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"El peronismo es un encuadramiento de las fuerzas populares vertebrado en torno a la clase trabajadora" John William Cooke
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Nacionales - 12-12-2021 / 09:12

El gobierno debería prestarle más atención a un peronismo para el campo argentino

El gobierno debería prestarle más atención a un peronismo para el campo argentino
Lo que resulta indudable es que el peronismo no puede resignarse a ser la suma táctica de la Tercera Sección Electoral y el Norte empobrecido, y que debe elaborar una visión del desarrollo que incluya al campo e interpele a su sociedad.
Lo que los porteños que no podemos distinguir una planta de soja de una de maíz llamamos simplemente "el campo" constituye en realidad una trama socioeconómica tan heterogénea como densa, que incluye desde los puertos de las multinacionales sobre el Paraná y las grandes propiedades tradicionales a los nuevos pools de siembra, junto a los negocios de venta de maquinaria agrícola, los sindicatos vinculados, las oficinas de los profesionales y, adquiriendo cada día más centralidad, las empresas prestadoras de servicios, en donde se desempeña una creciente población de clase media de ingenieros agrónomos, veterinarios, mecánicos, pilotos de aviones fumigadores, transportistas...
 
El campo son los grandes terratenientes pero también los medianos y pequeños propietarios, surgidos con la partición hereditaria establecida en el Código Civil de Vélez Sarsfield y las leyes de congelamiento de los arrendamientos impulsadas por Perón en los años 40. El campo actual es también el resultado de un proceso de medio siglo, que comenzó con la "revolución verde" de los 60 y continuó con la introducción de la siembra directa en los 90.
 
Felipe Solá habrá cometido muchos errores en su vida política, pero Argentina le debe eterno agradecimiento por la temprana decisión de autorizar los transgénicos. En conjunto con la reducción del costo de la tecnología posibilitada por la convertibilidad, la siembra directa produjo un salto de productividad que se terminaría de consolidar una década después, cuando la demanda asiática impulsaría hacia arriba los precios de los commodities.
 
Esta transformación silenciosa desplazó el régimen de creación de riqueza rural, que tradicionalmente giraba alrededor de la tierra, a la tecnología, que hoy es no sólo la mediación que habilita los cambios productivos sino el principal vector de acumulación capitalista.
 
Insisto con este punto, desarrollado en profundidad por las investigadoras Carla Grass y Valeria Hernández (1), que me parece crucial: la creación de riqueza pasa menos por la tierra (que se hereda o se compra) que por la tecnología (que hay que saber aplicar profesionalmente, sufre de obsolescencia y por lo tanto hay que renovar, reinvirtiendo).
 
Las ciudades medianas son las protagonistas de esta extraordinaria transformación de la ruralidad. Todavía hablamos de Olavarría, Junín o Venado Tuerto como "pueblos", cuando en realidad podemos estar haciendo referencia a una ciudad de 100 mil habitantes con una concesionaria Toyota, locales multimarca que ofrecen los mismos jeans Jazmín Chebar que en los shoppings porteños y un PIB per cápita equivalente al de Recoleta o Madrid.
 
En la ciudad cordobesa de Villa María, que combina la prosperidad del campo con el influjo cultural de su universidad, no hay villas. Repito: en Villa María no hay villas. Asimismo, el chacarero de alpargatas y boina recién bajado del tractor tal vez disponga de: dos camionetas de 50 mil dólares, una sembradora de precisión que compró en Expoagro a 600 mil dólares, una casa en Sunchales que comparte con su mujer y un departamento en Rosario, frente al río.
 
Un peronismo con proyecto nacional no puede desentenderse del campo ni resignarse a perder sus votos. Al "peronismo pampeano" el gobierno debería prestarle más atención, atendiendo a sus particularidades de tradición y origen.
 
Por José Natanson
 

 
El mercado ya se ha enterado. Veamos si no el mapa de las sucursales de Cardón, una marca de ropa a mi gusto demasiado proclive al marrón y la gamuza pero que sintetiza este nuevo imaginario rural-urbano, y que funciona como una muestra de la prosperidad de los "pueblos del interior". La distribución de sus locales es una cartografía precisa de la zona núcleo; sus precios, un indicador de su prosperidad: camisa de lino Parera 15.400 pesos, piloto Río Grande 23.980 pesos, saco Biela ¡53.990 pesos!
 
Los datos son estimativos, porque justamente una de las características del nuevo campo es que no queda del todo claro dónde empieza y dónde termina, pero se calcula que explica alrededor del 10% del PIB, otro tanto de la recaudación tributaria, 20% del empleo (si se incluye empleo directo e indirecto) y el 70% de los ingresos de divisas (2).
 
Cualitativamente, el campo es el sector más dinámico de la economía argentina y uno de los pocos sectores verdaderamente competitivos a nivel global; el único, por otra parte, que genera temor en los países desarrollados. En Serotonina, la novela en la que Michel Houellebecq describe la frustración de las clases rurales de la Francia profunda, un agricultor anticipa sus temores ante un posible acuerdo Mercosur-Unión Europea.
 
-Las exportaciones agrícolas de Argentina se disparaban literalmente desde hacía unos años, en todos los sectores, y no se habían acabado, los expertos estimaban que Argentina, con una población de cuarenta y cuatro millones de habitantes, podría a largo plazo alimentar a seiscientos millones de hombres, y el nuevo gobierno lo había entendido bien, con su política de devaluación del peso, estos cabrones literalmente iban a inundar Europa con sus productos, además no tenían ninguna legislación restrictiva sobre los transgénicos, estaba claro que estábamos en problemas.
 
-Su carne es deliciosa -objeté en un tono conciliador.
 
-Si sólo fuera la carne -respondió, cada vez más sombrío-: los cereales, la soja, el girasol, el azúcar, el maní, el conjunto de las producciones frutícolas, carne por supuesto e incluso leche: en todos estos sectores Argentina podría hacerle un gran daño a Europa, y eso en un breve lapso de tiempo.
 
 
Elogio del cordobecismo
 
Los clásicos límites entre lo rural y lo urbano se difuminaron y hoy el campo se articula cada vez más con las finanzas, la industria y los medios de comunicación, como quedó demostrado durante el conflicto entre el kirchnerismo y los productores rurales de 2008. Dotado de una novedosa conciencia para sí, el campo se transformó, a partir de esa disputa fundacional, en una fuerza sociocultural que funcionó como el eje de sucesivas coaliciones anti-kirchneristas, ganadoras de 5 de las últimas 7 elecciones nacionales. Por eso me parece que vale la pena tratar de entenderlo.
 
El campo retomaba así una larga tradición de reclamos contra el Estado. Como reconstruye Roy Hora, tan lejos como en el verano de 1911-1912 el campo produjo su primera rebelión fiscal articulada, en este caso en rechazo a un incremento del impuesto rural en la provincia de Buenos Aires.
 
Al igual que durante el conflicto del 2008, los productores se sentían protagonistas del gran momento que atravesaba la economía argentina, la de mayor crecimiento del mundo en el contexto de la "primera globalización", y rechazaban los aumentos impositivos.
 
Para complejizar una historia que jamás es lineal, Hora recuerda que la rebelión desafiaba al Partido Conservador, en ese entonces en el poder, y que de hecho el campo apoyó la candidatura de Hipólito Yrigoyen, cuya lista a diputados en la provincia de Buenos Aires estuvo encabezada por... un terrateniente (Leonardo Pereyra Iraola).
 
Volvamos al presente. El campo supo traducir su peso económico en potencia política, y detrás de ello está el hecho de que ya no se autopercibe, ni es percibido por buena parte de la sociedad, como un resabio conservador, oligárquico y rentista, como en el pasado.
 
Hoy es visto como un sujeto dinámico y competitivo, generador de divisas genuinas y adaptado a las exigencias del capitalismo globalizado. Importa poco si el campo es realmente así, lo central es que se ve de esta forma y que un sector importante de Argentina coincide con esta mirada.
 
