La Opinión Popular
                  14:44  |  Lunes 09 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná

Por
“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
Recomendar Imprimir
Nacionales - 19-12-2021 / 08:12
EL BLOQUEO DEL PRESUPUESTO 2022 ENTORPECE LA NEGOCIACIÓN CON EL FMI Y BUSCA DESESTABILIZAR AL GOBIERNO

La oposición judicial y política abusa de su poder y no le importa las consecuencias de sus medidas

La oposición judicial y política abusa de su poder y no le importa las consecuencias de sus medidas
El verdadero objetivo de Juntos por el Cambio con su inédito bloqueo del Presupuesto 2022 fue entorpecer la negociación con el FMI, en una maniobra que busca desestabilizar al Gobierno al postergar o impedir la renegociación del insólito crédito de 45 mil millones que pidió Macri. El intento de golpe blando copia la operación realizada por Cavallo contra Alfonsín.
Bienvenidos a la nueva anormalidad política. ¿Tan nueva, dirá usted? Jamás ciento por ciento porque las calamidades suelen enraizarse en el pasado cercano. La ingobernabilidad y la parálisis institucional que germinan peligrosamente se asientan en las crisis que padecemos pero, ojo, pegaron un salto cualitativo. Hacia abajo, hacia un posible abismo tal vez.
 
El rechazo del Presupuesto 2022 en la Cámara de Diputados y la sentencia de la Corte Suprema sobre el Consejo de la Magistratura concuerdan, "hacen sistema". Las oposiciones judicial y política abusan de su poder, se ne fregan de las consecuencias de sus medidas.
 
El Estado se debilita, lo que es festejado como un triunfo contra el contingente Gobierno presidido por Alberto Fernández. Craso error o, para ser más precisos, perversa voluntad. La Corte se encamina a empardarle a la menemista en la competencia para ser la peor desde 1983. Los cuatro machirulos alfa van por más. La Corte legisla y legisla pésimo. Los cortesanos disfrutan por haberle propinado un revés al gobierno. Funcionarios vitalicios, con retribuciones exorbitantes, dispensados por mano propia de pagar impuestos, encaminados hacia una jubilación fastuosa.
 
Dejar sin Presupuesto a un gobierno configura mala praxis. Reconoce un solo antecedente desde 1983, aplicado por el "Grupo A" versus la ex presidenta Cristina Fernández. La Ley de Leyes es imprescindible. La buena fe y la costumbre democrática aconsejan dejar esa herramienta en manos del Ejecutivo. La prórroga por decreto del Presupuesto anterior, imprescindible pero menos seria que cualquier Ley de Leyes actual, genera desorden administrativo, ralentiza la gestión. Se damnifica a la ciudadanía en pleno.
 
Los Presupuestos de Mauricio Macri fueron dibujos incumplidos. Nunca presentó un plan económico como el que le exige a Alberto Fernández. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no pasó por el Congreso. La oposición no resiste un archivo, pide lo que no hizo. Competir en dureza es la jugada única para la principal oposición. Diferenciarse dialogando, mostrarse institucionalistas parece perdedor, piantavotos. A más gritos, mejor rating.
 
La agresividad macrista podría motivar nuevos proyectos de ley: reformas laborales, supresión de la indemnización por despido. Llamar a movilizarse en defensa del Presupuesto o del Consejo de la Magistratura es inviable: están fuera del radar de la gente común. Pero un ataque a conquistas populares o laborales tiene que enfrentarse en la calle. La participación ciudadana estará en agenda el año que viene.
 

LA NUEVA ANORMALIDAD POLÍTICA
 
Las acciones desestabilizadoras de la Corte Suprema y de la oposición
 
Bienvenidos a la nueva anormalidad política. ¿Tan nueva, dirá usted? Jamás ciento por ciento porque las calamidades suelen enraizarse en el pasado cercano. La ingobernabilidad y la parálisis institucional que germinan peligrosamente se asientan en las crisis que padecemos pero, ojo, pegaron un salto cualitativo. Hacia abajo, hacia un posible abismo tal vez. 
 
