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Nacionales - 22-01-2022 / 08:01
MIENTRAS, JUNTOS POR EL CAMBIO SE ALÍA A LAS PRESIONES DEL FMI Y BOICOTEA UN ACUERDO

Con Boric, Lula y López Obrador, la negociación argentina con el FMI ya es un tema regional

Con Boric, Lula y López Obrador, la negociación argentina con el FMI ya es un tema regional
Se abren nuevas perspectivas para el gobierno de Alberto Fernández. México jugó fuerte en su apoyo ante el FMI, Lula promete hacerlo apenas llegue a la presidencia y los cambios en Chile auguran proyectos comunes. En ese escenario, Juntos por el Cambio se alía a las presiones del Fondo y boicotea un acuerdo.
El mismo día que el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció un gabinete de centroizquierda con mayoría de mujeres, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reclamó públicamente al Fondo Monetario por las exigencias que planteó a la Argentina y se conoció una nueva encuesta en Brasil que da ganador a Lula con mucha diferencia sobre Jair Bolsonaro.
 
La crítica pública de López Obrador al FMI por su actitud cerrada con Argentina es un síntoma muy fuerte de que esta negociación se ubicó en el centro de atención latinoamericano. Los gobiernos de la región visualizan claramente --como lo puntualizó el presidente mexicano-- que el préstamo fue político, para "ayudar al presidente anterior en las elecciones" y que otorgarlo fue una gran equivocación desde el punto de vista técnico. Con ese antecedente, agregó "ahora no pueden plantear exigencias que empobrezcan más a los argentinos".
 
El panorama regional tiende a cambiar de color, desplazando a una derecha que parecía que había llegado para quedarse. A los gobiernos de Argentina, Chile, México, Perú, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, El Salvador y Honduras, se les sumaría en octubre el Brasil de Lula. Y hasta el centroizquierdista Gustavo Petro podría ganar las elecciones de este año en Colombia.
 
La negociación argentina con el Fondo llegó a un punto donde tiene que dar un salto y convertirse en una cuestión de interés internacional. El debate sobrepasa las conversaciones del ministro Martín Guzmán con los técnicos del Fondo. Está en cuestión si la función del dinero público que administran los gobiernos es atender las necesidades políticas de los gobiernos de derecha.
 
El Fondo Monetario maneja fondos públicos. Si el gobierno denunció en la negociación que el crédito transgredió las reglamentaciones argentinas y del Fondo, está obligado a hacer una presentación ante la Justicia contra el ex presidente Mauricio Macri. Y si el Fondo reconoce -como ya lo hizo-- que el crédito fue un "error" y que "no se tomaron todos los recaudos", tendrían que denunciar ante la justicia al ex presidente Donald Trump y al representante norteamericano en el FMI de ese entonces, David Lipton, por "malversación de fondos públicos".
 
El Fondo tiene que estar atento también al nuevo color político que presenta la región. El préstamo a la Argentina de Macri es un escándalo en las finanzas internacionales. Allí fueron estafados el pueblo argentino y el de los países que conforman el Fondo. No es una negociación más, como las que tiene el Fondo con otros deudores. En este caso, la cifra es escandalosa, el acuerdo de pagos es absurdo y la situación política en la que se otorgó es muy obvia.
 

 
NUEVOS AIRES
Con Boric, Lula y López Obrador, la negociación argentina con el FMI ya es un tema regional
 
El mismo día que el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció un gabinete de centroizquierda con mayoría de mujeres, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reclamó públicamente al Fondo Monetario por las exigencias que planteó a la Argentina y se conoció una nueva encuesta en Brasil que da ganador a Lula con mucha diferencia sobre Jair Bolsonaro.
 
El anuncio del gabinete de Boric incluyó algunas figuras de fuerte contenido simbólico, como la nueva ministra de Defensa, la nieta de Salvador Allende, o los compañeros de Boric en las luchas estudiantiles del 2011, como la ministra vocera, Camila Vallejos, o la ministra del Interior y virtual vicepresidenta, Izkia Siches, quien hasta hace poco era la presidenta del Colegio MédicoCamila es dirigente del Partido Comunista, en tanto que Siches fue militante de ese partido y luego se alejó.
 
Para los medios tradicionales chilenos, el nuevo ministro de Hacienda, Mario Marcel, es el "preferido" por el mercado. Por lo pronto, en un país muy volcado a la derecha desde el golpe pinochetista, la Bolsa subió cuando se conocieron las designaciones. Marcel es del Partido Socialista y hasta hace poco se desempeñó en el Banco Central. Es el más centrista del nuevo gabinete y el que estará a cargo de las principales reformas que prometió Boric, empezando por una reforma tributaria que debe proveer los fondos para la educación y la salud pública.
 
 
La negociación con el FMI ya es un tema regional
 
La crítica pública de López Obrador al FMI por su actitud cerrada con Argentina es un síntoma muy fuerte de que esta negociación se ubicó en el centro de atención latinoamericano. Los gobiernos de la región visualizan claramente --como lo puntualizó el presidente mexicano-- que el préstamo fue político, para "ayudar al presidente anterior en las elecciones" y que otorgarlo fue una gran equivocación desde el punto de vista técnico. Con ese antecedente, agregó "ahora no pueden plantear exigencias que empobrezcan más a los argentinos".
 
El panorama regional tiende a cambiar de color, desplazando a una derecha que parecía que había llegado para quedarse. A los gobiernos de Argentina, Chile, México, Perú, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, El Salvador y Honduras, se les sumaría en octubre el Brasil de Lula. Y hasta el centroizquierdista Gustavo Petro podría ganar las elecciones de este año en Colombia.
 
La negociación argentina con el Fondo llegó a un punto donde tiene que dar un salto y convertirse en una cuestión de interés internacional. El debate sobrepasa las conversaciones del ministro Martín Guzmán con los técnicos del Fondo. Está en cuestión si la función del dinero público que administran los gobiernos es atender las necesidades políticas de los gobiernos de derecha.
 
El Fondo Monetario maneja fondos públicos. Si el gobierno denunció en la negociación que el crédito transgredió las reglamentaciones argentinas y del Fondo, está obligado a hacer una presentación ante la Justicia contra el ex presidente Mauricio Macri. Y si el Fondo reconoce -como ya lo hizo-- que el crédito fue un "error" y que "no se tomaron todos los recaudos", tendrían que denunciar ante la justicia al ex presidente Donald Trump y al representante norteamericano en el FMI de ese entonces, David Lipton, por "malversación de fondos públicos".
 
El Fondo tiene que estar atento también al nuevo color político que presenta la región. El préstamo a la Argentina de Macri es un escándalo en las finanzas internacionales. Allí fueron estafados el pueblo argentino y el de los países que conforman el Fondo. No es una negociación más, como las que tiene el Fondo con otros deudores. En este caso, la cifra es escandalosa, el acuerdo de pagos es absurdo y la situación política en la que se otorgó es muy obvia.
 
 
Con el sello mafioso de Donald Trump
 
Si Trump hubiera ganado las elecciones norteamericanas, estaría apretando las clavijas todavía más porque el préstamo parece concebido por las mafias de Chicago de los años '20. Es el estilo mafioso de Trump que ahora continúa el FMI por no reconocer la dimensión del problema. Argentina no está pidiendo plata ni dice que no va a pagar. Por eso la "cuestión argentina" puede convertirse a nivel internacional en un caso paradigmático que ponga en entredicho la legitimidad del Fondo.
 
Es un tema que Argentina puede instalar en esta nueva escena latinoamericana y donde puede sacar declaraciones y acciones conjuntas con fuerte consenso. Sin embargo, en el escenario interno, la oposición se autoconfirmó como cómplice de esta estafa a los argentinos y se sumó a las exigencias del Fondo, en vez de aportar, al menos, a fortalecer la posición negociadora del gobierno.
 
