaciones y los señalamientos subsiguientes a la política económica arrancaron desde la asunción presidencial, acaso antes.
 
De movida advirtió a su compañero de fórmula que advendría una fuerte puja distributiva. En 2020 explicitó alertas y propuestas. Le propuso un candidato a Secretario de Comercio Interior, joven y muy capacitado, al ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas. 
 
Kulfas, punza CFK, "había escrito un libro contra nosotros, imaginate. Miren si yo voy a andar enojándome por tal o cual cosa... o sea. Había escrito un libro contra nosotros pero, bueno, el Presidente confiaba en él, vaya" (sic, anche el "vaya"). 
  
El ministro rechazó al candidato porque confiaba en los buenos modales. Este cronista comparte más las objeciones al dialoguismo cándido del Gobierno (tan ineficaz como reiterado) que la tipificación del libro. Son puntos de vista. De cualquier modo, la discrepancia iniciática con Cristina recobra vigencia.
 
Aunque Guzmán fue menos mentado personalmente, la calificación sobre su desempeño no dejó dudas.
 
Sí quedan latentes preguntas de la etapa. Si el kirchnerismo en general pide cambios de política o relevos de funcionarios. En el primer caso, si dispone de un programa alternativo. Y en el segundo, si impulsa candidatos a ocupar los potenciales cargos liberados. La secuencia continuará.
 
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Réplicas anticipadas y fallas: 
  
Los silencios de Cristina se interpretan tanto como sus palabras, lo que fomenta sus sarcasmos. En la Casa Rosada, sin ir más lejos, toda la semana que pasó fue víspera de la alocución en Resistencia. Alberto Fernández había comisionado al Ministro-Jefe Juan Manzur a retomar las reuniones de Gabinete. Se concretó una, más formal que sustanciosa. 
 
Quedó notoria, demasiado expuesta, la ausencia de integrantes del ala económica en la conferencia de prensa posterior al madrugón. Guzmán se inclina a replicar reproches al secretismo alternando solo con interlocutores VIP. Quiéralo o no, un modo de subrayarlos.
 
El presidente Alberto habló en sucesivos actos. En todos subrayó el crecimiento, "el sendero" que recorre la economía real, comprometiendo esfuerzos para que baje la inflación y mejore la distribución del ingreso.
 
La comunicación pública, como el fútbol y el VAR, fomenta lecturas diversas. Para quien firma esta columna, el Presidente ha perdido sintonía con la sociedad  civil, no registra que su palabra no atrae y a menudo no se escucha. Queda descolocado en un hipotético certamen con Cristina: levanta demasiado la voz, "personaliza" en exceso los mensajes. Charla con el puñado de circunstantes más que con la virtual audiencia colectiva que oirá fragmentos, editados.
 
Como cuestión de fondo, suponiendo que lo anterior sea de forma: no registra que es insuficiente el despliegue de la economía, su sostenimiento sin cambios cualitativos, sin audaces políticas públicas de mediano plazo.
 
El oficialismo ni siquiera consigue "hacer agenda" con el bono adicional de 18.000 pesos que pronto se empezará a pagar. Una medida que lo describe bien. En positivo por su afán de mantener la carrera de los ingresos fijos contra la inflación. En lo negativo o precario, por tratarse de un parche concebido para salir del paso un mes o dos.
 
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El diseño de la fórmula: 
 
Cristina alegó haber designado a un candidato presidencial sin poder propio. Discurrió sobre hipotéticas figuras alternativas. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. El Secretario General de la Confederación General del Trabajo, Héctor Daer. O hasta el líder del Movimiento Evita, Emilio Pérsico. Todos con poder construido previamente. Todos, glosamos, poco apreciados por Cristina aunque Massa da la impresión de haber conseguido treguas, waivers o tendido puentes en estos años.
 
Las caracterizaciones son interesantes aunque uno piensa que Alberto Fernández como candidato fomentó el triunfo electoral, previa reunificación del peronismo. Su perfil y su funcionamiento en campaña fueron funcionales en el plano interno y con el padrón ciudadano. En lo interno para reunificar al peronismo, comprendidos el citado Massa, los gobernadores, la dirigencia sindical, las organizaciones sociales. En el Agora exponiendo una nueva versión del peronismo, antagónica a la devastación macrista y asimismo reperfilada.
 
