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El clima en Paraná

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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 21-11-2021 / 09:11
LA SEMANA QUE NO FUE

Ucronía: que habría ocurrido si se repetía el resultado de las PASO

Ucronía: que habría ocurrido si se repetía el resultado de las PASO
La ucronía es una reconstrucción construida lógicamente que se basa en hechos posibles pero que no ha sucedido realmente. Es lo que hubiera ocurrido si Juntos por el Cambio superaba la cosecha de las PASO y conseguía la primera minoría en Diputados.
La ucronía es una reconstrucción construida lógicamente que se basa en hechos posibles pero que no ha sucedido realmente. Es lo que hubiera ocurrido si Juntos por el Cambio superaba la cosecha de las PASO y conseguía la primera minoría en Diputados.
 
• * El lunes ardían los micrófonos, móviles de radios y canales de cable se trasladaban a la City porteña para transmitir en vivo el alza del dólar blue. Se daba por hecha la renuncia o la eyección de Martín Guzmán. Se divulgaban rumores tan imposibles de confirmar como estridentes: Cristina le bajó el pulgar. El multimedios Clarín insistía en promocionar a Martín Redrado como sustituto. El ex Golden Boy atendía entrevistas, con aires triunfales. El nuevo ministro  tenía que salir volando hacia Washington enarbolando una bandera blanca para firmar al pie de las condiciones que estipulara el FMI.
 
 *  María Eugenia Vidal, aupada por la mitad más uno de los votantes porteños, repetía el planteo de campaña: JxC exigía la presidencia de la Cámara de Diputados. "La gente dijo basta, nos lo reclama", aseveró con sonrisa angelical. Fernando Iglesias reforzó el reclamo con un simpático acting. Se costeó hasta el recinto, clavó una bandera amarilla en el sillón del presidente clamando: "No se habla/con Massa no se habla".
 
Macri bendijo la jugada y garantizó que 24 exmandatarios de derecha estarían de acuerdo y, además, corroborarían sus coartadas en las causas penales que se le siguen. Mensajes de oyentes en radios amigables y en un canal (que no sería de Macri aunque lo parece) vitorearon a Vidal.
 
•* El senador Martín Lousteau recaló en el Congreso para reclamar tratamiento sobre tablas del proyecto de ley agitado en campaña. Eutanasia a la indemnización por despido, suplida por un fondo irrisorio y anticonstitucional. Circunspecto, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja adhirió a la iniciativa aunque dejando claro que era imperioso bajar otros "costos laborales" y una notable cantidad de impuestos.
 
• * La movilización a la Plaza de Mayo convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y organizaciones sociales cumplió el cometido para el que fue pensada. Apoyar a Alberto Fernández en un trance duro y plantarse frente al ataque conjunto de las corporaciones patronales y la derecha política contra derechos y conquistas laborales o sindicales.
 
La reseña precedente se permite un par de toques imaginativos pero las iniciativas de Vidal, Lousteau, la UIA y la ofensiva  para destituir a Guzmán se produjeron en el lapso transcurrido entre las PASO y el domingo 14. Datos fresquitos, no opinión. Se anidaron los huevitos de serpiente, que cobrarían vida con los resultados apetecidos, los más probables. El festín se frustró aunque las amenazas conservan vida.
 

 
LA SEMANA QUE NO FUE, LA SEMANA QUE PASÓ
 
Todo lo sucedido tras las elecciones y lo que pudo ocurrir
 
 
La semana fue diferente a lo esperado, eso celebró el oficialismo. La remontada, la bonaerense sobre todo, matizó el escenario electoral. Juntos por el Cambio (JpC) ganó en la sumatoria de los votos en 24 provincias, carente en sí misma de traducción institucional pero que es un termómetro de la voluntad popular. 
 
El Gobierno, empezando por el presidente Alberto Fernández, tiene que comprenderlo. Lo sabe. Por eso, el mandatario parafraseó a Almafuerte en el masivo acto del miércoles que también reperfiló su sentido con el veredicto de las urnas.
 
El ministro de Economía Martín Guzmán, a quien se daba por despedido el sábado a la noche, se consagró a sus labores específicas. Se anunció la inminencia o la cercanía del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Y el pronto envío de una inesperada ley con metas económicas plurianuales.
 
El Frente de Todos (FdT) perdió el quórum propio en el Senado, el saldo más rotundo salido del cuarto oscuro. No es exactamente la primera ocasión desde 1983 (como reza el lugar común) pero fue regla general en ese período.
 
La excepción sucedió entre 2008 y 2011, en particular desde las "medio término" de 2009. Por votaciones, deserciones, cooptaciones o transfugueadas la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner debió afrontar el "voto no positivo" del entonces vice Julio César Cleto Judas Cobos, ulterior al empate para definir la ley de retenciones móviles.
 
La paridad subsistía cuando la oposición impulsó la ley del 82 por ciento móvil para los jubilados. Cobos desempató, de nuevo. Cristina vetó la norma que los cambiemitas no resucitaron durante la presidencia de Mauricio Macri.
 
JpC mantuvo su unidad luego de caer en las presidenciales de 2019, no tuvo diáspora ni centrifugación de cuadros o dirigentes. La resiliencia en la malaria fue base del resultado electoral que desata internas indisimuladas, inimaginables con otros guarismos.
 
De cualquier manera la principal coalición opositora cuenta con notables incentivos para no dispersarse ahora. Un interesante artículo de Gabriel Vommaro y Mariana Gené publicado en Anfibia profundiza este punto.
 
¿Qué festeja el gobierno entonces, se preguntan dirigentes y medios adversarios con bronca que trasunta su malestar transitorio? La recuperación de votos "haciendo política", caminando el territorio. Autocrítica en los hechos respecto de la campaña para las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
 
La historia jamás se repite sin variaciones pero la frase "hay 2023" se sostiene hoy en día.
 
Los cambiemitas imaginan estar en pole position para dentro de dos años. En 2017 se ilusionaban de manera similar, Picaban en punta, claro que sí... pero perdieron la ventaja en el larguísimo camino.
 
El Gobierno sabe que las presidenciales las ganan o las pierden los oficialismos. Dicho en criollo: el resultado dependerá de su desempeño, de los resultados propios dirían los futboleros. Buena nueva para Alberto Fernández.
 
La mala nueva, nada menor, viene en combo: "la gente" espera mucho más del oficialismo. Con los indicadores sociales, económicos, laborales y con las emociones colectivas de este fin de año serían opacas las perspectivas en 2023.
 
El Gobierno debe pegar un salto de calidad en el bienio que viene. Ojalá que siga aminorando o cese la pandemia cuya influencia en la votación fue colosal aunque no hay modo de traducirla numéricamente.
 
Este párrafo espoilea la columna íntegra a la que se agrega un bonus. Imaginario... apenas. Una ucronía, un relato sobre cómo hubiera sido la semana que hoy termina si se repetía sin retoques la victoria opositora en las PASO.
 
Ahí vamos.
 
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La semana soñada que no fue: 
  
El bicoalicionismo funcionó de nuevo tanto como el voto castigo. Juntos por el Cambio superó la cosecha de las PASO y consiguió la primera minoría en Diputados. El Gobierno retrocedió en varios distritos.
 
· * El lunes ardían los micrófonos, móviles de radios y canales de cable se trasladaban a la City porteña para transmitir en vivo el alza del dólar blue. Se daba por hecha la renuncia o la eyección de Martín Guzmán. Se divulgaban rumores tan imposibles de confirmar como estridentes: Cristina le bajó el pulgar. El multimedios Clarín insistía en promocionar a Martín Redrado como sustituto. El ex Golden Boy atendía entrevistas, con aires triunfales. Carlos Melconián encabezaba una ofensiva numerosa: el nuevo ministro ("el otro pibe ya fue") tenía que salir volando hacia Washington enarbolando una bandera blanca para firmar al pie de las condiciones que estipulara el FMI.
 
 *  María Eugenia Vidal, aupada por la mitad más uno de los votantes porteños, repetía el planteo de campaña: JxC exigía la presidencia de la Cámara de Diputados. "La gente dijo basta, nos lo reclama" aseveró con sonrisa angelical.
 
Fernando Iglesias reforzó el reclamo con un simpático acting. Se costeó hasta el recinto, clavó una bandera amarilla en el sillón del presidente clamando "No se habla/con Massa no se habla".
 
