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“Que ningún ciudadano sea lo suficientemente opulento como para poder comprar a otro, ni ninguno lo bastante pobre como para verse obligado a venderse”. Jean-Jacques Rousseau
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Nacionales - 14-11-2021 / 10:11
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

El Gobierno llega a la elección con señales de unidad y ya piensa en los acuerdos del día después

El Gobierno llega a la elección con señales de unidad y ya piensa en los acuerdos del día después
Alberto Fernández llegó a la mitad de su primer mandato con algunas certezas. Cree que sin la pandemia, el país ya habría dejado atrás hace rato la crisis, el debate entre modelos económicos estaría saldado y, en las elecciones, la sociedad habría ratificado ese rumbo.
Alberto Fernández llegó a la mitad de su primer mandato con algunas certezas. Cree que sin la pandemia, el país ya habría dejado atrás hace rato la crisis, el debate entre modelos económicos estaría saldado y, en las elecciones, la sociedad habría ratificado ese rumbo. Está convencido de que el rumbo que tomó su gobierno es el correcto y cuidar la estabilidad macroeconómica es la medida distributiva más importante porque el costo de cada devaluación recae sobre los más pobres. Piensa que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional está cerca y que el mejor arreglo posible para el país es uno que no ahogue el crecimiento económico. Que no hay margen social ni político para seguir postergando la recuperación del poder adquisitivo de los salarios.
 
Está seguro de que el Frente de Todos, la unidad del peronismo y su alianza con Cristina son la única manera de hacer las cosas, aunque querría encontrar una fórmula que separe la resolución de problemas políticos de la relación personal entre ellos. Sabe que fue elegido para encabezar un gobierno de diálogo y esa será su tarea hasta el último día, aunque no ignora que hay actores políticos, mediáticos y empresariales con los que no podrá tener una relación honesta. Quiere hacer en dos años lo que planeaba hacer en cuatro. Y le gustaría tener cuatro más para demostrar, a propios y extraños, que, a pesar de todo, no está equivocado. Tiene, también, muchas dudas que lo atormentan. El resultado de la elección no es una de ellas.
 
Pase lo que pase en las urnas, el presidente ya tiene planeado sus próximos pasos. El lunes, desde la Casa Rosada, dará un discurso, que prepara desde hace varios días, para hacer un balance de los dos años que pasaron y marcar el rumbo de los dos años que vendrán. Será, también, el puntapié inicial de una nueva convocatoria a un acuerdo nacional, que se vería plasmada, esta misma semana, en una reunión encabezada por Fernández de la que participen empresarios, dirigentes sindicales y de organizaciones sociales, en representación de los trabajadores formales e informales, y los gobernadores. La presencia de opositores sería bienvenida pero no está en los planes: el éxito de la iniciativa no debe quedar atado a la voluntad de la conducción derechista de Juntos por el Cambio.
 

 
El contenido de ese acuerdo todavía es materia de debate pero sus ejes principales se pueden reconstruir entre las declaraciones que hizo uno de los artífices de la maniobra, el presidente de la cámara de Diputados, Sergio Massa, en un video que envió a un evento del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) la semana pasada; en los abundantes detalles que se conocieron sobre una cena que hubo el martes en la Quinta de Olivos, de la que participaron el anfitrión, el ministro de Economía, Martín Guzmán, y cuatro ejecutivos de empresas multinacionales con sede en el país; y en el plan de acción que aprobó el Congreso Nacional de la CGT este jueves, junto con la elección de las viejas nuevas autoridades de la central obrera.
 
El documento con el que hizo su debut el triunvirato de Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano propone "discutir y concertar un plan que proyecte el indispensable crecimiento real de los salarios, las jubilaciones y los beneficios sociales". El tema había estado sobre la mesa el martes al mediodía, cuando Daer y Acuña, entre otros dirigentes sindicales y sociales, fueron recibidos por Fernández y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, otro de los articuladores de este enésimo intento por convertir en una realidad el Consejo Económico y Social que el presidente viene anticipando desde la campaña de 2019 pero nunca pudo poner en marcha de forma efectiva. Habrá que ver.
 