Cristina Fernández de Kirchner insinuó una ucronía, que deja paso a la discusión contrafactual. Por definición incomprobable, por esencia tentadora. Uno, quien les habla, piensa que ni Massa, ni Daer ni Pérsico hubieran conquistado adhesiones de personas no encuadradas, de peronistas desencantados, de jóvenes que votaban por primera vez.
 
Imposible dar por sellada la controversia sobre si "Cristina se equivocó al hacer fórmula con Alberto". Vale deslizar que era arduo (y "corto") el casting de candidatos para encarnar un peronismo remozado, re-unido, ganador en el cuarto oscuro: había contados protagonistas que pudieran calzarse el traje. Sobraban los dedos de la mano para contarlos. ¿Es opinión o dato? Se escuchan respuestas de lectores atentos.
 
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Escenarios y especulaciones: 
  
Cristina no anunció secesiones ni pidió renuncias (stricto sensu). Analistas varios vaticinan que va preparando candidaturas para 2023. No lo dijo en "on", no está probado, son presunciones.
 
Las distintas vertientes del peronismo descuentan que habrá Primarias Abiertas (PASO). El gobernador chaqueño Jorge Capitanich y el presidente anunciaron su voluntad de participar. Wado de Pedro dio un paso adelante en su gira por Israel.
 
Gana espacio entre los encuestadores la hipótesis de un escenario electoral más parecido al de 2003 que a los de 2015 y 2019. Con ballotage, seguro, con menos polarización entre dos fuerzas. Se fundan en encuestas escasamente confiables cuando falta taaaaanto tiempo. Pero la dirigencia política propende a estimar factible el horizonte. Como enseñaba el compañero Durkheim, las percepciones compartidas socialmente gravitan como si fueran hechos.
 
Elementos argumentados a favor de la teoría. Ausentismo electoral creciente en 2019. Baja de la sumatoria entre Juntos por el Cambio (JpC) y FdT en dichos comicios, referencia relativa porque el medio término favorece a terceras fuerzas. Crecimiento del "partido" de Javier Milei. Potenciales divisiones entre cambiemitas o entre peronistas, derivables en un par de listas. Son puntos de vista expandidos que este cronista no valida ni descarta, de momento.
 
Ese horizonte daría margen a pretendientes que saliendo segundos con el 25 o 30 por ciento podrían prevalecer en la segunda vuelta porque nadie treparía hasta el 40 por ciento en la primera. Operaciones y roscas incipientes trajinan con ese futuro entre ceja y ceja.
 
La prensa dominante cifra altas (o medianas, bueno) esperanzas en la emergencia del apodémoslo, neo peronismo racional. Una confluencia entre el gobernador cordobés Juan Schiaretti, el exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey, el exsenador Miguel Pichetto, el exdiputado Emilio Monzó, entre otros. Periodistas de postín o de batalla presuponen que ese conjunto de perdedores o piantavotos a nivel nacional dará un batacazo, repavimentará la abandonada avenida del medio. Schiaretti, se deja constancia, es fuerte en su reducto... el único en esa lista.
 
Hasta el cierre de esta nota se trata de cálculos, hipótesis de trabajo que parten de la base de una gobernabilidad sostenida, crisis económica no resuelta. Y solidez de Milei para contener al electorado de derechas, restando adhesiones a JpC.
 
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Insatisfacción, incertidumbre, derechas al acecho: 
  
Cristina tomó el uso de la palabra (y tituló su ponencia) aludiendo a la insatisfacción con la democracia. Tendencia de larga data que se agrava con la pandemia y la guerra en Ucrania. El desencanto con sucesivas gestiones, la apatía, la tensión causada por no llegar a fin de mes forman un continuo que puede fomentar violencias ciudadanas o virajes a derechas tan brutales como astutas.
 
El exvicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, participó en la Feria del Libro de Buenos Aires. Con versación y vuelo intelectual infrecuentes habló de esta contingencia histórica, signada por la pandemia y la guerra en Ucrania.
 