Y que esta ética protestante de espíritu capitalista sintoniza casi naturalmente con ciertos tópicos del discurso opositor: el progreso concebido como modernización, el emprendedorismo como antítesis de la dependencia estatal y una inserción en el mundo que no cuestiona el rol subordinado en la división internacional del trabajo.
 
Como ya señalamos, el mapa del voto al macrismo coincide matemáticamente con el mapa del monocultivo, lo que no le impidió al peronismo conservar -y a veces recuperar- estos territorios, a punto tal que las provincias de la zona núcleo -Córdoba, Santa Fe, San Luis, La Pampa- están bajo el dominio de gobernadores peronistas.
 
A este "peronismo pampeano" el gobierno debería prestarle más atención, atendiendo a sus particularidades de tradición y origen. Detengámonos por un momento en el más exitoso de todos, el cordobecismo de Jose Manuel de la Sota y Juan Schiaretti.
 
Como sostiene el historiador cordobés César Tcach (3), el peronismo provincial nació a partir de la convergencia de dos sectores: Acción Católica, que a partir de la fuerte tradición cordobesa proponía una nueva cara social para la Iglesia como camino para evitar el avance del comunismo, y un conjunto variopinto de caudillos y caudillejos del viejo conservadurismo, que aportaron el know how de los fiscales, las campañas y los votos, lo que hoy llamaríamos el aparato.
 
El conservadurismo originario del peronismo cordobés era tal que el 14 de julio de 1949 el diputado provincial Novillo Sarabia justificó la negativa de su bloque a prestar homenaje a la Revolución Francesa alegando en su discurso que prefería... la Edad Media.
 
Este conservadurismo primigenio, construido en buena medida como contrapunto al progresismo del radicalismo sabattinista y alentado por un primer Perón más pragmático de lo que muchos quieren aceptar, derivó en el flexible peronismo pro-mercado de De la Sota-Schiaretti.
 
Para el politólogo Federico Zapata (4), la clave del éxito del cordobecismo es haber logrado sintonizar con lo que denomina la "democracia de los farmers", esa corriente de piamonteses, lombardos y friulianos que poblaron Córdoba desde comienzos del siglo XX (también Santa Fe, San Luis, La Pampa).
 
No eran, sostiene Zapata, inmigrantes, sino colonos, es decir personas que dejaban una sociedad preexistente para construir en conjunto una nueva, dotados por lo tanto de un propósito colectivo y una voluntad de cambio (el ideal del colono es transformar el medio al que llega, mientras que la aspiración del inmigrante es superar el shock cultural y asimilarse).
 
La tesis de esta nota es que un peronismo con proyecto nacional no puede desentenderse del campo ni resignarse a perder sus votos.
 
Movidos por un agresivo espíritu emprendedor, una fuerte compulsión por el trabajo y una vocación casi calvinista por el ahorro (y su contraparte, la inversión), los colonos crearon cooperativas, empresas y asociaciones, un entramado de "capitalismo desde abajo" al que el Estado cordobés tuvo la inteligencia de adaptarse: el radicalismo de Eduardo Angeloz-Ramón Mestre y el peronismo de De la Sota-Schiaretti tienen en común la atenuación del componente popular (anti-alfonsinista el primero, anti-kirchnerista el segundo) y un espíritu neoliberal no beligerante.
 
Con matices y diferencias, transformaciones similares experimentaron otros peronismos provinciales, como el de San Luis, bajo el liderazgo modernizante de los Rodríguez Saá; el de La Pampa, con Carlos Verna, y el de Santa Fe: luego de años de dominio peronista bajo la conducción de una dupla al estilo cordobés, la que integraban Carlos Reutemann y Jorge Obeid, el peronismo santafesino sufrió una derrota histórica con el Partido Socialista que los candidatos identificados con el kirchnerismo (Agustín Rossi y Rafael Bielsa) no lograron revertir, hasta que otro dirigente de perfil moderado y sensible a los intereses del campo, Omar Perotti, consiguió recuperar la gobernación.
 
