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Nacionales - 05-12-2021 / 08:12
LA INTERNA DE JUNTOS POR EL CAMBIO DE CARA A 2023

El problema de la oposición se llama Mauricio Macri

El problema de la oposición se llama Mauricio Macri
Hay claramente tres líneas que no necesariamente son convergentes en su oferta al electorado. Los halcones, los radicales y las palomas del Pro con Larreta a la cabeza. Y tiene el problema Macri. En tanto el expresidente y quienes se definan como halcones tomen protagonismo y hegemonismo, les será muy difícil crecer.
Respecto de la oposición, casi todos los consultores están de acuerdo: tiene un importante caudal que tiende a no bajar del 40 por ciento; pero no creció en estas elecciones, se dinamizó con un nuevo papel del radicalismo, pero arrastra una interna de difícil pronóstico, con un problema llamado Mauricio Macri. Juntos por el Cambio expresó, a las pocas horas de haber ganado, una disputa de fracciones internas que muestran diferencias políticas y lucha de individualidades. El conflicto sufrió un escalamiento que desnudó una unidad endeble. Si Juntos no logra administrar sus diferencias pondrá en peligro lo que los coloca en la probabilidad de triunfo: la unidad.
 
La oposición ha demostrado que tiene un 40 por ciento de electores. Los tuvo en 2017, en 2019, en 2021. Se ha fortalecido y ha generado la emergencia de nuevos dirigentes en muchas provincias. Hay claramente tres líneas que no necesariamente son convergentes en su oferta al electorado. Los halcones, los radicales y las palomas del Pro con Larreta a la cabeza. Y tiene el problema Macri. En tanto el expresidente y quienes se definan como halcones tomen protagonismo y hegemonismo, les será muy difícil crecer.
 
El principal espacio opositor, inicia la carrera presidencial con un triunfo nacional de casi ocho puntos. Es una base muy importante pero no suficiente para garantizar la presidencial 2023. Internamente las distintas alas del PRO no están encolumnadas en un sólo liderazgo. Además, la UCR presenta varios dirigentes bien posicionados a nivel nacional que, si se unifican en un candidato, pueden presentar una primaria competitiva al candidato del PRO.
 
La recuperación del espacio radical incorpora otra dinámica al espacio. A excepción de CABA, el resto de las provincias que gobiernan es a través de dirigentes radicales. Esta nueva situación de JxC, por un lado los dinamiza y amplia su espectro, pero por otro lado tensiona y desgasta frente a la opinión pública.
 
Sumida en sus internas y sin un liderazgo claro, la oposición parece no tener en cuenta, o ser indiferente, al hecho de que en las elecciones legislativas apenas conservó su caudal, que si bien representa un piso alto muestra que terceras fuerzas podrían complicar sus chances de cara a 2023.
 
La oposición está atravesada por dos tensiones. Primero, la competencia por la sucesión del liderazgo de Macri. Segundo, por las diferencias ideológicas que la atraviesan, especialmente alrededor de la mirada sobre la experiencia de gobierno 2015-2019. Hay sectores que plantean que el error fue no haber sido más duros en la aplicación de un programa de reformas estructurales. Otros piensan que las dificultades pasaron por no haber ampliado la coalición de gobierno, y que se deben buscar consensos con otros actores del sistema político para llevar adelante un programa exitoso de gobierno. Es posible que la coalición se termine reconfigurando si no logra procesar estas tensiones.
 
En síntesis no todo es color de rosa en la oposición. 
 

 
A diferencia del diagnóstico con el oficialismo, respecto de la oposición casi todos los consultores están de acuerdo: tiene un importante caudal que tiende a no bajar del 40 por ciento; no creció en estas elecciones, se dinamizó con un nuevo papel del radicalismo, pero arrastra una interna de difícil pronóstico, con un problema llamado Mauricio Macri.
 
Analía Del Franco: "la oposición se encuentra en una fuerte tensión de empoderamiento interno, algo inusual para este espacio hasta el 2019. La recuperación del espacio radical incorpora otra dinámica al espacio. Y esto por el momento implica mirarse hacia adentro. A excepción de CABA, el resto de las provincias que gobiernan es a través de dirigentes radicales. Esta nueva situación de JxC, por un lado los dinamiza y amplia su espectro, pero por otro lado tensiona y desgasta frente a la opinión pública".
 
Hugo Haime: "la oposición ha demostrado que tiene un 40 por ciento de electores. Los tuvo en 2017, en 2019, en 2021. Se ha fortalecido y ha generado la emergencia de nuevos dirigentes en muchas provincias. Hay claramente tres líneas que no necesariamente son convergentes en su oferta al electorado. Los halcones, los radicales y las palomas del Pro con Larreta a la cabeza. Y tiene el problema Macri. En tanto el expresidente y quienes se definan como halcones tomen protagonismo y hegemonismo, les será muy difícil crecer. En síntesis no todo es color de rosa en la oposición".
 
Eduardo Fidanza: "Sumida en sus internas y sin un liderazgo claro, la oposición parece no tener en cuenta, o ser indiferente, al hecho de que en las elecciones legislativas apenas conservó su caudal, que si bien representa un piso alto muestra que terceras fuerzas podrían complicar sus chances de cara a 2023".
 
