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Nacionales - 14-11-2021 / 10:11
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

El Gobierno llega a la elección con señales de unidad y ya piensa en los acuerdos del día después

El Gobierno llega a la elección con señales de unidad y ya piensa en los acuerdos del día después
Alberto Fernández llegó a la mitad de su primer mandato con algunas certezas. Cree que sin la pandemia, el país ya habría dejado atrás hace rato la crisis, el debate entre modelos económicos estaría saldado y, en las elecciones, la sociedad habría ratificado ese rumbo.
Alberto Fernández llegó a la mitad de su primer mandato con algunas certezas. Cree que sin la pandemia, el país ya habría dejado atrás hace rato la crisis, el debate entre modelos económicos estaría saldado y, en las elecciones, la sociedad habría ratificado ese rumbo. Está convencido de que el rumbo que tomó su gobierno es el correcto y cuidar la estabilidad macroeconómica es la medida distributiva más importante porque el costo de cada devaluación recae sobre los más pobres. Piensa que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional está cerca y que el mejor arreglo posible para el país es uno que no ahogue el crecimiento económico. Que no hay margen social ni político para seguir postergando la recuperación del poder adquisitivo de los salarios.
 
Está seguro de que el Frente de Todos, la unidad del peronismo y su alianza con Cristina son la única manera de hacer las cosas, aunque querría encontrar una fórmula que separe la resolución de problemas políticos de la relación personal entre ellos. Sabe que fue elegido para encabezar un gobierno de diálogo y esa será su tarea hasta el último día, aunque no ignora que hay actores políticos, mediáticos y empresariales con los que no podrá tener una relación honesta. Quiere hacer en dos años lo que planeaba hacer en cuatro. Y le gustaría tener cuatro más para demostrar, a propios y extraños, que, a pesar de todo, no está equivocado. Tiene, también, muchas dudas que lo atormentan. El resultado de la elección no es una de ellas.
 
Pase lo que pase en las urnas, el presidente ya tiene planeado sus próximos pasos. El lunes, desde la Casa Rosada, dará un discurso, que prepara desde hace varios días, para hacer un balance de los dos años que pasaron y marcar el rumbo de los dos años que vendrán. Será, también, el puntapié inicial de una nueva convocatoria a un acuerdo nacional, que se vería plasmada, esta misma semana, en una reunión encabezada por Fernández de la que participen empresarios, dirigentes sindicales y de organizaciones sociales, en representación de los trabajadores formales e informales, y los gobernadores. La presencia de opositores sería bienvenida pero no está en los planes: el éxito de la iniciativa no debe quedar atado a la voluntad de la conducción derechista de Juntos por el Cambio.
 

 
El contenido de ese acuerdo todavía es materia de debate pero sus ejes principales se pueden reconstruir entre las declaraciones que hizo uno de los artífices de la maniobra, el presidente de la cámara de Diputados, Sergio Massa, en un video que envió a un evento del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) la semana pasada; en los abundantes detalles que se conocieron sobre una cena que hubo el martes en la Quinta de Olivos, de la que participaron el anfitrión, el ministro de Economía, Martín Guzmán, y cuatro ejecutivos de empresas multinacionales con sede en el país; y en el plan de acción que aprobó el Congreso Nacional de la CGT este jueves, junto con la elección de las viejas nuevas autoridades de la central obrera.
 
El documento con el que hizo su debut el triunvirato de Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano propone "discutir y concertar un plan que proyecte el indispensable crecimiento real de los salarios, las jubilaciones y los beneficios sociales". El tema había estado sobre la mesa el martes al mediodía, cuando Daer y Acuña, entre otros dirigentes sindicales y sociales, fueron recibidos por Fernández y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, otro de los articuladores de este enésimo intento por convertir en una realidad el Consejo Económico y Social que el presidente viene anticipando desde la campaña de 2019 pero nunca pudo poner en marcha de forma efectiva. Habrá que ver.
 