 
Es la hidrovía, estúpido
 
La tesis de esta nota es que un peronismo con proyecto nacional no puede desentenderse del campo ni resignarse a perder sus votos. Martín Rodríguez viene insistiendo desde hace años en la necesidad de "desconurbanizar" el peronismo, que no puede limitarse a ser el partido del AMBA.
 
Agregaría que el tema es "desconurbanizar" hacia dónde, y que un camino posible es hacia la nueva ruralidad. Esto es así por motivos pragmáticos (el 33 por ciento de la última elección) pero también por razones más profundas.
 
El peronismo, la fuerza que en sus tres ciclos largos (Perón, Menem, Kirchner) logró situar a Argentina en el centro de los procesos de modernización del capitalismo, no puede desvincularse de los sectores más dinámicos de la economía: sin caer en el absurdo macrista, que apenas llegó al poder implementó el combo, único en el mundo, de devaluación y baja de retenciones, a tal punto que el propio FMI terminó pidiéndole que las restablezca, el peronismo debería ofrecerle al campo un programa que, en lugar de criticar su intrínseco egoísmo, lo interpele en el marco de una visión más amplia.
 
Esta "desafección estratégica" del peronismo se refleja en cuestiones bien concretas. Por ejemplo, ¿cuál es el enfoque del gobierno sobre la cadena del maní, que produjo 1.150 millones de dólares en la campaña del 2020, de los cuales el 90 por ciento se exportaron, y se convirtió en la economía regional más importante del país, superando a la vitivinicultura (el 80 por ciento del maní que se consume en Europa es argentino)?
 
Sabemos lo que propone el macrismo: retirar al Estado, liberar las fuerzas productivas, desregular y flexibilizar la legislación laboral. ¿Sabemos qué propone el peronismo? ¿Cuál es la "mirada peronista" sobre los nudos de infraestructura, los embotellamientos de camiones en los puertos, el drama de los caminos rurales?
 
¿Cómo puede ser que, sabiendo que expiraba el plazo de concesión, el peronismo haya llegado al gobierno sin un proyecto de Estado sobre la hidrovía, por donde pasan las exportaciones que generan el 80 por ciento de las divisas del país? ¿Cómo puede ser que el Ministerio de Medio Ambiente festeje el prohibicionismo a la cría de salmones en Tierra del Fuego, una provincia que es una aspiradora de dólares, mientras que el Ministerio de Desarrollo Productivo lo lamenta?
 
Por supuesto que hay políticas públicas para muchos de estos temas. El Estado es grande y arrastra miles de déficits, pero no es cierto que "no hace nada". En particular Matías Kulfas viene desplegando un interesante trabajo desde el Ministerio de Desarrollo Productivo; por momentos parece el único funcionario realmente preocupado por conseguir dólares. Sin embargo falta algo más.
 
Es materia discutible si la prosperidad del período 2003-2011 fue consecuencia de una política económica virtuosa o el mero resultado de un contexto internacional favorable, pero lo cierto es que desde hace al menos una década que Argentina perdió la brújula del desarrollo.
 
Quizás porque es cordobés, Zapata elabora una propuesta interesante, a la que llama "biodesarrollismo". Podrá ser esa, u otra, pero lo que resulta indudable es que el peronismo no puede resignarse a ser la suma táctica de la Tercera Sección Electoral y el Norte empobrecido, y que debe elaborar una visión del desarrollo que incluya al campo e interpele a su sociedad.
 
