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Nacionales - 26-04-2022 / 10:04
FRENO A LA RESPONSABILIDAD EMPRESARIAL POR SU COMPLICIDAD CON LA DICTADURA

La pata civil de la dictadura militar genocida se encamina a la impunidad

La pata civil de la dictadura militar genocida se encamina a la impunidad
La ligazón de las empresas en los secuestros y desapariciones de quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado –en su mayoría trabajadores– se insinuó con nitidez desde el regreso de la democracia.
Fue sobreseído el gerente de Mercedes-Benz, acusado por su responsabilidad en el secuestro y desaparición de trabajadores de esa empresa durante la dictadura. Es el último eslabón de una seguidilla de fallos judiciales que dejan sin castigo a los empresarios comprometidos con crímenes de lesa humanidad. El sobreseimiento a un exgerente de Mercedes Benz estuvo precedido por la absolución del extitular de la CNV, el apartamiento de Carlos Blaquier de una causa y la concesión de un recurso a un exgerente de la Ford. Preocupación en el movimiento de derechos humanos por "fallos que vienen mostrando la voluntad de bloquear". Resulta indignante que un sector del Poder Judicial avance en sobreseer a los cómplices de la responsabilidad empresarial, que son los verdaderos artífices del terrorismo de Estado y quienes más se beneficiaron.
 
LOS EFECTOS DE ÚLTIMOS FALLOS
 
Complicidad con la dictadura: el freno a la responsabilidad empresarial
 
Veintiún años atrás le preguntaron a Juan Ronaldo Tasselkraut en un juicio por la verdad si la producción de la empresa Mercedes Benz -de la que él era gerente- se había normalizado tras los secuestros de distintos obreros que tenían actividad sindical en la planta de González Catán. Su respuesta fue: "Y... milagros no hay".
 
La semana pasada, Tasselkraut recibió la noticia de que había sido sobreseído por la justicia federal de San Martín por su vinculación con los secuestros y desapariciones de trabajadores de la automotriz alemana que se asentó en el país en septiembre de 1951. 
 
·         "Todos los represores callan más de lo que dicen"
 
El sobreseimiento de Juan Ronaldo Tasselkraut, que será apelado, se inscribe en una seguidilla de decisiones adversas de la Justicia que van desde la absolución del extitular de la Comisión Nacional de Valores (CNV) Juan Etchebarne, pasando por el apartamiento del juicio del dueño de Ledesma SA Carlos Pedro Tadeo Blaquier hasta la concesión de un recurso para llevar su caso ante la Corte Suprema de Pedro Müller, el exgerente de Manufactura de la Ford en lo que, desde el movimiento de derechos humanos, se percibe como un freno judicial a las investigaciones sobre la responsabilidad empresarial en crímenes de lesa humanidad.
 
"En términos de largo plazo, la Argentina abrió un camino muy importante en lo que se refiere a responsabilidad empresarial. Es un avance sin precedentes y sin igual, pero que tiene una respuesta judicial. Hay una serie de fallos que vienen mostrando la voluntad de bloquear", evaluó la historiadora Victoria Basualdo, que lidera la Unidad especial de investigación sobre delitos de lesa humanidad cometidos con motivación económica de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
 
"La respuesta judicial tan fuerte obedece a la potencialidad que adquirió la cuestión del caso argentino de la mano de sobrevivientes, colectivos organizados, organismos de derechos humanos y la Intersindical de Derechos Humanos, junto con políticas de apuntalamiento del Estado en reparación, señalización, querellas, investigación y asistencia a víctimas. Hay una fuerza social en torno a estas causas que es producto de un esfuerzo de décadas de los sobrevivientes y este conjunto de actores", añadió.
 
La ligazón de las empresas en los secuestros y desapariciones de quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado -en su mayoría trabajadores- se insinuó con nitidez desde el regreso de la democracia. Sin embargo, la investigación sobre el aporte patronal al sistema de desaparición no estuvo ajena a los vaivenes que sufrió el proceso de juzgamiento con casi 20 años de apogeo de las leyes de impunidad.
 