El rechazo del Presupuesto 2022 en la Cámara de Diputados y la sentencia de la Corte Suprema sobre el Consejo de la Magistratura concuerdan, "hacen sistema". Las oposiciones judicial y política abusan de su poder, se ne fregan de las consecuencias de sus medidas.
 
El Estado se debilita, lo que es festejado como un triunfo contra el contingente Gobierno presidido por Alberto Fernández. Craso error o, para ser más precisos, perversa voluntad.
 
La Corte se encamina a empardarle a la menemista en la competencia para ser la peor desde 1983. Los cuatro machirulos alfa van por más.
 
Espóiler avisando para no ser traidor: esta columna propone que una sentencia debe analizarse considerando el contexto histórico. Este punto de vista discrepa con quienes hablan en abstracto, como si se tratara de un ejercicio teórico en una facultad de Derecho escandinava.
 
**
 
Según pasan los años: 
  
El Consejo de la Magistratura ("el Consejo" o "el CM" en adelante) nació flojo, hijo de la reforma constitucional de 1994 y de su núcleo político: el canje entre la reelección del entonces presidente Carlos Menem y contrapartidas institucionales a favor de la UCR representada por el fallecido presidente Raúl Alfonsín.
 
Un bocatto di cardenale para el líder peronista, mastiquines para el radicalismo, expresado en jerga de quincho. Se difirió a leyes ulteriores la composición del Consejo, la quinta rueda del carro legislada de apuro. Había que cerrar el paquete rápido. Cualquier regulación por una norma inferior a la Carta Magna sería débil, derogable por otra norma ulterior. Sobre todo porque la redacción constitucional es berreta, confusa, abierta a interpretaciones varias.
 
Demoraron bastante para instrumentarlo. En 2006 durante el mandato de Néstor Kirchner se modificó la integración del Consejo. Esa ley, que estuvo en vigencia 15 años, fue derogada esta semana. La inconstitucionalidad admitida por la Corte es una "cuestión de puro derecho": no requiere pruebas adicionales, audiencias y demás.
 
Según los cortesanos, unánimes en ese punto, la ley era flagrantemente inconstitucional. A simple vista, pongalé. La sentencia hibernó varias temporadas, sin motivos doctrinarios, con la mayoría convencida. El expediente durmió en el Tribunal durante un lustro que contuvo en su interior la totalidad de la presidencia de Mauricio Macri.
 
Los cortesanos le ahorraron adrede a Macri el recorte numérico de los representantes del pueblo en el Consejo. Preservaron la primacía política de ese oficialismo. En los fundamentos, los jueces no se toman la molestia de explicar a la sociedad por qué cajonearon tanto el veredicto. No hay justificación legal ni honesta intelectualmente para la demora.
 
Sus Señorías miraron tranquis como se sucedían nombramientos o remociones a su ver nulos. Ahora deciden restaurar una norma anterior, derogada hace quince años. La Corte legisla y legisla pésimo. La división de poderes te la debo, el barón de Montesquieu se revolvería en su tumba.
 
Las irregularidades añejadas durante añares conservan validez, estipulan los magistrados. Ordenan a los otros poderes estatales que en seis meses dicten una nueva ley regulando al CM. Doble vara: para nosotros tiempos vaticanos, para los demás términos incumplibles. Apliquemos al derecho los consejos del economista John Kenneth Galbraith y de nuestros historiadores revisionistas: si usted, tras razonar, no entiende algo es porque le están mintiendo.
 
Sin tomar en cuenta la mala fe y el afán de acrecentar poder son incomprensibles la pereza cortesana, la suspensión de su competencia durante el macrismo, la premura para apretar al Congreso. Ricardo Lorenzetti se diferenció en este último aspecto de sus tres pares, un detalle que no limpia su CV pero justifica una mención. La abogada Graciana Peñafort sugiere esa mirada en un hilo de tuits digno de recomendación.
 