1. Radiografía del nuevo campo argentino. Del terrateniente al empresario transnacional, Siglo XXI, Buenos Aires, 2016.
 
2. http://agro.unc.edu.ar/~economia/wp-content/uploads/2018/03/El-campo-argentino-en-n%C3%BAmeros-2017.pdf
 
3. https://historiasocialargentinaunlp.com.ar/wp-content/uploads/2018/04/cesar-tcach.pdf
 
4. https://panamarevista.com/la-democracia-de-los-farmers/
 
Fuente: Le Monde
 

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17-08-2022 / 10:08
La semana pasada Elisa Carrió sorprendió a todos al abrir fuego contra sus compinches de la alianza con fuertes críticas contra Rogelio Frigerio, Cristian Ritondo, Emilio Monzó, Facundo Manes y Gerardo Morales, dichos que le valieron un enfrentamiento público con Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal.
 
Ahora se sumaron nuevas críticas hacia el accionar del ex ministro de Seguridad de Vidal, Cristian Ritondo pero esta vez no vinieron desde el interior de la fuerza política sino que desde la Justicia. Cabe destacar que Ritondo es uno de los nombres que suena fuerte para pelear por una posible candidatura en la provincia de Buenos Aires contra Diego Santilli.
 
En ese sentido la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, ex esposa del fiscal Alberto Nisman, prendió el ventilador y vinculó a dirigentes del PRO con el narcotráfico, denunciando un posible vínculo entre asesores y gente de confianza del ex ministro Cristian Ritondo y sectores del narcotráfico bonaerense.
 
En diálogo con el canal ultra macrista LN+, la magistrada manifestó que en el marco de una causa "investigó, avanzó, llegó a la detención y al procesamiento con prisión preventiva de funcionarios provinciales que debían investigar al narcotráfico pero que eran socios del narcotráfico", comenzó su relato.
 
Fue en ese momento en el que fue recusada por "dos letrados con aceitados contactos políticos, uno de ellos había sido funcionario del ministerio de Seguridad durante la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal", aseguró Arroyo Salgado y añadió: "Los abogados que tiene este fiscal provincial uno de ellos fue jefe de Gabinete del señor (Cristian) Ritondo durante su gestión en el ministerio de Seguridad, el otro de los letrados fue asesor de (Emilio) Monzo". Y el periodista macrista que la entrevistaba empezó a incomodarse.
 
A pesar de esto "el presidente de la Cámara de San Martín me mantiene, pero van a Casación y Mariano Borinsky, en un pronunciamiento inédito declara la nulidad de la resolución de la Cámara de Casación", expuso la jueza. En ese plano cabe recordar que Borinsky es uno de los jueces señalados por visitar asiduamente la Quinta de Olivos mientras Mauricio Macri era presidente.
 
"Fui apartada de esa investigación, a los seis meses soy apartada de otra investigación en la que venía a cargo hacía tres años", aseveró y agregó que también fue apuntada por otro "asesor de Seguridad de Ritondo, el doctor Marcelo Rochetti quien me recusa en una causa de lavado de activos contra un representante de fútbol". Hasta allí llegó el relato de la jueza que fue interrumpida intempestivamente por el periodista de La Nación+, José del Río, quien un tanto nervioso cortó la entrevista y finalizó el segmento. La que seguro festeja estas cosas es Lilita Carrió.
 
La Opinión Popular

17-08-2022 / 09:08
La CGT, la CTA de los Trabajadores (CTAT) y los movimientos sociales más cercanos al Gobierno marcharán desde el Obelisco al Congreso contra la especulación financiera y los formadores de precios. En vísperas de la movilización, después de muchas idas y vueltas, y de diferencias internas, el triunvirato de conducción cegetista -que integran Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Estacioneros) y Pablo Moyano (Camioneros)-- alineó las consignas en torno a la convocatoria en un extenso documento conjunto que será leído durante la movilización.
 
En el mismo se apunta a "la irresponsabilidad económica de los grandes formadores de precios que remarcan el valor de los productos esenciales para mejorar sus márgenes de ganancia" y la "especulación financiera que busca una devaluación que sólo favorece a los grupos económicos concentrados y empobrece a la gran mayoría de los argentinos".
 
Una consigna que ya habían lanzado con fuerza las agrupamiento internos de la CGT como la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) que encabeza el bancario Sergio Palazzo y el moyanista Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona), y la propia CTAT que conduce Hugo Yasky. En tanto, las organizaciones territoriales y sindicatos de izquierda marcharán a Plaza de Mayo con su propio pliego de reclamos al gobierno nacional.
 
