Sin embargo, el Presidente evitó anticipar quiénes podrían ser los eventuales candidatos del Poder Ejecutivo para ocupar la vacante de la Corte que quedó tras la renuncia de Elena Highton de Nolasco. Ante la consulta periodística, respondió: "Estamos viendo, tiempo al tiempo".
 
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Nacionales - 11-01-2022 / 10:01
EL PRESIDENTE, MUY CRÍTICO CON LA CORTE SUPREMA MACRISTA

Alberto Fernández dijo que la Corte tiene un problema de funcionamiento muy serio

Alberto Fernández dijo que la Corte tiene un problema de funcionamiento muy serio
"La Corte Suprema tiene un problema de funcionamiento muy serio", sostuvo el Presidente ante un sistema judicial profundamente elitista y antipopular, en diálogo con la AM750. En esa línea, insistió: "La Corte sólo tuvo velocidad para actuar en algunos casos. ¿Cuánto tardó en aceptar un per saltum en el caso de Bruglia y Bertuzzi? El funcionamiento del máximo tribunal es llamativo, sin dudas".
Tensión con la casta judicial. El presidente Alberto Fernández apuntó con dureza a la Corte Suprema al sostener que "tiene un problema de funcionamiento muy serio" y se escandalizó con el uso de la justicia y los medios que hizo el macrismo y de las insólitas excusas que presenta ante la explosión de pruebas. Además, volvió a reclamar por la situación judicial de la dirigente social Milagro Sala, quien se encuentra presa en la provincia de Jujuy.
 
"La Corte Suprema tiene un problema de funcionamiento muy serio", sostuvo el Presidente ante un sistema judicial profundamente elitista y antipopular, en diálogo con la AM750. En esa línea, insistió: "La Corte sólo tuvo velocidad para actuar en algunos casos. ¿Cuánto tardó en aceptar un per saltum en el caso de Bruglia y Bertuzzi? El funcionamiento del máximo tribunal es llamativo, sin dudas".
 
Asimismo, Fernández consideró que "el servicio de Justicia está funcionando muy mal". A su juicio, "la Justicia parece ser un coto cerrado para la oposición. Cada vez que uno habla de la Justicia reaccionan de un modo increíble", y consideró que la oposición tiene "desesperación" para obtener fallos favorables.
 
Las frases de Alberto Fernández rápidamente se convirtieron en noticia, dando cuenta de las tensiones que cruzan el escenario político y tienen como protagonistas al Gobierno nacional y sectores importantes de la casta judicial por el armado de causas judiciales durante el macrismo que dejó expuesto el video de la "Gestapo" para perseguir y encarcelar gremialistas.
 
Las declaraciones de Fernández no caen del cielo. El escenario político nacional asiste a una progresiva tensión entre el Poder Ejecutivo y la Corte Suprema. El dato de las últimas semanas lo constituyó el fallo del máximo tribunal que ordenó modificar el Consejo de la Magistratura. La decisión implicó un golpe al Gobierno, que se vio desafiado claramente.
 
A ese fallo se refirió precisamente Fernández y Lo hizo afirmando que "un alumno de primer año sabe que una ley que ha sido derogada no puede nunca recuperar su utilidad por una sentencia. Necesita otra ley que la vuelva a poner en vigencia. Aquí la Corte hizo eso, dijo: 'Declaro inconstitucional esta ley y por lo tanto dejo vigente la que el mismo Congreso derogó'. Esto es, en términos jurídicos... voy a utilizar la palabra asombroso para ser generoso".
 
Sin embargo, el Presidente evitó anticipar quiénes podrían ser los eventuales candidatos del Poder Ejecutivo para ocupar la vacante de la Corte que quedó tras la renuncia de Elena Highton de Nolasco. Ante la consulta periodística, respondió: "Estamos viendo, tiempo al tiempo".
 
La Opinión Popular

 
"ARMAR CAUSAS ES DELITO, ACÁ Y EN TODO EL MUNDO"
 
En diálogo con Nora Veiras por la AM 750, el presidente Alberto Fernández detalló los puntos pendientes de la negociación con el FMI, resaltó que la Corte Suprema "tiene un problema de funcionamiento muy serio" y se escandalizó con el uso de la justicia y los medios que hizo el macrismo y de las insólitas excusas que presenta ante la explosión de pruebas.
 