Como frutilla del postre, el tribunal se auto adjudica la presidencia del Consejo. Horacio Rosatti reincide en autoelegirse, una costumbre que menoscaba la esencia del voto en una República. La Constitución del 94 no le concede esa jerarquía a la Corte, en su letra escrita. En su espíritu, ni ahí. La cabeza de dos "kioscos" con presupuestos suculentos para un solo organismo... too much.
 
La concentración de poder es chocante, anti republicana de nuevo. La acumulación de cargos también. La Corte no da abasto con los expedientes que gerencia, rechaza miles de demandas sin fundamento alguno para sacarse laburo de encima (flagrante vulneración al estado de Derecho)... no es sensato ni funcional recargar la agenda cortesana.
 
El CM residual ingresa en un limbo que duraría un semestre, se subraya el potencial. Nadie sabe qué puede hacer y qué le está vedado en ese lapso. La perplejidad invade a los integrantes del organismo, las nulidades acechan a sus eventuales movidas.
 
Los cortesanos disfrutan por haberle propinado un revés al gobierno. Funcionarios vitalicios, con retribuciones exorbitantes, dispensados por mano propia de pagar impuestos, encaminados hacia una jubilación fastuosa. Los vítores de las otras oposiciones satisfarán sus egos y motivarán pavoneos, con distintos estilos y unidad en la acción.
 
La sentencia no es la peor de esta integración que quiso aplicar el 2x1 a los represores terroristas de Estado. Pero este cronista cree que el engendro diseñado, en particular la resurrección tardía de una ley derogada, constituye una novedad nefasta, sin precedentes. Quizá se equivoque, acepta comentarios en este diario o en la casilla de e-mail que cierra esta columna.
 
**
 
Un castigo para los administrados: 
  
Dejar sin Presupuesto a un gobierno configura mala praxis. Reconoce un solo antecedente desde 1983, aplicado por el "Grupo A" versus la expresidenta Cristina Kirchner.
 
La Ley de Leyes es imprescindible, única. La buena fe y la costumbre democrática aconsejan dejar esa herramienta en manos del Ejecutivo. La prórroga por decreto del Presupuesto anterior, imprescindible pero menos seria que cualquier Ley de Leyes actual, genera desorden administrativo, ralentiza la gestión. Se damnifica a los administrados, la ciudadanía en pleno.
 
La oposición responsabiliza al diputado Máximo Kirchner por haber dinamitado los puentes. La hipótesis es inverosímil, cotejada con discursos cambiemitas en el recinto o a través de los medios. Una postergación habría postergado el desenlace sin rectificarlo.
 
Competir en dureza es la jugada única para la principal oposición. Diferenciarse dialogando, mostrar reflejos institucionalistas parece perdedor, piantavotos. A más gritos, mejor rating.
 
Cuesta comprender la fragmentación de Juntos por el Cambio tras su victoria electoral. La avidez por cargos parlamentarios y por la presidencia de la UCR la explican en parte. Sirven más la bulimia de poder, las ganas de engullir la cena a la hora del almuerzo.
 
Los edificios llamados monobloques son grandes, albergan gente de trabajo, la sal de la tierra. Minga de parangón con los monobloques parlamentarios, confesión implícita de impotencia.
 
El del diputado Ricardo López Murphy se llama "Republicanos Unidos" con humor involuntario. La división de bloques en el Congreso entretuvo al Gobierno que debería moderar el optimismo. Los cambiemitas saben que su fuerza finca en la unidad, aliciente que se proyecta hasta las elecciones de 2023. La caterva de bloques trasunta falta de conducción pero no impacta en el comportamiento de los dirigentes. La oposición cerril es su común denominador principal, tal vez único.
 
La uniformidad opositora no dispensa de responsabilidades al Frente de Todos (FdT). La real politik existe, sus cuadros deberán operar con más pericia, negociar mejor y construir mayor poder. En los primeros dos años el bloque de la Cámara Baja consiguió aprobar muchas propuestas presidenciales y algunas propias, progresivas. El devenir se insinúa barroso, deberán redoblarse esfuerzos e ingenio.
 
**
 
Lo que pasa y lo que viene: 
  
Los Presupuestos de Macri fueron dibujos incumplidos con saña tenaz. Nunca presentó un plan económico como el que le exige a Alberto Fernández. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no pasó por el Congreso. La oposición no resiste un archivo, pide lo que no hizo.
 
Sin legitimación ética pero ensoberbecida aspira a hacer ley la Reforma al Impuesto a los Bienes Personales. Indeseable baja de tributos al patrimonio que explica bien el colega David Cufré en su panorama económico de ayer. Suena difícil que se arme mayoría, cabe esperar que se despeguen terceros bloques. Pero, si se consumara esa ofensiva, el presidente tendría que apelar al veto, instrumento legal válido a su alcance.
 
La agresividad cambiemita podría motivar nuevos proyectos de ley: reformas laborales, supresión de la indemnización por despido. Llamar a movilizarse en defensa del Presupuesto o del CM es inviable: están fuera del radar de la gente común. Pero un ataque a conquistas populares o laborales tiene que enfrentarse en la calle. La participación ciudadana estará en agenda el año que viene.

En simultáneo se nota la reactivación económica, heterogénea como todo en esta época. Se avecina una temporada veraniega récord que disfrutarán millones de argentinos incluidos trabajadores o personas de clase media. De todas maneras la economía y la sociedad argentinas se estratifican en napas diferenciadas, desiguales incluso dentro de la clase trabajadora.

 
Alberto Fernández tiene dos años para cumplir las promesas de campaña de 2019. La mala fe opositora, la arrogancia irresponsable de la Corte, integran el inventario. Contra ellos, es imprescindible recuperar el consenso popular. Más allá de las trapisondas opositoras no es imaginable ganar una elección presidencial con los actuales indicadores de empleo, inflación, distribución del ingreso. El bienestar y la búsqueda de la igualdad, inscriptos en el ADN del peronismo, deben concretarse y percibirse.
 
El Gobierno tiene que adecuarse a la batalla campal desestabilizadora que proponen el establishment y la oposición, privilegiando la eficacia a la retórica sin resultados. Ciertos funcionarios o legisladores funcionan mal: destinando excesivas energías a despotricar contra la oposición sin avanzar en serio, meter un golcito, forzar por lo menos un córner. En Casa Rosada y zonas aledañas disfrutan sus intervenciones, por ahí en exceso.
 
El desafío para el oficialismo es imponerse con armas lícitas a la oposición sin conformarse con apenas criticarla. Queda tiempo para afrontarlo si se internaliza, se construye poder, se emprenden reformas audaces para satisfacer necesidades que son derechos.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

Agreganos como amigo a Facebook
09-02-2026 / 09:02
Karina Milei quiere concretar cambios en la cúpula del poder para tener el "control total" de lo que ocurre en el gobierno. La hermana presidencial, influenciada por los Menem, busca desalojar del sistema de decisión libertario a Santiago Caputo, a más tardar en marzo.
 
Pero no está fácil. El asesor tiene acceso directo al presidente Milei, que valora sus aportes. De hecho, en las últimas semanas, lejos de perder poder lo acrecentó. Se quedó con el control total de la agencia recaudadora (ARCA) y amplió las competencias de la SIDE, luego de desplazar al empleado infiel Sergio Neiffert y ubicar en su lugar a su contador, Cristian Aguadra.
 
Santiago Caputo incluso estaría aumentando su influencia sobre los aparatos militares y de seguridad. En las últimas semanas afianzó su relación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva y de Defensa, Carlos Presti.
 
"Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares", explicó un funcionario libertario.
 
Esta situación enardece a los Menem e impacta en el ánimo de Karina Milei, que tiene dificultades para entender que la idea del "control total" de un funcionario no votado como ella, no sintoniza con el espíritu democrático.
 
La molestia de la hermana presidencial quedó en evidencia este domingo: le avisó a su hermano que no lo acompañara a otro viaje más de subordinación trumpista. El presidente tenía pensado viajar este lunes a la cumbre de un supuesto trumpismo latino en Mar-a-Lago.
 
Karina le avisó a su hermano que no cuente con ella y Milei anunció que cancelaba su participación. "Javier no puede viajar sin la hermana", exageran en la Casa Rosada. Acaso más exacto sea que la hermana no quiera someterse a otro papelón como la última vez que fueron al club de la Florida de Trump, que suele alquilar su salón a distintos aventureros.
 
 De paso, no se confirmó aún su asistencia el 18 de febrero a la nueva "presentación oficial" del Board of Peace de Trump en Washington. El republicano se vio forzado a repetir el evento luego del fiasco de su lanzamiento en Davos, que juntó a Milei con una serie de "plutócratas afines a Putin", según el prestigioso diario inglés Financial Times.
 
La decisión de Karina Milei se suma a un dato muy interesante que publicó Perfil este domingo: en diciembre pasado la hermana del presidente no visitó Olivos.
 
"Ella está presionando a fondo para que le de el control total", sintetizó un dirigente libertario que conoce de cerca a los Milei. El asesor rehúye la pelea con la hermana y prefiere mantener la tensión a nivel de los Menem.
 
Karina no oculta su entusiasmo por la obediencia absoluta. La semana que pasó envió un mensaje claro a las bases libertarias. Su hombre en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, dijo en un encuentro con militantes en Mar del Plata: "No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio".
 

07-02-2026 / 19:02
Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria, uno de los sectores que más se benefició en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, dijo que los empresarios votaron al cipayo Javier Milei porque esperaban un cambio. Bueno, el cambio llegó y ahora el ministro de Economía del gobierno que votó, promueve la ropa importada.
 
El problema de Drescher es que no es el único perjudicado. No lo dijo, es probable que no lo vea o no le importe, pero todos los miércoles apalean a los jubilados y el gobierno quiere imponer una nueva legislación laboral que precarizará el empleo. El trabajo está más barato que nunca porque con este gobierno el salario perdió el 35 por ciento de su valor, están más bajos que en el 2001. Zafan los que trabajan mal pagados en varios empleos.
 
Y el comercio debe pagar fletes, alquileres y tarifas astronómicas. Varias tiendas cerraron en la calle Avellaneda, pero una señora de condición humilde que pasaba por allí, fue entrevistada por el cronista "Sergio en la calle". La mujer dijo que le costaba llegar a fin de mes aunque tenía tres trabajos, pero que el rumbo del gobierno era correcto. "¿Qué le parecen estos comercios con las persianas bajas?" preguntó el youtuber. "No, eso no es culpa del Presidente, eso es por malas decisiones personales".
 
Con el kirchnerismo, pagando buenos salarios, los empresarios textiles hicieron fortunas, pero votaron el cambio, según Drescher. Como el empresario, la señora de la calle Avellaneda está peor, pero uno y otra son incapaces de asimilar que respaldan un modelo de país donde ellos no tienen ninguna importancia.
 
El gobierno que votaron para que las cosas cambien apareció envuelto en varios hechos de corrupción. Se destacaron dos por sus evidencias: el escándalo de las criptomonedas $Libra, que involucró de manera muy directa al presidente. El otro hecho de corrupción que destacó entre muchos, fueron las coimas del ocho por ciento a los laboratorios, por los remedios para discapacitados, una estafa denigrante, en la que se mencionó a Karina, la hermana del Presidente.
 
El modelo tiene banca también en el ámbito judicial. Esta semana un decreto de Milei retiró al Estado argentino como parte en la causa por el megacrédito tomado en 2018 con el FMI. La causa está caratulada como "Macri Mauricio y otros s/defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la administración pública". Entre los "y otros" están Federico Sturzenegger y el ministro de Economía que no compra nunca en Argentina, Luis Caputo.
 
La jueza María Eugenia Capuchetti, la misma que intervino en la fallida investigación del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, determinó que los delitos denunciados no eran tales sino "discrepancias con decisiones políticas". Por ese préstamo concedido de manera irregular, los funcionarios del Fondo que intervinieron, fueron expulsados. El fiscal Franco Picardi apeló la decisión de la jueza, porque el gobierno de Mauricio Macri tampoco siguió la normativa al tomar deuda y porque nunca se aclaró cuál sería el destino del préstamo ni en qué se usó. Esa deuda comprometió la soberanía argentina y el país quedó subordinado al control permanente de sus decisiones económicas.
 
