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Nacionales - 04-12-2021 / 10:12
LA DEUDA BRUTAL Y EL ESPIONAJE ILEGAL

Macri procesado por espiar mientras el FMI analiza el insólito crédito que le otorgó

Macri procesado por espiar mientras el FMI analiza el insólito crédito que le otorgó
Ni los defensores más fanáticos del expresidente Macri se atreven a poner en duda las pruebas del seguimiento a las víctimas del ARA San Juan. Tampoco la excepcionalidad de crédito que le otorgó el FMI. Al tiempo que el juez Bava procesaba a Macri, el Fondo anunció que revisará los términos del préstamo que le dio. En la imagen: Mauricio Macri en reunión con los familiares de las víctimas del ARA San Juan durante su presidencia.
La decisión del juez Martín Bava de impedir su salida del país y ponerle una caución millonaria enfureció a Mauricio Macri, al mismo tiempo que otro tribunal, el del Fondo Monetario Internacional, más escuchado por el poder económico, pondrá en tela de juicio la medida de su gobierno que será más recordada: el brutal endeudamiento que buscó condenar el futuro del país.
 
En la Unión Industrial Argentina, Alberto Fernández pidió que el Fondo analice --antes de cerrar un acuerdo con su gobierno-- el enorme préstamo irregular con que el organismo pretendió respaldar la reelección de Macri. El FMI se abocará al análisis de cómo se gestó ese préstamo a un gobierno que era incapaz de devolverlo en los términos que estaban planteados. El trámite no cumplió los requisitos legales en Argentina y transgredió todos los requisitos del Fondo, ya sea por el monto o por la motivación política.
 
Fue una farsa, planteada con total hipocresía, porque el gobierno de Juntos por el Cambio había estrellado la calesita y ya estaba en rojo. Los prestamistas internacionales habían dejado de prestarle un año antes. Alberto había dicho el jueves en la UIA que era necesario que se haga una evaluación del "fracaso del programa por el que se desembolsaron 44 mil millones que se mal utilizaron en pagar deuda insostenible y en financiar fuga de capitales".
 
Además, Macri acaba de ser procesado por el espionaje a los familiares de las víctimas del submarino ARA San Juan. Cuando asumió la presidencia estaba procesado por el espionaje a familiares de víctimas de la AMIA. Y hay otras dos causas por espionaje durante los cuatro años de su gestión, en los que se espiaba a presos políticos, a opositores y hasta algunos de los dirigentes de Juntos por el Cambio que no estaban en la línea del macrismo "paladar negro".
 
Las pruebas de los espionajes son abrumadoras. Hay grabaciones, videos, informes, declaraciones de víctimas y de agentes. El espionaje ocurrió durante la gestión de Macri y en todos los casos estaba ligado a ellos. Más allá del resultado definitivo en la justicia, resulta innegable el uso del espionaje desde su gobierno como una práctica sistemática y en ese sentido, Macri es el principal responsable. El juez Bava, que dictó el procesamiento, hizo un paralelismo de esas prácticas con la dictadura.
 
El espionaje es un atropello al derecho, a las libertades, a la privacidad, a la idea de republicanismo. Los tripulantes del ARA San Juan murieron en el cumplimiento de una misión oficial. El comandante en jefe y último responsable en la cadena de mandos era Macri. En vez de preocuparse por el dolor de los familiares de sus subordinados fallecidos en acción, Macri los hizo espiar. Quería saber cuál era la reacción de estas personas que atravesaban un trance doloroso. Quería saber si eran K y con quiénes se relacionaban y les intervenían los teléfonos. Estos familiares estuvieron encadenados a las rejas de la Casa Rosada más de 40 días para que el gobierno no abandone la búsqueda del submarino. En vez de contenerlos, la reacción fue espiarlos.
 
