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Internacionales - 09-11-2021 / 08:11
EL 09/11/1989 SE DERRIBA EL MURO

La caída del Muro de Berlín cambió al mundo

La caída del Muro de Berlín cambió al mundo
El Muro de Berlín cayó en la noche del jueves 09 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción. La apertura del muro, conocida en Alemania con el nombre de die Wende (El Cambio), fue consecuencia de las exigencias de libertad de circulación en la ex-RDA y las evasiones constantes hacia las embajadas de capitales de países del Pacto de Praga y Varsovia, y por la frontera entre Hungría y Austria, que impuso menos restricciones desde el 23 de agosto.
 
El Muro de Berlín fue parte de las fronteras interalemanas desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 09 de noviembre de 1989 y separó a la República Federal Alemana de la República Democrática Alemana.
 
Con la intensificación de la Guerra Fría, la guerra diplomática se tornó en amenaza militar permanente, se reforzaron las fronteras, particularmente por parte del bando oriental. Las fronteras pasarían, de ser una separación entre las dos partes alemanas, a ser parte de la frontera entre la Comunidad Económica Europea (antecesora de la Unión Europea) y el Consejo de Ayuda Mutua Económica (COMECON), entre la OTAN y los miembros del Pacto de Varsovia, y también entre dos ideologías políticas y dos bloques económico-culturales que se enfrentaban en la Guerra Fría.
 
El Muro de Berlín cayó en la noche del jueves 09 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción. La apertura del muro, conocida en Alemania con el nombre de die Wende (El Cambio), fue consecuencia de las exigencias de libertad de circulación en la ex-RDA y las evasiones constantes hacia las embajadas de capitales de países del Pacto de Praga y Varsovia, y por la frontera entre Hungría y Austria, que impuso menos restricciones desde el 23 de agosto. En septiembre, más de 13.000 alemanes orientales emigraron hacia Hungría.
 
Hacia el final de 1989 comenzaron manifestaciones masivas en contra del gobierno de la Alemania Oriental. El líder de la RDA, Erich Honecker, renunció el 18 de octubre de 1989, siendo reemplazado por Egon Krenz pocos días más tarde.
 
La caída de este muro permitió la unión de Alemania, y significo la derrota del comunismo alemán, un régimen que venía deteriorándose desde hacia tiempo. Sin embargo aun más preocupante era lo que significaba esto para la URRS, ya que desde este momento comenzó el fin de la Unión Soviética.
 
Muchas de las repúblicas constituyentes de la URRS iniciaron gestiones para obtener la independencia, como Lituania, Letonia, Estonia y Moldavia. Sin embargo aun así no caía totalmente la URRS, el golpe real vino cuando en mayo de 1990, Borís Yeltsin, quien había sido expulsado del PCUS en 1987, fue elegido presidente del Parlamento ruso. Desde esa posición de poder, Yeltsin impulsó medidas que precipitaron el fin de la Unión Soviética.
 
Por Carlos Morales

 
La caída del Muro de Berlín cambió al mundo
 
La caída del Muro de Berlín fue la expresión más evidente y conmovedora de la implosión de un sistema que se hundió por sus errores, ineficiencia y burocracia. Este hecho crucial, que luego siguió con la disolución de la URSS, no hizo del mundo un lugar más justo ni menos peligroso.
 
La desaparición de una de las superpotencias provocó, paradójicamente, un desbarajuste y un desequilibrio que aún no se ha podido reestablecer. La guerra fría entre Estados Unidos y sus aliados con la Unión Soviética y los suyos tuvo al mundo al borde de otra guerra quizá definitiva. Berlín fue la frontera entre el Oeste capitalista y el Este del socialismo real. En esa ciudad emblemática, repartida entre los aliados de la Segunda Guerra, donde el pulso de esa confrontación se auscultaba cada segundo. 


Un Muro levantado que fue el ícono de la impotencia de un régimen que prometía un sistema socialista pero que debía contener, de cualquier manera, el éxodo de sus presuntos beneficiarios. Fue en Berlín donde una multitud atravesó el muro el 9 de noviembre de 1989, entre la cual se encontraba Angela Merkel, actual canciller de Alemania.
 
El poderío nuclear de ambas potencias creó un balance entre amenazas y temores. Esa dinámica le dio al sistema un núcleo firme de previsibilidad.
 
Tras el derrumbe de la URSS, EE.UU. apareció como la única potencia dominante y pretendió establecer una política de policía mundial. Fueron tiempos en los que se pregonaba que la democracia había ganado definitivamente la pelea. Pronto, el desbalance expuso las limitaciones a esa teoría y sus resultados prácticos: las guerras declaradas por Washington se convirtieron en problemas más que en la solución ideal que los promotores de la acción militar -y de los negocios- habían prometido al abrir esta Caja de Pandora.
 
El sistema mundial sigue inestable y la aparición de otros polos de poder están reconfigurando el mundo. A la vez, EE.UU. enfrenta nuevos desafíos y el terrorismo impone condiciones que obligan a respuestas militares de cuya eficacia todavía no hay constancia fehaciente.
 
Lo que abrió los 156 kilómetros de concreto y hierro que dividía Berlín fue una fuerza contenida por una élite político-militar que negaba y reprimía libertades elementales. La sociedad no encontraba en ese sistema respuestas a sus inquietudes personales ni colectivas. Esa lección del 9 de noviembre es la que perdura, más allá de la geopolítica.
 