Para Caputo no era una situación nueva. En 2017 apareció en los Panama Papers, en una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas, como administrador de una gerenciadora de fondos de inversión en las islas Caimán, un paraíso fiscal. El periodista Marcelo Bonelli denunció en 2018 que la entonces "titular de la Oficina Anticorrupción y exlegisladora del PRO Laura Alonso, prometió al presidente Macri cerrar la investigación contra Caputo, por haber ocultado en sus declaraciones juradas que tenía acciones en dos compañías offshore en las Islas Caimán y que era dueño de una gerenciadora de fondos de inversión en Miami."
 

07-02-2026 / 11:02
El vergonzoso acuerdo que Javier "el Cipayo" Milei selló recientemente con Estados Unidos constituye el Estatuto Legal de Coloniaje, al transformar la actual dependencia de la Argentina respecto de Washington en un esquema permanente de subordinación colonialista que, además de poner en riesgo la producción y el empleo nacional en numerosos sectores, restringe severamente el margen de acción del estado nacional en áreas críticas. La decisión de convertir a la Argentina en un apéndice económico y político de la potencia yanqui ya está tomada.
 
La lectura rigurosa del tratado permite observar con claridad el contraste entre las partes. Washington utilizó el proceso para fijar reglas, ampliar su acceso al mercado argentino y alinear el marco regulatorio local con sus propias prioridades económicas y estratégicas. Los cipayos funcionarios libertarios, por su parte, aceptaron servilmente ese esquema sin introducir compensaciones, contrapesos ni salvaguardias. La Argentina incorpora más de un centenar de obligaciones operativas, mientras que Estados Unidos asume menos de una decena de compromisos, en su mayoría condicionales o discrecionales.
 
Ese patrón se reproduce capítulo por capítulo. En comercio de bienes, numerosos productos industriales pasan a tener arancel cero desde la entrada en vigor del acuerdo, incluyendo dispositivos médicos, instrumental hospitalario, reactivos químicos, maquinaria eléctrica y componentes industriales. Otros productos contemplan una reducción inmediata del arancel al 2 por ciento. Entre ellos, autopartes, insumos industriales y bienes de capital. La apertura recae, asimismo, sobre múltiples sectores sensibles, sin instancias de adecuación ni salvaguardias productivas, en un contexto de desindustrialización y destrucción de empleo.
 
El sector automotor es ilustrativo de esa lógica. El acuerdo habilita un cupo anual de 10.000 vehículos originarios de Estados Unidos con arancel cero, desde el primer año de vigencia. El impacto se concentra en provincias con fuerte base automotriz y autopartista como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Aquí tampoco se introducen mecanismos de administración del flujo ni exigencias de inversión, trasladando el impacto de la apertura directamente sobre la producción local.
 
En el complejo aviar, la asimetría es todavía más directa. El tratado obliga a habilitar el ingreso de aves y productos avícolas estadounidenses en un plazo máximo de un año. El régimen sanitario queda alineado así con los criterios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la certificación del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria, facilitando el acceso de productos provenientes de uno de los principales exportadores mundiales del sector y exponiendo al entramado avícola argentino, con impacto directo en Entre Ríos y Buenos Aires.
 
En salud, el acuerdo profundiza la apertura importadora de medicamentos y dispositivos médicos de uso humano. A esa liberalización comercial se suma un corrimiento del poder regulatorio del Estado argentino, al aceptar como suficientes las autorizaciones otorgadas por la autoridad sanitaria estadounidense. La combinación de apertura y subordinación normativa limita la capacidad de la ANMAT de definir estándares propios y condiciona el desarrollo del complejo médico-industrial local.
 
