La Opinión Popular
                  22:57  |  Sábado 28 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"El peronismo es un encuadramiento de las fuerzas populares vertebrado en torno a la clase trabajadora" John William Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 22-01-2022 / 08:01
MIENTRAS, JUNTOS POR EL CAMBIO SE ALÍA A LAS PRESIONES DEL FMI Y BOICOTEA UN ACUERDO

Con Boric, Lula y López Obrador, la negociación argentina con el FMI ya es un tema regional

Con Boric, Lula y López Obrador, la negociación argentina con el FMI ya es un tema regional
Se abren nuevas perspectivas para el gobierno de Alberto Fernández. México jugó fuerte en su apoyo ante el FMI, Lula promete hacerlo apenas llegue a la presidencia y los cambios en Chile auguran proyectos comunes. En ese escenario, Juntos por el Cambio se alía a las presiones del Fondo y boicotea un acuerdo.
El mismo día que el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció un gabinete de centroizquierda con mayoría de mujeres, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reclamó públicamente al Fondo Monetario por las exigencias que planteó a la Argentina y se conoció una nueva encuesta en Brasil que da ganador a Lula con mucha diferencia sobre Jair Bolsonaro.
 
La crítica pública de López Obrador al FMI por su actitud cerrada con Argentina es un síntoma muy fuerte de que esta negociación se ubicó en el centro de atención latinoamericano. Los gobiernos de la región visualizan claramente --como lo puntualizó el presidente mexicano-- que el préstamo fue político, para "ayudar al presidente anterior en las elecciones" y que otorgarlo fue una gran equivocación desde el punto de vista técnico. Con ese antecedente, agregó "ahora no pueden plantear exigencias que empobrezcan más a los argentinos".
 
El panorama regional tiende a cambiar de color, desplazando a una derecha que parecía que había llegado para quedarse. A los gobiernos de Argentina, Chile, México, Perú, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, El Salvador y Honduras, se les sumaría en octubre el Brasil de Lula. Y hasta el centroizquierdista Gustavo Petro podría ganar las elecciones de este año en Colombia.
 
La negociación argentina con el Fondo llegó a un punto donde tiene que dar un salto y convertirse en una cuestión de interés internacional. El debate sobrepasa las conversaciones del ministro Martín Guzmán con los técnicos del Fondo. Está en cuestión si la función del dinero público que administran los gobiernos es atender las necesidades políticas de los gobiernos de derecha.
 
El Fondo Monetario maneja fondos públicos. Si el gobierno denunció en la negociación que el crédito transgredió las reglamentaciones argentinas y del Fondo, está obligado a hacer una presentación ante la Justicia contra el ex presidente Mauricio Macri. Y si el Fondo reconoce -como ya lo hizo-- que el crédito fue un "error" y que "no se tomaron todos los recaudos", tendrían que denunciar ante la justicia al ex presidente Donald Trump y al representante norteamericano en el FMI de ese entonces, David Lipton, por "malversación de fondos públicos".
 
El Fondo tiene que estar atento también al nuevo color político que presenta la región. El préstamo a la Argentina de Macri es un escándalo en las finanzas internacionales. Allí fueron estafados el pueblo argentino y el de los países que conforman el Fondo. No es una negociación más, como las que tiene el Fondo con otros deudores. En este caso, la cifra es escandalosa, el acuerdo de pagos es absurdo y la situación política en la que se otorgó es muy obvia.
 

 
NUEVOS AIRES
Con Boric, Lula y López Obrador, la negociación argentina con el FMI ya es un tema regional
 
El mismo día que el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció un gabinete de centroizquierda con mayoría de mujeres, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reclamó públicamente al Fondo Monetario por las exigencias que planteó a la Argentina y se conoció una nueva encuesta en Brasil que da ganador a Lula con mucha diferencia sobre Jair Bolsonaro.
 
El anuncio del gabinete de Boric incluyó algunas figuras de fuerte contenido simbólico, como la nueva ministra de Defensa, la nieta de Salvador Allende, o los compañeros de Boric en las luchas estudiantiles del 2011, como la ministra vocera, Camila Vallejos, o la ministra del Interior y virtual vicepresidenta, Izkia Siches, quien hasta hace poco era la presidenta del Colegio MédicoCamila es dirigente del Partido Comunista, en tanto que Siches fue militante de ese partido y luego se alejó.
 
Para los medios tradicionales chilenos, el nuevo ministro de Hacienda, Mario Marcel, es el "preferido" por el mercado. Por lo pronto, en un país muy volcado a la derecha desde el golpe pinochetista, la Bolsa subió cuando se conocieron las designaciones. Marcel es del Partido Socialista y hasta hace poco se desempeñó en el Banco Central. Es el más centrista del nuevo gabinete y el que estará a cargo de las principales reformas que prometió Boric, empezando por una reforma tributaria que debe proveer los fondos para la educación y la salud pública.
 