Al conocerse el procesamiento, los dirigentes de Juntos por el Cambio, del PRO, radicales y seguidores de Carrió, salieron en tropel en defensa de Macri, aunque varios de ellos también fueron espiados. De la misma forma reaccionó la corporación mediática hegemónica. Todos dicen que Macri no fue, pero ninguno dice que no hubo espionaje. No podrían decirlo porque las pruebas son contundentes.
 
La Opinión Popular
 

 
MACRI PROCESADO MIENTRAS EL FMI ANALIZA EL INSÓLITO CRÉDITO QUE LE OTORGÓ
 
La deuda y el espionaje
 
La decisión del juez Martín Bava de impedir su salida del país y ponerle una caución millonaria enfureció a Mauricio Macri, al mismo tiempo que otro tribunal, el del Fondo Monetario Internacional, más escuchado por el poder económico, pondrá en tela de juicio la medida de su gobierno que será más recordada: el enorme endeudamiento que buscó condenar el futuro del país.
 
En su discurso en la reunión anual de la Unión Industrial Argentina, Alberto Fernández pidió que el Fondo analice --antes de cerrar un acuerdo con su gobierno-- el enorme préstamo irregular con que el organismo pretendió respaldar las aspiraciones de reelección de Macri.
 
El Fondo ya anunció que en dos semanas se abocará al análisis de la forma en que se gestó esa fabulosa entrega de dinero a un gobierno que era incapaz de devolverlo en los términos que estaban planteados. El trámite no cumplió los requisitos legales en Argentina y transgredió todos los requisitos del Fondo, ya sea por el monto o por la motivación política. 
  
Los términos constituyeron una farsa, planteada con total hipocresía, porque el gobierno de Juntos por el Cambio había estrellado la calesita y ya estaba en rojo. Los prestamistas internacionales habían dejado de prestarle en un año antes.
 
"La evaluación ex-post se concibió como un mecanismo para trazar lecciones después que se completa un acuerdo excepcional", señaló un comunicado del Fondo. Lo de "excepcional" es por los 57 mil millones de dólares que se acordaron en el préstamo a la Argentina, de los que se recibieron 44 mil millones. Según informó el organismo financiero, en la semana del 20 de diciembre, el Directorio Ejecutivo analizará el trámite antes de discutir con Argentina el nuevo programa de vencimientos.
 
Alberto Fernández había dicho el jueves en la UIA que era necesario que se haga una evaluación del "fracaso del programa por el que se desembolsaron 44 mil millones que se mal utilizaron en pagar deuda insostenible y en financiar fuga de capitales". Y agregó: "necesitamos que el FMI haga esa evaluación. Eso va a ayudar a entendernos".
 
Si el Fondo asumiera verdaderamente la responsabilidad por las transgresiones graves que realizó en ese acuerdo, no tendría legitimidad para realizar ninguna exigencia ni condicionamiento.
 
Pero además del macrismo, la responsabilidad recae también en las grandes corporaciones que respaldaron ese despropósito y que ahora plantean condiciones como bajar impuestos, critican el control de precios y cuestionan cualquier negociación con China. La UIA militó el gobierno de Macri y salió con los tapones de punta cuando asumió Alberto Fernández, pero en esta reunión anual bajó las banderas de guerra y convocó a medio gabinete a participar en las mesas.
 
A la mayoría de esas empresas, el gobierno de Juntos por el Cambio les hizo perder plata (en sus términos, porque a ese nivel, todos tienen red). En cambio y a pesar de la pandemia, con el gobierno del Frente de Todos, ahora están en un nivel de producción superior al de 2019, donde los había dejado Macri.
 
Será un misterio para sociólogos la causa del respaldo ideológico de este sector a quienes lo perjudican y su oposición militante a los gobiernos industrialistas que lo favorecen. No es un hecho menor, sino generalizado. Aunque ganan plata, a estos empresarios les molestan medidas como los impuestos distributivos, la doble indemnización o el control de precios en situaciones de crisis. Con el macrismo pierden plata, pero nunca tendrían estos planteos.
 