El capítulo aduanero consolida una apertura sin instrumentos de administración del comercio. Se elimina el requisito consular y se fija la eliminación de la tasa estadística en un plazo de tres años; mientras en economía digital, el tratado garantiza el libre flujo transfronterizo de datos, reconoce a Estados Unidos como jurisdicción adecuada y prohíbe requisitos de localización o transferencia tecnológica, restringiendo severamente la capacidad regulatoria del Estado sobre las grandes plataformas tecnológicas.
 

06-02-2026 / 09:02
Con un comunicado insólito el gobierno autoritario de Javier "el Loco" Milei anunció la creación de una cuenta de X que será la Oficina de Respuesta Oficial que tendrá como objetivo "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". Asociaciones como Adepa (que agrupa a más de 180 empresas periodísticas) y Fopea (que nuclea a cientos de periodistas) expresaron su rechazo. El Gobierno anarco capitalista se autopercibe como dueño de la verdad y busca atacar la libertad de expresión con fondos públicos para imponer sus dogmas y su relato libertario.
 
"La Oficina de Respuesta Oficial fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas", anunció el Gobierno al crear esta página que funcionará como el oscuro "Ministerio de la Verdad" que Orwell anunció en su novela de ciencia ficción "1984". Del odio periodístico a la patrulla digital: el cipayo Milei copia a Trump y crea quilombo anti-fake news.
 
Este esfuerzo por esclarecer lo verdadero en la era de la posverdad que representa este gobierno, seguramente destruirá la mentira de la inflación. Milei dijo que no cambiará el método para establecer la medición de este flagelo. O sea, reconoció que es necesario cambiar el sistema que usó hasta ahora porque no arrojó resultados reales. La Oficina de Respuesta Oficial deberá aclarar porqué si reconoce que el Indec mintió cada mes, igual anunció que seguirá mintiendo hasta que desaparezca la inflación sobre la cual está mintiendo.
 
Hay falsedades concretas por todos lados. Que la Oficina de Respuesta Oficial desmienta entonces a su inventor. En un canal de cable, la "psiquiatra pediátrica" Lilia Lemoine diagnosticó al chico autista Ian Moche como un chico sin autismo que simulaba su condición. El pibe recorrió los medios de comunicación para defender los derechos de la discapacidad, que el Gobierno abolió. Y la "psiquiatra" Lemoine diagnosticó que eso demostraba que no era autista. Al parecer Lemoine no es pediatra ni psiquiatra y, aunque lo fuera, nunca tuvo contacto con Ian como para diagnosticarlo. Mintió la terraplanista. Pero a Ian le hizo bien defender su dignidad, porque además lo hizo de manera inteligente, a diferencia de la señora mentirosa Lemoine que cree en la Tierra plana.
 
O sea, la terraplanista estaba mintiendo con el único objetivo de hacerle daño al pibe con autismo que lucha por sus derechos, que es lo mismo que luchar por dignidad. La Justicia le dio la razón a Ian y a su madre porque obligó al gobierno que integra Lemoine a reponer los derechos de la discapacidad que intentó retirarle. O sea, la señora Lemoine, mintió para hacer daño desde un lugar de poder y contra personas especialmente vulnerables. Como si un médico se ensañara con su paciente atado a la camilla. O sea que, además de mentirosa, es cruel y poco inteligente si se tiene en cuenta que era una mentira repugnante y de patas cortas.
 
Señores de la Oficina de la Respuesta Oficial de la República Argentina, ya tienen dos grandes mentiras para desmentir: la de una inflación de mentira que le ha comido el salario y la jubilación a los argentinos y una diputada que miente para atacar a un pibe de doce años para defender las mentiras del gobierno. Pero la Oficina Tal por Cual solo desmentirá y perseguirá a la verdad. Como siempre, el ladrón se rasga las vestiduras con el discurso de la honradez y ataca con mentiras a los demás. Y el mentiroso sobreactúa el discurso de la verdad para ocultar sus mentiras.
 
En ese contexto, la "Oficina de Respuesta Oficial" no parece solo una herramienta comunicacional. Es la institucionalización de una lógica: responder siempre, atacar primero y convertir cada crítica en un enemigo. Una versión local de un libreto yanqui importado, aplicada con fanatismo y sin demasiados matices. La libertad de expresión y el derecho a la información están bajo ataque autoritario.
 
