es solo uno de ellos), a jueces, camaristas y fiscales, a medios de comunicación y conocidos periodistas, a legisladores... El "lawfare" -la guerra judicial- se desplegó bajo un gobierno constitucional por primera vez en nuestro país con un nivel de ensañamiento inaudito. De ahí que la palabra "Gestapo", con sus siniestras resonancias, calzara a la perfección en este contexto.
 
Lo que también es un escándalo es el silencio absoluto que sobre un tema de tanta trascendencia política e institucional guardan los medios de comunicación más poderosos del país. El blindaje mediático con el que protegen al macrismo se muestra en toda su dimensión. Pero es obvio, esa prensa también tiene el trasero sucio porque cumplió un rol protagónico en la tragedia que padeció el país.
 
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Nacionales - 20-01-2022 / 09:01
"GESTAPO" Y MESA JUDICIAL MACRISTA

Vidal y Conte Grand se reunían con Macri en la Quinta de Olivos

Vidal y Conte Grand se reunían con Macri en la Quinta de Olivos
El Procurador General bonaerense Julio Conte Grand estuvo reunido en la Quinta de Olivos con la entonces gobernadora María Eugenia Vidal y dos de sus ministros clave durante la presidencia de Mauricio Macri. El encuentro ocurrió el 14 de agosto de 2019, tres días después de las PASO en las que Alberto Fernández se impuso por 15 puntos de distancia sobre el líder del PRO. Todo indica que Macri fue parte de la reunión. Dos semanas después, el jefe de los fiscales bonaerenses dijo que no renunciaría a su cargo.
Una de las revelaciones más tenebrosas, de las muchas que salpicaron al gobierno de Cambiemos, es la denominada "Gestapo macrista". Pero no sorprendió tanto por su contenido, pues ya eran muy conocidas las operaciones a gran escala de espionaje ilegal, la persecución de opositores con la "doctrina Irurzun", el chantaje judicial mediante la aplicación grosera de la "ley del arrepentido" o la manipulación del aparato tribunalicio con jueces y fiscales puestos y sacados a dedo.
 
No, lo que diferenció a este nuevo escándalo de los anteriores es la apabullante presencia de pruebas que pusieron de manifiesto el esfuerzo llevado a cabo con el fin de crear una "Gestapo" para "terminar con todos los gremios", expresión textual del exministro de Trabajo de María Eugenia Vidal, Marcelo Villegas, en la hoy famosa reunión realizada en la sede del Banco Provincia el 15 de junio de 2017.
 
En las semanas que siguieron a la impactante revelación, se han ido conociendo más detalles de aquel encuentro que dejan al descubierto la trama de complicidades cuyos hilos tienen conexión directa con Vidal y Macri en el nefasto cuatrienio de Cambiemos.
 
El Procurador General bonaerense Julio Conte Grand estuvo reunido en la Quinta de Olivos con la entonces gobernadora María Eugenia Vidal y dos de sus ministros clave durante la presidencia de Mauricio Macri. El encuentro ocurrió el 14 de agosto de 2019, tres días después de las PASO en las que Alberto Fernández se impuso por 15 puntos de distancia sobre el líder del PRO. Todo indica que Macri fue parte de la reunión. Dos semanas después, el jefe de los fiscales bonaerenses dijo que no renunciaría a su cargo.
 
Las investigaciones que llevan a cabo, por un lado, la fiscal y el juez a cargo de la causa, y por otro, la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos de Inteligencia, están reuniendo información apabullante. Se sabe quiénes instalaron las cámaras que grabaron la reunión, a qué empresa se compró el equipamiento, cuántos días duró la "zona liberada" en el salón del Bapro para realizar la filmación ilegal, qué funcionarios intercambiaron correos electrónicos vinculados al tema, en qué días previos hubo reuniones en la Casa Rosada de los protagonistas de la reunión.
 
Incluso hay testimonios que mencionan a María Eugenia Vidal participando habitualmente en las reuniones de la "mesa judicial" -que armó Macri junto con el hoy prófugo "Pepín" Rodríguez Simón- en compañía de su entonces jefe de gabinete Federico Salvai y el procurador general bonaerense Julio Conte Grand.
 
El siniestro aparato paraestatal armado por el macrismo para perseguir opositores involucró a las más altas autoridades de su gobierno, a espías oficiales y paraoficiales de la AFI (Marcelo D'Alessio es solo uno de ellos), a jueces, camaristas y fiscales, a medios de comunicación y conocidos periodistas, a legisladores... El "lawfare" -la guerra judicial- se desplegó bajo un gobierno constitucional por primera vez en nuestro país con un nivel de ensañamiento inaudito. De ahí que la palabra "Gestapo", con sus siniestras resonancias, calzara a la perfección en este contexto.
 