Federico Aurelio: "el principal espacio opositor, inicia la carrera presidencial con un triunfo nacional de casi ocho puntos. Es una base muy importante pero no suficiente para garantizar la carrera presidencial 2023. Internamente las distintas alas del PRO no están encolumnadas en un sólo liderazgo. Además, la UCR presenta varios dirigentes bien posicionados a nivel nacional que si se unifican en un candidato pueden presentar una primaria competitiva al candidato que defina el PRO".
 
Roberto Bacman: "por estos días en JxC se viven tiempos de reacomodamiento. Son varios los anotados para la carrera presidencial, tanto los pertenecientes al riñón del PRO como los dirigentes que provienen de la Unión Cívica Radical. Todo parece indicar que muchos dirigentes del centenario partido que parecía haber perdido la memoria, se acordaron que son parte de una alianza y también piden derecho de pista y más de uno se apuró a aclarar que ampliar la coalición hacia la derecha (obviamente hablando de los libertarios) es un límite que no están dispuestos a atravesar".
 
Facundo Nejamkis: "la oposición está atravesada por dos tensiones. Primero, la competencia por la sucesión del liderazgo del expresidente Macri. Segundo, por las diferencias ideológicas que la atraviesan, especialmente alrededor de la mirada sobre la experiencia de gobierno 2015-2019. Hay sectores que plantean que el error fue no haber sido más duros en la aplicación de un programa de reformas estructurales. Otros piensan que las dificultades pasaron por no haber ampliado la coalición de gobierno, y que se deben buscar consensos con otros actores del sistema político para llevar adelante un programa exitoso de gobierno. Es posible que la coalición se termine reconfigurando si no logra procesar estas tensiones".
 
Ricardo Rouvier: "JxC que expresó, a las pocas horas de haber ganado, una disputa de fracciones internas que muestran diferencias políticas y lucha de individualidades. El conflicto sufrió un escalamiento que desnudó una unidad endeble. Las diferencias dentro del PRO, la avanzada radical en la coalición con sus precandidatos, y el rol de juez y parte de Elisa Carrió, señalan escasa energía centrípeta para la consolidación de la oferta electoral. Todo indica una lucha por el poder en la coalición que tendrá su desenlace. Igual que en el Frente de Todos; si Juntos no logra administrar sus diferencias pondrá en peligro lo que los coloca en la probabilidad de triunfo: la unidad".
 
Por Raúl Kollmann
 
Fuente: Página12
 

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17-08-2026 / 10:08
15-08-2026 / 09:08
09-08-2026 / 17:08
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El naufragio de la ley de propiedad privada dejó al descubierto la incompetencia política oficialista, las internas feroces en la Casa Rosada y un estruendoso choque contra el límite de sus propios aliados, en medio de una profunda crisis económica y un acelerado desencanto de la sociedad y de sus propios votantes. Un escenario agravado luego de que la cuestión Malvinas alrededor de la selección de fútbol generara un clima nacionalista que colisionó de frente contra el cipayismo libertario y expuso su escaso arraigo popular.
 
El bochornoso traspié de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado representa el síntoma terminal de un oficialismo cegado por el dogmatismo y desprovisto de oficio político. Lo que el Ejecutivo pretendía vender como un triunfo terminó convertido en un cascarón vaciado: acorralada por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas, la Casa Rosada debió capitular y retirar apresuradamente los capítulos centrales de extranjerización de tierras y la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego. El dictamen final fue aprobado desflecado y reducido a menos de un tercio de sus ambiciones originales, dejando al desnudo que las mayorías parlamentarias no se edifican con bravuconadas de redes sociales ni con intervenciones torpes como las del senador Joaquín Benegas Lynch, cuyos insultos a los senadores aliados terminaron de dinamitar los puentes de negociación.
 
Fiel a su matriz refractaria a la autocrítica, la reacción de la conducción libertaria ante semejante derrumbe consistió en desatar una inmediata cacería interna de chivos expiatorios. En lugar de asumir los errores de cálculo de la gestión, la Casa Rosada liderada por Javier y Karina Milei optó por aislar y "freezar" al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, amagando con congelar el resto de sus proyectos en carpeta tras convertirlo en un yunque político. Al mismo tiempo, el enojo oficialista apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien responsabilizan por fallar en la contabilidad de los votos y perder el control de la sesión. Este pase de facturas expone un gabinete frágil y fracturado, donde los propios arquitectos del programa gubernamental son arrojados a los leones ante la primera turbulencia institucional.
 
 
En última instancia, la mutilación de este proyecto emblemático expone el techo del modelo libertario: una administración que chocó de frente contra el límite de sus aliados e incapaz de sostener consensos duraderos. La incapacidad para articular mayorías y la constante tendencia a refugiarse en la intransigencia demuestran que el dogmatismo autoritario se vuelve impotente ante la dinámica republicana. Con Sturzenegger desautorizado y Bullrich golpeada políticamente, el gobierno ingresa en una peligrosa fase de insularidad y parálisis parlamentaria, donde la falta de muñeca política condena al oficialismo a multiplicar derrotas mientras la gestión cotidiana se consume entre internas feroces e improvisación.
 
De la redacción de La Opinión Popular

06-08-2026 / 14:08
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