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Sociedad e Interés General - 18-01-2022 / 07:01
18 DE ENERO DE 1953

Se corre por primera vez Gran Premio de Fórmula 1 en Buenos Aires

Se corre por primera vez Gran Premio de Fórmula 1 en Buenos Aires
Juan Perón hace entrega a Alberto Ascari del trofeo conquistado, expresándole las felicitaciones, lo que agradece el magnífico corredor italiano visiblemente emocionado. Alcanza a verse la guirnalda que adorna al triunfador del Gran Premio de la República Argentina, primera prueba con puntaje del Campeonato Mundial de 1953, que ese año fuera ganado por Ascari.
 
El Gran Premio de Argentina era una carrera de automovilismo de velocidad para monoplazas válida para el Campeonato Mundial de Fórmula 1. Juan Perón impulsó la creación del circuito, animado por el éxito del piloto Juan Manuel Fangio.  
 
El 18 de enero de 1953, se realizó allí la primera competencia de Fórmula 1 fuera de Europa. En esa prueba Fangio debió retirarse luego de 36 vueltas cuando falló la transmisión a su Maserati. La victoria fue de Alberto Ascari compitiendo con Ferrari. Un desafortunado accidente en el que perecieron nueve personas oscureció esta fiesta del automovilismo.
 
La Opinión Popular

 
El Gran Premio de Argentina es una carrera de automovilismo de velocidad para monoplazas válida para el Campeonato Mundial de Fórmula 1. Se disputaron 21 ediciones, todas ellas en el Autónomo de Buenos Aires, en tres períodos: 1953 a 1960, 1971 a 1981, y 1995 a 1998, con ausencias en 1959 y 1976. El argentino Juan Manuel Fangio es el mayor ganador del Gran Premio de Argentina con cuatro triunfos.
 
En finales de década de 1940 con el regreso de las carreras Grand Prix en Europa, tras la guerra, varios pilotos argentinos se lanzaron a ir y ganar experiencia en Europa tal es el éxito que tuvo que en 1947 el ACA invitó a los pilotos europeos a correr algunas carreras en Argentina. Tanto fue el éxito que en 1949 se repitió la experiencia donde participaron grandes pilotos de la época como Luigi Villoresi, Alberto Ascari y Giuseppe Farina. Todas estas carreras fueron disputadas en parques y caminos públicos.
 
Argentina por ese entonces era considerada para ser sede de una carrera del Campeonato Mundial de Fórmula 1 de 1950, pero la falta del autódromo hizo que para darle el carácter de mundial al campeonato los organizadores incluyeran las 500 Millas de Indianápolis, que atraía pocos pilotos de Fórmula 1.
 
El gobernante Argentino Juan Perón impulsó la creación del circuito, animado por el éxito del piloto argentino Juan Manuel Fangio. El circuito se construyó dentro de la jurisdicción de Buenos Aires en 1952, El circuito abrió sus puertas en marzo de 1952 con la Copa Perón, ganada por Fangio.
 
El 18 de enero de 1953, se realizó allí la primera competencia de Fórmula 1 fuera de Europa. En esa prueba Fangio debió retirarse luego de 36 vueltas cuando falló la transmisión a su Maserati. La victoria fue de Alberto Ascari compitiendo con Ferrari. Un desafortunado accidente en el que perecieron nueve personas oscureció esta fiesta del automovilismo.
 
Fuente: Wikipedia

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Se corre por primera vez Gran Premio de Fórmula 1 en Buenos Aires
Alberto Ascari (1918-1955) fue un piloto de Fórmula 1 italiano, cuyo nombre se cuenta entre las primeras figuras de la categoría y al mismo tiempo de la Scuderia Ferrari, aunque también fue piloto oficial de Lancia y Maserati.
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Tribunas llenas y gente al costado de la cinta asfáltica del circuito número 2 del entonces Autódromo 17 de Octubre, hoy Juan y Oscar Gálvez.
02-04-2026 / 12:04
El 02 de abril de 1982, cumpliendo con una reivindicación nacional, de tenaces y profundas raíces, la Argentina recupera las Malvinas por la fuerza, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833. Así, los argentinos emprendimos una guerra justa por nuestra soberanía en las islas, más allá del pésimo manejo y de la oscura motivación de los jerarcas militares que proyectaron el conflicto.

Los soldados, marinos y aviadores que participaron de la guerra libraron distintas batallas al mismo tiempo: contra los británicos, asistidos por los yanquis y el dictador chileno Pinochet, pero también contra la incapacidad y la inoperancia del propio gobierno del dictador militar Leopoldo Galtieri, que "acompañó" la lucha aportando desinformación, manipulación y triunfalismo.

Nuestros soldados pelearon con coraje y valentía, en actos de verdadero heroísmo, a pesar de haber protagonizado un conflicto perdido de antemano, declarado por un gobierno militar tambaleante, que inició una guerra en condiciones militarmente absurdas, buscando una legitimación popular que no tenían para mantenerse en el poder, y que no entendió nunca la dimensión de las potencias enemigas contra las que se plantaba.
 
La suerte de los combates impusieron la fuerza de la OTAN y nuestras islas volvieron al dominio británico. Como resultado, el gobierno militar cayó en desgracia con los EE.UU., que cambió su estrategia de apoyo para con las dictaduras de América Latina, que eran mayoría y se derrumbaron una a una. Así, una de las consecuencias de la guerra fue la retirada del gobierno militar y la vuelta a la democracia en la Argentina, en 1983.

 
Hoy, lamentablemente, el Presidente Javier Milei, fanático admirador de Margaret Thatcher, no defiende la Causa Malvinas y abrió la puerta a que los habitantes de las islas decidan sobre la soberanía, algo que contradice el histórico reclamo argentino. Y además es un cipayo incondicional de EE.UU., el gran aliado de Inglaterra en la OTAN.
 
Cuarenta y tres años después, la guerra de Malvinas es, todavía, un episodio no saldado que sigue vigente. Hoy, la lucha por la soberanía argentina sobre las Malvinas pasa por mantener firme el reclamo y por un debate permanente para fortalecer el consenso internacional, entre nuestros aliados latinoamericanos y de otros continentes, sobre la legitimidad del reclamo argentino respecto a las islas del Atlántico sur. 
 
Hay deudas que siguen vigentes y un reclamo soberano que no cesa. La recuperación y valoración de la gesta es una obligación con nuestra conciencia histórica como Nación, con nuestros compatriotas muertos en estas islas argentinas, con los veteranos combatientes que sobrevivieron y con nuestros derechos a la imprescriptible soberanía en Malvinas, Sándwich y Georgias del Sur.

 
Escribe: Blas García

03-03-2026 / 20:03
03-03-2026 / 18:03
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