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“Esta gloriosa Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero”. Almirante Arturo Rial.
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Nacionales - 16-01-2022 / 07:01
LAS EXIGENCIAS NEOLIBERALES DEL FONDO EMPANTANARON LAS TRATATIVAS

Las recetas del FMI pueden destruir el sistema político, la gobernabilidad y la paz social

Las recetas del FMI pueden destruir el sistema político, la gobernabilidad y la paz social
Gurúes económicos de la City, medios hegemónicos, empresarios VIP, cuadros de la oposición política buchonean al Gobierno, operan como informantes ante el FMI. “No les crean nada. Harán un pagadiós, son chantas seriales”. De nuevo: sería suicida que Alberto F. traicionara o dejara de concretar sus promesas: pondría en riesgo supervivencias varias, empezando por la continuidad post 2023. Sin satisfacción de intereses y derechos populares, el horizonte se ensombrece.
"El peor escenario con el Fondo es cerrar un acuerdo con ajuste fiscal", concuerdan siempre el presidente Alberto Fernández, y el ministro de Economía Martín Guzmán. ¿Peor que el default (un horizonte sombrío y de alcance impreciso)? Peor, coinciden de nuevo. Cualquier otro es menos malo, ninguno es bueno.
 
El expresidente Mauricio Macri legó una deuda exorbitante, impagable en cualquier escenario. No se puede en las condiciones que cerró el organismo con Macri, ni es factible ahora. Aunque se diga con menos énfasis, tampoco se podrá si se concreta el "sendero" o el programa de crecimiento que propone el Gobierno.
 
La mejor perspectiva dentro del cuadro de porvenires complicados es que Argentina recobre capacidad de endeudamiento externo tras unos cuantos años. Jamás con el Fondo, del que seguiría siendo deudor perpetuo. Pero, en parte pagando y en parte recobrando reputación, afloraría la estrecha chance de conseguir financiamiento.
 
En octubre de 2021, aun cargando con la mochila de la derrota electoral, Alberto F. y Guzmán aspiraban a llegar a diciembre (o a enero, bueno...) con tres objetivos cumplidos: 1) Presupuesto 2022 aprobado; 2) plan plurianual presentado en el Congreso 3) Acuerdo con el Fondo. El tercero se extrovertía menos pero se calibraba como accesible. El Presupuesto lo frustró la mala fe irresponsable de la oposición. Las negociaciones con el FMI se empantanaron por objeciones del organismo y de su principal socio, Estados Unidos (EUA).
 
"Durante el año pasado" --arguyen en Economía y la Casa Rosada-- "demostramos la solvencia de nuestro plan". La macro mejoró, explican "más de lo que esperábamos". Hasta ahí es opinión.
 
Hay datos que la fundamentan.
* El crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) y de la recaudación impositiva, con un sistema fiscal más progresivo merced al Aporte a las Grandes Fortunas y las reformas de Bienes Personales, entre otros tributos.
* La creación de puestos de trabajo, la suba del empleo, la baja de la desocupación, el sostenido repunte de la industria.
* Balanza de pagos con superávit por segundo año de gestión consecutivo.
La mayoría de las provincias también tienen superávit.
* Merma del déficit fiscal, a niveles que Argentina considera potables y el FMI exige achicar a toda máquina, acelerando plazos. Antes de fin de mes se conocerá el porcentaje exacto, que se espera inferior al 3%.
 
El premio Nobel Joseph Stiglitz calificó como "milagro argentino" dicha performance económica en un artículo que la derecha autóctona tomó en solfa a su manera... sin leer. Este cronista habló con varios funcionarios que usan palabras menos enérgicas pero están convencidos de que la -módica-heterodoxia fue clave y no soporta retrocesos.
 

 
EL SISTEMA POLÍTICO, LA GOBERNABILIDAD, LA PAZ SOCIAL
 
Todo lo que puede destruir la receta del FMI
 

Estalló el verano, la temporada es record, los argentinos recobran esparcimiento, aire, algo de alegría. Grata nueva para la sociedad, para la economía, para tanta gente común que sufrió las restricciones. Oxígeno y dinero para las actividades turísticas, gastronómicas, hoteleras, de espectáculos. Volver a vivir, pongalé.
 