Lo que también es un escándalo es el silencio absoluto que sobre un tema de tanta trascendencia política e institucional guardan los medios de comunicación más poderosos del país. El blindaje mediático con el que protegen al macrismo se muestra en toda su dimensión. Pero es obvio, esa prensa también tiene el trasero sucio porque cumplió un rol protagónico en la tragedia que padeció el país.
 
La Opinión Popular
 

 
MESA JUDICIAL MACRISTA
 
Mesa Judicial: Vidal, Conte Grand, Ritondo y Ferrari se reunieron en la Quinta de Olivos durante el macrismo
 
El encuentro se realizó tres días después de las PASO de 2019, en las que Alberto Fernández se impuso por 15 puntos de distancia sobre Macri. Dos semanas después de aquel encuentro, el Procurador bonaerense dijo que no renunciaría al cargo. También estuvo en la Casa Rosada 11 días antes de que uno de sus fiscales pidiera la detención de Moyano.
 
Por Franco Mizrahi
 
De acuerdo a los registros de visitas a la Quinta de Olivos, a los que El Destape accedió por un pedido de Acceso a la Información Pública que realizó Ari Lijalad, tres días después de las PASO ingresaron a la residencia presidencial: Vidal; los ministros bonaerenses de Justicia, Gustavo Ferrari, y de Seguridad, Cristian Ritondo; y el procurador bonaerense, Julio Conte Grand. Los cuatro invitados tenían teléfonos encriptados de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Es decir, que pagaba Presidencia de la Nación.
 
Las planillas de control de audiencias de la Quinta son precisos. Corresponden a la Casa Militar. Según esos documentos, Vidal ingresó a las 6.14 de la tarde. Ferrari entró a las 6.54. Ritondo a las 6.57. Y Conte Grand a las 6.59, en un vehículo Peugeot. Los cuatros se dirigieron a "Jefatura". Todos, inclusive la entonces gobernadora, se retiraron a la par, a las 7.50 de la tarde. Fue la última reunión de aquella jornada en la residencia del Presidente. El jefe de los fiscales bonaerenses parece un ministro más.
 
De acuerdo a los registros, Vidal, que ingresó 40 minutos antes que el resto, mantuvo una audiencia con el jefe de gabinete Marcos Peña y con Macri (referenciado en las planillas como SP, es decir, "Señor Presidente"). Ferrari, Ritondo y Conte Grand mantuvieron una audiencia con Vidal (referenciada en las planillas con las iniciales de su nombre: MEV). Vidal estaba con Macri. Los cuatro visitantes se fueron en el mismo horario.
 
El encuentro evidencia el vínculo estrecho de Conte Grand, que es funcionario judicial, con el macrismo, tanto a nivel provincial como nacional. También que lejos de toda independencia los funcionarios judiciales de confianza del macrismo pasaban por la Quinta, como lo evidencia el caso de los camaristas Mariano Borinsky y Gustavo Hornos, que reveló El Destape.
 
Aquel 14 de agosto de 2019, tras la dura derrota electoral en las primarias que era casi imposible de revertir, el macrismo comenzaba a ordenar su retirada de la Casa Rosada y de la gobernación bonaerense. El procurador era el único de los presentes que no debía, en los papeles, dejar su cargo. Su partida o permanencia era una decisión política. Según la ley, tampoco debe tener el estrecho vínculo que tiene con el macrismo.
 
Dos semanas después de aquel cónclave en Olivos, Conte Grand reafirmó que no abandonaría la procuración. Por ejemplo, el 3 de septiembre de 2019 dijo en una entrevista con A24 que en el 2020 iba a "continuar trabajando desde la Procuración General de la provincia de Buenos Aires para la recomposición institucional".
 
 
Conte Grand en la Casa Rosada
  
Además de su ingreso a la Quinta de Olivos, según pudo reconstruir El Destape, el procurador bonaerense también cuenta con 5 ingresos a la Casa Rosada durante el gobierno de Macri. Sus visitas fueron las siguientes:
 
Su primer ingreso a Casa de Gobierno fue un mes y medio antes de ser designado procurador bonaerense. Entró el 9 de noviembre de 2016.
 
Se dirigió al despacho de Peña. Según los registros de ingresos a la Casa Rosada, a los que este medio también accedió por un pedido de Acceso a la Información Pública, Conte Grand ingresó a 16.21 y se retiró a las 18.34. Sería designado procurador bonaerense el 28 de diciembre de 2016.
 
