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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 23-01-2022 / 10:01
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Verano difícil que puede ser bisagra por la negociación con el FMI y la pandemia

Verano difícil que puede ser bisagra por la negociación con el FMI y la pandemia
El optimismo de la voluntad espera que el acuerdo con el Fondo (alguno que contenga años sin pagos) se concrete antes de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Que cada vez son más ordinarias, en cualquier acepción de la palabra…
El presidente Alberto Fernández transita la áspera segunda parte de su mandato. Para revalidarse en 2023 necesitará cambiar, romper inercias, conducir a su coalición y al país. "Momento bisagra", "relanzamiento" se exigen en su torno.
 
La pandemia cambió al mundo, acentuó desigualdades preexistentes. Las restricciones a libertades, incluso las imprescindibles, resienten la vida cotidiana de la gente común, agobian. La incertidumbre y el miedo se palpan cotidianamente.
 
El Gobierno venció en la polémica con los antivacunas a los que Juntos por el Cambio (JpC) acompañó o lideró un largo trecho. Fueron logros la distribución de las vacunas, el encastre con los sistemas provinciales de Salud. Los cambiemitas y la prensa dominante le siguen restando méritos al oficialismo nacional. Carecen de sensatez y de argumentos.
 
La temporada de vacaciones es exitosa. El revival se nota asimismo en pueblos y ciudades no turísticas de todo el país, en los centros comerciales de localidades conurbanas.
 
En simultáneo impresiona la cantidad de contagios, notables a ojo con mirada costumbrista. La gente no parece estar dispuesta a recluirse de nuevo. Sí a testearse, a aislarse por pocos días... un nuevo éxito de la concientización. Con buena labor, en la Casa Rosada y en Salud, confían en que los contagios toquen techo y bajen. Ojalá que esto pronto suceda, cantaría Litto Nebbia.
 
En La Rosada, en Olivos, en Economía proyectan-diseñan o fantasean (con el tiempo se discernirá) una agenda de gestión intensa en este trimestre, con resultados tangibles.
 
El optimismo de la voluntad espera que el acuerdo con el Fondo (alguno que contenga años sin pagos) se concrete antes de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Que cada vez son más ordinarias, en cualquier acepción de la palabra...
 

 
Negociación con el FMI, pandemia, agenda 2022: El verano difícil que puede ser bisagra
  
 "Podemos conocer el pasado pero el presente nos está vedado, el presente lo conocerán los historiadores o los novelistas o los novelistas que se llaman a sí mismos historiadores. Pero qué es lo que realmente está sucediendo hoy... bueno, eso es algo que forma parte del misterio general del universo".
Jorge Luis Borges, citado en "Borges, el misterio esencial" de Willis Barnstone.
 
"El cazador que quiere acertarle al ciervo no dispara directamente sino que apunta un poquito más adelante. Lo mismo ocurre con la vida humana: tenemos que apuntar al momento siguiente para retratarla".
 
Jonas Mekas, citado por Juan Forn en "Yo recordaré por ustedes".
 
El verano de 1997 arrancó perezoso, envuelto en el transitorio sopor de la Convertibilidad. El 25 de enero, asesinaron al fotógrafo José Luis Cabezas. El crimen puso en vilo a la sociedad civil, provocó una reacción conjunta inédita de medios y periodistas (jamás repetida en años ulteriores). Repasado en perspectiva el crimen anticipó un año bisagra, crucial. 
  
Se radicalizó la interna entre el presidente Carlos Menem y el gobernador bonaerense Eduardo Duhalde. La Alianza (inexistente en enero) vencería en las elecciones de medio término. Correría más sangre, la del suicidio de Alfredo Yabrán.
 
En enero de 1997 "nadie" conocía el devenir que releído ahora tiene lógica. No como único posible pero sí como factible, consecuencia de la economía neoconservadora, la política, la interna del peronismo, los límites del poder de Menem. Ni los protagonistas comprendían, corrían detrás de los sucedidos. Comprendían, claro, la gravedad del homicidio, lo que develaba, las acechanzas para Menem.
 
El riojano movió cielo, tierra (y sus mejores ministros) para condicionar a un ignoto juez de Dolores a quien "le cayó" un expediente muy superior a sus fuerzas y experticia. Duhalde captó una oportunidad aunque erró varios vizcachazos de entrada. Por un rato pensó que el asesinato era tout court, un mensaje mafioso para él: "Cabezas", el apellido de la víctima para amenazar al gobernador "Cabezón"... No hay sarcasmo ni ninguneo en el relato.  
  
El presente es escurridizo como una anguila. O enceguecedor, de tan deslumbrante. A menudo nos encandilan minucias, charlas de quincho, payadas tuiteras, o simples huevadas. Los jardines que se bifurcan suman cantidades, imposible saber cuáles serán clave para descifrar el presente.
 
Claro, lectores, que queremos hablar del verano 2022, de las incertezas que aquejan a los argentinos, de las tres o cuatro variables que cifrarán este año, que serán evidentes en diciembre, que se recordarán dentro de un bienio o de un lustro... De la deuda externa, de la pandemia, de la economía real en la que sobreviven a los tumbos millones de argentinos, de la sostenibilidad del sistema político.
 
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El vecindario, la pandemia, este verano: 
 
El presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anuncia su gabinete que hace lindo juego con su campaña y su triunfazo electoral. Gratifica a sus votantes y a quienes, como este cronista, lo observan con ilusión a través de la cordillera. Las transiciones post victoria histórica saben ser trances dichosas, promisorias, el horizonte parece luminoso.
 
El expresidente brasileño Lula da Silva construye con destreza las condiciones para su regreso al poder, una hazaña reivindicatoria que luce accesible aunque ningún partido está ganado antes de la pitada final. La ofensiva de Lula, su fuerza, su coherencia, promueven una atmósfera gratificante, aire fresco, esperanzas.
 
Boric atraviesa un trance iniciático, Lula ensaya Luna Cautiva: "de nuevo estoy de vuelta".
 
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Bueno dentro de lo posible: 
  
El encuentro entre Anthony Blinken y Santiago Cafiero fue, comentó el Canciller argentino a su presidente, todo lo positivo que podía ser. "Se destrabó la política. No hay animosidad. No nos quieren perjudicar", sintetizó. En la Quinta presidencial, con Alberto vestido de sport, quizá usó una expresión más coloquial que "perjudicar".
 
Saldo valioso dentro de lo real disponible: el Departamento de Estado no da órdenes a "la silla en el FMI". Esa potestad habita extramuros, en el Departamento del Tesoro y en el establishment económico que con asiduidad son lo mismo.
 
El presidente Joe Biden lidera una coalición tan plural como el Frente de Todos (FdT) o quizá más: un ramillete de minorías, de posiciones ideológicas. Los republicanos constituyen un conjunto más homogéneo: supremacistas blancos en la base social; poder económico en los apoyos. Biden tuvo que "garpar" a sectores misceláneos, a menudo divergentes, su gabinete es también un mosaico. El Tesoro sigue, fiel a su esencia, como bastión de la derecha.
 
El día anterior al encuentro con Cafiero, Blinken se reunió con su par español. El día después viajó a Ginebra para negociar o descomprimir la hasta hoy hipotética segunda Guerra Fría. España es aliado estratégico, Rusia la potencia militar más amenazante para los yanquis. Es sencillo ranquear dichas prioridades comparadas con la Argentina. Conocer la propia imagen corporal, he ahí un sabio requisito para sentarse con el grandote del planeta.
 
El temario recorrió el "soft power" argentino que AF tabula como capital positivo. La presencia en la ONU en materia de derechos humanos, las posturas referidas al desarme y a la no proliferación nuclear.
 
Cuando llegaron "al hueso", el FMI, Cafiero retomó la versión oficial argentina. "Ofrecemos el programa que podemos cumplir". Desgranó los indicadores positivos de 2021 que comprueban que ese es el sendero. Solicitó help. "El acuerdo con Macri contó con el apoyo de Estados Unidos, fue una decisión política. La salida ahora debe serlo también".
 
"En 2018 nosotros no estábamos", historió Blinken, comentan los negociadores argentinos.
 
"Nosotros tampoco estábamos", redondeó de volea Cafiero.
 
"Apoyamos la negociación argentina con el FMI", pronunció Blinken durante el palique, lo que fue recogido en el lacónico comunicado del Departamento de Estado. Esas piezas no son enciclopédicas, ni discursos: extreman la síntesis, cultivan baja o nula efusividad. Los portavoces de la derecha argentina lo leen como un revés, interpretan lo que les conviene para desacreditar al Gobierno, promover oleadas en la City, favorecer movidas especulativas. Minga de intérpretes intelectuales en estas lides: todos defienden intereses, ideologías, guita.
 
Cafiero regresó con todo lo que podía cosechar, no tanto. En encuentros "más políticos" añadió un argumento rotundo subestimado en la Argentina: si vacila la gobernabilidad acá, es factible el "contagio" en Brasil. Un frente que Biden casi no mira porque tiene demasiados desafíos en su primer año pero que podría sumarle un dolor de cabeza. Con más de 100.000 soldados rusos en la frontera con Ucrania, se hace peliagudo que lo obsesione un riesgo lejano en el espacio y virtual en el tiempo.
 
Promediando esa tenida con los contactos cotidianos entre el ministro de Economía Martín Guzmán y "la línea" del Fondo, en el oficialismo prevalecen los que piensan que el acuerdo está cerca, que se evitará el default, que no se suprimirán las sobretasas pero que habrá años sin pagos. Oxígeno imprescindible cuando avanza la cuenta regresiva a marzo, fecha de una cuota impagable.
 
Para ahorrar repeticiones, remitimos a la columna del domingo pasado que repasa escenarios imaginables con acuerdo, sinmigo, con retraso en el pago de la cuota... hasta eventualmente con default.
 
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Mejor que comentar es realizar: 
  
El cronista intercambia informalmente con varios integrantes del Gabinete. Concuerdan en lo esencial: el Presidente tiene que encarnar y encabezar una nueva agenda, que impacte en el bienestar de la gente común. Que, añade quien les habla, vive en el corto plazo, abrumada por necesidades insatisfechas, laburando demasiado por floja paga, castigada por la inflación.
 
Retomemos una frase del epígrafe: para embocarle al ciervo o para captar el presente debe observarse un paso adelante. Un caso de esta semana puede valer como ejemplo. 
 
El Ministerio de Educación lanza dos medidas imprescindibles, reparadoras, inteligentes. El Programa para que pibes y pibas recobren vínculos perdidos con la escuela, en particular la secundaria. Y el Conectar Igualdad, discontinuado irresponsablemente por el macrismo para bajar el gasto público. Las secuelas, pésimas en germen, se potenciaron con la pandemia y la educación a distancia.
 
Frente a esas dos realizaciones, la ministra de Educación porteña Soledad Acuña cambia el eje, intenta distraer: formula declaraciones que la autorretratan como facha, taimada, duranbarbista. Un tropel de cuadros oficialistas le replica... gambeteamos este domingo la tentación de discurrir sobre la comunicación oficial. Vamos a otro punto. 
 
En el verano próximo se podrá saber cuántos chiques se revincularon, cuántas netbooks llegaron a hogares humildes. Si son cientos de miles, las provocaciones de Acuña quedarán relegadas como malos recuerdos, gases en una canasta.
  
Cientos de miles o millones de argentinos vivirán mejor, lo que haría bingo si se mantiene la reactivación, se modera el alza de precios, se controla la pandemia. Progresos materiales y espirituales para la sociedad, redistribución de recursos, tiros para el lado de la equidad. En ese cuadro, sería factible que mejorara la valoración colectiva del Gobierno que jamás se mide por cómo analiza a la oposición sino por cómo incide en la vida de los compatriotas.
 
Los desenlaces sobre las tratativas con el FMI, las peripecias de la economía real se irán aclarando en semanas o meses.
 
Numerosas variables dependen de poderes ajenos, distantes, no muy sensibles ni pro argentinos.
 
La peste depende de imponderables que se enfrentan con laburo, tenacidad y buena praxis.
 