La alegría jamás es perfecta ni la realidad carece de contradicciones. La dialéctica signa la historia. La variante Ómicron agrava el cuadro sanitario que venía pegando menos. Suele ser menos virulenta con las personas vacunadas pero se contagia con facilidad. Los amuchamientos la favorecen, la relativa alta proporción de jóvenes no vacunados impacta en el número. Hay menos víctimas fatales, bastante circunscriptas a quienes no quisieron cuidarse y cuidar al prójimo.
 
Pero la cantidad de infectados, contagios estrechos se multiplica... ni siquiera se conoce del todo con las nuevas reglas sobre testeo modificadas con frecuencia. Surge un problema laboral-social: ausentismo por covid en ramas de actividad dinámicas. Patrones de empresas, mano de obra intensiva, registran las complicaciones cotidianas, piden intervención estatal.
 
Resurge un conflicto atávico entre trabajadores (primero) y empresas versus las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART), siempre propensas a restringir las coberturas. Una falla en la regulación estatal le da pretexto a las ART. La pulseada es un problema adicional, lo más preocupante es que se frene la reactivación.
 
Claroscuros, contradicciones: la dialéctica rige la vida. Estamos entrando a conversar acerca de las tratativas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un momento áspero. Corriendo contrarreloj, como es regla. Desde la perspectiva del Gobierno, el cuadro se agravó desde la primavera pasada.
 
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La primavera que no fue: 
 
La moción argentina es sostener ese rumbo varios años, garantizar crecimiento del gasto social aunque por debajo de la suba del PBI. La lógica se entiende: la escasez de reservas causa debilidad estructural. El Estado dispone de pocas herramientas para afrontar crisis o para promover políticas anti cíclicas.
 
El flanco más débil para mantener el apoyo popular, se sabe, es la inflación que la gente de a pie mide todos los días. Las familias no viven en la macro ni la palpan cotidianamente. Nadie se frustra cuando se conoce el PBI, ningún indicador macro es tan doloroso como tener que restringir consumos esenciales o que devolver sin comprar alguna mercadería cargada en el changuito porque el ticket se hizo prohibitivo.
 
Acrecentar el gasto durante años apunta a atenuar la desigualdad y compensar los sufrimientos de los últimos años. Es pilar del sistema democrático, variable exótica al imaginario y a las recetas de los organismos internacionales. Si no mejoran las condiciones de vida de la mayoría de los argentinos en lapsos cortos, tangibles, será difícil mantener la paz social en tiempos de pandemia.
 
La paz social durante la peste no estuvo garantizada de antemano, ni era una circunstancia evidente en marzo de 2020. Medió alta intervención estatal, compromiso de organizaciones sociales y sindicatos y una cultura cívica jamás reconocida por el relato hegemónico... y por lo tanto doblemente digna de mención.
 
La gobernabilidad es un recurso tan valioso como jaqueado, el sostenimiento del sistema por la ciudadanía está puesto en cuestión: demasiado dolor colectivo, demasiadas privaciones, demasiada desigualdad, falta de ejemplaridad de la dirigencia...
 
Procurar bienestar para la mayoría de los argentinos, mitigar sus carencias constituye, en efecto, un objetivo irrenunciable.
 
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Aciertos y tropiezos:
 
"Dedicamos el año pasado a crecer" autorretratan en importantes despachos ministeriales. La macro respondió gauchita, la redistribución sigue en deuda. El veredicto electoral propinó un golpe que mellará la gobernabilidad futura.
 
Fallaron las previsiones oficiales referidas al FMI y al gobierno estadounidense. Es prematuro vaticinar algo definitivo, con tratativas procesándose. Pero el Gobierno se sorprendió por los rechazos a la propuesta de sus negociadores o, dicho de modo sencillo, por la falta de comprensión de la nueva cúpula del FMI con Kristalina Georgieva al mando y del nuevo presidente yanqui Joe Biden.
 
Con el diario del lunes (que los políticos y los técnicos de fútbol deben aceptar y sobrellevar porque se dedican a actividades resultadistas) el Gobierno confió de más en el transcurso del tiempo. La política doméstica se empiojó, las nuevas cúpulas del FMI y de EUA no cambiaron taaanto. En parte podía ser pronosticable. Para colmo una inesperada denuncia contra Georgieva que la debilitó.
 
Biden justifica un párrafo aparte.
 