Macri bendijo la jugada y garantizó que 24 exmandatarios de derecha estarían de acuerdo y, además, corroborarían sus coartadas en las causas penales que se le siguen. Mensajes de oyentes en radios amigables y en un canal (que no sería de Macri aunque lo parece) vitorearon a Vidal.
 
·* Menos histriónico que Iglesias, el senador Martín Lousteau recaló en el Congreso para reclamar tratamiento sobre tablas del proyecto de ley agitado en campaña. Eutanasia a la indemnización por despido, suplida por un fondo irrisorio y anticonstitucional. La cercanía física con Iglesias facilitó coberturas en vivo, pantallas partidas.
 
Circunspecto, igualmente enérgico, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja adhirió a la iniciativa aunque dejando claro que era imperioso bajar otros "costos laborales" y una notable cantidad de impuestos.
 
· * La movilización a la Plaza de Mayo convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y organizaciones sociales cumplió el cometido para el que fue pensada. Apoyar a Alberto Fernández en un trance duro y plantarse frente al ataque conjunto de las corporaciones patronales y la derecha política contra añosos derechos y conquistas laborales o sindicales.
  
La reseña precedente se permite un par de toques imaginativos pero las iniciativas de Vidal, Lousteau, la UIA y la ofensiva  para destituir a Guzmán se produjeron en el lapso transcurrido entre las PASO y el domingo 14. Datos fresquitos, no opinión.
 
Se anidaron los huevitos de serpiente, que cobrarían vida con los resultados apetecidos, los más probables.
 
El festín se frustró aunque las amenazas conservan vida.
 
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El Fondo y las metas: 
  
Fernández anunció en un discurso estudiado y leído, el envío al Congreso de una ley que contendrá los mejores entendimientos con el FMI y fijará metas económicas plurianuales.
 
Guzmán, quien había anticipado semanas atrás que aspiraba a cerrar trato antes en marzo, dio la impresión de haber adelantado la fecha. La información pública al respecto es, de momento, poco precisa. Tiene lógica la reserva, en medio de las tratativas. Desalienta la posibilidad de emitir juicios terminantes acerca de si se privilegia la deuda social, si se urde un ajuste tremendo y varios etcéteras.
 
La aprobación por el Congreso es un compromiso del Gobierno, consagrado en una ley. Las metas plurianuales, la novedad. Bien mirada, si el horizonte trasciende los dos años de mandato que le quedan a AF la norma es menos creíble, más derogable.
 
Varios años sin pagar deuda externa constituyen una necesidad. Aportan a la gobernabilidad que será jaqueada por el establishment económico, la oposición obstruccionista y los medios concentrados.
 
Pero la espera no basta. El adjetivo "sustentable" aplicado al acuerdo debe significar compatible con mejoras notables para la mayoría de los argentinos. Demasiado padecieron estos años, los prueban los votos opositores (en su totalidad) y el bajo presentismo de los ciudadanos hace una semana.
 
Sin bienestar y sin redistribución (de las riquezas, del poder y hasta de la dicha) se incumplirá el contrato electoral y, como se escribió líneas arriba, se esfumarán las expectativas para continuar gobernando en 2023.
 
AF y el ministro fortificado pretenden un acuerdo en el que las "metas" (objetivos) prevalezcan sobre las herramientas (instrumentos). El afán, soberano aún dentro de la debilidad, se contrapone con las clásicas recetas y pactos que se concluyeron con el organismo en dictadura o en democracia. La esperanza de la Casa Rosada y de Economía finca en que el nuevo escenario global y las nuevas autoridades del FMI propicien el viraje.
 
Habrá que ver.
 
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La Plaza y los datos: 
  
Nadie lo reconocerá pero la Plaza del Día de la Lealtad se concibió cuando otro escrutinio era posible. La gente común, los humildes del Conurbano ante todo, la resignificaron. El FdT mostró unidad, entusiasmo.
 
Las muchedumbres recuperan el espacio público. Las manifestaciones protagonizarán los años venideros, superada la cruel pausa de la peste. El oficialismo es fuerte en ese terreno que no monopolizará porque la derecha le tomó el gustito a las movilizaciones y la izquierda lo trajina desde siempre.
 
La satisfacción por el alivio electoral se combinó con un repunte económico sensible. Crecimiento del PBI y del consumo masivo, resurgir del turismo, afluencia a espectáculos culturales y deportivos, una temporada veraniega estimulante en ciernes. La industria y la obra pública recobran vigor.
 
De cualquier modo, esos avances no se distribuyen de manera pareja. La vieja estructura productiva, su rehabilitación y eventual derrame no beneficiarán a todos los argentinos. Este cronista insiste a menudo sobre este aspecto, será breve hoy.
 
Solo dirá que discrepa con el presidente cuando afirma que "los salarios le ganarán a la inflación este año".  Puede ser aplicable a los salarios de trabajadores registrados o de una fracción de los empleados públicos, en el mejor de los casos (hasta eso es opinable). Pero los ingresos y la mesa muchos argentinos perdieron contra la inflación. 
 
Es inimaginable un nuevo modelo de desarrollo solo con el despliegue de las actuales instituciones y del sistema productivo real existente que "atrasa" cuanto menos diez años.
 
El punto da para más, desde luego. Queda para futuras notas.
 
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El dolor y los cómplices: 
  
El asesinato de Lucas González consumado por policías de la Ciudad escapa a los hechos más analizados en esta nota. Pero su gravedad, la congoja colectiva que produce y la vergonzosa conducta de ciertos políticos y periodistas impone dedicarle unas líneas, a cuenta de un abordaje más extenso.
 
La violencia policial o estatal (mal designada como "institucional") resiente al sistema democrático desde hace décadas. Las uniformados con conductas criminales son realidad en demasiadas provincias, de surtidos signos partidarios. La barbarie en la CABA reedita crímenes conocidos, impunes en muchos casos.
  
Pero hay un par de constantes que atañen a Juntos por el Cambio y su principal dirigencia. La primera, es la obstinación de instigar machaconamente el uso de armas, el "gatillo fácil". De encubrirlo cuando se produce y hasta de exaltarlo. 
 
Los discursos de Macri y Bullrich, siempre. Los de Horacio Rodríguez Larreta... antaño porque ahora se esconde. Los titubeos de Diego Santilli, las remisiones de Vidal a "lo que decida la Justicia" (dentro de unos años, se entiende) configuran un patrón de conducta.
 
Dieron órdenes a Gendarmería de atacar al grupo de manifestantes que integraba Santiago Maldonado. La jauría generó las condiciones del homicidio. Dieron órdenes a la Prefectura para que disparara contra los ocupantes del predio cuando fue asesinado Rafael Nahuel. Predicaron como un Padre nuestro la "doctrina Chocobar".
  
Ese comportamiento, sumado a la "doctrina Irurzun", el encarcelamiento sin condena a dirigentes sociales o políticos opositores, diferencia a los cambiemitas de cualquier otra fuerza con responsabilidades de gobierno.
 
El otro aspecto es la tutela mediática a Rodríguez Larreta. Para garantizarla se acusó a Lucas y a los pibes que iban con él de ser ladrones. Se igualó a asesinos y víctimas, se fabularon coartadas para los agresores. Se celebró de modo casi incomprensible que el pibe haya muerto por un disparo letal y no por dos. Se disimuló el hecho, se le restó divulgación.
 
Página 12 resiste un archivo en la lucha contra la violencia policial, en la polémica con dirigentes mano duristas o contemplativos frente a la pena de muerte. De cualquier bandería.
 
En estos días atroces hay medios y periodistas que no resisten un archivo de horas.
 
Tampoco es novedad, aunque estremezca, la parsimonia cómplice de integrantes del Poder Judicial que le facilitaron días de changüí (para inventar excusas, para impedir análisis toxicológicos o de alcoholemia) a los policías empoderados, protegidos y tantas veces ensalzados.
  
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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01-02-2026 / 10:02
Desde su llegada a la Casa Rosada, Javier "Pinocho" Milei construyó un relato épico de gestión que, al ser contrastado con datos verificables, empieza a mostrar fisuras cada vez más profundas. Promesas infladas, cifras manipuladas, logros magnificados y afirmaciones directamente falsas forman parte de un patrón comunicacional que ya no puede explicarse como simples errores.
 
Se trata, cada vez más claramente, de una estrategia política basada en la distorsión sistemática de la realidad. Organizaciones especializadas en verificación de datos, como Chequeado, desmintieron en reiteradas oportunidades afirmaciones centrales del discurso presidencial. Uno de los ejemplos más notorios fue la declaración en la que Milei aseguró haber sacado a diez millones de argentinos de la pobreza.
 
El número, ampliamente difundido por el oficialismo, resultó ser metodológicamente incorrecto, engañoso y sin respaldo estadístico sólido. Si bien algunos indicadores mostraron leves mejoras, la magnitud del cambio real está muy lejos del relato triunfalista que el prescindente intenta instalar. Algo similar ocurrió con su afirmación de haber eliminado los piquetes en todo el país. Lejos de desaparecer, los cortes de calles continuaron registrándose, aunque con menor visibilidad y mayor intervención de las fuerzas de seguridad.
 
La reducción de protestas no equivale a su erradicación, pero Milei optó por presentar una victoria absoluta que los datos desmienten. La manipulación también alcanza el terreno histórico. En reiteradas ocasiones, el mandatario afirmó que la Argentina fue uno de los 3 países más ricos del mundo, una afirmación que no resiste el menor análisis serio de los registros económicos internacionales.
 
Esta construcción mítica, repetida hasta el cansancio, busca reforzar la narrativa del "paraíso perdido" arruinado por la política tradicional, aun cuando carece de sustento empírico. El uso irresponsable de información falsa no se limita a discursos oficiales. En redes sociales, Milei llegó a difundir encuestas inexistentes, atribuidas falsamente a la Fundación FOPEA, con el objetivo de desacreditar al periodismo.
 
La propia organización salió a desmentir públicamente la información, dejando al descubierto una práctica preocupante: la utilización deliberada de datos falsos para atacar a la prensa crítica. Este comportamiento no es aislado. Forma parte de una lógica de comunicación basada en la confrontación permanente, la exageración de logros, la victimización y la construcción de enemigos internos.
 
La distorsión de cifras y hechos se convierte así en una herramienta política para sostener un relato épico que muchas veces choca contra la realidad cotidiana de millones de argentinos. Mientras la inflación continúa afectando el poder adquisitivo, la recesión golpea al consumo y el ajuste impacta con fuerza en jubilados, trabajadores y sectores medios, el discurso presidencial insiste en mostrar una Argentina idealizada que pocos logran reconocer en su vida diaria.
 
En este contexto, la manipulación informativa no solo erosiona la credibilidad del Gobierno, sino que también debilita el debate democrático y el derecho ciudadano a estar informado con veracidad. Gobernar a base de datos falsos puede rendir frutos comunicacionales de corto plazo, pero tiene costos profundos. Cuando la mentira se convierte en política de Estado, la confianza pública se deteriora, la institucionalidad se debilita y el vínculo entre gobernantes y sociedad se vuelve cada vez más frágil. En definitiva, más que errores ocasionales, las distorsiones discursivas de Milei parecen responder a una estrategia clara: imponer un relato antes que explicar la realidad. Una apuesta peligrosa que, tarde o temprano, termina chocando contra los hechos.
 
La Opinión Popular
 

31-01-2026 / 09:01
Décadas de globalización con la lógica del mercado se desplomaron sobre los argentinos con Javier Milei gritando el Rock del Gato mientras cinco provincias se incendiaban fuera de control y la mayoría de los gobernadores se sometían a ser extorsionados para aprobar la reforma laboral.
 
Décadas de erosión de la democracia y el medio ambiente cayeron sobre los argentinos con el florecimiento del libertarismo autoritario, que es como decir silencio atronador o fuego helado. Las dos cosas no van juntas. El resultado es libertad para pocos y autoritarismo para los demás.
 
Rocca, Magnetto y Galperín fueron algunos de los creadores del Golem esquizofrénico. Lo construyeron para que los proteja, financiaron sus campañas, le dieron letra con leyes para proteger sus intereses y publicaron loas en los medios que controlan. Pero en este momento parte de sus intereses entraron en colisión con el rumbo aperturista total del gobierno y sus alianzas.
 
Las elecciones de medio término en una sociedad que perdió el sentido, fragmentada, extenuada por la inflación y la pandemia, le dieron un impulso que se multiplicó con el respaldo de la Casa Blanca.
 
Ese paralelismo crispado de un imperio en decadencia encontró un aliado incondicional en la subordinación total de Milei. No hay término medio en las Casas Blanca y Rosada. Una decisión absoluta de dominio se complementó con una decisión absoluta de sumisión.
 
Con la apertura que impulsaron los grandes empresarios, y que implementó este Gobierno, entró una avalancha de productos chinos. El capital concentrado creyó que tenía espalda para sobrevivir al exterminio de sus competidores de la pequeña y mediana industria y comercio y que podría deglutir esos espacios que quedaban libres.
 
Pero el ímpetu del comercio chino, ultra tecnológico, con cadenas de suministro ultra coordinadas y eficientes, se llevó puestos hasta los tubos de Techint y metió en problemas a la gran aplicación comercial de Marcos Galperín, el hombre más rico del país.
 
Galperín reside en Uruguay para no pagar impuestos en Argentina, donde creció su empresa, Mercado Libre. Impulsó con entusiasmo el discurso libertario contra los subsidios estatales y contra la regulación de los mercados.
 
Desde la pandemia, el campeón antisubsidios recibió subsidios por 370 millones de dólares. Y ahora, el también campeón de la apertura de las importaciones, le exigió al gobierno que regule a Temu, la aplicación de comercio china que le arrebató una porción de la torta.
 
Paolo Rocca, que colocó a su ex empleado Horacio Marín como CEO de YPF, recurrió a la Justicia por la licitación de tubos para un gasoducto que perdió ante una firma india que fabrica tubos con acero chino. Galperín hizo lo mismo con Temu. Y Magnetto afronta problemas parecidos con la compra de Telefónica por el Grupo Clarín.
 
Son contradicciones fuertes en el capital hegemónico, que el gobierno sobrelleva con enormes ofrendas, como la reforma laboral. El triunfalismo que invadió a la Casa Rosada por el resultado electoral se enfocó en su primera cosecha. La ley de trabajo propuesta incluyó un artículo sobre el impuesto a las ganancias que saca coparticipación a las provincias.
 
El Gobierno mandó a Diego Santilli a discutir con los gobernadores, pero le advirtió que no hará ninguna concesión. Y Santilli les prometió que los premios llegarían después de la aprobación en el Congreso. 
 

30-01-2026 / 09:01
Se ve que Javier "Nerón" Milei suelta la mosca solamente a las piñas: fondos tardíos para el sur que ya se chamuscó como chorizo en la parrilla. Con incendios forestales activos en distintas zonas de la Patagonia y tras reiterados reclamos de gobernadores y dirigentes opositores, el irresponsable Milei, que al igual que el emperador Nerón se dedicó a cantar mientras se incendiaba su país, finalmente destrabó fondos para el sistema de Bomberos Voluntarios y confirmó que declarará la Emergencia Ígnea mediante un DNU. 50 días y 230 mil hectáreas quemadas después.
 
Desde los primeros días de enero la Patagonia arde por los incendios forestales; después de que el fuego arrasara -hasta ahora- más de 230 mil hectáreas; después de la pérdida irrecuperable en parques nacionales, que son patrimonio de la humanidad, y con la población en serio riesgo de perder lo poco que les queda, Milei evaluó hacer algo. La decisión llega luego de semanas marcadas por cuestionamientos sobre la ausencia total en la respuesta estatal nacional frente a una crisis ambiental que ya afectó miles de hectáreas, provocó evacuaciones y generó pérdidas materiales y económicas en distintas localidades del sur argentino.
 
La medida quedó formalizada a través de la resolución 91/2026 publicada en el Boletín Oficial y firmada por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, que autoriza un desembolso de 100.810.319.998 pesos destinados a organizaciones de bomberos voluntarios en todo el país. A ello se suman transferencias por 7.754.639.995 pesos para entidades provinciales de segundo grado y un monto equivalente para programas de capacitación y fortalecimiento operativo.
 
Los recursos estarán dirigidos a la compra de equipamiento, vehículos, herramientas, vestimenta ignífuga, insumos técnicos y materiales necesarios para enfrentar incendios forestales, una demanda histórica de los cuarteles voluntarios que, en muchos casos, operan con equipamiento limitado y dependen de aportes locales para sostener su funcionamiento cotidiano.
 
En paralelo, el Gobierno libertario confirmó que declarará la Emergencia Ígnea a través de un DNU, evitando así el paso por el Congreso. El argumento oficial sostiene que se trata de un mecanismo para acelerar la asistencia y evitar demoras administrativas, aunque desde distintos sectores políticos remarcaron que la declaración fue exigida por los gobernadores patagónicos días atrás y que el Ejecutivo resistía avanzar en esa dirección hasta que el costo político se volvió evidente e insostenible.
 
La tensión se profundizó cuando mandatarios provinciales del sur reclamaron públicamente una ley específica contra incendios mientras el anarco capitalista participaba de actividades de fiesta y joda en Mar del Plata, situación que fue interpretada por la oposición como una señal de desconexión total frente a la emergencia. Recién después de esa presión se anunció el plan denominado oficialmente "histórica lucha contra el fuego", que incluye la ampliación presupuestaria y la activación de herramientas administrativas para coordinar recursos federales. Esos recursos, sin embargo, no son suficientes y llegan tarde. El daño causado, según argumentan distintas agrupaciones ambientales y los propios pobladores, ya es irreparable.
 
El episodio vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción de Milei frente a emergencias ambientales y el rol del Estado en la prevención y combate de incendios forestales, especialmente en regiones donde cada temporada seca incrementa el riesgo de desastres. Para los bomberos y brigadistas, el financiamiento llega en un momento crítico y permitirá mejorar condiciones operativas, aunque queda la discusión política sobre por qué la respuesta oficial demoró tanto mientras el fuego avanzaba.
 
La Opinión Popular
 

29-01-2026 / 09:01
La Argentina de Javier Milei no se está acercando al desarrollo: está profundizando un modelo rentista que destruye industria, capital humano y movilidad social. El autoritarismo del gobierno libertario nos empuja a repetir la lógica que hundió a Venezuela: vivir de lo que tenemos en vez de construir lo que necesitamos. El EE.UU. de Donald Trump obligó a sus industrias a repatriar sus fábricas para hacer a América grande de nuevo, Argentina las cierra.

En Venezuela la economía se desindustrializó porque era más rentable importar todo. La productividad interna se estancó, la formación técnica y científica quedó relegada, el sector financiero creció más que el productivo. Igual que en la Argentina de Milei
Cerca de 8 millones de venezolanos han salido de su país buscando una vida mejor.


La hoja de ruta es la misma: un tercio de lo que se consume en Argentina depende de importaciones que ya equivalen al 31% del PBI, el nivel más alto en 22 años. Los bienes de consumo importados representan el mayor peso desde 2001. Durante 2024 la producción de local de manufacturas fue 15,09% del PBI, muy por debajo del promedio histórico (1965-2024) del 23,97%. La recaudación cae, el déficit y la inflación se maquillan, el endeudamiento se espiraliza, las infraestructuras de rutas colapsan.

Los discursos mesiánicos del Loco Milei ofrecen en la exclusión de los sectores industriales, manufactureros y el sistema científico/tecnológico el camino más rápido a un destino luminoso: "Argentina será como Irlanda en 20 años", delira el desquiciado.

El salto histórico de Irlanda se apoyó en todo lo que Milei niega: educación técnica masiva, inversión pública sostenida, un estado planificador, políticas industriales activas y una estrategia deliberada para atraer empresas tecnológicas.

Irlanda no apostó a la renta, la informalidad, ni a la desregulación, apostó al capital humano. No redujo su Estado: lo volvió más inteligente, mientras expandía su sistema científico. En tanto la Argentina refuerza un patrón conocido: la dependencia de la renta primaria con especulación financiera y endeudamiento creciente.
 
En el sector agrario, solo tres de cada 10 propietarios cultivan su tierra, el resto es rentista. A diferencia de Brasil, México o EEUU los hidrocarburos los exportamos en un 85% como crudo sin refinar y el 100% del gas sin comprimir, actuamos como proveedores de materias primas energéticas, no como exportadores de combustibles, aceites, productos petroquímicos, fertilizantes, etc. Repetimos el mismo patrón nefasto en las exportaciones de minería, pesca, cereales, frutas, etc.
 
Apostar a la renta más primitiva y azarosa, ligada a las oscilaciones del clima o los mercados internacionales ya ha mostrado sus frutos de estancamiento y depresión económica: entre 2011 y 2024 el PBI per cápita argentina se incrementó el 5,7%, el de Chile en un 13% y el de Uruguay un 51%.
 
En lugar del esperado "derrame" cada vez más "fuga" (u$s 30.000 millones en 2025) de los sectores usureros y especuladores generando desempleo, desinversión y pobreza estructural. Los residentes ricos en la Argentina poseen más de USD 400.000 millones fuera de sus fronteras, una cifra equivalente a casi todo el PBI anual. Así, Argentina jamás será como Irlanda.
 
La Opinión Popular
 

 

28-01-2026 / 09:01
El Gran Incendio de Roma ocurrió en julio del año 64 d.C. bajo el reinado del loco Nerón, durando días y destruyendo gran parte de la ciudad. Nerón tocó la lira y cantó mientras la ciudad ardía. 2.000 años después, el loco Milei continuó con el "Tour de la Gratitud" por Mar del Plata donde, en modo rockstar, visitó a Fátima Florez en el teatro, cantó y bailó con ella en el escenario, mientras se incendiaba la Patagonia. Decisiones de Milei agravaron los incendios en el sur: desfinanció Parques Nacionales a niveles históricos y puso al frente del organismo a un arquitecto sin experiencia en conservación de áreas naturales.

A pesar del desastre al que está llevando a la Argentina, ya trabaja por su reelección con los recursos de siempre: la fiesta de la rabia, la política como espectáculo, el regreso a la grosería. La llegada de Javier "el Loco" Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las fuertes protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y también La Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turísticos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada. El país se incendia y la población está en serio riesgo, pero Milei estuvo de joda en Mar del Plata, como si nada ocurriera.

Bolsitas con cacona volando, insultos, repudio y un operativo de seguridad descomunal. Esa fue la antesala de Milei rumbo al teatro marplatense. La escena fue tan literal como política: cuando la calle protesta, el presidente acelera; cuando hay escenario, se detiene. El mandatario salió custodiado, casi a la carrera, para no perderse la función de su expareja. Afuera, bronca ciudadana. Adentro, abrazo cómplice, flashes y aplausos. La postal del poder eligiendo circo mientras el conflicto queda del otro lado de la puerta.
 
El contraste no pudo ser más obsceno. Mientras Milei se acomodaba en la butaca del Roxy, la Patagonia lleva semanas incendiándose, con miles de hectáreas arrasadas, evacuados, pérdidas ambientales irreversibles y brigadistas desbordados. Los gobernadores del sur ya pidieron formalmente al Congreso que declare la emergencia ígnea, ante la falta de recursos y respuesta nacional.

Pero en la agenda presidencial no hubo lugar para el fuego real. Sí para el show. Llegó a las 20:52, saludó, se sacó fotos y recibió ovaciones, como si el teatro fuera una Argentina paralela donde los incendios no existen y la crisis se apaga con aplausos. La función avanzó con imitaciones y guiños políticos. Cuando Fátima Florez encarnó a Cristina Fernández, el público facho abucheó con entusiasmo. Catarsis dirigida, indignación selectiva. Afuera, la protesta seguía; en el sur, el fuego avanzaba; en la Casa Rosada, silencio total.


La seguridad de Milei tuvo que sacarlo del teatro bajo los gritos e insultos de la gente que lo esperaba afuera. Cerca de la medianoche, habló frente a un auditorio que no estuvo colmado: habían anunciado que esperaban ocho mil personas por hubo, como mucho, unas dos mil. La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del presidente. Una vez arriba del escenario, dijo: "Se les está viniendo la noche a los zurdos".


La Derecha Fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros. La pregunta ya no es estética ni anecdótica. Es política. ¿Qué Presidente corre más rápido: el que huye del descontento o el que llega temprano al espectáculo? En Mar del Plata quedó claro: para Milei, el telón del show importa más que las llamas de los incendios.

La Opinión Popular


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