En los juicios por la verdad, la represión a los trabajadores apareció como uno de los ejes relevantes y, en ese marco, fue citado Tasselkraut y dejó la frase de que "milagros no hay", que dio título a un trabajo documental de la periodista Gaby Weber.
 
"Con la reapertura de los juicios, el eje de la responsabilidad empresarial tomó una importancia cada vez más grande. Esto intentó frenarse entre 2015 y 2019 desde las instancias estatales. Sin embargo, pudo mantenerse el trabajo previo y profundizarse, lo que terminó en 2018 en la condena de Ford", agregó Basualdo.
 
 
La difícil tarea de juzgar
 
La sanción de los responsables empresariales sigue siendo un verdadero desafío en los tribunales. "A 46 años del golpe genocida son muy pocos los civiles que han sido juzgados y castigados. La gran mayoría permanece impune", dice, por su parte, Carlos Pisoni, referente de HIJOS Capital.
En 2012, los primeros empresarios en ser condenados por prestar su chacra para que funcionara como centro clandestino fueron Emilio y Julio Méndez. En ese lugar había estado secuestrado y fue ejecutado el abogado laboralista Carlos Alberto Moreno, que representaba a los trabajadores de la cementera Loma Negra. Sin embargo, la Corte Suprema les abrió la puerta a la absolución que finalmente dictó la Cámara Federal de Casación el año pasado en el caso Moreno. Actualmente, los Méndez están nuevamente en juicio en Mar del Plata.
 
Para marzo de 2015, cuando estaba por concluir el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, los tribunales se despacharon con una serie de fallos regresivos en casos que involucraban a empresas: el rol de la editorial Atlántida en la campaña psicológica de la dictadura, el rechazo a las indagatorias de los empresarios en Papel Prensa, la falta de mérito para el exdueño de La Nueva Provincia Vicente Massot y lo propio para Blaquier por los secuestros y las desapariciones ocurridos en 1976 en la zona de influencia del ingenio Ledesma.
 
En 2016, Marcos Levín -dueño de la empresa de colectivos La Veloz del Norte- fue condenado por el secuestro de un trabajador, pero, al año siguiente, Casación revirtió esa condena. La Corte tiene para revisar la situación de Levín, pero dijo que el resto de casos que podrían involucrarlo deben ser investigados como delitos de lesa humanidad.
 
En 2018, se registró un hito en el proceso de juzgamiento con la condena de Müller y de Héctor Sibilla por los secuestros de trabajadores de la automotriz Ford. Las condenas fueron ratificadas el año pasado por la Sala II de la Casación -con los votos de Alejandro Slokar y Carlos Mahiques-. Sin embargo, días atrás Müller cosechó un importante logro en ese tribunal cuando los camaristas Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci le abrieron la puerta de la Corte al concederle un recurso contra la sentencia.
 
 
Una ola regresiva
 
En julio pasado, la Corte Suprema revocó la falta de mérito con la que Casación había favorecido a Blaquier en marzo de 2015. Demoró seis años en hacerlo, pero el máximo tribunal dijo que los casadores Juan Carlos Gemignani, Eduardo Riggi y Gustavo Hornos habían obstaculizado indebidamente el avance de una causa emblemática de responsabilidad empresarial en el país. De esa forma, Blaquier volvió a estar en carrera para sentarse en el banquillo por los secuestros ocurridos inmediatamente después del golpe de Estado y por los que tuvieron lugar en julio de 1976 en lo que se conoció como las Noches del Apagón.
 
En esa coyuntura, la defensa de Blaquier -encabezada por el excamarista federal Jorge Valerga Aráoz- planteó que el empresario no estaba en condiciones de afrontar un proceso penal. A la misma conclusión llegó el Tribunal Oral Federal (TOF) de Jujuy que debería juzgarlo junto al exadministrador de Ledesma Alberto Lemos. La decisión del TOF ya fue recurrida, por lo que será la Sala IV de la Casación la que deberá volver a revisar la situación de Blaquier -que ya tiene 94 años.
 