Los seis ejes del Plan de Acción propuesto por la central tienen una notoria coincidencia con los temas que plantea el gobierno como base para un acuerdo (y algunas reminiscencias poco disimuladas a la prédica del argentino que reside en el Vaticano):
 
-Trabajo registrado como instrumento de inclusión social.
 
-Desarrollo con producción y ocupación.
 
-Promoción del hábitat para una vida digna.
 
-Diálogo social para una mayor legitimidad de las políticas públicas.
 
-El cambio tecnológico como herramienta de inclusión y progreso social.
 
-Atender el cambio climático para cuidar la Casa Común.
 
El mismo martes que almorzó en la Rosada con Daer y Acuña, Fernández y Guzmán cenaron en Olivos con ejecutivos de Toyota, Syngenta, Accenture y Unilever, cuatro de las empresas extranjeras con mayor volúmen de operaciones en la Argentina. La cena fue descripta como "secreta" por los mismos medios que describieron con lujo de detalle el contenido de lo que se habló durante las cuatro horas que duraron la cena y su sobremesa hasta la una y pico de la mañana. Los interlocutores, argentinos que trabajan para multinacionales, cumplen un doble rol porque pueden transmitir el mensaje a sus pares de empresas locales pero también a sus países de origen.
 
Los gerentes coincidieron con el gobierno y los sindicatos en la necesidad de alcanzar acuerdos entre todas las partes para hacer sostenible en el tiempo el crecimiento económico, que este año alcanzará a recuperar todo lo que se perdió en el 2020 marcado por la pandemia y la crisis final del gobierno de Mauricio Macri, según coinciden las estimaciones oficiales y privadas. Los puntos que se pusieron sobre la mesa no difieren demasiado de los que se discutieron con la CGT, aunque desde otra perspectiva: precios, empleo, impuestos, deuda, dólar. Hubo un compromiso de asistir a las instancias de diálogo que se van a abrir a partir de lunes.
 
Después de la reunión, algunos de los empresarios que asistieron dieron entrevistas a distintos medios en las que sostuvieron algunos conceptos interesantes. "Hay que arreglar con el Fondo, pero no a cualquier costo", sostuvo Sergio Kaufman, presidente de Accenture. "La situación no da para soluciones drásticas. Cualquier medida hay que tomarla con mucho cuidado", advirtió, más a tono con la prédica prudente del oficialismo que con las denuncias incendiarias de la oposición. Por su parte, Antonio Aracre, CEO de Syngenta, dijo que "el ajuste tradicional no sirve" y que "una reforma laboral no va a crear el empleo necesario en los próximos dos años".
 
Hubo otra cosa que dijo Aracre y que señala el camino que intentará recorrer el gobierno después de plasmar el acuerdo con el FMI: "Se pueden subir los impuestos a los empresarios que más ganancias generan", dijo. Esa afirmación, hecha por alguien que conoce el paño, resulta chocante para el sentido común porque los medios de comunicación tienen un evidente sesgo a la hora de elegir a sus economistas invitados, con una sobrerrepresentación de la derecha dura (el caso de Milei es el más extremo, de ninguna manera el único) y una ausencia casi total de referentes heterodoxos cuyas posiciones están en sintonía con las de un tercio del electorado.
 
Según un estudio elaborado por la consultora Ejes, especializada en comunicación política y medios, y que se dio a conocer a principios de este mes, entre los diez economistas más asiduamente invitados a los programas de televisión y radio, nueve son representantes de la ortodoxia proempresarial y muchas veces militantes opositores: Juan Carlos de Pablo (91 entrevistas entre 1444 relevadas), Fauto Spotorno, Roberto Cachanosky (85 entrevistas cada uno), Carlos Melconian (58 entrevistas), Enrique Szewach (46), Daniel Artana (38), Gustavo Lazzari (37), Diana Mondino (32) y Claudio Zuchovicki (28). Sólo contrasta, en un solitario noveno lugar, el director de CEPA, Hernán Letcher, (32 notas).
 
