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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 23-01-2022 / 10:01
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Verano difícil que puede ser bisagra por la negociación con el FMI y la pandemia

Verano difícil que puede ser bisagra por la negociación con el FMI y la pandemia
El optimismo de la voluntad espera que el acuerdo con el Fondo (alguno que contenga años sin pagos) se concrete antes de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Que cada vez son más ordinarias, en cualquier acepción de la palabra…
El presidente Alberto Fernández transita la áspera segunda parte de su mandato. Para revalidarse en 2023 necesitará cambiar, romper inercias, conducir a su coalición y al país. "Momento bisagra", "relanzamiento" se exigen en su torno.
 
La pandemia cambió al mundo, acentuó desigualdades preexistentes. Las restricciones a libertades, incluso las imprescindibles, resienten la vida cotidiana de la gente común, agobian. La incertidumbre y el miedo se palpan cotidianamente.
 
El Gobierno venció en la polémica con los antivacunas a los que Juntos por el Cambio (JpC) acompañó o lideró un largo trecho. Fueron logros la distribución de las vacunas, el encastre con los sistemas provinciales de Salud. Los cambiemitas y la prensa dominante le siguen restando méritos al oficialismo nacional. Carecen de sensatez y de argumentos.
 
La temporada de vacaciones es exitosa. El revival se nota asimismo en pueblos y ciudades no turísticas de todo el país, en los centros comerciales de localidades conurbanas.
 
En simultáneo impresiona la cantidad de contagios, notables a ojo con mirada costumbrista. La gente no parece estar dispuesta a recluirse de nuevo. Sí a testearse, a aislarse por pocos días... un nuevo éxito de la concientización. Con buena labor, en la Casa Rosada y en Salud, confían en que los contagios toquen techo y bajen. Ojalá que esto pronto suceda, cantaría Litto Nebbia.
 
En La Rosada, en Olivos, en Economía proyectan-diseñan o fantasean (con el tiempo se discernirá) una agenda de gestión intensa en este trimestre, con resultados tangibles.
 
El optimismo de la voluntad espera que el acuerdo con el Fondo (alguno que contenga años sin pagos) se concrete antes de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Que cada vez son más ordinarias, en cualquier acepción de la palabra...
 

 
Negociación con el FMI, pandemia, agenda 2022: El verano difícil que puede ser bisagra
  
 "Podemos conocer el pasado pero el presente nos está vedado, el presente lo conocerán los historiadores o los novelistas o los novelistas que se llaman a sí mismos historiadores. Pero qué es lo que realmente está sucediendo hoy... bueno, eso es algo que forma parte del misterio general del universo".
Jorge Luis Borges, citado en "Borges, el misterio esencial" de Willis Barnstone.
 
"El cazador que quiere acertarle al ciervo no dispara directamente sino que apunta un poquito más adelante. Lo mismo ocurre con la vida humana: tenemos que apuntar al momento siguiente para retratarla".
 
Jonas Mekas, citado por Juan Forn en "Yo recordaré por ustedes".
 
El verano de 1997 arrancó perezoso, envuelto en el transitorio sopor de la Convertibilidad. El 25 de enero, asesinaron al fotógrafo José Luis Cabezas. El crimen puso en vilo a la sociedad civil, provocó una reacción conjunta inédita de medios y periodistas (jamás repetida en años ulteriores). Repasado en perspectiva el crimen anticipó un año bisagra, crucial. 
  
Se radicalizó la interna entre el presidente Carlos Menem y el gobernador bonaerense Eduardo Duhalde. La Alianza (inexistente en enero) vencería en las elecciones de medio término. Correría más sangre, la del suicidio de Alfredo Yabrán.
 
En enero de 1997 "nadie" conocía el devenir que releído ahora tiene lógica. No como único posible pero sí como factible, consecuencia de la economía neoconservadora, la política, la interna del peronismo, los límites del poder de Menem. Ni los protagonistas comprendían, corrían detrás de los sucedidos. Comprendían, claro, la gravedad del homicidio, lo que develaba, las acechanzas para Menem.
 
El riojano movió cielo, tierra (y sus mejores ministros) para condicionar a un ignoto juez de Dolores a quien "le cayó" un expediente muy superior a sus fuerzas y experticia. Duhalde captó una oportunidad aunque erró varios vizcachazos de entrada. Por un rato pensó que el asesinato era tout court, un mensaje mafioso para él: "Cabezas", el apellido de la víctima para amenazar al gobernador "Cabezón"... No hay sarcasmo ni ninguneo en el relato.  
  
