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                  00:08  |  Jueves 27 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
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“En política no hay que reír ni llorar, sólo comprender”, Baruch Spinoza. "La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva", José Saramago.
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Nacionales - 26-11-2021 / 10:11
PANORAMA EMPRESARIO SEMANAL

El verdadero triunfo no es vencer sino convencer

El verdadero triunfo no es vencer sino convencer
"Que no implique arrodillarse". "Que no ahogue la recuperación de la economía en curso". "Que no impida el desarrollo de la Argentina". "Que no signifique un ajuste". "Que no afecte a los que menos tienen". Las condiciones bajo las cuales la cúpula del Frente de Todos asegura que firmará el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario permanecen, por el momento, dentro del campo de lo difuso.
"Que no implique arrodillarse". "Que no ahogue la recuperación de la economía en curso". "Que no impida el desarrollo de la Argentina". "Que no signifique un ajuste". "Que no afecte a los que menos tienen". Las condiciones bajo las cuales la cúpula del Frente de Todos asegura que firmará el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario permanecen, por el momento, dentro del campo de lo difuso. Sin un solo papel sobre la mesa, diputados y senadores del oficialismo empezaron a calcular el costo político que pagarán por aceptar las condiciones que, de modo mucho más concreto, el Fondo incluye en todas sus refinanciaciones.
 
Es una apuesta a todo o nada: el Frente de Todos se juega su continuidad en el poder a ese pacto que delinearon en absoluto secreto el Presidente y el ministro de Economía con Kristalina Georgieva, con intervenciones clave de Sergio Massa ante el Tesoro y un silencio público de la vicepresidenta Cristina Fernández que sus hermeneutas subtitulan (y ella deja interpretar) como aprobatorio.
 
Tras demorarlo durante dos años y después de una derrota electoral que la remontada respecto de las PASO solo ayudó a digerir, el Gobierno coincide ahora con sus vencedores en que, de no firmar ese pacto, habría calamidades mayores a las que promete acarrear el ajuste fiscal que exigirá. Los ministros incluso se animan a entusiasmar a interlocutores empresarios con un rebote acelerado gracias a la confianza que le insuflará la refinanciación al mundo de los negocios y las inversiones que traerá aparejadas.
 
De momento evitan hablar de lluvia. Ante el Consejo Interamericano del Comercio de la Producción (CICyP), ayer en el Alvear, el devaluado Juan Manzur fue categórico: prometió perseguir ese acuerdo "por todos los medios".
 

 
Las febriles negociaciones de estas horas vía videoconferencia con Washington no sugieren que la Argentina cogobernada por el FMI y el FdT tenga ese horizonte de abundancia por delante. Los mismos empresarios que busca seducir Fernández al someterse a las condiciones de la calle 19 empiezan a dudar si la hoja de ruta fue la correcta, incluso aunque coincidan con la decisión final de acordar.
 
Dicen por lo bajo que no hacerlo incrementaría la brecha cambiaria, presionaría sobre el tipo de cambio y por ende sobre la inflación, que amenaza con superar el pico de 2019, récord en 30 años. Agitan también el fantasma de un retiro masivo de los depósitos en dólares de los bancos, una masa de U$S 15 mil millones que hasta ahora bajó apenas marginalmente. Pero ni los más entusiastas de la rúbrica se animan a contradecir a Martín Guzmán cuando dice que le toca elegir el menor entre dos males.
 
Muchos de esos hombres de negocios ya anotaron como quebrantos en sus balances las consecuencias de la incertidumbre que siembra la deuda con el FMI sobre la economía. Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, no pudo concretar la venta de la mitad de sus yacimientos en Vaca Muerta a Gazprom, que llegó a hacerle una oferta firme pero la retiró cuando se amplió la brecha cambiaria.
 
Las terminales automotrices, que le arrancaron a Fernández el compromiso de eliminarles las retenciones sobre las exportaciones incrementales, sufren la falta de dólares y tienen las fábricas trabajando al 55%. "Debieron haberlo hecho durante la pandemia, porque en pandemia valía todo", se quejan ahora, con el diario del lunes en la mano.
 
 
Ser o no ser
  
Para quienes deberán levantar la mano dos veces durante el mismo verano en el Congreso y a la vista de todo el país, el problema es identitario. Lo advirtió el líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois, a quien responden los diputados Itai Hagman y Federico Fagioli, el martes en una entrevista con C5N: "Frente a un plan plurianual de garantías para el FMI, tiene que haber un plan plurianual de garantías para el pueblo pobre", dijo. Y puntualizó que solo votarán a favor si incluye "un salario básico universal para los 9 millones de argentinos que no tienen ingresos regulares". Algo que el staff jamás convalidará.
 
No es el único que duda. A Leandro Santoro, que acaba de encabezar la lista porteña, el propio Presidente lo llamó para convencerlo: "Conseguí un buen acuerdo", le dijo. Juan Carlos Alderete, que integra el bloque oficialista como referente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), anticipó su rechazo si el plan plurianual establece como meta un déficit fiscal inferior al de este año para 2022, año en que además los ingresos caerán sin el Aporte Extraordinario de las Grandes Fortunas.
 
El camporista Mariano Recalde pidió referencias en la "orga" sobre el sendero de reducción del déficit que circula por Whatsapp entre los dirigentes del espacio: 3,3% del PBI para 2022, 2,5% para 2023, 1,5% para 2024, 0,8% para 2025 y déficit cero para 2026. Nadie confirma su origen, pero esa propuesta ya fue rechazada in limine desde Washington. Reclaman equilibrio fiscal antes del final del mandato.
 
Con ánimo contenedor, Axel Kicillof asegura puertas adentro que el acuerdo está "en disputa". Lo que le preguntan los más reacios al acercamiento es si al menos habrá un "veranito" después de la firma. Es lo más difícil de prever, porque si bien puede abrir mejores condiciones financieras en lo inmediato, el propio FMI pretende que la economía se enfríe para que baje la inflación y se estabilice el tipo de cambio. Mientras Guzmán y Miguel Pesce dicen que los dólares alcanzan para crecer un 4% en 2022, el staff pone ese límite en un magro 2,5%.
 
A eso se agrega la dimensión de la crisis social que dejaron el colapso del plan económico de Mauricio Macri, la pandemia y la cuarentena. El año pasado, punta a punta, se destruyeron 194.300 empleos registrados. Si entre enero y agosto de este año, con un rebote del PBI inédito del 10% y el superávit comercial más cuantioso de los últimos 13 años, la economía solo creó 232.900 puestos de trabajo formales ¿cuántos años tiene que crecer para incorporar a los 9 millones de desamparados para los que Grabois pide ingreso universal?
 
 
De fotos y pasajes
  
Más que los dólares, lo que parece escasear son las ideas alternativas al pacto en los términos que propone el FMI. Pero no porque no las haya sino porque la discusión puertas adentro está obturada. El plan plurianual se cocina en el hermetismo de una habitación, entre cuatro funcionarios (Guzmán, Sergio Chodos, el viceministro Fernando Morra y Roberto Arias) en consulta con Olivos.
 
Lo que planteó el contratista Gerardo Ferreyra (acudir a China para que adelante el pago y luego cobre en cuotas) tampoco es la única tangente. Otra, que propuso el economista Daniel Koszter, veterano de varios organismos multilaterales, sería acordar el pago en cuotas de lo que podía tomar Argentina según su cuota en el FMI (U$S 22 mil millones) y declarar al resto "contencioso".
 
Para evitar la desagradable fotografía de un guiño al Fondo votado por el macrismo en el Congreso pero no por parte de la tropa propia, Guzmán prepara retoques al proyecto de Presupuesto que presentó en septiembre. Uno es en la partida educativa, que según publicó el Observatorio "Argentinos por la Educación" sufre un recorte del 6,2% respecto de este año. La publicación de ese informe motivó una queja pública de su colega Jaime Perzcyk. Ayer el Consejo Superior de la UBA también se manifestó contra el ajuste. A esa misma hora, el jefe del Palacio de Hacienda hablaba con Carla Vizzotti sobre sus fondos para 2022.
 
Son días decisivos. Del mismo modo que transfiguró la derrota electoral en victoria con un curioso aforismo ("el verdadero no es vencer sino nunca darse por vencido"), Alberto Fernández se enfrenta ahora a la advertencia del poeta: nada hay tan estúpido como vencer, el verdadero triunfo está en convencer.
 
Lo saben muy bien en Estados Unidos, cuna del lobbying regulado y verdadero mandamás del FMI. Grabois denunció que la cámara de comercio bilateral (AmCham) invitó a diputados opositores a un viaje a Washington DC -all inclusive- para que se ausenten del debate de la Ley de Envases, que las multinacionales estadounidenses impugnan.
 
El viaje, que se iba a hacer entre mañana y el 4 de diciembre, terminó por suspenderse. Los ejecutivos convidaron a unos 50 legisladores y funcionarios. Uno de los 12 que había confirmado y para quien ya se había emitido pasaje es Fernando Morra, el viceministro de Economía.
 
El verdadero triunfo está en convencer.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

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26-01-2022 / 10:01
¡María Eugenia Vidal está hasta las manos! En busca de reconstruir la trama de la mesa judicial, sus protagonistas y el armado de causas contra sindicalistas, el juez Ernesto Kreplak le pidió a la gobernación de la provincia de Buenos Aires y a los ministerios de Justicia, Trabajo e Infraestructura locales que entreguen correos electrónicos y agendas de 2017 (en papel o digitales) de la exgobernadora de Vidal, el exsubsecretario de Justicia, Adrián Grassi, y los exministros Marcelo Villegas y Roberto Gigante.
 
La medida se suma a los entrecruzamientos de llamadas ya ordenados sobre las mismas personas y el resto de los presentes en la reunión del Banco Provincia el 15 de junio de 2017 --donde Villegas dijo que deseaba tener una "Gestapo" para "terminar con los gremios"-- además de sus visitas a la Casa Rosada, la Quinta de Olivos y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).  La fiscalía, además, rechazó este martes un intento de llevar la causa a Comodoro Py.
 
La Justicia investiga el espionaje ilegal de la mafia macrista y la "denominada mesa judicial". Y apunta contra los que fueran los máximos responsables del gobierno provincial de Vidal. Han espiado ilegalmente con la estructura mencionada, a centenares de opositores al entonces gobierno de la Provincia de Buenos Aires, mediante la recolección de información ilegal que luego era entregada a medios periodísticos afines.
 
Dichas maniobras tenían el objeto de realizar campañas mediáticas y nutrir de información a fiscales y jueces para alentar persecuciones judiciales, también manifiestamente ilegales. Estas afirmaciones se respaldaron con material probatorio, el cuál la fiscalía entendió que era suficiente para iniciar la investigación correspondiente. Esperemos que ahora jueces y fiscales se muestren decididos a llegar al fondo de estas "cloacas" de modo que toda esta mafia quede expuesta a la luz y puedan ser eliminadas.
 
La Opinión Popular
 

26-01-2022 / 09:01
Mientras la negociación con el Fondo Monetario Internacional está pasando por su momento más álgido, se espera que el final de la feria judicial traiga novedades en la causa que investiga a Mauricio Macri y a figuras de primera línea de su gobierno por irregularidades al suscribir el crédito por más de 50 mil millones de dólares con ese organismo y por negligencia en el uso que se le dio a esas divisas.
 
El expresidente norteamericano entre 1797 y 1801, John Adams, lo dijo con sinceridad brutal: "hay dos formas de conquistar y esclavizar una nación; una es con la espada, la otra es con la deuda". Ya no se conquista a los países subdesarrollados con bombardeos o invasiones militares, salvo que tengan gobiernos demasiado irritantes para el eje Washington-Londres-Bruselas, que es lo mismo que decir Occidente, OTAN, sistema financiero global (FMI-Banco Mundial), etcétera.
 
Argentina vuelve a probar esa amarga medicina, como cada vez que un gobierno de derecha la cargó de deudas, muchas fraudulentas, obedeciendo al manual del sometimiento. Y otra vez es un gobierno popular el que debe pagar. Es un mecanismo tan perverso como brutal.
 
Hay poderosos sectores internos que apoyan y se benefician con el desastre, aquí y en todo el mundo: las elites económicas y su prensa insidiosa. Son los socios locales del capital extranjero, los que apoyan o ejecutan las políticas antinacionales. Son los que provocan corridas al dólar, atacan en las bolsas, juegan al "riesgo país"... Estrategias para disciplinar a la clase política y a buena parte del electorado.
 
La hoja de ruta neoliberal del FMI es la de siempre, la misma que detonó a los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa: bajar el déficit fiscal, es decir la inversión pública, en forma dramática aunque todavía estemos en plena pandemia; devaluar la moneda para acercarla al dólar ilegal (que mueve volúmenes insignificantes en el "mercado paralelo"), archivar la obra pública con todo lo que ello implica. El FMI tampoco cede en ampliar los plazos de pago ni en bajar la sobretasa abusiva de interés.
 
Si la UCR apoya estas medidas estará olvidando lo que le sucedió a Alfonsín y a De la Rúa. ¿Tanta amnesia -y acatamiento- le exige la sociedad con la derecha macrista endeudadora? La pulseada entre el FMI y el gobierno, que insiste en su voluntad de llegar a un acuerdo pero sin resignar crecimiento, consume tiempo y se acercan horas decisivas porque este viernes vence un pago de 731 millones de dólares. El manual para someter al país sin necesidad de una intervención militar, como explicaba Adams, está en plena ejecución. No hace falta la espada porque está la deuda.
 
En estas horas se define si Argentina vuelve al redil colonial del sistema financiero diseñado por EEUU y secundado por Europa, las potencias neocoloniales, o se atreve a transitar un camino de soberanía, que no será fácil pero que no someterá al país a la humillación de tener que rendir cuentas al FMI y a recibir órdenes de cómo debe invertir el Estado. Eso significará menos educación, salud, obra pública y bienestar, y más pobreza, desigualdad, atraso y dependencia. No es teoría, es pura práctica. Ya lo sufrimos antes; y no solo los argentinos sino una multitud de países.
 
En esta catástrofe nos metió el macrismo, y ahora sus dirigentes pretenden lavarse las manos como Pilatos. En realidad, si tuviéramos la suficiente voluntad política y determinación, deberíamos obligar a pagar a quienes generaron la deuda: Macri y sus amigos. Sería de estricta justicia.
 
La Opinión Popular
 

25-01-2022 / 08:01
Claro y contundente mensaje de Alberto Fernández al Fondo Monetario. El presidente afirmó ayer que el FMI debe contemplar el "derecho a crecer como nosotros queremos crecer" en las negociaciones que la Argentina lleva adelante con el organismo multilateral para acordar un nuevo programa de financiamiento de la brutal deuda de alrededor de US$ 45.000 millones contraída durante el gobierno de Mauricio Macri.
 
Las cosas por su nombre: las palabras del jefe del Estado cobran fuerza debido a que el viernes se produce el primer vencimiento del corriente año con el FMI, por 731 millones de dólares. El Presidente, al participar ayer de un acto de lanzamiento del plan de vacunación para la vuelta a clases, en el partido bonaerense de Morón, dijo que "cuando los ajustes llegaron, nuestro pueblo padeció".
 
En ese marco, el jefe de Estado pidió recordar "lo que fue el 2001, y el ajuste más cercano, que hizo desaparecer el Ministerio de Trabajo, Salud y Ciencia y Tecnología", en alusión a lo ocurrido en 2018 durante la desastrosa gestión de Macri.
 
Argentina enfrenta el primer vencimiento de intereses del año, por 731 millones de dólares, mientras que en 2021 realizó dos pagos de capital por 1.900 millones de dólares cada uno, de una deuda total de 45.000 millones que contrajo la anterior administración macrista con el FMI.
 
El gobierno argentino intenta alcanzar un acuerdo con el FMI antes del próximo vencimiento de capital, previsto para marzo por un monto superior a los US$ 2.000 millones, y busca destrabar por estas horas las negociaciones con los principales socios de organismo.
 
La semana pasada, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que las diferencias con el FMI tienen que ver con velocidad en la que la Argentina llegaría en el tiempo a eliminar el déficit fiscal, ya que el país prioriza el crecimiento y la demanda.
 
"La diferencia que tenemos con el FMI es la velocidad de consolidación fiscal y las combinaciones entre gastos e ingresos. No queremos penalizar la demanda cuando la economía se está recuperando", dijo Guzmán en una entrevista con el diario francés Le Figaro.
 
Guzmán precisó que Argentina "redujo fuertemente el déficit primario del 6,4% del PIB en 2020 al 3% en 2021; una reducción de 3,5 puntos en un año con un crecimiento del 10%. Si continuáramos en la trayectoria pronosticada por el FMI, se socavaría el crecimiento y el éxito del programa de apoyo".
 
Entonces, lo que "Argentina ahora quiere más tiempo para pagar y quiere llegar a un acuerdo, que es necesario para ambas partes. La economía va mejor, pero necesitamos más tiempo para pagar", concluyó Guzmán.
 
La Opinión Popular
 

25-01-2022 / 07:01
Las olas de contagios y la falta de dólares le pusieron zancadillas esporádicas a la industria. Y, sin embargo, con todo, el 2021 fue un muy buen año para el sector, que terminó en un nivel de crecimiento destacado a nivel mundial: fue, debajo de China, el país que mayores mejoras logró respecto al 2019 prepandémico en el ámbito fabril.
 
En diciembre hubo un nuevo mes de crecimiento de 0,3% respecto a los niveles de noviembre. Y el año terminó con niveles por encima de los diciembres de 2018, el 2019 y el 2020. El crecimiento del año no fue solo por arrastre estadístico, sino que además, respecto a noviembre del año pasado también hubo una mejora abultada, de 7,6%.
 
El último trimestre del 2021 terminó con una nueva mejora promedio de 1,2% respecto al trimestre previo. Eso pese a que ese último período había empezado con el pie izquierdo, con una contracción de 5%, según los datos oficiales del Indec. Entre noviembre y diciembre logró recuperar casi todo lo perdido en ese mes, en el que complicó la falta de dólares en la economía.
 
El BCRA buscó frenar la salida de divisas con restricciones a los pagos de importaciones, lo que tuvo consecuencias positivas en lo cambiario, con una fuerte recuperación del superávit comercial, pero negativas en la economía real, con una interrupción abrupta de la reactivación. Ese fue uno de los traspiés del 2021. El otro, el más grande, fue por la segunda ola de contagios, que generó una contracción mensual de 8,3% en mayo, de la que se salió rápido, con un crecimiento de 12,1% en junio.
 
Para lo que viene, ambos factores pueden ponerle un freno a la recuperación. Tanto la pandemia por los aislamientos obligados que genera entre los operarios, más lo cambiario por su efecto en los costos productivos cada vez que hay un alza del precio del dólar, más el impacto que genera la devaluación algo más acelerada que el atraso del 2021 sobre el consumo de los hogares que tironea a la producción.
 
El Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) publicó sus datos de producción industrial de diciembre. Se trata del IPI-Cammesa, que se realiza partir de una reponderación de los datos de consumo eléctrico de las fábricas. El indicador permite adelantar con cierta precisión los números que publicará más adelante el Indec, que hasta ahora solo mostró datos de noviembre. Si el 0,3% que arrojó el IPI-Cammesa se corrobora en los datos oficiales, habrá terminado el año pasado con una mejora de 16% respecto a la totalidad del 2020 y de 7% contra el 2019.
 
Además destacaron que el sector automotriz tuvo un desempeño destacable en el 2021, que traccionó al total de la industria: "El notable desempeño en el sector automotriz es una variable relevante para explicar por qué la recuperación del conjunto de la industria manufacturera argentina fue de los más aceleradas del mundo en 2021 (creció 6,4% contra 2019 si tomamos enero-noviembre y 7% si tomamos el dato adelantado de diciembre), por detrás de China, pero por encima de los países de la región, los de Europa Occidental, India, Japón y Estados Unidos"
 
La Opinión Popular
 

24-01-2022 / 12:01
La diputada María Eugenia Vidal acaba de proveer un material de análisis muy rico, difundió un hilo de tweets sobre el endeudamiento argentino. Un análisis detallado de ese material permite espiar un poco en su pensamiento pero es, además, un indicio fuerte sobre el esquema neoliberal dominante en la dirigencia del PRO.
 
Vidal difundió un hilo de cinco tweets. En el primero de ellos, la ex gobernadora sostuvo: "El 80 por ciento del préstamo contraído por el fondo se usó para pagar deudas en dólares, tomada por gobiernos anteriores, otro 13 por ciento para pagar deuda en pesos. La tasa fue la mitad de la del mercado en ese momento". Vidal ofreció como demostración de esa información un cuadro donde se detalla la cantidad de dólares del préstamo del Fondo que fueron destinados a cancelar letras o distintos bonos emitidos por el Estado argentino.
 
La primera curiosidad es que la información que brinda el cuadro es insuficiente. Para demostrar que el crédito fue utilizado para pagar deudas contraídas antes del 2015, debería incluir la fecha de emisión de los bonos y las letras cancelados. Sin embargo, ese dato no está. Parece que está pero no está.
 
Ella, ¿se dará cuenta de la trampa o simplemente colgó algo que le pasaron? Mientras se devela el misterio, conviene hacer un breve recordatorio. ¿No se produjo en abril de 2018 una estampida, en la que tenedores de miles de millones de letras en pesos empezaron a reclamar dólares? ¿No generó eso un desequilibrio que fue, al fin y al cabo, el que provocó una inestabilidad tremenda del tipo de cambio? ¿No fue ese fenómeno el que provocó que el Gobierno recurriera al Fondo, más allá de qué parte del crédito usara para satisfacer la demanda de dólares y cual para cancelar viejas deudas?
 
Entonces, aquí hay dos rasgos de la mirada económica de Vidal, que se asesora con algunos de los principales economistas de su partido. Uno: el material documental no es preciso. No alcanza para saber si su conclusión es correcta o no. Dos: el relato histórico omite elementos centrales para explicar lo que pasó. En ese sesgo hay, claro, un interés: si el problema fue la vieja deuda y no la crisis de confianza, la culpa es de quienes contrajeron la primera y no de quienes generaron la segunda. O sea: la culpa es del otro.
 
Pero ese primer tweet tiene otro detalle, porque da por sentado que utilizar el crédito del fondo para cancelar una deuda en dólares era una política criteriosa o, al menos, inevitable. "Se usó para pagar deudas", dice. ¿Estuvo bien eso? ¿Por qué estuvo bien? En su revisión difundida en diciembre, el propio Fondo Monetario sostuvo que ese crédito fue concedido para que la Argentina defendiera sus reservas.
 
Esto es, el Gobierno podría haber hecho lo que hizo unos meses después: limitar el retiro de dólares, reperfilar vencimientos, defender así las reservas y la moneda, y tal vez volver después más robusto al mercado de capitales. Al no hacerlo, habiendo alternativas obvias, dilapidó el dinero. La afirmación de Vidal es toda una posición en ese debate: ella parece estar de acuerdo con la manera en que se utilizó el dinero del Fondo, algo que el mismo Fondo cuestionó. ¿Lo está? ¿Lo habrá pensado al menos?
 

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