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Demasiados problemas para atender al Sur: 
  
"Los muertos no pagan" (Kirchner dixit). "El programa es el nuestro" (copyright de Martín Guzmán). "Para poder pagar precisamos años de espera, crecimiento del PBI, las exportaciones y el gasto social en ascenso, mejora del bienestar de los trabajadores", síntesis de la estrategia oficialista.
 
La derecha autóctona le opone mil escollos, a menudo da la sensación de jugar con la camiseta de la contraparte, del adversario. O del enemigo, porque si se ahondan las crisis, está en peligro el sistema democrático. "El mundo" es un muestrario de liderazgos espantosos de derecha, una atmósfera planetaria evoca a la República de Weimar en demasiados confines del planeta.
 
La estrategia elegida, opina este cronista, es la correcta dentro de un abanico bajoneante de alternativas.
 
Gurúes económicos de la City, medios hegemónicos, empresarios VIP, cuadros de la oposición política buchonean al Gobierno, operan como informantes ante el FMI. "No les crean nada. Harán un pagadiós, son chantas seriales". De nuevo: sería suicida que Alberto F. traicionara o dejara de concretar sus promesas: pondría en riesgo supervivencias varias, empezando por la continuidad post 2023. Sin satisfacción de intereses y derechos populares, el horizonte se ensombrece.
 
La estrategia se implementó mediante tácticas que no consiguieron los frutos deseados. El año de crecimiento no coincidió con la victoria en las urnas: se leyó mal el humor social. Se acumularon apoyos internacionales valorables (potencias europeas, el G-20, ámbitos académicos) pero no compensatorios de los poderes preexistentes.
 
En la primavera del 2021, Biden y Georgieva (se personaliza para simplificar) rehusaron el sendero argentino, sus plazos, su lógica. La pandemia no mutó al FMI ni a EUA, parece. Comparado con el expresidente Donald Trump, Biden podría asemejarse a un mix entre el Mahatma Gandhi y Franklin Delano Roosevelt (o Bill Clinton, por lo menos). Pero en la Casa Blanca se asemeja a cualquier presidente gringo. Afronta un sinfín de crisis, atiende poco al Sur del Río Bravo.
 
Se enfrasca, más vale, en el narcotráfico y la droga, en las migraciones desde México y Centro América. Agenda diaria de la potencia. Y punto. El resto (secundario o irrelevante en el Salón Oval) se delega en el aparato burocrático estatal. El Departamento de Estado, hosco hacia la Argentina por atavismo. El Departamento del Tesoro, cuya "línea" es ortodoxa en economía internacional, bajo el timón de Bush o de Obama.
 
Biden ni siquiera "revisó" Guantánamo, donde prolonga sin matices la política de Trump. Peliagudo, filo exótico, que el presidente que enfila hacia una derrota en la elección de medio término destine medidas tolerantes con la Argentina.
 
"La Casa Blanca es una cosa, los Departamentos del Tesoro y del Estado otra" registran en Cancillería. El encuentro del martes próximo entre el canciller Santiago Cafiero y su colega (malgré asimetrías de tamaño) Anthony Blinken repasará una agenda nutrida, con claroscuros sobre Argentina. Para el Gobierno, sería maná un cambio de política con relación a la deuda.
 
Será el primer cara a cara presencial entre Cafiero y Blinken. Felipe Solá lo conoció por Zoom, en abril del año pasado. El colega fue gentil: "call me Tony", llámeme cuando quiera a este celular que es mi línea privada. Pero enunció sus prioridades, vigentes hoy en día. China es la primera, detalle a tomar en cuenta porque Alberto Fernández viaja para allá. Ni un tranco de pollo o de soja a los chinos, desean los Estados Unidos. No le estaría saliendo lo que duplica las presiones y, quizá, la mala onda para atender a otros tópicos.
 
En cuanto a Sudamérica, el esquema es consabido: Venezuela es el cuco, Bolivia el modelo democrático menos comprendido en Washington. Con Evo presidente, sin Evo...es atávico. La prisión de la expresidenta de facto Yanine Añez escuece a los gringos, que apoyaron el golpe en tiempos de Trump y no cambiaron tanto.
 
Ciclópea, entonces, la misión de Cafiero signada por el optimismo de la voluntad. Concitar la atención de la Casa Blanca, promover un desvío de su mirada, conseguir una cumbre entre Biden y Fernández.
 