Juntos por el Cambio instaló una nebulosa ideológica en la que el Estado y la gestión pública debían encararse como "negocios privados" y que entonces los más adecuados para conducirlos serían los empresarios, presentados como los grandes triunfadores de la época a partir de sus capacidades y méritos. Esa turbia metáfora explica algunos de esos posicionamientos poco explicables.
 
Mauricio Macri acaba de ser procesado por el espionaje a los familiares de las víctimas del submarino ARA San Juan. Cuando asumió la presidencia estaba procesado por el espionaje a familiares de víctimas de la AMIA. Y hay otras dos causas por espionaje durante los cuatro años de su gestión, en los que se espiaba a presos políticos, a opositores y hasta algunos de los dirigentes de Juntos por el Cambio que no estaban en la línea del macrismo puro.
 
En todos los casos, las pruebas de los espionajes son abrumadoras. Hay grabaciones, videos, informes, declaraciones de víctimas y de agentes. El espionaje ocurrió durante la gestión de Macri y en todos los casos estaba ligado a ellos.
 
Más allá del resultado definitivo en la justicia, resulta innegable el uso del espionaje desde su gobierno como una práctica sistemática y en ese sentido, Macri es el principal responsable. El juez Martín Bava, que dictó el procesamiento, hizo un paralelismo de esas prácticas con la dictadura.
 
El espionaje es un atropello al derecho, a las libertades, a la privacidad, a la idea de republicanismo. Pero además es la consecuencia de esa concepción metafórica casi infantil del Estado como empresa privada y del funcionario público como un patrón o gerente. Por eso formaron un gabinete con directivos de las corporaciones más importantes locales y transnacionales.
 
En la línea de esa metáfora, el presidente no es patrón ni gerente, sino más bien un empleado de los ciudadanos. Un empleado de lujo, pero empleado a sueldo. La idea del patrón que se promovió desde Juntos por el Cambio lleva implícita la idea del privilegio. La idea de empleado implica responsabilidad. La gestión pública es una responsabilidad y no un privilegio.
 
La idea de Estado patronal del macrismo, que fue votada por tantos empleados y trabajadores y asumida con entusiasmo por la mayoría de los empresarios, abre la puerta a los abusos. La utilización sistemática del espionaje como herramienta de control social se relaciona con esa idea descarnada de la supuesta superioridad que otorgaría el capital. La superioridad otorga privilegios y uno de ellos es la impunidad.
 
Los tripulantes del ARA San Juan murieron en el cumplimiento de una misión oficial. El comandante en jefe y último responsable en la cadena de mandos es el presidente de la Nación, que en ese momento era Mauricio Macri. En vez de preocuparse por el dolor de los familiares de sus subordinados fallecidos en acción, Macri los maltrató y los hizo espiar.
 
Quería saber cuál era la reacción de estas personas que atravesaban un trance doloroso. Quería saber si eran kirchneristas y con quiénes se relacionaban y les intervenían los teléfonos. Estos familiares estuvieron encadenados a las rejas de la Casa Rosada más de 40 días para que el gobierno no abandone la búsqueda del submarino hundido. En vez de contenerlos, la reacción fue controlarlos y espiarlos.
 
Al conocerse el procesamiento esta semana, los dirigentes de Juntos por el Cambio, del PRO, radicales y seguidores de Carrió, salieron en tropel en defensa de Macri, aunque varios de ellos también fueron espiados. De la misma forma reaccionó la corporación mediática hegemónica. Todos dicen que Macri no fue, pero ninguno dice que no hubo espionaje. No podrían decirlo porque las pruebas son contundentes. Y la responsabilidad por ese sistema de Estado patronal no democrático los involucra.
 
Si la honestidad intelectual se sobrepusiera a los intereses partidarios y corporativos tendría que haber una preocupación extendida por el riesgo antidemocrático que implicó el sistema montado por el macrismo de persecución judicial a opositores, de represión a la protesta, de fake news o campañas mediáticas con información falsa y del espionaje como práctica sistemática de control social.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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17-08-2022 / 10:08
La semana pasada Elisa Carrió sorprendió a todos al abrir fuego contra sus compinches de la alianza con fuertes críticas contra Rogelio Frigerio, Cristian Ritondo, Emilio Monzó, Facundo Manes y Gerardo Morales, dichos que le valieron un enfrentamiento público con Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal.
 
Ahora se sumaron nuevas críticas hacia el accionar del ex ministro de Seguridad de Vidal, Cristian Ritondo pero esta vez no vinieron desde el interior de la fuerza política sino que desde la Justicia. Cabe destacar que Ritondo es uno de los nombres que suena fuerte para pelear por una posible candidatura en la provincia de Buenos Aires contra Diego Santilli.
 
En ese sentido la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, ex esposa del fiscal Alberto Nisman, prendió el ventilador y vinculó a dirigentes del PRO con el narcotráfico, denunciando un posible vínculo entre asesores y gente de confianza del ex ministro Cristian Ritondo y sectores del narcotráfico bonaerense.
 
En diálogo con el canal ultra macrista LN+, la magistrada manifestó que en el marco de una causa "investigó, avanzó, llegó a la detención y al procesamiento con prisión preventiva de funcionarios provinciales que debían investigar al narcotráfico pero que eran socios del narcotráfico", comenzó su relato.
 
Fue en ese momento en el que fue recusada por "dos letrados con aceitados contactos políticos, uno de ellos había sido funcionario del ministerio de Seguridad durante la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal", aseguró Arroyo Salgado y añadió: "Los abogados que tiene este fiscal provincial uno de ellos fue jefe de Gabinete del señor (Cristian) Ritondo durante su gestión en el ministerio de Seguridad, el otro de los letrados fue asesor de (Emilio) Monzo". Y el periodista macrista que la entrevistaba empezó a incomodarse.
 
A pesar de esto "el presidente de la Cámara de San Martín me mantiene, pero van a Casación y Mariano Borinsky, en un pronunciamiento inédito declara la nulidad de la resolución de la Cámara de Casación", expuso la jueza. En ese plano cabe recordar que Borinsky es uno de los jueces señalados por visitar asiduamente la Quinta de Olivos mientras Mauricio Macri era presidente.
 
"Fui apartada de esa investigación, a los seis meses soy apartada de otra investigación en la que venía a cargo hacía tres años", aseveró y agregó que también fue apuntada por otro "asesor de Seguridad de Ritondo, el doctor Marcelo Rochetti quien me recusa en una causa de lavado de activos contra un representante de fútbol". Hasta allí llegó el relato de la jueza que fue interrumpida intempestivamente por el periodista de La Nación+, José del Río, quien un tanto nervioso cortó la entrevista y finalizó el segmento. La que seguro festeja estas cosas es Lilita Carrió.
 
La Opinión Popular

17-08-2022 / 09:08
La CGT, la CTA de los Trabajadores (CTAT) y los movimientos sociales más cercanos al Gobierno marcharán desde el Obelisco al Congreso contra la especulación financiera y los formadores de precios. En vísperas de la movilización, después de muchas idas y vueltas, y de diferencias internas, el triunvirato de conducción cegetista -que integran Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Estacioneros) y Pablo Moyano (Camioneros)-- alineó las consignas en torno a la convocatoria en un extenso documento conjunto que será leído durante la movilización.
 
En el mismo se apunta a "la irresponsabilidad económica de los grandes formadores de precios que remarcan el valor de los productos esenciales para mejorar sus márgenes de ganancia" y la "especulación financiera que busca una devaluación que sólo favorece a los grupos económicos concentrados y empobrece a la gran mayoría de los argentinos".
 
Una consigna que ya habían lanzado con fuerza las agrupamiento internos de la CGT como la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) que encabeza el bancario Sergio Palazzo y el moyanista Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona), y la propia CTAT que conduce Hugo Yasky. En tanto, las organizaciones territoriales y sindicatos de izquierda marcharán a Plaza de Mayo con su propio pliego de reclamos al gobierno nacional.
 
Los triunviros de la CGT definieron las paritarias como herramienta para la recuperación salarial, aunque por separado tampoco le cerraron la puerta a un aumento de emergencia a través de una suma fija. La izquierda se movilizará a Plaza de Mayo con reclamos propios al Gobierno.



16-08-2022 / 11:08
La exdiputada nacional y principal referente de la Coalición Cívica posteó este domingo por la tarde sugestivos tuits, en ellos se hacen referencia a su enfrentamiento durante la semana con dirigentes de la alianza opositora Juntos por el Cambio. Elisa "Lilita" Carrió, volvió a recalentar este domingo la interna al advertir sobre la "imbecilidad" de quienes no entienden que "lo que causa escándalo es la verdad" y, parafraseando a Jesús, dijo que vino a "traer fuego y división a este mundo".
 
La fractura de Juntos por el Cambio es inminente. Cada palabra, el mínimo gesto de una referente enciende la interna. Las declaraciones de Carrió tensaron la cuerda desatando numerosas críticas por parte de sus compañeros de espacio. Entre ellos, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, quien este fin de semana cruzó a la líder de la Coalición Cívica a través de una serie de mensajes privados, que terminaron filtrándose a la prensa.
 
"Hola, Lilita. Vos no sos más decente que yo. Vivo en la casa de mi mujer, te invito a que los dos demostremos lo que tenemos y cómo lo hicimos", desafía Morales en los primeros mensajes enviados a Carrió. Enseguida, el mandatario jujeño enumera a todas las empresas mineras que operan en su provincia y destaca que, desde que asumió en su cargo, "transparentó el padrón minero, que está colgado en la página web".
 
"¿Por qué no hablás del Paseo del Bajo y de los negocios de la Ciudad? ¿Por qué no hablás del tema del Correo de Macri? ¿O de cómo manejaron durante nuestra gestión el crédito tomado con el FMI y cómo se fugaron las divisas y quiénes se hicieron ricos?", continuó el líder radical, apuntando sus flechas contra la gestión de Horacio Rodríguez Larreta en Buenos Aires y las causas de Macri. Los mensajes de Morales concluyen con una afirmación lapidaria: "Es bastante unilateral tu mirada sobre la honestidad y sabés que esa actitud tuya no es honesta".
 
Si existe un fuerte destrato entre los principales líderes de la alianza política, obviamente la unidad y el futuro JXC no están para nada granizados. La sociedad, pérdida entre tantas discusiones vanas y griterío político para la tribuna, se pregunta: ¿Cómo confiar en la unidad y futuro de un espacio, que supuestamente presume tener programas de gobierno, si los máximos referentes se entretienen criticándose en duros términos el uno al otro?
 
La Opinión Popular
 

16-08-2022 / 10:08
Doble vara. La mentira sobre las visitas del juez Sebastián Casanello a la quinta de Olivos en tiempos de la presidencia de Cristina Fernández ocupó meses de batifondo en los medios de confusión más grandes del país y de declaraciones de republicanismo ofendido en la entonces oposición de derecha. En cambio, la verdad del fiscal Diego Luciani y los jueces Rodrigo Giménez Uriburu y Mariano Llorens jugando al fútbol en la quinta Los Abrojos, propiedad de Mauricio Macri, es tomada por esos mismos grandes medios porteños y el macrismo como de absoluta normalidad, a pesar de que todos ellos forman parte de los tribunales que participan de la parodia de juzgamiento a la actual vicepresidenta. Por su parte el otro fiscal, Sergio Mola, registra ingresos comprobados a la Casa Rosada y a la AFI, cuando ya tenía esta causa en sus manos.
 
Aún con las constancias fotográficas que prueban estas escandalosas anomalías que, ipso facto, debería determinar excusaciones y apartamientos, los mismos fiscales y jueces recusados por la defensa de Cristina, se justificaron a sí mismos y anunciaron que continuarán al frente de una causa armada trucha, como tantas otras, para hostigar, desprestigiar, proscribir y sacar del juego político a CFK.

Hasta con peritos truchos que cometieron falso testimonio intentaron inculparla. Pero el desarrollo de las audiencias de la causa sobre la obra pública en Santa Cruz no logró aportar elementos probatorios que justifiquen la persecución penal. Al contrario, mostraron que, tal como lo destacó una auditoría de la propia Vialidad Nacional bajo el macrismo, no hubo irregularidades pasibles de pena, y menos para la entonces Presidenta de la Nación. 

Qué diferente son las cosas cuando la misma Justicia federal debe investigar a Macri por hechos que lo vinculan mucho más estrechamente y con pruebas, sin embargo, siempre encuentran la vía exculpatoria. El ejemplo del espionaje a los familiares de los muertos en el submarino ARA San Juan, habla por sí solo.
 
El grotesco acting de los fiscales que se vio por estos días procura reemplazar con gestos y ademanes ampulosos aquella ausencia de pruebas. Asombrosamente, y cuando todo el Poder Judicial regresó a la presencialidad luego de la pandemia, este juicio, en particular, sigue realizándose en la virtualidad. Es evidente que, en forma presencial y ante los acusados y el público, hubiera sido mucho más arduo para los fiscales armar la puesta en escena que han realizado.
 
Esta persecución contra Cristina no es diferente a la que sufrió Lula da Silva en Brasil o Rafael Correa en Ecuador. El mensaje es el mismo en todos los casos, y los destinatarios no son únicamente estos líderes sino toda la clase política. El "lawfare", es decir la guerra con los tribunales y los grandes medios, se propone aleccionar a quienes pretendan desafiar al gran poder económico. La idea es muy clara: hay límites que no deben transgredirse porque la represalia no tendrá piedad; el aparato judicial y el mediático, brazos armados del poder económico, perseguirá, con fiscales y jueces corrompidos, a quienes lo desafíen desde la política.
 
La Opinión Popular
 

15-08-2022 / 16:08
Los diferentes sectores del Frente de Todos (FdT) coinciden en que la llegada de Sergio Massa al Palacio de Hacienda implicó un "cambio de aire" para la coalición, cuya dirigencia se muestra enfocada en la gestión de las prioridades económicas mientras deja en un segundo plano el debate interno, al tiempo que observa cómo escalan las peleas en Juntos por el Cambio.
 
El espíritu que reina en el FdT es diferente al de los últimos días de julio, y esa recuperación de la expectativa llevó a más de uno en los pasillos de la Casa Rosada a recordar cuándo, casi en soledad, el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá comenzó en 2018 a decir "hay 2019".
 
Se trató de un eslogan que luego se fue extendiendo hasta convertirse en un lema electoral, pero que en un primer momento debió enfrentar el escepticismo de la mayoría de los dirigentes del PJ que planteaba que la reelección de Mauricio Macri, entonces presidente, era casi un hecho.
 
"La tregua en las internas y que no se haya roto el Frente nos permite seguir trabajando en las políticas públicas que necesita la gente en lo inmediato", señalan desde el entorno del flamante ministro de Economía
 
Al igual que en ese tiempo, en las últimas semanas el FdT comenzó a recuperar la confianza en que a pesar de la suba de precios y de los problemas económicos podrá ser competitivo en las presidenciales de 2023 y que, incluso, es posible ganar las elecciones: los nubarrones pesimistas, de ese modo, comenzaron a alejarse de la Casa Rosada.
 
Con vistas al 2023, los distintos espacios de la coalición diseñaron estrategias complementarias que no confluyen en un candidato presidenciable determinado, pero sí en un punto en común: la prioridad pasa por la gestión, para que las potenciales mejoras en los números de la macroeconomía se transformen lo antes posible en datos verificables por la gente. De este modo, controlar la inflación y acumular reservas son dos objetivos impostergables.
 

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