En un reportaje emitido en el programa Gente de a pie (Radio nacional, AM 870) describió: "El mundo se ha modificado en lo objetivo y en la subjetividad colectiva. Vivimos un tiempo liminal, suspendido, sin horizontes. Un escenario de incertidumbre estratégica y corrosión de la esperanza colectiva".
 
Los distintos progresismos de nuestra región, se preocupa García Linera, deben empujar potentes "transformaciones de segunda generación". De lo contrario "tienden a convertirse en partidos de un orden insatisfactorio provocando que las banderas del cambio sean tomadas por las derechas para imponer el yugo y el garrote a los más humildes".
  
"Un progresismo moderado, de transformaciones podría haber funcionado si no hubiéramos tenido pandemia y sin crisis mundial acompañadas por un declive de las reformas de primera generación".
 
La gente, enseña el estadista-académico, demanda cambios y certidumbres que le cambien la vida. Gobernabilidad y ampliación de derechos como hubo años atrás en nuestro país y el vecindario. La acechanza de las derechas no es pura manipulación o simulacro: la benefician la desigualdad, la falta de respuestas a las necesidades populares.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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24-02-2026 / 09:02
Por decisión unánime, el Comité Ejecutivo de la AFA suspendió la fecha 9 de La Liga Profesional, que va del 5 al 8 de marzo, en repudio a la denuncia de ARCA contra los dirigentes de la institución. La AFA sostiene que "está todo pago" y que, en realidad, el Gobierno del Loco Milei "le está declarando la guerra al fútbol para imponer las Sociedades Anónimas Deportivas que los clubes no quieren", y de la que el Gato Macri se quiere beneficiar. La Asociación refutó las acusaciones contra sus principales dirigentes y votó suspender las fechas que se iban a jugar entre el jueves 5 y el domingo 8. "Se está declarando una guerra contra el fútbol", expresó el presidente de Vélez.
 
El enfrentamiento entre el Gobierno libertario y la alta dirigencia del fútbol argentino se recalentó este lunes a partir de la decisión del Comité Ejecutivo de la AFA de suspender toda la actividad del fútbol local entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo en protesta por la acusación de evasión impositiva hacia las máximas autoridades de la casa madre del fútbol. El parate, de características inéditas en la historia del fútbol argentino, abarcará a la novena fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional y a todas las restantes categorías, incluso formativas, que deberán ser reprogramadas oportunamente.
 
El jueves 5 de marzo, primero del cese de actividades futbolísticas, es el día en el que está prevista la declaración del presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico en la causa abierta el 12 de diciembre pasado, a partir de una denuncia del ARCA, el ente recaudador a nivel nacional, por una presunta omisión sistemática en el pago de tributos y la retención de aportes previsionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025. El monto estimado superaría los 19 mil millones de pesos.
 
El cronograma de audiencias indagatorias comenzará el jueves 5 con la declaración de Tapia y proseguirá un día más tarde con las de Toviggino y Gustavo Lorenzo, director general de la AFA. Mientras que el lunes 9 deberán presentarse Víctor Blanco Rodríguez, expresidente de Racing y anterior secretario general de la entidad, y Cristian Malaspina, actual titular de Argentinos Juniors. La pelota estará parada mientras duren estas audiencias.
 
La decisión de la alta dirigencia del fútbol argentino se disparó en la reunión de Comité Ejecutivo desarrollada en la mañana de este lunes en el predio Lionel Messi de Ezeiza. En ese encuentro, Gustavo Lorenzo, director general de la AFA y uno de los acusados, presentó una captura de la página oficial de ARCA que, de acuerdo con sus palabras, demostraba que la AFA no registra deudas ni tiene declaraciones juradas pendientes.
 
A partir de este documento, los dirigentes sostuvieron que la deuda que motivó la causa judicial no existe. Por lo cual, los representantes de la Primera División resolvieron impulsar el paro como señal de respaldo institucional e iniciar una ronda de consultas con las mesas de las diferentes divisionales para que adhieran a la medida.
 
La Opinión Popular
 

23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
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