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El default y sus enigmas: 
  
La deuda con el Fondo impagable desde el vamos y adrede, lo será por antonomasia en marzo cuando vence una cuota prohibitiva para la Argentina. Debe mediar un acuerdo o alguna concesión del FMI o el país se arrimará al default.
 
La caída en mora no detona el default automáticamente, los baqueanos criollos lo saben. Media desde el día previsto un lapso de "retraso", en jerga técnica, que se prolonga seis meses. "Caer" en ese cuadro no sería inocuo: agravaría la hostilidad de EUA y del FMI hacia nuestra patria. Sin contar las ofensivas desestabilizadoras de los mercados, las maniobras devaluacionistas, las fugas de dinero, la furia mediática...
 
Inusual opinión, viene ahora. Ningún protagonista serio capacita para profetizar cuáles serían las consecuencias de un default para Argentina, en pandemia, en el inédito escenario internacional. AF y Guzmán, machacamos por última vez, concuerdan que peor es someterse a un ajuste urgente, recesivo y desestabilizador económica y políticamente.
 
Un horizonte aciago sería que otros organismos internacionales de crédito le cortaran asistencia a la Argentina, impactando directamente en el gasto social que se sostiene en buena medida con apoyo financiero internacional. ¿Sumirían a la ruina al país, por ejemplo el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo (presidido por el republicano Mauricio Claver Carone)? Sería sumir en la bancarrota y en la ingobernabilidad a un país de rango intermedio, garante de la coexistencia regional. Con franqueza inusual para este tipo de notas: su firmante no lo sabe y cree advertir que nadie está seguro de qué ocurrirá.
 
Los precedentes internacionales pierden valor en época de peste. El famoso caso griego, por ejemplo, alerta sobre peligros letales para una coalición progresista y desafiante. Pero Grecia está en la Unión Europea lo que conlleva beneficios y cargas peculiares. Su conflicto se produjo muchos años atrás. Y el monto de su deuda externa, aunque usted no lo crea, es superior al argentino: dos PBI y medio contra menos de uno, cifras redondeadas.
 
Los negociadores argentinos pulsean para impedir el default pero comprenden que los limitan sus deberes como gobernantes. El ajuste intempestivo no evita ninguna crisis. Ni, perdonen la insistencia, funcionará para pagar la deuda. Años sin pagos, política económica y social activas son el punto de partida y de ruptura.
 
Queda para futuras notas desarrollar otro punto de vista del firmante sobre el que existen interesantes propuestas: es imperioso implantar políticas sociales novedosas, institucionalizadas, de alcance masivo o universal. Esperar que el actual y valioso crecimiento "permee" hacia los estratos populares más humildes constituiría un error del gobierno, que es necesario precaver.
 
Todas estas historias continuarán.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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24-01-2026 / 10:01
Davos confirmó que la ayuda de Donald Trump a Javier Milei antes de las elecciones, funcionó dentro del país, pero enterró la ilusión del libertario de ocupar un espacio respetable en el mundo. "No tienen nada, no tienen dinero, se están muriendo", dijo el estadounidense y fue el epitafio para la imagen internacional de Milei, aunque le permitió ganar las elecciones de medio término.
 
Esa doble consecuencia resulta explicable. La frase de Trump acentuó la idea de que la economía argentina explotaba con la derrota de los candidatos del Presidente. El argumento: "estamos mal gracias a Milei, pero podemos estar peor si se va", quedó muy expuesto en esa doble repercusión, aparentemente contradictoria.
 
Si se compara la repercusión del año pasado con la presentación más reciente en el foro económico realizado en Suiza, la caída de la imagen de Milei fue notable. Después que Trump explicó el motivo de su ayuda a la Argentina con esas palabras, el chiste en Wall Street era la reformulación del MAGA en MADA para Argentina. En vez de Make Argentina Great Again, fue Make Argentina Default Again.
 
Sonó patética la pretensión de dar clases de economía cuando todo el mundo sabe que fundió la de su país, como expresó Trump. En el plano internacional al presidente argentino le asignaron un papel de actor de relleno, un extra pintoresco. Es cierto que le tocó un contexto desfavorable. Era muy difícil sobresalir después de la presentación explosiva del presidente estadounidense.
 
La pantalla mostró el atril sobre el escenario donde hablaba un Milei muy apocado. Nada de gestos grandilocuentes ni de levantar el dedito acusador como hizo la primera vez. Hasta el anuncio de entrada: "Vengo a anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó sin convicción.
 