Su segundo ingreso ocurrió el 28 de agosto de 2017.
 
Se dirigió al despacho de quien fuera vicejefe de gabinete, Gustavo Lopetegui. El procurador ingresó a las 17.43. Se fue a las 19.05. Todo indica que fue parte de una reunión más amplia de la que participaron:
 
- El director y la subdirectora de la AFI macrista, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani;
 
- La entonces ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y su secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco;
 
- El entonces ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad, Martín Ocampo, y el secretario de Seguridad de la Ciudad, Marcelo D'Alessandro;
 
- Y quien era el ministro de Seguridad de la Provincia, Cristian Ritondo.
 
Según los registros, todos ellos también fueron al despacho de Lopetegui y se retiraron exactamente a la misma hora que Conte Grand: a las 19.05. Habían ingresado entre 15 minutos y media hora después que él.
 
Entonces estaba en agenda el caso Santiago Maldonado, quien permanecía desaparecido, y avanzaba la operación contra el gremialista de la UOCRA Juan Pablo "Pata" Medina, tal como se desprende del caso Gestapo antisindical. No obstante, dado el perfil de Seguridad que tenía la reunión, Conte Grand podría brindar una explicación sobre su rol allí si se trató de un encuentro institucional, ya que bajo su órbita en la procuración bonaerense está la secretaría de política criminal. La pregunta, siguiendo esa línea, es por qué no estaba, por ejemplo, la titular de la Procuración General de la Nación que en aquel entonces era Alejandra Gils Carbó.
 
El 23 de enero de 2018 Conte Grand vuelve a la Casa Rosada.
 
Mantiene una reunión con el ministro de Interior Rogelio Frigerio, que hizo de anfitrión. A diferencia de las anteriores reuniones estuvo el Procurador General de la Nación interino, Eduardo Casal, entre otros miembros del Ministerio Público Fiscal. El encuentro se difundió en una gacetilla oficial: "Importante avance para combatir el crimen organizado transnacional", se informó desde el Ministerio Público bonaerense. Aquel día se suscribió un Convenio Marco de Colaboración.
 
El 7 de febrero de 2018 se concreta el cuarto ingreso de Conte Grand a la Casa Rosada.
 
Este encuentro también se difundió vía gacetilla de prensa donde se informó de una "Colaboración con la Justicia para prevenir delitos transnacionales". En sintonía con el encuentro previo también participaron diversos procuradores como el de La Pampa, el de Salta, el fiscal General de Santiago del Estero, el de Santa Fe y el de Santa Cruz.
 
La última entrada de Conte Grand a la Casa de Gobierno fue el 1 de octubre de 2018. Ingresó a las 13.30 y se retiró 19.57.
 
No se precisó su destino. Once días después, el fiscal general adjunto de Lomas de Zamora, Sebastián Scalera, vinculado al procurador bonaerense, pediría la detención de Pablo Moyano en el "caso Independiente" por asociación ilícita. En aquel momento, Moyano fue claro sobre quien creía que orquestaba la causa en su contra: "Conte Grand usó al payaso de Scalera para ordenar mi detención", sostuvo el gremialista.
 
Conte Grand es un dirigente de Cambiemos que fue designado el 28 de diciembre de 2016 como jefe de los fiscales de la provincia de Buenos Aires. Lo nombró Vidal tras la aprobación de su pliego en el Senado bonaerense. Su vínculo con el macrismo es explícito. En 2016, antes de pasar a la Procuración, era el Secretario de Legal y Técnica de Vidal. Es decir, funcionario del Ejecutivo, de estrecha relación con la gobernadora. Previamente, entre 2012 y 2015, fue Procurador General de la Ciudad, cargo equivalente al del Procurador General del Tesoro a nivel nacional. Su vínculo con Macri se mantiene hasta hoy: el 9 de diciembre pasado, el periodista Pablo Duggan difundió una fotografía en que se ve al Procurador almorzando junto al expresidente en el restaurant Kansas.
 
En esa causa se investiga una reunión del 15 de junio de 2017 entre funcionarios bonaerenses, empresarios y espías de la AFI en la sede porteña del Banco Provincia, donde se coordinó el armado de causas contra gremialistas. El encuentro fue grabado. La filmación fue hallada por la intervención del organismo de inteligencia, que lo presentó en la Justicia federal de La Plata.
 
