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Nacionales - 26-12-2021 / 10:12
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Sin memoria, verdad y justicia no hay Nunca Más con la brutal deuda y el espionaje macrista

Sin memoria, verdad y justicia no hay Nunca Más con la brutal deuda y el espionaje macrista
La próxima crisis no va a tardar dos décadas en llegar; está a la vuelta de la esquina si no se hace nada para evitarlo. Ahí van los compromisos del Frente de Todos: nunca más crisis, nunca más lawfare, nunca más deuda. Pero sin memoria, verdad y justicia no puede haber Nunca Más.
Luis Muiña, el asesino y secuestrador que formó parte del grupo de tareas en el Hospital Posadas durante la última dictadura y al que esta Corte Suprema había beneficiado en 2017 con un fallo que ordenaba la aplicación del 2x1 para abreviar su condena, falleció el miércoles pasado, preso.
 
Sólo una enorme manifestación popular en repudio a esa decisión obligó al máximo tribunal a retroceder sobre sus pasos y evitó que fuera liberado. Esa fue la única vez que la sociedad, en la calle, pudo torcerle el brazo a una decisión corporativa durante los cuatro años que duró el gobierno de Mauricio Macri. Es difícil no preguntarse qué habría pasado si el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional debía enfrentar una resistencia social similar. Es probable que la historia hubiera sido diferente.
 
Lo cierto es que a esta altura del partido parece evidente que después de la crisis de 2001 la Argentina no generó (para usar una metáfora en boga) los mismos anticuerpos que había sabido producir tras la dictadura y que permiten que el consenso del Nunca Más siga vigente, aunque con algunos bollos, casi medio siglo después del golpe.
 
Es cierto que ahora llegó al Congreso una diputada, Victoria Villaroel, que niega el terrorismo de Estado, y hay otros, como Ricardo López Murphy, que cuestionan abiertamente la cifra de 30 mil desaparecidos. El rechazo social a esas expresiones sigue siendo altísimo, incluso en parte de su electorado. Y lo que es más importante: los militares efectivamente dejaron de ser un problema para la democracia argentina hace mucho tiempo.
 
Por el contrario, cuando se cumplen veinte años de la crisis de diciembre, figuras centrales de esa tragedia, como Domingo Cavallo, son reivindicadas por toda la oposición y sus consejos económicos guían a sus equipos técnicos mientras que otros protagonistas de ese violento derrumbe, como Hernán Lombardi, Patricia Bullrich, Federico Sturzenegger y el propio López Murphy, hoy ocupan lugares eminentes en esa coalición, que ganó con amplia ventaja las elecciones de medio término y tiene chances concretas de volver a ser gobierno en 2023.
 
Y el FMI otra vez está en el país, merced de un crédito impagable tomado, según dijo Macri, para financiar la fuga de capitales de los mismos bancos que en 2001 se quedaron con los ahorros de los argentinos.
 

 
Seguramente la explicación de por qué un trauma generó semejante reacción en la sociedad durante al menos tres generaciones mientras que el otro parece no haber dejado defensas sea compleja y deba tener en cuenta muchas variantes.
 
Voy a limitarme a hacer foco en una sola diferencia, que salta rápidamente a la vista: los crímenes cometidos por la dictadura fueron juzgados en un proceso transparente de cara a la sociedad, mientras que los responsables del enorme daño causado a los argentinos en 2001 no tuvieron que responder por sus delitos. Los efectos de juzgar, cuando lo hace un tribunal idóneo y confiable, no solamente se limitan al castigo. Pueden marcar un camino.
 
Hipótesis: no hay ni puede haber un Nunca Más sin memoria, verdad y justicia.
 
Este gobierno planteó, en sus primeros días, la necesidad de que la Argentina trace dos líneas rojas: un Nunca Más a "los sótanos de la democracia" (en la primera asamblea legislativa de Alberto Fernández, al asumir la presidencia, el 10 de diciembre de 2019) y un Nunca Más a "un endeudamiento insostenible" (en su segunda asamblea legislativa, el primer día del período de sesiones ordinarias del Congreso, el 1 de marzo de 2020).
 
Sin soslayar el efecto que tuvo la pandemia, dos años más tarde esas premisas parecen más lejos que entonces: el Poder Judicial actúa cada vez más abiertamente como un actor parapolítico que no está expuesto a supervisión ni sanciones, mientras que el ciclo de endeudamiento que abrió Macri parece cada vez más lejos de una conclusión definitiva.
 