Los seis ejes del Plan de Acción propuesto por la central tienen una notoria coincidencia con los temas que plantea el gobierno como base para un acuerdo (y algunas reminiscencias poco disimuladas a la prédica del argentino que reside en el Vaticano):
 
-Trabajo registrado como instrumento de inclusión social.
 
-Desarrollo con producción y ocupación.
 
-Promoción del hábitat para una vida digna.
 
-Diálogo social para una mayor legitimidad de las políticas públicas.
 
-El cambio tecnológico como herramienta de inclusión y progreso social.
 
-Atender el cambio climático para cuidar la Casa Común.
 
El mismo martes que almorzó en la Rosada con Daer y Acuña, Fernández y Guzmán cenaron en Olivos con ejecutivos de Toyota, Syngenta, Accenture y Unilever, cuatro de las empresas extranjeras con mayor volúmen de operaciones en la Argentina. La cena fue descripta como "secreta" por los mismos medios que describieron con lujo de detalle el contenido de lo que se habló durante las cuatro horas que duraron la cena y su sobremesa hasta la una y pico de la mañana. Los interlocutores, argentinos que trabajan para multinacionales, cumplen un doble rol porque pueden transmitir el mensaje a sus pares de empresas locales pero también a sus países de origen.
 
Los gerentes coincidieron con el gobierno y los sindicatos en la necesidad de alcanzar acuerdos entre todas las partes para hacer sostenible en el tiempo el crecimiento económico, que este año alcanzará a recuperar todo lo que se perdió en el 2020 marcado por la pandemia y la crisis final del gobierno de Mauricio Macri, según coinciden las estimaciones oficiales y privadas. Los puntos que se pusieron sobre la mesa no difieren demasiado de los que se discutieron con la CGT, aunque desde otra perspectiva: precios, empleo, impuestos, deuda, dólar. Hubo un compromiso de asistir a las instancias de diálogo que se van a abrir a partir de lunes.
 
Después de la reunión, algunos de los empresarios que asistieron dieron entrevistas a distintos medios en las que sostuvieron algunos conceptos interesantes. "Hay que arreglar con el Fondo, pero no a cualquier costo", sostuvo Sergio Kaufman, presidente de Accenture. "La situación no da para soluciones drásticas. Cualquier medida hay que tomarla con mucho cuidado", advirtió, más a tono con la prédica prudente del oficialismo que con las denuncias incendiarias de la oposición. Por su parte, Antonio Aracre, CEO de Syngenta, dijo que "el ajuste tradicional no sirve" y que "una reforma laboral no va a crear el empleo necesario en los próximos dos años".
 
Hubo otra cosa que dijo Aracre y que señala el camino que intentará recorrer el gobierno después de plasmar el acuerdo con el FMI: "Se pueden subir los impuestos a los empresarios que más ganancias generan", dijo. Esa afirmación, hecha por alguien que conoce el paño, resulta chocante para el sentido común porque los medios de comunicación tienen un evidente sesgo a la hora de elegir a sus economistas invitados, con una sobrerrepresentación de la derecha dura (el caso de Milei es el más extremo, de ninguna manera el único) y una ausencia casi total de referentes heterodoxos cuyas posiciones están en sintonía con las de un tercio del electorado.
 
Según un estudio elaborado por la consultora Ejes, especializada en comunicación política y medios, y que se dio a conocer a principios de este mes, entre los diez economistas más asiduamente invitados a los programas de televisión y radio, nueve son representantes de la ortodoxia proempresarial y muchas veces militantes opositores: Juan Carlos de Pablo (91 entrevistas entre 1444 relevadas), Fauto Spotorno, Roberto Cachanosky (85 entrevistas cada uno), Carlos Melconian (58 entrevistas), Enrique Szewach (46), Daniel Artana (38), Gustavo Lazzari (37), Diana Mondino (32) y Claudio Zuchovicki (28). Sólo contrasta, en un solitario noveno lugar, el director de CEPA, Hernán Letcher, (32 notas).
 
