La Opinión Popular
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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 21-11-2021 / 09:11
LA SEMANA QUE NO FUE

Ucronía: que habría ocurrido si se repetía el resultado de las PASO

Ucronía: que habría ocurrido si se repetía el resultado de las PASO
La ucronía es una reconstrucción construida lógicamente que se basa en hechos posibles pero que no ha sucedido realmente. Es lo que hubiera ocurrido si Juntos por el Cambio superaba la cosecha de las PASO y conseguía la primera minoría en Diputados.
La ucronía es una reconstrucción construida lógicamente que se basa en hechos posibles pero que no ha sucedido realmente. Es lo que hubiera ocurrido si Juntos por el Cambio superaba la cosecha de las PASO y conseguía la primera minoría en Diputados.
 
• * El lunes ardían los micrófonos, móviles de radios y canales de cable se trasladaban a la City porteña para transmitir en vivo el alza del dólar blue. Se daba por hecha la renuncia o la eyección de Martín Guzmán. Se divulgaban rumores tan imposibles de confirmar como estridentes: Cristina le bajó el pulgar. El multimedios Clarín insistía en promocionar a Martín Redrado como sustituto. El ex Golden Boy atendía entrevistas, con aires triunfales. El nuevo ministro  tenía que salir volando hacia Washington enarbolando una bandera blanca para firmar al pie de las condiciones que estipulara el FMI.
 
 *  María Eugenia Vidal, aupada por la mitad más uno de los votantes porteños, repetía el planteo de campaña: JxC exigía la presidencia de la Cámara de Diputados. "La gente dijo basta, nos lo reclama", aseveró con sonrisa angelical. Fernando Iglesias reforzó el reclamo con un simpático acting. Se costeó hasta el recinto, clavó una bandera amarilla en el sillón del presidente clamando: "No se habla/con Massa no se habla".
 
Macri bendijo la jugada y garantizó que 24 exmandatarios de derecha estarían de acuerdo y, además, corroborarían sus coartadas en las causas penales que se le siguen. Mensajes de oyentes en radios amigables y en un canal (que no sería de Macri aunque lo parece) vitorearon a Vidal.
 
•* El senador Martín Lousteau recaló en el Congreso para reclamar tratamiento sobre tablas del proyecto de ley agitado en campaña. Eutanasia a la indemnización por despido, suplida por un fondo irrisorio y anticonstitucional. Circunspecto, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja adhirió a la iniciativa aunque dejando claro que era imperioso bajar otros "costos laborales" y una notable cantidad de impuestos.
 
• * La movilización a la Plaza de Mayo convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y organizaciones sociales cumplió el cometido para el que fue pensada. Apoyar a Alberto Fernández en un trance duro y plantarse frente al ataque conjunto de las corporaciones patronales y la derecha política contra derechos y conquistas laborales o sindicales.
 
La reseña precedente se permite un par de toques imaginativos pero las iniciativas de Vidal, Lousteau, la UIA y la ofensiva  para destituir a Guzmán se produjeron en el lapso transcurrido entre las PASO y el domingo 14. Datos fresquitos, no opinión. Se anidaron los huevitos de serpiente, que cobrarían vida con los resultados apetecidos, los más probables. El festín se frustró aunque las amenazas conservan vida.
 

 
LA SEMANA QUE NO FUE, LA SEMANA QUE PASÓ
 
Todo lo sucedido tras las elecciones y lo que pudo ocurrir
 
 
La semana fue diferente a lo esperado, eso celebró el oficialismo. La remontada, la bonaerense sobre todo, matizó el escenario electoral. Juntos por el Cambio (JpC) ganó en la sumatoria de los votos en 24 provincias, carente en sí misma de traducción institucional pero que es un termómetro de la voluntad popular. 
 
El Gobierno, empezando por el presidente Alberto Fernández, tiene que comprenderlo. Lo sabe. Por eso, el mandatario parafraseó a Almafuerte en el masivo acto del miércoles que también reperfiló su sentido con el veredicto de las urnas.
 
El ministro de Economía Martín Guzmán, a quien se daba por despedido el sábado a la noche, se consagró a sus labores específicas. Se anunció la inminencia o la cercanía del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Y el pronto envío de una inesperada ley con metas económicas plurianuales.
 
El Frente de Todos (FdT) perdió el quórum propio en el Senado, el saldo más rotundo salido del cuarto oscuro. No es exactamente la primera ocasión desde 1983 (como reza el lugar común) pero fue regla general en ese período.
 
La excepción sucedió entre 2008 y 2011, en particular desde las "medio término" de 2009. Por votaciones, deserciones, cooptaciones o transfugueadas la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner debió afrontar el "voto no positivo" del entonces vice Julio César Cleto Judas Cobos, ulterior al empate para definir la ley de retenciones móviles.
 
La paridad subsistía cuando la oposición impulsó la ley del 82 por ciento móvil para los jubilados. Cobos desempató, de nuevo. Cristina vetó la norma que los cambiemitas no resucitaron durante la presidencia de Mauricio Macri.
 
JpC mantuvo su unidad luego de caer en las presidenciales de 2019, no tuvo diáspora ni centrifugación de cuadros o dirigentes. La resiliencia en la malaria fue base del resultado electoral que desata internas indisimuladas, inimaginables con otros guarismos.
 
De cualquier manera la principal coalición opositora cuenta con notables incentivos para no dispersarse ahora. Un interesante artículo de Gabriel Vommaro y Mariana Gené publicado en Anfibia profundiza este punto.
 
¿Qué festeja el gobierno entonces, se preguntan dirigentes y medios adversarios con bronca que trasunta su malestar transitorio? La recuperación de votos "haciendo política", caminando el territorio. Autocrítica en los hechos respecto de la campaña para las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
 
La historia jamás se repite sin variaciones pero la frase "hay 2023" se sostiene hoy en día.
 
Los cambiemitas imaginan estar en pole position para dentro de dos años. En 2017 se ilusionaban de manera similar, Picaban en punta, claro que sí... pero perdieron la ventaja en el larguísimo camino.
 
El Gobierno sabe que las presidenciales las ganan o las pierden los oficialismos. Dicho en criollo: el resultado dependerá de su desempeño, de los resultados propios dirían los futboleros. Buena nueva para Alberto Fernández.
 
La mala nueva, nada menor, viene en combo: "la gente" espera mucho más del oficialismo. Con los indicadores sociales, económicos, laborales y con las emociones colectivas de este fin de año serían opacas las perspectivas en 2023.
 
El Gobierno debe pegar un salto de calidad en el bienio que viene. Ojalá que siga aminorando o cese la pandemia cuya influencia en la votación fue colosal aunque no hay modo de traducirla numéricamente.
 
Este párrafo espoilea la columna íntegra a la que se agrega un bonus. Imaginario... apenas. Una ucronía, un relato sobre cómo hubiera sido la semana que hoy termina si se repetía sin retoques la victoria opositora en las PASO.
 
Ahí vamos.
 
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La semana soñada que no fue: 
  
El bicoalicionismo funcionó de nuevo tanto como el voto castigo. Juntos por el Cambio superó la cosecha de las PASO y consiguió la primera minoría en Diputados. El Gobierno retrocedió en varios distritos.
 
· * El lunes ardían los micrófonos, móviles de radios y canales de cable se trasladaban a la City porteña para transmitir en vivo el alza del dólar blue. Se daba por hecha la renuncia o la eyección de Martín Guzmán. Se divulgaban rumores tan imposibles de confirmar como estridentes: Cristina le bajó el pulgar. El multimedios Clarín insistía en promocionar a Martín Redrado como sustituto. El ex Golden Boy atendía entrevistas, con aires triunfales. Carlos Melconián encabezaba una ofensiva numerosa: el nuevo ministro ("el otro pibe ya fue") tenía que salir volando hacia Washington enarbolando una bandera blanca para firmar al pie de las condiciones que estipulara el FMI.
 
 *  María Eugenia Vidal, aupada por la mitad más uno de los votantes porteños, repetía el planteo de campaña: JxC exigía la presidencia de la Cámara de Diputados. "La gente dijo basta, nos lo reclama" aseveró con sonrisa angelical.
 
Fernando Iglesias reforzó el reclamo con un simpático acting. Se costeó hasta el recinto, clavó una bandera amarilla en el sillón del presidente clamando "No se habla/con Massa no se habla".
 
Macri bendijo la jugada y garantizó que 24 exmandatarios de derecha estarían de acuerdo y, además, corroborarían sus coartadas en las causas penales que se le siguen. Mensajes de oyentes en radios amigables y en un canal (que no sería de Macri aunque lo parece) vitorearon a Vidal.
 
·* Menos histriónico que Iglesias, el senador Martín Lousteau recaló en el Congreso para reclamar tratamiento sobre tablas del proyecto de ley agitado en campaña. Eutanasia a la indemnización por despido, suplida por un fondo irrisorio y anticonstitucional. La cercanía física con Iglesias facilitó coberturas en vivo, pantallas partidas.
 
Circunspecto, igualmente enérgico, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja adhirió a la iniciativa aunque dejando claro que era imperioso bajar otros "costos laborales" y una notable cantidad de impuestos.
 
· * La movilización a la Plaza de Mayo convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y organizaciones sociales cumplió el cometido para el que fue pensada. Apoyar a Alberto Fernández en un trance duro y plantarse frente al ataque conjunto de las corporaciones patronales y la derecha política contra añosos derechos y conquistas laborales o sindicales.
  
La reseña precedente se permite un par de toques imaginativos pero las iniciativas de Vidal, Lousteau, la UIA y la ofensiva  para destituir a Guzmán se produjeron en el lapso transcurrido entre las PASO y el domingo 14. Datos fresquitos, no opinión.
 
Se anidaron los huevitos de serpiente, que cobrarían vida con los resultados apetecidos, los más probables.
 
El festín se frustró aunque las amenazas conservan vida.
 
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El Fondo y las metas: 
  
Fernández anunció en un discurso estudiado y leído, el envío al Congreso de una ley que contendrá los mejores entendimientos con el FMI y fijará metas económicas plurianuales.
 
Guzmán, quien había anticipado semanas atrás que aspiraba a cerrar trato antes en marzo, dio la impresión de haber adelantado la fecha. La información pública al respecto es, de momento, poco precisa. Tiene lógica la reserva, en medio de las tratativas. Desalienta la posibilidad de emitir juicios terminantes acerca de si se privilegia la deuda social, si se urde un ajuste tremendo y varios etcéteras.
 
La aprobación por el Congreso es un compromiso del Gobierno, consagrado en una ley. Las metas plurianuales, la novedad. Bien mirada, si el horizonte trasciende los dos años de mandato que le quedan a AF la norma es menos creíble, más derogable.
 
Varios años sin pagar deuda externa constituyen una necesidad. Aportan a la gobernabilidad que será jaqueada por el establishment económico, la oposición obstruccionista y los medios concentrados.
 
Pero la espera no basta. El adjetivo "sustentable" aplicado al acuerdo debe significar compatible con mejoras notables para la mayoría de los argentinos. Demasiado padecieron estos años, los prueban los votos opositores (en su totalidad) y el bajo presentismo de los ciudadanos hace una semana.
 
Sin bienestar y sin redistribución (de las riquezas, del poder y hasta de la dicha) se incumplirá el contrato electoral y, como se escribió líneas arriba, se esfumarán las expectativas para continuar gobernando en 2023.
 
AF y el ministro fortificado pretenden un acuerdo en el que las "metas" (objetivos) prevalezcan sobre las herramientas (instrumentos). El afán, soberano aún dentro de la debilidad, se contrapone con las clásicas recetas y pactos que se concluyeron con el organismo en dictadura o en democracia. La esperanza de la Casa Rosada y de Economía finca en que el nuevo escenario global y las nuevas autoridades del FMI propicien el viraje.
 
Habrá que ver.
 
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La Plaza y los datos: 
  
Nadie lo reconocerá pero la Plaza del Día de la Lealtad se concibió cuando otro escrutinio era posible. La gente común, los humildes del Conurbano ante todo, la resignificaron. El FdT mostró unidad, entusiasmo.
 
Las muchedumbres recuperan el espacio público. Las manifestaciones protagonizarán los años venideros, superada la cruel pausa de la peste. El oficialismo es fuerte en ese terreno que no monopolizará porque la derecha le tomó el gustito a las movilizaciones y la izquierda lo trajina desde siempre.
 
La satisfacción por el alivio electoral se combinó con un repunte económico sensible. Crecimiento del PBI y del consumo masivo, resurgir del turismo, afluencia a espectáculos culturales y deportivos, una temporada veraniega estimulante en ciernes. La industria y la obra pública recobran vigor.
 
De cualquier modo, esos avances no se distribuyen de manera pareja. La vieja estructura productiva, su rehabilitación y eventual derrame no beneficiarán a todos los argentinos. Este cronista insiste a menudo sobre este aspecto, será breve hoy.
 
Solo dirá que discrepa con el presidente cuando afirma que "los salarios le ganarán a la inflación este año".  Puede ser aplicable a los salarios de trabajadores registrados o de una fracción de los empleados públicos, en el mejor de los casos (hasta eso es opinable). Pero los ingresos y la mesa muchos argentinos perdieron contra la inflación. 
 
Es inimaginable un nuevo modelo de desarrollo solo con el despliegue de las actuales instituciones y del sistema productivo real existente que "atrasa" cuanto menos diez años.
 
El punto da para más, desde luego. Queda para futuras notas.
 
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El dolor y los cómplices: 
  
El asesinato de Lucas González consumado por policías de la Ciudad escapa a los hechos más analizados en esta nota. Pero su gravedad, la congoja colectiva que produce y la vergonzosa conducta de ciertos políticos y periodistas impone dedicarle unas líneas, a cuenta de un abordaje más extenso.
 
La violencia policial o estatal (mal designada como "institucional") resiente al sistema democrático desde hace décadas. Las uniformados con conductas criminales son realidad en demasiadas provincias, de surtidos signos partidarios. La barbarie en la CABA reedita crímenes conocidos, impunes en muchos casos.
  
Pero hay un par de constantes que atañen a Juntos por el Cambio y su principal dirigencia. La primera, es la obstinación de instigar machaconamente el uso de armas, el "gatillo fácil". De encubrirlo cuando se produce y hasta de exaltarlo. 
 
Los discursos de Macri y Bullrich, siempre. Los de Horacio Rodríguez Larreta... antaño porque ahora se esconde. Los titubeos de Diego Santilli, las remisiones de Vidal a "lo que decida la Justicia" (dentro de unos años, se entiende) configuran un patrón de conducta.
 
Dieron órdenes a Gendarmería de atacar al grupo de manifestantes que integraba Santiago Maldonado. La jauría generó las condiciones del homicidio. Dieron órdenes a la Prefectura para que disparara contra los ocupantes del predio cuando fue asesinado Rafael Nahuel. Predicaron como un Padre nuestro la "doctrina Chocobar".
  
Ese comportamiento, sumado a la "doctrina Irurzun", el encarcelamiento sin condena a dirigentes sociales o políticos opositores, diferencia a los cambiemitas de cualquier otra fuerza con responsabilidades de gobierno.
 
El otro aspecto es la tutela mediática a Rodríguez Larreta. Para garantizarla se acusó a Lucas y a los pibes que iban con él de ser ladrones. Se igualó a asesinos y víctimas, se fabularon coartadas para los agresores. Se celebró de modo casi incomprensible que el pibe haya muerto por un disparo letal y no por dos. Se disimuló el hecho, se le restó divulgación.
 
Página 12 resiste un archivo en la lucha contra la violencia policial, en la polémica con dirigentes mano duristas o contemplativos frente a la pena de muerte. De cualquier bandería.
 
En estos días atroces hay medios y periodistas que no resisten un archivo de horas.
 
Tampoco es novedad, aunque estremezca, la parsimonia cómplice de integrantes del Poder Judicial que le facilitaron días de changüí (para inventar excusas, para impedir análisis toxicológicos o de alcoholemia) a los policías empoderados, protegidos y tantas veces ensalzados.
  
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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26-02-2026 / 11:02
En una de las marchas más convocantes del año, los jubilados volvieron a alzar la voz frente al Congreso de la Nación, como acostumbran a hacerlo cada miércoles. En esta ocasión contaron con el apoyo de organizaciones gremiales, con vistas a una nueva marcha en rechazo al proyecto de reforma laboral que debatirá el Senado el próximo viernes. Advirtieron sobre el impacto del funesto Fondo de Asistencia Laboral (FAL) en el financiamiento de las jubilaciones.
 
El gobierno de Javier "el Loco" Milei avanza con la aprobada reforma laboral y, en el centro del proyecto, aparece el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Bajo la promesa de "aliviar" a las empresas, el esquema permitirá distribuir el costo de las desvinculaciones a lo largo de la relación laboral. El Fondo de Asistencia Laboral reducirá aportes patronales y restará 0,37 por ciento del PBI a la Anses, superando lo destinado a ciencia, salud y discapacidad.
 
En los hechos, implicará un recorte anual de 2.600 millones de dólares a la Anses, equivalente al 0,37 por ciento del PBI. El mecanismo es sencillo: las empresas deberán destinar un 2,5 por ciento del salario en el caso de pymes y un 1 por ciento en grandes firmas a un fondo individual.
 
Pero esa erogación será compensada con una reducción equivalente en las cargas patronales. Resultado: el despido queda virtualmente a costo cero para el empleador y el agujero lo absorbe el sistema previsional. Según el Instituto Argentina Grande, con datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, la pérdida supera ampliamente partidas que el Ejecutivo consideró inviables por falta de recursos.
 
Este proyecto, redactado por los abogados de las grandes empresas, es nefasto si se lo compara con que el Presupuesto 2026 prevé 1.107 millones de dólares para ciencia, tecnología e innovación, apenas 0,16 por ciento del PBI. Para el Hospital Garrahan asigna 162 millones de dólares, 0,023 por ciento del producto.
 
La comparación se vuelve más áspera al recordar que el Presidente vetó el aumento del 7,2 por ciento a jubilados, la suba del bono a 110.000 pesos y la extensión de la moratoria, con impactos fiscales muy inferiores. También rechazó la Ley de Emergencia en Discapacidad, cuyo costo estimado oscilaba entre 0,25 por ciento y 0,45 por ciento del PBI.
 
La apuesta oficial sostiene la falsedad que la reforma generará más empleo formal y fortalecerá el sistema jubilatorio. Sin embargo, la economía acumula dos meses de caída según el EMAE del Indec, y no hay señales de expansión que anticipen una compensación rápida del rojo previsional.
 
¿Y cómo se detiene esta agresividad del gobierno libertario? Seguir dándole pelea, saliendo a la calle, llenando las plazas, protestando, con los partidos populares, con los movimientos sociales, que tienen que hacerles temblar el piso a los dueños del poder y del dinero. La calle a coro, plena, con las voces de la valentía civil.
 
La Opinión Popular
 

25-02-2026 / 11:02
Mientras el Gobierno de Javier "el Loco" Milei apura el tratamiento de la reforma laboral en el Senado en el tramo final de las sesiones extraordinarias, el Gobierno libertario ya deja expuesto el próximo frente de conflicto que pretende abrir en el Congreso: un recorte al régimen de licencias médicas, bajo el argumento de combatir supuestos abusos. Insiste en recortar salarios y derechos laborales bajo el argumento de combatir "abusos" en las licencias médicas.
 
El anticipo llegó de boca del presidente provisional del Senado de la Nación Argentina, Bartolomé Abdala, quien confirmó que el Ejecutivo buscará impulsar durante el período ordinario una ley específica para modificar las licencias por enfermedad. Se trata del mismo capítulo que el Gobierno debió retirar de la reforma laboral original ante el rechazo generalizado de la oposición e incluso de sectores "dialoguistas" que suelen acompañar al oficialismo.
 
El eje de la polémica fue el artículo 44 del proyecto inicial, que introducía una rebaja en el pago de salarios durante licencias por enfermedades o accidentes no laborales. La redacción encendió alarmas por su impacto directo sobre los ingresos de los trabajadores y terminó siendo eliminada para evitar que naufragara el resto de la iniciativa.
 
Lejos de dar marcha atrás, Abdala admitió que la Casa Rosada planea retomar el tema más adelante. "Lo de las licencias es algo menor dentro de una ley mucho más amplia", intentó minimizar el senador puntano, al tiempo que defendió la reforma laboral que se votará el viernes 27 de febrero. Sin embargo, sus declaraciones dejaron en claro que el Gobierno no abandona la idea de avanzar sobre un derecho sensible, alineado con la lógica de ajuste y desregulación de la gestión libertaria.
 
Luego de que Patricia Bullrich admitiera que la retirada del cuestionado artículo 44 sirvió para "blindar" el FAL y otros puntos, el senador Abdalá adelantó que buscarán aprobar una ley en el período ordinario para recortar las licencias pagas. Según Abdala, en el oficialismo existe "preocupación" por licencias extensas, presuntos abusos y certificados médicos irregulares, tanto en el sector público como en el privado.
 