El Congreso será la última instancia a la que lleguen los puntos que se acuerden en la mesa que tiende Fernández, para evitar que vuelva a ser el pantano donde naufrague la iniciativa oficial. Antes de discutir un sistema fiscal más progresivo, hay otros proyectos que forman parte del mismo sendero y que se buscará aprobar en las próximas semanas. Según anticipó Massa en su mensaje a la IAEF, los primeros proyectos que se llevarán al recinto después de las elecciones serán la ley de hidrocarburos, el nuevo régimen jurídico para los sectores autopartista y automotriz, la ley de promoción del turismo, la renovación del régimen para la construcción y la ley para el sector agroindustrial redactada el año pasado.
 
Resta por verse la efectividad de esta estrategia para garantizar mayorías en un Congreso áspero. Discutir un nuevo marco legal que permita sentar las bases de un crecimiento económico sostenido va a requerir algo más que el apoyo de algunos empresarios importantes y la mayoría de los gremios. Sin construir consensos amplios en la sociedad resultará imposible vencer la resistencia que va a oponer la derecha, que se imagina en un momento de fortaleza y ante un gobierno convaleciente. Además de buenas intenciones, será necesaria mucha política y una mejor estrategia de comunicación para no quedar a mitad de camino.
 
Esta semana Jorge Lanata confirmó al aire de Radio Mitre las versiones que vinculaban a Macri con La Nación y su señal televisiva, LN+, que durante la pandemia recibió una inyección de capital nunca explicada para armar una especie de "Expendables" antikirchnerista. Parece evidente que cuando el líder de la oposición literalmente compra uno de los medios más importantes del país para llevar adelante una campaña de desestabilización a base de fake news, las viejas reglas de juego ya no sirven para lidiar con la nueva situación. Como aquello de Chacho Jaroslavsky sobre Clarín, que "ataca como partido político y se defiende con la libertad de prensa", pero ahora sin metáforas.
 
Por Nicolás Lantos
 
Fuente: El Destape
 

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23-02-2026 / 09:02
Como era de prever, el debate y votación por la reforma laboral ratificaron al Congreso en un rol de actor secundario frente a las ambiciones del gobierno de Javier "el Loco" Milei. Los tránsfugas del peronismo, sin siquiera sonrojarse, lo consiguieron nuevamente. Los cómplices -los que llegaron a la banca con discursos y valores opuestos- fueron claves para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales y, luego, para la media sanción.
 
La política, entre traidores y canallas, tras la votación de la reforma laboral libertaria. Fueron claves, primero, para lograr el quórum que La Libertad Avanza no hubiera conseguido con el aporte de sus aliados tradicionales. Diputados santacruceños, tucumanos, salteños, catamarqueños, misioneros, llegados a sus bancas en 2023 y 2025 gracias a pertenencias partidarias y/o discursos inversos a lo que sostuvieron, deberían acentuar el señalamiento acerca de la facilidad con que pasan de manos.
 
Myriam Bregman lo resaltó en su también destacada exposición, pero aportó cierto aditamento al remarcar que "cuando la conducta política se repite, cuando los de Tucumán y otras provincias estaban con Milei antes de las elecciones de octubre y vuelven a estar después, ¿no se aplica la reiterancia y reincidencia para la conducta política? ¿Por qué son traidores? Son canallas". Se preguntó qué pasaría "si a la clase política, a la casta política, les aplicaran lo mismo; a los que dicen que la vienen a combatir, y a los que les votan las leyes y la retroalimentan".
 
Traidores y canallas son términos complementarios, pero ese apunte de Bregman sirve para reforzar el cinismo "corporativo" (quizás sin comillas) de esos adefesios. Las bancas les pertenecen en su individualidad. Eso es correcto y debe quedar claro. Pero tal cosa no implica que la alianza o partido que les facilitó su acceso parlamentario no deba expulsarlos, sin más ni más.
 
