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El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 26-12-2021 / 10:12
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Hay algunos motivos para brindar

Hay algunos motivos para brindar
En el último domingo del año, aunque hay más contagios y necesidad de cuidados, la gente común podrá amucharse, festejar, poner algo en la mesa, brindar. Con tremenda disparidad, lo subrayamos en cada columna, también en esta. Pero, por lo menos, han mejorado las perspectivas y podemos vernos las caras, reencontrarnos, tener un rato de alegría o hasta de felicidad.
La nueva anormalidad causó estragos una semana atrás. El rechazo del Presupuesto 2022 en la Cámara de Diputados complicará la gestión pública nacional y en efecto cascada las provinciales y municipales. Perjudica al Estado y a los ciudadanos. La prórroga mediante decreto presidencial del Presupuesto 2021 obra como paliativo pero sin impedir plenamente trabas, demoras e incertezas.
 
La irresponsabilidad opositora lo hizo. Las divisiones de Juntos por el Cambio (JxC) favorecen a sus facciones intransigentes u obstruccionistas, destituyentes en el borde. Las palomas (suponiendo que existieran) son devoradas por los halcones.
 
Una sesión memorable, acaso irrepetible, reformando el impuesto a los Bienes Personales (BBPP) concedió una revancha parcial al Frente de Todos (FdT). Derramó recursos para los gobernadores de cualquier signo político: el impuesto es coparticipable; reducir la recaudación secaría las arcas provinciales. La firma del Compromiso Fiscal va en el mismo sentido. Las diferencias de roles entre los dirigentes cambiemitas sin Tierra y los que gobiernan gravitan más que las partidarias o la de las facciones internas.
 
El crecimiento anual del PBI supera las previsiones, el impacto del turismo, la gastronomía, y el entretenimiento lo explica en buena medida. La heterogeneidad entre trabajadores de diferente inserción o distintas ramas de producción sigue constante aunque se notan promisorias mejoras de consumo popular.
 
La temporada de verano será record, viajarán millones de argentinos: un conjunto que no se reduce a la clase alta aunque (ay) sin abarcar a la totalidad. Mejoró la tasa de empleo y bajó la de desocupación según mediciones del INDEC. No por efecto desencanto (falta de búsqueda) sino por creación de puestos de trabajo.
 
Los informales y las mujeres, usuales últimos orejones del tarro, ranquean entre los más beneficiados. Un sociólogo describe, en un recomendable hilo de tuits: "se recuperó el empleo en todas las categorías ocupacionales, aunque principalmente más en las más afectadas por la pandemia (informales y cuentapropistas), a su vez las más precarias. Hoy hay un poco menos de asalariados informales y un poco más de cuentapropistas que en 2019".
 
Al cuadro, certero y agridulce, debe agregarse una de las carencias de la etapa: la baja capacidad adquisitiva de los sueldos. De cualquier modo, la reactivación mejora la vida, dinamiza la economía, funciona como émbolo keynesiano.
 
El Gobierno decide desinstalar en etapas la prohibición de despedir. La hipótesis oficial, sensata y antagónica al relato empresarial, es que los patrones no contratan porque es barato ni dejan de hacerlo porque son caros los virtuales costos por indemnizaciones. Lo hacen cuando tienen perspectivas de producir, crecer, vender o exportar. Las corporaciones empresarias no celebran la novedad, entretenidas en victimizarse por el proyecto referido a Bienes Personales.
 

 
AVANCES LOCALES Y REGIONALES. SE FIRMA EL CONSENSO FISCAL
 
Una sesión asombrosa en el Congreso tras el rechazo del Presupuesto
 
El gobierno dio vuelta la sesión en Diputados, combinando muñeca, capacidad para negociar y la cuota de fortuna que Maquiavelo juzgaba imprescindible. Por un voto se aprobó la reforma impulsada por el oficialismo, superior al proyecto que venía del Senado aprobado por unanimidad.
 
La antidemocrática praxis opositora dejando sin Presupuesto al Estado aprovechó errores tácticos del oficialismo. Se subsanaron en esta semana. Más diálogo, destreza para sumar al Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT-Unidad). Digamos todo: el triunfo contó la colaboración de dos diputados radicales que estaban de paseo, en el extranjero. El viajar es un placer con espinas. Por una vez, Disneylandia propicio una reforma progresista.
 
Los aliados de PRO fustigaron a los viajeros pero las diatribas más feroces provinieron de la prensa dominante. Periodistas de Clarín y La Nación maltrataron a los legisladores, les gritaron a distancia, les exigieron renuncias. Quedó en claro quién manda y quien es perejil en la coalición opositora. Los periodistas, capangas; mensúes los representantes del pueblo.
 
La definición por penales alumbró un proyecto saludable. Razonable elevar los mínimos no imponibles para evitar que la inflación perjudicara a contribuyentes con patrimonios relativamente modestos. Equitativo, a su vez, acrecentar las alícuotas para contribuyentes ricos. O prorrogar las que gravan más a los bienes ubicados en el extranjero, innovación promovida por la Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP) el año pasado. BBPP es un tributo progresivo, al patrimonio, detalle que se le escapa a los indignados opositores. 
 
El Senado tendrá que decidir el 29, día de los ñoquis, para desmentir otra leyenda. La aprobación del proyecto de Diputados asoma como el desenlace más posible pero nadie puede cantar victoria antes de que se cuenten los votos en el actual esquema parlamentario.
 
El sesgo absoluto anti impuestos carece de seriedad. Se desfonda al Estado invocando defender a "la clase media". Los cambiemitas, antes que adalides de la clase media, son Hood Robin convictos y confesos. Obstruyeron en su momento el Aporte Solidario y Extraordinario ("de las grandes fortunas") que concernía a menos de 20.000 magnates. En tiempos de pandemia y de deuda exorbitante con el Fondo Monetario Internacional (FMI)... Solidaridad de clase, al extremo. La opción preferencial por los ricos.
 
La derecha clamó que el aporte era inconstitucional, que lloverían y prosperarían amparos judiciales en su contra y que la recaudación sería escasa. La realidad refutó los vaticinios.
 
En días recientes juzgados distintos rechazaron cautelares promovidas ad hoc por Carlos Tévez y Cristiano Ratazzi. La jurisprudencia viene impiadosa con los aspirantes a elusores. La repercusión mediática, incluso la afín al Gobierno, resaltó mucho a Tévez, poco al empresario. Este cronista cree que el Aporte es legal y equitativo.
 
Pero cuela una mini reflexión: Tévez ganó su plata laburando mucho y bien, es de humilde extracción social, prodigó alegría masiva en las canchas, anche en la Selección. Ratazzi, arquetípico burgués local, heredó riqueza, nació multimillonario, jamás trabajó de veras, estuvo a un tris de fundir a la FIAT, toda una proeza. Comportamientos fiscales semejantes pero trayectorias que pueden distinguirse...
 
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Federalismo en acción: 
 
Mañana se firmará el Consenso Fiscal entre el presidente Alberto Fernández y la mayoría de los gobernadores, incluyendo a los radicales Gerardo Morales (Jujuy), Rodolfo Suárez (Mendoza) y Gustavo Valdés (Corrientes): Morales y Valdés se autodefinen presidenciables. El jujeño es más conocido a nivel nacional y preside la Unión Cívica Radical, dos ventajas comparativas. Valdés cuenta con una: elegido este año, tiene mandato hasta 2025, no arriesga la provincia en el electoral año 2023. De momento los precandidatos de PRO parecen tener mejor perspectivas que los correligionarios.
 
Uno de ellos, el primus inter pares Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, no firmará ni estará en el encuentro. Enfrentado con AF por reparto de fondos nacionales desde 2020, aduce que está en contra de aumentar impuestos. Macanea, para variar. Los impuestos, tasas y contribuciones porteñas ya treparon, mucho.
 
Los gobernadores de todos los distritos necesitan regularizar e intensificar tratativas con la Nación. El acuerdo demarcará pautas para eventuales subas de impuestos provinciales. No los establece ni los impone. Los gobernadores resolverán, el federalismo argentino tiene asperezas pero existe.  Los mandatarios boinas blancas aseguran que no habrá nuevos gravámenes ni cambiarán los actuales. Pero no estamparán dicho compromiso por escrito... habrá que ver.
 
La secretaria de Provincias del Ministerio del Interior Silvana Batakis faculta a las provincias a subir la alícuota de Ingresos Brutos que suele ser la mayor fuente de recursos en los territorios.
 
abre la puerta para que se creen impuestos provinciales a la transmisión gratuita de Bienes: herencias o anticipos, donaciones etc. La provincia de Buenos Aires cuenta con uno.
 
El impuesto a la herencia fue tributo nacional durante añares, lo derogó la dictadura cívico militar cuando era ministro de Economía un potentado heredero: José Alfredo Martínez de Hoz. No se reestableció desde entonces, casualidad permanente. Es un gravamen fácil de determinar y de cobrar. Suele criticárselo aludiendo a la madre o abuela que hereda media vivienda modesta de su cónyuge. Injusticia y privación sencillas de reparar: basta con excluir ese caso o fijar un mínimo no imponible protector de la familia o las dos cosas.
 
Ordenar el sistema fiscal con asiduidad, dejando transcurrir apenas lapsos muy breves, se torna imperativo. La Vulgata derechosa contabiliza que en Argentina hay "x" impuestos. La cifra es sospechosa, como las toneladas de piedras arrojadas una vez en la Plaza Congreso. Nadie hizo la cuenta en serio.
  
Ninguna persona humana ni jurídica paga todos esos impuestos, que serían la sumatoria de nacionales, provinciales y municipales. La mitología urbana hace estragos, la ignorancia narrativa también. Pasa por alto las complicaciones del sistema federal, un vicio perenne que se acentuó durante la peste, como tantas desdichas.
 
Post data: La coparticipación federal constituye una de las herencias indigestas de la Reforma Constitucional de 1994. Construcción bizantina de los convencionales es imposible dictar la ley que contemple todos sus requisitos: engendro del Pacto de Olivos.
 
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Motivos para brindar: 
  
Gratificaron, aliviaron, esperanzaron, la elección de Gabriel Boric como presidente de Chile, su edad, su militancia, el gran discurso del domingo pasado. Se respiró alivio porque hubiera sido fatal la alternativa neo pinochetista. El progresismo regional recupera terreno, la derecha se despinta. La posibilidad de reelección de Lula da Silva embellece el panorama.
 
Se reafirma que la mayoría de los oficialismos son batidos en elecciones presidenciales bajo la pandemia. Sin ánimo de dar una explicación omnipotente: la vida cotidiana empeora, las restricciones sanitarias aunque sean sensatas limitan libertades, derechos, placeres. Los Gobiernos arrancan en desventaja...
 
El recambio generacional en Chile, la simultaneidad con la reforma de la eterna Constitución dictatorial, no son el fin de la historia ni garantizan el éxito pero ameritan mirar el horizonte con entusiasmo y levantar una copa mirando a la cordillera.
 
En el último domingo del año, aunque hay más contagios y necesidad de cuidados, la gente común podrá amucharse, festejar, poner algo en la mesa, brindar. Con tremenda disparidad, lo subrayamos en cada columna, también en esta. Pero, por lo menos, han mejorado las perspectivas y podemos vernos las caras, reencontrarnos, tener un rato de alegría o hasta de felicidad.
 
Los desafíos político-económicos, las carencias, las injusticias, la deuda externa, siguen ahí. Quienes integran este diario, su comunidad de lectores incluida, saben de qué se trata y cómo posicionarse. Por eso y por agradecimiento a la compañía permanente, este cronista eleva su copa virtual y desea un mejor 2022, para todos y todas.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

 

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