Los triunviros de la CGT definieron las paritarias como herramienta para la recuperación salarial, aunque por separado tampoco le cerraron la puerta a un aumento de emergencia a través de una suma fija. La izquierda se movilizará a Plaza de Mayo con reclamos propios al Gobierno.



16-08-2022 / 11:08
La exdiputada nacional y principal referente de la Coalición Cívica posteó este domingo por la tarde sugestivos tuits, en ellos se hacen referencia a su enfrentamiento durante la semana con dirigentes de la alianza opositora Juntos por el Cambio. Elisa "Lilita" Carrió, volvió a recalentar este domingo la interna al advertir sobre la "imbecilidad" de quienes no entienden que "lo que causa escándalo es la verdad" y, parafraseando a Jesús, dijo que vino a "traer fuego y división a este mundo".
 
La fractura de Juntos por el Cambio es inminente. Cada palabra, el mínimo gesto de una referente enciende la interna. Las declaraciones de Carrió tensaron la cuerda desatando numerosas críticas por parte de sus compañeros de espacio. Entre ellos, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, quien este fin de semana cruzó a la líder de la Coalición Cívica a través de una serie de mensajes privados, que terminaron filtrándose a la prensa.
 
"Hola, Lilita. Vos no sos más decente que yo. Vivo en la casa de mi mujer, te invito a que los dos demostremos lo que tenemos y cómo lo hicimos", desafía Morales en los primeros mensajes enviados a Carrió. Enseguida, el mandatario jujeño enumera a todas las empresas mineras que operan en su provincia y destaca que, desde que asumió en su cargo, "transparentó el padrón minero, que está colgado en la página web".
 
"¿Por qué no hablás del Paseo del Bajo y de los negocios de la Ciudad? ¿Por qué no hablás del tema del Correo de Macri? ¿O de cómo manejaron durante nuestra gestión el crédito tomado con el FMI y cómo se fugaron las divisas y quiénes se hicieron ricos?", continuó el líder radical, apuntando sus flechas contra la gestión de Horacio Rodríguez Larreta en Buenos Aires y las causas de Macri. Los mensajes de Morales concluyen con una afirmación lapidaria: "Es bastante unilateral tu mirada sobre la honestidad y sabés que esa actitud tuya no es honesta".
 
Si existe un fuerte destrato entre los principales líderes de la alianza política, obviamente la unidad y el futuro JXC no están para nada granizados. La sociedad, pérdida entre tantas discusiones vanas y griterío político para la tribuna, se pregunta: ¿Cómo confiar en la unidad y futuro de un espacio, que supuestamente presume tener programas de gobierno, si los máximos referentes se entretienen criticándose en duros términos el uno al otro?
 
La Opinión Popular
 

16-08-2022 / 10:08
Doble vara. La mentira sobre las visitas del juez Sebastián Casanello a la quinta de Olivos en tiempos de la presidencia de Cristina Fernández ocupó meses de batifondo en los medios de confusión más grandes del país y de declaraciones de republicanismo ofendido en la entonces oposición de derecha. En cambio, la verdad del fiscal Diego Luciani y los jueces Rodrigo Giménez Uriburu y Mariano Llorens jugando al fútbol en la quinta Los Abrojos, propiedad de Mauricio Macri, es tomada por esos mismos grandes medios porteños y el macrismo como de absoluta normalidad, a pesar de que todos ellos forman parte de los tribunales que participan de la parodia de juzgamiento a la actual vicepresidenta. Por su parte el otro fiscal, Sergio Mola, registra ingresos comprobados a la Casa Rosada y a la AFI, cuando ya tenía esta causa en sus manos.
 
Aún con las constancias fotográficas que prueban estas escandalosas anomalías que, ipso facto, debería determinar excusaciones y apartamientos, los mismos fiscales y jueces recusados por la defensa de Cristina, se justificaron a sí mismos y anunciaron que continuarán al frente de una causa armada trucha, como tantas otras, para hostigar, desprestigiar, proscribir y sacar del juego político a CFK.

Hasta con peritos truchos que cometieron falso testimonio intentaron inculparla. Pero el desarrollo de las audiencias de la causa sobre la obra pública en Santa Cruz no logró aportar elementos probatorios que justifiquen la persecución penal. Al contrario, mostraron que, tal como lo destacó una auditoría de la propia Vialidad Nacional bajo el macrismo, no hubo irregularidades pasibles de pena, y menos para la entonces Presidenta de la Nación. 

Qué diferente son las cosas cuando la misma Justicia federal debe investigar a Macri por hechos que lo vinculan mucho más estrechamente y con pruebas, sin embargo, siempre encuentran la vía exculpatoria. El ejemplo del espionaje a los familiares de los muertos en el submarino ARA San Juan, habla por sí solo.
 
El grotesco acting de los fiscales que se vio por estos días procura reemplazar con gestos y ademanes ampulosos aquella ausencia de pruebas. Asombrosamente, y cuando todo el Poder Judicial regresó a la presencialidad luego de la pandemia, este juicio, en particular, sigue realizándose en la virtualidad. Es evidente que, en forma presencial y ante los acusados y el público, hubiera sido mucho más arduo para los fiscales armar la puesta en escena que han realizado.
 
Esta persecución contra Cristina no es diferente a la que sufrió Lula da Silva en Brasil o Rafael Correa en Ecuador. El mensaje es el mismo en todos los casos, y los destinatarios no son únicamente estos líderes sino toda la clase política. El "lawfare", es decir la guerra con los tribunales y los grandes medios, se propone aleccionar a quienes pretendan desafiar al gran poder económico. La idea es muy clara: hay límites que no deben transgredirse porque la represalia no tendrá piedad; el aparato judicial y el mediático, brazos armados del poder económico, perseguirá, con fiscales y jueces corrompidos, a quienes lo desafíen desde la política.
 
La Opinión Popular
 

15-08-2022 / 16:08
Los diferentes sectores del Frente de Todos (FdT) coinciden en que la llegada de Sergio Massa al Palacio de Hacienda implicó un "cambio de aire" para la coalición, cuya dirigencia se muestra enfocada en la gestión de las prioridades económicas mientras deja en un segundo plano el debate interno, al tiempo que observa cómo escalan las peleas en Juntos por el Cambio.
 
El espíritu que reina en el FdT es diferente al de los últimos días de julio, y esa recuperación de la expectativa llevó a más de uno en los pasillos de la Casa Rosada a recordar cuándo, casi en soledad, el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá comenzó en 2018 a decir "hay 2019".
 
Se trató de un eslogan que luego se fue extendiendo hasta convertirse en un lema electoral, pero que en un primer momento debió enfrentar el escepticismo de la mayoría de los dirigentes del PJ que planteaba que la reelección de Mauricio Macri, entonces presidente, era casi un hecho.
 
"La tregua en las internas y que no se haya roto el Frente nos permite seguir trabajando en las políticas públicas que necesita la gente en lo inmediato", señalan desde el entorno del flamante ministro de Economía
 
Al igual que en ese tiempo, en las últimas semanas el FdT comenzó a recuperar la confianza en que a pesar de la suba de precios y de los problemas económicos podrá ser competitivo en las presidenciales de 2023 y que, incluso, es posible ganar las elecciones: los nubarrones pesimistas, de ese modo, comenzaron a alejarse de la Casa Rosada.
 
Con vistas al 2023, los distintos espacios de la coalición diseñaron estrategias complementarias que no confluyen en un candidato presidenciable determinado, pero sí en un punto en común: la prioridad pasa por la gestión, para que las potenciales mejoras en los números de la macroeconomía se transformen lo antes posible en datos verificables por la gente. De este modo, controlar la inflación y acumular reservas son dos objetivos impostergables.
 

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