En el video se revelan los engranajes del armado de causas y aparecen menciones al procurador bonaerense. "El esquema es el siguiente: nosotros necesitamos preconstituir una serie de elementos para impulsar una causa judicial", explicó quien era el ministro de Trabajo de Vidal, Marcelo Villegas, a los empresarios de la construcción presentes en el encuentro. "Se impulsa con los testimonios de unas diez personas que nosotros ya estamos trabajando sobre ellos", añadió. E hizo referencia también a una serie de presentaciones que tenían que hacer los empresarios en la Justicia. En pos de convencer a sus interlocutores, el entonces funcionario bonaerense afirmó: "Con eso, se le da volumen a una instancia judicial a partir de la cual la fiscal con todo soporte de la Procuración General tiene que instar medidas para generar más volumen y el juez aprobar esas medidas". Todo indica que al decir "con todo soporte de la Procuración General" se refiere a Conte Grand. Luego, por si quedaban dudas, Villegas aseguró: "Hemos chequeado con la Procuración, Fiscalía, con el juez que eso va a funcionar. Fue el primer paso hace unas cuantas semanas atrás".
 
Vidal, Villegas, los exagentes de la AFI y todos los presentes en la reunión del Banco Provincia fueron imputados en la causa. En total, el caso cuenta con 16 imputados. Por el momento, Conte Grand no está involucrado en el proceso judicial.
 
Pero a estas referencias sobre Conte Grand se suman los audios del subcomisario Hernán Casassa, que participó de operativos en causas contra distintos dirigentes del kirchnerismo durante la gestión macrista. En los audios, que fueron difundidos por Página 12, se lo escucha decir a Casassa que existió una "Mesa Judicial que tenían (Federico) Salvai (exjefe de gabinete bonaerense), Vidal, Conte Grand, que era una locura que este ahí, y Ritondo". Por cierto, Salvai también tenía un teléfono encriptado de la AFI.
 
A raíz de esas grabaciones, el policía bonaerense fue convocado por la Comisión Bicameral de control de los Organismos de Inteligencia, que inició una investigación parlamentaria a raíz del caso Gestapo. Allí, Casassa ratificó que esos audios eran suyos y los había enviado en 2018 a colegas.
 
Por estos hechos, la comisión bicameral que encabeza el diputado Leopoldo Moreau también convocó a Conte Grand. Quiere escuchar qué tiene para decir sobre el caso. El procurador bonaerense estaba citado para el 18 de enero pero en la víspera de su presentación pidió declarar por escrito. La comisión rechazó su planteo, consideró que si no concurre obstaculizará "una investigación en curso en cabeza de una comisión bicameral permanente del Congreso de la Nación" y volvió a convocarlo para el 27 de enero.
 
A la par, a comienzos de enero se promovió el pedido de juicio político contra el procurador bonaerense. Entre otras cosas, en el pedido se señala que desde su llegada a la procuración "el Ministerio Público se puso al servicio de una verdadera persecución judicial contra los enemigos políticos y gremiales de la fuerza política que entonces gobernaba la Nación y la Provincia de Buenos Aires". Se menciona su estrecho vínculo a Cambiemos, el caso Gestapo pero también la "persecución judicial" que se montó desde "estructuras del Ministerio Público del Departamento Judicial de Lomas de Zamora". La referencia es a Scalera.
 
 
Otros ingresos a la Rosada
 
Tal como publicó El Destape, diversos integrantes del caso Gestapo antisindical visitaron la Casa Rosada. Los ingresos coinciden con movimientos importantes en causas de persecución contra gremialistas. Por ejemplo:
 
El ministro de Vidal, Marcelo Villegas, ingresa el 4 de mayo de 2017 y se reúne con Macri y el jefe de la AFI Gustavo Arribas. Fue un mes antes de la reunión de la Gestapo en el Banco Provincia, de la que participaron el ministro bonaerenses y tres directivos de la exSIDE, entre otros.
 
Tal como reveló este medio, Villegas vuelve a ver Macri en la Casa Rosada el 24 de agosto de 2017. Ese mismo día y a la misma hora Vidal se reúne con Peña en Casa de Gobierno. Al día siguiente, el ministro de Trabajo bonaerense presentó en la Justicia todas las notas que se le habían pedido a los empresarios que participaron con él en la reunión que se realizó en la sede porteña del Banco Provincia para avanzar contra el gremialista "Pata" Medina.
 