El Fondo está planteando un acuerdo que se sostenga aunque cambie el gobierno. El chantaje de la oposición es negarse a dialogar con el gobierno y exigirle que presente un plan económico. Apoyándose en esta exigencia del Fondo, los radicales, el PRO y la gente de Elisa Carrió, pretenden cogobernar, por lo menos en el diseño de la política económica.
 
 
Recetas de ajuste contra los heterodoxos
 
Mientras en la región se abren las perspectivas para economías heterodoxas, el Fondo, la oposición y los medios hegemónicos insisten en las recetas de ajuste para enfriar los mercados y frenar la inflación (como si ellos la hubieran evitado con esas recetas) y vuelven con los vaticinios catastróficos para la economía tras el salto que dió el PBI en 2021.
 
Durante la década pasada la economía de la región fue manejada por gobiernos ultraortodoxos libremercadistas de derecha al estilo de los de Mauricio Macri, Jair Bolsonaro o Sebastián Piñera. Y la inflación y la crisis fueron causadas por esas políticas que ahora vuelven a aconsejar que se apliquen para solucionar lo que provocaron.
 
La encuesta que se conoció ayer en Brasil indicaba que, en primera vuelta, Lula sacaría el 42 por ciento de los votos, en tanto que Jair Bolsonaro caería a los 28 puntos, una marca alta si se tiene en cuenta el desastre que ha sido su gobierno para la salud y para la economía macro y la popular. En segunda vuelta, Lula subiría a los 54 puntos, en tanto que Bolsonaro a 32. 
 
Cuesta entender que todavía lo respalden tantos brasileños. Pero es un respaldo similar al que tiene Macri en Argentina después de un gobierno calamitoso, con destrucción de miles de empresas y aumento del desempleo y la pobreza. Es un voto esencialmente gorila, desesperado por diferenciarse de lo popular.
 
Alberto Fernández tendría un año de sintonía fina con Brasil, el principal socio comercial de Argentina y cuya economía está en declive. Si Brasil crece con Lula, lo hará también Argentina. Y si a esa sincronía se suman las economías de México, Venezuela y Colombia, puede generarse un flujo comercial virtuoso entre las principales economías regionales.
 
Este nuevo escenario que se abre en la región es una buena noticia para la economía argentina. En la diplomacia también se abren muchas posibilidades para recomponer el frente de respaldo al reclamo argentino por Malvinas, al que el macrismo desmanteló tras firmar un acuerdo vergonzoso con Gran Bretaña. El acuerdo Foradori-Duncan cedió de hecho a la potencia ocupante la industria pesquera en las Malvinas.
 
En ese contexto, lo nuevo que anuncia el proceso chileno es la llegada al gobierno de una generación que creció en un país con gobiernos represivos y de libre mercado con contrastes sociales agudos. Es una generación que creció en una sociedad que naturalizó el desprecio al Estado, sin educación y con muy poca salud pública. Una sociedad que los parió y contra la que se rebelaron.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 13:03
24-03-2026 / 12:03
Mientras la mayor parte de los argentinos dormían, en la madrugada del miércoles 24 de marzo de 1976, me desperté sobresaltado por los golpes en la puerta de mi casa. El "Chueco", un viejo compañero de militancia, me vino a comunicar que las Fuerzas Armadas habían derrocado al gobierno constitucional del peronismo.
 
Me vestí apresuradamente, me cambié el peinado, me afeite los bigotes y salí inmediatamente a alertar a otros compañeros. La primera casa a la que llegué, la de Rodolfo "Rody" Vittar, no existía más. Horas antes un comando paramilitar había llegado para detenerlo, y como no lo encontró, instaló explosivos y voló la vivienda hasta los cimientos.
 
La represión en Córdoba fue muy dura, igual que en muchos otros lugares del país. Este proceso desembocó en una sangrienta y larga noche de males, que dejó como saldo miles desaparecidos, una guerra perdida a manos de Gran Bretaña y un país económicamente quebrado, entre otras cosas.
 
Por eso, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y Justicia, en este nuevo aniversario del golpe militar genocida, quiero recordar y rendir un recóndito homenaje a tres queridos compañeros y amigos, asesinados ese siniestro 24 de marzo.