Milagro Sala. El fallo sobre el Consejo de la Magistratura. La situación de los jueces  Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, que ocupan cargos en la Cámara Federal de Comodoro Py por una designación a dedo por el macrismo.
 
En diálogo con el programa Aquí, allá y en todas partes, de AM 750, el Presidente criticó todas estas decisiones de la justicia y se refirió en duros términos al funcionamiento de la Corte Suprema. "Estamos bien con Cristina" dice sobre la relación con la vicepresidenta y habla también de la relación con China y Estados Unidos y el armado de causas que judiciales durante el macrismo que dejó expuesto el video de la "Gestapo" para perseguir gremialistas.
 
-- Gerardo Morales, que en el tema del Fondo tiene posiciones sensatas, también es el gobernador que tiene presa a Milagro Sala ¿Cómo se establece un diálogo con quien ha violado la justicia en Jujuy para mantener esta situación de injusticia?
--Morales tomó esta esta postura sobre el Fondo sin hablar conmigo. Eso es lo primero que hay que aclarar, porque si no pareciera que hubo una negociación que no existió. Es sabida mi posición sobre Milagro Sala. Es un tema preocupante por la forma en que los procesos se desarrollaron. Días atrás, en una causa que creo que era de espionaje, la Cámara Federal rápidamente se ocupó de quitar la figura de asociación ilícita. En los años de Macri se hizo un abuso de la figura de asociación ilícita. Es un delito muy grave, que alarga mucho las penas. Con el delito más grave que según la Justicia jujeña cometió Milagro Sala, que es administración fraudulenta, la pena máxima estaría en seis años ¿Por qué sigue presa? Porque le agregaron la asociación ilícita. En marzo van a ser dos años que la Corte Suprema tiene bajo su tratamiento el tema de Milagro Sala. Soy el presidente y quiero ser respetuoso de las instituciones. Pero que todavía Milagro Sala esté detenida significa que hay algo que está funcionando mal. Vengo planteando el caso de Milagro Sala como algo que merece atención y todas las veces que lo he visto al gobernador (Morales) se lo he dicho, con respeto y con el cuidado que merece el tema. 
 
--Usted participó en el pedido de juicio político a la Corte con Néstor Kirchner. ¿Cómo evalúa esta Corte Suprema y por qué no se puede cambiar la cabeza del Poder Judicial, respetando las vías institucionales?
--Creo que en la Corte Suprema hay un problema de funcionamiento muy serio. Cuando en el año 2003 reconstruimos la Corte Suprema con Néstor, no buscamos jueces que fueran afines a nosotros.  La Argentina sintió que aquella Corte Suprema pasaba a tener otra calidad. Desde el momento en que el gobierno de Macri propuso nombrar en comisión a dos jueces de la Corte, empezó a degradarse la calidad. Y cuando uno mira el funcionamiento actual, el tema es muy preocupante. Porque la Corte solamente ha tenido velocidad para actuar... ¿En cuánto tiempo se expidió la corte para aceptar un per saltum sobre los jueces (Leopoldo) Bruglia y (Pablo) Bertuzzi? El funcionamiento de la Corte es definitivamente llamativo... y hablo de estas cosas porque las sentencias de la Corte, más allá de que hay que respetarlas y de eso no tengo ninguna duda, son actos públicos. Las leyes, los decretos y las sentencias son susceptibles del debate público. Por ejemplo lo que se ha dicho en el fallo del Consejo de la Magistratura es algo que jurídicamente es asombroso.
 
--Se trata del fallo que le da legitimidad a una ley que fue derogada por el Congreso hace 16 años.
--Claro. Un alumno de primer año sabe que una ley que fue derogada no puede nunca recuperar su legitimidad por una sentencia, necesita otra ley que la vuelva a poner en vigencia. Puedo usar la palabra asombroso para ser generoso.
 
--¿No es más un tema político que un tema de funcionamiento del Poder Judicial?
--Sí, seguramente, por eso existe esta percepción ciudadana de que la Corte Suprema y la Justicia no están funcionando. Cuando yo planteaba este tema dicen que buscaba la impunidad de Cristina. Todo lo que yo proponía no tenía nada que ver con Cristina. La Corte Suprema jamás trató una queja de las 13 o 14 quejas que Cristina presentó. Cuando la Justicia funciona mal, no es que funciona mal para un expresidente, una expresidenta, un ministro, un exministro. Funciona mal para los ciudadanos. El problema de la Justicia es muy agudo. El Estado tiene el servicio de salud, de educación, de seguridad y el servicio de Justicia. El servicio de justicia está funcionando muy mal, por lo menos en lo que concierne a los temas federales. Muy mal.
 
-Por eso le preguntaba sobre los procesos de juicio político ¿Eso hoy en día no es posible, no lo considera viable?
--La oposición parece tener en la Justicia un coto cerrado. Si cada vez que uno habla de la Justicia reaccionan de un modo increíble. Es conocido el episodio de Fabiola en la pandemia. Me denunciaron. Yo nunca cuestioné al juez que me tocó ni al fiscal que me tocó, y se lo pelearon entre tres o cuatro jueces. Fui a responder como un ciudadano. Ahora, el esfuerzo que hacen los funcionarios del gobierno anterior porque solo los juzguen en Comodoro Py es llamativo. Ahí uno entiendo por qué hicieron la defensa que hicieron de Bruglia y Bertuzzi. La Corte dijo que van a durar en sus cargos hasta que un nuevo concurso los desplace. Bruglia ni se presentó al concurso, yo no sé qué hace de juez todavía. Y lo conozco hace mil años, porque estudió con mi hermana. ¿Qué hace? No lo entiendo. Bertuzzi se presentó y parece que no le fue muy bien, pero el concurso no sale porque los consejeros de la oposición lo traban. Acá hay gente que pasó años y años con prisión preventiva. Lo que nunca vi en mi vida es que a alguien lo detengan para que no venda sus bienes. Eso fue lo que hicieron con Cristóbal López y Fabian De Sousa. 
 
--¿Va a enviar al Congreso algún proyecto de ley para ampliar la Corte o para modificarla, además de los candidatos a los puestos vacantes?
--Tiempo al tiempo, estamos viendo...
 
-- ¿Le parece creíble, como dijo la exgobernadora Vidal, que la filmación de la AFI en la que se habló de la "Gestapo" fue en realidad una filmación ilegal de una reunión de trabajo institucional?
--Es todo muy preocupante...  Es como si yo mandara a un ministro mío, a un viceministro mío, a un intendente mío, a que se reúna con un grupo de empresarios y con agentes de servicios de inteligencia para organizar la manera en que van a inventar causas para meter preso a una persona. Si ella cree que eso es una acción institucional, yo me rindo. Eso es definitivamente un delito. Lo filmen o no es un delito. Hay alguien que dice en la reunión... 'ustedes tendrían que hacer tal cosa', le dice a los empresarios, 'los testigos ya los tenemos y ya saben qué tienen que decir'. Eso es un delito acá y en cualquier lugar del mundo. Y ella dice que no estaba al tanto... entonces tuvimos una gobernadora que no sabemos qué hacía mientras tanto.. qué notable, realmente.
 
--¿Lo sorprendió el video?
--Es muy impactante. Nadie puede no sentirse sorprendido. Es una enormidad, no puede pasar esto en una democracia. Aún cuando a veces nos parezca que la víctima de estas actitudes pueda llegar a merecérselo, hay que entender que uno también puede ser víctima de eso. Entonces nadie se lo merece.
 
--Usted va a viajar a China en la primera semana de febrero, asumió como presidente de la CELAC y algunos sectores están aterrorizados por estas vinculaciones, porque dicen que pueden malquistar la relación con los Estados Unidos
--Desde siempre expresamos nuestra vocación de ser parte de un mundo multipolar, multilateral. Creemos que todos los países pueden vincularse entre sí y que cada país se vincula de acuerdo a sus necesidades e intereses. Es un honor presidir la CELAC porque es un organismo que une a todos los países de Latinoamérica y el Caribe en un momento muy difícil del continente. Están muy preocupados porque dicen que Cuba, Nicaragua y Venezuela son parte de la CELAC, también el Chile de Piñera, el Ecuador de Lasso, Colombia de Duque, el Uruguay de Lacalle.  Cuando la CELAC la presidió Piñera no dijeron nada y nadie se rasgó las vestiduras. Quien deja la presidencia de la CELAC es México que es socio de Estados Unidos y Canadá en el NAFTA.  Que yo viaje a China no quiere decir que rompa relaciones con Estados Unidos. No sé en qué cabeza cabe que el mundo funciona de ese modo. Estados Unidos es un país muy importante, una potencia con la que tenemos que tener buenas relaciones y tratar de que el vínculo sea respetuoso y que nos sirva a los dos: a estados Unidos y a Argentina. Y exactamente lo mismo tengo que hacer con China, no se cuál es el problema.
 
-- ¿Con la vicepresidenta cómo están las relaciones?
--Me llamaba la atención que no me preguntaran...Bien, bien. Yo la quiero mucho a Cristina, realmente le tengo mucho cariño. Cuando yo digo 'Cristina no piensa necesariamente igual que yo', eso no es una descalificación, porque capaz que el que está equivocado soy yo. Sí tenemos un común denominador, eso es lo que nos une. Tenemos valores, ideas, que son lo que nos unen y no nos dividen. Estamos bien con Cristina, ahora está descansando un poco, hablé con ella el viernes o sábado, no me acuerdo, y estamos bien. Los problemas son más los que quieren generarnos que los problemas reales. Estamos los dos preocupados por ver cómo trabajar juntos en sacar adelante esto.
 
Por Nora Veiras
 
Fuente: Página12
 

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23-01-2022 / 10:01
Quien lanzó la propuesta de una manifestación popular de rechazo a la actual Corte Suprema de Justicia fue un juez: Juan Ramos Padilla. Irritados, algunos de sus colegas plantearon una denuncia contra él, partiendo de la idea de que su condición de miembro del Poder Judicial lo inhabilita para denunciar al Supremo Tribunal.
 
Como siempre, el grupo Clarín se hizo rápidamente eco de la denuncia, a la que utilizó, según su conocido modus operandi para ensuciar la figura del juez sobre la base de mentiras y sumarle a ese falso legajo, nada menos que su condición de padre de otro juez, Alejo Ramos Padilla.
 
Este último, por si no le alcanzara con ser su hijo para quedar en la mira, fue, además quien tuvo a su cargo la investigación del caso D'Alessio, acaso hasta hoy la más poderosa prueba de la existencia de una coordinación delincuencial entre jueces, agentes de inteligencia y medios de comunicación.
 
Tal vez el llamado escándalo de la "gestapro" macrista pueda llegar a compartir esa condición esclarecedora. Lo acusan a Ramos Padilla (padre) de atacar a "la institución Corte Suprema": en realidad, la marcha se organiza para defender a esa institución del escarnio al que la llevaron y en el que la mantienen sus actuales miembros.
 
La marcha se prepara a defender a la Corte Suprema como máxima referencia del sistema judicial propio de la Constitución Nacional, absolutamente quebrado en términos institucionales y gravemente desvalorizado a los ojos del pueblo (el 50% de sus actuales miembros fue nombrado a dedo por el presidente Macri, quien ante el repudio generalizado a esa imposición tomó la decisión de abrir el proceso de elección en el Senado que impone la carta magna).
 
El hecho es que habrá el 1ero de febrero en los tribunales de Buenos Aires una marcha para repudiar la acción de la Corte Suprema, como punto central del grave deterioro de la prestación del servicio de justicia por el Estado argentino.
 
No se trata, hay que insistir, solamente de la utilización del poder judicial para perseguir a dirigentes y militantes políticos, sindicales y sociales, lo cual está quedando ampliamente demostrado en el caso de la reunión de los ministros de Vidal con parte de la conducción de la agencia de inteligencia nacional y con empresarios, a quienes se adiestraba en el arte de inventar denuncias judiciales contra dirigentes (sindicales en este caso).
 
La Corte -y gran parte del poder judicial tiene la mirada negativa de una amplia mayoría de nuestra población. No se trata de que los jueces que participaron en las denuncias de las que se habla  en el patético video sean el poder judicial pero sí, claramente, de que también es el poder judicial. Entre ellos está Conte Grand, procurador general en la provincia de Buenos Aires.
 
¿Qué es, entonces, lo inconstitucional? ¿Criticar sus prácticas injustas y corruptas o reclamar su juicio, castigo y desalojo de uno de los tres poderes que conforman al estado nacional? 
 