 
La negociación con el FMI ya es un tema regional
 
La crítica pública de López Obrador al FMI por su actitud cerrada con Argentina es un síntoma muy fuerte de que esta negociación se ubicó en el centro de atención latinoamericano. Los gobiernos de la región visualizan claramente --como lo puntualizó el presidente mexicano-- que el préstamo fue político, para "ayudar al presidente anterior en las elecciones" y que otorgarlo fue una gran equivocación desde el punto de vista técnico. Con ese antecedente, agregó "ahora no pueden plantear exigencias que empobrezcan más a los argentinos".
 
El panorama regional tiende a cambiar de color, desplazando a una derecha que parecía que había llegado para quedarse. A los gobiernos de Argentina, Chile, México, Perú, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, El Salvador y Honduras, se les sumaría en octubre el Brasil de Lula. Y hasta el centroizquierdista Gustavo Petro podría ganar las elecciones de este año en Colombia.
 
La negociación argentina con el Fondo llegó a un punto donde tiene que dar un salto y convertirse en una cuestión de interés internacional. El debate sobrepasa las conversaciones del ministro Martín Guzmán con los técnicos del Fondo. Está en cuestión si la función del dinero público que administran los gobiernos es atender las necesidades políticas de los gobiernos de derecha.
 
El Fondo Monetario maneja fondos públicos. Si el gobierno denunció en la negociación que el crédito transgredió las reglamentaciones argentinas y del Fondo, está obligado a hacer una presentación ante la Justicia contra el ex presidente Mauricio Macri. Y si el Fondo reconoce -como ya lo hizo-- que el crédito fue un "error" y que "no se tomaron todos los recaudos", tendrían que denunciar ante la justicia al ex presidente Donald Trump y al representante norteamericano en el FMI de ese entonces, David Lipton, por "malversación de fondos públicos".
 
El Fondo tiene que estar atento también al nuevo color político que presenta la región. El préstamo a la Argentina de Macri es un escándalo en las finanzas internacionales. Allí fueron estafados el pueblo argentino y el de los países que conforman el Fondo. No es una negociación más, como las que tiene el Fondo con otros deudores. En este caso, la cifra es escandalosa, el acuerdo de pagos es absurdo y la situación política en la que se otorgó es muy obvia.
 
 
Con el sello mafioso de Donald Trump
 
Si Trump hubiera ganado las elecciones norteamericanas, estaría apretando las clavijas todavía más porque el préstamo parece concebido por las mafias de Chicago de los años '20. Es el estilo mafioso de Trump que ahora continúa el FMI por no reconocer la dimensión del problema. Argentina no está pidiendo plata ni dice que no va a pagar. Por eso la "cuestión argentina" puede convertirse a nivel internacional en un caso paradigmático que ponga en entredicho la legitimidad del Fondo.
 
Es un tema que Argentina puede instalar en esta nueva escena latinoamericana y donde puede sacar declaraciones y acciones conjuntas con fuerte consenso. Sin embargo, en el escenario interno, la oposición se autoconfirmó como cómplice de esta estafa a los argentinos y se sumó a las exigencias del Fondo, en vez de aportar, al menos, a fortalecer la posición negociadora del gobierno.
 
El Fondo está planteando un acuerdo que se sostenga aunque cambie el gobierno. El chantaje de la oposición es negarse a dialogar con el gobierno y exigirle que presente un plan económico. Apoyándose en esta exigencia del Fondo, los radicales, el PRO y la gente de Elisa Carrió, pretenden cogobernar, por lo menos en el diseño de la política económica.
 
 
Recetas de ajuste contra los heterodoxos
 
Mientras en la región se abren las perspectivas para economías heterodoxas, el Fondo, la oposición y los medios hegemónicos insisten en las recetas de ajuste para enfriar los mercados y frenar la inflación (como si ellos la hubieran evitado con esas recetas) y vuelven con los vaticinios catastróficos para la economía tras el salto que dió el PBI en 2021.
 
Durante la década pasada la economía de la región fue manejada por gobiernos ultraortodoxos libremercadistas de derecha al estilo de los de Mauricio Macri, Jair Bolsonaro o Sebastián Piñera. Y la inflación y la crisis fueron causadas por esas políticas que ahora vuelven a aconsejar que se apliquen para solucionar lo que provocaron.
 
La encuesta que se conoció ayer en Brasil indicaba que, en primera vuelta, Lula sacaría el 42 por ciento de los votos, en tanto que Jair Bolsonaro caería a los 28 puntos, una marca alta si se tiene en cuenta el desastre que ha sido su gobierno para la salud y para la economía macro y la popular. En segunda vuelta, Lula subiría a los 54 puntos, en tanto que Bolsonaro a 32. 
 
Cuesta entender que todavía lo respalden tantos brasileños. Pero es un respaldo similar al que tiene Macri en Argentina después de un gobierno calamitoso, con destrucción de miles de empresas y aumento del desempleo y la pobreza. Es un voto esencialmente gorila, desesperado por diferenciarse de lo popular.
 
