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Nacionales - 03-12-2021 / 10:12
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

Los dedos cruzados, el deporte nacional y el tercer desembarco

Los dedos cruzados, el deporte nacional y el tercer desembarco
El gabinete económico cruza los dedos apostando a que el entendimiento sirva para desbloquear el envío de fondos frescos por U$S 16 mil millones en lo que queda de mandato desde otros multilaterales como el Banco Mundial y el BID, pero también inversiones como la que frenó Alemania en la represa Chihuido, que requiere estar al día con el Fondo y con el Club de París. En la imagen: Miguel Ángel Pesce y Martin Guzman.
Aunque la carta de Cristina haya hecho prácticamente unánime la resignación del oficialismo a aceptar el pacto con el Fondo Monetario para evitar males que intuye mayores, los cortocircuitos internos y los reparos que se rumian en privado respecto de su contenido siembran dudas sobre su efectividad para ahuyentar la incertidumbre que no consiguió evacuar el año pasado la renegociación de la deuda con los privados.
 
La gira promocional que abrieron Martín Guzmán anteayer en la CGT y Alberto Fernández anoche en la UIA apunta por eso en mayor medida a convencer a los propios que a los extraños, mientras la oposición se prepara para aprobar las negociaciones silbando bajito y sin pagar el costo que en condiciones normales le habría acarreado haber endeudado al país con el Fondo como nunca nadie antes.
 
La misión técnica que despega mañana rumbo a Washington solo busca afinar algunas metas de un acuerdo que políticamente ya está cerrado. Las tratativas se estancaron en torno al ajuste fiscal, donde el FMI reclama un déficit menor al 3% del PBI para 2022 y donde el Gobierno apunta a firmar eso o unas décimas más. Son metas inferiores al 4,5% que preveía el Presupuesto 2021 para todo el año pero superiores el rojo acumulado efectivamente en los primeros diez meses, que fue del 1,8% del PBI.
 
La diferencia responde al ajuste que ya se hizo: el recorte en términos reales de las partidas de salarios y jubilaciones, cuya caída compensó holgadamente lo que aumentó la carga de subsidios a las tarifas de gas y luz. Por eso también es relativa la promesa de que el acuerdo "no va a incluir una reforma previsional". Esa poda ya la hizo en diciembre de 2019 la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que desenganchó de la inflación a la mayor de las partidas presupuestarias.
 

 
La delegación argentina vuela con todas las planillas del plan plurianual y del Presupuesto 2022, elaborado con perspectiva de género, pero otra vez va a estar "short on women" (corta de mujeres) como le reprochó Christine Lagarde a Nicolás Dujovne y a Lucas Llach en 2018.
 
Viajan solo seis varones -cuatro por Economía y dos por el Banco Central- y ahora se va a notar más por contraste con las interlocutoras: la subdirectora para el Hemisferio Occidental, Julie Kozack, la propia Kristalina Georgieva y quien ayer fue ascendida a número dos del organismo, la india Gita Gopinath.
 
Al margen de esa contradicción, es en el plan plurianual donde promete haber más novedades respecto del rumbo que imagina Fernández. "Va a ser un baño de realidad. Este año termina con 51% de inflación y los tres primeros meses van a marcar 3% o más", admitió ante BAE Negocios uno de los encargados de darle las últimas puntadas. De ahí en adelante, sostuvo la misma fuente, "alcanza con que el programa no sea contractivo".
 
Es la alquimia de reducir el déficit "por la vía del crecimiento", como prometió Guzmán en la CGT. Un slogan muy discutible, sobre todo con la recaudación creciendo al 60% como en noviembre en medio de una crisis social con pocos precedentes y con ingresos reales muy deprimidos.
 
 
Fe y esperanza
  
El gabinete económico cruza los dedos apostando a que el entendimiento sirva para desbloquear el envío de fondos frescos por U$S 16 mil millones en lo que queda de mandato desde otros multilaterales como el Banco Mundial y el BID, pero también inversiones como la que frenó Alemania en la represa Chihuido, que requiere estar al día con el Fondo y con el Club de París.
 
También encienden velas por el Fondo de Resiliencia, que creen que podría activarse en marzo, donde los países ricos pueden destinar parte de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que repartió Georgieva para paliar los daños de la pandemia y que ellos no usaron.
 
Tras haber fracasado en conseguir una rebaja de los intereses o un aplazamiento mayor de los vencimientos a los que se comprometió Mauricio Macri, Guzmán cuenta como un logro haber convencido a las potencias del G-7 de incluir a los países de desarrollo medio en esa repartija, inicialmente solo para pobres.
 
Visto en el largo plazo, ese triunfo parece pírrico. El que ahora pide esa limosna de las potencias es el mismo peronismo que rechazó unirse al Fondo cuando fue creado, en 1944, y que se permitía arrogancias como la carta al propio Juan Perón que remitió el 25 de julio de 1949 el joven agregado financiero en Washington, Antonio Cafiero, desaconsejándole que se asociara. La correlación de fuerzas, diría Leandro Santoro, era muy distinta a la de hoy aunque haya otro Cafiero en el gabinete.
 
Pero esa mirada histórica es la que todavía plantean algunas voces cristinistas. Fernanda Vallejos, por ejemplo, que evitará tragarse el sapo de votar el pacto porque el 10 le vence el mandato y que sostiene que su malquerido Fernández se apresta a convalidar el tercer gran ciclo de cogobierno con el FMI, después de los que iniciaron Álvaro Alsogaray en 1956 y Carlos Menem en 1991. ¿Y si alguien más en el Senado piensa así, aunque haya deslindado responsabilidades?
 
Con Guzmán, sin embargo, coincide uno de quienes más le disputó la batuta en las negociaciones: Sergio Massa. El jefe de Diputados, que aspira a ser reelecto el martes al frente de la Cámara, les dijo a empresarios que en todas sus gestiones se choca con el mismo reclamo de un acuerdo con el Fondo.
 
"Con China, con Rusia, con Dubai, con quien sea, todos nos piden lo mismo". El planteo llega incluso a su dormitorio, porque la jefa de AySA, Malena Galmarini, tiene frenadas las obras del río subterráneo norte por la misma razón. Los capitales chinos que van a financiarlo exigen también la venia del FMI.
 
 
No voy en tren
  
El alivio más inmediato a cambio de aceptar la vuelta de las auditorías trimestrales y el monitoreo permanente del Fondo va a ser para las reservas del Central. El acuerdo va a restituir los U$S 4.300 millones de la ampliación de DEG que consumieron los vencimientos. Lo que quiere asegurarse ahora el staff es que no se malgasten, como pasó con Macri.
 
La decisión de frenar la venta de pasajes al exterior en cuotas en pesos se tomó en ese contexto, donde el acuerdo parece haber entrado en vigor antes de firmado. Se precipitó cuando la Selección de fútbol quedó clasificada al Mundial de Qatar, según confirmaron fuentes del Central.
 
Nadie quiere que se repita la situación de Rusia, cuando en medio del derrumbe del plan económico de Macri, Argentina estuvo entre los países que más público aportó, con más de 54 mil localidades adquiridas. Son imágenes que tampoco ayudan a convencer a los acreedores de que el país está en crisis.
 
El doble subsidio que recibían esos turistas, por la inflación esperada y por la devaluación prevista, era insostenible con las reservas exhaustas. El problema es que otros, más acaudalados, son campeones en el deporte nacional de desplumar al Central.
 
Los patentamientos de aeronaves privadas, por ejemplo, van a ser récord en 2021 con al menos 384 unidades nacionalizadas, según la Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC). Mucho más que las 70 del año pasado o las 185 de 2019. Los magnates aprovechan que los aviones y helicópteros están de oferta después de la pandemia y que los pagan al dólar oficial, sin tener siquiera que pedir licencia al Ministerio de Industria porque no son bienes que se fabriquen en el país.
 
¿Serán la clase media privada del pasaje a Buzios en cuotas y los multimillonarios agotando las existencias aviones privados un anticipo de la Argentina que viene de la mano del Fondo? En el Gobierno juran que no. Y exhiben su vocación de evitar esas avivadas con medidas como la resolución de enero de este año que frenó la importación de autos de lujo al dólar oficial y obligó a que se hagan con divisas propias del comprador. Eso hizo que se frenara el "rulo del Audi" y que la importación de autos de lujo cayera al mínimo en 6 años.
 
Claro que siempre quedan vericuetos. Como los amparos judiciales que obtuvo la concesionaria Autonort S.A. para importar al dólar oficial un Porsche 911 de U$S 95 mil y una Ferrari Testarrosa de U$S 100 mil. Dos jueces en lo contencioso administrativo, Pablo Gabriel Cayssials y Enrique Lavié Pico, fueron especialmente generosos a la hora de conceder esas medidas cautelares de urgencia. Quizás por eso, los concesionarios que son sorteados en otros juzgados dejan caer las demandas e insisten para que les toquen ellos.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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26-01-2022 / 10:01
¡María Eugenia Vidal está hasta las manos! En busca de reconstruir la trama de la mesa judicial, sus protagonistas y el armado de causas contra sindicalistas, el juez Ernesto Kreplak le pidió a la gobernación de la provincia de Buenos Aires y a los ministerios de Justicia, Trabajo e Infraestructura locales que entreguen correos electrónicos y agendas de 2017 (en papel o digitales) de la exgobernadora de Vidal, el exsubsecretario de Justicia, Adrián Grassi, y los exministros Marcelo Villegas y Roberto Gigante.
 
La medida se suma a los entrecruzamientos de llamadas ya ordenados sobre las mismas personas y el resto de los presentes en la reunión del Banco Provincia el 15 de junio de 2017 --donde Villegas dijo que deseaba tener una "Gestapo" para "terminar con los gremios"-- además de sus visitas a la Casa Rosada, la Quinta de Olivos y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).  La fiscalía, además, rechazó este martes un intento de llevar la causa a Comodoro Py.
 
La Justicia investiga el espionaje ilegal de la mafia macrista y la "denominada mesa judicial". Y apunta contra los que fueran los máximos responsables del gobierno provincial de Vidal. Han espiado ilegalmente con la estructura mencionada, a centenares de opositores al entonces gobierno de la Provincia de Buenos Aires, mediante la recolección de información ilegal que luego era entregada a medios periodísticos afines.
 
Dichas maniobras tenían el objeto de realizar campañas mediáticas y nutrir de información a fiscales y jueces para alentar persecuciones judiciales, también manifiestamente ilegales. Estas afirmaciones se respaldaron con material probatorio, el cuál la fiscalía entendió que era suficiente para iniciar la investigación correspondiente. Esperemos que ahora jueces y fiscales se muestren decididos a llegar al fondo de estas "cloacas" de modo que toda esta mafia quede expuesta a la luz y puedan ser eliminadas.
 
La Opinión Popular
 

26-01-2022 / 09:01
Mientras la negociación con el Fondo Monetario Internacional está pasando por su momento más álgido, se espera que el final de la feria judicial traiga novedades en la causa que investiga a Mauricio Macri y a figuras de primera línea de su gobierno por irregularidades al suscribir el crédito por más de 50 mil millones de dólares con ese organismo y por negligencia en el uso que se le dio a esas divisas.
 
El expresidente norteamericano entre 1797 y 1801, John Adams, lo dijo con sinceridad brutal: "hay dos formas de conquistar y esclavizar una nación; una es con la espada, la otra es con la deuda". Ya no se conquista a los países subdesarrollados con bombardeos o invasiones militares, salvo que tengan gobiernos demasiado irritantes para el eje Washington-Londres-Bruselas, que es lo mismo que decir Occidente, OTAN, sistema financiero global (FMI-Banco Mundial), etcétera.
 
Argentina vuelve a probar esa amarga medicina, como cada vez que un gobierno de derecha la cargó de deudas, muchas fraudulentas, obedeciendo al manual del sometimiento. Y otra vez es un gobierno popular el que debe pagar. Es un mecanismo tan perverso como brutal.
 
Hay poderosos sectores internos que apoyan y se benefician con el desastre, aquí y en todo el mundo: las elites económicas y su prensa insidiosa. Son los socios locales del capital extranjero, los que apoyan o ejecutan las políticas antinacionales. Son los que provocan corridas al dólar, atacan en las bolsas, juegan al "riesgo país"... Estrategias para disciplinar a la clase política y a buena parte del electorado.
 
La hoja de ruta neoliberal del FMI es la de siempre, la misma que detonó a los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa: bajar el déficit fiscal, es decir la inversión pública, en forma dramática aunque todavía estemos en plena pandemia; devaluar la moneda para acercarla al dólar ilegal (que mueve volúmenes insignificantes en el "mercado paralelo"), archivar la obra pública con todo lo que ello implica. El FMI tampoco cede en ampliar los plazos de pago ni en bajar la sobretasa abusiva de interés.
 
Si la UCR apoya estas medidas estará olvidando lo que le sucedió a Alfonsín y a De la Rúa. ¿Tanta amnesia -y acatamiento- le exige la sociedad con la derecha macrista endeudadora? La pulseada entre el FMI y el gobierno, que insiste en su voluntad de llegar a un acuerdo pero sin resignar crecimiento, consume tiempo y se acercan horas decisivas porque este viernes vence un pago de 731 millones de dólares. El manual para someter al país sin necesidad de una intervención militar, como explicaba Adams, está en plena ejecución. No hace falta la espada porque está la deuda.
 
En estas horas se define si Argentina vuelve al redil colonial del sistema financiero diseñado por EEUU y secundado por Europa, las potencias neocoloniales, o se atreve a transitar un camino de soberanía, que no será fácil pero que no someterá al país a la humillación de tener que rendir cuentas al FMI y a recibir órdenes de cómo debe invertir el Estado. Eso significará menos educación, salud, obra pública y bienestar, y más pobreza, desigualdad, atraso y dependencia. No es teoría, es pura práctica. Ya lo sufrimos antes; y no solo los argentinos sino una multitud de países.
 
En esta catástrofe nos metió el macrismo, y ahora sus dirigentes pretenden lavarse las manos como Pilatos. En realidad, si tuviéramos la suficiente voluntad política y determinación, deberíamos obligar a pagar a quienes generaron la deuda: Macri y sus amigos. Sería de estricta justicia.
 
La Opinión Popular
 

25-01-2022 / 08:01
Claro y contundente mensaje de Alberto Fernández al Fondo Monetario. El presidente afirmó ayer que el FMI debe contemplar el "derecho a crecer como nosotros queremos crecer" en las negociaciones que la Argentina lleva adelante con el organismo multilateral para acordar un nuevo programa de financiamiento de la brutal deuda de alrededor de US$ 45.000 millones contraída durante el gobierno de Mauricio Macri.
 
Las cosas por su nombre: las palabras del jefe del Estado cobran fuerza debido a que el viernes se produce el primer vencimiento del corriente año con el FMI, por 731 millones de dólares. El Presidente, al participar ayer de un acto de lanzamiento del plan de vacunación para la vuelta a clases, en el partido bonaerense de Morón, dijo que "cuando los ajustes llegaron, nuestro pueblo padeció".
 
En ese marco, el jefe de Estado pidió recordar "lo que fue el 2001, y el ajuste más cercano, que hizo desaparecer el Ministerio de Trabajo, Salud y Ciencia y Tecnología", en alusión a lo ocurrido en 2018 durante la desastrosa gestión de Macri.
 
Argentina enfrenta el primer vencimiento de intereses del año, por 731 millones de dólares, mientras que en 2021 realizó dos pagos de capital por 1.900 millones de dólares cada uno, de una deuda total de 45.000 millones que contrajo la anterior administración macrista con el FMI.
 
El gobierno argentino intenta alcanzar un acuerdo con el FMI antes del próximo vencimiento de capital, previsto para marzo por un monto superior a los US$ 2.000 millones, y busca destrabar por estas horas las negociaciones con los principales socios de organismo.
 
La semana pasada, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que las diferencias con el FMI tienen que ver con velocidad en la que la Argentina llegaría en el tiempo a eliminar el déficit fiscal, ya que el país prioriza el crecimiento y la demanda.
 
"La diferencia que tenemos con el FMI es la velocidad de consolidación fiscal y las combinaciones entre gastos e ingresos. No queremos penalizar la demanda cuando la economía se está recuperando", dijo Guzmán en una entrevista con el diario francés Le Figaro.
 
Guzmán precisó que Argentina "redujo fuertemente el déficit primario del 6,4% del PIB en 2020 al 3% en 2021; una reducción de 3,5 puntos en un año con un crecimiento del 10%. Si continuáramos en la trayectoria pronosticada por el FMI, se socavaría el crecimiento y el éxito del programa de apoyo".
 
Entonces, lo que "Argentina ahora quiere más tiempo para pagar y quiere llegar a un acuerdo, que es necesario para ambas partes. La economía va mejor, pero necesitamos más tiempo para pagar", concluyó Guzmán.
 
La Opinión Popular
 

25-01-2022 / 07:01
Las olas de contagios y la falta de dólares le pusieron zancadillas esporádicas a la industria. Y, sin embargo, con todo, el 2021 fue un muy buen año para el sector, que terminó en un nivel de crecimiento destacado a nivel mundial: fue, debajo de China, el país que mayores mejoras logró respecto al 2019 prepandémico en el ámbito fabril.
 
En diciembre hubo un nuevo mes de crecimiento de 0,3% respecto a los niveles de noviembre. Y el año terminó con niveles por encima de los diciembres de 2018, el 2019 y el 2020. El crecimiento del año no fue solo por arrastre estadístico, sino que además, respecto a noviembre del año pasado también hubo una mejora abultada, de 7,6%.
 
El último trimestre del 2021 terminó con una nueva mejora promedio de 1,2% respecto al trimestre previo. Eso pese a que ese último período había empezado con el pie izquierdo, con una contracción de 5%, según los datos oficiales del Indec. Entre noviembre y diciembre logró recuperar casi todo lo perdido en ese mes, en el que complicó la falta de dólares en la economía.
 
El BCRA buscó frenar la salida de divisas con restricciones a los pagos de importaciones, lo que tuvo consecuencias positivas en lo cambiario, con una fuerte recuperación del superávit comercial, pero negativas en la economía real, con una interrupción abrupta de la reactivación. Ese fue uno de los traspiés del 2021. El otro, el más grande, fue por la segunda ola de contagios, que generó una contracción mensual de 8,3% en mayo, de la que se salió rápido, con un crecimiento de 12,1% en junio.
 
Para lo que viene, ambos factores pueden ponerle un freno a la recuperación. Tanto la pandemia por los aislamientos obligados que genera entre los operarios, más lo cambiario por su efecto en los costos productivos cada vez que hay un alza del precio del dólar, más el impacto que genera la devaluación algo más acelerada que el atraso del 2021 sobre el consumo de los hogares que tironea a la producción.
 
El Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) publicó sus datos de producción industrial de diciembre. Se trata del IPI-Cammesa, que se realiza partir de una reponderación de los datos de consumo eléctrico de las fábricas. El indicador permite adelantar con cierta precisión los números que publicará más adelante el Indec, que hasta ahora solo mostró datos de noviembre. Si el 0,3% que arrojó el IPI-Cammesa se corrobora en los datos oficiales, habrá terminado el año pasado con una mejora de 16% respecto a la totalidad del 2020 y de 7% contra el 2019.
 
Además destacaron que el sector automotriz tuvo un desempeño destacable en el 2021, que traccionó al total de la industria: "El notable desempeño en el sector automotriz es una variable relevante para explicar por qué la recuperación del conjunto de la industria manufacturera argentina fue de los más aceleradas del mundo en 2021 (creció 6,4% contra 2019 si tomamos enero-noviembre y 7% si tomamos el dato adelantado de diciembre), por detrás de China, pero por encima de los países de la región, los de Europa Occidental, India, Japón y Estados Unidos"
 
La Opinión Popular
 

24-01-2022 / 12:01
La diputada María Eugenia Vidal acaba de proveer un material de análisis muy rico, difundió un hilo de tweets sobre el endeudamiento argentino. Un análisis detallado de ese material permite espiar un poco en su pensamiento pero es, además, un indicio fuerte sobre el esquema neoliberal dominante en la dirigencia del PRO.
 
Vidal difundió un hilo de cinco tweets. En el primero de ellos, la ex gobernadora sostuvo: "El 80 por ciento del préstamo contraído por el fondo se usó para pagar deudas en dólares, tomada por gobiernos anteriores, otro 13 por ciento para pagar deuda en pesos. La tasa fue la mitad de la del mercado en ese momento". Vidal ofreció como demostración de esa información un cuadro donde se detalla la cantidad de dólares del préstamo del Fondo que fueron destinados a cancelar letras o distintos bonos emitidos por el Estado argentino.
 
La primera curiosidad es que la información que brinda el cuadro es insuficiente. Para demostrar que el crédito fue utilizado para pagar deudas contraídas antes del 2015, debería incluir la fecha de emisión de los bonos y las letras cancelados. Sin embargo, ese dato no está. Parece que está pero no está.
 
Ella, ¿se dará cuenta de la trampa o simplemente colgó algo que le pasaron? Mientras se devela el misterio, conviene hacer un breve recordatorio. ¿No se produjo en abril de 2018 una estampida, en la que tenedores de miles de millones de letras en pesos empezaron a reclamar dólares? ¿No generó eso un desequilibrio que fue, al fin y al cabo, el que provocó una inestabilidad tremenda del tipo de cambio? ¿No fue ese fenómeno el que provocó que el Gobierno recurriera al Fondo, más allá de qué parte del crédito usara para satisfacer la demanda de dólares y cual para cancelar viejas deudas?
 
Entonces, aquí hay dos rasgos de la mirada económica de Vidal, que se asesora con algunos de los principales economistas de su partido. Uno: el material documental no es preciso. No alcanza para saber si su conclusión es correcta o no. Dos: el relato histórico omite elementos centrales para explicar lo que pasó. En ese sesgo hay, claro, un interés: si el problema fue la vieja deuda y no la crisis de confianza, la culpa es de quienes contrajeron la primera y no de quienes generaron la segunda. O sea: la culpa es del otro.
 
Pero ese primer tweet tiene otro detalle, porque da por sentado que utilizar el crédito del fondo para cancelar una deuda en dólares era una política criteriosa o, al menos, inevitable. "Se usó para pagar deudas", dice. ¿Estuvo bien eso? ¿Por qué estuvo bien? En su revisión difundida en diciembre, el propio Fondo Monetario sostuvo que ese crédito fue concedido para que la Argentina defendiera sus reservas.
 
Esto es, el Gobierno podría haber hecho lo que hizo unos meses después: limitar el retiro de dólares, reperfilar vencimientos, defender así las reservas y la moneda, y tal vez volver después más robusto al mercado de capitales. Al no hacerlo, habiendo alternativas obvias, dilapidó el dinero. La afirmación de Vidal es toda una posición en ese debate: ella parece estar de acuerdo con la manera en que se utilizó el dinero del Fondo, algo que el mismo Fondo cuestionó. ¿Lo está? ¿Lo habrá pensado al menos?
 

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