23-01-2022 / 10:01
El presidente Alberto Fernández transita la áspera segunda parte de su mandato. Para revalidarse en 2023 necesitará cambiar, romper inercias, conducir a su coalición y al país. "Momento bisagra", "relanzamiento" se exigen en su torno.
 
La pandemia cambió al mundo, acentuó desigualdades preexistentes. Las restricciones a libertades, incluso las imprescindibles, resienten la vida cotidiana de la gente común, agobian. La incertidumbre y el miedo se palpan cotidianamente.
 
El Gobierno venció en la polémica con los antivacunas a los que Juntos por el Cambio (JpC) acompañó o lideró un largo trecho. Fueron logros la distribución de las vacunas, el encastre con los sistemas provinciales de Salud. Los cambiemitas y la prensa dominante le siguen restando méritos al oficialismo nacional. Carecen de sensatez y de argumentos.
 
La temporada de vacaciones es exitosa. El revival se nota asimismo en pueblos y ciudades no turísticas de todo el país, en los centros comerciales de localidades conurbanas.
 
En simultáneo impresiona la cantidad de contagios, notables a ojo con mirada costumbrista. La gente no parece estar dispuesta a recluirse de nuevo. Sí a testearse, a aislarse por pocos días... un nuevo éxito de la concientización. Con buena labor, en la Casa Rosada y en Salud, confían en que los contagios toquen techo y bajen. Ojalá que esto pronto suceda, cantaría Litto Nebbia.
 
En La Rosada, en Olivos, en Economía proyectan-diseñan o fantasean (con el tiempo se discernirá) una agenda de gestión intensa en este trimestre, con resultados tangibles.
 
El optimismo de la voluntad espera que el acuerdo con el Fondo (alguno que contenga años sin pagos) se concrete antes de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Que cada vez son más ordinarias, en cualquier acepción de la palabra...
 

22-01-2022 / 09:01
La teoría de que la "Gestapo antisindical" y la reunión en el Banco Provincia donde se planificaba el armado de causas contra dirigentes gremiales no tuvo nada que ver con el gobierno de María Eugenia Vidal ni con el de Mauricio Macri empieza caerse a pedazos. También se desmorona la teoría de que nadie de los presentes supo jamás que allí había directivos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).
 
Un informe que entregó la exSide al juez Ernesto Kreplak muestra que en fechas muy cercanas al encuentro o significativas para la investigación dos exfuncionarios del gabinete bonaerense que estaban en la mesa visitaron el organismo y lo hicieron más de una decena de veces. Se trata del exministro de Trabajo, Marcelo Villegas, y el exsubsecretario de Justicia, Adrián Grassi, pero también pasó por ahí otro de los presentes en la filmación, el intendente de La Plata, Julio Garro.
 
A ellos se suman dos nombres que hasta ahora no habían aparecido en la trama, pero que por la temática de la persecución de aquel entonces cobran relevancia: el exministro de Justicia de la provincia, Gustavo Ferrari, y el exministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca.
 
La interventora de la AFI, Cristina Caamaño, entregó los datos en respuesta a un pedido del juez Kreplak, que investiga la reunión en el Bapro y armado de causas truchas, en particular contra el dirigente de la Uocra, Juan Pablo "Pata" Medina, que es mencionado explícitamente. El encuentro fue el 15 de junio de 2017.
 
La filmación fue hallada en la central de inteligencia en diciembre último y fue lo que dio pie a la causa judicial, donde quedaron imputados todos los presentes en ese evento que revela la existencia de una Mesa Judicial Macrista. La pesquisa se extendió también a la exgobernadora Vidal.
 
Los datos, que surgen del libro de ingresos a la central de inteligencia, desmorona la defensa de la exmandataria bonaerense Vidal y la compromete en la causa junto al expresidente Macri.
 
La Opinión Popular
 

22-01-2022 / 08:01
El mismo día que el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció un gabinete de centroizquierda con mayoría de mujeres, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reclamó públicamente al Fondo Monetario por las exigencias que planteó a la Argentina y se conoció una nueva encuesta en Brasil que da ganador a Lula con mucha diferencia sobre Jair Bolsonaro.
 
