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Nacionales - 31-12-2021 / 08:12
LA UIA PIDE LA OBLIGATORIEDAD DE VACUNACIÓN PARA LOS TRABAJADORES

Las fábricas buscan que los empleados completen las vacunas para evitar parates

Las fábricas buscan que los empleados completen las vacunas para evitar parates
Las empresas con altos niveles de primera y segunda dosis evitaron los cierres productivos. En la UIA señalaron que aquellas con baja vacunación "ya están sufriendo" los efectos de la tercera ola. El Gobierno admitió que habrá una caída de la actividad por el impacto del aumento de los casos Covid.
Cuando en el mundo se superan los 280 millones de casos desde que comenzó la pandemia, en nuestro país entramos de lleno en la tercera ola. A toda velocidad, con niveles de contagiosidad acelerados y tensionando la capacidad instalada para testeos, los casos en el país crecieron un 200% en las últimas dos semanas.
 
Las jurisdicciones que más casos reportaron en promedio durante los últimos 7 días son la Provincia de Buenos Aires, Córdoba (donde se identificó circulación comunitaria de la variante ómicron), Ciudad de Buenos Aires, Tucumán y Santa Fe. Frente a esto el Gobierno anunció cambios en la política de aislamientos y en la definición de casos sin necesidad de hisopados.
 
El fuerte ascenso de casos por contagio de Covid que se registró durante la última parte de diciembre tendrá un impacto "inevitable" en la producción industrial. Esa previsión está en la hoja de ruta del Gobierno nacional, que prevé un stop en el crecimiento fabril debido a cierre de turnos por enfermedad o prevención.
 
Aunque los empresarios del sector buscarán profundizar el proceso de concientización sobre el plan de vacunación para que el impacto de la tercera ola afecte lo menos posible a la actividad manufacturera. Las empresas con altos niveles de primera y segunda dosis evitaron los cierres productivos. En la UIA señalaron que aquellas con baja vacunación "ya están sufriendo" los efectos de la tercera ola.
 
La UIA había planteado, antes de la reapertura total, el pedido de obligatoriedad de vacunación para los trabajadores como condición para volver a las fábricas. Según un relevamiento parcial que hicieron los industriales con referentes regionales y sectoriales, "el personal joven es más reacio a darse la segunda dosis". "Si no le estás encima pidiendo que se vacunen, ellos se hacen los distraídos", se resignó otro industrial.
 
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Fuentes del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación confiaron a BAE Negocios que el achique de la producción ante el crecimiento de los casos positivos y de contactos estrechos se podrá verificar durante enero, y anunciaron que trabajarán con las empresas para reinstalar controles más estrictos en las fábricas para que se conviertan en centros de detección temprana de casos Covid.
 
Existen, sin embargo, mundos distintos adentro de las empresas. Mientras esperan por la autorización para que los centros médicos que funcionan dentro de las plantas o los parques industriales puedan realizar test de detección del Covid, ya en la actualidad hay fábricas afectadas en su producción por ausencias casos positivos de coronavirus o contacto estrecho.
 
"Algunas empresas que tenían casi un 20% de persona sin vacunas y poco porcentaje de gente con segunda dosis, en la actualidad están teniendo algunos problemas con la producción", confió a este diario un integrante de la Unión Industrial Argentina (UIA), que mantiene un vínculo cotidiano con las pymes del sector.
 
 
Vacunación obligatoria
 
Justamente la UIA había planteado, antes de la reapertura total, el pedido de obligatoriedad de vacunación para los trabajadores como condición para volver a las fábricas. Sucede que, según un relevamiento parcial que hicieron los industriales en charlas informales con referentes regionales y sectoriales, "el personal joven es más reacio a darse la segunda dosis". "Si no le estás encima pidiendo que se vacunen, ellos se hacen los distraídos", se resignó otro industrial.
 
Una empresa dedicada a la producción de insumos vinculados a la construcción tiene un registro del 98% de su personal vacunado con primera dosis, 85% con la segunda y 27% con el refuerzo. "Lo que estamos viendo es que los números de contagio nos suben semana a semana en el último mes son todos casos muy leves y todavía es un porcentaje bajo de todo el personal. No estamos sintiendo que esto nos afecte la producción", afirmó el empresario consultado.
 
Existe, aun con un panorama dispar, una fuerte alarma entre los empresarios por la disparada de casos. "El incremento diario porcentual es muy grande, y cada 3 a 4 días se duplican los casos. Si esto no lo paramos, va a ser muy preocupante", admitió otro integrante de la UIA.
 
Por Ariel Maciel
 
Fuente: BAE Negocios
 

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02-04-2026 / 18:04
02-04-2026 / 18:04
01-04-2026 / 14:04
La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

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