"Hoy vengo a manifestar frente a esta Asamblea y frente a todo el Pueblo Argentino, un contundente Nunca Más. Nunca Más a una justicia contaminada por servicios de inteligencia, operadores judiciales, procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos. Nunca más a una justicia que decide y persigue según los vientos políticos del poder de turno. Nunca más a una justicia que es utilizada para saldar discusiones políticas, ni a una política que judicializa los disensos para eliminar al adversario de turno. Lo digo con la firmeza de una decisión profunda: Nunca más es nunca más", prometió Fernández en su primer discurso como presidente.
 
Fue el pasaje que despertó más aplausos, en el recinto y en la calle, y dominó las portadas de los sitios de noticias y las tapas de los diarios.
 
Dos años más tarde, el panorama es muy diferente. Esta semana, los jueces Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, de la Cámara Federal Porteña en Comodoro Py, decidieron echar por tierra la hipótesis de una asociación ilícita detrás de hechos comprobados de espionaje durante el gobierno de Macri.
 
"Si bien existen hechos objeto de esta pesquisa que podrían ser considerados ilegales, la prueba reunida no es suficiente para evidenciar la existencia de un plan masivo de inteligencia ilegal. Ello nos permitió descartar, de momento, la existencia de una asociación ilícita abocada a influir en la situación política, social y económica del país", escribieron. Llorens todavía no pudo justificar sus visitas a la Quinta de Olivos. Bertuzzi fue puesto en ese cargo a dedo por el propio Macri.
 
La línea de investigación suscrita por los camaristas, que rechazaron todos los pedidos de recusación, es que hubo una banda de espías que trabajaban en la AFI y hacían inteligencia ilegal sobre más de 300 objetivos, incluyendo opositores políticos, dirigentes de primera línea del propio macrismo (Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Diego Santilli, entre otros) y hasta familiares del entonces presidente sin que en la Casa Rosada ni en el despacho del titular de la Agencia, Gustavo Arribas, se supiera del asunto.
 
El fallo revocó el procesamiento de Arribas y también confirmó la falta de mérito de Darío Nieto, el secretario personal de Macri, que cuando tuvo que hacer frente a una orden de allanamiento se encerró en su auto para borrar el contenido de su celular.
 
Esta causa de espionaje se había iniciado en Lomas de Zamora pero la cámara de Casación, también afín al expresidente, decidió en febrero de este año y con argumentos poco convincentes, pero que jamás serán revisados, trasladarla a Py, donde era cantado que la investigación acabaría por naufragar. Lo mismo puede suceder con la que involucra al espía Marcelo D'Alessio y el fiscal Carlos Stornelli, que esta semana confirmó su mudanza del Juzgado Federal de Dolores a Comodoro Py.
 
Las querellas temen que esta decisión sea la cabecera de playa para sacar de Dolores otras dos causas, que son las que más preocupan a Macri: la que investiga la instalación de bases de la AFI en el Gran Buenos Aires y la que va detrás del espionaje a familiares del ARA San Juan.
 
Lo que resulta claro a esta altura es que los tribunales siguen respondiendo a la misma matriz que diseñaron el expresidente y su mesa judicial, hecho que no se modifica por los fallos que tardíamente reconocen la inexistencia de delito en la mayoría de las causas con las que se intentó perseguir a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
 
La Corte del 2x1 desafía abiertamente al gobierno, esgrimiendo fallos como espadas, en una batalla que lesiona, antes que nada, a la institucionalidad del país. Los poderes electos por la voluntad popular quedan a la merced de cuatro tipos que nadie votó y que arrastran severos problemas de legitimidad. Es imposible, así, un Nunca Más a los sótanos de la democracia como prometió Fernández para su gobierno.
 
El otro asunto pendiente no solamente lo planteó el mandatario cuando habló, el 1° de marzo de 2020, de un "Nunca más a un endeudamiento insostenible", a "decisiones que se toman con ínfulas tecnocráticas y de espaldas al pueblo" y a "la puerta giratoria de dólares que se fugan dejando tierra arrasada a su paso".
 