¿Por qué no puede hacerlo? Porque, sin entrar a la discusión sobre cómo se conformaron Unión por la Patria y Fuerza Patria, ni tampoco a la de las contradicciones que surcan al peronismo, es objetivo que esa fuerza carece hoy de, casi, cualquier atisbo de conducción. Está virtualmente a la deriva y, como bien reconoció y advirtió Axel Kicillof una vez que se le ¿despejó? el camino de la interna bonaerense, lo que se (le) viene no es un año de campaña, sino de construcción. Pueden ir de la mano, pero no son lo mismo.
 
Hasta que eso no comience a suceder, es de una ingenuidad supina imaginar que pueda haber alguna decisión, unificada, así sea respecto de cuestiones estratégicas. Para reiterar, lo subrayó que el bloque de Fuerza Patria se partió casi exactamente al medio en la votación sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Esa ausencia conductiva, de lo que aspiraría a ser una oposición auténtica, se revela también en la facilidad con que los Milei imponen la agenda de su desorden hasta ahora bien ordenado. O bien ejecutivo.
 
Desde ya que tienen sus "fugas" o sobregiros, como los del coloso Sturzenegger mandado por las suyas a elogiar el voto sobre las licencias por enfermedad. Despertó la reacción de opositores ¡y oficialistas!, a quienes en el Senado no se les ocurrió leer lo que votaban. Este aspecto, el de quedar presos de la ofensiva gubernamental en todas las direcciones sin saber privilegiar cuáles son los ítems principales, abarca al debate sobre la reforma laboral.
 
Hubo firmeza y muy buenas intervenciones desde el bloque de Fuerza Patria (Germán Martínez, Julia Strada, Vanesa Siley, Máximo Kirchner, entre otros), pero no alcanzó ante los cómplices gubernamentales.
 

22-02-2026 / 09:02
Todavía falta para que el desastroso gobierno de Javier "el Loco" Milei haga todo el daño que su restauración conservadora pretende. Ni siquiera se ha llegado a la mitad del camino. La reforma laboral que sancionó la Cámara de Diputados esta semana y que volverá a debatirse en el Senado es un punto central, pero todavía falta.
 
Hay un encadenamiento en la demolición. Se van derribando uno por uno los pilares civilizatorios de la sociedad argentina y la justificación para hacerlo se repite en todos los casos. Las universidades públicas, se argumentó en su momento, se financian con el IVA que pagan los sectores populares al comprar un kilo de pan. Y a estudiar asisten sectores de clase media. El razonamiento es que los pobres financian a sectores más pudientes. Entonces hay desfinanciar las universidades. Para el INCA, motor de la industria del cine nacional, se utilizó un argumento similar.
 
Luego llegó el turno de los industriales. El sector textil está siendo arrasado por el combo de la política económica de Milei, dólar barato en base al endeudamiento, aumento de los servicios públicos, apertura de las importaciones. Es la tormenta perfecta. Ya se sabe. Ya se hizo. Ya fracasó. El argumento para justificar la situación crítica del sector es que no se puede sacrificar a 50 millones de argentinos a comprar ropa más cara para sostener una industria en la que trabajan 500 mil personas. Lo dijo, entre otros fundamentalistas del neoliberalismo, el economista Miguel Boggiano.
 
En los próximos días se aplicará la misma excusa para el sector del neumático, la industria automotriz, la del calzado, y la lista sigue. La pregunta es: ¿dónde van a trabajar los argentinos? Si el razonamiento es que se está defendiendo a los consumidores, ¿cómo van a consumir los que pierden el empleo? Es tan obvio que parece absurdo decirlo. Pero la argentina mileísta tiene una buena dosis de delirio así que hay que explicar lo obvio. Quieren destruir la clase media y latinoamericanizar la Argentina. 
 
Un breve desvío del tema: es habitual que entre los fundamentalistas del supuesto libre mercado haya muchos nenes de papás que fueron funcionarios de los lugares más privilegiados del sector público. En el caso de Boggiano su padre fue ministro de la Corte Suprema, el lugar más selecto de la casta estatal. Puede agregarse el ejemplo del exmarido de la modelo Pampita, Roberto García Moritán. Su padre tiene el mismo nombre y tuvo una larga carrera como diplomático. Fue embajador en Suiza hasta 1987. Se ve que es fácil jugar al neoliberalismo habiendo crecido en una casa donde papá recibía en su cuenta un sueldo de miles de dólares todos los meses pagado por los contribuyentes.
 
Volviendo al tema, todavía falta para que Milei alcance sus objetivos de destrucción, si se toma en cuenta los modelos de país que sus funcionarios tienen como ejemplo. El actual presidente del Banco Central, Santiago Bausili, dijo en el streaming Carajo que su modelo era Perú. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, estaba sentado al lado de Bausili y asentía con risa cómplice.
 
Perú tiene 70,1% de trabajadores informales según las últimas estadísticas del INEI (el INDEC peruano). La Argentina tiene 43%. Creció desde que asumió Milei. Todavía faltan 27 puntos para llegar a la meta, unos 4 millones de trabajadores más deben pasar a la informalidad. Desde el punto de vista político la situación de Perú es caótica. Del 2016 a febrero de 2026 hubo 9 presidentes. Al último, José Jerí, lo removieron del cargo el martes de la semana pasada.
 
¿Qué es lo bueno? Desde la óptica clásica de la derecha argentina lo positivo es que la economía está centrada en los productos de exportación, principalmente la minería, que no hay desarrollo industrial y por lo tanto no hay sindicalismo que pueda generar una puja distributiva potente. Además, se cumplen las instrucciones del sistema financiero internacional. ¿Podría Perú disminuir ese 70% de informalidad? Con ese modelo parece imposible. Lo están aplicando los últimos 30 años y los resultados están a la vista.
 
Por Demián Verduga
 

21-02-2026 / 10:02
Mundo desequilibrado. Discuten el futuro de Palestina para convertirla en una Miami del Medio Oriente, pero no consultan a los palestinos. En Argentina, el gobierno de Javier "el Loco" Milei organiza el trabajo como una Disneylandia para empresarios, y no consulta a los trabajadores. A diferente escala, porque en el primer caso se oculta un genocidio. Pero los argentinos trajinan sus propias tragedias con el cierre brutal de empresas y miles de trabajadores lanzados a la calle.
 
El jueves, cuando en Buenos Aires Diputados aprobaba la reforma laboral, en el marco de un paro nacional muy masivo, en Washington el cipayo Milei, se deshacía en elogios al mandatario estadounidense Donald Trump, que se autoproclamó presidente vitalicio del Consejo de la Paz. Trump habló de sus proyectos inmobiliarios de pacificación en Gaza, sin hablar de desmilitarizarla primero, al mismo tiempo que amenazaba, pacíficamente, con bombardear a Irán.
 
En este Occidente en decadencia y tan desigual y desequilibrado suceden cosas insólitas. En medio de su relajado discurso, en el que insistió que "no me interesa el premio Nobel de la Paz, me importa salvar vidas, que quede claro", Trump detuvo su alocución para piropear al presidente paraguayo, Santiago Peña: "un joven hermoso y apuesto, pero a mí no me gustan los hombres jóvenes y apuestos, a mí me gustan las mujeres".
 
Al Consejo de la Paz se unieron 27 países, aunque a la reunión del jueves asistieron también representantes de la mayoría de los latinoamericanos y europeos, que prefirieron mantenerse en calidad de observadores.
 
El martes, cuando Milei abandonó el país, la empresa FATE anunció que cerraba las puertas de su fábrica de neumáticos y dejaba en la calle a 920 obreros. La mayoría de ellos tenía varias décadas de antigüedad en una empresa que se fundó hace 80 años y ha exportado neumáticos a Estados Unidos y Europa, pero no pudo resistir la apertura de las importaciones.
 
La destrucción de la Argentina productiva avanzó a velocidad de la luz con Milei. Primero fue la industria textil, después la de electrodomésticos, y ahora tocó el turno a industrias más consolidadas, como Techint de Paolo Rocca, o Fate de los Madanes.
 
Techint se trasnacionalizó, pero el sesgo progresista distinguió el crecimiento de Fate, con Aluar. El ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard fue socio de los Madanes en Aluar, cuando la empresa acogió a científicos que habían sido expulsados de Ciencias Exactas e Ingeniería por la dictadura de Onganía, como Manuel Sadovsky, Carlos Varsavsky y el ingeniero Humberto Ciancaglini.
 
En ese momento los titulares de la empresa eran Adolfo y Manuel Madanes, quien impulsó la participación de Gelbard y después las de Sadovsky y Varsavsky. Adolfo se resistía a las implicancias políticas que tenía el proyecto de su hermano. El actual dueño, Javier Madanes, es hijo de Adolfo y sobrino de Manuel.
 
Desde la gerencia de Investigación y Desarrollo impulsada por Sadovsky y Varsavsky se crearon mecanismos propios para la producción de aluminio, y se convocó a un grupo de ingenieros que décadas más tarde formaría parte del que fue el emprendimiento privado más estratégico de innovación tecnológica.
 

20-02-2026 / 10:02
La bronca desde abajo le impuso a la CGT el paro nacional. Fue contundente a pesar de los límites de la conducción y mostró que la reforma laboral esclavista de Javier "el Loco" Milei es socialmente ilegítima. Casi ningún colectivo, nada de trenes, nada de industria, el centro de la ciudad vacía, muchos comercios cerrados y en el conurbano la misma inactividad. La convocatoria al paro lanzada por la CGT y las dos CTA y militada por el Frente de Sindicatos Unidos tuvo un enorme respaldo. Pasada la medianoche se aprobó en Diputados con modificaciones. Ahora vuele al Senado.
 
El movimiento obrero no tiene la fuerza de los años del capitalismo industrial o de la sustitución de importaciones. Sin embargo, el acatamiento al paro fue de una masividad que debería llamar a la reflexión al Gobierno y a los miserables diputados que votaron la reforma laboral. Más que el movimiento obrero, el paro fue representativo de la mayoría de la sociedad. Hay rechazo al despojo de reivindicaciones históricas. Pero muchos de los que acataron el paro conocen poco la letra completa del proyecto de ley, pero interpretaron y rechazaron el sustrato de desprecio y discriminación a los trabajadores que conlleva la propuesta.
 
La carga de desprecio, el volumen de humillación y maltrato que sobrevuelan a toda la norma consolida la idea que quieren instalar de un país con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. El personaje profundamente mediocre y ofensivo de Federico Sturzenegger expresa un fanatismo tan vulgar, tan gris, que no alcanza a percibir el rechazo profundo que produjo en la mayoría de la sociedad. El economista que fracasó en los gobiernos de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri ha sido la cara visible de esta propuesta y al que todos acusan de haber intercalado la miserable iniciativa de pagarles la mitad del salario a los trabajadores enfermos.
 
Hay una narrativa antiderechos, antipolítica y antisindical que se construyó sobre defectos que existen pero que son excepcionales si se los compara con los beneficios, a los que esa narrativa desprecia o, al menos no valora. Todo lo que sea derechos constituye un robo. Los discapacitados mienten su discapacidad, los trabajadores mienten cuando dicen que están enfermos, los trabajadores nunca van a la universidad, los científicos son diletantes, la política y el sindicalismo solo sirven para robar.
 