El 7 de abril, el Tribunal Oral Federal (TOF) 5 absolvió al exCNV Etchebarne por los secuestros contra los integrantes del grupo Chavanne-Grassi, quienes estuvieron recluidos entre septiembre y diciembre de 1978 en la cárcel de encausados de Campo de Mayo. Detrás de la persecución al grupo Chavanne-Grassi estaban los grupos de tareas de la dictadura buscando el dinero del secuestro a los hermanos Born y el interés del régimen por desbaratar a Siderúrgicas Grassi, que era la principal competidora de Acindar -de cuyo directorio habían salido, nada más y nada menos, José Martínez de Hoz y el propio Etchebarne. 
 
En los interrogatorios colaboraron los técnicos de la CNV y distintos testimonios dan cuenta de que Etchebarne también frecuentó el campo de concentración. Sin embargo, los jueces Adriana Palliotti y Daniel Obligado no encontraron elementos para condenar a Etchebarne pero sí al excivil de inteligencia Raúl Guglielminetti, quien recibió una pena de diez años de prisión. El juez Adrián Grünberg quedó en minoría al entender que le correspondía una sanción penal a Etchebarne. Los fundamentos de la decisión recién se conocerán el 7 de junio próximo.
 
El miércoles pasado se conoció el sobreseimiento de Tasselkraut decidido por la jueza de San Martín Alicia Vence. La magistrada entendió que no había elementos que permitieran vincular al entonces gerente de producción de la automotriz con siete privaciones ilegales de la libertad que habían sido individualizadas por la fiscalía al momento de plegarse al pedido de las querellantes para indagar a Tasselkraut.
 
 
El caso Mercedes Benz
 
Tasselkraut fue mencionado por Héctor Ratto desde su primera declaración ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). A Ratto se lo llevaron de la propia fábrica el 12 de agosto de 1977. En ese ínterin, escuchó que el entonces gerente de producción proporcionaba un domicilio de otro compañero de trabajo, Diego Núñez, que había sido secuestrado días antes, liberado y sería desaparecido al día siguiente.
 
Para la jueza, no hay elementos que indiquen que Tasselkraut colaboró activamente. El exgerente pidió su sobreseimiento en dos oportunidades: en 2003 y en 2016. El 1 de abril, cuando se presentó a indagatoria, dejó un escrito y únicamente se ufanó de haberle "salvado" la vida a Ratto.
 
Vence fue la jueza que procesó a los exdirectivos de la Ford, cuyo caso diferenció tajantemente del de Mercedes Benz a la hora de desvincular a Tasselkraut -quien, al igual que Blaquier, es defendido por Valerga Aráoz. Al momento de llamar a indagatoria a Tasselkraut, también había convocado a Rubén Pablo Cueva, referente de legales de la empresa, pero llegó la respuesta de que había fallecido.
 
Cueva fue el que reconoció que la empresa hizo una donación para el servicio de neonatología del Hospital Militar de Campo de Mayo -campo de concentración al que fueron llevados trabajadores de la Ford- y una exsecretaria suya recordó la presencia de un militar de apellido Valín en la oficina de Legales. Alberto Alfredo Valín comandó el Batallón de Inteligencia 601 y después estuvo al frente de la Jefatura II de Ejército, máximo órgano de inteligencia de la dictadura.
 
Sol Hourcade, coordinadora de Memoria, Verdad y Justicia del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), considera que hubo una valoración aislada o fragmentada de las pruebas a la hora de resolver la situación de Tasselkraut. "Todas las pruebas recolectadas con respecto a los aportes de Mercedes Benz son claras y permiten atribuir responsabilidad a Tasselkraut", explicó a Página/12 y confirmó que desde el organismo trabajan en la apelación.
 
"Hubo mucha demora a la hora de llamar a indagatoria por parte del juzgado y ahora habrá que sumarle la demora en la etapa recursiva", resaltó. "Vemos ciertas resistencias en el Poder Judicial, sobre todo en los casos de los responsables económicos, quienes aún hoy detentan algún tipo de poder en la sociedad".
 
Para Guadalupe Godoy, abogada querellante por la Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH), "la pandemia generó mejores condiciones para la estrategia de dilatar el tratamiento de las causas de lesa humanidad y las de responsabilidad empresarial en particular". Sin embargo, al igual que Hourcade, destacó que se haya creado en la Secretaría de Derechos Humanos un área que permitió fortalecer la investigación y el impulso de causas en esta materia.
 
 
Activar otros mecanismos
 
"Nos resulta llamativo que un sector del Poder Judicial avance en sobreseer a los cómplices de la responsabilidad empresarial, que son los verdaderos artífices del terrorismo de Estado y quienes se beneficiaron", dice Pisoni.
 
"Es necesario -reclama el integrante de HIJOS- activar otros mecanismos, como, por ejemplo, la Bicameral de investigación de las responsabilidades empresariales, que es una ley que se votó en 2015". CFK promulgó la ley de creación de la comisión en el último acto que encabezó como presidenta en la exESMA en diciembre de ese año. "La Comisión Bicameral podría aportar nuevas pruebas, sería un nuevo impulso para las investigaciones y contemplaría elementos para la no repetición", apunta Hourcade.
 
Días atrás, además, se señalizó como centro clandestino otra empresa, Acindar, y semanas atrás el Estado argentino reconoció su responsabilidad frente al secuestro del operario de la Ford Pedro Troiani y se comprometió a acompañar las acciones civiles y laborales, lo que probablemente abrirá otro debate en los tribunales.
 
Por Luciana Bertoia
 
Fuente: Página12
 
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20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 10:02
El ministro de Economía, el endeudador serial Luis "Toto" Caputo, salió este domingo a interpelar públicamente al empresariado por la falta de respaldo explícito a la reforma laboral retrograda y esclavista impulsada por el Gobierno anarco capitalista. A través de un mensaje directo en redes sociales, el funcionario expresó su "asombro" ante lo que consideró una reacción tibia -o directamente nula- de las cámaras empresarias frente a los beneficios fiscales incluidos en el proyecto.
 
El reclamo de Caputo se produjo en un momento de alta tensión política y sindical, con la Confederación General del Trabajo convocando a un paro en rechazo al proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado y aguarda su tratamiento en la Cámara de Diputados. En ese contexto, el ministro buscó correr el foco del conflicto y presionar al sector privado para que se pronuncie en favor de una reforma que el Ejecutivo presenta como anti trabajadores.
 
El eje del planteo oficial es el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), dos herramientas que apuntan a reducir significativamente el costo laboral. La reforma permitiría bajar las contribuciones patronales por cada nuevo trabajador desde el 27 actual al 15 por ciento durante un período de 48 meses. En términos más amplios, la cuña laboral promedio se reduciría del 44 al 32 por ciento del salario bruto.
 
Pese a estos números, Caputo se mostró molesto por la falta de entusiasmo empresario. "Les bajamos un 85 por ciento las cargas patronales para los nuevos empleos y no se habla del tema. Ninguna cámara festeja, nada. ¡No salgo de mi asombro!", escribió en la red social X.
 
Sin embargo, el silencio por parte del empresariado expone una incomodidad que el Gobierno subestima. Voces del sector privado reconocen que la baja de cargas es un incentivo relevante, pero advierten que persisten dudas sobre la implementación del nuevo esquema, la estabilidad macroeconómica y la falta de políticas complementarias para reactivar la producción y el crédito. En sectores industriales, incluso, señalan que la reducción de costos laborales no alcanza si no hay demanda ni financiamiento.
 
Mientras el Gobierno ultra derechista exhibe el recorte de cargas patronales como una concesión histórica al empresariado, las principales cámaras evitan celebrarlo abiertamente, atrapadas entre el conflicto sindical, la incertidumbre económica y un modelo laboral que todavía genera más interrogantes que certezas.
 