La idea la había mencionado CFK tres semanas antes, el 8 de febrero en la Feria del Libro de La Habana, en Cuba, adonde había viajado a presentar su libro Sinceramente. Pero la vicepresidenta a su vez la había tomado de un tuit que había publicado dos días antes el ministro de Economía, Martín Guzmán, para celebrar la aprobación de la ley de Sostenibilidad de la Deuda: "Que este sea el principio de un Nunca Más a los ciclos de sobreendeudamiento".
 
Ese mismo 1° de marzo el presidente prometió una investigación sobre el proceso de toma de esa deuda con el FMI con consecuencias penales para los responsables. No se trataba de judicializar la decisión política de haber tomado el crédito, aún con los costos enormes que trajo para todo el país, sino las irregularidades que se detectaron en el trámite, que no solamente no pasó por el Congreso, algo que la ley en ese entonces autorizaba, sino que se salteó los pasos burocráticos mínimos que se establece para controlar esa clase de préstamos antes de asumir un compromiso de tal magnitud. El expediente está en manos de la jueza María Capuchetti, que responde a Daniel Angelici. No registró avances hasta ahora.
 
Así como la crítica lapidaria que hizo esta semana el FMI a la gestión de Macri de ese programa, reconociendo la fuga de capitales y la utilización política de los fondos asignados, es importante pero no alcanza si no se acuerdan condiciones convenientes para que la Argentina pueda afrontar esa deuda impagable; la negociación que lleva adelante Guzmán es importante, urgente y hasta puede resultar exitosa, pero nunca alcanzará, por sí sola, para clausurar la puerta y que otros gobiernos no vuelvan a sobreendeudar al país, en una nueva versión de nuestras crisis recurrentes.
 
Solamente una investigación detallada, transparente y ante los ojos de la sociedad puede construir el consenso necesario que se requiere para dar ese paso.
 
Los tiempos se aceleran. Los protagonistas de la última crisis no tardaron veinte años en lavarse la cara, como sucedió con sus correligionarios de 2001, sino que ya, apenas dos años después de dejar el país arrasado, ya dan consejos a través de sus cuentas en las redes sociales y pronto volverán a emitir sus diagnósticos y opiniones en canales de televisión, sin que nadie les pregunte o los cuestione por su rol en aquel desastre.
 
La próxima crisis no va a tardar dos décadas en llegar; está a la vuelta de la esquina si no se hace nada para evitarlo. Ahí van los compromisos del Frente de Todos: nunca más crisis, nunca más lawfare, nunca más deuda. Pero sin memoria, verdad y justicia no puede haber Nunca Más.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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26-01-2022 / 10:01
¡María Eugenia Vidal está hasta las manos! En busca de reconstruir la trama de la mesa judicial, sus protagonistas y el armado de causas contra sindicalistas, el juez Ernesto Kreplak le pidió a la gobernación de la provincia de Buenos Aires y a los ministerios de Justicia, Trabajo e Infraestructura locales que entreguen correos electrónicos y agendas de 2017 (en papel o digitales) de la exgobernadora de Vidal, el exsubsecretario de Justicia, Adrián Grassi, y los exministros Marcelo Villegas y Roberto Gigante.
 
La medida se suma a los entrecruzamientos de llamadas ya ordenados sobre las mismas personas y el resto de los presentes en la reunión del Banco Provincia el 15 de junio de 2017 --donde Villegas dijo que deseaba tener una "Gestapo" para "terminar con los gremios"-- además de sus visitas a la Casa Rosada, la Quinta de Olivos y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).  La fiscalía, además, rechazó este martes un intento de llevar la causa a Comodoro Py.
 
La Justicia investiga el espionaje ilegal de la mafia macrista y la "denominada mesa judicial". Y apunta contra los que fueran los máximos responsables del gobierno provincial de Vidal. Han espiado ilegalmente con la estructura mencionada, a centenares de opositores al entonces gobierno de la Provincia de Buenos Aires, mediante la recolección de información ilegal que luego era entregada a medios periodísticos afines.
 
Dichas maniobras tenían el objeto de realizar campañas mediáticas y nutrir de información a fiscales y jueces para alentar persecuciones judiciales, también manifiestamente ilegales. Estas afirmaciones se respaldaron con material probatorio, el cuál la fiscalía entendió que era suficiente para iniciar la investigación correspondiente. Esperemos que ahora jueces y fiscales se muestren decididos a llegar al fondo de estas "cloacas" de modo que toda esta mafia quede expuesta a la luz y puedan ser eliminadas.
 
La Opinión Popular
 

26-01-2022 / 09:01
Mientras la negociación con el Fondo Monetario Internacional está pasando por su momento más álgido, se espera que el final de la feria judicial traiga novedades en la causa que investiga a Mauricio Macri y a figuras de primera línea de su gobierno por irregularidades al suscribir el crédito por más de 50 mil millones de dólares con ese organismo y por negligencia en el uso que se le dio a esas divisas.
 
El expresidente norteamericano entre 1797 y 1801, John Adams, lo dijo con sinceridad brutal: "hay dos formas de conquistar y esclavizar una nación; una es con la espada, la otra es con la deuda". Ya no se conquista a los países subdesarrollados con bombardeos o invasiones militares, salvo que tengan gobiernos demasiado irritantes para el eje Washington-Londres-Bruselas, que es lo mismo que decir Occidente, OTAN, sistema financiero global (FMI-Banco Mundial), etcétera.
 
Argentina vuelve a probar esa amarga medicina, como cada vez que un gobierno de derecha la cargó de deudas, muchas fraudulentas, obedeciendo al manual del sometimiento. Y otra vez es un gobierno popular el que debe pagar. Es un mecanismo tan perverso como brutal.
 
Hay poderosos sectores internos que apoyan y se benefician con el desastre, aquí y en todo el mundo: las elites económicas y su prensa insidiosa. Son los socios locales del capital extranjero, los que apoyan o ejecutan las políticas antinacionales. Son los que provocan corridas al dólar, atacan en las bolsas, juegan al "riesgo país"... Estrategias para disciplinar a la clase política y a buena parte del electorado.
 
La hoja de ruta neoliberal del FMI es la de siempre, la misma que detonó a los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa: bajar el déficit fiscal, es decir la inversión pública, en forma dramática aunque todavía estemos en plena pandemia; devaluar la moneda para acercarla al dólar ilegal (que mueve volúmenes insignificantes en el "mercado paralelo"), archivar la obra pública con todo lo que ello implica. El FMI tampoco cede en ampliar los plazos de pago ni en bajar la sobretasa abusiva de interés.
 
Si la UCR apoya estas medidas estará olvidando lo que le sucedió a Alfonsín y a De la Rúa. ¿Tanta amnesia -y acatamiento- le exige la sociedad con la derecha macrista endeudadora? La pulseada entre el FMI y el gobierno, que insiste en su voluntad de llegar a un acuerdo pero sin resignar crecimiento, consume tiempo y se acercan horas decisivas porque este viernes vence un pago de 731 millones de dólares. El manual para someter al país sin necesidad de una intervención militar, como explicaba Adams, está en plena ejecución. No hace falta la espada porque está la deuda.
 
En estas horas se define si Argentina vuelve al redil colonial del sistema financiero diseñado por EEUU y secundado por Europa, las potencias neocoloniales, o se atreve a transitar un camino de soberanía, que no será fácil pero que no someterá al país a la humillación de tener que rendir cuentas al FMI y a recibir órdenes de cómo debe invertir el Estado. Eso significará menos educación, salud, obra pública y bienestar, y más pobreza, desigualdad, atraso y dependencia. No es teoría, es pura práctica. Ya lo sufrimos antes; y no solo los argentinos sino una multitud de países.
 
En esta catástrofe nos metió el macrismo, y ahora sus dirigentes pretenden lavarse las manos como Pilatos. En realidad, si tuviéramos la suficiente voluntad política y determinación, deberíamos obligar a pagar a quienes generaron la deuda: Macri y sus amigos. Sería de estricta justicia.
 
La Opinión Popular
 

25-01-2022 / 08:01
Claro y contundente mensaje de Alberto Fernández al Fondo Monetario. El presidente afirmó ayer que el FMI debe contemplar el "derecho a crecer como nosotros queremos crecer" en las negociaciones que la Argentina lleva adelante con el organismo multilateral para acordar un nuevo programa de financiamiento de la brutal deuda de alrededor de US$ 45.000 millones contraída durante el gobierno de Mauricio Macri.
 
Las cosas por su nombre: las palabras del jefe del Estado cobran fuerza debido a que el viernes se produce el primer vencimiento del corriente año con el FMI, por 731 millones de dólares. El Presidente, al participar ayer de un acto de lanzamiento del plan de vacunación para la vuelta a clases, en el partido bonaerense de Morón, dijo que "cuando los ajustes llegaron, nuestro pueblo padeció".
 
En ese marco, el jefe de Estado pidió recordar "lo que fue el 2001, y el ajuste más cercano, que hizo desaparecer el Ministerio de Trabajo, Salud y Ciencia y Tecnología", en alusión a lo ocurrido en 2018 durante la desastrosa gestión de Macri.
 
Argentina enfrenta el primer vencimiento de intereses del año, por 731 millones de dólares, mientras que en 2021 realizó dos pagos de capital por 1.900 millones de dólares cada uno, de una deuda total de 45.000 millones que contrajo la anterior administración macrista con el FMI.
 
El gobierno argentino intenta alcanzar un acuerdo con el FMI antes del próximo vencimiento de capital, previsto para marzo por un monto superior a los US$ 2.000 millones, y busca destrabar por estas horas las negociaciones con los principales socios de organismo.
 
La semana pasada, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que las diferencias con el FMI tienen que ver con velocidad en la que la Argentina llegaría en el tiempo a eliminar el déficit fiscal, ya que el país prioriza el crecimiento y la demanda.
 
"La diferencia que tenemos con el FMI es la velocidad de consolidación fiscal y las combinaciones entre gastos e ingresos. No queremos penalizar la demanda cuando la economía se está recuperando", dijo Guzmán en una entrevista con el diario francés Le Figaro.
 
Guzmán precisó que Argentina "redujo fuertemente el déficit primario del 6,4% del PIB en 2020 al 3% en 2021; una reducción de 3,5 puntos en un año con un crecimiento del 10%. Si continuáramos en la trayectoria pronosticada por el FMI, se socavaría el crecimiento y el éxito del programa de apoyo".
 
Entonces, lo que "Argentina ahora quiere más tiempo para pagar y quiere llegar a un acuerdo, que es necesario para ambas partes. La economía va mejor, pero necesitamos más tiempo para pagar", concluyó Guzmán.
 
La Opinión Popular
 

25-01-2022 / 07:01
Las olas de contagios y la falta de dólares le pusieron zancadillas esporádicas a la industria. Y, sin embargo, con todo, el 2021 fue un muy buen año para el sector, que terminó en un nivel de crecimiento destacado a nivel mundial: fue, debajo de China, el país que mayores mejoras logró respecto al 2019 prepandémico en el ámbito fabril.
 
En diciembre hubo un nuevo mes de crecimiento de 0,3% respecto a los niveles de noviembre. Y el año terminó con niveles por encima de los diciembres de 2018, el 2019 y el 2020. El crecimiento del año no fue solo por arrastre estadístico, sino que además, respecto a noviembre del año pasado también hubo una mejora abultada, de 7,6%.
 
El último trimestre del 2021 terminó con una nueva mejora promedio de 1,2% respecto al trimestre previo. Eso pese a que ese último período había empezado con el pie izquierdo, con una contracción de 5%, según los datos oficiales del Indec. Entre noviembre y diciembre logró recuperar casi todo lo perdido en ese mes, en el que complicó la falta de dólares en la economía.
 
El BCRA buscó frenar la salida de divisas con restricciones a los pagos de importaciones, lo que tuvo consecuencias positivas en lo cambiario, con una fuerte recuperación del superávit comercial, pero negativas en la economía real, con una interrupción abrupta de la reactivación. Ese fue uno de los traspiés del 2021. El otro, el más grande, fue por la segunda ola de contagios, que generó una contracción mensual de 8,3% en mayo, de la que se salió rápido, con un crecimiento de 12,1% en junio.
 
Para lo que viene, ambos factores pueden ponerle un freno a la recuperación. Tanto la pandemia por los aislamientos obligados que genera entre los operarios, más lo cambiario por su efecto en los costos productivos cada vez que hay un alza del precio del dólar, más el impacto que genera la devaluación algo más acelerada que el atraso del 2021 sobre el consumo de los hogares que tironea a la producción.
 
El Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) publicó sus datos de producción industrial de diciembre. Se trata del IPI-Cammesa, que se realiza partir de una reponderación de los datos de consumo eléctrico de las fábricas. El indicador permite adelantar con cierta precisión los números que publicará más adelante el Indec, que hasta ahora solo mostró datos de noviembre. Si el 0,3% que arrojó el IPI-Cammesa se corrobora en los datos oficiales, habrá terminado el año pasado con una mejora de 16% respecto a la totalidad del 2020 y de 7% contra el 2019.
 
Además destacaron que el sector automotriz tuvo un desempeño destacable en el 2021, que traccionó al total de la industria: "El notable desempeño en el sector automotriz es una variable relevante para explicar por qué la recuperación del conjunto de la industria manufacturera argentina fue de los más aceleradas del mundo en 2021 (creció 6,4% contra 2019 si tomamos enero-noviembre y 7% si tomamos el dato adelantado de diciembre), por detrás de China, pero por encima de los países de la región, los de Europa Occidental, India, Japón y Estados Unidos"
 
La Opinión Popular
 

24-01-2022 / 12:01
La diputada María Eugenia Vidal acaba de proveer un material de análisis muy rico, difundió un hilo de tweets sobre el endeudamiento argentino. Un análisis detallado de ese material permite espiar un poco en su pensamiento pero es, además, un indicio fuerte sobre el esquema neoliberal dominante en la dirigencia del PRO.
 
Vidal difundió un hilo de cinco tweets. En el primero de ellos, la ex gobernadora sostuvo: "El 80 por ciento del préstamo contraído por el fondo se usó para pagar deudas en dólares, tomada por gobiernos anteriores, otro 13 por ciento para pagar deuda en pesos. La tasa fue la mitad de la del mercado en ese momento". Vidal ofreció como demostración de esa información un cuadro donde se detalla la cantidad de dólares del préstamo del Fondo que fueron destinados a cancelar letras o distintos bonos emitidos por el Estado argentino.
 
La primera curiosidad es que la información que brinda el cuadro es insuficiente. Para demostrar que el crédito fue utilizado para pagar deudas contraídas antes del 2015, debería incluir la fecha de emisión de los bonos y las letras cancelados. Sin embargo, ese dato no está. Parece que está pero no está.
 
Ella, ¿se dará cuenta de la trampa o simplemente colgó algo que le pasaron? Mientras se devela el misterio, conviene hacer un breve recordatorio. ¿No se produjo en abril de 2018 una estampida, en la que tenedores de miles de millones de letras en pesos empezaron a reclamar dólares? ¿No generó eso un desequilibrio que fue, al fin y al cabo, el que provocó una inestabilidad tremenda del tipo de cambio? ¿No fue ese fenómeno el que provocó que el Gobierno recurriera al Fondo, más allá de qué parte del crédito usara para satisfacer la demanda de dólares y cual para cancelar viejas deudas?
 
Entonces, aquí hay dos rasgos de la mirada económica de Vidal, que se asesora con algunos de los principales economistas de su partido. Uno: el material documental no es preciso. No alcanza para saber si su conclusión es correcta o no. Dos: el relato histórico omite elementos centrales para explicar lo que pasó. En ese sesgo hay, claro, un interés: si el problema fue la vieja deuda y no la crisis de confianza, la culpa es de quienes contrajeron la primera y no de quienes generaron la segunda. O sea: la culpa es del otro.
 
Pero ese primer tweet tiene otro detalle, porque da por sentado que utilizar el crédito del fondo para cancelar una deuda en dólares era una política criteriosa o, al menos, inevitable. "Se usó para pagar deudas", dice. ¿Estuvo bien eso? ¿Por qué estuvo bien? En su revisión difundida en diciembre, el propio Fondo Monetario sostuvo que ese crédito fue concedido para que la Argentina defendiera sus reservas.
 
Esto es, el Gobierno podría haber hecho lo que hizo unos meses después: limitar el retiro de dólares, reperfilar vencimientos, defender así las reservas y la moneda, y tal vez volver después más robusto al mercado de capitales. Al no hacerlo, habiendo alternativas obvias, dilapidó el dinero. La afirmación de Vidal es toda una posición en ese debate: ella parece estar de acuerdo con la manera en que se utilizó el dinero del Fondo, algo que el mismo Fondo cuestionó. ¿Lo está? ¿Lo habrá pensado al menos?
 

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