No era para menos. El inmenso salón donde se realizan los discursos estaba prácticamente vacío. A nadie le importaba lo que iba a decir Milei. Frente al atril había un puñado de asientos ocupados por su hermana Karina y el séquito que lo acompañó. Tras el discurso del estadounidense, no quedó nadie.
 
Trump revoleó el organigrama de relaciones internacionales históricas y rompió alianzas tradicionales de Washington, con Canadá, la OTAN y la Unión Europea. Al día siguiente constituyó una Junta para la Paz con los que le son más sumisos, entre los cuales se encuentra Javier Milei. La estrategia de alianzas de Trump es exhibir músculo y convencer a los demás gobiernos que les conviene estar bien con el matón del barrio.
 
Su maltrato a Canadá y a los europeos que festejaron la guerra contra Rusia en Ucrania y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, fue una demostración del riesgo que corren los que se le ponen cerca.
 
Al día siguiente, los gobiernos europeos todavía no salían de su desconcierto, pero el presidente argentino puso la cabeza en el mismo lugar donde se la cortaron a los demás. Cuando Trump lanzó su propuesta de Junta por la Paz, fue el primero que se anotó aunque todavía no está claro si lo exceptuaron de los mil millones de dólares que deben aportar los socios de esa Junta o si abultará la deuda externa suicida que acumularon con Mauricio Macri. La primera tarea será establecer el status de dominación sobre Gaza tras el genocidio palestino practicado por Israel.
 
Así, Argentina sigue acumulando papelones en el escenario internacional, aislándose cada vez más y confirmando que para Milei, la diplomacia es cosa del pasado y el ridículo es la norma.
 

23-01-2026 / 06:01
Javier "el Loco" Milei volvió a mostrarse este jueves como seguidor incondicional de Donald Trump, dando vergüenza ajena ante los ojos del mundo, al acompañarlo en el lanzamiento del llamado Consejo de la Paz, una iniciativa impulsada por el presidente yanqui que despertó reparos en buena parte de Occidente. El supuesto Consejo de Paz es encabezado por Trump e intenta imponer una salida imperialista siguiendo su "doctrina Donroe". Milei se suma con entusiasmo a esta farsa internacional, de una ONU paralela, combinando sumisión externa con represión interna.
 
El mandatario argentino ocupó un lugar en primera fila, rodeado de jefes de Estado y de gobierno de países no occidentales, muchos de ellos con serios cuestionamientos en materia democrática. Del continente americano solo participaron tres presidentes: Trump, Milei y el paraguayo Santiago Peña. El acto se realizó en el Davos Congress Center, en el marco del Foro Económico Mundial, y fue presentado como un espacio destinado a la cooperación internacional, aunque con un fuerte sello político del líder del Imperio.


Es un proyecto colonialista atroz, sometido a la prepotencia de Trump y su obsesión por regir el mundo a empujones, que busca colaboradores. Entre los asistentes se contaron representantes de Baréin y Marruecos, el primer ministro de Armenia, el presidente de Azerbaiyán, el primer ministro de Bulgaria, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, el presidente de Indonesia, el viceprimer ministro de Jordania, la presidenta de Kosovo, el primer ministro de Pakistán, el presidente de Paraguay, el primer ministro de Qatar, los ministros de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y de Turquía, un delegado de Emiratos Árabes Unidos, el presidente de Uzbekistán y el primer ministro de Mongolia, entre otros. El genocida Benjamín Netanyahu, aunque no pudo viajar por la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, mandó su adhesión.


Trump había invitado a cerca de 50 países y aspiraba a que al menos 35 se sumaran. Milei fue uno de los más alcahuetes que, desde el primer anuncio, celebró públicamente la iniciativa y calificó como "un honor" integrar el Consejo, incluso antes de que se conocieran los detalles de funcionamiento y financiamiento. La propuesta incluye una contribución millonaria por parte de los países miembros en los años siguientes, que manejará Trump, un punto que varios gobiernos evalúan con cautela. Otros líderes regionales, como Lula da Silva, dejaron la decisión en estudio. Abrazado a Trump, Milei separa a la Argentina de todo el resto del mundo. 

El contraste fue evidente entre el discurso que Milei había pronunciado el día anterior en Davos, con fuertes referencias a la defensa de los valores de Occidente, y la postal del jueves, sentado junto a dirigentes de países con modelos políticos dictatoriales muy alejados de ese ideario. Más que coherencia ideológica, la escena dejó en claro el alineamiento estratégico del presidente libertario con Trump y su decisión de respaldar sin matices la iniciativa imperialista.
 
Milei se retiró antes del cierre para cumplir con compromisos, pero alcanzó a estampar su firma que se convirtió a la Argentina en miembro de esta Junta reaccionaria imperialista que presidirá Trump en forma vitalicia y que, según críticos en Estados Unidos, América Latina y Europa, funcionaría como un competidor director de la Organización de las Naciones Unidas, institución que tanto Trump como Milei suelen cuestionar.
 
En ese contexto, la participación del cipayo Milei en el lanzamiento del Consejo de la Paz se volvió a alimentar las críticas sobre una política exterior totalmente subordinada a los movimientos de Trump , con escaso margen propio y con decisiones que, lejos de fortalecer la posición internacional de la Argentina, la exponen a tensiones innecesarias y contradicciones difíciles de explicar.
 
Ahora, el Gobierno libertario quiere evitar que el Congreso, como establece la Constitución, apruebe o no el ingreso de la Argentina al organismo creado y dirigido por Trump para desplazar a la ONU. Por ello, el canciller Quirno ya instruyó para que se elaborara un dictamen que eluda las facultades parlamentarias. Y que la Constitución no sea un estorbo al cipayismo.
 
LaOpinión Popular
 

22-01-2026 / 10:01
Realidad paralela del Loco Milei: la actividad económica volvió a caer en noviembre y confirma el enfriamiento, un mes después de la victoria electoral. El desplome lo evitaron las actividades vinculadas a la timba financiera y los sectores extractivistas de la minería y el agro que crecieron. La industria por su parte cayó un 8,2%. Mientras en Davos, Milei dice hacer grande a Argentina, la realidad es otra: la precarización crece y ya se destruyeron 222.000 puestos de trabajo formales desde su asunción. Sin pena ni gloria, recurrió al autobombo de que su gestión es maravillosa con cifras infladas y logros dibujados.
 
En tanto el mundo se desbarranca y Donald Trump daba una perorata sobre el poder de su país y "ojo con los que no lo respetan", Milei entró con su carpetita de apego y se puso a hablar de vacas volando. Ñañaña, Maquiavelo ha muerto y ñañañasocialismo malo, cuando todavía resonaban las palabras insultantes del yanqui exigiéndole a Europa "un pedazo de hielo", que viene a ser Groenlandia, "a cambio de toda la ayuda nuestra que han recibido".
 
La mayoría de los argentinos lo ha votado y por lo tanto hay que respetarlo como presidente. Pero hay que ser lelo para no darse cuenta del público al que está hablando. Está al frente de un país que no recibe ni el vuelto de inversión extranjera y se pone a dar clase elemental de economía conservadora a empresarios que invierten.
 
Mientras Trump se encargó de apretar a medio planeta para que inviertan en Estados Unidos y dio cifras truchas y dijo "maravilloso" y "fantástico" ochocientas veces, el personaje que los argentinos tienen de presidente no habló de Argentina ni de la conveniencia de invertir en este país ni nada, cero Argentina, pero eso sí, una clase de primer año elemental de economía liberal. Puro chamuyo.
 
Es un Davos con grandes ausencias. Faltaron los mandatarios de China, Brasil, India, Irán, Mozambique, que estuvieron representados por figuras de segunda línea y, por supuesto, ni hablar de Rusia y tampoco estuvieron la delegación de Dinamarca, ni el titular de la ONU, António Guterres.
 
Trump fue muy duro con su vecino del Norte. "Canadá existe gracias a Estados Unidos, sin nosotros no existiría". El día anterior, Mark Carney, el primer ministro de ese país, que ha sido socio histórico del pillaje de Estados Unidos en Latinoamérica y el Caribe, dio por finado el orden mundial vigente: "el fin de la grata ficción y el amanecer de una realidad brutal, en la que la geopolítica de las grandes potencias no tiene freno".
 
Argentina no es Canadá y resultó más perjudicado que beneficiado con ese ordenamiento internacional que el peronismo siempre cuestionó, justamente con los argumentos que dio el canadiense. Trump rompió la alianza histórica con Canadá y su primer ministro se adelantó a proponer la confluencia de los países que calificó de "mediano desarrollo", se supone que la Europa que Trump dejó huérfana, sin las grandes potencias.
 
Trump rompió con dos alianzas históricas de Washington como Canadá y la Unión Europea y propuso una Junta para la Paz, en principio en Gaza, para reemplazar esas bajas. Dijo que invitó a más de cincuenta gobiernos. Los primeros que se anotaron fueron Milei y Victor Orban, de Hungría, los demás lo están pensando. Claro que eso fue antes de que advirtieran que cada miembro debía aportar mil millones de dólares.
 
En medio de todo eso Milei dijo: "Debo anunciarles que Maquiavelo ha muerto", sonó a chiste marxista pero de Groucho. Una frase que desató una ola de memes y reacciones. Para los que estaban en la sala viendo dónde meterse con el nuevo reparto del mundo, el ñañañaña del hombrecito de pelo largo, sonó a cháchara hueca. Para los argentinos fue una clase de cómo se destruye la economía de un país y se empobrece a sus habitantes.
 
La Opinión Popular
 

21-01-2026 / 08:01
A pesar de la cerrada negativa oficial, la Justicia ordenó que el Gobierno de Javier "el Loco" Milei deberá poner en plena vigencia la Ley de Emergencia en Discapacidad. Si el 4 de febrero no está implementada toda la normativa aprobada por el Congreso Nacional, que hasta rechazó el veto de Milei, "comienzan a regir las multas diarias a funcionarios". Si en diez días hábiles no está implementada toda la normativa comenzaran a regir multas diarias a funcionarios como Manuel Adorni y Sandra Pettovello.
 
El Gobierno libertario había promulgado la ley, pero la había suspendido al mismo tiempo con la excusa de no tener fondos. Una mentira escandalosa. Este fallo de la Justicia le da la razón a quienes pelearon por su sanción. Milei, fiel a su política de motosierra y recorte sobre los sectores más vulnerables, la había suspendido mediante veto con la excusa de no tener fondos, dejando a miles de personas a la intemperie y a cientos de instituciones al borde del cierre. Aun así, con la movilización popular, el Congreso había rechazado el veto a la ley.
 
En plena feria judicial, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, hizo ejecutar una sentencia que había dictado a fines de diciembre e intimó al Poder Ejecutivo a poner la ley en funcionamiento dentro de las próximas dos semanas. En la misma resolución, además, ordenó al Ministerio de Salud y a la Agencia Nacional de Discapacidad que, en un plazo de cinco días, "informen y acrediten con la documentación correspondiente el avance de los trámites destinados al cumplimiento de la sentencia, todo ello bajo apercibimiento de sanciones". De no cumplirse, tanto el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, como la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, podrían enfrentar multas económicas y represalias judiciales.
 
"La Justicia le puso un ultimátum al Gobierno: el 4 de febrero la ley tiene que estar funcionando sí o sí, al cien por ciento. Ya llevamos más de 130 días desde que está vigente y no se cumple", manifestó la actriz Lola Berthet, referente del colectivo, y exigió al Ejecutivo que ponga fin a las "dilaciones y las excusas". "Ya no se aceptan más informes técnicos, como los que venían presentando hasta ahora. Esta es una intimación final", celebró la actriz Valentina Bassi, madre de un adolescente con trastorno del espectro autista.
 
El argumento de Milei, de la "sostenibilidad fiscal" es una excusa escandalosa. Mientras recortan a quienes más lo necesitan, el Gobierno sigue garantizando ganancias a los sectores empresarios, la fuga de capitales y los negocios de las patronales del campo. Como señala el fallo, el Gobierno realizó más de 19 modificaciones presupuestarias desde diciembre de 2023, demostrando que cuando se trata de beneficiar a los ricos siempre hay fondos. Pero para la discapacidad, la motosierra.
 
Desde las organizaciones, sin embargo, ponen en duda que Milei vaya a respetar los fallos judiciales. "Va a dilatar su implementación todo lo que pueda", advierte Lorena Aguirre, abogada y referente de la Asamblea Discas en Lucha, y anticipa que están evaluando presentar amparos colectivos en cada jurisdicción del país. "Necesitamos que todos los jueces federales cumplan con sus funciones, se expidan y sancionen al Gobierno, porque no se están respetando los compromisos internacionales. Existe un principio de no regresividad y de no discriminación que está siendo tolerado", añade Aguirre y solicita una mayor participación de la dirigencia opositora.
 