El 26 de febrero de 2018, como publicó El Destape, Villegas se volvió a reunir en Casa Rosada con el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña. Casi diez minutos después ingresó al mismo destino el jefe de los espías, Arribas. Dos días después de ese encuentro en Balcarce 50, Hugo y Pablo Moyano fueron imputados por lavado de dinero en la justicia federal de Quilmes, la misma jurisdicción donde se había avanzado contra el Pata Medina. Se trata de otra de las causas que se usó para presionar a los líderes de Camioneros. A la luz de los hechos que surgen del caso Gestapo antisindical, donde Villegas está imputado junto a jerarcas de la exSIDE macrista, la reunión en la Rosada adquiere una particular relevancia.
 
El 14 y el 21 de agosto de 2018, como publicó este medio, quien ingresa a la Casa Rosada fue otro de los participantes de la reunión de la Gestapo antisindical: el exdirector de Asuntos Jurídicos de la AFI, Juan Sebastián De Stéfano. En ambas ocasiones fue hacia el despacho de Pablo Clusellas. El 31 de agosto, diez días después de su último ingreso a Casa de Gobierno, De Stéfano "visitó" al juez Luis Carzoglio para presionarlo y pedirle que detenga a Pablo Moyano. Lo contó el magistrado en primera persona. En las mismas fechas, entre el 8 y el 24 de agosto, la AFI "cableó" la alcaidía de Melchor Romero, donde un exagente de la AFI dijo que esperaban ubicar a Moyano.
 
En el caso del apriete al juez Carzoglio cumplió un rol fundamental el mentado fiscal Scalera, que respondía a Conte Grand. Fue quien insistió con la detención de Pablo Moyano.
 
Fuentes: El Destape y La Arena
 

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03-02-2026 / 11:02
Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, porque Javier Milei se niega a medir bien la inflación, Luis "Toto" Caputo decidió postergar la publicación de la nueva canasta de medición de precios, que daría una inflación mucho mayor. "Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", afirmó. O sea, nunca. El Gobierno libertario oculta así el fracaso económico mientras los trabajadores del organismo alertan por intervención.
 
La decisión de Milei y Caputo de suspender sin límites la actualización del IPC solo una semana antes de su puesta en marcha fue demasiado hasta para Lavagna, que había aceptado retrasarla hasta ahora, además de hacer magia con los índices de la inflación y la pobreza. Presentó la renuncia al Indec y fue reemplazado por su segundo, incondicional de Caputo.
 
No hay eufemismos ni figuras simuladas que tapen lo que realmente pasó, a sólo 8 días de que se conozca un IPC que debería estar actualizado, tal como lo había prometido el Gobierno: Lavagna confió internamente que salió del ente estadístico, precisamente, porque Milei y el ministro de Economía, Caputo, se negaban a implementar la nueva medición de inflación por la que él venía peleando hacía más de dos años. Horas más tarde, Caputo se vio obligado a salir a confirmar los dichos de Lavagna.
 
Los dichos de Caputo son escandalosos y abren dudas peligrosas respecto a los números, porque los técnicos del INDEC ya tenían medidos precios con el nuevo IPC y se había anunciado la aplicación de ese índice para el próximo martes 10, cuando se sepa la inflación de enero. Esa medición daba arriba del 3 por ciento, pero a Lavagna le pedían que esté en torno al 2 por ciento. Además, es polémico porque Caputo no le pone fecha a la nueva medición. Es decir, Milei y Caputo se niegan, sin fecha cierta, a medir la inflación con la Encuesta de Hogares del 2018, para seguir haciéndolo con la del 2004.
 
Una medición que no refleja el costo de vida de las familias. Lo que el Gobierno hace evitando actualizarlos, es que no se vean reflejados en enero los aumentos de tarifas, en un escenario donde además los alimentos vienen subiendo. En pocas palabras, Milei está midiendo la inflación con los mismos parámetros de gastos familiares que había 22 años atrás.
 
Lo que eran sospechas terminaron siendo confirmadas por el propio gobierno. El viernes pasado el Banco Central difundió el Informe de Política Monetaria donde se admite abiertamente que si se hubiese utilizado el nuevo IPC la inflación hubiese sido más alta en los últimos dos años por la suba de los servicios públicos, que recién a partir de ahora tendrán más peso en la canasta del Indec. El propio Banco Central confirmó la manipulación del índice de inflación.
 
Mientras la población siente que los salarios se pulverizan y el pluriempleo crece, los datos oficiales truchos muestran un aumento inflacionario "moderado", utilizado por el Gobierno anarco capitalista también para planchar paritarias y jubilaciones. Esta brecha entre la realidad social y las estadísticas alimenta la desconfianza generalizada, incluso entre especialistas.
 
La Opinión Popular
 

02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

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