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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 03-12-2021 / 10:12
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Los dedos cruzados, el deporte nacional y el tercer desembarco

Los dedos cruzados, el deporte nacional y el tercer desembarco
El gabinete económico cruza los dedos apostando a que el entendimiento sirva para desbloquear el envío de fondos frescos por U$S 16 mil millones en lo que queda de mandato desde otros multilaterales como el Banco Mundial y el BID, pero también inversiones como la que frenó Alemania en la represa Chihuido, que requiere estar al día con el Fondo y con el Club de París. En la imagen: Miguel Ángel Pesce y Martin Guzman.
Aunque la carta de Cristina haya hecho prácticamente unánime la resignación del oficialismo a aceptar el pacto con el Fondo Monetario para evitar males que intuye mayores, los cortocircuitos internos y los reparos que se rumian en privado respecto de su contenido siembran dudas sobre su efectividad para ahuyentar la incertidumbre que no consiguió evacuar el año pasado la renegociación de la deuda con los privados.
 
La gira promocional que abrieron Martín Guzmán anteayer en la CGT y Alberto Fernández anoche en la UIA apunta por eso en mayor medida a convencer a los propios que a los extraños, mientras la oposición se prepara para aprobar las negociaciones silbando bajito y sin pagar el costo que en condiciones normales le habría acarreado haber endeudado al país con el Fondo como nunca nadie antes.
 
La misión técnica que despega mañana rumbo a Washington solo busca afinar algunas metas de un acuerdo que políticamente ya está cerrado. Las tratativas se estancaron en torno al ajuste fiscal, donde el FMI reclama un déficit menor al 3% del PBI para 2022 y donde el Gobierno apunta a firmar eso o unas décimas más. Son metas inferiores al 4,5% que preveía el Presupuesto 2021 para todo el año pero superiores el rojo acumulado efectivamente en los primeros diez meses, que fue del 1,8% del PBI.
 
La diferencia responde al ajuste que ya se hizo: el recorte en términos reales de las partidas de salarios y jubilaciones, cuya caída compensó holgadamente lo que aumentó la carga de subsidios a las tarifas de gas y luz. Por eso también es relativa la promesa de que el acuerdo "no va a incluir una reforma previsional". Esa poda ya la hizo en diciembre de 2019 la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que desenganchó de la inflación a la mayor de las partidas presupuestarias.
 

 
La delegación argentina vuela con todas las planillas del plan plurianual y del Presupuesto 2022, elaborado con perspectiva de género, pero otra vez va a estar "short on women" (corta de mujeres) como le reprochó Christine Lagarde a Nicolás Dujovne y a Lucas Llach en 2018.
 
Viajan solo seis varones -cuatro por Economía y dos por el Banco Central- y ahora se va a notar más por contraste con las interlocutoras: la subdirectora para el Hemisferio Occidental, Julie Kozack, la propia Kristalina Georgieva y quien ayer fue ascendida a número dos del organismo, la india Gita Gopinath.
 
Al margen de esa contradicción, es en el plan plurianual donde promete haber más novedades respecto del rumbo que imagina Fernández. "Va a ser un baño de realidad. Este año termina con 51% de inflación y los tres primeros meses van a marcar 3% o más", admitió ante BAE Negocios uno de los encargados de darle las últimas puntadas. De ahí en adelante, sostuvo la misma fuente, "alcanza con que el programa no sea contractivo".
 
Es la alquimia de reducir el déficit "por la vía del crecimiento", como prometió Guzmán en la CGT. Un slogan muy discutible, sobre todo con la recaudación creciendo al 60% como en noviembre en medio de una crisis social con pocos precedentes y con ingresos reales muy deprimidos.
 
 
Fe y esperanza
  
El gabinete económico cruza los dedos apostando a que el entendimiento sirva para desbloquear el envío de fondos frescos por U$S 16 mil millones en lo que queda de mandato desde otros multilaterales como el Banco Mundial y el BID, pero también inversiones como la que frenó Alemania en la represa Chihuido, que requiere estar al día con el Fondo y con el Club de París.
 
También encienden velas por el Fondo de Resiliencia, que creen que podría activarse en marzo, donde los países ricos pueden destinar parte de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que repartió Georgieva para paliar los daños de la pandemia y que ellos no usaron.
 
Tras haber fracasado en conseguir una rebaja de los intereses o un aplazamiento mayor de los vencimientos a los que se comprometió Mauricio Macri, Guzmán cuenta como un logro haber convencido a las potencias del G-7 de incluir a los países de desarrollo medio en esa repartija, inicialmente solo para pobres.
 
Visto en el largo plazo, ese triunfo parece pírrico. El que ahora pide esa limosna de las potencias es el mismo peronismo que rechazó unirse al Fondo cuando fue creado, en 1944, y que se permitía arrogancias como la carta al propio Juan Perón que remitió el 25 de julio de 1949 el joven agregado financiero en Washington, Antonio Cafiero, desaconsejándole que se asociara. La correlación de fuerzas, diría Leandro Santoro, era muy distinta a la de hoy aunque haya otro Cafiero en el gabinete.
 
Pero esa mirada histórica es la que todavía plantean algunas voces cristinistas. Fernanda Vallejos, por ejemplo, que evitará tragarse el sapo de votar el pacto porque el 10 le vence el mandato y que sostiene que su malquerido Fernández se apresta a convalidar el tercer gran ciclo de cogobierno con el FMI, después de los que iniciaron Álvaro Alsogaray en 1956 y Carlos Menem en 1991. ¿Y si alguien más en el Senado piensa así, aunque haya deslindado responsabilidades?
 
Con Guzmán, sin embargo, coincide uno de quienes más le disputó la batuta en las negociaciones: Sergio Massa. El jefe de Diputados, que aspira a ser reelecto el martes al frente de la Cámara, les dijo a empresarios que en todas sus gestiones se choca con el mismo reclamo de un acuerdo con el Fondo.
 
"Con China, con Rusia, con Dubai, con quien sea, todos nos piden lo mismo". El planteo llega incluso a su dormitorio, porque la jefa de AySA, Malena Galmarini, tiene frenadas las obras del río subterráneo norte por la misma razón. Los capitales chinos que van a financiarlo exigen también la venia del FMI.
 
 
No voy en tren
  
El alivio más inmediato a cambio de aceptar la vuelta de las auditorías trimestrales y el monitoreo permanente del Fondo va a ser para las reservas del Central. El acuerdo va a restituir los U$S 4.300 millones de la ampliación de DEG que consumieron los vencimientos. Lo que quiere asegurarse ahora el staff es que no se malgasten, como pasó con Macri.
 
La decisión de frenar la venta de pasajes al exterior en cuotas en pesos se tomó en ese contexto, donde el acuerdo parece haber entrado en vigor antes de firmado. Se precipitó cuando la Selección de fútbol quedó clasificada al Mundial de Qatar, según confirmaron fuentes del Central.
 
Nadie quiere que se repita la situación de Rusia, cuando en medio del derrumbe del plan económico de Macri, Argentina estuvo entre los países que más público aportó, con más de 54 mil localidades adquiridas. Son imágenes que tampoco ayudan a convencer a los acreedores de que el país está en crisis.
 
El doble subsidio que recibían esos turistas, por la inflación esperada y por la devaluación prevista, era insostenible con las reservas exhaustas. El problema es que otros, más acaudalados, son campeones en el deporte nacional de desplumar al Central.
 
Los patentamientos de aeronaves privadas, por ejemplo, van a ser récord en 2021 con al menos 384 unidades nacionalizadas, según la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC). Mucho más que las 70 del año pasado o las 185 de 2019. Los magnates aprovechan que los aviones y helicópteros están de oferta después de la pandemia y que los pagan al dólar oficial, sin tener siquiera que pedir licencia al Ministerio de Industria porque no son bienes que se fabriquen en el país.
 
¿Serán la clase media privada del pasaje a Buzios en cuotas y los multimillonarios agotando las existencias aviones privados un anticipo de la Argentina que viene de la mano del Fondo? En el Gobierno juran que no. Y exhiben su vocación de evitar esas avivadas con medidas como la resolución de enero de este año que frenó la importación de autos de lujo al dólar oficial y obligó a que se hagan con divisas propias del comprador. Eso hizo que se frenara el "rulo del Audi" y que la importación de autos de lujo cayera al mínimo en 6 años.
 
Claro que siempre quedan vericuetos. Como los amparos judiciales que obtuvo la concesionaria Autonort S.A. para importar al dólar oficial un Porsche 911 de U$S 95 mil y una Ferrari Testarrosa de U$S 100 mil. Dos jueces en lo contencioso administrativo, Pablo Gabriel Cayssials y Enrique Lavié Pico, fueron especialmente generosos a la hora de conceder esas medidas cautelares de urgencia. Quizás por eso, los concesionarios que son sorteados en otros juzgados dejan caer las demandas e insisten para que les toquen ellos.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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02-02-2026 / 11:02
El secuestro de Nicolás Maduro se transmitió en tiempo real por televisión y redes sociales, en una estudiada coreografía que hacía parecer toda la escena como parte de la última mega producción de Hollywood. A eso se sumó luego una campaña virtual de Donald Trump en la que se presentaba al mandatario como una especie de dueño del continente entero, incluyendo -sobre todo- a Groenlandia. El spin-off local de Trump no se queda atrás. Javier Milei, otra figura nacida en un set de TV, mezcla su presidencia con recitales masivos, romances fogosos y una cultura memética permanente en redes sociales. En todo el planeta es el momento de la política comic show, un juego que, a la vez, es mucho más que eso.
 
Milei construyó su llegada al poder desde los paneles de televisión. Allí mezcló gritos violentos, peleas salvajes y un aporte original: la capacidad de discutir autores económicos en prime time desde una matriz libertaria extrema. Su figura se nutrió además de otros condimentos: obras de teatro durante los veranos, noviazgos mediáticos -en 2018 salió con Daniela Mori, exintegrante de la banda de cumbia Las Primas-, revelaciones perturbadoras sobre su sexualidad tántrica, covers de temas de rock y clásicos, apariciones disfrazado como superhéroe y, por supuesto, su marca registrada: su extraña cabellera.
 
Mientras por un lado agita la violencia con invitaciones permanentes a "odiar más" y compara a sus rivales con monos o cucarachas, por el otro ofrece circo: el recital en el Movistar Arena, su show en el festival de Jesús María, una aparición en un canal de streaming oficialista junto a su perro clonado, un beso fogoso con su entonces pareja en un teatro costero, cuadros en la Quinta de Olivos donde se compara con Wolverine y con un león, una bizarra cuenta en inglés presentada mediante un cómic donde aparece volando sobre Buenos Aires como superhéroe.
 
A esta lista se suma su escasa preocupación por la higiene y el recambio de vestuario -con el mameluco de YPF como emblema, incluso en Davos- y su llanto desconsolado en el Muro de los Lamentos, una postal inédita para un presidente argentino. Con matices, todos estos episodios -los extravagantes y los violentos- comparten algo en común: arrastran la atención popular, dominan redes sociales y colonizan la agenda mediática y política, mientras corren los límites de lo decible en la sociedad argentina. "La primera estrategia de esta derecha es polarizar a la sociedad", explica el historiador Steven Forti en Extrema derecha 2.0. "No se trata de excentricidades, sino de una estrategia bien pensada."
 
Ese manual fue adoptado por la administración libertaria desde su llegada al poder. Cuando no fue el cierre del INADI o de Télam, fue un ataque a la comunidad homosexual, al periodismo o a alguna artista musical. Y cuando no había escándalo político, lo había estético: cuatro camperas en pleno verano, intentos de ocultar la papada o defensas públicas de películas de Guillermo Francella. De una u otra forma, siempre provocaba bronca, perplejidad o fascinación, emociones ideales que premian lo ruidoso.
 
Lo explica Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, libro de cabecera del asesor presidencial Santiago Caputo: "El megáfono de Trump era la indignación de los medios." Con Trump y Milei ocurre lo mismo: se los puede amar o detestar, pero no ignorar.  Richard Nixon lo llamaba "la teoría del loco". Fingir irracionalidad para volverse imprevisible y, por eso mismo, temible. Trump lo dijo sin rodeos: "Xi Jinping sabe que estoy totalmente loco."
 
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante líderes desbordados o ante personajes cuidadosamente construidos? "La banalidad de la locura", la llama el politólogo Brian Klaas: una saturación de exabruptos que termina anestesiando a la sociedad.
 
La Opinión Popular
 

01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
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