El artículo 44 que generó el escándalo proponía un esquema de pago diferenciado durante las licencias. Para enfermedades o accidentes no vinculados con el trabajo, el trabajador solo percibía una parte del salario. Si la dolencia era consecuencia de una acción considerada voluntaria y riesgosa -como una lesión deportiva-, el ingreso se reducía al 50 por ciento del sueldo por tres meses, o seis si tenía familiares a cargo. En el caso de enfermedades crónicas, además, se endurecían las condiciones para reconocer recaídas.
 
Cuando la causa no se atribuía a una conducta voluntaria, el porcentaje subía al 75 por ciento, aunque siempre con plazos limitados. El texto también aclaraba que eventuales suspensiones económicas o disciplinarias no interrumpían ese pago reducido, consolidando un esquema de menor protección para el trabajador enfermo.
 
Aunque el vergonzoso capítulo fue retirado del dictamen que llegará al recinto, el mensaje político es claro: el Gobierno de Milei solo postergó el conflicto. El debate por las licencias médicas volverá durante el período ordinario, como parte de una agenda que insiste en trasladar el costo del ajuste a los trabajadores, incluso cuando se trata de situaciones de enfermedad. Para el Loco Milei y su pandilla de explotadores, los trabajadores, no tienen derecho a enfermarse.
 
La Opinión Popular
 

24-02-2026 / 09:02
Por decisión unánime, el Comité Ejecutivo de la AFA suspendió la fecha 9 de La Liga Profesional, que va del 5 al 8 de marzo, en repudio a la denuncia de ARCA contra los dirigentes de la institución. La AFA sostiene que "está todo pago" y que, en realidad, el Gobierno del Loco Milei "le está declarando la guerra al fútbol para imponer las Sociedades Anónimas Deportivas que los clubes no quieren", y de la que el Gato Macri se quiere beneficiar. La Asociación refutó las acusaciones contra sus principales dirigentes y votó suspender las fechas que se iban a jugar entre el jueves 5 y el domingo 8. "Se está declarando una guerra contra el fútbol", expresó el presidente de Vélez.
 
El enfrentamiento entre el Gobierno libertario y la alta dirigencia del fútbol argentino se recalentó este lunes a partir de la decisión del Comité Ejecutivo de la AFA de suspender toda la actividad del fútbol local entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo en protesta por la acusación de evasión impositiva hacia las máximas autoridades de la casa madre del fútbol. El parate, de características inéditas en la historia del fútbol argentino, abarcará a la novena fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional y a todas las restantes categorías, incluso formativas, que deberán ser reprogramadas oportunamente.
 
El jueves 5 de marzo, primero del cese de actividades futbolísticas, es el día en el que está prevista la declaración del presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico en la causa abierta el 12 de diciembre pasado, a partir de una denuncia del ARCA, el ente recaudador a nivel nacional, por una presunta omisión sistemática en el pago de tributos y la retención de aportes previsionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025. El monto estimado superaría los 19 mil millones de pesos.
 
El cronograma de audiencias indagatorias comenzará el jueves 5 con la declaración de Tapia y proseguirá un día más tarde con las de Toviggino y Gustavo Lorenzo, director general de la AFA. Mientras que el lunes 9 deberán presentarse Víctor Blanco Rodríguez, expresidente de Racing y anterior secretario general de la entidad, y Cristian Malaspina, actual titular de Argentinos Juniors. La pelota estará parada mientras duren estas audiencias.
 
La decisión de la alta dirigencia del fútbol argentino se disparó en la reunión de Comité Ejecutivo desarrollada en la mañana de este lunes en el predio Lionel Messi de Ezeiza. En ese encuentro, Gustavo Lorenzo, director general de la AFA y uno de los acusados, presentó una captura de la página oficial de ARCA que, de acuerdo con sus palabras, demostraba que la AFA no registra deudas ni tiene declaraciones juradas pendientes.
 
A partir de este documento, los dirigentes sostuvieron que la deuda que motivó la causa judicial no existe. Por lo cual, los representantes de la Primera División resolvieron impulsar el paro como señal de respaldo institucional e iniciar una ronda de consultas con las mesas de las diferentes divisionales para que adhieran a la medida.
 
La Opinión Popular
 

23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

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