Aunque avaro para hacer profecías, el cronista supone que en el verano se demarcarán los hitos del futuro subordinados en gran medida a la capacidad del gobierno de construir una bisagra en la historia. El retorno a las promesas de la campaña del 2019, la lucha contra la concentración de riquezas, poderes, prestigios y hasta expectativas.
  
Una agenda superadora trasciende lo económico sin negarle primacía. Educación, queda dicho, obra pública atendiendo más a infraestructura para el desarrollo, algunos de los proyectos de ley ligados a la producción y el desarrollo económico que se enviaron a sesiones extraordinarias. Y, a la cabeza, mejor y mayor asignación del gasto social.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar   
 

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06-02-2026 / 09:02
Con un comunicado insólito el gobierno autoritario de Javier "el Loco" Milei anunció la creación de una cuenta de X que será la Oficina de Respuesta Oficial que tendrá como objetivo "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Asociaciones como Adepa (que agrupa a más de 180 empresas periodísticas) y Fopea (que nuclea a cientos de periodistas) expresaron su rechazo. El Gobierno anarco capitalista se autopercibe como dueño de la verdad y busca atacar la libertad de expresión con fondos públicos para imponer sus dogmas y su relato libertario.
 
"La Oficina de Respuesta Oficial fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas", anuncio? el Gobierno al crear esta página que funcionara? como el oscuro "Ministerio de la Verdad" que Orwell anuncio? en su novela de ciencia ficción "1984". Del odio periodístico a la patrulla digital: el cipayo Milei copia a Trump y crea quilombo anti-fake news.
 
Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá? la mentira de la inflación. Milei dijo que no cambiara? el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció? que es necesario cambiar el sistema que uso? hasta ahora porque no arrojo? resultados reales. La Oficina de Respuesta Oficial deberá? aclarar porque? si reconoce que el Indec mintió? cada mes, igual anuncio? que seguirá? mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual esta? mintiendo.
 
Hay falsedades concretas por todos lados. Que la Oficina de Respuesta Oficial desmienta entonces a su inventor. En un canal de cable, la "psiquiatra pediátrica" Lilia Lemoine diagnostico? al chico autista Ian Moche como un chico sin autismo que simulaba su condición. El pibe recorrio? los medios de comunicación para defender los derechos de la discapacidad, que el Gobierno abolió?. Y la "psiquiatra" Lemoine diagnostico? que eso demostraba que no era autista. Al parecer Lemoine no es pediatra ni psiquiatra y, aunque lo fuera, nunca tuvo contacto con Ian como para diagnosticarlo. Mintió? la terraplanista. Pero a Ian le hizo bien defender su dignidad, porque además lo hizo de manera inteligente, a diferencia de la señora mentirosa Lemoine que cree en la Tierra plana.
 
O sea, la terraplanista estaba mintiendo con el único objetivo de hacerle daño al pibe con autismo que lucha por sus derechos, que es lo mismo que luchar por dignidad. La Justicia le dio la razón a Ian y a su madre porque obligo? al gobierno que integra Lemoine a reponer los derechos de la discapacidad que intento? retirarle. O sea, la señora Lemoine, mintió? para hacer daño desde un lugar de poder y contra personas especialmente vulnerables. Como si un médico se ensañara con su paciente atado a la camilla. O sea que, además de mentirosa, es cruel y poco inteligente si se tiene en cuenta que era una mentira repugnante y de patas cortas.
 
Señores de la Oficina de la Respuesta Oficial de la República Argentina, ya tienen dos grandes mentiras para desmentir: la de una inflación de mentira que le ha comido el salario y la jubilación a los argentinos y una diputada que miente para atacar a un pibe de doce años para defender las mentiras del gobierno. Pero la Oficina Tal por Cual solo desmentirá? y perseguirá? a la verdad. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras.
 
En ese contexto, la "Oficina de Respuesta Oficial" no parece solo una herramienta comunicacional. Es la institucionalización de una lógica: responder siempre, atacar primero y convertir cada crítica en un enemigo. Una versión local de un libreto yanqui importado, aplicada con fanatismo y sin demasiados matices. La libertad de expresión y el derecho a la información están bajo ataque autoritario.
 