Pero se les fue la mano y tuvieron que retirar la monstruosidad de pagarle la mitad a un trabajador enfermo. Eso no ocurría ni con los esclavos. Esa burrada es Sturzenegger puro. Esa narrativa tomó cuerpo en un sector de la sociedad y mucha gente votó esta gestión. Pero cuando empiezan a sacar derechos y obligaciones que buscaban asegurar a todos los ciudadanos como sujetos de derecho, la mayoría se siente afectada, incluso muchos de los que votaron al Loco Milei. Puede ser que haya otra explicación para este paro contundente, pero sería importante que el masivo acatamiento a esta convocatoria sirva para la reflexión de muchos de los diputados y senadores que aprueban esta norma que los marcará a fuego.
 
Pero toda la norma está concebida desde ese lugar donde se considera al trabajador poco menos que como un estafador con el que los autores de la norma están obligados a convivir. Por eso, los radicales, los gobernadores traidores de Catamarca, Tucumán y Salta, que se dicen peronistas, y los diputados misioneros, todos ellos que colaboraron en habilitar esta ley, quedaron muy lejos de la expectativa de sus votantes. El punto crítico para este gobierno será cuando ese enorme porcentaje que rechaza estas políticas se convierta también en rechazo a los que las impulsan.
 
Para impedir que se apruebe hay que multiplicar fuerzas, peleando por imponer un verdadero paro activo de 36 horas, que garantice una movilización masiva para impedir el retroceso en protección laboral.
 
La Opinión Popular
 

18-02-2026 / 10:02
Comenzó la reforma laboral y la empresa de neumáticos Fate resolvió el cierre definitivo de su planta en San Fernando tras 80 años. No hubo ninguna notificación ni aviso por parte de la empresa. La Policía ocupó la planta, demoró a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, e hirió con balas de goma a trabajadores, quienes ingresaron pacíficamente a la planta y desde ahí llaman a solidarizarse con su pelea contra el cierre. Los dueños culparon a la política de apertura de importaciones indiscriminadas del gobierno libertario de Javier "el Loco" Milei, que destruye cada vez más la industria nacional.
 
Con una cruda declaración pública que demuestra los daños del modelo económico del gobierno anarco capitalista en la producción nacional, la compañía propiedad de la familia Madanes Quintanilla aclaró que el anuncio no se trata de un concurso preventivo de acreedores y descartó una reestructuración o un plan de salvataje. Se trata del cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la ley vigente. "Se liquida todo y se baja la persiana", sentenciaron.
  
En un comunicado, la firma dejó claro que la principal consecuencia de la decisión que deja en la calle a casi mil familias se debe a la política de apertura de importaciones impulsada por la administración de La Libertad Avanza (LLA). Fate estaba produciendo 150 mil neumáticos mensuales, el 25 por ciento de su capacidad. Hoy, el 75 por ciento de las ruedas del mercado son chinas. Los otros grandes jugadores del sector, Pirelli y Bridgestone, enfrentan situaciones similares.
 
"Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre", dice el comunicado emitido a primeras horas de hoy por FATE. "Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal", aseguró el texto.
  
La planta de San Fernando es una de las más grandes del país y tenía una capacidad productiva que superó los 5 millones de neumáticos por año. Sin embargo, esa eficiencia se vio sacudida por el ingreso de 860.000 cubiertas de origen chino importadas en un solo mes. La imposibilidad de competir con los precios obligó a Fate a rebajar sus productos y, consecuentemente, a dejar por el piso sus márgenes de ganancia.
 
Su cierre se trata de un evento anunciado. Desde 2024, la empresa había advertido sobre los golpes en su competitividad producto de la apertura económica indiscriminada que afecta la producción nacional. Durante los últimos dos años, la crisis comercial y productiva que hundió a la empresa fue erosionando la relación con los empleados, que a través de la representación gremial reclamó permanentemente sobre los daños al costo laboral, sueldos atrasados y reducción de jornadas de trabajo.
 
En su declaración, la compañía recordó que "a lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad".
 
"Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina", destacó. Milei los liquidó.
 
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