El presente es escurridizo como una anguila. O enceguecedor, de tan deslumbrante. A menudo nos encandilan minucias, charlas de quincho, payadas tuiteras, o simples huevadas. Los jardines que se bifurcan suman cantidades, imposible saber cuáles serán clave para descifrar el presente.
 
Claro, lectores, que queremos hablar del verano 2022, de las incertezas que aquejan a los argentinos, de las tres o cuatro variables que cifrarán este año, que serán evidentes en diciembre, que se recordarán dentro de un bienio o de un lustro... De la deuda externa, de la pandemia, de la economía real en la que sobreviven a los tumbos millones de argentinos, de la sostenibilidad del sistema político.
 
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El vecindario, la pandemia, este verano: 
 
El presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anuncia su gabinete que hace lindo juego con su campaña y su triunfazo electoral. Gratifica a sus votantes y a quienes, como este cronista, lo observan con ilusión a través de la cordillera. Las transiciones post victoria histórica saben ser trances dichosas, promisorias, el horizonte parece luminoso.
 
El expresidente brasileño Lula da Silva construye con destreza las condiciones para su regreso al poder, una hazaña reivindicatoria que luce accesible aunque ningún partido está ganado antes de la pitada final. La ofensiva de Lula, su fuerza, su coherencia, promueven una atmósfera gratificante, aire fresco, esperanzas.
 
Boric atraviesa un trance iniciático, Lula ensaya Luna Cautiva: "de nuevo estoy de vuelta".
 
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Bueno dentro de lo posible: 
  
El encuentro entre Anthony Blinken y Santiago Cafiero fue, comentó el Canciller argentino a su presidente, todo lo positivo que podía ser. "Se destrabó la política. No hay animosidad. No nos quieren perjudicar", sintetizó. En la Quinta presidencial, con Alberto vestido de sport, quizá usó una expresión más coloquial que "perjudicar".
 
Saldo valioso dentro de lo real disponible: el Departamento de Estado no da órdenes a "la silla en el FMI". Esa potestad habita extramuros, en el Departamento del Tesoro y en el establishment económico que con asiduidad son lo mismo.
 
El presidente Joe Biden lidera una coalición tan plural como el Frente de Todos (FdT) o quizá más: un ramillete de minorías, de posiciones ideológicas. Los republicanos constituyen un conjunto más homogéneo: supremacistas blancos en la base social; poder económico en los apoyos. Biden tuvo que "garpar" a sectores misceláneos, a menudo divergentes, su gabinete es también un mosaico. El Tesoro sigue, fiel a su esencia, como bastión de la derecha.
 
El día anterior al encuentro con Cafiero, Blinken se reunió con su par español. El día después viajó a Ginebra para negociar o descomprimir la hasta hoy hipotética segunda Guerra Fría. España es aliado estratégico, Rusia la potencia militar más amenazante para los yanquis. Es sencillo ranquear dichas prioridades comparadas con la Argentina. Conocer la propia imagen corporal, he ahí un sabio requisito para sentarse con el grandote del planeta.
 
El temario recorrió el "soft power" argentino que AF tabula como capital positivo. La presencia en la ONU en materia de derechos humanos, las posturas referidas al desarme y a la no proliferación nuclear.
 
Cuando llegaron "al hueso", el FMI, Cafiero retomó la versión oficial argentina. "Ofrecemos el programa que podemos cumplir". Desgranó los indicadores positivos de 2021 que comprueban que ese es el sendero. Solicitó help. "El acuerdo con Macri contó con el apoyo de Estados Unidos, fue una decisión política. La salida ahora debe serlo también".
 
"En 2018 nosotros no estábamos", historió Blinken, comentan los negociadores argentinos.
 
"Nosotros tampoco estábamos", redondeó de volea Cafiero.
 
"Apoyamos la negociación argentina con el FMI", pronunció Blinken durante el palique, lo que fue recogido en el lacónico comunicado del Departamento de Estado. Esas piezas no son enciclopédicas, ni discursos: extreman la síntesis, cultivan baja o nula efusividad. Los portavoces de la derecha argentina lo leen como un revés, interpretan lo que les conviene para desacreditar al Gobierno, promover oleadas en la City, favorecer movidas especulativas. Minga de intérpretes intelectuales en estas lides: todos defienden intereses, ideologías, guita.
 