La Opinión Popular
 

05-02-2026 / 11:02
Sacar un adelanto de sueldo con el banco, tarjetear, tomar un préstamo se volvieron cosas habituales bajo el desastroso gobierno de Javier Milei. No poder pagar toda la tarjeta, refinanciar con intereses elevados o no pagar la cuota del préstamo genera mora y eso está aumentando mes a mes. El endeudamiento de los hogares argentinos entró en una zona crítica. Los últimos datos del Banco Central, analizados por el Instituto Argentina Grande, muestran un salto alarmante en la morosidad: el 11 por ciento de los créditos personales y el 9,2 por ciento de las tarjetas de crédito registran irregularidades en los pagos. Hace apenas 2 años, a fines de 2023, esos números eran muy distintos: 4,2 por ciento en préstamos personales y 1,7 por ciento en tarjetas.
 
Se trata de los niveles más altos desde que el organismo tiene registros, es decir, desde 2010. El fenómeno refleja una realidad concreta: los ingresos ya no alcanzan para cubrir gastos cotidianos como alimentos, tarifas o medicina privada. Frente a ese escenario, el desahorro y el endeudamiento dejaron de ser excepciones y pasaron a formar parte de la rutina de millones de familias. Cada vez más hogares recurren al pago mínimo de la tarjeta de crédito como estrategia para estirar el ingreso mensual. Esa práctica, que puede dar aire en el corto plazo, termina convirtiéndose en una trampa por las altas tasas de interés, que aceleran el deterioro de la capacidad de pago.
 
El problema no se limita al consumo diario. También crece la morosidad en los préstamos prendarios, generalmente destinados a la compra de autos, motos o maquinaria. En noviembre de 2025 alcanzó el 5,2 por ciento, cuando 2 años antes era del 2,7. Esto evidencia que el estrés financiero ya impacta en decisiones de mayor plazo y compromete el patrimonio familiar. El deterioro de estos indicadores expone un cuadro social cada vez más frágil. El crédito dejó de ser una herramienta para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en un recurso de supervivencia que oculta la pérdida del poder adquisitivo.
 
Para muchas familias, especialmente jóvenes sin ingresos formales, el financiamiento no proviene de los bancos sino de cadenas comerciales, prestadores directos y, cada vez más, billeteras virtuales y fintech, que ofrecen créditos rápidos y de acceso inmediato. En ese terreno, la situación también es preocupante. La morosidad en compras de electrodomésticos alcanzó el 27 por ciento en julio de 2025, el valor más alto en más de 4 años. En el caso de los préstamos otorgados por fintech, el 18 por ciento presentaba incumplimientos en julio, pero estimaciones privadas indican que esa cifra ya ronda el 21 por ciento.
 
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares confirman el deterioro de las economías domésticas. En el segundo trimestre de 2025, el 48 por ciento de los hogares no logró cubrir sus gastos y debió recurrir a ahorros, venta de bienes o endeudamiento, tanto formal como informal. La clase media aparece como uno de los sectores más afectados: el 53 por ciento de sus hogares no logra llegar a fin de mes. Según datos del Indec publicados este viernes, el 60% de los asalariados gana menos de $950.000 en el tercer trimestre del año. Es decir, que la mayoría de los trabajadores viven con ingresos por debajo de la canasta de consumos mínimos que realiza la Junta Interna de ATE Indec (el promedio del tercer trimestre del año fue $1.941.853). Esta canasta no es un ideal ni un óptimo, pero se acerca a lo que se necesita para llegar a fin de mes.
 
Mientras el Gobierno libertario insiste en mentir con indicadores de estabilidad y crecimiento, la realidad que se vive puertas adentro de los hogares argentinos es otra: deuda creciente, ingresos que no alcanzan y una morosidad que ya funciona como termómetro del deterioro económico y social. Los hogares están endeudados porque los ingresos no alcanzan. Es urgente un aumento de emergencia de salarios, jubilaciones y programas sociales.
 
La Opinión Popular
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar