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Nacionales - 25-11-2021 / 10:11
EL APORTE DE CAMPAÑA ELECTORAL QUE HIZO TRUMP A SU AMIGO

Evalúan acordar con Rusia y China para sacarse de encima la deuda de Macri con el FMI

Evalúan acordar con Rusia y China para sacarse de encima la deuda de Macri con el FMI
El aporte de campaña electoral que hizo Donald Trump, a través del FMI, a su amigo Mauricio Macri, fue de 44.500 millones de dólares, los cuales se desembolsaron en menos de dos años. El acuerdo stand-by contemplaba devolver ese dinero, entre capital e intereses. con 19.020 millones de dólares en 2022, con 19.270 millones en 2023 y 4856 millones en 2024, además de los más de 4000 millones pagados este año.
El aporte de campaña electoral que hizo Donald Trump, a través del FMI, a su amigo Mauricio Macri, fue de 44.500 millones de dólares, los cuales se desembolsaron en menos de dos años. El acuerdo stand-by contemplaba devolver ese dinero, entre capital e intereses. con 19.020 millones de dólares en 2022, con 19.270 millones en 2023 y 4856 millones en 2024, además de los más de 4000 millones pagados este año.
 
Ante la imposibilidad de cumplir con este cronograma de pagos, teniendo en cuenta el stock de reservas y el balance del intercambio comercial --además de un contexto de pandemia que frenó la actividad--, se discute un acuerdo de facilidades extendidas que, en principio, amplia a diez años el repago y da dos o tres años de gracia para comenzar con los desembolsos.
 
Desde el Gobierno advierten que en esos plazos tampoco se llegará a poder cancelar el compromiso y, aunque se logre alguna baja marginal, las sobretasas hacen aún más difícil un programa sustentable. La posición del FMI, más allá de las declaraciones públicas, se mantiene intransigente en temas plazos y tasas y el Gobierno comienza a escuchar algunas alternativas que no impliquen "patear el tablero".
 
En las últimas semanas desde el Gobierno se habilitó de manera indirecta la discusión respecto de cómo desembarazarse de las políticas del Fondo Monetario como herencia del brutal préstamo que le otorgó al macrismo en 2018. El monto de la deuda lo hace impagable en los plazos estándares que plantea el organismo y las condicionalidades que vienen asociadas a cualquier acuerdo con el organismo implicarían un mayor ajuste. Las alternativas apuntan a convenios bilaterales con grandes potencias que podrían permitir canjear la deuda con el FMI. 
 

 
Por un lado, se conoció la propuesta del dueño de Electroingeniería, Gerardo Ferreyra, de generar un "Fideicomiso de Inversión para el Crecimiento y la Exportación" con China y Rusia.
 
Dentro del Gobierno no descartan ese tipo de convenios, aunque consideran que la clave sería institucionalizarlo a partir de una reasignación de Derechos Especiales de Giro (DEG, la moneda del FMI) desde los países que no lo necesitan hacia los que sí. El camino tiene muchas aristas a resolver, pero plantea la discusión en términos geopolíticos ante los Estados Unidos.
 
 
¿Cuáles son las alternativas?
 
"Hay que adecuar los plazos y las tasas de interés a los volúmenes de asistencia que puedan requerir los países miembros del fondo, especialmente los países en vías de desarrollo. Sería valioso explorar mecanismos bilaterales de asistencia a través de los bancos centrales y de mecanismos de swap de monedas, o la utilización de los Derechos Especiales de Giro o la ampliación de los Derechos Especiales de Giro que se dio este año a aquellas naciones que no los requieran", sostuvo este miércoles el titular del Banco Central, Miguel Pesce, durante su exposición en el cierre de las Jornadas Monetarias organizadas por el organismo.
 
Desde el mismo evento, el ministro de Economía, Martín Guzmán, insistió en que "va a ser muy importante construir más cooperación global" para resolver los problemas financieros pendientes: "Cada país va a tener que ir con firmeza en avanzar en resolver esos problemas, pero va a ser necesario la cooperación global para que las condiciones sean las aptas para que se puedan encontrar soluciones", sostuvo el ministro.
 
La posibilidad de alcanzar recostarse en la ayuda de Rusia y China, desde sus posiciones de principales potencias dentro del grupo de  países socio del FMI, también plantea un debate geopolítico que invita a los Estados Unidos a negociar un mayor apoyo a la Argentina, siendo el principal responsable del préstamo irresponsable que entregó el FMI. Tanto en las cumbres del G-20 como en otros foros internacionales, el gobierno argentino proclama una reasignación de Derechos Especiales de Giro de los países que no requieren de una inyección extra de liquidez a otros que están en una situación de stress financiero.
 
En este caso, además, se plantea la posición de la Argentina, que es considerado un país de ingresos medios, lo que lo dejaría afuera del reparto. "No necesariamente tienen que ser países pobres, sino de ingresos medios con situaciones de estrés financiero", afirmó el titular del Central. De sortearse ese escollo, y una vez asignados los DEG del Fondo, el traspaso de los fondos se realizaría a través de un swap (intercambio) de monedas con países como China y Rusia.
 
Esto implica que se contabilizarían los yuanes chinos o los rublos rusos como reservas internacionales contra pesos a una tasa de interés. Por ejemplo, en el caso del swap con China, del total de 42.523 millones de dólares en reservas en el Central, 20.369 millones corresponden al canje de monedas. El Central puede transformar una parte de esos yuanes en dólares, si quisiera usarlos para intervenir en el mercado de cambios, en cuyo caso debería pagarle una tasa de interés a su par chino en torno al 7 por ciento anual.
 
Si bien es una tasa mayor a la que cobra el FMI por sus créditos, acceder a ese swap y con ello cancelar buena parte del préstamo con el organismo permitiría mayor autonomía macroeconómica. La apuesta oficial es acceder a recursos que podrían aportar países como Rusia o China, que el Gobierno usaría para ir cancelando deuda con el FMI para liberarse de la necesidad de definir programas fiscales o monetarios.
 
Pero tampoco sería gratis. "El tema es cómo se cancela, cuál es la posibilidad de pagarlo (estructura de vencimientos y reestructuraciones). Si bien 50 palos no son mucho para China, no lo van a hacer para darnos una mano sino a cambio del algo", explicaron fuentes cercanas a las negociación.
 
El problema es ese "algo". No es lo mismo un acuerdo comercial para ir cancelando la deuda a una mayor extranjerización de la economía permitiendo el ingreso indiscriminado a empresas, recursos o negocios estratégicos para la Argentina. La propuesta del titular de Electroingeniería, una empresa con estrechos vínculos comerciales con China y Rusia, va en esa línea.
 
"La salida de la encerrona que nos dejaron Trump y Macri se hace con inteligencia y alianzas geopolíticas internacionales, elaborando un 'Plan B' a las actuales negociaciones que lleva adelante el Gobierno casi en soledad. No esperemos solidaridad del mundo financiero. Es en vano", publicó Ferreyra desde su cuenta de Twitter. La iniciativa de un acuerdo comercial, asegura,  generarían 100.000 millones de dólares en exportaciones, que podrían utilizarse al pago de los compromisos con el FMI.
 
En la propuesta, el empresario calcula "un 3 por ciento anual durante 15 años con espera de cinco años para que se realicen Inversiones de infraestructura con los Estados que están dispuestos a invertir en Energía (céntrales nucleares, hidroeléctricas, térmicas), alimentos y minerales que se exportarán industrializados [a países] como China y Rusia".
 
En este caso se estaría analizando un costo financiero menor, incluso, del que ofrece el organismo que conduce Kristalina Georgieva, de 4,05 por ciento anual, tomando en cuanta la sobre-tasa por haberse excedido en el monto adjudicado a la Argentina.
 
Por Cristian Carrillo
 
Fuente: El Destape
 

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01-04-2026 / 14:04
La Argentina de Javier Milei ha ingresado en una fase peligrosa: la de la construcción de una realidad paralela. Mientras las persianas de las pymes se bajan definitivamente, los comedores populares se desbordan y el consumo de leche cae a niveles históricos, el Gobierno nacional ha decidido que la mejor manera de combatir la pobreza no es con políticas públicas, sino con un lápiz y una goma de borrar en las oficinas del INDEC.


El reciente anuncio que sitúa la pobreza en un 28,2% para el segundo semestre de 2025 no es solo una provocación; es un insulto a la inteligencia de un pueblo que sobrevive en el ajuste más brutal de la historia argentina moderna. Estamos ante el "milagro estadístico" de un gobierno que pretende hacernos creer que, en medio de una recesión galopante y salarios de miseria, la pobreza ha retrocedido por arte de magia.



Javier Milei ha decidido abrazar el dogma por encima de la vida. Su gestión se ha convertido en una maquinaria de propaganda que utiliza la macroeconomía financiera para ocultar la microeconomía de la heladera vacía. Festejar un 28,2% de pobreza en un contexto de desguace del Estado, entrega de la soberanía y destrucción del mercado interno no es solo cinismo; es una declaración de guerra contra la realidad.



El Gobierno podrá seguir "dibujando" números y publicando gráficos en redes sociales, pero la calle tiene su propia estadística. Y en esa estadística, la que se mide en el boleto de colectivo, en el alquiler impagable y en el plato de comida que falta, el modelo de Milei solo ha demostrado ser un éxito en una sola cosa: en producir una miseria estructural que ningún comunicado oficial podrá ocultar por mucho tiempo. El despertar de este sueño estadístico será, lamentablemente, una pesadilla social de la que nos costará años recuperarnos.


De la redacción de La Opinión Popular

31-03-2026 / 16:03
29-03-2026 / 15:03
La gestión de Javier Milei atraviesa un momento muy complejo, atrapada en una tenaza que combina corrupción sistémica y degradación económica. La narrativa de austeridad se ha quebrado frente a pruebas judiciales contundentes: por un lado, el Caso $LIBRA, donde el peritaje técnico confirma un esquema de promoción de estafas piramidales que involucra directamente al Presidente y a Karina Milei por presuntos cobros millonarios; por otro, el escándalo de Manuel Adorni, cuya utilización de vuelos privados y un crecimiento patrimonial injustificado -que incluye mansiones y gastos de lujo- lo colocan como el nuevo emblema de los privilegios que el Gobierno prometió desterrar.

Sin embargo, el factor que transforma estos escándalos en un veneno letal para el oficialismo es el contexto de asfixia social. La paciencia popular, que hasta hace poco funcionaba como un cheque en blanco, se está agotando ante una realidad incontrastable marcada por la pobreza récord Con indicadores que ya superan el 55%, el ajuste ha dejado de caer sobre la política para ensañarse con la clase media y los sectores vulnerables; la inflación persistente, la cual, a pesar del discurso oficial, el costo de vida -especialmente en alimentos y servicios públicos- sigue demoliendo el poder adquisitivo de los salarios. A esto se le suma la crisis de expectativas: El contraste entre el "no hay plata" para comedores escolares y el despliegue de recursos en el entorno de Adorni ha roto el vínculo de confianza con su base electoral.


En definitiva, la caída en las encuestas no es solo producto de los tribunales; es el resultado de un modelo que pide sacrificios extremos a la población mientras sus máximos referentes se ven cercados por causas de corrupción que huelen a vieja política. La "libertad" parece haberse convertido, para el círculo íntimo del poder, en la libertad de gozar de privilegios mientras el resto del país cae en la indigencia.


De la redacción de La Opinión Popular

28-03-2026 / 07:03
La historia, caprichosa pero justa, suele poner las cosas en su lugar. El reciente fallo de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que rechaza de plano la demanda de los fondos buitres contra la República Argentina por la recuperación de YPF, no es solo un alivio para las cuentas públicas; es la partida de nacimiento de una verdad que el relato libertario intentó asfixiar: la soberanía nacional no fue un error, sino el acierto estratégico más importante del siglo XXI.


Este veredicto no constituye únicamente una victoria jurídica, sino que representa una reivindicación política total para Axel Kicillof. En 2012, el entonces ministro de Economía comprendió que un país sin el control de su propia energía es un país sin destino. El tiempo, ese juez implacable, terminó por darle la razón: hoy, Vaca Muerta no es una entelequia, sino una realidad que bate récords de producción y sostiene el andamiaje de una Argentina que, de otro modo, estaría de rodillas.

 
En este escenario, es imperativo apelar a la memoria y desenmascarar el cinismo. El hoy presidente no fue un observador neutral en esta disputa; fue un militante activo y un lobbista desfachatado del bando buitre. Javier Milei, el mismo hombre que ahora intenta "caranchear" miserablemente un triunfo judicial ajeno, construyó su carrera mediática descalificando sistemáticamente la recuperación de YPF como un "robo" y un "atropello a la propiedad privada". Su alineamiento con el capital especulativo fue tan obsceno que llegó a proponer la creación de un humillante "Impuesto Kicillof": una tasa destinada a esquilmar al pueblo argentino para pagarle a los fondos buitres una deuda que, hoy lo sabemos, era ilegítima. Como bien señaló el gobernador bonaerense ante la contundencia del fallo: "Es lamentable que el presidente de la Nación haya defendido a los fondos buitres en lugar de defender los intereses del país".

 
La contundencia de la sentencia dictada en Nueva York se traduce en una victoria multidimensional. En el plano fiscal, la Argentina logra un alivio monumental al evitar el desembolso de una cifra astronómica fabricada por la voracidad especuladora. En lo estratégico, el fallo ratifica la legalidad internacional de la expropiación, blindando la soberanía sobre nuestros recursos naturales. Finalmente, en el terreno político, el veredicto desmantela el relato de la "mala praxis" esgrimido por Milei, validando la solvencia técnica y el coraje de una defensa que priorizó el patrimonio nacional por sobre los dictados de los mercados financieros internacionales.


De la redacción de La Opinión Popular
27-03-2026 / 19:03
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