Muchos empresarios están sensibilizados por los juicios laborales, pero hay que tener cuidado con la degradación de los derechos de los trabajadores, afecta la masa salarial, reduce el poder adquisitivo y por lo tanto achica aún más el mercado interno, con lo que a las Pymes les pega de lleno.
 
Los empresarios ni fu ni fa con la medida. En tanto, la CGT resolvió realizar un paro nacional para este jueves o el día en que se trate el proyecto oficial que destruye los derechos laborales de los trabajadores. El Gobierno libertario quiere que la Cámara de Diputados lo transforme urgente en ley, aunque si le hacen cambios volvería al Senado. La masividad de la medida está asegurada porque ya se sumaron los decisivos gremios del transporte.
 
La Opinión Popular
 

17-02-2026 / 08:02
El gobierno del anarco capitalista Javier "el Loco" Milei volvió a quedar en el centro del escándalo por un vergonzoso contrato estatal que cuestiona su prédica contra la "casta" y las prácticas de su gestión. La controversia gira en torno a una adjudicación millonaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad cuya directora ejecutiva es María Josefina Rouillet, esposa del ministro Federico "Pelado" Sturzenegger, el de la motosierra y el "achicamiento del Estado" para todos, menos para su esposa.
 
La contratación, formalizada mediante una disposición oficial publicada en el sistema COMPR.AR, asciende a 114.044.133 de pesos y contempla la capacitación en inglés de 132 empleados durante 2026. El procedimiento utilizado fue una "Adjudicación Simple por Especialidad", justificada en el expediente bajo el argumento de que la AACI era el único proveedor capaz de garantizar la continuidad del programa formativo. Sin embargo, el dato de que se registró una sola oferta -la de la propia entidad adjudicada- alimentó cuestionamientos sobre la competencia real del proceso.
 
El vínculo matrimonial entre Rouillet y Sturzenegger obligó a activar el mecanismo de integridad previsto por el Decreto 202/2017. En ese marco intervinieron la Oficina Anticorrupción y la Sindicatura General de la Nación, que confirmaron en dictamen la existencia de un vínculo familiar directo con un ministro nacional. Como respuesta, el área de Compras recomendó la firma de un Pacto de Integridad para prevenir conflictos de interés.
 
Aunque ese procedimiento se presentó como garantía de transparencia, especialistas en administración pública suelen advertir que estos mecanismos son correctivos y no sustituyen el principio básico de evitar situaciones que puedan generar sospechas de favoritismo. El hecho de que el Estado contrate a una organización dirigida por un familiar directo de un funcionario de alto rango, aun con controles formales, expone una zona gris difícil de conciliar con el discurso oficial contra los privilegios políticos de casta.
 
El caso no es aislado. Registros del mismo portal oficial muestran que Cancillería ya había contratado a la AACI en 2024 por 55.388.180 pesos para un servicio similar. En esa ocasión, la documentación pública no incluía un Pacto de Integridad ni permitía descargar el pliego completo, lo que suma interrogantes sobre la consistencia de los estándares de transparencia aplicados.

Desde su campaña presidencial, Milei construyó su identidad política en torno a la denuncia de la "casta" y la promesa de terminar con los beneficios para funcionarios y allegados. Sin embargo, episodios como este niegan esa narrativa. Si bien la contratación no fue declarada ilegal y siguió los pasos administrativos exigidos, el problema radica en el plano político: la percepción de que ciertos vínculos personales siguen teniendo acceso privilegiado a recursos públicos.

La defensa oficial se apoya en la legalidad de los procedimientos. Pero la discusión pública se mueve en otro terreno: el de la legitimidad ética y simbólica. En un gobierno que hizo de la austeridad y la lucha contra los privilegios su principal bandera, cada contratación que involucra familiares directos de altos cargos se convierte en una prueba de inconsistencia. Ya denunciaron penalmente a Sturzenegger.

 
El caso, lejos de cerrarse con la firma de un supuesto pacto administrativo, reabre el debate sobre hasta qué punto la promesa de terminar con la "casta" queda limitada al terreno discursivo. Porque, cuando los beneficiarios de contratos estatales están vinculados a la cúpula del poder, la distancia entre relato y realidad es indisimulable.
 
La Opinión Popular
 
 

16-02-2026 / 09:02
Si algo faltaba para completar la foto de una ofensiva gubernamental a todo trapo, llegó con las medias sanciones de reforma laboral y baja en la edad de punibilidad. Triunfo político del Gobierno, sin dudas, con paliza para la oposición. Sin embargo, resta constatar si esa foto es parte de una película rumbo a ser concluida o si, al cabo, no es más que un recuadro.
 
Lo que el oficialismo se anima a denominar como "modernización" de las condiciones laborales se vio impregnado por el despliegue represivo en los alrededores del Congreso. Hay que detenerse en este punto, porque algunos de sus rasgos son sustantivos para entender fondos de la cuestión.
 
Hubo una marcha de protesta -no impactante, sí muy numerosa- que se dispersó apenas diseminado el impresionante operativo policial. Esos manifestantes fueron ignorados por la prensa oficialista, desde ya. Pero resulta que los medios opositores, con escasas excepciones, también ningunearon a los manifestantes. Prefirieron centrarse en lo burdo de infiltrados y/o marginales que fueron a pudrirla, casi sin registro de quiénes, cuántos, con qué composición, habían ganado la calle.
 
Todo fue de manual. Cuando una manifestación es imponente y bien organizada, no hay services ni ocho cuartos capaces de empiojar. Hacía falta -y esto no se dice con el diario de lunes, sino con repetida evidencia- que los organizadores tomaran precauciones ante lo obvio. No lo hicieron, y lo obvio sucedió.
 
Primeros apuntes, entonces: una marcha justificadísima pero convocada sin mayor convicción, empezando por la otrora "central obrera", y unos marchantes que quedaron al arbitrio de ser operados en forma infantil.
 
Luego, adentro del Congreso ya estaba cocinado que la cúpula cegetista -no hablamos de toda la CGT- había conseguido retener sus cuotas de privilegios burocráticos en materia de aportes sindicales y empresariales. Ellos y los tránsfugas del peronismo "del interior" o "dialoguista", en reemplazo de otras definiciones que hoy resuman de qué se trata el peronismo por fuera de consignas clásicas.
 
Lo objetivo es que se medio-sancionó una reforma de la que, en primer término, una mayoría de la población no tiene o parece no tener ni la menor idea informativa. "Porque son todos iguales". "Porque gracias si me dedico a arreglarme como puedo". "Porque la política no me interesa" y, con sus variantes, sigue la lista de respuestas similares.
 
Viene la votación en Diputados. No debiera arriesgarse una sentencia concluyente porque, en un país político como éste que para bien y mal siempre depara sorpresas, habrá de verse si no falla alguna transa en el propio oficialismo. Por caso, es incierto que el ítem espeluznante de las licencias por enfermedad atraviese el filtro de la Cámara Baja.
 
Como fuere y de hecho, el gobierno de los Milei se metió sus denuncias retóricas contra "las ratas de los senadores" allí donde la espalda pierde su buen nombre y honor. Negoció cuanto era necesario y dos de los grandes bloques de intereses, el del empresariado sin un mínimo rasgo de burguesía inteligente y el de los dirigentes sindicales entregados, obtuvieron lo que querían.
 
Nadie en su sano juicio supone que esta reforma significará potenciar el mercado laboral, ni oportunidades de empleo, ni cosa que se le asemeje. Lo aceptan ellos mismos, los voceros del establishment, en sus diálogos reservados. Reconocen que se da trabajo cuando crece la economía y la gente tiene un mango en el bolsillo. No cuando se profundizan las condiciones contractuales entre el zorro y las gallinas.
 

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