Ricardo Kirschbaum
 
Fuente: Clarín 

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La caída del Muro de Berlín cambió al mundo
Alemanes de la RDA y de la BRD en la Puerta de Brandenburgo en 1989.
30-11-2021 / 18:11
30-11-2021 / 08:11
La aplastante victoria de Xiomara Castro en las elecciones presidenciales de Honduras pone un broche de oro a un mes políticamente excepcional de Nuestra América. Queda aún pendiente el balotaje chileno, pero el triunfo de la candidata de LIBRE tiene un relieve y una trascendencia que excede con creces el ámbito centroamericano y se proyecta a escala continental.
 
Su hazaña fue el premio a doce duros años de militancia en los cuales ella y su marido, el derrocado ex presidente Manuel "Mel" Zelaya, militaron incansablemente para construir una alternativa a las marionetas que Washington se las ingenió para imponer en Honduras luego de la destitución de Zelaya, el 28 de Junio de 2009.
 
Este fue el primer "golpe blando o institucional" que el gobierno de Estados Unidos puso en práctica en la región y, tal vez, la partida de nacimiento del Lawfare como práctica destituyente y de persecución política. Desde entonces se utiliza para proscribir -o por lo menos obstaculizar- la presencia de líderes populares en Latinoamérica.
 
En 2012 la víctima fue Fernando Lugo en Paraguay y en 2016 Dilma Rousseff. Muchos otros son víctimas de esa nefasta invención norteamericana: Lula, Evo, Correa, Cristina, Glas, Rivadeneira, Patiño, etc., y la lista no es exhaustiva. No fue casual que en ambos países -Paraguay y Brasil- y en esos precisos momentos la embajadora de Estados Unidos fuese la misma: Liliana Ayalde.
 
¿El pecado de Zelaya? Pretender consultar a la ciudadanía si quería o no que se convocara a una asamblea constitucional. Lo que siguió fue una tenaz resistencia de Zelaya y Xiomara, luego el exilio y después una implacable persecución, mientras el país se convertía en un páramo sumido en la pobreza y la violencia.
 
Washington impuso, mediante elecciones fraudulentas a dos peones: Porfirio Lobo Sosa y Juan Orlando Hernández, el hipercorrupto -según la Justicia de Estados Unidos y la opinión de las segundas líneas del Departamento de Estado- pese a lo cual Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden siguieron admitiéndolo como uno de los líderes democráticos de la región.
 
Más de una treintena de muertos en protestas populares jalonaron la re-elección de Hernández a la presidencia en 2017. Parece que Almagro no se enteró; tampoco lo hicieron sus amos en Washington. Pero Xiomara no aflojó en su lucha. Así las cosas hoy adquiere el mérito histórico de haber barrido con un aluvión de votos a la mafia política enquistada en Honduras con la bendición de la Casa Blanca.
 
Y lo hizo en las elecciones con la mayor tasa de participación de la historia hondureña (unos tres millones y medio de votantes) que la convirtieron en la presidenta más votada de su país y, además, en la que atrajo a las urnas al voto juvenil. Su arrollador avance liquidó también el arcaico bipartidismo liberal-conservador y puso fin a uno de los narcogobiernos más descarados de Latinoamérica y el Caribe, sostenido contra viento y marea por sucesivos presidentes yanquis.
 
La Opinión Popular
 

28-11-2021 / 09:11
28-11-2021 / 08:11
27-11-2021 / 08:11
 
Uno de los eventos más trágicos de la Guerra de los Diez Años, la primera guerra de independencia cubana contra las fuerzas realistas españolas, fue el fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina, lo que ocurrió durante el gobierno del General Blas Villate y de la Hera, Conde de Valmaseda.
 
Los ocho estudiantes fueron arrestados en su aula universitaria el 25 de Noviembre de 1871, por el propio Gobernador español de La Habana, acusados falsamente de haber arañado la tumba de un periodista español. Al día siguiente, bajo las órdenes del Segundo Cabo, General Crespo, por encontrarse ausente Valmaseda, los estudiantes fueron procesados en juicio sumarísimo.
 
El fallo de este juicio no fue aceptado por los voluntarios españoles amotinados frente al edificio de la cárcel donde se celebrara el juicio. Los estudiantes fueron procesados seguidamente una segunda vez, donde fueron condenados a muerte.
 
Valmaseda, que había regresado a La Habana, no revocó el fallo ni lo conmutó por pena inferior. Los 8 estudiantes fusilados fueron sorteados, mientras que el resto recibió distintas condenas: 11 fueron condenados a seis años de prisión, 20 a cuatro, y 4 de ellos a seis meses de reclusión. Los 8 estudiantes fueron ejecutados el 27 de Noviembre de 1871, dos días después de su arresto.
 
Aunque España trató de apartar este suceso de la Guerra de los Diez Años que en ese momento estaba desarrollándose con toda fuerza en Cuba, estaba claro que este fusilamiento pretendía aterrorizar a la población cubana dando un escarmiento ejemplar, para frenar el sentimiento independentista de los cubanos, aunque el resultado fue lo contrario.
 
Tanto el abominable crimen, como el inconcebible proceso judicial que lo precedió, contribuyeron a reforzar estos sentimientos independentistas. La fecha de Noviembre 27 se celebra en Cuba como día de Duelo Nacional.
 
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