Cafiero regresó con todo lo que podía cosechar, no tanto. En encuentros "más políticos" añadió un argumento rotundo subestimado en la Argentina: si vacila la gobernabilidad acá, es factible el "contagio" en Brasil. Un frente que Biden casi no mira porque tiene demasiados desafíos en su primer año pero que podría sumarle un dolor de cabeza. Con más de 100.000 soldados rusos en la frontera con Ucrania, se hace peliagudo que lo obsesione un riesgo lejano en el espacio y virtual en el tiempo.
 
Promediando esa tenida con los contactos cotidianos entre el ministro de Economía Martín Guzmán y "la línea" del Fondo, en el oficialismo prevalecen los que piensan que el acuerdo está cerca, que se evitará el default, que no se suprimirán las sobretasas pero que habrá años sin pagos. Oxígeno imprescindible cuando avanza la cuenta regresiva a marzo, fecha de una cuota impagable.
 
Para ahorrar repeticiones, remitimos a la columna del domingo pasado que repasa escenarios imaginables con acuerdo, sinmigo, con retraso en el pago de la cuota... hasta eventualmente con default.
 
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Mejor que comentar es realizar: 
  
El cronista intercambia informalmente con varios integrantes del Gabinete. Concuerdan en lo esencial: el Presidente tiene que encarnar y encabezar una nueva agenda, que impacte en el bienestar de la gente común. Que, añade quien les habla, vive en el corto plazo, abrumada por necesidades insatisfechas, laburando demasiado por floja paga, castigada por la inflación.
 
Retomemos una frase del epígrafe: para embocarle al ciervo o para captar el presente debe observarse un paso adelante. Un caso de esta semana puede valer como ejemplo. 
 
El Ministerio de Educación lanza dos medidas imprescindibles, reparadoras, inteligentes. El Programa para que pibes y pibas recobren vínculos perdidos con la escuela, en particular la secundaria. Y el Conectar Igualdad, discontinuado irresponsablemente por el macrismo para bajar el gasto público. Las secuelas, pésimas en germen, se potenciaron con la pandemia y la educación a distancia.
 
Frente a esas dos realizaciones, la ministra de Educación porteña Soledad Acuña cambia el eje, intenta distraer: formula declaraciones que la autorretratan como facha, taimada, duranbarbista. Un tropel de cuadros oficialistas le replica... gambeteamos este domingo la tentación de discurrir sobre la comunicación oficial. Vamos a otro punto. 
 
En el verano próximo se podrá saber cuántos chiques se revincularon, cuántas netbooks llegaron a hogares humildes. Si son cientos de miles, las provocaciones de Acuña quedarán relegadas como malos recuerdos, gases en una canasta.
  
Cientos de miles o millones de argentinos vivirán mejor, lo que haría bingo si se mantiene la reactivación, se modera el alza de precios, se controla la pandemia. Progresos materiales y espirituales para la sociedad, redistribución de recursos, tiros para el lado de la equidad. En ese cuadro, sería factible que mejorara la valoración colectiva del Gobierno que jamás se mide por cómo analiza a la oposición sino por cómo incide en la vida de los compatriotas.
 
Los desenlaces sobre las tratativas con el FMI, las peripecias de la economía real se irán aclarando en semanas o meses.
 
Numerosas variables dependen de poderes ajenos, distantes, no muy sensibles ni pro argentinos.
 
La peste depende de imponderables que se enfrentan con laburo, tenacidad y buena praxis.
 
Aunque avaro para hacer profecías, el cronista supone que en el verano se demarcarán los hitos del futuro subordinados en gran medida a la capacidad del gobierno de construir una bisagra en la historia. El retorno a las promesas de la campaña del 2019, la lucha contra la concentración de riquezas, poderes, prestigios y hasta expectativas.
  
Una agenda superadora trasciende lo económico sin negarle primacía. Educación, queda dicho, obra pública atendiendo más a infraestructura para el desarrollo, algunos de los proyectos de ley ligados a la producción y el desarrollo económico que se enviaron a sesiones extraordinarias. Y, a la cabeza, mejor y mayor asignación del gasto social.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar   
 

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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

 

28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

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