La experiencia de estos meses demuestra que no hay salida individual ni respuesta estatal si no es con la organización y la movilización popular.
 
La Opinión Popular
 

20-01-2026 / 09:01
"El proyecto de reforma laboral del Ejecutivo es extremadamente regresivo y nuestra oposición es total", declaró la diputada nacional de Fuerza Patria Kelly Olmos, en relación a una de las leyes que el Gobierno tratará de impulsar en las sesiones extraordinarias de febrero. Ante esto, el peronismo prepara una serie de propuestas para presentar una reforma laboral alternativa, que amplíe los derechos de las y los trabajadores. "Nosotros queremos alimentar el debate público y mostrar que lo que el Gobierno hace no moderniza sino que, por el contrario, precariza", sostuvo Olmos.
 
Por su parte, el senador Mariano Recalde aseguró que avanzaron en varios sentidos. "Trabajamos en ocho ideas fuerza que están plasmadas en muchos y diversos proyectos ya presentados en el congreso durante años". Por su parte, Olmos destacó que: "La modernización se asienta en otras regulaciones como las que nosotros promovemos", dijo la diputada.
 
El Peronismo avanza con una propuesta laboral diferente a la del oficialismo. Apunta a promover una recomposición salarial para que los ciudadanos recuperen su poder adquisitivo. También marca que los salarios deberán ser abonados íntegramente en dinero, a diferencia de la Reforma Laboral mileísta que abre la posibilidad de otorgar pagos en especie (bienes o servicios). "Lo que hace el Gobierno en su propuesta es congelar la situación actual, que es una de mucha precariedad y falta de derechos", dijo la diputada, y afirmó que la sociedad necesita de regulaciones para que todos sus actores puedan de verdad ejercer sus derechos, porque sin regulación no hay más libertad, como pregonan los libertarios, sino que hay más injusticia y concentración de poder.
 
La propuesta peronista podría incluir una reducción de la jornada laboral, con un máximo de 7 horas por día y 42 horas semanales, en contraste con la Reforma de Milei que busca conseguir jornadas de hasta 12 horas diarias. La reforma libertaria no busca modernizar sino flexibilizar y destruir derechos de los trabajadores. Olmos sostuvo que buscan una concepción más moderna para encarar las regulaciones laborales de los argentinos. "Para nosotros una concepción moderna es la que amplía derechos", aseguró.
 
Para el peronismo, la Ley de "Modernización Laboral" con la que insiste el Gobierno comprende dos grandes mentiras. La primera es la pretendida modernización que no es tal, ya que la ley propone aumentar la jornada laboral mientras el mundo busca reducirla, no protege a los trabajadores de las nuevas plataformas, la licencia por paternidad se mantiene en 2 días, y pretende derogar normas modernas como la ley de teletrabajo y restablecer artículos que tienen un siglo de antigüedad. La segunda mentira es que creará empleo, cuando en realidad desde que asumió Milei se destruyen puestos de trabajo todos los días, y esta ley no promueve la creación de empleo sino la reducción de indemnizaciones por despido.
 
Entre las propuestas del Partido Justicialista también resaltan las licencias parentales igualitarias, con licencias por maternidad de 120 días, por paternidad de 90 días, y también por adopción, lo que distribuye de manera más equitativa las tareas de cuidado y protege las oportunidades laborales de ambas partes. También contemplan un resguardo digital, para proteger los límites de la jornada laboral al garantizar el derecho de no contestar comunicaciones fuera de horario y, de ser así, compensar con tiempo y dinero.
 
En términos generales, el peronismo apunta al fortalecimiento de la negociación colectiva, para que el empleador y los empleados puedan dialogar de forma equilibrada. Olmos afirmó que la idea es "emparejar la cancha, donde los empleadores van de un modo organizado pero los trabajadores también, porque si el trabajador va sólo el desequilibrio hace que no haya negociación sino solo la posibilidad de adherir a la imposición del empleador". El concepto que se enarbola en términos de libertad, en realidad más que libertad es prepotencia: muchos invocan la libertad sólo para ejercer la prepotencia, la unilateralidad del empleador sobre las y los trabajadores. La reforma laboral es una ley muy regresiva y, por el bien de las y los trabajadores, en el Congreso debería ser rechazada.
 
La Opinión Popular
 

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