Ellos son: Víctor Lorenzo, Concejal en Córdoba Capital por la Juventud Revolucionaria Peronista, quien fuera ejecutado, el día del golpe, de un tiro en la cabeza en la cárcel local; don Luis Carnevale, Senador Nacional por la misma provincia, secuestrado y desaparecido ese mismo día; y el mayor Bernardo Alberte, ex Delegado Personal de Juan Perón, quien fuera arrojado a través de la ventana de su departamento, en un sexto piso, por una patrulla militar, la madrugada del siniestro Golpe de Estado.

Hay muertes, que por ser las primeras, son todo un símbolo. Los militares asesinos los eligieron primero porque eran peronistas. Y no se lo perdonaron. Pero, a pesar de las cárceles y los fusilamientos, de los compañeros muertos y los desaparecidos, nunca fuimos vencidos. Continuamos invariablemente las luchas que emprendieron Eva y Juan Perón.

Compañeros Víctor Lorenzo, Luis Carnevale y Bernardo Alberte, Presentes. Hasta la victoria, siempre.

Por Blas García para La Opinión Popular 

24-03-2026 / 12:03
El 24 de marzo de 1976 una sublevación cívico-militar derrocó a la presidenta constitucional, María Estela Martínez, instalando una dictadura de tipo permanente autodenominada "Proceso de Reorganización Nacional", gobernada por una Junta Militar integrada por tres jerarcas militares, uno por cada fuerza. La junta designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla.
 
El gobierno militar suprimió los derechos civiles de los ciudadanos y las libertades públicas, anuló las garantías constitucionales, suspendió la actividad política, vedó los derechos de los trabajadores, intervino los sindicatos y la CGT, prohibió las huelgas, disolvió el Congreso y los partidos políticos, y destituyó la Corte Suprema de Justicia.

 
La dictadura impuso el terrorismo de Estado como método sistemático, un régimen de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistematizada y desaparición forzada de personas, en el que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron, en un verdadero genocidio, decenas de miles de desaparecidos.

 
Pero la dictadura no se instaló sólo para torturar y matar gente, sino para posibilitar una transferencia masiva de riquezas hacia los núcleos más concentrados de la economía, quienes se apropiaron además de buena parte de los negocios públicos. Durante el proceso militar, por ejemplo, el grupo Macri pasó de tener 7 a 47 empresas, mostrando que el golpe no fue solo accionar de fuerzas represivas. Y los empresarios que mandaban en 1976, siguen mandando.

 
Para imponer un régimen alejado de los intereses nacionales y populares, el golpe militar fue ejecutado en contra del Pueblo y del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente. Pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa pro financiero y desindustrializador, el modelo neoliberal. Hoy Javier Milei y Victoria Villaruel expresan muchos de esos ideales de Videla y Martínez de Hoz, pero también de los grandes empresarios, eternos dueños del país.

 
El Terrorismo de Estado produjo miles de desaparecidos. Hubo 30.000 luchadores sociales barridos por la represión, de todos los sectores políticos populares y revolucionarios. La inmensa mayoría de las víctimas fueron jóvenes, la inmensa mayoría fueron cuadros y militantes de la clase trabajadora, la inmensa mayoría fueron peronistas.


El Proceso puso fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional y Popular concebido por el justicialismo desde la década del 40, dejando en lamentable estado la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones, abriendo profundas grietas que recién después de más de cuatro décadas empiezan a ser curadas.


A 50 años de aquel infausto 24 de marzo, en el contexto de un gobierno anarco capitalista que niega, justifica o exalta los crímenes cometidos por las fuerzas represivas, convocamos a mantener viva la memoria del Pueblo en apoyo a la continuidad de la búsqueda de memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos y en defensa de los Derechos Constitucionales, los Derechos Humanos y las Libertades individuales de ayer, de hoy y de siempre.


Carlos Morales para La Opinión Popular 

23-03-2026 / 10:03
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