La Opinión Popular
 

05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

04-02-2026 / 11:02
A través de la práctica de demorar la puesta en vigencia del cambio de ponderaciones que resulta de una encuesta de gastos de hogares más actualizada que la de 2004, que todavía se aplica, se verán afectados los ingresos reales de todos aquellos sectores que ajustan sus remuneraciones siguiendo el Índice de precios al consumidor (IPC), como jubilaciones, pensiones y asignaciones de la previsión social como la AUH, y se estará alterando el cálculo de variables fundamentales para la economía, como el producto bruto (que en el futuro va a ser recalculado a la baja) o la pobreza (en sentido inverso, en el futuro se demostrará que es mayor a la que actualmente se informe).
 
Así lo han puesto de manifiesto especialistas en el tema, entre ellos Alejandro Barrios, ex director del Indec, quien explicó que las ponderaciones resultantes de la Encuesta de Gastos de Hogares de 2017/18 "ya está disponible hace años, incluso la Ciudad de Buenos Aires ya la está aplicando; la demora en aplicarla a nivel nacional es que hay un gobierno que iba a implementar un cambio en los precios relativos, con subas importantes en los servicios regulados por el Estado (por quita de subsidios). La decisión fue parar la aplicación de los nuevos índices hasta que se completen esos cambios; y se considere que ya no van a seguir aumentando, mes a mes, el teléfono, la luz, el transporte, las prepagas, etc. Rubros que en el índice actualizado tienen un peso mucho mayor que en el de la canasta de gastos de hace 20 años".
 
En consecuencia, el índice que se seguirá aplicando "hasta que se complete el proceso de desinflación", en palabras de Luis Caputo, da como resultado un aumento de precios al consumidor inferior al que surge del cálculo con el nuevo índice. "Esto va a provocar en el futuro un recálculo de variables de los años anteriores, como pasó otras veces, pero esta vez con el agravante de que las autoridades actuales son conscientes de que demoran el cambio de fórmula para subestimar la inflación", agregó Barrios.
 
Así, por ejemplo, el cálculo del PBI tendrá probablemente una revisión, porque al desindexar los precios a una tasa más alta que la que se usa actualmente, resultará un PBI real (descontada la inflación) menor al que hoy se informa. En consecuencia, se recalculará a la baja el PBI de todos estos años (aumentos inferiores a los que ahora se informan, caídas superiores, e incluso subas leves que se transformarán en bajas).
 
Lo contrario sucederá con los índices de pobreza, ya que cuando en el futuro se recalculen los ingresos deflactados por un índice no subestimado como el actual, van a ser menores en términos reales, mientras que las canastas de precios al ser reajustados van a ser más altas. En consecuencia los índices de pobreza así recalculados resultarán más altos que los que ahora se informen.
 
Este manoseo de los índices en el corto plazo también podrá ser motivo de controversias, de parte por ejemplo de tenedores de bonos con variable CER (ajuste por inflación) o títulos con cláusula de ajuste UVA (también tiene un componente que varía según el IPC). Además, el cálculo del valor de las jubilaciones y pensiones se hace, mensualmente, de acuerdo al aumento del IPC en meses anteriores, por lo cual la sub estimación del índice va en desmedro de los perceptores de esos ingresos. Lo mismo vale para los que reciben la AUH y otras asignaciones que se ajustan periódicamente por la inflación.
 
Otro ingreso que se verá afectado es el salario, en la medida en que las paritarias se negocien en función de un índice de inflación que luego se demuestre que no era el real. "La decisión de que tendremos un índice de fantasía abre las puertas del infierno", advirtió el ex diputado nacional y ex dirigente de ATE Claudio Lozano. "De manera desembozada e impune decretan que ellos decidirán lo que debe dar la estadística pública sobre inflación. Lo ocurrido no hace más que explicitar lo que se venía observando en el funcionamiento del Indec, porque hace rato que debería haberse incorporado la Encuesta de Gastos de los Hogares del 2016/17 y se lo demoró sin ninguna razón estadísticamente válida".
 
La Opinión Popular
 

03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
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