La crítica pública de López Obrador al FMI por su actitud cerrada con Argentina es un síntoma muy fuerte de que esta negociación se ubicó en el centro de atención latinoamericano. Los gobiernos de la región visualizan claramente --como lo puntualizó el presidente mexicano-- que el préstamo fue político, para "ayudar al presidente anterior en las elecciones" y que otorgarlo fue una gran equivocación desde el punto de vista técnico. Con ese antecedente, agregó "ahora no pueden plantear exigencias que empobrezcan más a los argentinos".
 
El panorama regional tiende a cambiar de color, desplazando a una derecha que parecía que había llegado para quedarse. A los gobiernos de Argentina, Chile, México, Perú, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, El Salvador y Honduras, se les sumaría en octubre el Brasil de Lula. Y hasta el centroizquierdista Gustavo Petro podría ganar las elecciones de este año en Colombia.
 
La negociación argentina con el Fondo llegó a un punto donde tiene que dar un salto y convertirse en una cuestión de interés internacional. El debate sobrepasa las conversaciones del ministro Martín Guzmán con los técnicos del Fondo. Está en cuestión si la función del dinero público que administran los gobiernos es atender las necesidades políticas de los gobiernos de derecha.
 
El Fondo Monetario maneja fondos públicos. Si el gobierno denunció en la negociación que el crédito transgredió las reglamentaciones argentinas y del Fondo, está obligado a hacer una presentación ante la Justicia contra el ex presidente Mauricio Macri. Y si el Fondo reconoce -como ya lo hizo-- que el crédito fue un "error" y que "no se tomaron todos los recaudos", tendrían que denunciar ante la justicia al ex presidente Donald Trump y al representante norteamericano en el FMI de ese entonces, David Lipton, por "malversación de fondos públicos".
 
El Fondo tiene que estar atento también al nuevo color político que presenta la región. El préstamo a la Argentina de Macri es un escándalo en las finanzas internacionales. Allí fueron estafados el pueblo argentino y el de los países que conforman el Fondo. No es una negociación más, como las que tiene el Fondo con otros deudores. En este caso, la cifra es escandalosa, el acuerdo de pagos es absurdo y la situación política en la que se otorgó es muy obvia.
 

21-01-2022 / 08:01
Como nunca hasta ahora, en la soledad de su aislamiento preventivo en Olivos, Alberto Fernández coquetea con la alternativa de demorar el pago del próximo vencimiento con el Fondo Monetario para intentar forzar un vuelco en el último tramo de la negociación. Es una cuota de capital que vence el viernes próximo por U$S 725 millones y una de intereses por otros U$S 141 millones que debería cubrirse el martes siguiente, primer día de febrero.
 
La discusión hierve en la mesa chica presidencial y al interior del equipo económico, donde algunos roles cambiaron con el giro del calendario. A 50 días de los vencimientos de marzo, para los cuales las reservas netas del Banco Central ya no alcanzan, en los tres campamentos del oficialismo coinciden en que las tratativas están empantanadas por el endurecimiento del Fondo.
 
Aunque la situación puede variar en cuestión de horas, las condiciones que exige Washington para refinanciar la brutal deuda que dejó como herencia Mauricio Macri son inaceptables para el Frente de Todos.
 
El sapo más difícil de tragar para el oficialismo no es el sendero de ajuste fiscal que exige el staff del FMI -una reducción del déficit del 1% del PBI anual en vez del 0,7% que propone el Ministerio de Economía- sino el mecanismo de "enforcement" (aplicación) de las condiciones que se vayan a fijar en el Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF) a diez años.
 
Lo que funcionarios del Tesoro estadounidense le reconfirmaron a Martín Guzmán en diciembre es que las revisiones trimestrales del eventual acuerdo serían estrictamente técnicas y vinculantes, lo cual implica que cada desembolso para cubrir cada cuota de la deuda que dejó Macri estaría condicionado al cumplimiento de las metas del trimestre anterior. La evaluación de ese cumplimiento, además, estaría 100% en manos del staff, sin salvaguarda política alguna ni intervención formal del Directorio.
 
La pregunta que se hace ahora el establishment es si, ante el endurecimiento de las contrapartes, el Gobierno está recalculando su rumbo hacia una posición más defensiva, si solo tensa la cuerda para negociar mejor o si se prepara para afrontar las consecuencias económicas de un impago al FMI, que -más allá del terrorismo mediático- no están del todo claras.
 

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