Alberto Fernández tendría un año de sintonía fina con Brasil, el principal socio comercial de Argentina y cuya economía está en declive. Si Brasil crece con Lula, lo hará también Argentina. Y si a esa sincronía se suman las economías de México, Venezuela y Colombia, puede generarse un flujo comercial virtuoso entre las principales economías regionales.
 
Este nuevo escenario que se abre en la región es una buena noticia para la economía argentina. En la diplomacia también se abren muchas posibilidades para recomponer el frente de respaldo al reclamo argentino por Malvinas, al que el macrismo desmanteló tras firmar un acuerdo vergonzoso con Gran Bretaña. El acuerdo Foradori-Duncan cedió de hecho a la potencia ocupante la industria pesquera en las Malvinas.
 
En ese contexto, lo nuevo que anuncia el proceso chileno es la llegada al gobierno de una generación que creció en un país con gobiernos represivos y de libre mercado con contrastes sociales agudos. Es una generación que creció en una sociedad que naturalizó el desprecio al Estado, sin educación y con muy poca salud pública. Una sociedad que los parió y contra la que se rebelaron.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
28-05-2022 / 08:05
Con 300 delegados se realizó la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical en el teatro municipal Coliseo Podestá, en La Plata. La misma se ocupa de definir el marco de alianzas con otras fuerzas políticas y, más adelante, las candidaturas que levantará el radicalismo. Luego de meses de rosca acordaron una presidencia de consenso encabezada por Gastón Manes (hermano de Facundo) y una mesa con representantes de los distintos sectores partidarios.
 
Como ya venían anticipando sus principales referentes, el radicalismo se dispone competir por llevar a un candidato radical a presidente en 2023, luego de 8 años de fuerte subordinación al partido conservador fundado por Mauricio Macri. "Nosotros no tenemos dueño", tuvo que aclarar Gastón Manes, aunque luego especificó que lo harán dentro de Juntos por el Cambio. Allí insistieron con su negativa a incorporar a los liberales en la misma: "Esta vez les toca perder a los populistas de izquierda y de derecha".
 
De esta manera, los radicales se meten de lleno en la interna cambiemita, que promete ser foco de nuevos episodios de inestabilidad en el camino hasta 2023. Es que en la propia UCR, hace pocos meses atrás, a la hora de elegir a sus autoridades partidarias, se habían enfrentado el sector mayoritario encabezado por el gobernador jujeño Gerardo Morales y el sector de Evolución Radical, que responde a Martín Losteau.
 
Por el momento, los anotados para intentar disputar la candidatura radical a la presidencia y pelear en la interna con los candidatos del PRO, serían Facundo Manes, Gerardo Morales y, según algunas versiones, Alfredo Cornejo. Martín Losteau apuntaría a pelear en la Ciudad de Buenos Aires, con algunos guiños de Larreta que despertaron el enojo de los sectores de Bullrich dentro del PRO.
 
En su documento, los radicales plantearon: "subordinar las pasiones y las ambiciones al logro del objetivo común: sacar al país de la espiral de la decadencia". Extraña afirmación de parte del mismo partido que reprimió en el 2001 al pueblo que sufría las consecuencias nefastas del ajuste neoliberal que aplicaba el radical Fernando De la Rua y que en los últimos años se alió sin problemas a Macri para aplicar otros 4 años de ajuste y pactar un acuerdo con el FMI que hoy intenta condenar al país al atraso y la dependencia.
 
La Opinión Popular
 

28-05-2022 / 07:05
27-05-2022 / 11:05
27-05-2022 / 10:05
26-05-2022 / 10:05
El viernes a las 15, en La Plata, la UCR buscará la foto de unidad con la elección del nuevo presidente de la Convención partidaria. Frente a las internas del PRO, el radicalismo apostará por un candidato de consenso, Gastón Manes, hermano del diputado presidenciable Facundo. A diferencia del 2015, cuando se firmó la alianza con el macrismo, el espacio centenario intentará sellar un camino de protagonismo dentro de Juntos por el Cambio con competencia en todos los puntos del país y la voluntad de tener nombres propios en las distintas boletas en 2023.
 
Manes, impulsado por el presidente del comité radical nacional, Gerardo Morales, y el de Buenos Aires, Maximiliano Abad, se impondría de este modo a la otra opción que se estuvo manejando los últimos meses, la de Hernán Rossi, por el bando de Martin Lousteau. Si bien desde Evolución no confirmaron ni desmintieron el acuerdo con la cúpula de la UCR, desde la dirigencia ya hablan de un pacto sellado.
 
La jornada no dejará solo una imagen de unidad frente a las internas del PRO que, con ciertos puntos en común en el análisis de las causas de la inflación o las reformas profundas, inició una PASO antes de tiempo entre halcones y palomas. También la Convención dejará un fuerte mensaje de futuro y de poder. La UCR, desde la elección del año pasado, tiene la voluntad de hacer valer su peso político dentro de la alianza opositora. Estructura, historia, símbolos, gobernaciones, intendencias y candidatos atractivos son algunos de los valores que esgrimen.
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar