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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 21-11-2021 / 09:11
LA SEMANA QUE NO FUE

Ucronía: que habría ocurrido si se repetía el resultado de las PASO

Ucronía: que habría ocurrido si se repetía el resultado de las PASO
La ucronía es una reconstrucción construida lógicamente que se basa en hechos posibles pero que no ha sucedido realmente. Es lo que hubiera ocurrido si Juntos por el Cambio superaba la cosecha de las PASO y conseguía la primera minoría en Diputados.
La ucronía es una reconstrucción construida lógicamente que se basa en hechos posibles pero que no ha sucedido realmente. Es lo que hubiera ocurrido si Juntos por el Cambio superaba la cosecha de las PASO y conseguía la primera minoría en Diputados.
 
• * El lunes ardían los micrófonos, móviles de radios y canales de cable se trasladaban a la City porteña para transmitir en vivo el alza del dólar blue. Se daba por hecha la renuncia o la eyección de Martín Guzmán. Se divulgaban rumores tan imposibles de confirmar como estridentes: Cristina le bajó el pulgar. El multimedios Clarín insistía en promocionar a Martín Redrado como sustituto. El ex Golden Boy atendía entrevistas, con aires triunfales. El nuevo ministro  tenía que salir volando hacia Washington enarbolando una bandera blanca para firmar al pie de las condiciones que estipulara el FMI.
 
 *  María Eugenia Vidal, aupada por la mitad más uno de los votantes porteños, repetía el planteo de campaña: JxC exigía la presidencia de la Cámara de Diputados. "La gente dijo basta, nos lo reclama", aseveró con sonrisa angelical. Fernando Iglesias reforzó el reclamo con un simpático acting. Se costeó hasta el recinto, clavó una bandera amarilla en el sillón del presidente clamando: "No se habla/con Massa no se habla".
 
Macri bendijo la jugada y garantizó que 24 exmandatarios de derecha estarían de acuerdo y, además, corroborarían sus coartadas en las causas penales que se le siguen. Mensajes de oyentes en radios amigables y en un canal (que no sería de Macri aunque lo parece) vitorearon a Vidal.
 
•* El senador Martín Lousteau recaló en el Congreso para reclamar tratamiento sobre tablas del proyecto de ley agitado en campaña. Eutanasia a la indemnización por despido, suplida por un fondo irrisorio y anticonstitucional. Circunspecto, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja adhirió a la iniciativa aunque dejando claro que era imperioso bajar otros "costos laborales" y una notable cantidad de impuestos.
 
• * La movilización a la Plaza de Mayo convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y organizaciones sociales cumplió el cometido para el que fue pensada. Apoyar a Alberto Fernández en un trance duro y plantarse frente al ataque conjunto de las corporaciones patronales y la derecha política contra derechos y conquistas laborales o sindicales.
 
La reseña precedente se permite un par de toques imaginativos pero las iniciativas de Vidal, Lousteau, la UIA y la ofensiva  para destituir a Guzmán se produjeron en el lapso transcurrido entre las PASO y el domingo 14. Datos fresquitos, no opinión. Se anidaron los huevitos de serpiente, que cobrarían vida con los resultados apetecidos, los más probables. El festín se frustró aunque las amenazas conservan vida.
 

 
LA SEMANA QUE NO FUE, LA SEMANA QUE PASÓ
 
Todo lo sucedido tras las elecciones y lo que pudo ocurrir
 
 
La semana fue diferente a lo esperado, eso celebró el oficialismo. La remontada, la bonaerense sobre todo, matizó el escenario electoral. Juntos por el Cambio (JpC) ganó en la sumatoria de los votos en 24 provincias, carente en sí misma de traducción institucional pero que es un termómetro de la voluntad popular. 
 
El Gobierno, empezando por el presidente Alberto Fernández, tiene que comprenderlo. Lo sabe. Por eso, el mandatario parafraseó a Almafuerte en el masivo acto del miércoles que también reperfiló su sentido con el veredicto de las urnas.
 
El ministro de Economía Martín Guzmán, a quien se daba por despedido el sábado a la noche, se consagró a sus labores específicas. Se anunció la inminencia o la cercanía del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Y el pronto envío de una inesperada ley con metas económicas plurianuales.
 
El Frente de Todos (FdT) perdió el quórum propio en el Senado, el saldo más rotundo salido del cuarto oscuro. No es exactamente la primera ocasión desde 1983 (como reza el lugar común) pero fue regla general en ese período.
 
La excepción sucedió entre 2008 y 2011, en particular desde las "medio término" de 2009. Por votaciones, deserciones, cooptaciones o transfugueadas la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner debió afrontar el "voto no positivo" del entonces vice Julio César Cleto Judas Cobos, ulterior al empate para definir la ley de retenciones móviles.
 
La paridad subsistía cuando la oposición impulsó la ley del 82 por ciento móvil para los jubilados. Cobos desempató, de nuevo. Cristina vetó la norma que los cambiemitas no resucitaron durante la presidencia de Mauricio Macri.
 
JpC mantuvo su unidad luego de caer en las presidenciales de 2019, no tuvo diáspora ni centrifugación de cuadros o dirigentes. La resiliencia en la malaria fue base del resultado electoral que desata internas indisimuladas, inimaginables con otros guarismos.
 
De cualquier manera la principal coalición opositora cuenta con notables incentivos para no dispersarse ahora. Un interesante artículo de Gabriel Vommaro y Mariana Gené publicado en Anfibia profundiza este punto.
 
¿Qué festeja el gobierno entonces, se preguntan dirigentes y medios adversarios con bronca que trasunta su malestar transitorio? La recuperación de votos "haciendo política", caminando el territorio. Autocrítica en los hechos respecto de la campaña para las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
 
La historia jamás se repite sin variaciones pero la frase "hay 2023" se sostiene hoy en día.
 
Los cambiemitas imaginan estar en pole position para dentro de dos años. En 2017 se ilusionaban de manera similar, Picaban en punta, claro que sí... pero perdieron la ventaja en el larguísimo camino.
 
El Gobierno sabe que las presidenciales las ganan o las pierden los oficialismos. Dicho en criollo: el resultado dependerá de su desempeño, de los resultados propios dirían los futboleros. Buena nueva para Alberto Fernández.
 
La mala nueva, nada menor, viene en combo: "la gente" espera mucho más del oficialismo. Con los indicadores sociales, económicos, laborales y con las emociones colectivas de este fin de año serían opacas las perspectivas en 2023.
 
El Gobierno debe pegar un salto de calidad en el bienio que viene. Ojalá que siga aminorando o cese la pandemia cuya influencia en la votación fue colosal aunque no hay modo de traducirla numéricamente.
 
Este párrafo espoilea la columna íntegra a la que se agrega un bonus. Imaginario... apenas. Una ucronía, un relato sobre cómo hubiera sido la semana que hoy termina si se repetía sin retoques la victoria opositora en las PASO.
 
Ahí vamos.
 
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La semana soñada que no fue: 
  
El bicoalicionismo funcionó de nuevo tanto como el voto castigo. Juntos por el Cambio superó la cosecha de las PASO y consiguió la primera minoría en Diputados. El Gobierno retrocedió en varios distritos.
 
· * El lunes ardían los micrófonos, móviles de radios y canales de cable se trasladaban a la City porteña para transmitir en vivo el alza del dólar blue. Se daba por hecha la renuncia o la eyección de Martín Guzmán. Se divulgaban rumores tan imposibles de confirmar como estridentes: Cristina le bajó el pulgar. El multimedios Clarín insistía en promocionar a Martín Redrado como sustituto. El ex Golden Boy atendía entrevistas, con aires triunfales. Carlos Melconián encabezaba una ofensiva numerosa: el nuevo ministro ("el otro pibe ya fue") tenía que salir volando hacia Washington enarbolando una bandera blanca para firmar al pie de las condiciones que estipulara el FMI.
 
 *  María Eugenia Vidal, aupada por la mitad más uno de los votantes porteños, repetía el planteo de campaña: JxC exigía la presidencia de la Cámara de Diputados. "La gente dijo basta, nos lo reclama" aseveró con sonrisa angelical.
 
Fernando Iglesias reforzó el reclamo con un simpático acting. Se costeó hasta el recinto, clavó una bandera amarilla en el sillón del presidente clamando "No se habla/con Massa no se habla".
 
Macri bendijo la jugada y garantizó que 24 exmandatarios de derecha estarían de acuerdo y, además, corroborarían sus coartadas en las causas penales que se le siguen. Mensajes de oyentes en radios amigables y en un canal (que no sería de Macri aunque lo parece) vitorearon a Vidal.
 
·* Menos histriónico que Iglesias, el senador Martín Lousteau recaló en el Congreso para reclamar tratamiento sobre tablas del proyecto de ley agitado en campaña. Eutanasia a la indemnización por despido, suplida por un fondo irrisorio y anticonstitucional. La cercanía física con Iglesias facilitó coberturas en vivo, pantallas partidas.
 
Circunspecto, igualmente enérgico, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja adhirió a la iniciativa aunque dejando claro que era imperioso bajar otros "costos laborales" y una notable cantidad de impuestos.
 
· * La movilización a la Plaza de Mayo convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y organizaciones sociales cumplió el cometido para el que fue pensada. Apoyar a Alberto Fernández en un trance duro y plantarse frente al ataque conjunto de las corporaciones patronales y la derecha política contra añosos derechos y conquistas laborales o sindicales.
  
La reseña precedente se permite un par de toques imaginativos pero las iniciativas de Vidal, Lousteau, la UIA y la ofensiva  para destituir a Guzmán se produjeron en el lapso transcurrido entre las PASO y el domingo 14. Datos fresquitos, no opinión.
 
Se anidaron los huevitos de serpiente, que cobrarían vida con los resultados apetecidos, los más probables.
 
El festín se frustró aunque las amenazas conservan vida.
 
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El Fondo y las metas: 
  
Fernández anunció en un discurso estudiado y leído, el envío al Congreso de una ley que contendrá los mejores entendimientos con el FMI y fijará metas económicas plurianuales.
 
Guzmán, quien había anticipado semanas atrás que aspiraba a cerrar trato antes en marzo, dio la impresión de haber adelantado la fecha. La información pública al respecto es, de momento, poco precisa. Tiene lógica la reserva, en medio de las tratativas. Desalienta la posibilidad de emitir juicios terminantes acerca de si se privilegia la deuda social, si se urde un ajuste tremendo y varios etcéteras.
 
La aprobación por el Congreso es un compromiso del Gobierno, consagrado en una ley. Las metas plurianuales, la novedad. Bien mirada, si el horizonte trasciende los dos años de mandato que le quedan a AF la norma es menos creíble, más derogable.
 
Varios años sin pagar deuda externa constituyen una necesidad. Aportan a la gobernabilidad que será jaqueada por el establishment económico, la oposición obstruccionista y los medios concentrados.
 
Pero la espera no basta. El adjetivo "sustentable" aplicado al acuerdo debe significar compatible con mejoras notables para la mayoría de los argentinos. Demasiado padecieron estos años, los prueban los votos opositores (en su totalidad) y el bajo presentismo de los ciudadanos hace una semana.
 
Sin bienestar y sin redistribución (de las riquezas, del poder y hasta de la dicha) se incumplirá el contrato electoral y, como se escribió líneas arriba, se esfumarán las expectativas para continuar gobernando en 2023.
 
AF y el ministro fortificado pretenden un acuerdo en el que las "metas" (objetivos) prevalezcan sobre las herramientas (instrumentos). El afán, soberano aún dentro de la debilidad, se contrapone con las clásicas recetas y pactos que se concluyeron con el organismo en dictadura o en democracia. La esperanza de la Casa Rosada y de Economía finca en que el nuevo escenario global y las nuevas autoridades del FMI propicien el viraje.
 
Habrá que ver.
 
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La Plaza y los datos: 
  
Nadie lo reconocerá pero la Plaza del Día de la Lealtad se concibió cuando otro escrutinio era posible. La gente común, los humildes del Conurbano ante todo, la resignificaron. El FdT mostró unidad, entusiasmo.
 
Las muchedumbres recuperan el espacio público. Las manifestaciones protagonizarán los años venideros, superada la cruel pausa de la peste. El oficialismo es fuerte en ese terreno que no monopolizará porque la derecha le tomó el gustito a las movilizaciones y la izquierda lo trajina desde siempre.
 
La satisfacción por el alivio electoral se combinó con un repunte económico sensible. Crecimiento del PBI y del consumo masivo, resurgir del turismo, afluencia a espectáculos culturales y deportivos, una temporada veraniega estimulante en ciernes. La industria y la obra pública recobran vigor.
 
De cualquier modo, esos avances no se distribuyen de manera pareja. La vieja estructura productiva, su rehabilitación y eventual derrame no beneficiarán a todos los argentinos. Este cronista insiste a menudo sobre este aspecto, será breve hoy.
 
Solo dirá que discrepa con el presidente cuando afirma que "los salarios le ganarán a la inflación este año".  Puede ser aplicable a los salarios de trabajadores registrados o de una fracción de los empleados públicos, en el mejor de los casos (hasta eso es opinable). Pero los ingresos y la mesa muchos argentinos perdieron contra la inflación. 
 
Es inimaginable un nuevo modelo de desarrollo solo con el despliegue de las actuales instituciones y del sistema productivo real existente que "atrasa" cuanto menos diez años.
 
El punto da para más, desde luego. Queda para futuras notas.
 
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El dolor y los cómplices: 
  
El asesinato de Lucas González consumado por policías de la Ciudad escapa a los hechos más analizados en esta nota. Pero su gravedad, la congoja colectiva que produce y la vergonzosa conducta de ciertos políticos y periodistas impone dedicarle unas líneas, a cuenta de un abordaje más extenso.
 
La violencia policial o estatal (mal designada como "institucional") resiente al sistema democrático desde hace décadas. Las uniformados con conductas criminales son realidad en demasiadas provincias, de surtidos signos partidarios. La barbarie en la CABA reedita crímenes conocidos, impunes en muchos casos.
  
Pero hay un par de constantes que atañen a Juntos por el Cambio y su principal dirigencia. La primera, es la obstinación de instigar machaconamente el uso de armas, el "gatillo fácil". De encubrirlo cuando se produce y hasta de exaltarlo. 
 
Los discursos de Macri y Bullrich, siempre. Los de Horacio Rodríguez Larreta... antaño porque ahora se esconde. Los titubeos de Diego Santilli, las remisiones de Vidal a "lo que decida la Justicia" (dentro de unos años, se entiende) configuran un patrón de conducta.
 
Dieron órdenes a Gendarmería de atacar al grupo de manifestantes que integraba Santiago Maldonado. La jauría generó las condiciones del homicidio. Dieron órdenes a la Prefectura para que disparara contra los ocupantes del predio cuando fue asesinado Rafael Nahuel. Predicaron como un Padre nuestro la "doctrina Chocobar".
  
Ese comportamiento, sumado a la "doctrina Irurzun", el encarcelamiento sin condena a dirigentes sociales o políticos opositores, diferencia a los cambiemitas de cualquier otra fuerza con responsabilidades de gobierno.
 
El otro aspecto es la tutela mediática a Rodríguez Larreta. Para garantizarla se acusó a Lucas y a los pibes que iban con él de ser ladrones. Se igualó a asesinos y víctimas, se fabularon coartadas para los agresores. Se celebró de modo casi incomprensible que el pibe haya muerto por un disparo letal y no por dos. Se disimuló el hecho, se le restó divulgación.
 
Página 12 resiste un archivo en la lucha contra la violencia policial, en la polémica con dirigentes mano duristas o contemplativos frente a la pena de muerte. De cualquier bandería.
 
En estos días atroces hay medios y periodistas que no resisten un archivo de horas.
 
Tampoco es novedad, aunque estremezca, la parsimonia cómplice de integrantes del Poder Judicial que le facilitaron días de changüí (para inventar excusas, para impedir análisis toxicológicos o de alcoholemia) a los policías empoderados, protegidos y tantas veces ensalzados.
  
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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15-02-2026 / 09:02
Hay algo que Javier "el Loco" Milei parece haber entendido con claridad y que demuestra que, más allá de cuán loco esté, tiene intuición política. Lo que Milei entendió es que la oligarquía: los sectores del poder fáctico de la argentina, los siete grupos empresarios aglutinados en AEA, los medios de comunicación hegemónicos, el Poder Judicial de la guarida de Cómodo Py, tienen un mismo jefe. Vive en Avenida Pennsylvania al 1600, en la Casa Blanca, ciudad de Washington. Milei puede decirle "señor chatarrín" al supuestamente todo poderoso Paolo Rocca porque tiene el respaldo abierto de Donald Trump. El líder del Grupo Techint jamás entraría en fricción con el inquilino de la Casa Blanca. Lo mismo se aplica a Héctor Magnetto de Clarín y a toda la cúpula judicial. 
 
El "gran empresariado argentino", a diferencia del brasileño, no tiene proyecto nacional. Una "burguesía nacional" se piensa a si misma rivalizando con otras por negocios y mercados. Eduardo Duhalde, cuando fue presidente interino, decía que había que cobrarle impuestos a los grandes empresarios, pero "aliarse con ellos" para rivalizar con las empresas de otras latitudes. Es la concepción básica del capitalismo nacional. El punto es que los grupos económicos locales no tienen una visión de país. Su imaginario es el de quien administra un territorio colonial. Tienen sus cuentas en EE UU y consiguen ahí el financiamiento. Entonces están sometidos a la legislación americana y a los jueces americanos que sólo un niño puede creer que son independientes.
 
Cristina Fernández está presa por el deseo de venganza de la derecha argentina que quiere darle una lección a la clase política. Es cierto. Pero también es una perseguida política de un sector del poder estadounidense que hoy está gobernando. El anuncio del secretario de Estado Marco Rubio en marzo de 2025 de que le quitaba la visa a CFK para ingresar a EE UU fue la batiseñal para que el poder judicial argentino actuara. Y lo hizo de inmediato. El poder judicial es veloz cuando las órdenes vienen del jefe supremo. Hay que recordar el episodio vergonzoso del Boing 747 de la empresa venezolana Emtrasur que fue directamente robado por la justicia argentina por orden de EE UU. Los jueces le tienen terror a la CIA.
 
Incluso entre los políticos peronistas, si se mira con detenimiento, los que conservan buenas relaciones con Washington también tienen menos problemas judiciales. No es una crítica a esos dirigentes ni una acusación de cipayismo. Es una descripción de cómo funciona el poder en Argentina, de quién maneja los hilos detrás del telón. El economista Roberto Felleti sostiene la hipótesis de que Milei quiere reemplazar al gran capital argentino por uno de origen norteamericano. El único freno que ese proyecto podría tener está en el propio Estados Unidos. El gran capital local se entregaría sin ofrecer resistencia.
 
¿Cómo se libera a la Colonia Argentina? Liberarla del todo es imposible. Se pueden ganar márgenes de soberanía. Los 12 años de peronismo muestran que mientras más soberanía se gana mejor vive el pueblo. No existe la colonia próspera. Es la gran mentira de la derecha. Tampoco hay prosperidad enfrentándose por completo al imperio militar más poderosos que conoció la historia humana. Es un juego de equilibrios.
 
El documento que anunció la lista de unidad para elegir las autoridades del peronismo bonaerense es una luz en el camino. Se sabe que quienes lo firmaron no se quieren demasiado. No se reunirían para brindar en año nuevo. La política se trata justamente de construir entre los que no se quieren en pos de un objetivo superior. El documento tiene dos puntos clave: termina de posicionar a Axel Kicillof como jefe político y no como subalterno y pone el acento en la necesidad de lograr la liberación de CFK como objetivo estratégico. No hay recuperación de soberanía sin la liberación de Cristina. Y el peronismo no tiene sentido sin la búsqueda de soberanía.
 
La Opinión Popular
 

14-02-2026 / 10:02
Hace 12 meses, Javier "el Loco" Milei promocionó el lanzamiento de la memecoin $Libra: hizo perder decenas millones de dólares a inversores en distintos continentes. Quedan flotando en el aire al menos 20 preguntas distintas que el Jefe de Estado debería responder, pero en la causa $Libra, en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi y el fiscal Eduardo Taiano quienes aún no han citado a ninguno de los sospechosos.
 
La inacción llegó a tal punto que la Sala I de la Cámara Federal que le imprimiera celeridad a una acción que tiene como imputados al norteamericano Hayden Davis y los argentinos Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. Por el escándalo están denunciados también el propio Jefe de Estado; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el empresario Julian Peh y Sergio Morales, ex funcionario de la Comisión Nacional de Valores.
 
1-¿Por qué dijo que consiguió el código alfa numérico para hacer la inversión desde internet si esa fuente de números y letras nunca había tomado estado público antes que él posteara? Ahora, se sabe que el mensaje exclusivo nació en Dallas y contenía un código de 44 dígitos que alternaba mayúsculas, minúsculas y números.
 
Servía como llave para comprar la recién creada criptomoneda $LIBRA. Sin ese mensaje, el precio del token no se hubiese disparado. - ¿Por qué el ex jefe de gabinete Guillermo Francos tampoco respondió cuando fue citado por el Congreso Nacional cómo accedió Milei al "contrato"? La respuesta del experimentado funcionario fue tan escueta como inverosímil: "No sé dónde estaba ese código".
 
2-Si $Libra se creó el 14 de febrero a las 18:38 horas. ¿Cómo puede ser que a las 19:00 horas (22 minutos más tarde) 74 billeteras compraron US$ 13 millones en cripto antes del tuit de Milei? ¿Tenían información privilegiada? Uno de los grandes ganadores del truco financiero embolsó US$ 8 millones en ganancias. Cabe recordar que el tuit del Jefe de Estado se produjo a las 19:01, apenas un minuto después que las posiciones estuvieron consolidadas.
 
3-¿Por qué borró su posteo a las 00.36 horas del sábado 15 de febrero si la baja estrepitosa de la cotización ya llevaba más de 4 horas "masacrando" inversores que confiaron en Milei a lo largo y ancho de todo el mundo? Alcanzó un monto de US$ 280 millones la recaudación en apenas 5 horas de la nueva cripto.
 
4-¿Por qué su posteo se materializó un viernes de San Valentín a una hora de la tarde/noche cuando los mercados estarían cerrados hasta las llegada del lunes 17 de febrero de 2025?
 
5-¿Por qué promocionó un producto de un "empresario" como Hayden Davis, quien ya tenía antecedentes negativos en el mercado cripto? Este pseudo financista, minutos después de la publicación de Milei en redes, hizo movimientos de blockchain: 2 transferencias por US$ 507.000 cada una enviadas a una billetera virtual perteneciente a un hombre de 75 años, señalado como intermediario en la conversión de criptos a moneda tradicional.
 
6-¿Tampoco conocía los antecedentes de Novelli y Terrones quienes estuvieron involucrados en "esquemas ponzi"?
 
7-¿Por qué no se pusieron los hermanos Milei a disposición inmediata de la justicia y la comisión parlamentaria investigadora del caso? ¿No hubiera ayudado su completa colaboración en lugar de plantear chicanas para evitar que Karina tuviera que comparecer en el Congreso Nacional?
 
8-¿No le llamó nunca la atención que todos los involucrados en $LIBRA haya escogido el silencio absoluto frente a los requerimientos de la Comisión Investigadora y todavía no fueron citados por la Justicia?
 

13-02-2026 / 10:02
Con un discurso que es música para los oídos de los ricos empresarios, el gobierno ultra derechista de Javier "el Loco" Milei aprobó en la Cámara Alta el proyecto de Reforma Laboral esclavista que es la continuidad de la Motosierra aplicada desde su asunción. Empezó con el DNU 70/2023, siguió con la Ley Bases y otros engendros como el desfinanciamiento en Educación y en Discapacidad; y ahora remata con el recorte y hasta la eliminación de conquistas históricas de justicia social obtenidas tras décadas de lucha obrera y resistencia popular, que costó muchas vidas.
 
La reforma laboral del Gobierno ultra derechista de Milei destruye el derecho de las y los trabajadores por tres grandes vías. Ataca el contrato individual -con la creación del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones o el recorte a las licencias por enfermedad-, debilita la acción sindical -con los límites al derecho a huelga, o la prohibición de las asambleas- y por último, también ataca a la justicia laboral -con, por ejemplo, el traspaso a los tribunales a la Ciudad de Buenos Aires-.
 
Una encerrona a la que la administración del fascista Milei pretende llevar a los empleados formales, pero también a los informales, a los que deja tanto o más desprotegidos de lo que estaban hasta ahora. Ni trabajadores de aplicaciones ni monotributistas, el proyecto libertario no tiene beneficiarios entre la masa trabajadora.
 
"Si te lastimaste jugando al fútbol, tu jefe no tiene nada que ver". La frase del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, resume el argumento libertario para romper con un derecho histórico: las licencias por enfermedad. Si la ley se sanciona, aquella persona que tenga una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de las tareas laborales cobrará solo el 50 por ciento del sueldo que percibía al momento del accidente durante 3 meses o 6 si tiene personas a cargo.
 
Los libertarios fueron un poco más generosos con aquellos que padezcan "enfermedades no voluntarias", es decir, que no sean consecuencia de actividades voluntarias riesgosas. En ese caso, el empleado tendrá derecho a percibir el 75 por ciento del salario. Una situación a la que la senadora de Fuerza Patria Cristina López calificó como "esclavitud laboral". "Si te enfermás, perdés. Si tu cuerpo no da más perdés, igual que en el siglo XIX", dijo.
 
El proyecto que Bullrich logró sancionar en el Senado habla de una "negociación dinámica" del salario, es decir, que los gremios o los trabajadores particulares pueden acordar con las empresas extras como bonos o compensaciones que estén vinculados a niveles de productividad o de objetivos. También habilita el "banco de horas", que hace que el empleado sume las extras y acumule una especie de saldo para después canjear por días libres o jornadas de trabajo reducidas.
 
Es decir, pone a trabajadores y empresarios en igualdad de condiciones para poder negociar en una relación que es desigual, en la que las fuerzas son distintas. Para el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, Matías Cremonte, "la ley lo que hace es volver a desequilibrar la balanza en favor de los empresarios". Al modificar la Ley de Contrato de Trabajo, el Gobierno busca que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días (antes eran por 15) y que el trabajador tenga, al menos, un período de vacaciones en verano cada 3 años. Una complicación a la hora de combinar con el ritmo escolar en los casos de quienes tienen hijos.
 
Su aprobación es una dura derrota para el movimiento obrero y los trabajadores precarizados, no se crearán más puestos de trabajo, sino que habrá más precarización laboral y superexplotación, generando más riquezas para los empresarios y más penurias para quienes no tienen más que su fuerza de trabajo.
 
La Opinión Popular
 

12-02-2026 / 10:02
El aire pica, arde, lastima la garganta. No se puede respirar. Lágrimas y ojos rojos. Corridas. Un rato antes de las cuatro de la tarde, la calma tensa de la Plaza del Congreso estalló en pedazos. A mansalva, el pelotón de gendarmes dispara sus escopetas desde la avenida Entre Ríos mientras los camiones hidrantes escupen agua para despejar lo que la política no pudo convencer. Llueven las bombas lacrimógenas sobre una plaza que, apenas una hora antes, era un hervidero de trabajadores protestando contra una reforma laboral que se dice moderna pero es esclavista y decimonónica: un viaje sin escalas al siglo XIX.
 
Otra vez el panic show mileísta: un despliegue de detenciones y balas de goma para vaciar la calle mientras adentro, en el palacio legislativo de mármol, se ejecuta el remate de la dignidad de los laburantes. La jornada había comenzado con un blanco nuclear. No era el sol de la justicia, sino el resplandor de una subasta que no admite ofertas en pesos, solo se liquida con el lomo del que labura. Obreros, docentes, judiciales, bancarios, jubilados...
 
A las dos de la tarde, las columnas de los gremios empezaron a ganar la calle, y para las tres, la Plaza ya era un mar de banderas y espanto bajo un sol tremendo. Los gendarmes, alineados con una simetría maníaca, exhiben botas con un brillo obsceno, casi un espejo donde podés peinarte antes de que te partan el alma. Estaban agazapados tras las vallas, custodiando un Congreso enjaulado como pajarera de lujo.
 
En el corralito antes del Palacio, el ingenio popular intentó ganarle al cinismo: un cartel gritaba "Saluden a las horas extras que se van", mientras otro advertía: "Con el banco de horas despedite de tu familia". Hay carteles más directos que se agitan sobre las cabezas: "Quitar derechos laborales viola la Constitución Nacional".
 
Bajo un celeste furioso, los paraguas de los ferroviarios servían para taparse del sol mientras una señora repartía estampitas de la Virgen de Luján "para que nos salve". Luis, operario metalúrgico de Quilmes, buscaba un resto de sombra bajo un ombú: "Si te pueden pagar el sueldo con fideos o fraccionarte las vacaciones, lo único que liberan es la mano del patrón para apretarnos más fuerte". Gabriel Espósito, delegado de ATE en Atucha, miraba las vallas con preocupación: "Estamos peleando para tirar atrás esta reforma que nos regresa cien años en el tiempo. Es un capítulo más de un proyecto que quiere ver a los sectores populares de rodillas".
 
Mientras en la calle se ponía el cuerpo, en los pasillos del Senado se pulía el desguace. El clan Caputo y los Menem cerraron el canje de Ganancias por la Reforma Laboral. La perversión es quirúrgica: se derogan estatutos y se liquida la indemnización plena. Pablo Luna, jubilado de YPF, no lo podía creer: "Se están pasando el 14 bis por las pelotas. ¡Qué futuro les espera a los chicos!".
 
Antes de que el gas lo cubriera todo, un solo grito unificaba las columnas: "¡Paro, paro, paro... paro general!". Era el reclamo de la calle que el Parlamento se negaba a escuchar. Pasadas las cuatro, el escenario mutó en pesadilla. Un grupo de encapuchados protagonizó incidentes contra el vallado, la excusa perfecta para que la represión se volviera cacería. El avance de la Gendarmería y de los cosacos de la Ciudad convirtió la Plaza en un territorio ocupado. El "modelo Milei" consiguió su victoria de papel entre nubes de tóxicos.
 
En el asfalto caliente, donde todavía flota el ácido del gas pimienta, el aire se volvió irrespirable. Adentro del Congreso brinda la casta mileísta; afuera, el pueblo mastica el polvo de una traición. La patria no se vende, se defiende, y esta tarde la defensa se escribió con el cuero aguantando el fuego del amo. Pero no seremos su esclavo: sean eternos los derechos que supimos conseguir.
 
La Opinión Popular
 

11-02-2026 / 11:02
La crisis policial volvió a estallar en Santa Fé, continúa también en la Federal y amenaza con extenderse a otras provincias y otras fuerzas. Se viene alertando sobre la situación desde hace 10 días. La base excluyente es la cuestión salarial -suboficiales que cobran 850.000 pesos-, pero deriva en un feroz endeudamiento y, casi de inmediato, en problemas psiquiátricos.
 
Los mayores dramas terminan en una oleada de suicidios, 2 en los últimos 8 días en Rosario. A esto se agregan los malos tratos y la corrupción. En Santa Fé, la mayoría de los policías son del norte provincial y deben viajar entre 200 y 600 kilómetros para prestar servicio en Rosario.
 
Para eso les ponen micros en estado deplorable y las travesías suelen tardar 8 horas. Los bajos salarios derivaron en que casi no se reclutan hombres y la mayoría de los policías son mujeres, que tienen que recorrer esas distancias para ver a sus hijos. La protesta masiva y explosiva era previsible. Este diario recibió una nueva denuncia judicial sobre las increíbles maniobras de los jefes de una Unidad Operativa de la Federal.
 
Los llaman "la corona" y esos superiores se quedan con dinero de las horas adicionales, informan de efectivos que no existen, "rodean una zona con un policía" (sic), desarman investigaciones para concentrarse en narcomenudeo y hacer estadísticas para conformar al Ministerio de Seguridad y hasta liberan vastas zonas en acuerdo con un jefe narco regional. "Sólo hay plata para los proyectiles antidisturbios", dicen los rebeldes.
 
Durante la semana pasada se produjo el encadenamiento a la reja de la Casa Rosada del cabo Miguel Ángel Montiel, de la Policía Federal. El efectivo reclamaba por la situación salarial y también por la corrupción en la Superintendencia de Transporte, que integran los policías que custodian el ferrocarril. Los jefes de la Federal filtraron que Montiel estuvo con carpeta psiquiátrica y que por eso realizaba la protesta.
 
Página/12 relató la trastienda de la crisis policial, con la cuestión salarial como punto clave -lo que le sucede a todos los estatales-, pero con tramas de ribetes escandalosos: destinos fantasmas, es decir jefes que les dan horas extras a unos y no a otros, efectivos que ni siquiera concurren y comparten lo que cobran con los superiores; brutales acosos a las mujeres y groseras trampas para no realizar investigaciones de narcotráfico.
 
La crisis policial se expandía de manera silenciosa en la Federal y en otras fuerzas. En Santa Fé se vio algo inédito: ya no protestaron las familias y los retirados, sino efectivos en actividad, con los patrulleros, las sirenas, las motos y hasta los micros. El movimiento en Santa Fé desnuda una situación que no se ve a simple vista. Los que protestan son policías de calle y de las comisarías, con sus patrulleros. Es decir, los que están en la seguridad cotidiana de los vecinos.
 
Del otro lado, los que mayoritariamente respondieron al gobierno de Pullaro fueron los cuerpos especiales, Operaciones Especiales, Asalto Táctico, Infantería, que reciben bonos y adicionales de manera masiva. Ellos constituyen la estructura más orientada a la represión de los jubilados o cualquier otra protesta. Eso va en línea con lo que señala una de las denuncias: "para lo único que hay dinero es para los proyectiles antidisturbios".
 

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