El Congreso será la última instancia a la que lleguen los puntos que se acuerden en la mesa que tiende Fernández, para evitar que vuelva a ser el pantano donde naufrague la iniciativa oficial. Antes de discutir un sistema fiscal más progresivo, hay otros proyectos que forman parte del mismo sendero y que se buscará aprobar en las próximas semanas. Según anticipó Massa en su mensaje a la IAEF, los primeros proyectos que se llevarán al recinto después de las elecciones serán la ley de hidrocarburos, el nuevo régimen jurídico para los sectores autopartista y automotriz, la ley de promoción del turismo, la renovación del régimen para la construcción y la ley para el sector agroindustrial redactada el año pasado.
 
Resta por verse la efectividad de esta estrategia para garantizar mayorías en un Congreso áspero. Discutir un nuevo marco legal que permita sentar las bases de un crecimiento económico sostenido va a requerir algo más que el apoyo de algunos empresarios importantes y la mayoría de los gremios. Sin construir consensos amplios en la sociedad resultará imposible vencer la resistencia que va a oponer la derecha, que se imagina en un momento de fortaleza y ante un gobierno convaleciente. Además de buenas intenciones, será necesaria mucha política y una mejor estrategia de comunicación para no quedar a mitad de camino.
 
Esta semana Jorge Lanata confirmó al aire de Radio Mitre las versiones que vinculaban a Macri con La Nación y su señal televisiva, LN+, que durante la pandemia recibió una inyección de capital nunca explicada para armar una especie de "Expendables" antikirchnerista. Parece evidente que cuando el líder de la oposición literalmente compra uno de los medios más importantes del país para llevar adelante una campaña de desestabilización a base de fake news, las viejas reglas de juego ya no sirven para lidiar con la nueva situación. Como aquello de Chacho Jaroslavsky sobre Clarín, que "ataca como partido político y se defiende con la libertad de prensa", pero ahora sin metáforas.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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01-12-2021 / 11:12
La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, dio otro inesperado giro político al pasar de denunciar la "infectadura" de Alberto Fernández a exigirle al gobierno que imponga vacunación obligatoria y use información confidencial para salir a buscar casa por casa a los no vacunados.
 
¿Cómo, Patricia? ¿Y las libertades? ¿Las vacunas no eran veneno? ¿Obligar a la población a vacunarse? ¿Salir a cazar a los no vacunados y vacunarlos de prepo? La presidenta del PRO fue durante la pandemia una de las voces más gurkas contra las medidas sanitarias y encabezó varias marchas que reclamaron al gobierno que respete la "libertad" de los ciudadanos.
 
Pero ahora cambió radicalmente y quiere que el gobierno utilice la información confidencial que tiene el Estado sobre los ciudadanos para ir a buscarlos y vacunarlos de prepo, al tiempo que el principal dirigente de su espacio, Gerardo Milman, anticipó que presentará un proyecto de ley de vacuna obligatoria. ¿Y las libertades, Patri? Son las permanentes contradicciones de Bullrich.
 
Bullrich volvió a quedar atrapada en su verborragia y propuso una barbaridad: "En la campaña electoral fueron a los padrones a mirar quién no había votado y los fueron a buscar casa por casa. Lo hicieron en muchos distritos. ¿No pueden ir a buscar casa por casa a buscar a la gente que no se vacunó?".
 
"Si todos tenemos acá (en el teléfono) cuándo nos dieron las dosis, quién se la dio, quién no se la dio... ¿Por qué no hacen una campaña masiva de ir a buscar a todas y cada una de las personas que no se vacunaron?", continuó la presidenta del PRO.
 
Al mismo tiempo, el diputado electo Milman, mano derecha de Patricia, adelantó que apenas asuma promoverá un proyecto de ley "para terminar con la pandemia convirtiendo en obligatoria en el plan de vacunación la vacuna contra el Covid".
 
Las afirmaciones de Bullrich y Milman generaron una durísima reacción especialmente entre los "libertarios", que los cruzaron duramente. Javier Milei compartió varios mensajes, mientras que José Luis Espert directamente trató de "fascista impresentable" a la polémica presidenta del PRO.
 
La Opinión Popular
 

01-12-2021 / 10:12
Rupturismo o acuerdo por negociación, las dos puertas que abrió el radicalismo en la Cámara de Diputados. El culebrón escribirá su capítulo final el próximo lunes en una reunión de bloque que definirá si la UCR será representada por dos bandos o si, discusión de cargos de por medio, mantendrá la unidad que, algunos esperan, siga comandada por Mario Negri.
 
Con el pedido de cambio de jefatura por un lado y la ratificación de la voluntad mayoritaria por el otro, el sector referenciado en Martín Lousteau y el encolumnado detrás del cordobés terminaron de inaugurar la interna por la presidencia del partido a nivel nacional que, también, podría tener su broche de oro en diciembre.
 
Durante la mañana del martes, Negri publicó una serie de tuits en los que planteó la necesidad de dejar de lado las tensiones y construir una UCR unida y fuerte. La jugada, lejos de ser una proclama, buscó anticipar una movida planificada por sus contrincantes con Emiliano Yacobitti a la cabeza, nombre que sonó para sucederlo al frente del bloque.
 
Minutos más tarde, efectivamente, quince diputados firmaron un comunicado en el que pidieron "cambiar para ganar" y para reflejar el resultado de una elección que, en Córdoba, lo tuvo a Negri como gran perdedor. Según informaron desde el sector referenciado en Lousteau, los legisladores no están dispuestos a "bancar" una cuarta reelección del histórico radical que perdió las PASO por 250 mil votos.
 
La actual conducción esperó una ruptura que no llegó el martes y que, en caso de fracasar las negociaciones, podría darse el lunes próximo. Desde el sector retador dejaron trascender que no habría un quiebre y la jugada se interpretó como parte de un tire y afloje por cargos, lugares en las comisiones y vocerías.
 
En principio, ese espacio de concesiones llegaría recién el jueves, una cita compartida. Si no llegaran a acordar, cada uno podría seguir por su lado y la pelea girará en torno a quién fue el causante de la fisura. Si fue Negri por no correrse del cargo o si fue el lousteauismo por no respetar el llamado a la unidad.
 
Los dichos de Elisa Carrió el sábado terminaron de encender una mecha corta. Por otro lado, el acercamiento de Lousteau a un Horacio Rodríguez Larreta que le dio más espacios de poder dentro del Gabinete porteño producto de la coalición de gobierno que supieron construir. Esa relación generó tensiones dentro la UCR porque algunos temieron una intervención de facto por parte del PRO. Finalmente, el anticipo de la elección del presidente del Comité Nacional que, por ahora, sería el 20 de diciembre.
 
Estas idas y vueltas fueron observadas desde el macrismo. Hace sólo una semana, Patricia Bullrich quiso correr a Cristian Ritondo pero perdió en la votación interna. Globalmente, a Juntos por el Cambio la disputa no le significará pérdidas pero una ruptura radical podría fortalecer a un PRO que perdió dos diputados en las últimas horas. Sebastián García de Luca y Domingo Amaya se irán a un nuevo espacio conformado por Margarita Stolbizer y Emilio Monzó, siempre dentro de la alianza.
 
La Opinión Popular
 

30-11-2021 / 09:11
Si algo le faltaba a Juntos es que aparezca Elisa Carrió. Y lo que hizo Lilita es meterse en una pelea entre radicales, para respaldar a su amigo Mario Negri y de paso, sacarse el gusto de emprenderla contra uno de sus eternos enemigos: el Coti Nosiglia. Carrió festejó los 20 años de su partido y dejó mensajes. "Sepan lo que eligen en la presidencia de los bloques. Yo no me fui de un partido que tenía corruptos para venir a hablar con los hijos privilegiados de esos corruptos, que manejaron Medicina o la Franja de Ciencias Económicas con la mayor corrupción que se conoce en la historia", sentenció brutalmente frente a los absortos concurrentes.
 
La frase fue contundente, pero en lo que todos entendieron fue dirigido a Lousteau espetó también: "No se puede ser amigo de Coti toda la vida". La líder de la Coalición Cívica ya había adelantado en la semana que no era indefectible que siguiese en Juntos y que esto dependía de ciertas condiciones. "Claro su partido está ordenado, son cinco y todos siguen la dictadura de Carrió, ahora viene a meterse al radicalismo de donde se fue, quiere manipular la interna y apuesta en base a sus amistades, porque Lila piensa en ella y su grupo de amigos, esos son los buenos, los demás son los malos", dice un dirigente radical.
 
Incluso dentro del PRO no ven bien la amenaza de Carrió: "No podés meterte en la interna de otro partido y condicionar tu permanencia en la alianza en base a esa interna, es un apriete en términos que no nos conviene manejar. ¿Y si Yaco le dobla al brazo a Negri y se queda con el bloque, qué? ¿Se va? Y si se va, ¿nos saca votos? Carrió no tiene votos, tiene poder de daño es el único motivo por el que se la mantuvo adentro todo este tiempo", dice un dirigente amarillo.
 
En su alocución de aniversario, tampoco se privó de agarrársela con funcionarios larretistas, especialmente con quien el jefe de Gobierno puso como responsable de la campaña: Fernando Starface. "No la cuidó a María Eugenia (Vidal) en la campaña, la forzó demasiado, le armaba seis eventos por día, la desgastó sin orden, innecesariamente", le dedicó a uno de los alfiles de Horacio Rodríguez Larreta.
 
Carrió va a ser protagonista de esta etapa de definiciones por venir. No por su potencia electoral, tampoco por sus dotes estratégicas ni la capacidad de gestión, sino por el miedo que genera que se desmarque, que se salga de Juntos y empiece a tirar desde afuera. "Es un buscapié, nunca sabes para donde va hasta que te golpea, es muy peligrosa", graficó otro hombre del PRO que preferiría que la líder de la Coalición, ni siquiera note su presencia.
 
La batalla será dura, ahora con un condimento externo que intenta condicionar las decisiones de otros partidos dentro de la alianza. Los radicales no se meten en el PRO. Los amarillos no intervienen en las decisiones de la UCR. Lilita, está en todos lados con su código de conducta propio.
 
La Opinión Popular
 

29-11-2021 / 10:11
"Cepo a los viajes al exterior". "Venganza contra la clase media". "El camino a Venezuela y a la Unión Soviética". "Gobierno de inútiles". Estas definiciones, proferidas por periodistas, economistas, y políticos de la oposición, fueron utilizadas para referirse a la reciente circular A-7407 del Banco Central, que impidió el financiamiento subsidiado en cuotas en pesos de pasajes y hotelería en el exterior.
 
En ningún caso se mencionó que no existe ninguna restricción para la compra de pasajes y salidas al exterior, pero por sobre todo, que así como se apuntó a restringir la demanda de turismo emisivo, que en años normales llegó a implicar una erogación de 9.000 millones de dólares anuales para el país, se buscó ampliar la demanda de bienes de capital para fortalecer la industria y el empleo, dos elementos que inciden de forma mucho más decisiva en el bienestar de la población.
 
Sucede que paralelamente a la restricción para los viajes, el mismo Banco Central anunció mayores créditos y flexibilidades para importar bienes de capital, es decir las maquinas utilizadas para la producción industrial, por hasta un millón de dólares y con adelantos de hasta 270 días para poder abonar este tipo de maquinarias.
 
Se trató, en definitiva, de una medida que apunta a utilizar los escasos dólares con los que cuenta el país para generar más industria y trabajo en lugar de turismo al exterior, una actividad altamente positiva en lo social y cultural, pero reducida a un mínimo de la población, y que poco aporta al desarrollo del país.
 
A diferencia de la industria nacional, que posibilita la creación de empleos y de contar con más dólares, sea tanto por la exportación de los productos fabricados por esas industrias nacionales como también por la posibilidad de que esa misma producción nacional sustituya importaciones.
 
Con la restricción externa estructural, la fuga de divisas durante el macrismo, la necesidad de industrialización, y la brutal deuda con el FMI, no hay espacio para financiar el turismo emisivo, más allá del mentiroso relato opositor.
 

29-11-2021 / 10:11
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