La Opinión Popular
                  03:10  |  Lunes 24 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“En política no hay que reír ni llorar, sólo comprender”, Baruch Spinoza. "La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva", José Saramago.
Recomendar Imprimir
Nacionales - 01-12-2021 / 10:12
FEROZ INTERNA POR EL CAMBIO EN DIPUTADOS DE LA NACIÓN

No tan Juntos: la UCR define si negocia la unidad o si se prepara para la ruptura

No tan Juntos: la UCR define si negocia la unidad o si se prepara para la ruptura
En una semana los bloques e interbloques deben definir a sus autoridades. Patricia Bullrich falló en su intento de deponer a Cristian Ritondo, por lo que una parte del PRO analiza cambiar el nombre del sello y se prepara para encabezar la conducción. La interna de la UCR alcanzó su punto máximo de tensión y podría romperse el bloque.
Rupturismo o acuerdo por negociación, las dos puertas que abrió el radicalismo en la Cámara de Diputados. El culebrón escribirá su capítulo final el próximo lunes en una reunión de bloque que definirá si la UCR será representada por dos bandos o si, discusión de cargos de por medio, mantendrá la unidad que, algunos esperan, siga comandada por Mario Negri.
 
Con el pedido de cambio de jefatura por un lado y la ratificación de la voluntad mayoritaria por el otro, el sector referenciado en Martín Lousteau y el encolumnado detrás del cordobés terminaron de inaugurar la interna por la presidencia del partido a nivel nacional que, también, podría tener su broche de oro en diciembre.
 
Durante la mañana del martes, Negri publicó una serie de tuits en los que planteó la necesidad de dejar de lado las tensiones y construir una UCR unida y fuerte. La jugada, lejos de ser una proclama, buscó anticipar una movida planificada por sus contrincantes con Emiliano Yacobitti a la cabeza, nombre que sonó para sucederlo al frente del bloque.
 
Minutos más tarde, efectivamente, quince diputados firmaron un comunicado en el que pidieron "cambiar para ganar" y para reflejar el resultado de una elección que, en Córdoba, lo tuvo a Negri como gran perdedor. Según informaron desde el sector referenciado en Lousteau, los legisladores no están dispuestos a "bancar" una cuarta reelección del histórico radical que perdió las PASO por 250 mil votos.
 
La actual conducción esperó una ruptura que no llegó el martes y que, en caso de fracasar las negociaciones, podría darse el lunes próximo. Desde el sector retador dejaron trascender que no habría un quiebre y la jugada se interpretó como parte de un tire y afloje por cargos, lugares en las comisiones y vocerías.
 
En principio, ese espacio de concesiones llegaría recién el jueves, una cita compartida. Si no llegaran a acordar, cada uno podría seguir por su lado y la pelea girará en torno a quién fue el causante de la fisura. Si fue Negri por no correrse del cargo o si fue el lousteauismo por no respetar el llamado a la unidad.
 
Los dichos de Elisa Carrió el sábado terminaron de encender una mecha corta. Por otro lado, el acercamiento de Lousteau a un Horacio Rodríguez Larreta que le dio más espacios de poder dentro del Gabinete porteño producto de la coalición de gobierno que supieron construir. Esa relación generó tensiones dentro la UCR porque algunos temieron una intervención de facto por parte del PRO. Finalmente, el anticipo de la elección del presidente del Comité Nacional que, por ahora, sería el 20 de diciembre.
 
Estas idas y vueltas fueron observadas desde el macrismo. Hace sólo una semana, Patricia Bullrich quiso correr a Cristian Ritondo pero perdió en la votación interna. Globalmente, a Juntos por el Cambio la disputa no le significará pérdidas pero una ruptura radical podría fortalecer a un PRO que perdió dos diputados en las últimas horas. Sebastián García de Luca y Domingo Amaya se irán a un nuevo espacio conformado por Margarita Stolbizer y Emilio Monzó, siempre dentro de la alianza.
 
La Opinión Popular
 

 
La pelea por el reparto de cargos en el Congreso tiene a todo Juntos Por el Cambio con los nervios de punta. Falta una semana para que los bloques e interbloques de la Cámara de Diputados deban definir sus autoridades y la disputa por los lugares no para de sacar a la luz varias de las internas que atraviesan los sectores que integran la coalición opositora.
 
Tras el fallido intento de Patricia Bullrich de deponer a Cristian Ritondo en la presidencia del bloque, una parte del PRO analiza cambiar el nombre del sello y se prepara para encabezar la conducción del interbloque. La interna de la UCR, por otro lado, alcanzó su punto máximo de tensión y el ala encabezada por Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti amenaza con romper el bloque si Mario Negri no renuncia a su pretensión de continuar al frente del bloque.
 
Negri, por su parte, se regocija en la defensa demoledora de Elisa Carrió, esgrime que tiene los avales suficientes y se autopercibe ya al frente de la bancada. Faltan unos días para que terminen de definirse los casilleros pero una cosa es segura y es que JxC enfrentará los próximos dos años con una posible fragmentación parlamentaria.
 
En Diputados, la sesión preparatoria del 7 de diciembre --fecha en la que los nuevos legisladores y legisladoras electos prestan juramento-- funciona como fecha límite para la desginación de autoridades. En el PRO la disputa se terminó adelantando debido a la intervención de Patricia Bullrich y su apuesta a ubicar a Gerardo Millman al frente del bloque, pero quedó rápidamente saldada: los números no le dieron y Cristian Ritondo quedó confirmado en su puesto con el apoyo de gran parte del partido.
 
Existe, a su vez, un debate sobre la posibilidad de modificar el sello del PRO por uno más "federal" que contenga a varios de los diputados electos por JxC que no forman parte del armado original de Cambiemos, pero desde el bloque advierten que aquella es una iniciativa que es impulsada más que nada desde el Senado (es decir por Humberto Schiavoni).
 
Ritondo, mientras tanto, aspira también a quedarse con la jefatura del interbloque --que hoy pertenece al radical Mario Negri-- y, según los cálculos que manejan en su entorno, estaría muy cerca de conseguirlo, ya que no solo tendría el apoyo de los 52 diputades del PRO, sino que también contaría con la adhesión de Emilio Monzó, Luis Poggi y los 15 radicales enojados con Negri que amenazan con romper el bloque de la UCR.
 
La interna más picante se vive, de momento, en el radicalismo. Bajo el argumento de que hace falta una "renovación" que refleje el resultado electoral, el sector que encabeza Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti publicó un comunicado-ultimátum en el que reclaman un recambio de la conducción de la bancada. "Es necesario cambiar para gobernar", sostiene la misiva firmada por 15 diputades, entre les que se encuentran Yacobitti (quien le disputa la presidencia a Negri), Martín Tetaz, Carla Carrizo, Rodrigo De Loredo, Jimena Latorre, Alejandro Cacace, entre otres.
 
"El nuestro debe ser el único partido en el mundo que lo conducen los que pierden. En cualquier país sos derrotado en una elección y das un paso al costado del liderazgo", denunció uno de los legisladores firmantes, haciendo referencia a la derrota de Mario Negri en la interna con Luis Juez en Córdoba. "Si saliste último en el torneo, no podés jugar la Libertadores", agregó un colaborador de Lousteau.
 
La respuesta de Negri no se hizo esperar. Mientras la gente de Yacobitti hacía circular la misiva, el cordobés salió a difundir que contaba con el apoyo de la mayoría de les diputades radicales para continuar al frente de la bancada. "Mario Negri reunió los apoyos necesarios para seguir al frente del Bloque UCR. Desde el 10 de diciembre, la bancada radical tendrá 45 integrantes por lo que se precisan 23 o más adhesiones para conducirla, número que ya superó Negri holgadamente", anunciaron sus colaboradores en un comunicado.
 
Según los cálculos del cordobés --que preside el bloque hace seis años--, son 27 les diputades que lo respaldan, entre los que se encuentran figuras como Facundo Manes, Karina Banfi y Ricardo Buryaile. Negri cuenta, además, con el apoyo de los gobernadores Gustavo Valdés (Corrientes) y Gerardo Morales (Jujuy). 
 
Lousteau y Yacobitti, sin embargo, no ceden en su reclamo y amenazan con romper la bancada y crear un espacio aparte llamado Evolución, aunque seguirá formando parte de JxC. En el caso de que la UCR se termine rompiendo en dos, JxC pasará a estar conformado por un total de siete bloques a partir del 10 de diciembre.
 
Y es que a los tres espacios fundadores del espacio (UCR, CC y PRO) se le sumarán el bloque de cuatro de Monzó y Margarita Stolbizer, el de Avanzar San Luis y el monobloque de Ricardo López Murphy: un escenario fragmentado que representará un desafío para quien termine liderando el interbloque.
 
"Todo terminó de explotar por culpa de Carrió", resume un diputado de JxC que ha sufrido en carne propia varias de las embestidas de la líder de la Coalición Cívica. Son varios en JxC que se la tienen jurada a Lilita, que el sábado pasado, durante el festejo de los 20 años de la CC, salió a matar a sus socios del PRO y la UCR en defensa, precisamente, de Mario Negri.
 
"Sepan lo que eligen en la presidencia de los bloques. Yo no me fui de un partido que tenía corruptos para venir a hablar con los hijos privilegiados de esos corruptos, que manejaron Medicina o la Franja de Ciencias Económicas", declaró haciendo referencia a Lousteau y Yacobitti, herederos políticos del Coti Nosiglia, que salieron luego a responderle con dureza.
 
"El gordo no puede estar escondiéndose debajo de la pollera de Carrió mientras nos pega a todos", se indignó un diputado cambiemita. Los casilleros se van completando, pero las internas no paran de echar chispas.
 
 
Lousteau vs Carrió
 
 
El senador porteño Martín Lousteau acusó a Elisa Carrió de ser "totalmente funcional al kirchnerismo" luego de las críticas que lanzó la líder de la Coalición Cívica en el acto por los 20 años del partido. "Hay gente en Juntos por el Cambio que no le gusta que su peso individual se diluya y cuando reacciona tirando piedras genera problemas, lo contrario de lo que la gente nos está pidiendo", denunció, sin mencionarla, en una entrevista televisiva.
 
 
Lousteau se sumó así a varios de los referentes radicales - como Emiliano Yacobitti o Martín Tetaz - que salieron a cuestionar a Carrió luego de que esta, en defensa de Mario Negri, apuntara contra Lousteau y Yacobitti: "No se puede ser amigo del Coti Nosiglia toda la vida, muchachos", les recriminó.
 
"No se puede criticar todo el tiempo adentro. Esas críticas no sirven, van en contra de lo que nos dicen la gente", se quejó el senador. A modo de respuesta, el lilito Juan Manuel López le replicó por Twitter: "JxC va a ser más grande, atractivo y confiable si tenemos la libertad de decir, de opinar y de hacer, sin miedo a quien se ofenda".
 
Por María Cafferata
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-01-2022 / 10:01
Quien lanzó la propuesta de una manifestación popular de rechazo a la actual Corte Suprema de Justicia fue un juez: Juan Ramos Padilla. Irritados, algunos de sus colegas plantearon una denuncia contra él, partiendo de la idea de que su condición de miembro del Poder Judicial lo inhabilita para denunciar al Supremo Tribunal.
 
Como siempre, el grupo Clarín se hizo rápidamente eco de la denuncia, a la que utilizó, según su conocido modus operandi para ensuciar la figura del juez sobre la base de mentiras y sumarle a ese falso legajo, nada menos que su condición de padre de otro juez, Alejo Ramos Padilla.
 
Este último, por si no le alcanzara con ser su hijo para quedar en la mira, fue, además quien tuvo a su cargo la investigación del caso D'Alessio, acaso hasta hoy la más poderosa prueba de la existencia de una coordinación delincuencial entre jueces, agentes de inteligencia y medios de comunicación.
 
Tal vez el llamado escándalo de la "gestapro" macrista pueda llegar a compartir esa condición esclarecedora. Lo acusan a Ramos Padilla (padre) de atacar a "la institución Corte Suprema": en realidad, la marcha se organiza para defender a esa institución del escarnio al que la llevaron y en el que la mantienen sus actuales miembros.
 
La marcha se prepara a defender a la Corte Suprema como máxima referencia del sistema judicial propio de la Constitución Nacional, absolutamente quebrado en términos institucionales y gravemente desvalorizado a los ojos del pueblo (el 50% de sus actuales miembros fue nombrado a dedo por el presidente Macri, quien ante el repudio generalizado a esa imposición tomó la decisión de abrir el proceso de elección en el Senado que impone la carta magna).
 
El hecho es que habrá el 1ero de febrero en los tribunales de Buenos Aires una marcha para repudiar la acción de la Corte Suprema, como punto central del grave deterioro de la prestación del servicio de justicia por el Estado argentino.
 
No se trata, hay que insistir, solamente de la utilización del poder judicial para perseguir a dirigentes y militantes políticos, sindicales y sociales, lo cual está quedando ampliamente demostrado en el caso de la reunión de los ministros de Vidal con parte de la conducción de la agencia de inteligencia nacional y con empresarios, a quienes se adiestraba en el arte de inventar denuncias judiciales contra dirigentes (sindicales en este caso).
 
La Corte -y gran parte del poder judicial tiene la mirada negativa de una amplia mayoría de nuestra población. No se trata de que los jueces que participaron en las denuncias de las que se habla  en el patético video sean el poder judicial pero sí, claramente, de que también es el poder judicial. Entre ellos está Conte Grand, procurador general en la provincia de Buenos Aires.
 
¿Qué es, entonces, lo inconstitucional? ¿Criticar sus prácticas injustas y corruptas o reclamar su juicio, castigo y desalojo de uno de los tres poderes que conforman al estado nacional? 
 

23-01-2022 / 10:01
El presidente Alberto Fernández transita la áspera segunda parte de su mandato. Para revalidarse en 2023 necesitará cambiar, romper inercias, conducir a su coalición y al país. "Momento bisagra", "relanzamiento" se exigen en su torno.
 
La pandemia cambió al mundo, acentuó desigualdades preexistentes. Las restricciones a libertades, incluso las imprescindibles, resienten la vida cotidiana de la gente común, agobian. La incertidumbre y el miedo se palpan cotidianamente.
 
El Gobierno venció en la polémica con los antivacunas a los que Juntos por el Cambio (JpC) acompañó o lideró un largo trecho. Fueron logros la distribución de las vacunas, el encastre con los sistemas provinciales de Salud. Los cambiemitas y la prensa dominante le siguen restando méritos al oficialismo nacional. Carecen de sensatez y de argumentos.
 
La temporada de vacaciones es exitosa. El revival se nota asimismo en pueblos y ciudades no turísticas de todo el país, en los centros comerciales de localidades conurbanas.
 
En simultáneo impresiona la cantidad de contagios, notables a ojo con mirada costumbrista. La gente no parece estar dispuesta a recluirse de nuevo. Sí a testearse, a aislarse por pocos días... un nuevo éxito de la concientización. Con buena labor, en la Casa Rosada y en Salud, confían en que los contagios toquen techo y bajen. Ojalá que esto pronto suceda, cantaría Litto Nebbia.
 
En La Rosada, en Olivos, en Economía proyectan-diseñan o fantasean (con el tiempo se discernirá) una agenda de gestión intensa en este trimestre, con resultados tangibles.
 
El optimismo de la voluntad espera que el acuerdo con el Fondo (alguno que contenga años sin pagos) se concrete antes de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Que cada vez son más ordinarias, en cualquier acepción de la palabra...
 

22-01-2022 / 09:01
La teoría de que la "Gestapo antisindical" y la reunión en el Banco Provincia donde se planificaba el armado de causas contra dirigentes gremiales no tuvo nada que ver con el gobierno de María Eugenia Vidal ni con el de Mauricio Macri empieza caerse a pedazos. También se desmorona la teoría de que nadie de los presentes supo jamás que allí había directivos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).
 
Un informe que entregó la exSide al juez Ernesto Kreplak muestra que en fechas muy cercanas al encuentro o significativas para la investigación dos exfuncionarios del gabinete bonaerense que estaban en la mesa visitaron el organismo y lo hicieron más de una decena de veces. Se trata del exministro de Trabajo, Marcelo Villegas, y el exsubsecretario de Justicia, Adrián Grassi, pero también pasó por ahí otro de los presentes en la filmación, el intendente de La Plata, Julio Garro.
 
A ellos se suman dos nombres que hasta ahora no habían aparecido en la trama, pero que por la temática de la persecución de aquel entonces cobran relevancia: el exministro de Justicia de la provincia, Gustavo Ferrari, y el exministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca.
 
La interventora de la AFI, Cristina Caamaño, entregó los datos en respuesta a un pedido del juez Kreplak, que investiga la reunión en el Bapro y armado de causas truchas, en particular contra el dirigente de la Uocra, Juan Pablo "Pata" Medina, que es mencionado explícitamente. El encuentro fue el 15 de junio de 2017.
 
La filmación fue hallada en la central de inteligencia en diciembre último y fue lo que dio pie a la causa judicial, donde quedaron imputados todos los presentes en ese evento que revela la existencia de una Mesa Judicial Macrista. La pesquisa se extendió también a la exgobernadora Vidal.
 
Los datos, que surgen del libro de ingresos a la central de inteligencia, desmorona la defensa de la exmandataria bonaerense Vidal y la compromete en la causa junto al expresidente Macri.
 
La Opinión Popular
 

22-01-2022 / 08:01
El mismo día que el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció un gabinete de centroizquierda con mayoría de mujeres, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reclamó públicamente al Fondo Monetario por las exigencias que planteó a la Argentina y se conoció una nueva encuesta en Brasil que da ganador a Lula con mucha diferencia sobre Jair Bolsonaro.
 
La crítica pública de López Obrador al FMI por su actitud cerrada con Argentina es un síntoma muy fuerte de que esta negociación se ubicó en el centro de atención latinoamericano. Los gobiernos de la región visualizan claramente --como lo puntualizó el presidente mexicano-- que el préstamo fue político, para "ayudar al presidente anterior en las elecciones" y que otorgarlo fue una gran equivocación desde el punto de vista técnico. Con ese antecedente, agregó "ahora no pueden plantear exigencias que empobrezcan más a los argentinos".
 
El panorama regional tiende a cambiar de color, desplazando a una derecha que parecía que había llegado para quedarse. A los gobiernos de Argentina, Chile, México, Perú, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, El Salvador y Honduras, se les sumaría en octubre el Brasil de Lula. Y hasta el centroizquierdista Gustavo Petro podría ganar las elecciones de este año en Colombia.
 
La negociación argentina con el Fondo llegó a un punto donde tiene que dar un salto y convertirse en una cuestión de interés internacional. El debate sobrepasa las conversaciones del ministro Martín Guzmán con los técnicos del Fondo. Está en cuestión si la función del dinero público que administran los gobiernos es atender las necesidades políticas de los gobiernos de derecha.
 
El Fondo Monetario maneja fondos públicos. Si el gobierno denunció en la negociación que el crédito transgredió las reglamentaciones argentinas y del Fondo, está obligado a hacer una presentación ante la Justicia contra el ex presidente Mauricio Macri. Y si el Fondo reconoce -como ya lo hizo-- que el crédito fue un "error" y que "no se tomaron todos los recaudos", tendrían que denunciar ante la justicia al ex presidente Donald Trump y al representante norteamericano en el FMI de ese entonces, David Lipton, por "malversación de fondos públicos".
 
El Fondo tiene que estar atento también al nuevo color político que presenta la región. El préstamo a la Argentina de Macri es un escándalo en las finanzas internacionales. Allí fueron estafados el pueblo argentino y el de los países que conforman el Fondo. No es una negociación más, como las que tiene el Fondo con otros deudores. En este caso, la cifra es escandalosa, el acuerdo de pagos es absurdo y la situación política en la que se otorgó es muy obvia.
 

21-01-2022 / 08:01
Como nunca hasta ahora, en la soledad de su aislamiento preventivo en Olivos, Alberto Fernández coquetea con la alternativa de demorar el pago del próximo vencimiento con el Fondo Monetario para intentar forzar un vuelco en el último tramo de la negociación. Es una cuota de capital que vence el viernes próximo por U$S 725 millones y una de intereses por otros U$S 141 millones que debería cubrirse el martes siguiente, primer día de febrero.
 
La discusión hierve en la mesa chica presidencial y al interior del equipo económico, donde algunos roles cambiaron con el giro del calendario. A 50 días de los vencimientos de marzo, para los cuales las reservas netas del Banco Central ya no alcanzan, en los tres campamentos del oficialismo coinciden en que las tratativas están empantanadas por el endurecimiento del Fondo.
 
Aunque la situación puede variar en cuestión de horas, las condiciones que exige Washington para refinanciar la brutal deuda que dejó como herencia Mauricio Macri son inaceptables para el Frente de Todos.
 
El sapo más difícil de tragar para el oficialismo no es el sendero de ajuste fiscal que exige el staff del FMI -una reducción del déficit del 1% del PBI anual en vez del 0,7% que propone el Ministerio de Economía- sino el mecanismo de "enforcement" (aplicación) de las condiciones que se vayan a fijar en el Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF) a diez años.
 
Lo que funcionarios del Tesoro estadounidense le reconfirmaron a Martín Guzmán en diciembre es que las revisiones trimestrales del eventual acuerdo serían estrictamente técnicas y vinculantes, lo cual implica que cada desembolso para cubrir cada cuota de la deuda que dejó Macri estaría condicionado al cumplimiento de las metas del trimestre anterior. La evaluación de ese cumplimiento, además, estaría 100% en manos del staff, sin salvaguarda política alguna ni intervención formal del Directorio.
 
La pregunta que se hace ahora el establishment es si, ante el endurecimiento de las contrapartes, el Gobierno está recalculando su rumbo hacia una posición más defensiva, si solo tensa la cuerda para negociar mejor o si se prepara para afrontar las consecuencias económicas de un impago al FMI, que -más allá del terrorismo mediático- no están del todo claras.
 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar